Serena observó la luna, mientras mantenía una taza de café elevada a la altura de su boca y una manta sobre si.
—¿Qué dijo Sakura?
Bajo la mirada hacia la laptop que tenía frente a ella y sonrió a la chica de la videollamada.
—Ya sabes la respuesta, se enojo mucho -soltó una leve carcajada- es gracioso lo que dijo, sólo se fue un rato y ellas llegaron a regañarme.
-¿En serio? -preguntó y se carcajeo- ¿qué hizo?
—Les marco a cada una, primero calmada por que la calme y después de unos minutos comenzó a gritarles como loca -explicó e hizo una mueca de nerviosismo- algo le dijeron como para que se pusiera eufórica nuevamente.
—Eso es muy común en Sakura -aquella chica soltó otra carcajada- lo siento Serena, me tengo que ir.
—Claro, no te preocupes cuídate.
La videollamada se terminó y la rubia sonrió levemente, observando la medicina que Sakura le había traído.
Días después.
Serena llegaba al templo donde Rei estaba barriendo tranquilamente él patio principal, Serena sonrió al verla y grito.
—¡Rei! -Rei dejo de barrer al escucharla- ¡hola!
—Hola Serena -sonrió apoyándose en la escoba- ¿qué te trae por aquí?
—Nada, pase a saludar por que estoy aburrida en mi casa, Sakura tuvo que salir de urgencia y me dejó sola -le abrazo con ternura y la pelinegra sonrió- además de que no han regresado donde trabajo ¿te ayudo a barrer?
—Claro, no hay ningún problema -le da otra escoba, ella la tomó y Rei señalo él otro lado- barre por ese lado.
—Bien, sabes una cosa Rei... -dijo viéndole de reojo- estoy muy nerviosa por mi boda.
—Es muy normal que estés así tonta -sonrío divertida, en su interior sabia que su amiga aún seguía siendo misma- por cierto ¿ya fuiste por tu vestido?
—No, mañana me lo dan -dijo soltando un bufido de frustración- y ¿ustedes ya fueron por sus vestidos?
—No, aún nos es difícil ir ellos... -ambas suspiraron- ¿te puedo hacer una pregunta?
—Claro, dime ¿que pasa?
—Bueno -Rei se sintió tan nerviosa de repente conociendo él temperamento que ya se cargaba la rubia- puede que suene muy atrevido, pero ¿como te sentiste esos tres años?
—Buena pregunta Rei -soltó una risa amarga- había veces que me sentía sola sin ustedes, aunque otras veces no, por que sabia que ustedes estaban fuera de peligro -le respondió volviendo a barrer con mucha tranquilidad- además tenía a mi lado a los demás.
—Entiendo... Bueno ya termine -suspiro y decido dejar de lado es tema.
—Yo igual terminé -dejando la escoba a un lado.
—¿Quieres tomar algo?
—Si, muchas gracias.
Ella junto a Rei entraron, la pelinegra fue por algo de tomar, mientras Serena veía con nostalgia él cuarto de Rei, donde innumerable veces hacían sus reuniones de estudios.
—Que tiempos -murmuro melancólica- tiene un tiempo que no venia.
-¡Oh! Hola señorita Serena -saludo Nicolas entrando al cuarto.
—Hola Nicolás.
—¿Qué hace por aquí?
—Estaba aburrida en mi casa, venía a saludar ¿como esta él abuelo?
—El está bien, pero se ha puesto un poco enfermo.
—¿En verdad Nicolás?
—Si.
—Es lamentable escuchar eso... -dijo y se quedó callada cuando Rei entro a la habitación- volviste Rei.
—Claro sólo fui por bebida -contesto yfrunció el ceño- ¿de que hablan ustedes dos?
—Hablamos de tu abuelo.
—Mi abuelo, él cayó un poco enfermo, pero me dijo él doctor que no es nada grave.
—Entiendo, por lo que veo es que lo quieres mucho ¿verdad? -viéndola tiernamente al ver una sonrisa en su rostro.
—Si lo quiero mucho, porque fue él único familiar que me recibió.
—Pronto se va a recuperar.
—Muchas gracias Serena, yo espero que lo haga.
—Confía -dijo dándole ánimos- yo se que si.
—¿Has pasado por alguien así? -preguntó y eso tomó por sorpresa a Serena- enfermo o que haya fallecido.
—Claro que si... Todos pasamos por un familiar así...
Murmuro al recordar una cierta persona que su muerte le impacto mucho.
(...)
Después de un rato las demás llegaron al templo se extrañaron de que nadie este ya que por lo regular Rei no lo deja sólo.
—Está muy sólo -Luna miro confundida, mientras buscaba a la pelinegra- ¿donde estará Rei?
—Se supone que a esta hora, ella debe de estar aquí.
—¿Si la buscamos dentro?
—Oh Mina, a veces puedes tener buenas ideas.
—Que me trataste de decir, querida Lita -entrecerro los ojos y se acercó a ella- dimelo nuevamente...
—No peleen ahora mismo Mina y Lita -dijo Haruka y entraron al templo.
—Tal vez este dentro -Mina comenzó a gritar- ¡Rei, sal!
—No puedes ser un poco discreta Mina -pidió Michiru cubriendo sus oídos- ella se enojara al escucharte haciendo tremendo frío.
Mina sonrió nerviosa por él regaño de Michiru, aunque Nicolás apareció frente a ellas con su típica sonrisa.
—Hola chicas.
—Hola Nicolás -hizo una leve inclinación siendo imitada por Nicolás- ¿sabes donde está Rei?
—Si -señaló hacia atrás con una sonrisa más grandes- ella esta en su cuarto con Serena.
—¿Esta con Gatita? -pregunto confundida- ¿también esta aquí Gatita?
—Si, ella está desde hace un rato.
Serena junto a Rei aparecieron en la entrada riendo, mientras aún platicaban.
—Creo que se nos pasó él tiempo en él cuarto -rascando su cabeza mientras observaba su reloj- hola chicas ¿en que momento llegaron?
—Hola princesa -sonrió Hotaru y Serena le devolvió la sonrisa- bueno nosotras acabamos de llegar.
—No nos dimos cuenta de su llegada.
—¿Qué les parece ir a comer al Crow? -propuso Serena.
—Es muy buena idea Serena.
—Entonces vamos, que nos perderemos del especial Andrew.
—Vamos.
Comenzaron a caminar dejando detrás a todas, mientras Ami miraba asombrada a ambas chicas.
—Mina -la rubia le miro curiosa- ¿qué les pasa a esas dos?
—¿De que hablas Ami?
—Yo hablo que siempre se quieren matar y ahora ríen tan así.
—Al parecer se cansaron de pelear todo él tiempo.
Ambas rieron al ver a las dos reír sin pelear aunque Serena le hizo una seña a Rei.
—Nuestra conversación será secreta.
—Claro que si.
Lo que hablaron se quedaría en secreto de ellas dos sin que más personas lo sepan.
Continuará...
