Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, al igual que algunos personajes.
Hola, miren quién sí pudo actualizar el día que es, me siento un orgullo enorme porque soy responsable cuando tengo que serlo, ja, ja, en fin, les dejo el capítulo, y espero que sea de su agrado, muchas gracias por su apoyo.
Nos leemos el próximo viernes. 💖
Gracias por todo; y cualquier cosa, no duden en decirme.✨
Lily soltó una risa divertida, adoraba sin duda a su hermano James, pero por la cara de pocos amigos de Albus, éste no estaba para nada feliz, había sido relegado de nuevo, y se sintió mal, había estado siendo tan buen hermano mayor, y no se merecía aquél trato.
Sirius frunció el ceño cuando Lily abandonó su lado y se sentó en el sofá de junto, recargándose en Albus, que se relajó tan visiblemente que hizo que su hermano mayor pusiera los ojos en blanco.
—La estás chantajeando, te recuerdo que yo he estado en Osaka por muchos años, por trabajo, no diversión.
—Elisheva parece diversión más que trabajo –argumentó Albus.
—Ella jamás ha sido diversión para mí, es bastante serio, me voy a casar con ella ¿te acuerdas? –se burló.
—Bueno, yo he estado pendiente de nuestra hermanita, mientras intento mantener abierta la posibilidad de una relación en el futuro.
—Yo no soy una niña pequeña, Al, puedes descansar de cuidarme, en serio,
—Claro, no me digas que has estado tomando las mejores decisiones –la reprendió.
—En eso estoy de acuerdo con él –aceptó James –si querías una aventura, te hubieses buscado a alguien más, pero ¿Scorpius? –Negó –se hubiese acostado con Shev en cuanto la vio si ella no le hubiese tratado como un amigo más.
—Bueno, cuando yo me uní, no estaba siendo muy respetuosa de su relación conmigo.
—Está celosa –se giró Albus a informar a James –es por eso que creyó que Shev le coqueteaba o respondía aquello –rieron.
—No son celos, sé que el idiota de tu amigo no tiene respeto por nada, incluso intentó seducir a mi mejor amiga –bufó.
—Pero ¿qué no está comprometida con ese chico que te atrae?
La mirada de Lily fue suficiente para que James se quedara callado sin decir más, era el único que lo sabía, incluso le había pedido que no lo compartiera con Elisheva, y ahí estaba, siendo un tonto bocazas con Albus.
—Ah, sí que te está aleccionando bastante bien ¿no, Lily?
—Oh vamos, jamás me había pasado antes, y no he hecho nada malo.
—No por falta de ganas, ya se lo dijiste a Scorpius.
—Díganme algo ¿podemos cambiar de tema?
—No, ¿por qué? Este es muy divertido –sonrió James.
—Saben, he notado que mi vida es bastante pública, pero ustedes no me cuentan cosas íntimas ¿por qué?
—Bueno, Lily, porque es de Scorpius con quien compartes vida sexual, y no es como si él mismo no contara sus aventuras, contrario a nosotros, al menos yo, tengo una relación estable –hizo un ademán –y Albus, es un caballero, y los caballeros no tenemos memoria, no va a poner la reputación de una mujer en entre dicho.
—Ah, claro –puso los ojos en blanco.
—X—
La joven pelirroja se detuvo cuando encontró a su madre charlando tranquilamente con otra pelirroja joven, pero no tanto, pensó Lily, seguía celosa; aunque según sus hermanos no tenía por qué, sólo era necesario observar atentamente a Elisheva, para saber que era más bonita, más alta que Lily, tenía una carrera y un trabajo que adoraba, para Luna Potter, eso ya era tenerlo todo.
—Hola, Lily –sonrió Elisheva.
—Ah, cariño –sonrió Ginny –Shev y yo, estamos charlando un poco de las ideas que tiene para la boda.
—La boda ¿van a casarse aquí?
—Quizá no aquí –hizo un ademán Elisheva –es un poco pequeño.
—No, yo hablaba de Londres, bueno, Inglaterra –especificó.
—Yo no tengo familia, así que supongo que James querrá que sea aquí.
Lily guardó silencio, no sabía que la novia de su hermano era huérfana, aun así, era bastante alegre y encantadora, como si eso no le afectara de ninguna manera.
—No lo sabía –se disculpó.
—No te preocupes, no es tanto como que no tenga familia, es sólo que es complicado –sonrió.
—Aun así lo lamento –se quedó callada, iba a decirle que por sentir celos de ella, pero, ser huérfana le daba más cercanía aun a Scorpius.
—Ven, toma asiento con nosotras –pidió la mayor de las tres pelirrojas presentes –tomemos un poco de té, y hablemos de los planes para la boda ¿te parece, Shev?
—Por mí encantada –sonrió dulcemente y se hizo a un lado para que Lily pasara.
El humo hacia espirales, inclinó la cabeza para que el olor a vainilla le golpeara la cara.
—Él quiere una boda un poco amplia, pero yo más bien una más… íntima.
—Quizás él se refiere a una boda amplia porque somos mucha familia –se encogió de hombros Lily –por parte de mamá, parece que no tenían televisión.
—Y no la teníamos –soltó Ginny frunciendo el ceño.
—Cierto –soltó una risa divertida.
—Televisión –repitió Elisheva, como probando la palabra –se siente extraño –sonrió.
—Por cierto –murmuró Lily –perdón la pregunta, sé que es de mal gusto, pero, ten por seguro que el abuelo preguntará ¿eres sangre limpia? –curioseo la hija menor de Ginny y Harry Potter.
—Es un poco complicado explicar eso –sonrió –pero me sorprende que no me recuerdes, asistí a Hogwarts también.
—No te recuerdo del curso de James –aceptó.
—Soy un año más grande que tu hermano Albus, para ser honesta –se encogió de hombros.
—Ah, es que le gustan menores –se burló Lily –eres la primera más chica que él.
—Lo sé, no se sentía muy cómodo, ya sabes, podía ser su hermana –se encogió de hombros.
—Pero no lo eres –informó Ginny, con una sonrisa –lo cierto es que me alegra que James encontrara a una chica como tú, se ve que lo haces muy feliz, y que lo traes más loco de lo que ya está.
Lily frunció el ceño, hacía mucho que no iba a casa de sus padres, pero la forma en que su madre se enfocaba en adular a Elisheva no le agradaba, a ella apenas si le preguntó por su vida, su trabajo, nada, todo en ese momento era la prometida de James.
—Lily, seguimos hablando –la llamó su madre.
—Tengo cosas que hacer –meneó el celular en su mano.
No era mentira, en el mejor de los momentos, Lucy le envió un mensaje invitándola a comer, eso le despejaría la mente un poco, y se olvidaría de sus celos tontos e irracionales por Elisheva.
—M—
Las palabras de Scorpius habían hecho que el semblante del padre de su mejor amigo y la chica de la que estaba enamorado cambiará por el que conocía y siempre mostraba, así que se relajó, no estaba ahí para hacer algo de lo que después pudiese arrepentirse.
—Es bueno saber que le amas tanto, soltó.
—Mi amor por ella es absoluto, como un agujero negro que absorbe todo y no lo libera, señor Potter, pero ¿por qué lo alivia tanto? Su hijo Albus no me considera digno de ella, y no es que lo sea, para ser honesto.
—Hace un tiempo te dije que te haría pagar por la sanción, pero, realmente es un favor lo que quiero pedirte.
—Un favor, que me aleje de su hija, supongo.
—No es nada de eso, Scorpius, me he estado comportando contigo de una forma brusca y para nada agradable para saber más de ti, ver que tanto eras amable por qué yo soy tu jefe y el padre de dos personas importantes para ti, y que tanto es tu personalidad.
—Claro, siempre me digo que soy muy listo, pero no lo comprendo ¿de qué va todo esto?
—Dices que amas a Lily más que nada y serías capaz de todo por ella ¿no es así?
—Sí.
—Necesito pedirte un favor referente a ella, y posiblemente esté favor te aleje de ella de alguna forma, pero es por su bien y seguridad.
—Me intriga, continúe, por favor.
—Toma asiento –pidió –lo que tengo que decirte y pedirte... Es algo que ni siquiera yo lograre transmitir de pie.
Harry se sentó, así que el rubio imito su ejemplo, se sentó en el sofá frente a él, completamente intrigado por lo que fuese a pedirle, ya que no era que se alejara de Lily.
—Voy a pedirte un favor, y quiero que seas completamente discreto al respecto de esto, sea que aceptes ayudarme o no, Scorpius.
—Cuente con eso, señor Potter.
—Verás –se removió incomodo –lo que voy a decirte es bastante complicado, y pido que no me juzgues hasta que termine de contarte todo, cuento con que... Ya sabes parte de mi historia –el rubio asintió –he sido huérfano desde que tengo un año de edad, crecí con una familia que no le desearía a nadie, la verdad, por lo tanto, y a pesar de todo lo que viví yo, y mis padres, sigo siendo ese chico estúpido y confiado de siempre, ese lado siempre me ha ganado y –suspiró –he llegado a hacer cosas de las que no estoy muy orgulloso, he dañado a mi familia y a algunos otros con mi estupidez.
Harry Potter se quedó callado un momento, sus ojos esmeraldas se perdieron en un recuerdo bastante distante, pero que al parecer, cruzaba su mente bastante seguido, asegurándose de atormentarle cada día a cada hora y segundo, y Scorpius lo comprendía mejor de lo que quería admitir, aunque no sabía qué clase de pensamiento era eso.
—No sé cómo decirlo, no hay forma de decirlo –se burló de sí mismo y su mano formó un puño que tembló de impotencia –hace unos cuantos años atrás, confíe en una persona, confíe tanto, que le confíe todo lo que más amo en el mundo –observó a Scorpius –de tal forma, que fui ciego, estúpido, porque de alguna forma, me veía en él –se burló, pero su mueca se distorsionó por una ira que siempre había estado ahí, muy bien oculta –ni siquiera por qué mi hija me lo dijo –su voz se le quebró, pero se contuvo –eras bastante joven, así que no espero que te acuerdes de él, después de todo jamás volvimos a mencionarlo en casa.
Scorpius frunció el ceño, la conversación era la más extraña que había tenido con Harry Potter, y el varón de cabellos azabaches parecía que hablaba más con sí mismo que con el rubio.
—Hace aproximadamente... No lo sé, aproximadamente catorce años, deje entrar a mi vida a un chico que quise como un hijo, fui su mentor para Auror, fui tan confiado, se llevaba tan bien con todos, que poco a poco, se ganó mi fe absoluta –lo observó –y me traicionó de una manera... Abusó sexualmente de Lily.
Los hombres se observaron, Scorpius ya sabía la historia, la misma Lily se la había contado, y su padre le había contado ciertas cosas que había visto mientras la ayudaba, pero no era morboso en el aspecto, porque al sí quiera pensarlo, una ira descomunal lo invadía.
—No te sorprendes, parece que Albus descubrió mi farsa sobre el juramento inquebrantable.
— ¿Albus lo sabe? –cuestionó sorprendido.
—Sí, lo sabe –guardó silencio un momento –Lily había estado faltando a clases, así que le pedí que averiguara la razón.
—No comprendo –frunció el ceño.
—Lily tenía siete años cuando ese bastardo... Cuando ese monstruo comenzó a abusar de ella.
— ¿Nunca se dio cuenta?
—Ya te lo dije, es un maldito sociópata, se les da bien engañar a las personas, y más a una niña de esa edad.
—La versión de Lily es diferente –informó él.
—Lo sé, ella piensa que Sebastian comenzó a tocarla a los nueve, pero en realidad era más chica, los abusos cesaron unos años, porque por fortuna, el trabajo de Auror le gustaba de verdad, así que se desvivía en eso, fue hasta que entro a Hogwarts que ese bastardo volvió a tocarla, Lily ya me lo había dicho, cuando cumplió ocho, me dijo que no quería a Sebastian en su fiesta, me enfurecí, le dije que era una malagradecida, que él se desvivía por ella, que la cuidaba mejor de lo que Teddy lo hacía y siempre que volvía a casa no lo hacía sin un regalo para ella –negó –ni siquiera porque me dijo que los regalos eran pagados con caricias y besos en lugares donde no quería, pensé que se refería a las muestras públicas de afecto, ella había comenzado a mostrarse irritable en ese entonces cuando alguien la forzaba a darle un beso o le abrazaba para saludar o despedirse, pensé que era la edad –negó –Lily tenía trece, cuando Albus los encontró en la sala de menesteres, Sebastian estaba abusando de Lily, era por eso que ella estaba faltando tanto a clases –negó furioso.
—Fue la vez que fue a la enfermería, y las cosas cambiaron en nuestra amistad en adelante.
—Le pedí a él y a James que no comentaran nada de eso, a nadie, ni siquiera a ti.
—Pero... Señor Potter... No lo comprendo, Lily... Ella cree que nadie de ustedes lo sabe.
—Lo sé, Scorpius, le pedí a tu padre que borrara todo recuerdo de Sebastian Keller de la mente de Lily.
Scorpius se enfadó, así que por esa razón había dado tan pronto con quien era la afectada cuando fue a buscarlo por ayuda, ese maldito viejo decrépito ya estaba al tanto de lo que había sucedido con Lily y jamás se lo había dicho, por esa razón tanta confianza con la madre de Lily, claro, algo así solía unir a los enemigos, bien lo había dicho Lily, un secreto une más a las personas que el amor.
—Me sorprende eso, la verdad.
—Tu padre y yo no éramos amigos exactamente, y creo que pensó en negarse a ayudarme, porque se requería magia oscura, y desde que conoció a tu madre, y luego por ti, juro que no volvería a ese camino, si Albus no le dice de tus sentimientos por Lily, en cierta parte inventados, o eso creí, tu padre jamás hubiese accedido a ayudarnos.
—Suena a un hombre que no conozco –se burló.
—La mente de Lily es bastante delicada, así que lo único que pudimos hacer fue modificar los recuerdos por unos menos dolorosos.
—Pues no del todo –se burló.
—Lo sé, tu padre me puso al tanto, Lily era joven, y no quiso cooperar, tu padre siendo un experto tuvo problemas, lo que teníamos planeado hacer con ella era lo mismo que hizo hace poco, pero necesitaba que Lily fuese consciente.
—Todo lo hicieron a sus espaldas –soltó sorprendido.
—Sí, aun así había funcionado, fue hasta que le enseñé Oclumancia que algunas de las barreras que tu padre puso se derrumbaron, por eso es que su versión es diferente, sin embargo, agradezco que la ayudaras de esa manera.
—Por supuesto, pero no me ha dicho mucho ¿qué favor es el que quiere?
—He estado buscando a ese maldito bastardo desde que escapó esa noche del colegio, pero tengo algunos contactos en el bajo mundo, que me ha informado que ha vuelto a Londres, está obsesionado con Lily, no va a dejarla pasar, así que... Necesito que me ayudes, estás involucrado en su vida de formas que ni Albus ni James, y no hablo del aspecto sexual, si ella te confió algo así, es porque confía en ti, de una forma en que no confía en nadie más, así que por favor.
—Podría estar usando poción multijugos.
—También lo pensé –le arrojó una cantimplora –puedes tirarlo de forma discreta sobre quién sospeches...
—No soy discreto, debe saberlo, no estará de acuerdo en mis métodos, pero no diré nada de lo que hemos hablado aquí, y mucho menos le diré a ella que ese imbécil puede estar cerca.
—Gracias, por ayudarme, Scorpius.
—No hay nada que no haría por ella –informó.
—Deberías decirle de tus sentimientos, eres más correspondido de lo que crees.
—M—
Lily le sonrió cuando vio a sus amigas, y al prometido de Lucy, Sam llevaba un acompañante también, se detuvo cuando su visión se puso blanca, alguien se había puesto delante de ella, así que levantó la vista.
— ¿Qué haces aquí? –frunció el ceño enfadada.
—Ah, vamos, Potts, eres la única sin acompañante, viene aquí a ayudarte –sonrió encantado.
—Lo estás disfrutando ¿cierto?
—Desde luego –aceptó –casi tanto, como tenerte sobre mí, agitada, sudada y pegajosa, gimiendo y pidiéndome ir más dentro.
—Eres un patán y un imbécil –frunció el ceño.
—Te encanto, y lo sé.
—Haremos algo, si te dejo quedarte ¿me dirás cómo le haces para encontrarme?
—Por supuesto.
—Bien, vamos.
Lily lo sujetó de la mano y avanzó con él hasta la mesa, todos los presentes pusieron mala cara al verlo, así que ella se encogió de hombros.
—Sería la única sin pareja –se encogió de hombros.
—Bueno, sola es mejor que mal acompañada, Lily –soltó con una mueca Sam.
—Vamos cariño –se burló Scorpius –espero que mi rechazo en la fiesta esa no haya hecho que te cayera mal –sonrió.
— ¡Tú no me rechazaste! –chillo ofendida.
—Sí, lo hice, te dije que solo había acompañado a Lily porque no pude decirle que no me interesabas, y por no hacerle quedar mal contigo, fui.
La mano del rubio se colocó en la cadera de Lily, acercándola a él, de forma posesiva, Albus le había contado sobre la atracción que Lily sentía por el rubio sentado a la mesa, y como aquello se le hizo raro, sospechaba bastante de él, eso y la mirada asesina que le estaba dirigiendo, que había aumentado más cuando toco a Lily.
—En cuanto a ti –se giró a Lucy –espero que nuestro malentendido para alejarme de tu amiga no te hiciera una idea errónea de mí.
—La verdad si, lo hizo, pero no le dije nada a Lily, quise darte el benéfico de la duda, hasta que Sam lo contó –las mujeres se observaron.
Aquello le produjo a Lily una inmensa paz interna, él solo había aclarado las cosas, sin que le hiciera un drama, nada, no es como si fuese a hacerlo, ya le había quedado bastante en claro que Scorpius jamás cambiaría, y no quería en su vida un mujeriego, lo que sí podía era darle una segunda oportunidad, no siempre iba a ser un completo idiota, era amigo de su hermano, y tenía que haber una buena razón para ello.
La charla fue bastante animada, Lily se alejó cuando sintió los labios del rubio acercarse descaradamente hasta su cuello, y su mano deslizarse hacia el interior de su muslo.
—Ah, sí, es incómodo –informó Lucy un poco divertida.
—Lo lamento –lo alejó Lily –y tú, tranquilízate un poco.
—No es algo que ellos no estén haciendo ¿no es así?
—Son pareja, tú y yo, no.
—Bueno, creí que te sentirías un poco…
El bolsillo de los pantalones de Scorpius ardió, murmuró algo imperceptible, y Lily lo vio sacar algo de su chaqueta, él rubio se puso de pie, creyó que se disculparía y se marcharía, pero en cambio de eso, les arrojó algo al rostro a todos los presentes, ella incluida.
— ¡Eres un maldito imbécil! –chilló Sam, furiosa.
—Si no te agradaba el ambiente, sin duda pudiste marcharte.
—Ah, lo lamento, es sólo que…
—Largo de aquí –ordenó Lily.
—Oye, no te enfades, fui parejo en esto y…
—Ya la escuchaste –Archer se puso de pie y avanzó hasta él.
—Sí, ¿cómo te explico que no te tengo miedo?
—No es causa de miedo, Scorpius –lo sujetó Lily del brazo, jalándolo de forma violenta –lo lamento, pero creo que es hora de que nos retiremos.
—Lily –pidió Lucy –no es necesario que te marches.
—Sí, desde luego que lo es –argumentó Sam, enfadada.
—Yo iré al baño un momento –se disculpó John, el acompañante de Sam.
—Las veré después en el trabajo –le sonrió Lily y avanzó hasta la puerta, seguida del rubio.
La mirada furiosa de Lily se posó en él, tuvo que aclararse la garganta y tomó mucho de él no ir hasta ella y besarla, se veía tan encantadora toda enfadada, aunque admitía que se había sentido desilusionado cuando la perdición del ladrón no hizo nada con los amigos de Lily, ni siquiera con ese rubio idiota, había notado la forma en que Lily se sintió más atraída por ese tipo al momento de ser defendida por él.
—Sabes, siempre que pienso que no puedes ser más imbécil, simplemente lo logras, no lo sé, es como si tuvieses esa enorme necesidad de demostrar que puedes ir más allá en ser un idiota.
—No fue para tanto –sonrió.
—Scorpius, estoy completamente harta, realmente me agradas ¿sabes? Hubo un momento en que pensé que tú y yo podríamos ser buenos amigos, pero… no puedo, soportarte me supera, es algo que por más que intento, no se me da bien, quiero que dejes de seguirme, de acosarme o lo que sea que estés haciendo, ahora mismo.
—Sólo quiero que estés bien.
—Pues entonces compórtate como una persona normal ¿es mucho pedirte?
—No soy una persona normal, y a veces pareces olvidarlo, nena –sonrió.
—Ahí vamos de nuevo, quisiera por una vez, que te quitaras esa maldita máscara, eres un simple chiste, y no es triste que no lo veas –le miró apenada.
—Sabes, Lily, las personas nos ponemos máscaras porque no nos gusta lo que somos –sonrió –pero una chica como tú es algo que no lo comprenderá, porque no hay nada en ella que le lastime ¿no es cierto? La vida debió tratarte bastante bien, para que vengas y me critiques por no querer ser como soy realmente.
—Dime ¿tan mala persona eres realmente que tienes que cubrirlo con un cascarón? ¿Qué es lo que realmente ocultas, Scorpius?
—Es algo que no te interesa, Lily –sonrió –no puedes conmigo, lo acabas de decir ¿por qué crees que le confesaría a alguien así lo que me ocurre?
—Albus me dijo que en Hogwarts decían que eras hijo de Voldemort ¿eso es lo que te desequilibró tanto?
— ¿Y a ti que Sebastian te abusara? –soltó.
Cerró los ojos, siempre era lo mismo, por más que dijera que era capaz de todo por ella, aquel comentario fuera de lugar demostraba completamente lo contrario, se odiaba a sí mismo, pero ¿cómo iba a expresarlo así como así?
—Lo lamento –se disculpó –no era mi intención.
—Sí lo era, ese es el problema siempre con nosotros ¿no? –Se burló Lily –somos unos idiotas, tenemos reglas que siempre rompemos el uno con el otro, y no entiendo por qué, pero… en serio, Scorpius, ya no estoy dispuesta a soportar más esta situación.
—Sí, lo sé –negó –puse un hechizo en tus zapatos, así sé dónde estás, puedo quitarlo y…
—No, yo lo haré –levantó la mano para indicarle que no quería que hiciera más.
—Es mejor que me vaya –se acercó a ella –y realmente discúlpame por meterme en tu vida, cuando sé que es algo que no me incumbe.
—Deja de hacerlo, y posiblemente te disculpe en unos treinta años.
—M—
Lily se detuvo un momento, completamente sorprendida por la escena que tenía enfrente, bien se lo había dicho Malfoy, tenía que comenzar a avisar que iría, siempre pensó que le molestaba por sus encuentros con mujeres, jamás pensó que la razón era porque su hermano, aún no había dicho algo sobre lo que tenía enfrente.
—Lamento interrumpir –se aclaró la garganta.
Albus se alejó del chico al que había estado besando, bueno, más que besando, aquella escena le pareció divertida, el chico de piel oscura estaba aturdido por la interrupción, y claramente no sabía dónde meterse.
—Me siento tan decepcionada de ti, Albus –se cruzó de brazos Lily –mira que mantenerlo en secreto, que indigno de ti.
—Sally, ella es Lily, mi hermana –la señaló con la palma abierta –Lily, él es Sally, mi novio.
—Espera –frunció el ceño y después saludó al chico –hace unos meses, entraste a mi oficina en el Ministerio, con unas donas de azúcar, que hizo Malfoy y me dijiste que salías con una chica.
—Sí, lamento decirte que no fui yo, tengo tres años saliendo con Sally.
—Tres años –soltó sorprendida –observó al chico de bonitos ojos verdes y después a su hermano, golpeándolo en el brazo, con demasiada fuerza.
— ¡Lily! –chilló enfadado.
—Tres malditos años y lo has mantenido alejado de la familia, a Malfoy nos lo metiste a los seis meses y…
—Momento, tú decidiste dejar que él se te metiera, yo no hice nada.
—Albus –lo reprendió Sally, su voz era grave, bastante sensual.
—Gracias –le sonrió Lily, y se dejó caer en el sofá entre la pareja –dime, ahora que nos han presentado formalmente ¿cuáles son tus intensiones con mi hermano? –elevó una ceja, escuchar la risa de Sally era realmente un deleite.
—Eso deberías preguntárselo a él, no a mí, conoce a mis padres.
—Sí, comprenderás que no es tan fácil llevarte a casa, Sally, no con una hermana así –la señaló.
—Pero ya me conoce –le dio la espalda a Albus –podemos ser los mejores amigos, te diré todo lo que sé de él –sonrió divertida.
—Dijiste que era fastidiosa e insoportable –observó a su novio.
—No te dejes engañar, déjala que use esa maldita voz chillona, y querrás arrojarla por la ventana, Sally.
—Cuando tenía diez, en Halloween, se vistió de gallina –sonrió divertida –no conforme con eso, robó los huevos de las gallinas de la abuela, y decidió empollarlos él, sabes lo que pasó ¿cierto?
