Capítulo 23

"Mientras Cenicienta iba hacia el palacio, los reyes, el príncipe y uno de los guardias estaban viendo el baile de palacio." comentó Kazumi, mientras hablaba su voz se escuchaba en el escenario, entonces las cortinas se abrieron y mostraron un decorado de un salón de baile, había unas ventanas amplias con cortinas y dos palcos, en el escenario estaban, Satsuki, Nodoka, Mana, Natsumi y Satomi, aparte de Setsuna, Konoka, Kaede y Evangline.

"Míralo, aburrido, no muestra interés en ninguna joven." suspiró Setsuna sentada en el palco, mirándola, después señaló con el dedo índice a las demás.

"Debes tener paciencia, seguro que algún día se interesará por alguna." sonrió Konoka sentada a su lado, mirándola.

"Algún día… ¡Y cuando será ese día! ¡Realmente no lo entiendo! ¿Qué es lo que tengo que hacer para que él se interese por alguna? Organicé un concurso, le escogí jóvenes doncellas y un montón de cosas más, ¡pero él no se fijó en ninguna!" exclamó Setsuna, tapándose la cara con la mano.

"Debes de darle más tiempo." dijo Konoka mientras ponía su mano en el hombro de Setsuna.

"¿Tiempo?" inquirió Setsuna mirándola. ¿Más tiempo todavía? ¡Al final el rey del reino de al lado será bisabuelo a este paso y no me extrañaría!"

"¿No crees que estas exagerando un poco?"

"¡Guardia!" llamó Setsuna a Kaede, quien estaba a su lado. "¡Dile a mi hijo que baje a saludar a las doncellas!"

"Sí, mi señor."

"Y ahora para que se me enamore de una humana, con todas las vampiras que le he presentado, ya me remata."

"Yo creo que tampoco sería tan malo, hace tiempo que vivimos con los humanos."

"¿Qué no sería tan malo? Desde hace tiempo que hemos seguido con esta tradición." dijo Setsuna mientras Kaede bajo del palco y se fue al que estaba Evangeline.

"Su alteza." le llamó Kaede mirando a Evangeline quien estaba apoyando el codo en el reposabrazos del asiento y la cabeza sobre su mano, mirando con una expresión aburrida a las que había en el escenario. "El rey quiere que vayas a saludar a las doncellas:"

"Está bien." dijo sin emoción Evangeline mientras Ku Fei apareció en el escenario, sacó un papel que tenía y comenzó a leerlo.

"La princesa Azie de la malabare." la nombró Ku Fei mientras aparecía Zazie en el escenario.

"La princesa Akie de la gymnastique." la nombró Ku Fei mientras aparecía Makie en el escenario.

"La princesa Kira de la natazione." la nombró Ku Fei mientras aparecía Akira en el escenario, Evangeline las saludo.

"Las madmuaseles Griselda y Anastasia Tremanie." las nombró Ku Fei mientras aparecían Asuna y Ayaka en el escenario.

"Oh… Esto no se acaba nunca." suspiró Evangeline mirando al techo.

"¡Bah! ¿Te diste cuenta? ¡Esta aburrido y no se fija en ninguna!" exclamó Setsuna cruzando los brazos bajo su pecho.

"Paciencia." aconsejó Konoka mirándola.

"¿Paciencia? ¡Yo a su edad estaba casado!"

"Eran otros tiempos."

"¿Cómo que otros tiempos? ¿Qué quieres decir con eso?"

"No te preocupes, se casará cuando encuentre a la joven apropiada." sonrió Konoka mientras Haruna aparecía en el escenario y subía al palco.

"Entonces, ¿a qué está esperando? ¡Quiero que se case de una vez!"

"Tu esposa tiene razón." dijo Haruna detrás de ellas.

"¿Qué? Pero… ¿Y tú que haces aquí? Siempre te encuentro en todas las fiestas que hago, ¿a qué has venido?" preguntó Setsuna mirándola seriamente.

"De tal palo tal astilla… Me gustan este tipo de fiestas."

"Ya te encantan, siempre te encuentro con un plato o con alguna bebida en la mano."

"Recuerda que es amigo de nuestro hijo, por eso viene a las que hacemos, ¿no?"

"Claro." sonrió Haruna.

"Bah, de todas formas déjame ver si mi hijo presta atención en alguna joven."

"Si son todas como las que anteriores…" suspiró Haruna negando con la cabeza.

"¿Qué quieres decir con eso?" inquirió Setsuna con un tono severo, alzando una ceja.

"Nada."

"Oh, mira, esa joven parece la apropiada." dijo de repente Setsuna con una voz que parecía emocionada, Evangeline saludó a la doncella y cuando terminó de saludar, bostezó.

"No, tampoco captó su interés, ¿cuántas van ya?" preguntó Haruna.

"Creo que unas cinco." sonrió Konoka.

"Bien, quizá supere el récord."

"¿Cuándo dices que te vas?" preguntó Setsuna mirando a Haruna.

"Mira, va a saludar otra joven." contestó Haruna desviando la pregunta, Evangeline la saludó y después miró hacia otra parte.

"¡AH! ¡No lo entiendo! ¡Debe de haber al menos una que haga de una buena madre!"

"¡Querido!"

"Ejem, digo… Esposa."

"¿Y si se enamora de una humana?"

"Otro, desde hace tiempo-"

"Ya lo sé, la tradición y todo eso, siempre dices lo mismo, pero si el muchacho se enamora que importa, total, ¿no quieres que se case?"

"Eso mismo pienso yo." añadió Konoka.

"Bah, tonterías, él se casará con alguien de su misma clase, es decir, una vampira, ahora dejarme ver si por fin se interesa en alguna."

"Si me permitís recordarle majestad, traté de advertiros… Pero… No me prestasteis atención, pensasteis que, en el baile, el joven encontraría a la joven de sus sueños…" comentó Kaede mientras Leona aparecía en el escenario.

"¿Y esa joven?" dijo Haruna mirándola.

"Os imagináis que el joven príncipe se inclina ante la concurrencia, levanta la vista y de repente, se queda de piedra, porque allí delante de sus propios ojos, descubre a la joven de sus sueños, ¿quién es ella o de dónde viene?" comentó Kaede mientras Evangeline fue hacia Leona.

"Perdona, ¿quién eres? No te había visto antes."

"¿Ah? Disculpe alteza, acabo de llegar…"

"No le importa porque su corazón le dice que esa joven es la que siempre ha estado esperando… Pero esas cosas solo pasan en los cuentos, en la realidad no ocurren."

"Te has levantado muy poético, ¿no?" dijo Haruna con las manos en la cintura.

"¡Con que no, eh! ¡Mira eso! ¿Quién es ella? ¿La conoces?" preguntó Setsuna mientras cogía el brazo a Kaede y señalaba a Leona con el dedo índice.

"No mi señor, no la conozco de nada."

"Debe de ser ella…" dijo Haruna poniéndose la mano en la barbilla.

"¿Has dicho algo?" la miró Setsuna.

"¿Qué? No, nada, ¿es una conocida tuya?"

"No."

"Así que no la conoces… Bueno, ¡no importa! ¡Por fin encontró a alguien! ¡La música! ¡Rápido! ¡Rápido! ¡Poner el vals! ¡Y bajar las luces!"

"Cálmate querido…" pidió Konoka, entonces pusieron la música, bajaron las luces y enfocaron a Leona y Evangeline.

"¿Quieres bailar?" preguntó Evangeline mientras le tendía la mano a Leona.

"Está bien." asintió Leona, tomándole la mano, entonces empezaron a bailar.

"Estoy un poco nerviosa… Es la primera vez que bailo con alguien…"

"No te preocupes, yo te guiaré."

"¡Bien! ¡Esto está hecho! Iremos a descansar…" dijo Setsuna levantándose del asiento.

"Tenéis razón… Yo también iré-"

"¡No! Me estaba refiriendo a la reina y a mí, ¡tú te quedas aquí vigilando!" ordenó Setsuna a Kaede.

"Creo que él debería descansar también, estuvo todo el día preparando el baile." dijo Konoka mirándola.

"Está bien… Entonces, envía alguien para que nadie los moleste y cuando mi hijo se le declare a la joven, que venga a avisarme inmediatamente, ¿entendido?"

"Sí, mi señor, así lo haré." respondió Kaede haciendo una reverencia.

"Bien." dijo Setsuna mientras dejaba el escenario con Konoka.

"Bueno, creo que también me iré…"

"¿También prefiere irse, señor?"

"No me llames así, no hace falta que seas tan formal… Y no, me refería a que iré a coger otra bebida, se me ha acabado la que tengo."

"Como quiera, señor."

"Te dije que no me llames 'Señor'." suspiró Haruna mirando a Kaede, entonces le dio la bebida que tenía en la mano.

"Eso es por llamarme de esa forma, tírala por mí."

"Como quiera, señor."

"Sabes, a veces pienso que más que ser un guardia de palacio, pareces un mayordomo con esa actitud…" suspiró Haruna, entonces dejó el escenario.

"¿Quieres que después de bailar vayamos a dar una vuelta por el jardín del palacio?" preguntó Evangeline mientras bailaba con Leona.

"Está bien."

"¿Quién es ella madre?" preguntó Ayaka mirando a Yuna.

"¿La conocemos?" añadió Asuna.

"Bueno, parece que el príncipe la conoce…" respondió Yuna mirando a Leona y Evangeline mientras bailaban.

"Pero… Yo nunca la había visto antes." dijo Ayaka mirándolas.

"Yo tampoco, un momento… La cara de esa joven… Me resulta familiar…" dijo Yuna poniéndose una mano en la barbilla, la música terminó y se cerraron las cortinas, cuando se abrieron, mostraron un decorado de un jardín, tenía una fuente de agua y unos bancos.

"Al final, bailaste bien."

"Eso es porque me guiasteis."

"Me recuerdas… Tú… ¿Eres con quien me encontré esta tarde, verdad?"

"¿Qué?"

"¿No te diste cuenta? Soy el mismo joven que conociste, el que te ayudó con lo que habías comprado." dijo Evangeline cruzando los brazos bajo su pecho.

"¡Ah! ¡No lo sabía! Perdone yo-"

"No importa, hay veces que me apetece salir a dar una vuelta, pero sin que me reconozcan, a lo mejor te parece extraño."

"No, solo es curioso."

"Curioso…" dijo Evangeline cerrando los ojos.

"¿Ocurre algo?"

"No, es solo que… Eres diferente a las demás." respondió Evangeline mirándola.

"¿Soy diferente?"

"Sí."

"Puedo preguntarle… ¿En qué soy diferente?"

"Las otras doncellas que mi padre escogió, eran… Ah… Mejor no hablemos de ello."

"Está bien, como quiera." dijo Leona, se quedaron en silencio unos segundos.

"Veras…" comenzó a hablar Evangeline, rompiendo el silencio. "Quiero decirte algo importante sobre mí…" dijo fingiendo estar nerviosa.

"Algo… ¿Importante? ¿Qué es?"

"Yo…Soy… Soy un vampiro."

"¡Qué! ¿Un vampiro? Pero… Cómo… Quiero decir, eso es…" dijo Leona retrocediendo unos pasos.

"Sé que cuesta de creerlo, pero pertenezco a una familia de vampiros, también puedo entender de que estés asustada, pero no te haré ningún daño." explicó Evangeline acercándose a ella, entonces le puso una mano en la mejilla.

"Yo…" dijo Leona casi en un susurro, alzó la mirada, encontrándose con los ojos de Evangeline, quien empezó a acercar su rostro al suyo, cuando estuvieron a punto de besarse, la campana empezó a sonar indicando la medianoche.

"¡No!" exclamó Leona, apartándose.

"¿No?"

"¡Es medianoche!"

"Sí, lo sé."

"¡Adiós!"

"¿Qué?" parpadeó Evangeline mientras le cogía el brazo a Leona para impedir que se fuera.

"No, espera, no te puedes ir…"

"Por favor… Debo de irme, dejadme marchar."

"¿Por qué? Debe de haber alguna razón para que te quieras ir."

"No… No puedo decíroslo…"

"¿Es por qué tu familia te está esperando? Si es así, puedo llevarte y…"

"No es eso…"

"Entonces… ¿Es por qué te dije que soy un vampiro? ¿Es por eso?" preguntó Evangeline mientras la campana sonaba de nuevo.

"Lo siento, ¡adiós!" exclamó Leona apartando el brazo de Evangeline y dejando el escenario.

"¡No, espera! ¡Regresa! ¡Ni siquiera se tu nombre! ¿Cómo puedo encontrarte? ¡Espera!" exclamó Evangeline dejando el escenario, las cortinas se cerraron y cuando se abrieron, mostraron el decorado del salón de baile, Leona apareció de nuevo en el escenario, y lo cruzó corriendo, abandonándolo, entonces Evangeline apareció en el escenario, Zazie, Makie y Akira le bloquearon el camino.

"¿Quién es esa joven?"

"¿Cómo se llama?

"¿La conoce?"

"Dejadme pasar, señoritas."

"¡Te quiero!"

"Por favor, ¡bailad conmigo!"

"¡Eres tan atractivo!"

"Señoritas… ¡DEJADME PASAR!"

"¿Algún problema, alteza?" preguntó Ku Fei apareciendo en el escenario.

"¡Guardia! ¡Persigue a esa joven! ¡No dejes que se vaya!"

"¡A sus órdenes!" exclamó Ku Fei, dejando inmediatamente el escenario, las cortinas se cerraron, cuando se abrieron, mostraron un decorado de un patio donde estaba el carruaje.

"¡Tengo que salir de aquí!" exclamó Leona mientras iba hacia el carruaje, pero el zapato de cristal se le cayó en mitad del camino. "¡El zapato de cristal!"

"¡Señorita! ¡Un momento!" se escuchó a Ku Fei, Leona se subió al carruaje.

"¡Deprisa! ¡Vámonos!"

"¡Espere!" pidió Ku Fei apareciendo en el escenario mientras Leona lo dejaba.

"¡Guardias! ¡Guardias! ¡Cerrar las puertas! ¡Detener ese carruaje que no escape!" ordenó Ku Fei, las cortinas se cerraron y cuando se abrieron, mostraron el decorado del salón de baile.

"¿Y bien? ¿Dónde está la joven?" preguntó Evangeline mirando a Ku Fei con los brazos cruzados bajo su pecho.

"¡Lo siento alteza! ¡No pudimos detenerla! Se subió en el carruaje y se fue."

"¿Se fue? Iré a buscarla."

"No, esperar, ¡ella debe de estar muy lejos de aquí ahora!"

"No me importa, quiero encontrarla."

"Lo entiendo, pero el reino es demasiado grande…"

"¿Qué llevas ahí?" inquirió Evangeline mirando el zapato de cristal.

"¿Eh? ¡Ah, sí! Es un zapato de cristal que la joven llevaba, con las prisas se lo dejó."

"Debéis encontrarla, esa joven es la que he estado esperando durante tanto tiempo… Y solo me casaré con ella."

"Pero alteza… No sabemos nada de la joven… ¿Cómo vamos a encontrarla?"

"Pregunta a todos los del palacio si la conocían, ¿entendido?"

"¡Sí, alteza!"

"También, informa a mi padre de lo ocurrido."

"Sí, ¿qué? ... ¿Al rey? ..."

"Eso dije, ¿tenéis algún problema con ello?"

"¡No! ¡Ninguno! ¡Como ordene!"

"Bien." asintió Evangeline mientras Ku Fei dejaba el escenario, segundos después, Haruna apareció.

"Hey." saludó Haruna con la mano alzada.

"Oh, eres tú."

"Vine a ver qué es lo que pasaba… Se escuchaba bastante alboroto… Te noto algo tenso, dime, ¿dónde está la joven que estaba contigo?" preguntó Haruna mirando a su alrededor.

"¿Cómo sabes que estaba con alguien?"

"Te vi desde el palco, ¿era ella la que me dijiste antes?"

"Sí."

"¿Y dónde está? ¿Ha ido al servicio?"

"No, ella se fue."

"¿Ah? ¿Ni siquiera la has acompañado a la salida?"

"No, porque me dejó antes de que pudiera hacer nada."

"¿Le hiciste algo para que se enfadara? Deberías de ser…"

"¡NO LE HICE NADA! ¡Se fue corriendo cuando era medianoche y ni siquiera pude saber su nombre!"

"Oh, vaya debe de ser una chica tímida." dijo Haruna con una mano en la barbilla mientras asentía varias veces.

"Por qué no te tomas las cosas un poco más en serio."

"¿Entonces no tienes ninguna pista para encontrarla?

"Solo tengo un zapato de cristal."

"¿Qué? ¿Un zapato? ¡Por dios! ¿Se puede saber qué es lo que le has estado haciendo a la pobre chica para tener un zapato suyo?" preguntó Haruna mirándola seriamente.

"¡Nada! ¡Se le cayó mientras se iba!"

"Oh… Qué pena que no se le hubiera caído su dirección en vez del zapato, ¿eh?"

"Tú..." cerró los ojos Evangeline poniéndose la mano en la sien, como si le doliera. "¡Relamente me sacas de quicio!"

"No te lo tomes así, solo era una broma, por cierto, ¿dónde está ese zapato?"

"¿Ah? Lo tiene uno de los guardias, le dije que informara a mi padre sobre ello."

"¡AH!"

"¿Qué ocurre?" la miró Evangeline, alzando una ceja, entonces las luces del escenario se apagaron, enfocaron solo a Haruna y empezó a escucharse una melodía de fondo, Haruna sacó un pañuelo de su bolsillo y se lo puso en su rostro como si se estuviera secando una lágrima.

"Cómo pudiste enviar al pobre guardia, con el carácter que tiene tu padre, cuando se entere de que la joven que captó tu interés se machó… Habrá uno menos en el palacio… ¡Por qué!"

"Sabes… No hay quien te entienda y no creas que vas a conseguir que me sienta culpable o triste por ello."

La melodía se detuvo y las luces del escenario volvieron como estaban.

"Insensible." dijo Haruna mirándola de reojo.

"Hmph, me da igual que me llames así." dijo Evangeline con los brazos cruzados bajo su pecho.

"Sabes, la joven a la que amas dudo que vaya a quererte con ese carácter que tienes." dijo Haruna dándole una sonrisa torcida mientras Evangeline la miró con una expresión de enfado, las cortinas se cerraron.

"Mientras el príncipe hablaba con su amigo, el hechizo que hizo el hada madrina a Cenicienta se terminó, entonces Cenicienta y los demás animales volvieron a ser como antes, ahora Cenicienta estaba en el bosque con los animales." comentó Kazumi mientras se escuchaba en el escenario, entonces las cortinas se abrieron mostrando un decorado de un bosque.

"Lo siento…" dijo Leona levantándose del suelo. "Me olvide de todo, hasta de la hora, él fue tan amable conmigo… Y en el baile… Su mirada con esos ojos azules… Me gustaría verle de nuevo, aunque me dijera que es un vampiro… No pude darle una respuesta… Pero bueno, todo terminó."

"¡Cenicienta mira! ¡Todavía tienes un zapato de cristal!" exclamó Fumika señalando el zapato con el dedo índice.

"Al menos tendrás un recuerdo." sonrió Chisame cruzando los brazos bajo su pecho.

"Tenéis razón, gracias… Hada madrina." dijo Leona entonces las cortinas se cerraron.


Fin del capítulo 23.

Gracias por leer, espero que haya gustado, si es así, dejen review por favor, me gustaría saber su opinión, me anima a seguir escribiendo. Cualquier duda de la historia, pueden decirme.

También, gracias por los review que he recibido :)