Después de que Shinnosuke y Tooru regresaran a casa fueron recibidos con los brazos abiertos, todos se veían felices de verlos juntos y saber que ya su relación era más que seria, la madre de Kazama lo apoyó en todo, hasta dándole dinero para su boda sin que su esposo se entere.
Pasó casi un mes para que al fin terminaran de hacer los preparativos de la ceremonia, como era algo muy pequeño y simbólico no tardaron tanto tiempo.
- Estoy muy nervioso, Nene.- dijo Kazama con una cara que demuestra todo el temor que siente en estos momentos.-
- Todo estará bien, deberías estar feliz.- lo animó Nene posando su mano en su hombro, aun era temprano y la ceremonia sería de noche.-
- ¿Estás segura de que el traje que compre me quedaba bien?.- dijo Tooru algo temeroso y avergonzado.-
- Claro que si Kazama, seguro Shin quedará impresionado, confía en mi.-
- Pero...- dijo él inseguro, todas sus inseguridades salían a la luz ese día, sobretodo las causadas por el bullying que sufrió en la universidad.-
- Kazama, aunque fueras con la ropa más ordinaria y fea posible tú sabes que él te verá perfecto y hermoso.- dijo Nene y Tooru asintió decidiendo confiar un poco más en que todo saldría bien, están sentados tranquilamente en los columpios del parque donde solían jugar, Nene decidió sacarlo a pasear y hablar con él porque se veía exageradamente nervioso y asustado, gracias a eso Kazama ahora podía disfrutar mejor de este día tan especial.-
Pasaron las horas y ya era momento de arreglarse para la boda que se llevaría a cabo en la casa de Shinnosuke, el peli-negro se encontraba en su cuarto arreglándose para la ocasión colocándose un esmoquin negro muy elegante, peinó su rebelde cabellera con gel y se perfumó muy bien, quería impresionar a Kazama, que lo viera diferente a lo acostumbrado, sobre todo porque era un día muy especial para ambos. Mientras eso ocurría, el peli-azul se encontraba en otra habitación preparándose igualmente para la ceremonia, vestía un esmoquin blanco que resaltaba muy bien su figura, como siempre se arregló y peinó muy bien, pero se sentía muy avergonzado ya que decidió usar un velo y un prendedor en el cabello con forma de una rosa blanca, pero ya se comenzaba a arrepentir.
- ¡Nene, me da mucha vergüenza usar esto!.- dijo Kazama rojo como un tomate mientras Nene le ponía los adornos ya mencionados.-
- ¡No te quejes! Ya lo habíamos decidido, no te eches para atrás, ¿quieres impresionar a Shinnosuke o no?.- preguntó Nene frunciendo el ceño.-
- ...Si...- respondió Tooru algo cohibido.-
- ¡Pues sigamos el plan como lo acordamos!.- lo regañó y Tooru asintió con algo de temor.-
Llegó al fin la hora de la ceremonia donde solo habían amigos íntimos y familia que los apoyaba, habían colocado una enredadera con rosas en el lugar donde estarían los novios y la persona que los iba a casar que era Nene, Shinnosuke igual se encontraba ahí esperando que apareciera Tooru junto a su madre. Hasta que al fin sucedió, ahí está Kazama bajando la escalera hasta que se hizo visible ante todos dejándolos boquiabiertos, sobre todo a Shinnosuke que no pudo evitar sonrojarse, de hecho no pudo reaccionar hasta que él estuvo a su lado. Por otro lado Tooru miraba igual de impresionado al peli-negro tratando de disimular.
- N-No me mires así, me da vergüenza.- susurró Tooru con pena mientras sostenía un ramo de rosas rojas.-
- Estás perfecto.- susurró Shinnosuke con una sonrisa en su rostro y un brillo especial en sus ojos.-
- Ejem... estamos aquí reunidos para unir las almas de estos dos seres que han pasado por mucho juntos, Shinnosuke Nohara y Tooru Kazama.- dijo Nene comenzando la ceremonia que acabaría rápidamente, la chica de coletas tiró la biblia detrás suyo.- saben qué, a la mierda, Shinnosuke, tú amas a este hombre, ¿cierto?.- preguntó Nene inclinándose hacia Shin.-
- Si, lo amo con todo mi corazón y siempre lo haré, es el hombre perfecto para mi.- dijo Shinnosuke con un leve sonrojo en sus mejillas, Tooru se cohibió sonrojándose tomando el color similar a un tomate.-
- Tooru, amas a Shinnosuke, ¿verdad?.- dijo Nené.-
- S-Si... él es lo mejor que me ha pasado en la vida.- dijo Tooru con pena pero aun así alzando su voz para que todos le escucharan.-
- Entonces los declaro marido y... marido, supongo.- dijo Nene.- ¡bésense!.-
Shinnosuke y Tooru se miraron fijamente estando frente a frente, el peli-negro levantó el velo de Tooru para luego acariciar su mejilla bajando hasta tomarlo de la barbilla y lo besó mientras el peli-azul lo agarró de la cintura. Se escuchó el flash de mil cámaras mientras sus seres más cercanos celebraban la nueva unión, las madres de ambos lloraron a mares por la felicidad de ver a sus hijos tan enamorados y felices.
Una gran fiesta inició, durando muchas horas hasta que se hizo de noche y todos se marcharon, quedando los recien casados solos y con mucha privacidad.
- Tooru, esposo mio... vamos arriba.- dijo Shin-chan insinuando lo obvio.-
- Con gusto... pero sé gentil ¿si?.- propuso Kazama con una sonrisa traviesa.-
- Por supuesto, siempre será como Tooru desee.- sonrió con picardía, cargando a Kazama estilo nupcial para subir las escaleras y entrar a su cuarto para disfrutar la primera de muchas noches que pasarían juntos como esposos. Y es seguro que su amor durará para siempre.
FIN.
