Los personajes de Kingdom Hearts y Fire Emblem: Three Houses no me pertenecen, sus dueños son Disney, Square Enix y Nintendo.
CAPITULO 24 – ENTRENAMIENTO DE BAILE
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Ha pasado un día desde que Edelgard se había coronado como emperatriz de Adrestia teniendo a Beres y a Sora como los testigos. Según el calendario del monasterio, el baile se celebraría dentro de tres días y la gente se preparaba para esa ocasión especial.
— Me acabo de dar cuenta que el baile se celebrará dentro de unos días, ¿ustedes ya se enteraron? — les informaba Ingrid sobre esa importante celebración.
— Si, ya miré el calendario. —respondió Ferdinand entusiasmado. —Esta es la ocasión en la que se escoge una pareja con la que bailar elegantemente.
— No sé ustedes pero esto no es para mí… —dijo Linhardt desanimado mostrando desinterés en lo absoluto.
— Vamos, Linhardt, aprovecha la ocasión para salirte de la zona de confort, hombre. —le pidió Caspar que dejara la flojera de lado.
— Joven Sora, ¿alguna vez ha bailado con alguien? —le inquirió Hubert, haciendo que el pelicafé reaccionara algo torpe.
— Eh… Si… Es una larga historia pero sí, he bailado con una chica. —respondió Sora entrecortado recordando la forma que bailaba con Rapunzel en Corona.
— Entonces demuéstranos. —le pidió la emperatriz enseñar su forma de baile.
— De acuerdo, aquí voy. —accedió Sora a hacerles esa demostración.
Y así fue como Sora les hizo la demostración de sus habilidades de baile que usó en el mundo de Corona, moviendo los pies hacia adelante y atrás y haciendo movimientos circulares.
De todos los presentes, solo Caspar y Sylvain elogiaban su forma de bailar mientras él seguía dándoles la demostración.
Ya cuando finalmente terminó su acto, Sora miró que nadie aparte de los chicos reaccionaba positivamente, al contrario, la reacción era tan vacía que hasta se escuchaba un grillo merodeando por el aula. No quedaron satisfechos con su actuación.
— ¿Qué? ¿No les gustó? —cuestionaba Sora extrañado.
— Sora, esos movimientos que acabas de hacer no corresponde a nuestros estándares entre los nobles y la clase que ostentamos en el monasterio. —le comentó Edelgard decepcionada por su desempeño.
— Lo siento, pensé que les alegraría mi forma de bailar. —dijo Sora cabizbajo disculpándose por el desastre.
— No, no te sientas mal, Sora. —lo consoló Dorothea. — Claro que me gustó tu forma de moverte, pero aquí tienes que bailar como todo un caballero baila con la dama, con elegancia. Eso es lo que queremos darte a entender.
— Con elegancia… —el portador de la llave espada comenzaba a comprender a lo que Edelgard le decía. — Bailar como todo un caballero… Ya veo.
— Exacto, es una ocasión especial y necesitas estar preparado para ello. — manifestó la emperatriz. —El baile se acerca y vas a necesitar aprender a bailar elegantemente como dice Dorothea.
— Entonces, tengo que aprender los pasos para bailar como un verdadero noble. —Sora entendió las palabras de Edelgard y lo que necesitaba hacer para no arruinar esa noche especial.
— Si quieres puedo enseñarte, Sora. —dijo la mencionada sorprendiendo a los presentes.
— ¡¿Piensas enseñarle?! —expresó Caspar asombrado por la iniciativa.
— ¡Que genial de tu parte tomar esa iniciativa! —la elogió Beres por su voluntad de tomar esa acción.
— ¿Qué dice, joven Sora? Recuerde que lady Edelgard es estricta con sus lecciones. ¿Quiere aprender con ella? —lo invitó Hubert a formar parte del entrenamiento.
— De acuerdo, Edelgard. — accedió Sora decidido. — ¿Cuándo empezamos?
— Mañana, será mejor que aproveches el descanso para que estés listo. —respondió la emperatriz dándole un día para relajarse.
Todo estaba listo para empezar el entrenamiento de tres días, no sería nada fácil para Sora, pero estaba decidido a aprender a realizar ese baile de los nobles y no arruinar esa noche especial.
Si muchos estudiantes eran buenos para realizar un vals como este, Sora también era capaz, solo tenía que aprender y dominar ese vals. ¿Qué tan difícil podría ser eso?
En algunas partes de monasterio, algunas chicas hablaban sobre el baile y las personas con quienes bailarían.
— No puedo creer que el baile se celebra dentro de unos días. —comentó Annette entusiasmada.
— ¿Verdad? Hay muchos chicos guapos con quien me gustaría tener un vals. —dijo Mercedes de igual manera, solo para ponerse a pensar en el pelicafé.
— ¿Chicos guapos? Mercie… Creo que estás pensando en Sora, ¿no es asi? —dedujo la peli anaranjada oscura.
— Oh, me leíste la mente. —rio la rubia felicitándola por pensar lo mismo que ella. — Me gustaría bailar con él, no sé como pero siento que me da más confianza que cualquier otro chico.
— Ya somos dos, yo igual estoy muy entusiasmada con que Sora me conceda un vals. — declaró Annette gustosa de tener un baile con el chico. — Solo que el problema, es que van a haber muchas chicas que puede que lo acosen y se les vayan encima.
— ¿En serio? Eso es un gran problema… —dijo Mercedes mostrando una gran gota estilo anime. — Tal vez Dorothea y las chicas las mantengan alejadas.
— Conociéndolas, no me sorprendería que las chicas lo fueran a proteger. —rio Annette asumiendo sus acciones.
— Bueno, ¿Por qué no vamos y defendemos a Sora de las interesadas? —le propuso Mercedes de la misma forma.
— ¡Claro! —accedió la pelianaranjada oscura gustosa.
Y asi fue como el par decidio reunirse con las chicas de las Aguilas Negras para ser parte del 'Escuadrón de Defensa a Sora'
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Por otra parte, en su habitación, Dimitri tenía un tremendo dolor de cabeza que tuvo que ir a la cama a reposar, pero no solo eso, tenía unas aterradoras alucinaciones y no dejaba de oír desgarradores gritos de las personas que probablemente murieron de formas aparentemente espantosas frente a sus ojos.
No podia superar ese terrible trauma que sufrió, hacia esfuerzos para olvidar lo que pasó y seguir adelante pero no era capaz. Simplemente no le era posible enterrar su horrible y atroz pasado.
Entonces sintió una fuerte punzada en el corazón. Sentía como algo le oprimía haciéndolo quejarse de forma alarmante. No, no era porque padecía problemas de corazón, era una persona sana, sino algo muy abrumador y oscuro andaba queriendo entrar en él.
— Aun sigue en pie la oferta que te he hecho, chico… —se escuchó la voz de Xehanort apareciendo de la nada por medio de un portal oscuro.
— ¡Tú…! ¿Qué demonios vienes a hacer aquí? —le cuestionó Dimitri molesto por su presencia.
— Vine aquí a ver si aceptas unirte a la oscuridad, Dimitri… He visto los sucesos por los que ha tenido que soportar, perdida de tus seres queridos, ciudades en llamas, estoy seguro de que todo eso te traumó y mostraste tu lado violento. —declaró el peliblanco lo que había presenciado en ese momento a escondidas, enojando al rubio.
— ¡No sabes nada sobre lo que paso! —siseó Dimitri enojado. — ¡Lo perdí todo ese día! ¡Desde entonces no he dejado de escuchar a la gente gritar, llorar e incluso soñar como moría de forma muy cruel ante mis ojos! ¡Así que cierra la boca!
— La forma que me hablaste demuestra que tienes miedo… Ese miedo que no eres capaz de controlar. —respondió el joven Xehanort calmado. —Para que controles ese miedo, tienes que dejar que la oscuridad entre en tu corazón. ¿Acaso no quieres vengarte de aquellos que te hicieron daño?
Dimitri se quedó callado por un momento ante la increíble e arriesgada propuesta del moreno, en cierta manera, el chico de la capucha negra tenía razón sobre ese terrible suceso que había presenciado hace tiempo atrás, el rubio tuvo que pasar por esos graves problemas que nadie de su clase, a excepción de Felix sabia. Y ahora Xehanort lo estaba invitando a unirse al lado oscuro para supuestamente acabar con aquellos que lo habían perjudicado.
— No necesito de tu oscuridad. —Dimitri rechazaba la oferta decidido a no ceder. —Los acabaré a mi manera, y te exijo que no te metas en mi camino.
—Esos ojos… Reflejan mucho odio en tu ser… —dijo Xehanort en tono malévolo. —En fin… si cambias de opinión, solo házmelo saber…
Por medio del portal oscuro, el hombre se retiró del lugar dejando a Dimitri de rodillas confundido y desolado.
— ¿Qué voy a hacer? No quiero caer en la oscuridad… —expresó Dimitri temeroso derramando algunas lágrimas.
Sin embargo, como era un caballero, no podía prestarse a llorar por lo que se puso de pie y se dio unas palmadas en las mejillas para controlarse y aparentar estar bien física y mentalmente frente a las personas.
No solamente su pasado le había arruinado la vida, también la sola presencia del Joven Xehanort lo estaba haciendo.
A partir de ahora Dimitri tendría que andarse con cuidado si es que no quiere ceder a la oscuridad y hacer tantas barbaridades.
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Mientras, el equipo de los Ciervos Dorados estaba en la cafetería comiendo lo que habia en el menú.
— Nunca pensé que el baile de monasterio llegara tan pronto. —dijo Claude en tono casual igual de entusiasmado por ese evento especial. —La verdad no puedo esperar a bailar con la maestra Beres.
— Hmph. Solo espera y veras como yo la saco a bailar, delegado. —comentó Lorenz mostrándose arrogante como siempre.
— Pues lamento decirte que será difícil, Sora últimamente está muy apegado a su maestra y hay una alta posibilidad de que él sea el que la saque a bailar. —contraatacó el moreno sin escucharse lo que decía.
— Ese tarado no sabe bailar, entonces ninguna chica se fijará en él. —expuso Lorenz hablando pestes hacia el chico.
— ¿Tú crees? Sora tiene muchas admiradoras en todo el monasterio. —le contestó el pelinegro señalando a Leonie y a Lysithea. —Aunque no sepa bailar, él ha de estar aprendiendo a hacerle un vals a una chica, ¿no es así, Lysithea?
— ¡Cl-Claude! —tartamudeó la peliblanca sonrojada por la declaración.
— Vamos, el que te guste Sora o te conceda un vals, no significa que te hagas su novia. —la tranquilizó Leonie.
Esas palabras no hicieron más que ponerse más roja como tomate.
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AL DIA SIGUIENTE – PATIO DEL MONASTERIO.
El entrenamiento había comenzado luego de que se terminaran las clases, y, como era de esperarse, Sora comenzó con el pie izquierdo equivocándose al hacer unos pasos al no poder seguir el ritmo de Edelgard.
— ¡Fijate por donde pisas, casi me aplastas el pie! —le hizo un puchero la joven emperatriz.
— ¡Perdón! ¡Es mi primera vez! —respondió Sora de la misma forma mientras intentaba aprender los pasos.
Sora tenía abrazada a Edelgard envolviéndola con una mano en la parte baja de su espalda, y ella mantenía contacto con una mano en la parte de atrás del hombro del chico.
Conforme pasaban los minutos, el portador de la llave espada empezaba a comprender lo que significaba bailar con elegancia, a base de errores y los regaños, claro está.
Aunque también en parte, fue la confianza que comenzaban a surgir entre ambos y seguramente eso hizo que Sora aprendiera rápido la técnica que usaría en la noche de baile.
Y fue así como ambos realizaron unos movimientos circulares de manera lenta siguiéndose los pasos sin mirar mucho hacia abajo, pero si verse a los ojos, no importaba a donde iban, siempre estaban enlazados el uno al otro, de eso se trataba el vals.
— Aprendes muy rápido, Sora. —lo felicitó Edelgard por su desempeño mientras seguían ensayando.
— Gracias, Edelgard. Eres una excelente profesora. —respondió Sora de vuelta, sonrojando a la chica en el proceso.
— De-De Nada, a este paso podrías robarte la noche. —la emperatriz le hizo un comentario que al chico le hizo gracia.
— ¿En serio? —rio Sora por la declaración. — No pretendo andar de presumido con los demás.
— Yo sé que no, pero… ese aspecto exótico que llevas, te hace el blanco varios chicos que te tienen envidia al tener muchas admiradoras persiguiéndote. —dijo Edelgard en tono sugerente.
— ¿Y tú no tienes hombres persiguiéndote? — interrogó el pelicafé de igual manera.
— Touché, aunque Hubert se asegura que nadie me ponga una mano encima. — se defendió la joven emperatriz acercándolo cada vez más.
Y así continuaron hasta concluir la lección de día y así poder descansar los pies.
— Te aconsejo que practiques lo que aprendimos, y así te prepararás para el baile. —le indicaba Edelgard mientras caminaban juntos por el monasterio.
Y así continuaron hasta concluir la lección de día y así poder descansar los pies.
— Te aconsejo que practiques lo que aprendimos, y así te prepararás para el baile. —le indicaba Edelgard mientras caminaban juntos por el monasterio.
—Si. Lo tendré en cuenta. —afirmó Sora asintiendo con la cabeza.
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A lo lejos de la iglesia, o más bien en las colinas de Fódlan, Rhea estaba parada a lo lejos vigilando todo el monasterio de Garreg Mach.
[Kingdom Hearts II BGM: Organization XIII]
— ¿Cómo te va el día siendo una santa? —se escuchaba una voz femenina que la arzobispa, si es que se le podía llamar.
Era una chica de piel violeta claro y de cabellos naranjas, llevaba ropas de cuero negro haciéndose notar sus generosos pechos, pero lo que llamaba la atención era su personalidad retorcida.
— Kronya. ¿No ha sospechado nadie sobre nuestras acciones? —preguntó Rhea a secas.
— uuuhhh, fíjate que si, ese odioso chico de esa llave espada, la fracasada profesora y esa estúpida peliblanca parecen tener idea de lo que estamos haciendo. — la pelinaranja le daba noticias no muy alentadoras.
— Asi que comienzan a sospechar de nosotros… —comentó la peliverde llegando a mostrar un cambio de color de sus ojos, ambos se habían tornado amarillos. —Mejor te aconsejo dejar las cosas como están ahorita… Puede que asuman, o no tengan dudas de que mandé matar a esos inocentes que se rebelaron contra la iglesia… Pero no tienen pruebas para ejecutarme…
— Ademas… la muy tarada de Edelgard acaba de declarar que ya nos mandó al carajo. —declaró Kronya molesta por lo sucedido.
— ¿Qué Edelgard hizo que? —expresó Rhea de igual manera tras enterarse de la noticia. — ¿Esa hereje decidió dejar nuestro grupo?
— Exacto, y se quién es el culpable. —asumió la pelinaranja oscura teniendo en mente quien era el responsable.
— Kronya, hagas lo que hagas, no te permitiré matar a ese chico que forma parte de la clase de esa fracasada profesora. —le prohibió Rhea que tomara la iniciativa de asesinar a Sora. —No nos servirá de nada si lo asesinas. Y eso incluye a Beres.
—¡Hmph! ¡Que fastidio! —se quejaba la chica tras negársele las acciones.
En esos momentos el joven Xehanort apareció frente a ellas por medio del portal oscuro para informarles.
— ¿Cómo va el reclutamiento, Xehanort? —le preguntó Rhea por el resultado.
— Dimitri aún se resiste a formar parte de nuestro grupo. —le informó el peliblanco. —La buena noticia es que he comenzado a sentir la oscuridad rodeando su corazón. Solo es cuestión de tiempo para que ceda al lado oscuro y lo tengamos de nuestro lado. Para así poder continuar reclutando a más personas con corazones oscuros y refundar nuestro viejo grupo: La Neo-Organización XIII.
— Interesante… Quizas con eso podríamos adoctrinar a muchas personas y enseñarles a los rebeldes lo que pasa cuando profanan a la iglesia… —comentó Rhea esbozando una sonrisa malvada. —O más bien… cuando se meten con nosotros los que conspiramos en la oscuridad…
La supuesta arzobispa demostraba una personalidad perversa al oír la iniciativa de Xehanort con formar parte de esa organización para ese fin. En parte porque muy en el fondo, estaba consciente de que Sora empezaba a ser una grave amenaza para sus misteriosos planes que tenía con Beres o algo así.
Pero, aun así, tenía que mantener las apariencias mientras permanecía en el monasterio para no levantar sospechas…
[FIN DE LA CANCION]
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MONASTERIO GARREG MACH – SALON DE EVENTOS | DIA PREVIO AL BAILE
Las Águilas Negras se dirigieron a ese salón para repasar lo que habían aprendido y así perfeccionar el vals para prepararse para esa noche tan especial del monasterio.
Además, Mercedes y Annette habian decidido a acompañarlos a practicar el vals.
— Bien, repasemos lo que hemos aprendido, chicos. —dijo Beres comenzando la última lección.
— Es importante que usemos la experiencia el dia de mañana. —les pidió Edelgard que aplicaran lo aprendido ese día.
— De acuerdo, chicos, cada uno escoja su pareja y así todos ensayaremos. —indicó la profesora para asi empezar la lección.
Todos los estudiantes escogieron a sus compañeros, todo fue tan rápido que Sora no fue capaz de elegir uno a tiempo, hasta que…
— Puedo ser tu compañera de vals si lo deseas. —fueron las palabras de Beres que lo hicieron reaccionar con sorpresa.
— ¿En serio? ¡Sera un honor! —dijo Sora contento por las palabras de su maestra.
— Bien. ¿Empezamos? —Beres daba el inicio del ensayo uniendo sus manos.
[KINGDOM HEARTS BGM: Dearly Beloved]
Ambos comenzaron a hacer el vals que habían ido dominando con el paso del tiempo, de pronto, empezaron a imaginarse como si estuvieran en el baile del monasterio haciendo el vals de forma tan elegante juntos, como si fuesen una pareja de verdad.
Sin que ellos se dieran cuenta, la confianza entre Sora y Beres surgía, por lo que los dos hacían cuenta que no habia nadie aparte de los dos.
Los dos acercaban lentamente sus rostros a medida que pasaba el tiempo bailando con elegancia.
— Bailas hermoso, Sora. —lo elogió la peliazul marino esbozando una sonrisa.
— Igual tú, Beres. —respondió el mencionado.
Ambos seguían bailando el vals de forma lenta y, romántica por así decirlo hasta que sus labios se rozaron y fue entonces cuando los dos se dieron un beso, a decir verdad, se sintió muy bien.
Aunque, a decir verdad, los dos jamás habían besado a alguien en toda su vida hasta ahora.
Pero, lo que si era seguro, es que los dos comenzaban a gustarse, ¿y por que no? A enamorarse.
[FIN DE LA CANCION]
Ya cuando ya se sentían cansados y volvían a la realidad, terminaron la práctica y al darse vuelta se encontraron con varias reacciones de sorpresa entre sus compañeros.
— ¿Qué pasa? ¿Vieron un fantasma o que? —les cuestionaba Sora curioso.
— ¡So-Sora! ¡Besaste a la maestra! —Bernadetta hizo un puchero en tono gracioso.
— ¡¿Qué?! —exclamó Sora poniéndose bien rojo como el tomate, al igual que su maestra.
— ¡Si! ¡Vi como hacían bien el vals como si fueran una pareja de enamorados! —les recalcó Annette lo que miraba.
— ¡Sora, eres mi ídolo! —dijo Caspar felicitándole por su forma de aprender.
— Si que usted es una gran cosa, joven Sora. —rio Hubert de igual manera.
— A este paso vas a ser que muchas chicas se rindan ante ti. —comentó Sylvain para luego recibir un codazo de Ingrid en la cintura.
— No y deja tu eso, señor casanova, también va a haber muchos chicos que se morirán de envidia cuando lo vean con Beres. —expuso Ferdinand asumiendo la obvia posibilidad.
— Bueno, eso es algo de que tendremos que estar pendientes. —comentó Edelgard. —Creo que mis lecciones intensivas han valido después de todo.
— Parece que él y yo tenemos una excelente química, es todo. —se defendió Beres tartamudeando. Aunque no negaba que sus sentimientos hacia su alumno comenzaban a surgir.
— Si, tienes razón. —respondió Sora de igual manera.
— Como sea, el caso es que tienes que estar listo para ser el foco de atencion de la noche, Sora. —dijo Dorothea bien coqueta. — Si varias chicas comienzan a irte encima, te defenderemos.
— Y también los protegeremos de los envidiosos. —declaró Ferdinand dispuesto.
— Chicos… Gracias. —les agradeció Sora por su gesto.
FIN DEL CAPITULO 24
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Notas del autor:
Gracias por estar apoyando el fic y dejándome los reviews para seguir motivado a entretenerlos con más aventuras que están por venir. Si se les ocurre alguna idea o sugerencia pueden hacérmelo saber por mensaje privado.
Sin más que decir, nos vemos en el siguiente capítulo.
