¡Ya es primero de mes! ¡Ya es primero de mes! ¡Ya es primero de mes!
¡Y yo aquí vengo a actualizar! ¡No rima para nada! ¡No rima para nada!
¡Pero a mí me da igual! ¡YEIH!
Bueno chicos y chicas, la tan esperada fecha de actualización al fin llego y no tienen idea de todas las sorpresas que su amadísimo autor, yo mero, les tengo preparadas, así que sin mucho preámbulo (ya que no quiero que me corten la luz a mitad de la actualización) pasemos de inmediato a la recapitulación de la historia hasta el momento.
En el capitulo anterior (uy nunca lo había escrito así... ¡me gu´ta!):
Finalmente Annabeth tuvo que enfrentar su prueba predestinada por la profesa, al mismo tiempo que Nico, Hazel y Frank intentaban recuperar sus armas. Pero en lugar de reunirse como habían planeado el primer grupo acabo por aventurarse al cementerio donde les esperaba la más obvia de las emboscadas. Ahora depende de Nico y sus compañeros intentar dar la vuelta a la lucha mientras intentan rescatar a Harry y al mismo tiempo, en Hogwarts,
Capítulo 29:
"Entonces Juzgara al Revés Crepúsculo y Amanecer"
¡Todo iba mal! ¡Todo estaba muy mal! ¡Pero claro que iba a ir mal!
Aquellos eran, con bastante precisión los pensamientos de Percy durante el mismo instante que intentaba aplacar a la pequeña horda de monstruos que le rodeaban a él y a Annabeth. Tenía demasiadas cosas en su cabeza para lograr enfocar sus pensamientos más allá de una simple apariencia de pesimismo. Rabia, frustración y enojo, por lo menos sus emociones eran un combustible lo bastante potente como para permitirle blandir su espada y mantener a buena parte de los monstruos al margen solo con su mirada y sus gritos:
-¡Aquí!-Bramaba entre nubes de polvo y desafíos-¡Aquí montón de cobardes!
Ni siquiera intentaba atraer la atención hacia él, como solía hacer. No. Solo estaba drenando todas aquellas emociones que le embargaban al tiempo que hacia su trabajo.
Un poco más allá, Luke y su contrincante dejaban una larga estela de lapidas rotas, estatuas a pedazos y mausoleos derribados. Aunque poco menos podía esperarse dado que se enfrentaban un semidiós vendito por Aquiles y un Titán. El titán del norte, Críos para ser más precisos. Y si bien Hiparión era el general encargado de dirigir casi todas las fuerzas de Cronos, no por eso su hermano debía siquiera considerarse menos. Y de no ser por su piel invulnerable Luke ya habría muerto unas cinco veces:
-¿Que sucede, Castellan? ¡Deja de huir! ¡No eres divertido!-Se jactaba en su superioridad el titán mientras lanzaba mandobles de su lanza una y otra vez.
-¡...!-Era una suerte que Luke fuera tan bueno para enfocarse y no caer en provocaciones. Cosa que hacia un contraste tal con su primo en ese mismo instante que resultaba incluso risorio. Pero mejor no concentrarse en eso. Por el momento debía concentrarse en esquivar todos los ataques de Críos. Al comienzo de la pelea había pensado en sacar el mayor provecho a su invulnerabilidad y arrojarse contra Críos, si lograba llegar a su garganta podría tener una oportunidad. Pero si bien la punta del titán le hubo rozado toda su camisa termino helada y cubierta por escarcha de hielo.
Tal vez su piel fuera de acero, pero dudaba que eso se extendiera a sus órganos internos. Y si llegaba a recibir un golpe de lleno la hipotermia seria la menor de sus preocupaciones. Si tan solo tuviera su-
-¡¿Qué demonios-No estaba seguro de que había ocurrido, Pero en un instante las lapidas de todo el lugar habían comenzado a temblar, toda la tierra comenzó a morir ya secarse, múltiples grietas se abrieron por doquier y todo un batallón de muertos emergió de las tumbas; algunos eran solo huesos, otros se veían demasiado recientes y jugosos, pero fue ese momentáneo instante de sorpresa en todos el que les brindo la ventaja.
Aprovechándose del temblor que provoco su hermano, Hazel había abierto un agujero en el túnel por el que habían cruzado y sobre el cual convenientemente Críos avanzaba implacable. Ahora el titán estaba hundido en la tierra hasta la cintura agitando su lanza al tiempo que la sureña se acercaba para llevarse darle a Luke un arma y a la vez hacerle que la siguiera. Al mismo tiempo Percy se había visto bendecido por la llegada de los refuerzos de ultratumba. Justo estaba disolviendo a un Lestrigón cuando Nico y Frank llegaron a su encuentro, el segundo cargando en su espalda a un semiinconsciente Harry:
-¡Lo lograron!-No podía creer lo aliviado que estaba de verlos y por un breve instante envolvió al hijo de Hades con sus brazos para entonces proceder a palparlo con sus manos-¿Estás bien? No tuvieron que-
-Estamos bien-Atajo Nico, demasiado apremiante por la situación-Logramos rescatar a Harry a tiempo-Agrego señalando al montón de esqueletos que ahora cubrían a un aterrorizado y chirriante Colagusano. Sin embargo Percy no se dejaba engañar; podía ver los hombros de Nico subían y bajaban, y así mismo el sudor que le perlaba la frente. Todo aquel despliegue de fuerzas debía estar acabando con las ya de por si pocas reservas de energía del hijo de Hades. No podía permitir que continuara así.
-¡Vámonos!-Ordeno alzando su voz para hacerse oír por sobre el alboroto. Y Nico no pudo estar más aliviado, no podría mantener a los zombis por mucho más tiempo. Pero todo su entusiasmo por escapar murió cuando se fijo en Annabeth: la hija de Atenea hacia grandes esfuerzos por detener la hemorragia de una herida en su flanco, justo donde su brazo derecho debería unirse a su cuerpo. Y por si fuera poco en ese momento el rugió del titán pareció barrer con algo más que solo el alboroto en el cementerio.
Por un instante fue como estar sumergido en las aguas del ártico: sus articulaciones se tensaron, todos sus músculos se acalambraron y lo peor fue que toda su energía fue drenada. La de todos ellos. Luke y Hazel terminaron cayendo mientras aun corrían hacia ellos, Annabeth cayó desmayada en el acto y Nico necesitaba hacer grandes esfuerzos para mantener la consciencia. Junto a él, en el suelo, Percy intentaba alcanzar su espada pero, ya sin zombis que los detuvieran, los monstruos a su alrededor les rodearon:
-¡Jah!, un digno intento. Les concedo eso-Se jactaba Críos, ya libre del pozo y acercándose a ellos. Debía estar muy confiado ya que había adoptado un tamaño más acorde a ellos; su armadura de batalla fue reemplazada por un traje de etiqueta, pero cubierto por un grueso abrigo de piel de animal-Ahora, ¿les importa si continuamos donde nos quedamos?
-¡Aleja tus manos de él!-Aun en su posición, levantado por las muñecas por un enorme lestrigón, Nico hacia un gran esfuerzo por recuperarse. Pero sus gritos solo fueron ignorados mientras tuvo que limitarse a observar impávido como nuevamente levantaban a Harry y se lo llevaban. Miro al rededor desesperado pero Annabeth inconsciente y demasiado herida, su hermana colgaba también como peso inerte de las muñecas, los únicos que continuaban conscientes eran él, Luke y Percy. Y ninguno parecía en mejor estado que él, quien dudaba poder siquiera levantar un hueso. Pero de repente algo llamo su atención: habían solo cinco de ellos.
No muy lejos de allí, observando todo desde lo alto de una estatua, Frank observaba aterrado todo lo que ocurría con sus pequeños ojos. No comprendía que era lo que había ocurrido. Pero lo que si comprendía era lo mucho que se odiaba a sí mismo. Cuando vio que todos sus compañeros eran derribados, cuando sus refuerzos muertos desaparecieron y se vieron rodeados, ¿que hizo? Escapo.
Su mentó se vio invadida por el pánico. Al ver a todos esos monstruos solo pudo pensar en lo mucho que quería encogerse y huir de allí, que nadie lo notara y justo eso había ocurrido. No fue sino hasta que se detuvo y miro sus manos que comprendió porque nadie estaba tras él. Ahora tenía patas con pequeñas garras, estaba cubierto de pelo color café negruzco desde la cara hasta la larga cola que ahora, también, tenia. No tenía idea de cómo, pero estaba seguro de que ahora era un hurón.
-... del padre, tomado sin permiso-Pero nada de eso tenía importancia ahora. No tenía idea de quién podría ser su padre divino, pero estaba seguro que este era su castigo por ser un cobarde y abandonar a sus amigos. Ahora todo lo que podía hacer era observar impotente como llevaban a cabo aquel extraño ritual. Estaba seguro que ese sujeto enano y regordete era un mago. Había utilizado una varita para reunir un montón de polvo del interior de una tumba y arrojarlo dentro de un caldero cuyo contenido se mantenía humeante y escalofriante para él-La carne, del sirviente, entregada ¡voluntariamente!-Lo siguiente fue ver como aquel hombre se cortaba una mano para dejarla caer dentro del caldero.
-¿Solo una mano?-Inquirió Críos con burla.
-Y ahora...
-¡Harry!-Desde donde estaba Nico grito desesperado intentando despertar a su amigo.
-Maldicion, maldición, ¡maldición!-Si tan solo no fuera un cobarde. Si tan solo tuviera el valor de su madre.
Tal vez ahora fuera una simple bola de pelo pero al menos haría más de lo que hizo como humano. Salto de su escondite y comenzó a correr hacia aquel hombre que empuñaba un cuchillo en dirección a Harry. Sabía que sus chillidos eran patéticos y sus garras mínimas-Un hurón...-Pensó en un arrebato de indignación hacia su padre-Podrías haberme convertido en algo más útil ¿no, padre?-Los dioses realmente tenían sentido del humor. Algo con más garras, algo más grande, algo que no sonara estúpido al intentar rescatar a un amigo. Algo como... como... ¡Como un león!
-¡Gyaaaah!-Lo siguiente que logro captar fue que tenia al mago regordete chillando debajo suyo mientras lo presionaba con una pata que no tenía que ver con un mamífero pequeño. Podía sentir sus garras clavarse en el pecho de aquel hombre y como todos a su alrededor le miraban sorprendidos:
-¡Soy un león!-Pensó atónito-¿Pero cómo-
-Puedes ser lo que tú quieras, Frank-
Ahora lo comprendía. Las palabras de su madre, de su abuela. No eran simples ánimos. Tenían un significado tan literal que resultaba hilarante. Mas no para Colagusano, quien podía ver muy de cerca los enormes colmillos del león exhibirse ante lo que parecía ser una sonrisa.
A continuación fue el momento de poner en buen uso aquellas garras. En cuanto un par de Dracenaes intentaron detenerle dio un potente salto a un lado, se trepo por el techo de un mausoleo y volvió a impulsarse directo a la cara del lestrigón más cercano:
-¡Wouh!-Momento que Percy aprovecho para patearle con sus dos piernas en el pecho y terminar de liberarse. Grande fue su sorpresa cuando el enorme gigante caníbal se disolvió en polvo luego de ser mordido en la garganta y asfixiado hasta morir-¡¿Frank?!-Olvidando el detalle anterior, cuando el carnívoro se transformo en su compañero-¿Como-
-¡Ayuda a los otros!-Pero tampoco tenían tiempo para discutir los detalles. En ese momento Frank no podía más que agradecer mentalmente a su madre por aquella vez que le había llevado al zoológico. Luego de ver a los leones habían seguido con los grandes felinos, y el pelaje oscuro de las panteras fue de mucha ayuda al correr entre las filas de monstruos hacia el caníbal que sujetaba a Hazel y a Annabeth. Sus mandíbulas no eran tan fuertes, pero solo tuvo que arañarlo en la cara para hacerle soltar a sus prisioneras. Pero al verse rodeado tuvo que recurrir a un truco que luego se aseguraría de ocultar a todos: se transformo en una mofeta y roció a todo el que se acercaba.
Cosa que le dio tiempo suficiente para cargarse a ambas chicas y alejarles del peligro.
-¿Como hace eso?-Un poco más allá, Luke, Nico y Percy continuaban mellando las fuerzas del titán intentando llegar hasta Harry:
-¡Tú sigue matando!-Nico tenía razón. No tenían tiempo para charlar. Pero estaba tan agotado que no se fijo en como un sabueso del infierno saltaba sobre él; de no ser por el hijo de Hermes que lo disolvió dibujando un arco con la espada habría acabado muy mal-Gracias-Gruño.
A su espalda Percy le indico al rubio que eso sería lo máximo de efusividad del azabache por lo que continuaron luchando:
-Cuerda de inútiles...-Por su parte Críos ya no tenía tiempo para seguirlo perdiendo con mortales. Debían resucitar a su señor pronto. Se acerco al inconsciente colagusano y de una patada lo hizo a un lado; se dirigía con paso firme hacia el joven mago inconsciente junto a él-El famoso Harry Potter, solo necesitamos tu sangre-
Pero justo cuando levanto su lanza fue embestido por una gigantesca masa de musculo, pelo y dientes. Podía sentir todos aquellos colmillos clavarse en su hombro mientras le empujaba lejos de Harry y del sarcófago, y lo peor de todo era que su toque helado parecía no surtir efecto alguno. Por su parte Frank se jactaba de su elección; después de todo, los osos polares no solo eran de los carnívoros más grandes del planeta, también estaban naturalmente diseñados para resistir el frio extremo. Para cuando finalmente pudo derribar al titán contra el piso podía saborear en icor dorado entre sus mandíbulas al tiempo que lo golpeaba una y otra vez con sus zarpas. Necesitaba dejarlo inconsciente si es que querían tener una oportunidad para escapar de allí. Y estaba seguro que Aníbal, el elefante, pesaba mucho más.
El problema fue que todos se concentraron demasiado en los enemigos que conocían. Ninguno pudo ver como Colagusano se había arrastrado hasta Harry y le había cortado en el brazo con un puñal. Para cuando Nico y Percy llegaron con él apenas estaba recuperando el conocimiento:
-Harry, Harry despierta-
-No... No dejen...-El mago hacia grandes esfuerzos por disipar la niebla de la inconsciencia en su mente-Colagusano... Él...-Intentaba señalar:
-Tranquilo amigo, solo es un corte-Decía Percy mientras él y Luke le levantaban haciéndole que se apoyara en sus hombros-Saldremos de aquí y te cura-
-¡No!-Salto intentando dar un paso-No debe, mi sangre...
-¡El señor oscuro regresara!-En el instante en que la sangre de Harry golpeo la superficie de la poción una onda expansiva se origino en la misma arrojando a todos bastante lejos. De no ser por Frank, que se interpuso nuevamente como un oso polar sus compañeros habrían sufrido un rudo impacto; sin embargo todos estaban demasiado atónitos observando como aquel caldero comenzaba a pelarse. Toda su superficie, como si fuera solo simple oxido, se torno del más puro y brillante color dorado. Casi al instante el metal precioso comenzó a abollarse y a hundirse. En algunos lugares estiro, se contorsiono hasta adoptar una figura humanoide bastante grande. De pie alcanzaba fácilmente los dos metros, tal vez un poco más. En cuanto sus manos acabaron de formarse comenzó a palpar su rostro donde sus rasgos comenzaban a aparecer: la nariz, boca, orejas y finalmente un par de ojos que se abrieron y observaron todo a su alrededor con curiosidad y emoción:
-Afff...-Una profunda exhalación de placer al tiempo que elevaba sus manos a los lados a todo lo largos que eran sus nuevos brazos-Esto es aun mejor de lo que esperaba. Este cuerpo, se siente tan bien... Tan ¡poderoso!-Al tiempo que hablaba las puntas de sus dedos comenzaron a chispear-Esta vez, nadie se interpondrá en-Pero sus palabras se vieron interrumpidas por un breve pensamiento. Por una voz en su cabeza. Por una presencia.
Ninguno de los mestizos comprendía que estaba ocurriendo. El hombre dorado término cayendo hincado sobre su rodilla al tiempo que se presionaba su rostro con una mano y gruñía. A veces en inglés y a veces en griego, con dos voces distintas:
-No puede ser-Murmuro Luke dejando caer su mandíbula lentamente. Conocía esa presencia.
-¿Cómo...? ¿Que esta-Voldemort se había vuelto a levantar y parecía a punto de chillar de dolor-¡Yo soy Lord Voldemort! ¡Esta es mi resurrección- ¡Este es mi-Fue entonces cuando se silencio. Quedo erguido a todo lo alto que era, con su cabeza apuntando al cielo, una expresión vacía en el rostro y sus brazos colgando los lados como peso muerto. Pasaron varios segundos hasta que una tenue sonrisa estiro la comisura de los labios dorados. La voz que hablo a continuación era una muy diferente-Este cuerpo nunca fue para ti, mortal insignificante.
Fue entonces cuando los mestizos comprendieron todo. Y ya era muy tarde. El plan nunca había sido usar a Harry como recipiente, incluso Luke ya no estaba destinado para ese uso. Luego de escuchar el plan de Voldemort para regresar a la vida Hiperión y sus hermanos habían urdido un propósito mucho más provechoso para aquella poción oscura. Cierto, el cuerpo de un mestizo bendito por Aquiles soportaría muy bien el poder de Cronos, pero eventualmente ese cuerpo podría romperse si se usaba demasiado poder.
¿Pero un cuerpo echo a la medida? Eso era mucho mejor.
Engañar a los mortales era siempre tan fácil. Los Telkines habían convertido el sarcófago dorado de su amo en un caldero, y fabricado uno falso para no levantar sospechas. El ingrediente clave de todo había sido el uso del agua del Estigio mesclada con el icor dorado de Hiperión, Jápeto, Críos y Ceo Los elementos mortales no se podían reemplazar, eran vitales para la resurrección. Pero ya nada de eso tenía importancia. Dentro de poco comenzaría a amanecer, pero no habría un nuevo día. Aquel era el inicio del crepúsculo para el Olimpo.
-Ahora...-Siseo el señor de los titanes girándose en dirección a los mestizos-Es hora de tomar mis ofrendas.
Continuara...
Dioses, y finalmente hemos llegado al clímax de la historia.
El señor de los titanes finalmente resucito, en el cuerpo de Voldemort. ¿Era demasiado obvio o logre tomarlos por sorpresa chicos?
Además tuvimos un poco de acción en este capítulo, pero no se imaginan lo que tengo preparado para los que se nos vienen encima.
¿Qué opinan de la forma en que Frank descubrió su herencia? ¿Y el precio que Annabeth tuvo que pagar? ¿Qué dicen lo merecía o no? ¿Que pasara ahora con los mortífagos y la guerra de los magos? ¿Llegaran Leo y Jason a tiempo para rescatar a sus compañeros? ¿O deberán improvisar un plan de fuga? ¿Qué significa "un cuerpo hecho a la medida" realmente? ¿El regreso a su mundo esta próximo? ¿O los mestizos deberán quedarse un poco más? ¿Cómo lidiara el Ministerio con este nuevo giro argumental? ¿Un amigo morirá al igual que en la trama original? ¿O los héroes podrán evitarlo?
Fiu... Hasta yo estoy intrigado.
Pero bueno mis amores, eso es todo por hoy. No olviden que los reviews son parte importante de una buena alimentación para un autor.
¡Nos vemos en la actualización de Marzo!
