Holiwis!!! Aquí otro capítulo, está vez en el presente, ojalá les guste :3 ️
Dan seguía frente a mi, mis ojos aún miraban los suyos. ¿Por que me atrae tanto?¿Por que siento que lo conozco de toda una vida? Me acerco lentamente a él, su rostro está a escasos milímetros de mi, tengo las intenciones de besarlo, aunque admito que me da un poco de miedo. ¿A que me mate? Naaaahhh, miedo a que me rechace, eso no podría soportarlo.
Dan a sido todo para mí durante mucho tiempo, bueno, al menos los 4 años que lo conozco, aunque haya desaparecido 2, ha estado cuidándome de Valerie y de los que quieren el poder que tengo.
Cierro mis ojos, siento su respiración, acorto la distancia que nos separaba y poso mis labios en los suyos, son tan cálidos y suaves, una electricidad recorre cada centímetro de mi cuerpo y millones de mariposas revolotean en mi estómago. Me separo lentamente mientras mis párpados se abren, el tiene un rostro lleno de sorpresa.
Es entonces cuando se pone serio, me toma del hombro, parece que se molestó, bajó la mirada, es cuando me atrae hacia él, alza mi rostro con su mano.
— Sel — pronuncia en un susurro.
— Dan — hablo de la misma manera.
— No vuelvas a hacer eso — dice frunciendo su entrecejo, sin más se separa de mi, da media vuelta y desaparece alzando el vuelo.
Me quedo parada en el medio de la habitación, siento un horrible dolor en el pecho. Las lágrimas comienzan a salir, soy una estúpida, por un momento creí qué tal vez, correspondería, qué tal vez, me diría algo diferente, pero... creo que eso jamás pasará, ¿que esperaba? ¿Un abrazo y un apasionado beso? Él no siente nada, y nunca lo hará.
Camino hacia una de las ventanas, miro todo Amity Park, aquí es tan lindo, pero ese sentimiento que aún yace en mi está despedazado, sin pena alguna comienzo a llorar, total, si alguien pregunta, solo le diré que es por que no sé quién soy, eso siempre funciona.
Es cuando alguien toca la puerta, miró hacia está, nuevamente vuelven a tocar.
— Adelante — hablo desanimada.
— ¿Sel? — cuestiona Sam, se ve algo extraña, me mira... muy diferente.
— ¿Que ocurre? — pregunto girándome por completo.
— Solo quería saber si estabas bien — dijo pasando al laboratorio.
— Si, estoy bien — dije mirando de nuevo a la ventana.
— ¿Y Dan? — pregunta mirando a todos lados.
— Salió, dijo que no tardaría — conteste fingiendo indiferencia, pues aún me dolía lo que había dicho.
— Oh, bueno, al menos te avisó — dijo ella, escucho cómo se acerca, sus botas son igual de escandalosas que las mías— Sabes, te tengo una noticia, mañana irás a la escuela con nosotros.
Me giré inmediatamente quedando frente a ella.
— ¡¿Que has dicho?! — pregunté alterada, ¿escuela?¿personas?¿yo? — ¡Es demasiado peligroso que yo ande afuera! — grité, pues si algo llegaba a pasar causando que yo perdiera el control, jamás me lo perdonaría, volvería a asesinar, no podría con eso.
— Tranquila — dijo posando una de sus manos en mi hombro — Nosotros estaremos todo el tiempo juntos, Jazz se encargó de eso.
— ¿Escuela? — pregunté una vez más, más que para Sam, era para mí, no sé si podré adaptarme, la miré a los ojos, estoy segura que ella puede notar mi preocupación.
— Todo estará bien — dijo revolviendo mis cabellos, ¿desde cuando se comporta así conmigo? — Ya lo verás — y diciendo esto se retira.
Estaba sola en la habitación, de nuevo, suelto un suspiro mientras millones de preguntas me invaden, ¿será bueno para mi?¿si no me adapto?¿si me tratan mal?¿si mato a alguien?
¡Oh por todos los cielos! Esto es tan difícil.
Decido no seguir más en este lugar, dos aros de luz atraviesan mi cuerpo, me hago intangible y salgo volando de ahí, el viento pega directamente en mi rostro, escucho el trinar de algunos pájaros, veo un pequeño parque, es cuando decido bajar, me escondo en un callejón y vuelvo a mi forma humana, mientras camino al parque recuerdo las veces en que Danny me ayudó, bueno, hasta la fecha me ayuda con mis poderes, a veces, me pregunto si seré capaz de controlar ese "magnífico poder" que tanto mencionan, ni siquiera sé por qué lo tengo.
De pronto choco con una persona, ambas caemos al suelo, me incorporo inmediatamente y le extiendo la mano.
— Discúlpame — digo tomando su mano — Soy algo torpe, ¿estás bien?
— Tranquila no ocurrió nada — dice la chica levantándose — Oh cielos, mi pantalón nuevo está todo sucio.
Sentí mis mejillas arder, ¿que hice? Se ve que esa prenda es algo cara.
— Yo lo siento tanto — hablo apenada.— Pero no te preocupes yo lo llevaré a la tintorería, si gustas.
— ¿Harías eso? — cuestionó la chica — Bueno está bien, ¿vas en alguna escuela cercana?
— Ammm... yo... bueno... — me quedé sin habla por unos segundos, no sabía en que escuela me había inscrito Jazz.
— Bien, yo voy en Casper High, mi nombre es Estrella, mucho gusto — dijo saludándome co una sonrisa — Lo bueno que no chocaste con mi amiga Paulina, o se hubiera puesto como una fiera —.
dijo entre risas — Pero no te preocupes, mañana ve a buscarme a Casper High y ahí te entregaré mi pantalón.
— Claro — dije un poco más tranquila — Te veré ahí.
La chica de nombre Estrella se alejó entre la multitud, yo me senté en una banca, tratando de no pensar en lo que Dan me había dicho, si no, en el hecho de que mañana estaría en un lugar con mucha gente.
— Hola — dijo una voz, levanté la mirada y frente a mi había un chico rubio de ojos azules — Mi nombre es Dash — dijo a modo de presentación y estrechando mi mano — Me preguntaba si, ¿te gustaría comer un helado mientras damos una vuelta por aquí? — eso me hizo sentir extraña — ¿Que dices?
— Bueno... yo... — me quedé pensando en el hecho de que nunca he sido sociable, y que si mañana me va tocar estar con más gente, pues no hará daño un rato de convivencia — Si, vamos — afirmé causando que él chico sonriera.
Caminamos hasta un carrito con helados, el pidió uno de limón y yo uno de fresas con crema, dimos una vuelta al pequeño parque, platicaba cosas de futbol americano y de la escuela, me pregunto en cuál iba yo, a lo que respondí que no tenía mucho de haberme mudado y que hasta mañana conocería mi nueva escuela.
— Espero y vayas a Casper High — dijo mirándome de manera extraña — Me encantaría estar contigo todo el día, eres una persona muy amable y de esas que no encuentras por cualquier lado — dijo tomando mi mano, no lo niego, mis mejillas no tardaron en delatarme, soy muy tímida, y este chico, pues no es nada feo.
— De... ¿verdad? — cuestioné bajando un poco la vista y así evitar sus ojos azules.
— Lo digo en serio — dijo entre risas y levantando mi rostro con su mano, ambos quedamos muy cerca.
Fue cuando la gente comenzó a gritar, ¿que ocurría?
— ¿Pero qué pasa? — preguntó Dash mientras me tomaba más fuerte de la mano, lo cual hizo que volteara a verlo.
— No lo sé — dije mirándolo algo preocupada.
— ¡Ahí viene! — gritó un chico señalando entre la multitud.
Mis párpados no pudieron evitar abrirse ante lo que veía, mi cuerpo comenzó a temblar, esos ojos rojos estaban llenos de ira y cólera, él venía caminando lentamente, solo me observaba a mí, desde la distancia en la que me encontraba pude ver sus colmillos y como rechinaba los dientes, estaba lo que le sigue de furioso, sus puños estaban totalmente cerrados, fue cuando capté, miré a un lado mío, Dash aún me tomaba de la mano, Dan no me veía a mi, estaba viendo a Dash.
— Vámonos de aquí Selenia — habló dándome un jalón — Este tipo va a matarnos.
— No — dije soltándolo — Él solo quiere matarte a ti.
— ¡¿QUE?! — exclamó el asustado chico.
Fue cuando sentí un fuerte viento, cuando volteé una enorme esfera de energía se dirigía al chico, inmediatamente me pare frente a él, y con mis manos hice un campo de energía lo suficientemente fuerte como para detener el ataque de Dan. Un fuerte empujón seguido de un estallido hizo que casi perdiera el equilibrio, Dan había lanzado un ataque, ¡Y no se detuvo por mi! Mis sentimientos se fueron aún más hacía el suelo.
— ¿Que estás esperando? ¡Vete de aquí! — dije mirando a Dash, quién me veía atónito.
— ¿Tienes poderes? — preguntó con una sonrisa — Mis amigos se emocionaran al conocerte.
— ¡No! — dije borrando su sonrisa — Nadie debe saberlo, promete que será nuestro secreto, por favor — supliqué mientras veía que Dan no se acercara tanto.
— Está bien — dijo algo resignado — Lo prometo, pero, ¿tú estarás bien con ese tipo? — preguntó mirando a Dan.
— Si — dije sonriendo — Él es un poco sobre protector conmigo, por eso te dije que solo quería matarte a ti.
— ¡Oh vaya! — dijo dando la vuelta aún más asustado — Me voy, cuídate — y diciendo esto salió corriendo.
— ¡No escaparas! — gritó Dan volando hacia el chico.
—¡No Dan! — grité volando rápidamente hacia él — ¡Espera! — dije abrazándolo, lo cual ocasionó que ambos cayéramos, dimos varias vueltas antes de detenernos en el medio de una enorme jardinera.
Yo estaba un poco mareada, trate de levantarme, mis manos estaban lastimadas, unos enormes raspones yacían en ellas. Mi cuerpo temblaba y dolía. Fue cuando vi sus botas frente a mi.
— Dan — dije antes de dejarme caer, mis manos me dolían mucho.
— ¿Que carajos hacías con ese tipo? — cuestionó en un tono frío.
— Solo, me preguntó mi nombre y en que escuela iba, le dije que me acababa de mudar y que hasta mañana sabría en que escuela iría — dije sintiendo el césped en mi mejilla derecha.
— ¿Que hacías afuera? — volvió a preguntar.
— Solo quería olvidar — dije mientras sentía mi rostro calentarse y mi vista se ponía borrosa.
— ¡No puedes andar en la calle así nada más! — dijo elevando su tono de voz.
— ¿Me lo dices tú? — pregunté incorporándome lentamente y aguantando ese nudo en mi garganta — También le das miedo a la gente — dije haciendo una mueca y poniéndome derecha.
— ¡Por favor! — dijo acercándose a mi demasiado molesto. — Yo no soy un monstruo tan peligroso — cruzó sus brazos y me miró fríamente — ¡Para eso estás tú!
Esas palabras rebotaron en mi cabeza, y el sonido de un eco las acompañaba. Bajé la mirada evitando que me viera llorar. Sentí mi cara arder, mi visión empezaba a ser opacada por las lágrimas.
— Vámonos de aquí — dijo tomando mi mano, la cual retiré bruscamente.
— No — dije levantando la vista cruzándome con aquellos ojos rojos — No iré a ningún lado contigo — una enorme energía de color rojo comenzaba a emanar de mi cuerpo.
— Como quieras — dijo indiferente, dio media vuelta y se marchó volando rápidamente.
Todo ese enojo que yacía en mi, se esfumó, a cambio, varias lágrimas salieron de mi, su indiferencia sin duda alguna me lastimaba, su voz fría, parecían pequeñas y filosas agujas que se insertaban en mi alma.
Decidí caminar de regreso a casa, estaba bastante lejos, pero eso no importaba ahora, solo quería estar sola.
Después de tres horas, mis piernas me dolían, tenía hambre y mis manos aún estaban lastimadas. Decidí sentarme en una banca, en las afueras de un centro comercial. Fue cuando de pronto algo me tomó del brazo levantándome en el aire. Trataba de liberarme, pero no podía, al mirar hacia arriba, vi que eran tres fantasmas, buitres de color verde con... ¿sombreritos rojos?
— ¡Suéltenme!¡Pajarracos horribles! — grité furiosa.
— Eso crees niña bonita, jamás podrás escapar de nosotros — dijo uno en tono de burla.
— ¡Ella dijo que la soltaran! — dijo una voz llamando mi atención.
Al voltear a ver, pude divisar a un fantasma de cabello negro, ojos rojos y su piel era verde. Apuntó hacia los pájaros y de unos cuantos ataques estos me soltaron, empecé a caer al vacío, fue cuando ese fantasma me atrapó entre sus brazos.
Al llegar al suelo me bajó, lo miré confundida, ¿por qué se molestaría en salvarme?
— Gracias por la ayuda — dije dándole la mano.
— Oh no es nada — dijo él muy amable — Señorita... disculpe ¿cuál es su nombre?
— Selenia, mucho gusto — contesté cordialmente.
— Igualmente es un placer, mi nombre es Plasmius — dijo el hombre.
— Un placer Plasmius, tu voz se parece a la de un hombre que conocí y el cual no me gustaría volver a ver — dije soltando su mano.
— Oh, ¿de verdad? ¿Puedo saber el nombre del tan desagradable tipo? — cuestionó el fantasma.
— Vlad, Vlad Masters — dije un tanto molesta.
— Afortunadamente no soy ese tipo, soy solo Plasmius, es todo — dijo sonriendo — Bien, me retiro, un placer Selenia y si necesitas algo no dudes en buscarme, vivo en Wisconsin, en el viejo castillo abandonado del Rey de los Lácteos.
— Gracias Plasmius — me despedí haciendo un ademán con mi mano mientras aquel fantasma se alejaba, eso fue totalmente extraño. — Tengo que ir a casa — dije para mi, me acerqué a un callejón obscuro y ahí me transformé.
Volé solo un par de minutos, sin duda mi velocidad había aumentado considerablemente desde que Danny me ayudaba con mis poderes.
Al llegar a Los Laboratorios Fenton escuche algunos gritos, una voz que sin duda yo conocía muy bien. Cuando abrí la puerta me arrepentí de haberlo hecho.
— ¡Samantha sabía que eras tonta pero no tanto! — gritó Dan lleno de cólera.
— ¡Óyeme a mi no me hables así! — gritó Sam.
— ¡¿Como carajos se te ocurre inscribirla en tu escuela?! — cuestionó Dan apretando los dientes, "excelente" pensé, "ya se enteró".
— ¡Ella debe tener una vida normal entiéndelo de una vez! — habló Sam bastante fuerte.
— ¡Ella no debe salir así como así, ella no es normal, nunca será normal entiéndelo tú! — gritó aquel chico de ojos rojos, eso me había dolido, yo no soy normal y jamás volveré a serlo, creo que es algo que debo aceptar.
— Ella no tiene una vida normal gracias a ti Dan — gritó Sam — Si ella jamás te hubiera conocido...
— ¡Estaría muerta al igual que su madre! — contestó Dan, fue cuando volteó a verme, al parecer no se había dado cuenta de mi presencia. — Sel yo...
— Olvídalo — dije seria y aguantando las ganas de llorar — Voy a mi habitación — dije subiendo las escaleras.
— Eres tan sensible Dan — exclamó Sam con sarcasmo.
— No tengo sentimientos, eso ya deberías saberlo...
Fue lo último que escuche, seguido de alguien que salía por la puerta dando un fuerte golpe.
Camine por el pasillo hasta llegar a "mi habitación" la cuál literalmente era la de Danni, yo aún no tenía dónde dormir. Me recosté en la cama, tratando de dormir, tratando de no pensar en nada más.
— ¡Soy un estúpido! — grité dando un puñetazo al árbol frente a mí. — ¿Como pude decir eso? — dije dando otro golpe al árbol. — ¡SOY UN COMPLETO IDIOTA! — grité lleno de ira dando una patada lo suficientemente fuerte como para partir a la mitad ese enorme tronco.
Un fuerte estruendo se escuchó por todo el lugar en cuanto el árbol tocó el suelo.
— Eso no te lo discuto — dijo una voz detrás de mí.
— ¿Tu que demonios quieres? — pregunté lanzando un gruñido.
— Ya sé tú pasado y el de Sel — dijo acercándose a mí.
— ¿Y que esperas? ¿un premio? — pregunté sarcástico.
— Sé por todo lo que tuviste que pasar y ahora comprendo todo — dijo mirándome, ¿él que sabe? Jamás comprenderá todo lo que pasé. — Pero temo decirte que te estás equivocando, debes decirle lo que sientes.
— Yo no siento absolutamente nada — dije ignorando su mirada sobre mi.
— ¿Y el beso de hace rato? — preguntó haciendo que lo mirara de inmediato — ¿Vas a decirme que no sentiste nada? — desvíe la mirada, ¿pero como es que este idiota se enteró? Seguramente Sel lo comentó con alguien. — ¿Dan? — preguntó sacándome de mis pensamientos.
— Tu no lo entiendes — dije hablando fríamente — Jamás lo entenderás, eres solo un mocoso de 16 años, incluso Selenia en más grande que tu.
— Dan tu más que nadie sabes lo que deberá pasar con ella — dijo causando que recordara lo que sucederá tarde o temprano.
— ¿Y luego? — pregunté mirándolo enojando.
— Al menos demuéstrale el cariño que sientes por ella, que sepa que...
— ¡¿Que quieres que ella sepa?! — pregunté furioso — ¡¿Que la amo?! ¡¿Es eso?! ¡¿Que le diga que todo este tiempo he sido cuidadoso de no demostrar lo que realmente siento para que no este en peligro como la ultima vez ?! ¡¿Para que no intenten asesinarla por estar con un monstruo como yo?! — comencé a caminar de un lado a otro mientras apretaba los puños.
— Dan entiendo por lo que pasaste, por lo que tú y ella pasa...
— ¡NO! — grité deteniéndome y haciendo que ese mocoso cerrara la boca — ¡NO LO ENTIENDES AHORA NI LO HARÁS NUNCA! ¡ELLA CASI MUERE POR CULPA DE ESTOS MALDITOS SENTIMIENTOS!
— ¡Vamos Dan no te pongas así! — habló mi otro yo alzando la voz.
— ¡¿Entonces como?! — pregunté a punto de perder el control — ¿Lo tomo con calma? ¡¿Quieres que lo tome con toda la calma del maldito planeta?! ¡El saber que yo tendré que matarla me parte en mil pedazos!
— ¡Sé lo que pasaste Dan entiéndelo! — gritó Danny — ¡No es necesario que tú la destruyas!
— ¡Además la estúpida de tu novia la inscribió en su escuela! — dije tratando de mantener el control de la furia sobre mí.
— ¡OYE A SAM NO LE DIGAS ASÍ! — gritó haciendo que sus ojos brillaran aún más — ¡Lo hizo para que Sel convi..!
— ¡¿Conviviera con gente normal?! — pregunté perdiendo la paciencia — ¡Selenia no es normal! ¡¿Es tan difícil entender eso?!
— Lo siento Dan — habló ya más tranquilo — Sé lo que sientes por ella y también sé que es todo para ti, pero si tú no haces algo, lo haré yo — levantó su mirada hasta cruzarse con la mía — Yo la mataré antes de que ella lo haga en esta línea del tiempo.
— ¡¿Que has dicho?! — pregunté sintiendo como mi cuerpo comenzaba a calentarse.
— Lo que escuchaste no permitiré...
No lo dejé terminar, volé a toda velocidad directamente hacia él, cuando menos me di cuenta lo tenía contra un árbol apretando su cuello.
— Tu no la tocarás, si no quieres que te mate — dije apretando aún más mi agarre.
— Dan... — alcanzó a decir, de pronto sentí un dolor en uno de mis costados, salí volando un par de metros, ese maldito mocoso me había disparado un rayo. Cuando me levanté pude verlo parado a escasos metros de mi — Ya no tengo 14 años — cuando dijo esto lanzó su lamento fantasmagórico, el cual me mando a volar otros 500 metros más. Al parecer me confié demasiado, pero el no es el único que ha mejorado.
— Ni siquiera pienses en hacerme daño Dan — habló mi otro yo bastante seguro — He entrenado mucho.
Yo solamente comencé a reír, lo cual pude notar, hizo que se pusiera nervioso.
— Es la última advertencia Danny — dije levantándome y sonriéndole de lado — No te atrevas a tocar a Sel, si no estás dispuesto a morir, has visto lo que soy capaz de hacer, no te conviene que me provoques.
— Si así lo quieres — habló antes de lanzar otro lamento, pero yo ya estaba preparado.
Me lancé de nueva cuenta hacia él, pero esta vez, junte mis manos formando dos esferas de energía, las cuales no solo eran lo suficientemente poderosas como para herirlo de muerte, si no que, también anulaban el poder del lamento.
— ¡No es posible! — fue lo único que alcanzó a decir antes de que una enorme explosión nos envolviera, mis esferas de energía habían dado justo en el blanco.
Yo solo estaba ahí, de pie, mientras Danny yacía en el suelo, el polvo comenzó a disiparse.
— Te lo advertí Danny — dije dirigiéndome al mocoso en el suelo — No me provoques o podrías morir, literalmente — dije antes de soltar una risa sardónica.
— ¿Como..? — habló levantándose poco a poco — ¿Como anulaste mi lamento? — cuestionó bastante mal herido.
— No eres el único que a entrenado — dije bastante orgulloso.
— ¿Por que no quieres que nada le pase? — preguntó caminando lentamente hacia mí.
— Ya te lo había dicho, no es mi problema si no pusiste atención — hablé sin mirarlo siquiera.
— Sabes lo que pasará con ella, ¿por qué no lo aceptas? Ella tiene que morir...
Esas palabras me hacían hervir la sangre.
— Odio esa palabra — dije mirándolo a los ojos — ¿Matarla es la única opción? ¿De verdad es la única respuesta? La muerte es la salida más fácil para los cobardes que no quieren luchar. — Di media vuelta dándole la espalda — Y la palabra cobarde yo no la conozco.
Levanté el vuelo dejándolo ahí, algo confundido, pero ahora lo sabe, sabe que mis sentimientos hacia Sel son demasiados. El amor se ha cruzado en mi camino...
Otra vez.
Listo hasta aquí el cap de hoy ojalá les guste y si es así dejen sus comentarios, los quiero nos vemos !!!
