Naruto y yo nos encaminamos al hospital, me dijo que Sasuke que había casado con Sakura después de todo.
No se como sentirme ante eso, pero estoy feliz por ella.
Así que supongo que el hijo de Sasuke es con Sakura.
El se sentía algo incómodo contándome esto, se que aún piensa que me gusta Sasuke.
Y puede ser que tenga razón, solo que nunca lo voy a demostrar.
Entramos al hospital, Naruto me dijo que Sakura era que atendía y estaba a cargo de su esposo, subimos algunos pisos y llegamos a una pequeña sala y ahí estaba ella.
¿Soy yo o se ve más joven? Esta preciosa cómo siempre.
Sus ojos verdes conectaron con los míos.
Me acerqué a ella, ella estaba sentada con una niña en sus piernas.
Miré a la niña, luego a Sakura, y después a la niña de nuevo.
La pequeña tenía puesto un conjunto con el símbolo Uchiha detrás, entonces esa era...
— Hola, Keke-chan— dijo ella sacándome de mis pensamientos.
— Subiré a ver a Sasuke.— mencionó Naruto subiendo las escaleras.
Me senté al lado de Sakura.
— Hola.
No dije nada más.
La niña estaba con un chupete en la boca.
— Te extrañe.— la oí decir— aunque lo que hiciste la última vez estuvo muy mal, te extrañe, eres mi amiga.— ella me sonrió.
— Lo siento— mencioné, bajando la voz.
Sakura miró a la niña y luego a mí.
— Ella es Sarada, la hija de Sasuke-kun y mía.— dijo poniendo a su hija frente a mí.
La niña es la copia exacta de Sasuke. No sacó nada de Sakura.
— Que bonita— solo dije.
— ¿Quieres cargarla?— dijo sonriéndome— prácticamente eres su tía.
— No la quiero cargar, no quiero que se me vaya a caer y luego tener que cargar con el enojo de Sasuke y tuyo.
Ella soltó varias carcajadas por lo que dije.
— ¿Por qué te ves de 15 años? Siento que hablo con una estudiante.
— Larga historia, eso no importa ahora.
De un momento a otro la niña tiró el chupete al piso y comenzó a llorar.
— Al parecer alguien tiene hambre— dijo Sakura parándose— iré a amamantarla, puedes ir a ver a Sasuke.
Entonces Naruto bajó, Sakura y yo lo vimos.
— Sasuke aún no despierta...
Sakura suspiró.
— Keke-chan— me llamó Sakura, yo la miré— despiértalo por favor, Sarada lo necesita.
Yo respire ondo, estaba sintiendo una presión enorme.
— Haré lo que pueda.
La niña seguía llorando.
Naruto se acercó a ella.
— Que tiene la pequeña Uchiha— Naruto la tomó en sus brazos.
— Creo que tiene hambre— mencionó Sakura.
— No, Sakura-chan, ella tiene sueño.
— Yo soy su madre Naruto, puedo saber que tiene mi hija...
Entonces Naruto la arrulló en sus brazos y la pequeña cerró sus ojos.
— Yo la he cuidado, también la conozco, Sakura-chan— Naruto le sonrió.
Al parecer si es un buen padre este idiota.
Me encamine a las escaleras. Bien, aquí voy.
