Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.

30: Legado + Papel vs Sharingan.

―Luego de conocer tu historia, no fue difícil encontrarte, Konan-San ―dijo Naruto, la mujer de azules cabellos se giró, encontrándose al rubio, junto a una chica rubia y una de cabello rosado

―Recibiste mi mensaje.

Naruto asintió ―Una mariposa, la cual pedía que querías verme, aquí mismo. ¿Qué ocurre?

―Deseo que, por favor, aceptes un trasplante de ojos ―pidió Konan, inconscientemente, Naruto activó su Sharingan ―Deseo, que aceptes trasplantarte el Rin'negan del Pein original, de Nagato mejor dicho.

Fue Ino quien intervino, estaba en shock, estaba más allá de la sorpresa― E... ¿Estás segura, de querer darle a mi novio, el Dōjutsu del tuyo?

―Tarde o temprano, Tobi intentará venir y tomarlo para sí ―dijo Konan ―Tarde o temprano, él intentará tomar el poder de Rikudō Sen'nin, y si lo logra...

―El continente tendrá un problema extra ―murmuró Naruto.

―Somos tres Iryōnnin, eres el Jinchūriki de Kyūbi, no deberías de tardar mucho, en lograr acostumbrarte a ese ojo ―dijo Konan, antes de entregarle un cuaderno, ya viejo ―Son todas las experiencias de Nagato, con el Rin'negan, puede serte útil.

―Gracias ―dijo Naruto.

Konan les dio la espalda y comenzó a caminar, hacía una puerta ―Por aquí ―los tres Shinobis de Konoha, la siguieron hasta una habitación iluminada, esterilizada y preparada, para una operación.

―Confío en ustedes, chicas ―dijo Naruto, sus novias asintieron. Le indujeron en un coma y, entre las tres, comenzaron el trasplante del Rin'negan.

― ¡Konan-San, algo está sucediendo! ―dijo Ino, algo asustada, mientras que el Rin'negan, lentamente se volvía rojo y luego, involucionó al Eien Mangekyō Sharingan, luego pasó a ser un Sharingan de tres tomoes, luego dos, luego uno y, finalmente, sus ojos volvieron a ser azules.

Konan sonrió satisfecha ―Solo un usuario natural, podría activarlos a voluntad, pero es algo que su propio Chakra debe hacer, no algo...

― ¿Externo? ―aventuró Ino, Konan asintió.

―Llévenlo a Konoha, debe descansar y quitarse las vendas, en una semana ―dijo Konan ―Hasta entonces, tendrán que intercambiárselas regularmente.

―Gracias por todo, Konan-San ―dijeron Ino y Sakura, mientras se llevaban a Naruto, mediante un Gyaku Kuchiyose.

Una semana después, Tobi, llegó a Amegakure, solo para encontrarse a Konan, parada y decidida, frente a él.

―Veo que no tienes ninguna intención de decirme donde escondiste, el Rin'negan de Nagato ―dijo Tobi.

―Sabía que vendrías ―dijo Konan― ¿Cómo se siente, saber que tu patético grupo de Nukennin, supuestamente de elite, han caído, uno tras otro y que no has conseguido sellar a ningún Bijū?

―Ciertamente, Konan... no esperes que este combate sea fácil, solo porque fuiste miembro de Akatsuki ―dice el pelinegro.

―No espero que lo sea ―asegura ella.

― ¿Qué los convenció de traicionarme? ―preguntó él― ¿Es realmente, Uzumaki Naruto, tan especial?

―Todos aquellos que lo escuchan, pueden ver como él toma sueños ajenos, haciéndolos suyos ―dice Konan, mientras que inadvertidamente, cientos de papeles, comenzaban a salir desde las plantas de sus pies y a hundirse en las aguas ―Es la "Esperanza" personificada.

―Sigues usando la túnica ―le recordó él.

―El negro representa la oscuridad de la noche y las nubes rojas, representan la sangre derramada por Amegakure ―dijo ella ―Y el Rin'negan, no te pertenece. Jamás te perteneció... ―Konan atacó con Senbons y Shurikens de Origami, las cuales atravesaron el cuerpo de su enemigo ―Es un símbolo, de la Justicia Divina y es un símbolo de Amegakure.

―Deja que te ilustre, querida ―dijo él ―Yo fui quien convenció a Yahiko de formar Akatsuki ―Konan, abrió los ojos incrédula ―Yo le entregué el Rin'negan. Así que solo estoy recuperando, lo que me pertenece. Solo eras una niña tonta, que no sabía nada. Ahora: eres una niña tonta que sabe dónde se oculta el Rin'negan, así que deberé de capturarte... ―una cantidad colosal de hojas de papel, fueron contra Tobi, quien solo se volvió intangible, hasta que comenzó a emplear el Kamui, para absorber las hojas de papel.

Ahora ―pensó Konan, realizando sellos de manos.

Fue inesperado para Tobi, el cómo cientos de agujas de papel, se clavaron por su cuerpo y como, velozmente, estas revelaron ser Fūin no Chakra no Haimitsu (Sellos de Drenado de Chakra)Maldita seas, Konan ―pensó, mientras que se concentraba, en volver su cuerpo intangible, para hacer caer las agujas, solo para que la mitad de Chakra desapareciera, de golpe, mientras que Konan clavaba cuatro largas varas, alrededor de ambos y realizaba el sello del carnero― ¡¿Sabes Fūinjutsu de tipo barrera?! ―preguntó furioso, mientras retrocedía ―Drenó la mitad de mi Chakra y levantó una barrera... no puedo activar el Kamui. ―Gruñó aún más furioso ―No por nada eres un miembro de la Akatsuki original.

―Eres tinieblas, en un mundo que ya está en las sombras ―murmuró Konan, mientras que el océano, literalmente se partía en dos y Tobi cayó al abismo― ¡Kami no Shisha no Jutsu! (Jutsu Persona de Papel Dios)

― ¡¿Esto es un océano de etiquetas explosivas?! ―preguntó asustado, el océano se cerró y las explosiones comenzaron.

Yahiko y Nagato, hicieron lo que deseaban hacer ―pensó Konan, mientras que los dedos índice y corazón, de su mano derecha, se tinturaban de color negro ―No fueron tus marionetas. ―comenzó a respirar copiosamente, estaba cansada, sacó una última etiqueta, pero no era explosiva, sonrió para sí misma y la apoyó contra su pecho ―Madara debe de estar...

―Ibas a decir "muerto", ¿verdad? ―preguntó él, detrás de ella. Konan se giró a una velocidad, imposible de medir para él y clavó sus dedos de tinta negra, en el pecho de él, haciéndolo escupir sangre, por debajo de la máscara.

― (...) Detrás de mí ―completó su frase. Su enemigo retrocedió malherido, mientras comenzaba a respirar de forma agitada y sentía como su pecho se quemaba, se quitó la gabardina y trató de quitarse esa cosa, pero era una herida, era literalmente un agujero en el pecho, de color negro. Konan lo miró fijamente ―Ya en el pasado, fuiste atacado por Uzumaki Naruto, el cual te apuñaló en el costado con un Kunai, el cual llevaba encima un veneno y gracias a ese veneno, el cual nunca se desvaneció de tu cuerpo, solo puedes luchar por una media hora, ¿no es verdad? ―su enemigo la miró asombrado, ella le dedicó una sonrisa ―Ni siquiera una nueva vida, gracias al Izanami, ni tampoco el Fushi Tensei no Jutsu (Jutsu Reencarnación del Cadáver Vivo) de Orochimaru. Ninguno de esos dos Jutsus, pudieron hacer desaparecer ese veneno, ¿no es verdad?

― ¿Cómo lo sabes? ―preguntó entre quejidos de dolor, mientras se agarraba el pecho, sintiendo como este se calentaba y como la sangre surgía de su pecho, haciéndolo caer de rodillas, mientras sentía como su Chakra elevaba su temperatura, pues estaba intentando usarlo, para curarse, pero el veneno de Naruto, no se había desvanecido jamás, y ahora mismo... se estaba quemando― ¿Cómo es esto posible?

― ¿Quién era la Iryōnnin de Akatsuki? ―preguntó ella, de forma aburrida ―Si quieres sentir que tu vida valió la pena... lucha contra Uzumaki Naruto y cae, como un Nukennin, en el campo de batalla ―Konan desapareció en un Shunshin de papel.

― "Rin..." ―susurró una última vez Obito, mientras la máscara caía de su rostro y él caía inconsciente.

Pasaron cinco días y ninguno de los Zetsu, podía curar de ningún modo a Obito, el cual solo se estaba debilitando, cada vez más ―No.… no voy a morir aquí, Zetsu.

―Ya no vale la pena ―dijo Kuroi Zetsu ―Ya no contamos con el Gedo Mazō, no contamos con más aliados. Te estás debilitando Obito, tu propio Chakra está infectando tu cuerpo. Nunca antes había visto algo como esto. Es un Fūinjutsu completamente nuevo, en todos mis años yo...

―Lo sé ―gruñó él ―Uzumaki Naruto... solo colocó la puerta y... Konan... ella tenía la llave, la abrió... ―habló entre simbolismos, pero fue perfectamente entendible. ―Espera, ¿Qué dices que me hizo Uzumaki Naruto?

―Él... al parecer, él... ―miró fijamente el pergamino ante sus ojos y tuvo que entrecerrarlos, concentrándose y viendo lo que quería y necesitaba ver ―Colocó un sello de once trigramas en tu cuerpo y luego, Konan, activó otros ocho trigramas, ocasionándote esto ―dijo Zetsu; justo antes de que el Henke se desvaneciera, demostrando que no estaban en una de las bases, sino que estaban rodeados por cientos de papeles, con el sello Fūka Hōin (Método de Sellado de Fuego), Obito logró esquivarlo, logró salir de allí, mientras que Zetsu, fallecía irremediablemente.

― "Okasama" ―pensó Kuroi Zetsu, mientras que sus ojos se cerraban, para siempre, al ser la casa quemada.

Eso estuvo muy cerca ―pensó Obito, quien comenzó a buscar a Konan, pero no estaba por ningún lado, ni siquiera la veía con el Mangekyō, entonces, decidió que ya había sido suficiente y corrió hacía Amegakure, entre dolores horribles, pues intentaba concentrar Chakra en sus pies, para ser más veloz, pero al final, tuvo que irse caminando, como lo haría cualquier ser humano o saltando entre los árboles, como cualquier Ninja ordinario. Logró llegar a Amegakure, luego de una semana, logrando penetrar en el santuario que hizo Konan, donde colocó a Yahiko y Nagato ―Usaste tanto tus poderes... que tu cabello rojo, identidad del clan Uzumaki, se volvió blanco ―dijo hablándole al cadáver de Nagato ―E incluso en tu traición... guardas esa sonrisa burlona hacía mí. ¿Quién te crees? ―Konan, había trasplantado otro par de Rin'negan, desde otro de los cadáveres Pein, al cadáver de Nagato, solo para engañar a Obito, según el plan de Naruto. De su capa, Obito sacó un frasco con un líquido color ámbar, se colocó unos guantes quirúrgicos y sacó un escalpelo, trató de cortar el rostro de Nagato y extraer el Rin'negan, solo para que una luz surgiera del cadáver, mandándolo a volar por los aires, eso fue inesperado, cayó maltrecho y se giró furioso, viendo como ahora, la mitad del campo de rosas de papel, eran escarlata ―Maldito bastardo ―pensó y se giró hacía el cuerpo de Yahiko, activó su Sharingan al máximo y vio, como también había algo mal en ese cadáver― ¿Estarán los otros cadáveres, en Konoha? ―se preguntó enfadado, antes de ser golpeado en la espalda, por alguien con una fuerza inmensa y caer ante el cadaver de Yahiko, levantó la mirada― ¡¿NARUTO?! ―preguntó enfadado.

―Espero y te haya gustado, el recuerdo explosivo de Nagato ―dijo el rubio Namikaze, con una sonrisa malévola, mientras sacaba un Kunai y apuñalaba el pecho, del cadáver de Yahiko, provocando una explosión de luz negra, la cual provocó un grito, por parte de Obito, pues aquello fue más bien, como ser rodeado por las llamas del Amaterasu, mientras era mandado a volar, a la distancia ―Te esperaré, durante cinco días en Arashi no Kuni.

―Mal.… maldito. ―Dijo desde el suelo, un maltrecho Obito, quien había perdido a todos sus hombres de Akatsuki, incluso a Shiro y Kuroi Zetsu, solo quedaba él. Él, quien había sido entrenado por Uchiha Madara, él, quien había controlado al Kyūbi y al Sanbi y ahora, estaba siendo burlado por el hijo del Yondaime Hokage ― "Yo..." ¡YO VOY A MATARTE!