Capítulo 27

Sehrazat cerró los ojos al sentir sobre su piel la suavidad de la espuma de baño. Tenía una hermosa fragancia a jazmines y en ese momento, era lo que ella realmente necesitaba.

Se sentía cómoda en soledad en la casa de Onur y, sobre todo, a pesar de echarlo de menos, sabía que él estaba igual que ella, y eso era lo mejor de echarlo de menos… el reencuentro…

Se había pasado los últimos días hablando en secreto con Kaan y ella no era ninguna tonta, sabía que todo tenía que ver con su cumpleaños, que sería la semana próxima, así que los había dejado tranquilos, contenta de que se hicieran cómplices para sorprenderla con algún festejo…

Y como habían salido toda la tarde, Onur le había ofrecido la posibilidad de relajarse en su enorme tina y con un burbujeante baño…

Sehrazat cerró los ojos y se lo imaginó allí mismo, bañándose, pensando en ella. Su piel se erizó. Ella había tenido fantasías con Onur al principio, cuando casi ni se conocían… y estaba segura de que él también las había tenido…

Sonrió sin poder evitarlo y se mordió el labio anhelando que él estuviese allí con ella. Se quedó dormida, por más estimulación que sintiera, esos días estaba agotada y necesitaba dormir…


Onur llegó una hora más tarde, Kaan se había quedado en su casa con Mihriban y él le había dicho que invitaría a su mamá a cenar, para disimular todas las sorpresas que le estaban preparando…

Vio que todo estaba en penumbras y se preguntó si ella no se habría ido, creyendo que él no volvería temprano…

Llegó hasta el baño y se asomó para verla durmiendo plácidamente en la tina. Todavía quedaba bastante espuma y él se acercó suavemente y tocó la temperatura del agua…

No estaba tan caliente ya, pero él no pudo resistir la tentación y comenzó a desvestirse. Quería reunirse con ella allí, tomarla en sus brazos, aunque ella siguiera durmiendo…

Se sumergió con cuidado, a su lado y ella apenas se movió, protestando. Onur sonrió, ella parecía una niña cuando dormía y algo la incomodaba.

Se acomodó y la apoyó sobre su torso, abrigándola con sus brazos…

-Onur…- dijo suspirando y echó la cabeza hacia atrás, buscando más calor.

-Descansa, mi vida…- le dijo y ella volvió a suspirar.

-Sí… si…- dijo y se acomodó en sus brazos.

Onur cerró los ojos y se limitó a disfrutar. Y fue su turno de recordar todas las veces que estando allí se había imaginado con ella, acariciando su piel, ayudándola a lavar su cabello, entregándose a la pasión…

Ella se movió un poco y se puso de costado, sentada sobre sus piernas y su cara a milímetros de la de él.

Onur no pudo evitar comenzar a besarla y ella, aún dormida, comenzó a responderle…

Él abandonó su boca y deslizó sus labios por su cuello, mordisqueando su piel y cuando llegó a su oído, murmuró suavemente…

-Eres hermosa… he fantaseado con esto muchas veces…- le dijo y ella abrió los ojos y miró sus labios.

-Onur… creí que estaba soñando…- le dijo y humedeció sus labios.

-Sueño, fantasía… lo importante es que ambos lo deseamos…- le dijo y la rozó con suavidad para que supiera cuánto la deseaba.

Onur la tomó de la cara y la besó con intensidad. Ella suspiró en el beso y se posicionó sobre él.

Sehrazat sonrió y le ofreció su cuello. Él se perdió en su aroma y la sostuvo cerca.

Se pasaron un buen rato besándose y disfrutando uno del otro hasta que decidieron salir del baño y seguir en la cama de él.

-Le dije a Kaan que te llevaría a cenar…- le dijo cuando ambos descansaban abrazados bajo las sábanas.

-No hace falta…- le dijo ella entrelazando sus dedos con los de ella.

-¿Quieres quedarte aquí? Podríamos decirle que estás cansada y que yo te cuidaré…- le dijo inclinándose sobre ella.

-Debería volver…

-¿Por qué no te relajas? Estás cansada… no es una locura que te quedes en mi casa…

-Lo se… - dijo pensativa- pásame mi móvil…

Onur lo tomó de la mesa de noche el móvil y se lo pasó.

-Hola… Kaan… sí… es que… terminé de trabajar y pasé por la casa de Onur… y me quedé dormida porque estoy muy cansada… sí… me quedaré aquí, ¿tú te quedas con tu tía Mihriban?... bien, cariño… nos vemos mañana… te quiero… ¿Onur? Te lo paso…

-Kaan… ¿cómo estás?... sí, estoy cuidándola, no te preocupes… ¿ahora?... mmmm… te prometo que otro día te invitaré a ti a dormir… si, nos vemos mañana…- dijo y cortó la comunicación.

-Te pidió que me cuides…

-Es increíble Kaan…

-Así es… ¿en qué andan ustedes dos?

-Mmmm… no puedo decírtelo… pero te imaginarás de qué se trata…

-Me imagino… pero te pido que no lo malcríes…

-Prometido… -dijo él y entrelazó sus dedos con los de ella- ¿tienes hambre?

-Tengo sueño…

-Bien… descansa… y sobre los sueños…

-¿Los sueños? - dijo ella sin comprender.

-Cuando estábamos en el baño dijiste que creías que se trataba de un sueño, ¿acaso sueles soñar conmigo? - le preguntó y ella fingió un bostezo para evitar responderle.

-Fue solo una expresión porque no te oí llegar…

-Entiendo…

-¿Qué hay de tu "he fantaseado con esto muchas veces"?- dijo ella y alzó la ceja.

-¿Yo dije eso?- preguntó él fingiendo no acordarse.

-Así es… en mi oído…

-Mmm…

-¿Sí?

-Bueno… tampoco es algo grave fantasear un poco… supongo que tú también lo has hecho alguna vez…

-Mmmm… ¿fantasear dices? ¿para qué si te tengo a mi lado?

-¿Y antes?

-Antes… nuestro amor era tormentoso, complicado…

-¿Y antes de eso?

-¿Cuándo nos conocimos?

-Yo comencé allí…

-Onur…- dijo y se tapó la cara con las manos.

-Sehrazat, dime…

-¿Qué quieres saber?

-Si alguna vez fantaseaste conmigo… y cuando fue…

-De acuerdo… puede ser que alguna vez… una, creo… haya fantaseado contigo porque me sentía sola… - dijo y suspiró, había perdido la cuenta de las veces que había pensado en él en sus momentos de soledad…

-Una sola… claro…

-En serio…

-¿Cuándo fue? - quiso saber él.

-No me acuerdo…- dijo y se mordió el labio, sonrojándose considerablemente.

-Lo sabes… Sehrazat… no tiene nada de malo…

-Onur, no...

-Estamos juntos ahora… tenemos confianza…

-Esas cosas no se cuentan…

-Pero yo te conté…

-Fue al principio, ¿de acuerdo? Cuando entré a trabajar… una noche me enviaste un mensaje, tarde… y me quedé pensando en ti…

Onur sonrió y la apretó entre sus brazos.

-¿No dirás nada? - le dijo ella y sonrió.

-Sé que no fue una sola vez…

-Onur…- intentó ella y él sonrió.

-No te preocupes, no le contaré a nadie…- le dijo guiñándole el ojo y ella se acurrucó contra su pecho.

-Podría comenzar a fantasear con matarte si eso ocurre… ¿estamos de acuerdo?

-Mejor quédate con las otras fantasías, que son más placenteras… ¿no crees?

-Así es…- dijo y cerró los ojos con placidez.

-¿Alguna vez me contarás cuales eran tus fantasías?

-Ya basta, Onur…- dijo y sofocó una carcajada cuando él alzó las cejas y la hizo girar para acomodarse detrás de ella y dormir como más disfrutaban ambos…


Bueno, hasta aquí llegamos. Espero que les siga gustando. Nos vemos en el próximo capítulo. Gracias por seguir leyendo.