Nota:

Hola chicocas ¿Cómo han estado? Sé que han estado esperando arto este capítulo. Yo también, casi un mes sin escribir ... wee ... Moría lentamente. Pero aquí esta. Espero que sea de su agrado. Si son muy sensibles, no me hago responsable. Cualquier duda que tengan sobre el cap, la respuesta no hay ningún lio. Aclaraciones al final, me gustaría que lo leyeran para que no se confundan ... y, creo que eso es todo, lean! Jeje :)


Capítulo 24: BIENVENIDA

[Eren narra]

-Encaja, Maldita porquería ¡Encaja! - gritaba y gruñía bastante frustrado Levi sentado a mi costado.

-Amor, así no es ... -me quedo viendo como trata de metro la pata de la mesilla en el lado equivocado.

-Levi es para el otro lado -digo -Ven, dame ... -le pido agarrando el otro extremo de la pata.

-¡Quita! -Aleja mi mano, recargándose la pieza hacia él, por el centro de su vientre -Yo puedo hacerlo. No necesito tu ayuda.

-Levi ... -repito su nombre en represión. Rivaille esta empañado en hacerlo todo solo.

-¡Calla! No soy ningún inútil -me dice, y sigue encajando la pieza en el lugar incorrecto. -Ya encaja, chatarra inservible.

-jejeje -me rio viendo los intentos de mi marido por conseguir armar una de las cómodas.

Nos encontramos en el pequeño cuarto. Este sería el "Futuro dormitorio del bebé". Era una habitación de color verde agua con dos ventanas por los lados, ambas daban al patio trasero de nuestra casa por donde el sol se asomaba en las mañanas. Era de 4,60 x 3 m. Bastante amplia, para quepan todos los muebles, juguetes y demás. Nuestra alcoba tiene un lado del niño, por lo que no tiene ningún problema para socorrer al pequeño cuando lo oigamos llorar. Claro también necesitaría instalar el intercomunicar por la tarde.

Continúo mi trabajo, terminando de atornillar las puertas del ropero. Los muertos en un rato, dentro y fuera, para aquellos de que este bien colocadas. Tras un momento, no hay inconveniente. Perfecto Terminó, y voy a la siguiente, entonces me topo como mi archí-enemigo.

Lo observo detenidamente, enfocando mi vista en aquel plato de comida para perro en el suelo, y las croquetas marrones con forma de estrellas, redondas y otras en forma de perritos. Cada una de ellas pasa a ser asimiladas por los filosóficos caninos de animales, y digeridos a su paladar por la lengua rosada del pequeño perro Arthur, apodado "Eren" por Levi.

-Te odio -le murmuro al nombrado que sigue batiendo la cola, al devorar más de sus croquetas.

-Eren -me llama la voz de Levi mientras yo sigo con la vista en el animal, que ahora ha pasado su lengua al tazón de agua.

Como odiaba que ese pulgoso habría regresado. Levi me había dejado tres noches sin dormir a su lado por su culpa. Ese perro me sacaba canas verdes, se le aumenta el precio de un día después de que lo regale.

-Si Levi -le respondió encaminándome a él, que lleva parándose con dificultad del suelo.

-Ayúdame con esto -dice señalando su vientre, no dudo y rodeo mis brazos alrededor de su espalda y una asegurando ese voluminoso vientre. Ya de pie va separándose de mí, caminando al centro de la habitación.

Lo sigo por detrás mientras camina, debo admitir que la vista que me da por detrás es encantadora. Camina lenta, por lo que tengo tiempo de admirar su voluminoso trasero, contorneando a esos glúteos a atrás y atrás.

-Eren -me llama deteniéndose frente a mí. Estoy algo distraído por lo que le respondí de manera torpe y él me da un ligero cocacho.

-Mira Eren, ya lo acomode todo. Por aquí estará la cuna, por el otro lado la estantería, aquí quedara el armario y al centro la ... -iba señalando todo con su pequeño dedo

-¿Porque la comodidad tan cerca de la ventana? -lo interrumpo, las piezas de cada artefacto estaban en el sitio exacto donde Levi espera que las armas.

Viendo esto y el otro, Levi se había levantado muy temprano para organizar todo, son apenas las nueve de la mañana, de día parece también que esta algo ansioso por terminar los preparativos, digo no por nada recibí una patada de "¡Manos a la obra Eren! " en el trasero para levantarme hoy de la cama.

-Es para que vea el color de la ropa de niño al sacarla en el día. También puede calentarla mejor cuando haga sol. -ok, se nota que Levi lo tuvo mucho miedo.

-¿Y la cuna tan cerca del armario también? -interrogaron cosas con las que no me siento conforme. Debería estar en frente de la cuna y no a un lado.

-Mejor si está cerca, así se hará más fácil cambiarlo -me refuta. Bueno, eso no se lo puedo debatir. Aunque no sé si está listo para desarmar esas bombas de gas, qué serán los pañales del niño, pero por lo demás estoy feliz. Unas pocas semanas y lo que hemos perdido en nuestras manos.

-La cuna no debería ser más al centro. -Digo llegando a la montaña de palos, pidiendo que se arrinconen más al centro. Está muy pegado al fondo.

-No, está bien al fondo. La luz de la ventana lo puede molestar al dormir.

-De acuerdo, pero yo creo que estaría mejor un poquito más lejos de la pared. -decía haciendo un ademan con las manos.

-Mm ... En ese caso, deberías comprar un protector de colchón para la cuna -me dados tocándose el mentón

-Creo que si compramos -digo algo nervioso. Levi está muy sobre protector, y eso es extraño en él. Pero es lindo pensar que está preocupado por el bienestar del niño.

[Unas horas más tarde]

La ayuda de Levi, y la que me había brindado al inicio de la mañana duro un par de horas, luego me quedaría, terminando de hacer todo el trabajo.

Pero al final lo había obtenido, el cuarto del niño estaba terminado, en orden, y limpio por supuesto. Perfecto para recibir al niño cuando este llegue. Según Zoe, era en estas semanas en las que Levi está terminando el octavo mes e ingresando al último mes que eran cruciales, ya que entre estas fechas había más frecuentes de las levi rompa aguas. Eso me trae algo estresado.

-Haa ... Mmm -murmura el contra la almohada, acostándose primero en la cama.

-Descansa amor -le deseo besando su frente, mientras comienza a escuchar sus primeros ronquidos.

Acomodo mejor la frazada en mis pies, extendiéndola un poco a tirones para luego pasar mis brazos por su persona y dormir abrazado a él.


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[Levi narra]

Comienzo a caminar. El pasto fresco del lugar hace cosquillas en mis pies mientras avanzo. Aun no tengo definido bien, el rumbo al que me encamino. Sigo mi curso, admirando mí alrededor. Una bella pradera, que me regala su estación favorita. Aquella donde florecen las flores, y el sol las acaricia. Llegando a mi meta, freno mi cuerpo frente al árbol de cerezo, tiene algo grabado en su tronco. Unas iníciales encerradas en ... No lo distingo con claridad, es un corazón acaso O ... antes de que lo piense, una suave brisa sopla, desparramando los pétalos de las flores a mí alrededor, y algunos contra mi rostro.

No entiendo mi propósito aquí, ¿Qué estoy buscando? Al parecer nada.

Me doy vuelta confundido. Observando mis pies, distingo que llevo unas botas negras hasta las rodillas. Un momento, estas botas son de ...

-Mami, ven a jugar ... -dice una voz a mis espaldas.

¿Qué dijo? Jugar ... girar mi cabeza y yo encuentro con un niño al pie de árbol. Un hermoso castaño con heterocromía en los ojos. Uno de ellos, el derecho era un color verde jade como el de su padre, y el otro, era un azul glacial parecido al mío.

Sus cabellos castaños y rizados por la frente, se ondeaban de un lado al otro con la brisa, va abriendo su pequeña boca y esos labios rosados mientras me llamaban con una mano. Incitándome a venir hacia él.

-Niño yo ... -comienzo a temblar, ¿Por qué razón? No le veo sentido, pero esta escena me era tan imposible.

Avanzo en su dirección sin que me importe nada más. El pequeño sonríe al ver que me acerco a él.

-Tranquilo, ya voy. -le comunico mientras él se sigue alejándose de mí. Un paso tras otro, pareciera que nunca lo alcanzare mientras que va dando pequeños saltitos por mí delante.

Acelero un poco el paso para alcanzar y tomar esa pequeña mano de piel morena, tonos más claros que de Eren, queriendo llegar a ser tan blancos como la piel nívea mía. En cuanto a su manita, él se detiene frente a mí. ¿Qué sucede? No dijo, que quería jugar, ¿Por qué se queda inerte?

Se queda mirando el cielo un momento antes de mirarme, parece que lo recrimina. Luego baja la mirada al suelo, sus labios se mueven susurrando una palabra con dolor, aquella que odio que me digan. "Lo siento". No es justo que me digan, el único que se despedaza al oírlo soy yo. No ellos Me suena a una despidida y abandono siempre. Espero a que termine de hacer lo que hace, la brisa continúa soplando y permanezco un paso detrás suyo, el suspira. Medita por mucho tiempo las palabras que va a decirme, ¿Por qué?

-Mami, -me llama la atención, yo espero que continúe en silencio

-... Me quieres ... -dice esa vocecilla resbaladiza e infantil, lanzándomelo como pregunta, y teniendo algo de melancolía en la voz.

Me acuclillo hasta estar de su altura, el niño solo miraba sus manitas con duda, había soltado la mía, y ahora se dedicaba a moverlas las suyas con inquietud.

-Te quiero mucho -susurro levantado su mentón, haciendo que me vea a los ojos, en los suyos hallo acumulada demasiadas lágrimas. El labio inferior también le tiembla, está a punto de llorar. Lo abrazo entonces, de improviso, tomado como brusquedad al principio, choco su cuerpo con el mío. Hundo su cabecita en mi pecho cuando decide llorar, acaricio sus cabellos mientras le hablo.

-Te quiero tanto, ... Mucho más que mi propia vida -le confieso, y luego le pido-, ... Ya no llores más ... No llores mi pequeño Eren ...

De pronto los temblores en su cuerpo se detienen. Me doy cuenta cuando esa pequeña cabeza se mueve hacia arriba, saliendo de mi pecho, elevando la vista para verme a los ojos. Lo miro con calidez, como si con solo una mirada me hubiera desarmado frente a él tan rápido.

Se mueve entre mis brazos, trepando inquieto hasta mi cuello, su aliento tan cálido y juguetón por debajo de mi mentón me agrada, me recuerda a Eren. Antes de nada, él consigue su meta y sus rosados labios se inclinan contra el lóbulo de mi oreja.

- ... Ya viene ...- me musita suave, corto, tan pasivo que lo siento un anhelo perdido.

¿Por qué? ¿Por qué se aparta de mí?

Desconozco la razón. Quiero acercarme a él otra vuelta, pero esta vez me lo niega con la cabeza. Lo observo a mí delante entonces, su ropa se torna blanca, él se mira las manos extrañado. Cuando esta llega a cubrir todo su cuerpo es que levanta la mirada hacia mí, el color de sus ojos se ha oscurecido, parece que quiere así que muchas lágrimas.


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-No llores pequeño, Estoy aquí ... Contigo. -Voy balbuceando contra la almohada en la mañana. Poco a poco ese sueño se va desvaneciendo, pero yo quedo con esa imagen grabada en mente. La mía, y el pequeño niño en mis brazos, que lloraba mientras yo lo consolaba con palabras y el afecto que jamás demostró con nadie, solo personas importantes para mí, como mi madre, Isabel, en ocasiones Farlán, y por supuesto mi marido y cachorro Eren.

-Wuahh wuahh -ladra el pequeño perro en mi lado de la cama. Al parecer ya era tarde. Eren se había levantado a preparar el desayuno.

Me siento en la cama y mi cachorro Eren, se pone a jadear y mover la cola cuando le voy rascando su cabeza, en signo de pertenencia.

-¡WAUU! -ladra imitando el aullido de un lobo, me parece interesante su reacción pero lo voy apartando de mi vientre ya que tengo la urgencia de ir al baño esta mañana.

Eren obedece apartándose un poco, pero sin dejar de mover su cola contento.

-Ve a traer mis pantuflas -le digo en lo que yo me acomodo al borde la cama. El perro sale disparado a mi alacena de mis calzados.

Vuelve dentro de un rato, teniendo uno de ellos en su mandíbula. Lo deposita amis pies y va por el otro. Voy esperando al ponerme la primera, era de terciopelo color rosado por fuera y un blanco lechoso por dentro. No estaban tan mal, eran calientes y cómodas, aunque yo quería las de conejo, pero Eren no me las compro.

El cachorro regresa con la otra, y yo voy parándome. Encaminándome con un paso mortalmente pausado hacia el baño.

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[ Desayuno . Minutos más tarde]

-¿Cómo estuvo? -me pregunta Eren después de arrinconar los platos y llevarlos a la cocina.

-Muy poco -me quejo, sobándome algo el vientre. A decir verdad me siento un poco raro, ya que la criatura no se ha movido mucho hoy.

-Eren -lo llamo, notando que regresa hacia mí secándose las manos.

-Sí, ¿Qué sucede Levi? -contesta dejando la toalla de lado, para irse sentando junto a mí.

-Me siento extraño. -le contesto dando un par de vueltas con las manos a mi vientre, friccionando más que todo la región baja de mi pelvis, sintiéndola muy abultada.

-¡¿Qué tienes ?! Te sientes mal ... Te duele algo, ¡YA VA A NACER! -dice alterado colocando con rapidez ambas manos en mi bulto.

-No, no ... Estoy bien -le corrijo. Eren no para alarmarse con cada cosa que digo, cree que es la señal que tiene el estado esperando para correr al hospital. De costumbre el niño se mueve ligeramente, girando un poco de costado al sentir la presencia de unas manos inquietas a su alrededor. Lo que me molestas un poco ahora, y me produce un ligero dolor abdominal.

-¡Levi! -dice al notario que hago gestos de aguante y soporté de presión, los mismos que he enseñado Eren la última semana. Dentro de uno, dos ... fuera de tres, cuatro ...

-Se mueve mucho ... -contesto -... por tu culpa -le acuso al jalarle uno de esos mechones, mientras saca la lengua y cierro un ojo en reflejo involuntario.

-Ay, Levi ... No sería mejor que descanse -me aconseja.

-No. -Contradigo levantándome de mi silla -... voy a ordenar la ropa del niño, tu termina con la vajilla.

-De acuerdo cariño -me concursante, voy subiendo las escaleras con calma. Me cansa mucho, ya que me lleva algo de tiempo subirlas sin tropezar por la barriga.

Entro en el cuarto del niño una vez llegando arriba, viéndolo ahora como este se encuentra acomodado y más tranquilo. Ayer estaba un basurero. Me adentro de un poco, sujetando con una de mis manos a mi vientre, lo siento algo duro, pero debe ser por la comida. Llego al bolsón materno con las cosas necesarias para ir al hospital en cuanto tenga un ligero dolor. Estaba muy seguro de que no toleraría una agonía como esa. Eren me había prometido llevarme en cuanto a la amenaza de algún avistamiento de la llegada del niño, aunque ninguno de los dos estamos seguros de lo que pueda pasar.

Cierro la maleta encontrando todo, la bata, las pantuflas, la crema de caléndula (en caso de que quiera amantar), tollas de post parto, bolsa de agua caliente, champú, crema de enjuague, cepillo de dientes, hilo dental, faja postparto , pañales RN, toallas húmedas, gorrito, batitas, escarpines, un conjunto para sacarlo del sanatorio, alcohol en gel, gasas, un pequeño biberón de capacidad de 50 ml, y ... una cámara ¡¿Quién había metido eso ?!

-Lo más seguro es que fue Eren, Tch, como sea. Todo está en orden. -dejo el bolsón sobre la comodidad y doy un vistazo al lugar, me pongo a recoger algunas cosas. A mis ojos, Todo estaba por todo lado y no me gustaba.

Termino con mi trabajo para las dos de la tarde. Ahora, termino de doblar un par de sus prendas para guardarlas en el armario, y está todo listo hasta que vea uno de los peluches arriba de la estantería, demasiado alto para que pueda alcanzarlo. Me subo a un pequeño banquillo para tratar de alcanzar el peluche, viéndolo detenidamente ese oso de felpa musical con un corazón en el medio. Es el que Eren me había comprado en esa tienda, el recuerdo de su estúpida cara me llega en ese momento en que quiero cogerlo con más afán. Sin su ayuda para evitar la parte de las mofas y burlas sobre mi altura y condición tan inútil por parte de Eren.

Estiro mi mano para cogerlo. ... Un poco más ... un poco más cerca, ...pienso mentalmente al ponerme de puntillas para lograr tenerlo en mis manos. Estiro mi mano y los músculos de mi abdomen al elevarlos hacia arriba, tratando de alcanzarlo. Es en ese trayecto que me incluye demasiado a un costado alterando la inercia física del objeto por el peso que empleo al ponerme de puntillas para darme más alcance. El banquillo se mueve al lado de más peso volcándose y tirándome al suelo. Mis rodillas se raspan abajo, pero mis manos no habían abandonado mi vientre y lo cubren con rapidez, pero el golpe es inevitable. El bebé ha descendido más contra mi pelvis gracias al violento movimiento. Sentado en el suelo voy palpándome esa parte, en la que comienza a sentir dolor, es que descubro que un líquido caliente venta por mis piernas ¡No puedo ser!

-E-ren ... -llamo apenas, ni siquiera puedo articular una palabra bien. Las contracciones en mi útero han comenzado, y estoy algo, ¡No! Muy asustado tratando de digerir mi condición actual mientras mi cuerpo comienza a encorvar en dolencia, preparándose para el parto.

-Sí -me contesta desde la cocina. No lo había llamado con la alarma suficiente pero era más que todo porque estaba concentrado en aguantar la contracción el tiempo que durara hasta que ... Es en ese instante que el dolor desaparece por un rato.

-¡EREN! -grito con toda la fuerza de mis pulmones, los dolores van aumentando entre más tiempo friccióno mí vientre y la pelvis baja, trantando inútilmente de aminorar el dolor

-¡Rivaille! -Escucho la voz de Eren alarmada. Me conoce lo suficiente para saber que no hay gritaría así por nada. Va subiendo los escalones de dos en dos o incluso de tres.

-¡Estoy Sangrando! Llame a un médico rápido ¡Ngrg! -me retuerzo en el suelo, este dolor ataca mi espalda sin piedad. No tengo tiempo de acostumbrarme, ni si quiero de digerirlo y se traslada a mi vientre provocando un dolor más profundo. -¡Ahh!

-Rivaille ... -vuelve a llamarme pero esta vez aparece en el marco de la puerta. Abriendo los ojos cómo platós al verme tendido en el suelo.

-Ca-cárgame ...- le dijo al volver abrir los ojos -... Si me levanto podría ... ¡Ngr! -me doblo en dos, inclándome a un costado sobre mi hombro. La otra mano está al pendiente de mi vientre y la criatura que no deja moverse dentro.

-Levi ... -su voz esta tan cerca ahora. Va inclándose a mi lado, descubre la sangre entre mis piernas, me aferro a su cuello arañándolo en esa parte al sujetarme

-... No te muevas. Quédate aquí y yo voy por ... -me dicen algo inquieto

-¡NO VOY A UN TENER A MI HIJO EN EL SUCIO PISO DE ESTE CUARTO! ¡CÁRGAME JAEGER! -suelto fuera de Sí. El dolor se estaba apoderando de mi cabeza y mi razón.

-Si Rivaille. -oigo su voz más cerca casi en mi oído, no tengo tiempo para ver ese rostro suyo frunciéndose en preocupación cierro los ojos en cada llegada del dolor, para cuando los abro Eren esta cogiendo uno de mis brazos y va poniéndoselo al contorno de su cuello . Suelto un par de maldiciones cuando tomo por la espalda y me eleva, moviendo con cuidado mi cuerpo adolorido en sus brazos. Estrujo varias veces su camisa apoyándome levemente en sus hombros. No sabía que existiera tal dolor que me hiciera sentir que me parten en pedazos.

Eren se limitaba a ir avanzando con cuidado y rapidez, un pasillo corto hasta llegar a nuestra habitación que estaba al lado de la del niño. Pasando el marco siento otra punzada en mi vientre. Vuelvo a esconder el rostro en el pecho de Eren, mi ceño se frunce contra el bolsillo de su camisa, voy mordiéndome los labios para no gritar. Pasada la contracción saboreo unas cuantas gotas de sangre en mi labio inferior. Eren se mantiene dándome unos consejos al cargarme. Que respire y cosas así, pero en estos momentos no siento las piernas ni nada por el estilo, ahora lo único que le interesa a mi cuerpo, que parece trabajar en dilatación automática, es el dolor que experimentó en forma de cólico en el fondo de mi útero Por fin vamos llegando, pasando el marco veo las cortinas beis cerradas de las ventanas, dando una luz tenue al dormitorio. Eren me deposita con calma, bajando mis piernas con cuidado. No comenta nada al verme allá abajo, simplemente pasa rápido sus manos por mi pantalón quitándomelo despacio, me quedo observando su mirada encerrada en pavor ante la situación. Yo comienzo a sentir cómo bajar de peso de mi pelvis. Se abre pasó en mi vientre. Posiciónandose boca abajo.Está cerca, ya viene. Me advierte mi cuerpo hundiendome en las sabanas y mi cabeza en los cojines agonizando.

Eren venta por unos segundos del cuarto. Sobre la cama voy exhalando y arrugando entre mis dedos la sabana, cerrando los ojos evitando a toda costa llorar. Debo ser fuerte y concentrarme para no ... Mi mano se hunde arrastrando parte de esa tela blanca a mi pecho. Otra vez vuelve a venir, respiro un par de veces para que no me tome desprevenido. Trato de poner atención a los sonidos que hay por fuera de la habitación, los pasos violentos y repetitivos de Eren en el pasillo, el sonido de marcado y el ... La contracción regresiva, estrujo una de las almohadas al costado de mi oreja. Muerdo mis dientes en un rechinar hasta que pase y luego suelto todo el aire contenido en una exhalación. Eren aparece entrando por la puerta con el teléfono en una mano y un rostro perturbado.

-Ri-vaille, ¿Qué hago? -decía, sus pupilas se habían dilatado y su mirada se habían mostrado ausentes. Cómo desea organizar las orejas para no escuchar lo que oyó. No entendí su reacción hasta mi comunico.

-... Ha-hanji tardará e-en llegar, y t-tú ...- se verá totalmente perturbado, tartamudeando.

No permitiré que sus manos útiles en este momento, se desperdiciaran porque el vacilaba en lo siguiente que podría. Sabía que no teníamos tiempo, el niño no iba a esperar hasta llegar al hospital y preparar quirófano.

-Ve a traer agua caliente, unos trapos y ... ¡AHH! -grito despavorido. Esa contracción vino de la nada, y no pude evitar retener el quejido en mi garganta.

-¡Rivaille! -llamaba Eren a mi delante avanzando un paso al mismo tiempo que el teléfono cae de sus manos.

Lo que yo no sabía era que en este mismo momento el que estaba con más miedo de lo que iba a pasar no era yo. Era Eren. Temía tanto que lo siguiente que pasara fuera de mí yo desangrara en esa cama y él no podría hacer nada para ayudarme.

-¡Estoy bien! ¡Hazlo lo que te digo! -lo calmo, al mismo tiempo que recobro mi voz.

-Si la estúpida Cuatro ojos No aparece en los próximos 10 minutos Tú recibirás A nuestro hijo, ¡TE HA QUEDADO CLARO! -Ordeno sin detenerme a pensar. El dolor era demasiado como para que yo tomara con calma

-Pero Rivaille ... -la voz de Eren continuaba dudando.

-¡SIN EXCUSAS JAEGER! Ya no hay alternativa ... No creó qué resistir por más tiempo- ¡AHHHH! -el dolor no disminuía por el contrario aumentaba.

-¡RIVAILLE! -Otra vez oigo mi nombre de sus labios. Eren ya no resiste más la presión en su cuerpo de verme sufrir de lejos y se arroga a mi lado. Sujetando mi mano con fuerza desde un costado de la cama.

-... Resiste un poco más, Rivaille ... -me pide

-E-ren ... me due-le -balbuceo medio ronco, la labor de parto se ponía más dura. Me aferro a su brazo con ambas manos, formando unas garras al contorno de sus bíceps y luego su mano. Debo mantener algo cuando ... Estiro parte de su camisa cerrando los ojos en un gesto de dolor. Como me duele el vientre ahora no tiene idea.

-Levi tu puedes ... tienes que ... -No llego a escuchar lo que comienza a decir el dolor persiste, arremete contra mi cuerpo haciéndolo temblar. Esta fue más rápida, no me dejaba recuperarme como las otras, no tuve pausa. Aparecen más seguidos y dolían igual. Por la parte baja siento un ardor que me empieza a quemar por dentro.

-Eren ... Mi-mis piernas ... ábrelas ... -voy pidiendo ahora entre sollozar, rabia y dolor.

[Eren narra]

-Sí Heichou. -contesto casi de inmediato. Él va soltando la mano que apretaba con fuerza, me doy cuenta cuando la sangre vuelve a circular por mi brazo en lo que yo llego a sus piernas, las tiene algo, abiertas moviéndolas de un costado y al otro arrugando las sabanas con sus dedos de sus pies cuando gira en la cama.

Mi mano toma posesión de una de sus rodillas, mientras que atajo la otra para poderver debajo. Estuvimos convencidos a Rivaille de quitarle los pantalones y dejar al descubierto la parte íntima de su pelvis. Le ayudo un poco con la dilatación, le di esa y más indicaciones de que respirara con fuerza, jadeando e imitando a Arthur y que no me rompiera la mano.

Continuo con mi trabajo, palpando cuan dilatado se encuentra con el guante. Está entrando en la siguiente etapa de dilatación, estaba próximo al llegar a las diez. Un poco más y podrían tener que pujar. Me deshago del guante tirándolo a la basura.

-Agr ... ¡Ere-Ahh! -protesta moviendo su cabeza a la derecha, tomo su mano viendo la extensión en el trayecto que regresa a él. Ya que sé que las contracciones en la segunda etapa de transición seran más dolorosas que antes. Van ahora de 4 minutos, pronto pasara a 3 minutos.

-Estoy aquí, contigo Amor -le susurro en el oído para que se calme, se lo fundamental que es que respire, No puje, y aguante en esta parte.

"Respira Levi, Respira" le dijo al respirar con él. Soplandole en la cara del nerviosismo. Él me imita hasta el momento qué llega. Lo siento claramente, tensa todos los músculos que estaban relajados, elevando parte de su espalda hacía delante sin tocar su vientre, curvando su mandíbula y juntando sus cejas.

-¡AHHHO! -Grita él sin hacerme caso. Después de haber dejado caer sobre mí. Su piel está caliente y sudada, de pronto giro mi cabeza a sus piernas y veo que está liberando un líquido en la cama. Oh no, pienso reteniendo ese cuerpo lleno de dolor y contracciones. Socorro en su auxilio al escucharlo gemír tan estruendosamente, me separó en lo que se repone y me pongo a ver la manta bajo sus piernas y la qué está rozando sus glúteos estaba empapada de un líquido transparente. Rompío fuente, el líquido amniótico se encargará de pulir el canal de parto. Lo sabía, acaba de alcanzar la siguiente etapa. Levi se aferraba a mi cuerpo en un ademan, en lo que se quiere sentar en la cama y hacer un puño involuntario.

-Heichou ¡El Bebé! -chillo sabiendo que ya se había dilatado por completo.

-Pue-des ... verlo ...- gime levantando un poco la cabeza, está sudando frio, tanto que esas gotas pulen el mismo camino una y otra vez por los costados de su rostro. Me mira con esos ojos cristalinos y jadeando de más al respirar, observándome como lo asisto en el parto de nuestro primer hijo.

-Sí, está comenzando un asomarme ...- confirmamo entre sus piernas. La cabeza de la criatura se comienza a posicionar en la salida. Bajando a su cuello uterino dilatada. Me quedo viendo anonadado como parte de esos cabellos húmedos y revueltos toman su lugar, para dar inicio a la coronación.

-Bien, Ahora ... Arg ... tú debes- ¡AHHH! -decía Levi más la criatura no le da tiempo a terminar. Se mueve por dentro buscando una mejor posición cervical para salir.

-¡AHH! ¡AHHH! Maldición ¡Voy a Morir! -gritaba sin frenó y ahínco. La cabeza se asomó por completo por su cavidad dilatada, produciendo una presión constante y el estímulo de expulsión y puje en una parturienta. Notó cómo Levi se impone la máxima concentración en sus músculos abdominales para expulsar a la criatura.

- ¡Y TODO POR TU MALDITA Y PUTA CULPA JAEGER! ¡AHHH! -me reprende en la siguiente puja, bajando lo más que pueda su músculo diafragmático para empujarlo al exterior.

Lo próximo que salía de la boca de Levi eran blasfemias, maldiciones en mi nombre seguidas de "Te odio" todos combinados y acabando en gritos ahogados, también iba emitiendo pequeños sonidos ruidosos contrayendo tanto las expresiones de su rostro. Sé que manda no solo a mí, está mandando a todo el mundo al mismísimo infierno al sentir la criatura va jalándose hacia abajo, y pasando con toda la lentitud por el canal de parto.

-Capitán, puje por favor ...- pido al ver la cabeza de la criatura a punto de salir.

-¡ME DUELE CARAJO! No me ... des órdenes ... -se negaba a seguir.

-Escúchame Rivaille. Es una Orden ¡PUJA! No me importa lo que digas ¡Es por Tú BIEN y El de NUESTRO HIJO! -Lo miré a los ojos, tuve miedo y lo sabía. Sabía que lo haría. Estaría dispuesto a hacer cualquier cosa para proteger a nuestro hijo.

- Maldición ¡Esta bien! -aceptaba una regañadientes la presión que imponía la criatura lo obligaba a actuar como un poder mordiendo la mano, en un intento de aguantar el dolor.

-Uno, dos y tres: ¡Puje HEICHOU! -le mando, Rivaille da un gran respiro antes de continuar.

-Ngr, ahh ... Mmh ¡AHH! -se retuerce un poco, moviendo la cabeza a un lado, para seguir pujando con menos intensidad una tras otra bocanada de aire. Cansándose en poco tiempo.

-Levi, amor ... Puja en cada llegada de la contracción, ... Apoya tú menton contra tu pecho al estár pujando -lo aconseja y controla revisando el estiramiento en su cuello uterino cada vez que le arde conforme más tiempo transcurre.

-Agr .. Ya no .. No más E-ren -me suplica cerrando sus ojos, están rojos y le arden. La acción cansa, pierde.

-No .. Arg .. Ya no .. Puedo ... Estoy cansado .. Ya n-no quiero .. Agr .. -Esconde su rostro rojo de esfuerzo en la almohada.

-Levi .. -Pido su mano y la pongo sobre su vientre. Levanta la vista agotada, mientras voy extendiendo su mano en la parte baja de su pelvis, dejando que sus falanges toquen el sitio exacto en que abulta por la presencia del cuerpo del niño -... Lo siente heichou, está peleando .. Tiene qué ayudarlo ..

- .. Agr .. Eres un .. Maldito Titán Chantajist-¡Ahh! -me reclama. Sonrió

-Vamos Levi Tú Puedes, Eres fuerte. Yo lo sé. -Besó su mano, tratando de reconfortarlo.

Veo qué me asiente en medio de todo. Respira y jadea como le indicamos para liberarse del sublime esfuerzo. Lo hace hasta sentír la necesidad de pujar otra vez. En la acción lo veo levantar la cabeza, esas gruesas gotas de sudor lo acompañaban continuamente y cubrían por completo ese rostro blanco como el mármol.

[Levi narra]

-SAL YAAhh ¡QUÉ ESPERA! -gritaba ya sin ser consciente. Me conectaron tan desgraciado, pujaba sin conseguir liberarme de ese dolor que se intensificaba por debajo de mi vientre, quemándome por dentro.

-Le-levi -me acompaña la voz de Eren a mi lado, sigo apretando la mano que me había perdido. Apretando esos cuatro dedos hasta hacerlos tres. Tan fuerte que quiero hacerlos crujir. Mi pulgar se hunde en su palma mientras yo la da mano.

No puedo responderle con palabras, solo quejidos en mi voz. Mi vientre se mueve con violencia manteniéndose preso en esta tortura. Mientras me sobrepongo a esto por fuera de mí casa, sé oye un golpe repetido de la puerta.

- Es Hanji -comunica Eren con algo de entusiasmo al voltear el rostro a la puerta.

-Agr ... Que venga ¡RÁ-PIDO! .. - hablo. Tal vez ella si puede quitarme al mocoso.

-Señorita Hanji, estamos por acá arriba -le dice, moviéndose con rapidez por detrás mío. Me levanto suave de la espalda, tomándome mis hombros tratándome con delicadeza, asegurándome de que mi cabeza descansaba en su pecho, mientras yo libero toda la rabia que puedo en el siguiente puje.

Mi voz se pierde en el despliegue de adrenalina. Hanji se me queda viendo en el marco de la entrada. Todo mi esfuerzo gastado en esos pujes. Termino con la cabeza jadeante y sudorosa sobre Eren. Este me limpia la frente con un trapo húmedo y caliente al mismo tiempo que acaricia mis mechones mojados, despeinados y que están tan pegados a mi rostro.

Hanji sonríe empañando esos lentes en las que está reflejado mi cuerpo. Es entonces cuando ve el momento de poner manos a la obra al irse acercando por dentro del cuarto y en dirección a la cama en la que yo veo postrado.

-¿Cómo esta esta Eren? -pregunta casi al mismo tiempo que va sacándose la chaqueta, para ir dejándola a un lado en la cama

-Lleva pujando durante unas horas, pero no termina de coronar ... -dice en esa lengua rara de médicos que solo ellos entienden. A lo que yo interpreto es que, no tuvo avances y la criatura sigue dentro de matándome de dolor.

-Bien cariño, esteriliza los instrumentos en mi maleta, y yo me ocupo del parturiento de tu marido.

-S-si ... -concuerda Eren. Alejándose con delicadeza de mí, dejándome un beso al costado de mi oído y mi ojo. Susurrando un "Ahora vuelvo".

-E-re-en -digo logrando hablar, intentando reprochar su lejanía mientras me acomodo solo en la cama. Ése miserable, aún quiero golpearlo más.

-Vaya, vaya parece qué te adelantaste Levi ...- canta ella mirando entre mis piernas -... Tranquilo, ahora concéntrate en mi dulce voz y ...

-¡Cállate! ¡Y Sácame A Mi Hijo de Una Vez! -me altero en un devenir, hundiendo la cabeza en las almohadas blancas.

-No puedo Rivaille, Ya lo empujaste al canal vaginal, Tendrá que salir por ...

-¡HAZ LO QUÉ MAR! -Grito desesperado y preso del pánico - ¡Pero Sácalo SANO Y SALVO! -miró el techo.

-... Eren jamás me perdonaría qué lo dejará morir ... -mi voz sigue perdiendo en las exhalaciones calientes que salen de mi boca.

-Rivaille lo único qué puedes hacer en este momento es pujar cuando te lo diga -asiento sin poder encontrar más mi voz. Otra vuelta unos dedos intrusos se cuelan allá abajo midiendo algo. Cuando ella los retira es que me da la orden

- Bien, Ahora Levi ¡Puja con todas tus fuerzas Enano! -me indica airosa.

No tengo ni que decirlo, está muerta: "Hanji, Ya me las pagarás" formulo en mi mente antes de tomar otra bocanada y dar el siguiente empujón. Eren aparece al segundo siguiente en que termino y vuelvo a respirar. Se acomoda a mí detrás, pero esta vez sentándose en la cama, moviendo mi cuerpo en su vientre y parte del pecho. Suelto muchos gemidos en protesta, esos cambios de posiciones contra mi espalda duelen. Trato de buscar una posición más relajada que no ejerza tanta presión, hundiéndose en uno de los hombros de Eren, respirando en lo que la contracción decrece.

-Vamos un poco más ... -me dijo sobreponiendo sus manos al contorno de mi vientre, asegurando qué la criatura está en la posición correcta al descender. -... Rivaille, Ya casi sale ..

Eso fue suficiente para que diera un último intento, agarrar mis manos de Eren a mis costados, incluyendo mi cuerpo hacia delante, voy pujando con todas las fuerzas que me quedanban. Enterrando mis pies en el colchón de la cama y estirando mi cuello hacia delante. Me fuerzo más que todo expulsar la tensión constante que siento por dentro. Eren se queda mudo en el episodio escuchando como Hanji anuncia que habían salido los hombros de la criatura. Ella toma su cabeza en sus manos, girándolo un poco de costado lateral (mismo movimiento que hizo al inicio de la coronación), ella lo retiene esperandome. Llenó mí pecho de aire caliente. Sintiendo tan pesado el corazón cuando me hallo recostado.

-¡Eso es! Uno más, ya estas cerca Levi -va diciendo que lo haga de nuevo, ya estoy bastante cansado pero sigo empujando hacia abajo y afuera. Aquel tapón ahí abajo, es un dolor constante.

Viendo la contracción viniendo es que doy un grito algo prolongado mientras muerdo mis dientes y la mandíbula se me deforma en una expresión de rabia y dolor contenido. Terminando el esfuerzo suelto mi rodilla, y la mano de derecha de Eren, paso a despliegue agotado contra el pecho de mi marido, sin tiempo de escuchar mis jadeos una inmensa calma oleada dentro de mí al desaparecer la tensión, toda la criatura había salidó de Mí y es ahora cuando comienzo a relajarme. Mi presión cardiaca disminuía, mi corazón se tranquilizaba, volvía respirar normalmente y en lo que yo lo disfruto es que se oye un llanto inundando mis oídos.

-Muy bien ... Aquí estas, -hablaba ella sosteniéndolo en brazos -... tuviste un saludable y fuerte Bebé, Rivaille -la petición de Zoe me distrae de la tranquilidad que conseguí.

Con el corazón más tranquilo, y mis parpados algo pesados, está enfocado mi vista al frente en la criatura que sostiene Hanji en manos ... Unos pies, cinco dedos en esas manitas. Una pequeña cabecita que solo abría la boca y mantenía fuertemente cerrados los ojos. Todo su cuerpo era redondito, era una hermosura, ese era mi pequeño pedazo de grasa bañado en sangre y extraños fluidos que rodean todo su cuerpo. Dejando marcas de el en sus extremidades y su cabeza lanosa. Hanji me lo deposita con rapidez, dejando que la criatura se mueva y retuerza en constante perseverancia en mi pecho. Usando pocas extremidades cortas para aferrarse a mí. Lo rodeo con mis brazos en cuanto me lo recuestan conmigo. Era un pequeño bulto caliente que se movía sin cuidado entre mis brazos. Su rostro estaba rojo y arrugado. Por arriba en sus cejas me encuentro un ceño fruncido. Ja, tan pequeño y ya se vio a mí.

Me lo quedo observando un momento, en el que permanecía esa pequeña boquilla suya abrirse, dejándome ver sus encías rosadas, y cerrarse en continuidad con ese llanto que se repite un costado de mis orejas. Llevo mi mano a un costado de su rostro atacando un par de sus delgados mechones por detrás de su oído rozando su mejilla, apenas lo hago detiene su llanto sin lágrimas y va abriendo esos ojitos para verme. Me veo por dentro de sus pupilas. Reflejan mi cansado rostro.

¿Cómo una pequeña caricia cesaba su llanto?

Luego recibo la respuesta. Él confía en mí. Ahora entiendo. Es mi hijito.

Este sentimiento que llena mi ser y mi pecho, es lo que llaman las mujeres "Tener un bebé". Ser madre y amar, no es lo único que representa. Ahora lo sabía, Sería capaz de dar la vida por este pequeño ser que creció en mí. Por este enano que me dolió tanto. Su calor sobre mi pecho y estomago, no es percibido como extraño, no tengo porque acostumbrado, tiene mi misma temperatura. Ese calor es parte de mí. Este pequeño es mío. Me conoce tanto, conserva ese silencio que me gusta y quiero ahora mientras me mira lleno de qué?

"¿Por qué me miras tanto ah? No sabes quién soy ..." pienso, me sigue observando el rostro hasta un punto en el que se que me reconoce y yo a él. Mueve su boquita un poco, comunicando algo seguro. Luego lo veo cerrar esos pequeños ojos y querer dormir sobre mí. En calma y relajado, apoyando su cabecita, esa orejita en mí pectoral escuchando y conociendo mí palpitar, tan rítmico y único para él ... Lo oyó desde qué desarrollo sus sentidos, por lo que ahora no sé tiene problema para reposar a mi lado . Acarició su cabecita, oyendo esa nariz inspirar soñante. Ambos habíamos pasado por mucho, viviendo esta experiencia juntos. Va disfrutando de un descanso y yo de su compañía.

"Te esperaba tanto, Enano glotón. Mi pequeño dormilón"

Poco a poco la garganta me arde, el agua acumulada en mis ojos, amenaza con salir. Este momento era tan perfecto e ideal ya no pude reprimir mas mi felicidad, que escapo de mis ojos como un par de lágrimas. Amaba a este niño.

-No me lo creo, Levi estas ... -decía ella, pero es silenciada por un pequeño codazo para que se calle por parte de Eren.

-Cárgalo -le digo al ver a Eren esperando su turno para llorar mientras me mira.

Duda al principio pero lo que toma en sus manos con tanta devoción y anhelo estableciendo una conexión de padre a hijo. Sabía perfectamente que ha estado esperando por hacer eso desde hace tiempo. Sonríe sin parar de verlo ahí entre sus dos manos, una criatura tan hermosa y pequeña. Que desde ahora se ha vuelto todo su mundo. Sus ojos le arden de tanto al aguantar las lágrimas, aun así no deja de dedicar un verlo en silencio. Reconociendo cada fragmento de piel expuesta sin sangre, esas robustas mejillas que saludan al volver a abrir su boquilla para llorar. Eren se queda soportado tanto esa sonrisa tonta en su rostro. Esa de la que me enamoró tanto, mientras se encontró hijo, yo aproveché esos instantes para descansar y recuperar el aliento perdido cuando oigo su voz.

-Heichou Nuestro Bebé, Es hermoso. -me confiesa, abro los ojos para verlo, descubro que lo abraza con cuidado y fragilidad. Tratándolo como el objeto más preciado que recibió jamás -... Es tan hermoso y adorable. Lo quiero tanto, Quiero que me des otro.

-Ni se te ocurra. Si quieres otro tenlo tú. -Digo viendo que saca a mencionar ese tema. Acerco un poco mi rostro para ver una vez más al pequeño niño en brazos de Eren.

-Perdón, Tal vez arruina el momento pero debo revisar al bebé -pide Zoe cogiendo al niño de los brazos de Eren, me doy cuenta cuando la va siguiendo.

-Tiene los honores, y corta el cordón umbilical Papá ~ -le dice ella. Escucho los balbuceos de Eren, y sus manos temblantes al tomar la tijera. Cierro los ojos en los que acaben.

Aun me duele el vientre pero según dice Hanji, es por la expulsión de la placenta. Concluido eso me siento en paz.

-Amor -llama Eren después de que hicieran eso, fueron unos instantes en los que me distraje para dormir un poco que Eren y Hanji ya había cambiado al pequeño, estaba envuelto en mantas blancas, mismo que escogimos tiempo atrás. Eren regresa ahora con una sonrisa imborrable, caminando con cuidado y tranquilidad. Lo espero hasta que esta frente a mí. La criatura apenas se movía sus manitas. Prefería conservarlas en pequeños puños cerrados, mientras dormía una siesta.

-Mi hermoso Levi. -murmuraba el idiota mirándolo.

-¿Qué corta en cuadritos? Su nombre es Eren. -le contraigo cruzándome de brazos sobre la cama.

-Ajajajajaja -Antes que Eren me conteste la risa de Zoe nos distrae, ambos giramos nuestras miradas a ella.

-Chicos, Saben que es una niña ¿no? -Nos revela. Eren se me queda viendo por un rato, yo hago lo mismo. Esta era una noticia que ninguno de los dos esperábamos.

-Una niña, pero yo pensé que ... -decía algo confundido, porque nadie me había aclarado eso?

-Rivaille, Soy tan feliz -me informa Eren derramando tantas lágrimas por esos ojos, aparentemente catarata, me costaba distinguir sus iris jade cuando están tan humedecidos.

-Te amo, Te Amo, Te Amo tanto -me confiesa y repito una y otra vez pegando su frente a la mía. Aprovechamos para tomar su mejilla tostada, sintiéndola mojada dentro de poco. Eren se fuerza en pestañear varias veces para aclarar su visión que yo le acerco a su rostro.

-Lo sé, Idiota. -concluyo besándole con los labios resecos pero un sentimiento mutuo. Aun no sé qué más me espera, pero al menos sé que hoy, tuve el Mejor regalo que habría recibido. Mi propia familia


Waaahhh, me emociono ~ \ (* o *) / ~ y lloró (TwT) todo al mismo tiempo, perdón si me retrase, la u ~ es la responsable, pero esto estuvo tan intenso que no he dormido ni comido nada desde que entre a escribir. Como prometí desde hace ... mm, seis cap atrás creo. Aquí está por fin el capítulo del nacimiento. Anuncio desde un inicio que sería "¡Natural!". Asique si, dolió un coñaso y Levi pueden confirmarlos.

En caso de haber, duda aclaro que la criatura nació por la "vagina". NO Ano. Vagina ... por ello tardo tanto en la dilatación y todo. Ya les había explicado en anterior cap ese aspecto de Levi. Una palabra que lo resume todo: ¡Hermafrodita! Ambos sexos (vagina y pene).

Bueno, vengo a contarles que regrese a la U. Por lo que tal vez tarde un poco más de lo habitual (D semanas hasta 4) para volver a actualizar, pero ...

Confirmo: ¡SEGUNDA TEMPORADA!

Deje un par de pistas en el cap. de hoy para ello, jojo ... Ya que estamos a dos cap del final T ^ T

Para el próximo, ya hay bebé.

Oh si ...

A cambiar pañales Levi! xD

Eren, pon el biberón! (• - •)

... y Hanji, usted regrese a la recién nacida a su cuna por favor. w / Deje a la bebé (de la que no revele el color de sus ojos) buajajaja

Espero que lo hayan disfrutado leyendo, riendo, llorando tanto como yo, jejeje.

Agradezco todo su apoyo en el fic. Cada uno de sus hermosos, lindos, cortos, largos, motivadores, amenazantes comentarios que me ayudan a seguir con la historia.

Díganme si fue demasiado cruel con Levi: 'v

Emi : ¡Maldad Pura Natalia!

Nana : ¡A su habitación!

Emi : Vivimos en la misma habitación ggg

Nana: Mecaches: v

Las quiero Se me cuidan linduras. Nos leemos luego. Besos y abrazos. 3 3 3

Nana-chan

Próximo capítulo: Nombre.