Capítulo 24

"Mientras Cenicienta regresaba a su hogar, el guardia fue a informarle al rey sobre lo sucedido como le ordenó el príncipe." comentó Kazumi, mientras su voz se escuchaba en el escenario, entonces las cortinas se abrieron y mostraron un decorado de un pasillo, tenía unos cuadros en la pared y una alfombra roja.

"Tengo que tener valor y decirle al rey que la joven se marchó del palacio, sí… No… No puedo decírselo…" susurró Ku Fei con los brazos cruzados bajo su pecho y la mano sobre la barbilla. mientras iba de un lado a otro. "Pero debo de hacerlo, es mi deber informarle de lo ocurrido… Bien, ¡sé que puedo hacerlo!" se detuvo. "Ejem… ¡Majestad! ¿Puedo pasar?"

"Adelante." se escuchó la voz de Konoka, Ku Fei dejó el escenario y las cortinas se cerraron, cuando se abrieron, mostraron un decorado de una habitación amplia, tenía unos muebles de madera, una cama amplia, un armario y un escritorio con su respectiva una silla, sobre el escritorio había un tintero con su pluma.

"Ah… Majestad…" dijo Ku Fei apareciendo en el escenario.

"¡Por fin!" exclamó Setsuna yendo hacia ella. "Se declaró mi hijo a la joven, ¿eh? ¡Vamos cuéntemelo todo! ¿Quién es ella? ¿Dónde vive?"

"No pude averiguarlo…"

"¿No? Bueno no importa, ya lo averiguaremos, tenemos otras cosas importantes de que hablar, la boda, las invitaciones, la fiesta… Tenemos que prepararlo todo, ya casi me siento abuelo, ¡estoy tan contento de que mi hijo por fin haya encontrado a una joven!" exclamó Setsuna, cogió su espada que estaba apoyada en la pared y después fue hacia Ku Fei."

"Pero majestad… Tengo que deciros algo importante, escuchadme por favor…"

"¡Y para ti! ¡Otro título!" sonrió Setsuna mientras desenvainaba la espada. "Te haré caballero, a partir de ahora serás… ¿Qué título te gustaría?" preguntó poniéndole la espada en el hombro a Ku Fei.

"Por favor majestad, ¡escuchadme! ¡Ella se marchó! ¡Escapó!"

"¿Escapó? Mm… Extraño título…" parpadeó Setsuna apartando la espada del hombro de Ku Fei. "Escapó…" murmuró poniéndose la mano en la barbilla.

"¡Sí!"

"Eso es lo que ha dicho." añadió Konoka sentada en la cama.

"Escapó… Ella… Es… ¡qué! ¿Cómo? Ella… ¡Qué! La única joven que encuentra y que capta su interés después de tantos años y tú… ¡Tú me dices que escapó! ¡Sabes cuánto tiempo he estado esperando para que mi hijo mostrara interés en alguien! ¡Podría haberse casado! ¡Traidor!" exclamó Setsuna, entonces empezó a atacar a Ku Fei con la espada.

"¡Pero, majestad!" exclamó Ku Fei mientras esquivaba a Setsuna.

"¡No huyas!"

"Por favor cálmate, deja que se explique." pidió Konoka mirándolas.

"¿Qué se supone que estabas haciendo antes de que se marchara? ¡Seguro que la ayudaste a escapar!"

"¡No majestad! ¡Intenté detenerla! Pero… ¡Pero ella se fue! No pude hacer nada."

"Mira que ponerse a discutir a estas horas, podríamos haber hablado tranquilamente mañana, pero…" suspiró Konoka.

"¡Eso es mentira!"

"¡No! ¡Digo la verdad! ¡Lo único que tenemos es este zapato de cristal!" exclamó Ku Fei mientras le enseñaba el zapato de cristal.

"¿Un zapato? ¡Qué quieres que haga yo con un zapato!"

"Espero que no estemos molestando a los demás con tanto jaleo…"

"¡Majestad! ¡Él la quiere! ¡La buscará hasta encontrarla y dijo que solo se casará con ella!"

"¿Qué has dicho?" preguntó Setsuna, dejando de atacarle.

"El príncipe, majestad, dijo que se casará con la joven de este zapato de cristal."

"¿Eso dijo? ¿Estás seguro?"

"Sí, es lo que me dijo."

"¡Por fin se enamoró!"

"Pero majestad… En el reino hay muchas doncellas… Sera muy difícil encontrarla."

"¡Tonterías! Tú la encontraras."

"¿Qué?"

"Probarás este zapato a todas las doncellas, y cuando la encuentres, la traerás."

"Pero… Majestad… Y si resulta que la joven es-"

"¡Hazlo! Me has fallado una vez, ¡no me falles dos!"

"¡Entendido, majestad!" exclamó Ku Fei haciendo una reverencia y dejando el escenario.

"Debes de estar contento, al fin encontró a una joven."

"Sí, espero que esta vez no me falle… Porque si no es así…"

"Lo entiendo, pero deberías calmarte…"

"Perdona, es solo que, después de todo este asunto, estoy nervioso y preocupado." suspiró Setsuna sentándose en la cama.

"Lo sé, pero estoy segura de que conseguirán encontrar a esa joven, nosotros a pesar de todo conseguimos estar juntos, seguro que él también podrá estar con quien ama." sonrió Konoka mirándola.

"Sí, tienes razón, ahora estoy mejor, gracias." sonrió Setsuna, Konoka puso una mano encima de la de Setsuna acercando su rostro al de ella, Setsuna se sonrojó furiosamente y tragó fuerte, cerró los ojos y se besaron, entonces las cortinas se cerraron, después de unos segundos, se abrieron y mostraron un decorado de una sala, tenía un sofá, unos muebles de madera, en el que en uno de ellos había una planta.

"Tendré que buscar a la joven…" suspiró Ku Fei mientras miraba el zapato de cristal.

"Oh… Vaya, hola, ¿qué estás haciendo?" preguntó Haruna apareciendo en el escenario.

"¿Ah? ¿Quién eres tú?"

"¿Todavía hay alguien que no me conoce? Soy el mejor y leal amigo del príncipe."

"¡Ah! Ya me acuerdo, eres aquel que su alteza dice que no para de meterse donde no le llaman y que parece que viva en el palacio."

"Ja, ja, que gracioso." dijo Haruna con las manos en la cintura.

"Bueno, tengo prisa, debo irme."

"Ah… ¿Por qué tienes tanta prisa a estas horas?"

"Supongo que tengo algo de tiempo para explicárselo, el rey me ordenó buscar a la joven de este zapato de cristal."

"¿Qué? ¿Tú eres el guardia que el príncipe ordeno que informara al rey?"

"Sí."

"Habrá sido una prueba difícil estoy orgulloso de ti." dijo Haruna mientras ponía las manos encima de los hombros de Ku Fei.

"¿Eh?"

"Con el carácter del rey seguro que lo habrás pasado mal, pensé que saldrías herido."

"Ah… Bueno, si me disculpas, tengo que irme." dijo Ku Fei apartándose de Haruna.

"¡Espera!" exclamó Haruna antes de que Ku Fei se fuera, levantando la mano.

"¿Qué ocurre?" preguntó Ku Fei deteniéndose.

"¡Te acompañaré en la búsqueda de la joven de ese zapato de cristal!"

"¿Qué? No es necesario, vienen conmigo más guardias de palacio."

"No importa, ¡cuántos más mejor! Además no tengo nada que hacer ahora."

"Como quieras… "

"¡Bien! ¡Entonces vamos! ¡Encontraremos a esa joven que tanto quiere!"

"¿Se puede saber quién grita tanto? ¡No hay quien duerma!" se escuchó la voz de Setsuna de fondo.

"Ah… Vamos."

"Sí…" murmuró Ku Fei mientras las cortinas se cerraban.

"Después de que el rey ordenara al guardia que encontrara a la joven del zapato de cristal, dejó el palacio y fue a buscarla con sus acompañantes, dejando en el pueblo un cartel para avisar de que irían por las casas para encontrar a la joven, mientras en la casa de Cenicienta, ella estaba limpiando la cocina." comentó Kazumi, mientras su voz se escuchaba en el escenario, entonces las cortinas se abrieron y mostraron un decorado de una cocina.

"¡Cenicienta! ¡Cenicienta! ¡Cenicienta! ¿Dónde estás?"

"Estoy en la cocina señora." respondió Leona mientras fregaba.

"¿Dónde están mis hijas?" preguntó Yuna apareciendo en el escenario.

"Todavía están durmiendo, señora."

"¡Oh! ¿Por qué estás ahí parada como una estatua? ¡Prepara el desayuno inmediatamente! ¡Date prisa!"

"Sí, señora." asintió Leona, Yuna dejó el escenario y las cortinas se cerraron, después de unos segundos se abrieron y mostraron un decorado, tenía unos muebles de madera, un armario, un espejo, una alfombra y unas camas.

"¡Griselda! ¡Anastasia!" las llamó Yuna apareciendo en el escenario.

"¿Eh?"

"¿Qué pasa?"

"¡Toda la gente habla de lo mismo en el reino! ¡Es increíble! ¡Daros prisa! ¡Llegara en cualquier momento!"

"¿Quien?"

"¡Están intentando encontrarla por todo el reino!"

"¿A quién?" preguntó Ayaka mientras Leona aparecía en el escenario, llevaba una bandeja con el desayuno.

"¡Quien va a ser! ¡La joven! ¡La joven que perdió el zapato de cristal en el baile! ¡Está muy enamorado de ella!"

"¿A quién te refieres? ¿A alguien que trabaja en el palacio?" preguntó Asuna, mirándola confundida.

"¡NO! ¡Me refiero al príncipe!" exclamó Yuna, entonces Leona tiró la bandeja del desayuno al suelo, haciendo que se sobresaltara Yuna.

"¡Pero mira que eres torpe! ¿Ni siquiera sabes llevar una bandeja? ¡Recoge eso y ayuda a mis hijas a vestirse!"

"¿Para qué?" bostezó Ayaka.

"Sí, eso mismo, si ya está enamorado de esa joven…" añadió Asuna.

"¡Escucharme las dos! ¡Alguna de vosotras puede todavía casarse con el príncipe!" exclamó Yuna mientras Leona recogía todo lo que se había caído en el suelo.

"¡Explícate madre!"

"Nadie, ni siquiera el príncipe sabe quién es esa joven, la única pista que tienen es ese zapato de cristal, el rey ordenó a que probaran ese zapato a todas las doncellas del reino, entonces, cuando se encuentre a la joven… ¡Esa joven será la esposa del príncipe!" sonrió Yuna mientras Leona dejaba la bandeja en un mueble.

"¿Su esposa?" parpadeó Asuna mirando a Yuna.

"¡Cenicienta! ¡Tráeme ropa nueva!" exclamó Ayaka mirando a Leona.

"¡No! ¡A mi primero!"

"¡Plancha la ropa!"

"¡Lava la ropa!"

"¿Cenicienta?"

"¿Pero qué le pasa?"

"¡Tenemos que vestirnos! ¡Date prisa!"

"¿Eh? Tenéis razón, no podemos presentarnos con esta ropa." dijo Leona dejando el escenario.

"Madre… ¿Lo has visto?"

"¡Se fue de la habitación!"

"Sí, lo sé, iré a verla, vosotras vestiros." dijo Yuna dejando el escenario, las cortinas se cerraron, después de unos segundos, las cortinas se abrieron y mostraron un decorado de una habitación, tenía un mueble de madera y un espejo.

"No puedo creerlo."

"¿Que pasa Cenicienta?" preguntó Chisame.

"¡Alguien de palacio vendrá a probarnos el zapato que perdí en el baile!" exclamó Leona mostrando el zapato que tenía guardado en el bolsillo.

"¿En serio?" sonrió Fuka.

"¡Qué bien!" añadió Fumika.

"Ahora podrás ver de nuevo al príncipe." dijo Chisame con las manos en la cintura.

"¡Voy a vestirme!" exclamó Leona mientras dejaba el zapato de cristal en el mueble, dejó el escenario y Yuna apareció.

"Así que ella es la joven, pero, no permitiré que se case con el príncipe, quien se casara será una de mis dos hijas." dijo Yuna cogiendo el zapato.

"¡Cenicienta! ¡Cenicienta!"

"¿Qué ocurre?" preguntó Leona apareciendo en el escenario.

"¡La madrastra!"

"¿Qué? ¿Señora?"

"Lo siento, pero… Te quedarás aquí hasta que el príncipe se case con alguna de mis hijas."

"Pero… ¿Por qué hace esto?"

"¿Por qué? Tu padre, al fallecer nos dejó una gran deuda, si una de mis hijas se casa, esa deuda desaparecerá y yo tendré una vida de riqueza y sin preocupaciones, y de esta manera te perderé de vista."

"¡No! ¡Espere!" pidió Leona, Yuna dejó el escenario y se escuchó de fondo como cerraba la puerta con llave.

"¡Señora por favor! ¡Abrir la puerta!"

"¡Maldición! ¡Bruja! ¡Le daré una bofetada!" exclamó Fuka con una expresión de enfado.

"Sí… Claro… Con tu fuerza… Seguro." suspiró Chisame.

"Cenicienta…" dijo Fumika mientras Leona se arrodilló en el suelo, las cortinas se cerraron y después de unos segundos, las cortinas se abrieron mostrando un decorado de una habitación, tenía un sofá, unos muebles de madera, encima de uno de los muebles había una bandeja con tazas y una tetera en que había té, una alfombra, un piano y una mesa con sus respectivas sillas.

"¡Madre! ¡Ya están aquí!" avisó Ayaka mirando por una de las ventanas.

"¡Estoy emocionada!"

"¡Es vuestra ultima oportunidad! ¡No la pierdan!" exclamó Yuna dejando el escenario, después de unos segundos, Yuna apareció en el escenario de nuevo con Ku Fei, Natsumi y Haruna.

"Bienvenido a mi hogar, es un honor que estéis aquí." saludó Yuna haciendo una reverencia.

"Ah… Gracias."

"Permítame que le presente a mis dos hijas, Griselda y Anastasia."

"Oh, es un placer conocerlas…"

"Sí, lo mismo digo." asintió Haruna.

"Ejem, ¡ahora se leerá la real proclamación!" exclamó Natsumi mientras Ku Fei sacó el pergamino.

"Oh… Otra vez…." suspiró Haruna mientras se ponía una mano en la frente.

"Sí… Otra vez… ¡EJEM! 'Se notifica a todos los súbditos de su imperial majestad que en el día de hoy en el que se publica una proclama real referente a cierto zapato de cristal se decreta que-"

"¡Mi zapato de cristal! ¡Ese es mi zapato!" interrumpió Ayaka, mirando el zapato de cristal que Natsumi había enseñado.

"¡No es verdad! ¡Ese es MI zapato de cristal!"

"¡Mentira!"

"¡Chicas! ¡Chicas! ¿Dónde están vuestros modales?... Perdonad, por favor, continúe." pidió Yuna.

"Sí, gracias… Ah… ¿Por dónde iba?"

"Que no empiece de nuevo… ¡Que no empiece!" susurró Haruna.

"Oh, ya me acuerdo... Ejem… 'Se decreta que se lleve a cabo una investigación a lo largo y ancho del reino, dicha investigación se realizara como sigue; Todas las doncellas casaderas de mi reino, permitirán a la persona que elegí cumplir la misión que le ha sido comendada a saber que el zapato de cristal, hallado en la escalera central de palacio y que pertenece a la doncella de quien se ha enamorado el príncipe mi hijo, sea probado en todas y cada una de ellas, ya que es mi real voluntad que mi hijo se una a ella en matrimonio, así lo ordeno' Uhg…"

"Oh, debe de estar muy cansado, ¿quiere que le ofrezca una taza de té?" preguntó Yuna.

"No gracias, debemos continuar con esto."

"A mi si me apetece una taza de té, no he desayunado." intervino Haruna, Ku Fei la miró.

"¿Qué?"

"Entendido, ahora se la traigo." sonrió Yuna, fue hacia la bandeja y le puso té a unas de las tazas que había, mientras Ku Fei y Haruna se sentaron en unas sillas.

"Aquí tiene, espero que le guste." dijo Yuna dándole la taza de té a Haruna.

"Gracias."

"Perdone, pero… ¿Quién es usted?" preguntó Ayaka, alzando una ceja.

"¿Yo? Soy alguien que se aburría en el palacio y que decidió acompañar a estas personas, aunque si lo llego a saber no vengo, toda la noche y parte del día dando vueltas arriba y abajo."

"¿Estas en palacio?" parpadeó Asuna.

"Sí, soy amigo del príncipe, oh… Ahora que me acuerdo le encanta el té, ¿podríais darme algunas bolsitas para dárselo?"

"¡Qué! ¡Por supuesto!"

"¡Ahora voy!"

"¡Me lo ha pedido a mí!"

"¡No! ¡A mí!"

"¡Chicas! Iré yo, vosotras quedaros aquí." ordenó Yuna, dejando el escenario, después de unos segundos, apareció de nuevo y le dio a Haruna una caja envuelta con una cinta de color rojoque parecía un regalo. "Aquí tiene."

"Gracias, por cierto-"

"¡Ya es suficiente!" interrumpió Ku Fei mientras se levantaba de la silla. "¡No hemos venido aquí para esto! ¡Tengo una misión que cumplir y mi vida está en juego! ¡No lo entiendes!"

"Ah… Sí, perdona."

"Bien, entonces empecemos, ¿quién empieza primero?"

"Anastasia." la llamó Yuna, Ayaka se sentó en una silla y Natsumi fue a probarle el zapato.

"Sabía que era mío este zapato de cristal, ¡es de mi tamaño!" exclamó Ayaka, levantó la pierna y vio que el zapato de cristal no le entraba bien. "Oh… Bueno… Quizás tengo los pies hinchados después de estar toda la noche bailando con el príncipe…" sonrió Ayaka nerviosamente mientras intentaba ponérselo. "No lo entiendo, ayer me iba perfectamente el zapato de cristal."

"Al parecer, tampoco es suyo… ¿Eh?" dijo Haruna mirando a Ku Fei. "¿Está durmiendo?"

"¡Silencio!"

"¿Qué? ¿Qué pasa? ¡Suficiente! La siguiente joven por favor." pidió Ku Fei.

"No es justo, ese zapato es mío… "

"Te equivocaste de zapato, Anastasia… Es mío, ahora lo veras…" dijo Asuna mientras se sentaba en la silla e intentó ponerse el zapato de cristal, pero tampoco le entraba bien. "¡Estúpido zapato!"

"Bueno… Al parecer el zapato de cristal tampoco es de ella, son las únicas doncellas de la casa, espero… Digo, supongo."

"Sí." asintió Yuna mirando a Ku Fei.

"Está bien, asistente coge el zapato y vámonos."

"Sí." asintió Natsumi, cogió el zapato de cristal y cuando pasó al lado de Yuna, ella puso el bastón que tenía en medio, entonces, Natsumi hizo ver que se caía al suelo y el zapato de cristal se rompió.

"¡NO!" gritó Ku Fei.

"¡Maldita sea! ¡Me he pasado no sé cuántas horas con ese zapato arriba y abajo! ¡Esto lo reconstruyo yo! ¡Me niego a volver al palacio en vano!" exclamó Haruna.

"¡Lo siento!" exclamó Natsumi preocupada.

"¡NO! ¡NO! ¡Es horrible!" exclamó Ku Fei mientras le cogía de la camisa a Haruna y la miraba. "El rey… ¡El rey me matará! Y el príncipe… ¡Me dejara seco! ¡Beberá toda mi sangre!"

"Ah… Vamos no será para tanto, hablaré con el príncipe seguro que lo entenderá."

"¿Y el rey?"

"Pues… Ah… El príncipe lo convencerá, supongo…" sonrió Haruna nerviosamente, mirando hacia otro lado.

"¡Estoy perdido!"

"Disculpen que les interrumpa la conversación que estén teniendo, pero, no se preocupen."

"¿Qué no me preocupe? ¡Usted no conoce el carácter del rey y del príncipe, cuando están muy enfadados!"

"Mm… Cada uno tiene el suyo." asintió Haruna varias veces con los bazos cruzados bajo su pecho.

"No se preocupe, porque yo tengo el otro zapato de cristal, lo encontré en la habitación de mi hija Anastasia." explicó Yuna sacando el otro zapato de cristal.

"¡Es verdad! Pero… ¿Porque no le entraba el zapato entonces?" dijo Ku Fei.

"Debe de ser porque estuvo toda la noche bailando con el príncipe y como dijo antes, los pies se le tuvieron que hinchar, ¿verdad Anastasia?"

"Ah… ¡Sí! ¡Eso es! ¡Ya dije que el zapato era mío!" asintió Ayaka, entonces se escuchó un ruido que venía del otro lado de la casa.

"Que ha sido eso…"

"¿Dónde vais?" preguntó Yuna evitando que Haruna dejara el escenario.

"¿Ah? Me pareció oír algo."

"Debe haber sido imaginación vuestra, solo estamos nosotras en esta casa, lo más seguro es que hayan sido algunos ratones."

"Ah, claro."

"Bien, entonces, oficialmente declaro haber encontrado al príncipe su prometida, ¡tenemos que regresar al palacio de inmediato!" exclamó Ku Fei.

"Entendido, Griselda, Anastasia, nos vamos."

"¡Sí, madre!"

"Está bien."

"Al final resultó ser una humana… Veras el rey, bueno, por lo menos hemos terminado." suspiró Haruna, cuando los demás habían dejado el escenario, las cortinas se cerraron, después de unos segundos, se abrieron y mostraron un decorado de una habitación, tenía un mueble de madera y un espejo.

"Por qué… Todo resultó ser así…"

"Cenicienta…"

"Le amo… ¡Y no fui capaz de decírselo! Pensé que podría volver a verle… Pero ahora… Si solo pudiera…"

"¡Cenicienta mira! ¡La madrastra y sus hijas se van!" avisó Fumika mirando por una de las ventanas.

"Como es posible…"

"¡Debe de ser por el zapato de cristal! ¡Tienen que haber hecho algo para convencerlos!" exclamó Fuka.

"¡Tenemos que hacer algo! ¡No podemos dejar que se salgan con la suya!" añadió Fumika.

"Tenéis razón, pero… ¿Qué podemos hacer?"

"¿No hay ninguna copia de la llave?" preguntó Chisame.

"Ahora que lo dices… La madrastra guarda una copia de la llave, pero… No sé dónde la tiene…"

"¡No te preocupes Cenicienta! ¡Nosotros la encontraremos!"

"¡Sí!"

"Gracias, no sé qué haría sin vosotros."

"Vamos, tenemos que encontrar esa llave antes de la boda." ordenó Chisame.

"¡Sí!" asintieron Fumika y Fuka, entonces dejaron el escenario.

"Espero que puedan encontrarla a tiempo…" dijo Leona mirando por la ventana, entonces las cortinas se cerraron.


Fin del capítulo 24.

Gracias por leer, espero que haya gustado, si es así, dejen review por favor, me gustaría saber su opinión, me anima a seguir escribiendo. Cualquier duda de la historia, pueden decirme.

También, gracias por los review que he recibido :)

¡Feliz navidad!