N/A: Feliz Año Nuevo

Capítulo 25

Erza y Lucy se habían quedado en la orilla del mar apreciando el atardecer sin ninguna interrupción. Lucy estaba consciente de que ahora que Erza tenía una transformación de dragón se le haría más difícil controlar sus emociones, la maga estelar sabía que Erza podía mantener la calma en muchas ocasiones, siempre ocultando cuando estaba lastimada, siempre haciéndose la fuerte para que los demás no perdieran las esperanzas. Ellas y las demás tenían que tener más cuidado de no salir lastimadas si no querían que la pelirroja perdiera el control.

Después de unos minutos, Akane y Kiyoko habían ido en busca de sus madres. Ambas niñas estaban felices de verlas tranquilas, sin ver el rostro de concentración que siempre ponían cuando sabian que podian perder a alguien en una pelea. Las niñas sabían que sus vidas nunca serian tranquilas al tener a Lucy Heartfilia y Erza Scarlet como madres pero si eran sinceras no las cambiarían por nada del mundo.

Ambas mujeres les habían enseñado a nunca darse por vencidas a pesar de todo lo que estaba pasando, a siempre confiar en su familia.

Akane sabia que habia tomado la mejor decisión aquella noche donde las dos magas la habían encontrado en el bosque, sabía que había tomado la mejor decisión cuando había aceptado que Lucy y Erza la adoptaran a ella y a su hermana. Muchas veces se preguntaba qué hubiera sido si ellas no las hubieran encontrado esa noche, qué hubiera pasado si hubiera dicho que no ante la idea de ser adoptada por las dos magas, pero ahora estaba feliz de que todo eso pasó.

Lucy y Erza le habían ayudado a sobrellevar el hecho de que había perdido a sus padres cuando era pequeña, le habían ayudado a calmar sus pesadillas. Ahora lo único que Akane quería era que su familia saliera intacta de esa guerra. Lo unico que queria era poder tener aventuras sin la necesidad de tener que mirar por su hombro cada cinco segundos. Quería tener aventuras junto a las personas mas importantes en su vida.

Erza se dio cuenta de que las dos pequeñas se estaban acercando a ellas a paso lento. Erza extendió la mano y Kiyoko corrió hacía ella para luego sentarse en el regazo de su madre pelirroja. Lucy levantó la mano y a pesar de que Akane estaba grande, esta se apresuró a tomar la mano de su madre rubia y sentarse en el regazo de esta.

Kiyoko y Akane no podía evitar sentirse protegidas al estar en los brazos de sus madres. El aura que ambas tenían era tan tranquila y fuerte que simplemente podían relajarse, podían cerrar los ojos y sabían que nada les pasaría. Se quedaron en esa posición, luego se les unieron Ultear, Sho, Meredy, Juvia, Brandish, Bisca, Asuka y Alzack. Para Brandish era raro estar en ese grupo, pero Sho y Ultear le habían dicho que ella era parte de su familia y como tal la familia tenía que mantenerse junta a pesar de todo.

La pequeña familia estaba feliz de poder tener ese momento de tranquilidad a pesar de estar en una guerra, todos sabían que quizás ese sería el único momento que tendrían juntos.

—Tendremos que prepararnos.—Dijo Lucy dejando salir un suspiro. —Zeref, Acnologia e Irene no descansaran hasta obtener lo que quieren.

—Tienes razón. —Dijo Ultear mientras miraba hacia el vasto océano. —Laxus y los Raijinshuu están con Mermaid Heels tratando de buscar una manera de atacar sin tener bajas. Cana está asegurando de que podamos mantener comunicación con los demás por medios de sus cartas. Nosotros tenemos que hacer lo mismo, tenemos que prepararnos.

—Mientras estemos juntos podremos hacerlo. Tenemos que hablar con Laxus sobre sus planes y asegurarnos de que se encuentran bien.—Dijo Bisca dejando caer su cabeza en el hombro de su esposo.

Akane, Asuka y Kiyoko se habían quedado dormidas en los regazos de sus madres. Los adultos simplemente habían sonreído ante eso.

—Los Unison Raid serán de mucha ayuda.—Dijo Juvia. —Las niñas hicieron que Ultear y yo practicaramos un poco y todo salio bien. Creo que podemos combinar nuestros poderes, hemos entrenado juntos y como Asuka dijo, hay confianza entre nosotros.

Todos se miraron entre ellos. —Somos familia.—Dijo Alzack con una pequeña sonrisa en el rostro.

Las mujeres asintieron con una sonrisa. Eran familia y la familia se protegía y ayudaba.

Lucy sabía que ahora ella era la que tenía que estar cuidando de la pelirroja pero no al punto de hacerla sentir frágil. Erza no era tonta y se había dado cuenta de que Lucy siempre estaba cerca de ella a pesar de que habían decidido cambiar algunas cosas en su estrategia.

El Master y Mavis simplemente veían a la familia frente a ellos, sabian que tenian que protegerlos a toda costa. Makarov no dudaba de que el rey fuera a hacer lo que le había dicho, sabía que tarde o temprano tenía que hablar con Erza y los demás, hacerles saber que no solo corrían peligro por culpa de Zeref, Acnologia e Irene sino que ahora el rey estaba detrás de ellos para sacrificar una familia y tratar de salvar el continente.

—Eso no pasara. —Dijo Mavis. —No aseguraremos de que todo salga bien, seria bueno que habláramos con los espíritus estelares y les dejemos saber el peligro que su guardiana corre.

—Loke y Aquarius serian los mas adecuados para hablar, pero por ahora dejemos que disfruten de su momento de paz. Se lo merecen después de todo lo que han pasado.—Suspiro Makarov.—Esta guerra va a cambiar todo, el rey quiere meterse con mis hijas y eso no se lo voy a perdonar. Tenemos el apoyo de muchos gremios.

Mavis dejó salir un suspiro sabiendo que después de que terminaran con Zeref y los demás, tendrían una guerra contra el reino. La primera solo esperaba que eso no fuera a pasar, esperaba que el rey recapacitara y les dejara hacer lo que ellos mejor sabian hacer, y eso era salvar a su familia y a todas las personas que los rodeaban.

…..

Lucy observo como Brandish se mantenía callada y alejada de todo el grupo la mayor parte del tiempo.

—Es extraño estar aquí, ¿no es así? —Pregunto Lucy sentándose al lado de la peliverde.

—Es extraño, los Spriggan no son tan unidos. Ellos no son familia.

Lucy asintió un poco y siguió observando junto a Brandish. —¿Te quedarás aquí cuando todo esto termine? —Pregunto la maga estelar.

Brandish se quedó pensando qué responder, si era sincera no había pensado que hacer cuando todo eso terminara. Ya no tenía a donde ir, no tenía un lugar al cual llamar hogar. —No tengo a dónde ir.—Respondió con sinceridad la peliverde. —Lo único que me mantenía en Álvarez era mi deseo de vengar la muerte de mi madre, ahora eso no es necesario.

Lucy miró a Brandish con una pequeña sonrisa en el rostro. —Puedes quedarte con nosotras.—Dijo la rubia. —No es necesario que te unas a Fairy Tail si no quieres, pero junto a nosotros siempre tendrás una familia y un lugar al cual llamar hogar.

Brandish miró a Lucy a los ojos en busca de un ápice de mentira pero no lo encontró, en ese momento se dio cuenta de que por fin había encontrado un lugar al cual pertenecer. Brandish asintió con una pequeña sonrisa en el rostro. Ambas magas se quedaron calladas, disfrutando de su alrededor.

Lucy se dio cuenta de que Kiyoko estaba junto a Erza pidiendo pastel de fresa, la rubia no pudo evitar reírse ante eso. Erza era la culpable de que todos los miembros en su familia fueran adictos al pastel de fresa, y la maga de armadura no se arrepentía de nada.

Kiyoko se acercó a la mesa donde se encontraba Brandish y Lucy, dejó el pastel en la mesa y se sentó en el regazo de su madre. Partió el pedazo de pastel en tres porciones, para luego darle una porción a Brandish y luego una a Lucy.

Las dos magas estaban sorprendidas de la pequeña estuviera compartiendo su pastel, todos sabían que las Scarlet nunca, pero nunca, compartían ese gran manjar.

Erza, Sho y Ultear estaban haciendo lo posible para no reírse a carcajadas al ver la reacción que Lucy y Brandish habían tenido ante la pequeña pelirroja.

—Tu hija es un poco extraña.—Dijo Brandish mirando como la pequeña estaba disfrutando de su porción de pastel.

—Te irás acostumbrando a ello.—Dijo Lucy negando con la cabeza. —A veces me toman desprevenida.—Agregó encogiéndose de hombros.

En ese momento Kiyoko miro a las dos magas. —Tendremos que pelear, ¿no es así?

Erza y los demás se acercaron al escuchar la pregunta de la pequeña.

—Tendremos que hacerlo.—Respondió Lucy dejando salir un suspiro. —Si queremos que todos estén a salvo tenemos que hacerlo.

—Acnologia.—Dijo Kiyoko frunciendo un poco el ceño. —El es nuestro abuelo, ¿no es así?

Lucy, Sho y Ultear se tensaron ante esa pregunta. Si eran sincera no querian responder.

—Lo es.—Respondió Lucy dejando salir un suspiro.

Kiyoko solo asintió y miro como toda su familia se había acercado. —¿Vamos a ganar?

—Haremos todo lo posible para ganar, para proteger a nuestra familia.—Respondió Erza con seguridad. —Puede que Acnologia e Irene sean familia pero ellos decidieron atacar y poner a muchas personas en peligro. En poner a su propia sangre en peligro, no nos podemos quedar de brazos cruzados.

Todos se dieron cuenta de que Kiyoko solo había asentido y se había quedado callada por unos minutos. Lucy y Erza sabían que la pequeña aun tenia preguntas así que simplemente esperaron a que se armara de valor.

—¿Soy su hija? —Pregunto la pequeña mirando a Erza y luego a Lucy.

Todos se quedaron callados, no habían esperado a que Kiyoko fuera hacer esa pregunta.

—¿Porque preguntas eso? —Pregunto Lucy aclarando su garganta.

—Jella dijo que Akane y yo no podiamos ser sus hijas.

Todos sintieron la magia de Erza elevarse en gran magnitud y sabían que era lo que estaba a punto de pasar. Segundos después la magia de Lucy se había elevado al mismo nivel que la de Erza.

—Erza será la primera en calmarse.—Dijo Sho mirando a los demás en la mesa.

—Lucy será la primera en calmarse.—Dijo Ultear. —Ya lo veras.

—¿Apuestas? —Dijo Sho mirando a toda su familia quienes asintieron, sabían que deberían de estar sintiéndose preocupados pero no iban a meterse entre Lucy, Erza y sus ganas de proteger a sus pequeñas de las estupideces de Jellal.

Los demás integrantes de FT estaban empezando a preocuparse de lo que iba a pasar en tan solo unos segundos.