Y no es esta noche, cuando estoy prendido.
Estoy parpadeando así, Tu luz cegadora.
Oh, no será esta noche, cuando me abraces fuerte.
Enciende el fuego brillante, deja que arda bien.
Oh, espero que seas buena para mí, Oh, tú eres buena para mí, espero que seas buena para mí, cariño.
(Would I That, Hozier)
CAPITULO 26
Rey abrió los ojos y todo estaba oscuro, estaba aprisionada y por lo que podía sentir una roca le inmovilizaba la pierna derecha. No había tenido mucho tiempo para actuar, pero ahora se sentía afortunada porque estaba viva.
Cerró sus ojos y se concentró en la fuerza, se sentía algo arremolinada y percibió varias emociones que la golpearon con desesperación.
Ben.
Era Ben a quien podía sentir, pero se sentía agitado y enojado.
Trato de moverse en el pequeño espacio y soltó un alarido cuando movió la pierna derecha, esto estaba mal, quizás rota. Respiro con urgencia mientras tocaba las rocas sobre ella, dio inspiraciones lentas tratando de no caer en la desesperación, pero la falta de aire y la claustrofobia le estaban pasando factura.
"Okey, Rey, tranquila".
Se dijo como un mantra mientras reunía la fuerza a su alrededor e intentaba mover las rocas. Eran demasiadas, pero luego recordó como lo había hecho en Crait.
Con la respiración acompasada, cerró sus ojos y extendió su mano lo que más le permitía el reducido espacio.
"Okey, aquí vamos".
Lando miro preocupado el cielo.
Varios cazas Tie estaban flanqueando el lugar.
Entonces sintió un estruendo y vio caer rocas por una ladera cubriendo una de las entradas a los túneles. Vio a Chewie correr con Poe en los brazos, rápidamente salió de la cabina y fue hasta la sala principal.
El Wookiee dejo a Poe sobre uno de los sofás.
— ¿Qué sucedió?—Pregunto Lando casi al grito.
Chewie rugió con pesar y se dirigió a buscar el botiquín más cercano. Lando se acercó a Poe, se veía exhausto, sucio y con la pierna muy mal.
—Alguien nos delato, los túneles estaban llenos de stormtroopers, y ahora Rey está atrapada quizás donde.
— ¿Qué?
Con rapidez salió del lugar mientras escuchaba al piloto quejarse por las curaciones, con rapidez se deslizo por la rampla y vio a Ben con su sable encendido. Los cazas Tie seguían rondando como buitres.
De pronto una ráfaga de disparos cayó sobre ellos, Lando se refugió debajo del Halcón, pero Ben los desviaba con su sable o los congelaba en el aire.
—¡BEN!—Grito con todas sus fuerzas y el muchacho se giró. Lando le hizo señas y el corrió en su dirección como saliendo de un trance.
— ¡TENGO QUE SACAR A REY!—Grito con urgencia mientras se acercaba.
—Lo sé, pero debemos pensar en algo.
—No tenemos tiempo.
Lando leyó el rostro de Ben y solo vio aflicción, estaba completamente lívido, pero en sus ojos se leía desesperación.
—No la abandonaré. —Le vuelve a decir el joven ante su silencio prolongado.
Un nuevo escuadrón de cazas pasa y varios disparos caen. El Halcón los supera bien, esta puede ser una ventaja.
—Tengo una idea. —Dice Lando. —Ven vamos.
A toda prisa suben por la rampla del Halcón hasta su interior y Lando enciende la nave. Ben le sigue con pasos pesados.
—Ve al puesto de artillero. —Le dice el General. —Derribemos los que más podamos y luego bajaremos a remover las rocas.
Ben lo mira por un momento y luego asiente. —Hagámoslo. —Dice con su voz de barítono y sale de la cabina a toda prisa.
Lando toma los controles y levanta al Halcón, esperando que Rey aun este con vida.
Las rocas comenzaron a moverse después de un largo rato. Encontrar la concentración fue algo difícil teniendo tantas distracciones como el dolor de la pierna y la falta de aire. Pero luego de un momento comenzaron a haber resultados.
La luz se comenzó a filtrar a través de las rocas y Rey sonrió casi con desesperación. Cuando la mayoría estuvo fuera de su alcance las dejo caer. Con rapidez se incorporó y vio donde estaba, muchas rocas y tierra seguían detrás de su espalda y parecían igual de amenazadoras, asi que con rapidez salió de allí.
Miro hacia adelante y no vio al Halcón, por un momento su corazón se detuvo.
No, no podían abandonarla. Eso no estaba pasando.
Cogiando camino lejos de las rocas y una ráfaga de disparos le llovió. Rápidamente encendió su sable y comenzó a desviarlos, hizo levitar algunas rocas y se los lanzo a los Tie. Una sombra la cubrió desde el cielo y alzo la mirada.
El Halcón estaba derribando varias naves. Sonrió y soltó un suspiro contenido, no la abandonaron.
Antes de que alcanzara a hacer otro movimiento, el Halcón venía a su encuentro.
Uno, dos, tres Tie derribados.
Era bueno en esto, mientras veía a las pequeñas naves negras incendiarse y estrellarse en el suelo pensó en la última vez que había estado ahí.
Era mucho más joven, sin tanto lunares y sus orejas prominentes sobresalían de su corte de cabello. Jugaba con los pedales y los comandos e imitaba el sonido de los cañones. Por aquel entonces quería ser el mejor piloto. Incluso más que su padre.
Definitivamente no era su Tie Silence, pero la puntería era eficaz en cualquier nave.
Su padre estaría orgulloso.
Ese pensamiento lo hizo sonreír.
—Ben. —Le dijo Lando por el comunicador. —Mira por la ventana.
La voz de Lando lo trajo a tierra y miro a través de los vidrios del puesto de artillero y su corazón volvió a latir.
Rey estaba de pie unos metros más abajo con el sable azul entre sus manos, estaba viva.
Estaba viva.
Ben derribo dos cazas más.
— ¿Puedes descender para que ella pueda subir?—Pregunto Ben derribando a otra nave.
—Sí, sí puedo. ¿Con quién crees que estás hablando, chico?—Lando se escuchaba medio ofendido.
—Solo quería asegurarme, acércate lo que más pueda, yo iré por ella.
Apenas dijo esto, la nave comenzó a bajar.
Ben salió del puesto de artillero y corrió hacia entrada. Apretó el botón y la rampla comenzó a descender. La arena y el polvo se levantaron, pero ahí unos metros más allá estaba Rey.
Mientras más se acercaban podía sentir sus emociones, estaba cansada y herida, pero inquebrantable, siendo simplemente Rey. Si había algo que amaba de ella era eso y estaba aprendiendo de ella de a poco.
Por un momento vio su rostro todo sucio y sus ojos se iluminaron, ella se echó a correr con todas sus fuerzas mientras desviaba tiros con el sable. Su agilidad y rapidez eran cada vez más sorprendentes. Si tuviese que enfrentarse a ella se lo pensaría dos veces.
Lando hizo bajar el Halcón un poco más, a Rey ya le quedaba poco para alcanzarlos, pero se detuvo y extendió su brazo hacia el cielo. Ben trato de ver y vio un caza Tie peligrosamente cerca del Halcón y Rey intentaba detenerlo usando la fuerza.
— ¡Rey!—Grito Ben y ella lo miro. — ¡NO LO HAGAS!
Ella lo miro por un segundo con el ceño fruncido y enseñando los dientes, ella se estaba esforzando demasiado. Podía sentirla a través de la fuerza.
¡Rey! No lo hagas. Pensó Ben y Rey lo miro nuevamente con la boca abierta.
Todo pasó en un segundo, primero los brazos de Rey flaquearon y el caza Tie disparo. Rey volvió a levantar sus brazos y detuvo tanto el rayo como la nave, pero estaba ejerciendo demasiada fuerza. Ella soltó un grito y destruyo el caza, haciéndolo caer en pedazos.
Pero, estos trozos de metal caliente y en llamas iban a caer directamente sobre ella.
Fue como en cámara lenta, de pronto el sonido desapareció y solo podía oír los latidos de su corazón en sus oídos, Estaba yendo demasiado rápido y no se dio cuenta cuando profirió un grito que desgarro su garganta.
Las llamas bailaban delante de sus ojos y el humo negro subía hacia el cielo. El Halcón descendió totalmente y el sonido que emitió al chocar contra el suelo fue casi mortuorio. Pero, en ese momento vio una figura esbelta caminar entre la chatarra.
Rey.
El alivio fue casi doloroso mientras corría hacia ella.
—Estoy bien. —Dijo ella cojeando y su voz era suave, claramente queriendo calmarlo, pero Ben no lo pensó dos veces y la tomo entre sus brazos tal como lo había hecho en Takodana.
Se sorprendió al darse cuenta que se sentía tan ligera como aquella vez y no pudo evitar que su corazón se apretará. Por un momento sintió el impulso de prometerle que se encargaría personalmente de alimentarla toda su vida, si es que ella quisiera. Pero, no era el momento.
Sus brazos se volvieron rígidos alrededor de su delicada figura y comenzó a correr de regreso hacia el Halcón.
—Ben. —Le dijo Rey con tono serio, pero la ignoro. —Ben. —Le volvió a decir y esta vez la miro. —Estoy bien.
— ¡No!—Le gruño. —No lo estas.
La sostuvo con más fuerza y siguió al trote.
Unas Tie surcaron el cielo y Ben se apresuró a aun más, el costado le comenzó a doler. Salto hacia la rampla, él cerró detrás de si con rapidez. Corrió rápidamente hacia la sala central y acomodo a Rey con cuidado sobre uno de los sofás.
Cuando la deposito sobre la superficie acolchada ella emitió un quejido de dolor, se veía pálida y tenía su frente perlada en sudor. Comenzó a buscar algún indicio de herida y fractura cuando unas manos peludas lo apartaron.
"Ve con Lando, Ben. Yo cuidare a Rey". Chewbacca lo miro con sus ojos azules y trato de recordar cuando había sido la última vez que le hablo. Se quedó helado mirándolo sin dejar de pensar en el momento que le disparo en la Starkiller.
El Halcón dio una sacudida brusca que lo hizo regresar al presente, miro de nuevo al Wookiee y asintió con cuidado. Rápidamente se inclinó hacia Rey y deposito un beso en su frente.
—Estaré bien. —Le dijo ella con la voz más compuesta.
Casi corriendo fue hasta la cabina de la nave y se sentó al lado de Lando en el asiento del copiloto, termino de encender los últimos comandos y la nave estaba lista para salir de ahí.
Miraron hacia afuera y se veían más naves llegar. No lograrían salir, pero había una opción…
—Sujétate. —Le dijo Ben con la voz de hierro a Lando. Este lo miro y solo pudo sonreír.
Ben encendió algunos mandos más e hizo que la nave encendiera, la dejo suspendida un minutos mientras tenía la vista fija y contaba mentalmente. Después comenzó a ascender lentamente, mientras giraba la punta de la nave hacia el cielo.
Tomo la palanca de mando y la llevo hacia adelante casi con furia.
Funciona. Pensó casi con desesperación cuando a nave emitió un pitido intenso antes de que el motor rugiera. El Halcón se disparó a la velocidad luz para desaparecer de los radares de la Primera Orden.
El efecto latigazo lo dejo pegado al asiento hasta que hubo un remezón y la nave se estabilizo. Aun después de eso, se quedó rígido en su asiento con la mano sobre la palanca.
No se percató de lo quieto que estaba, hasta que sintió la mano de Lando sobre su hombro. Ben levanto la mirada algo asustado y se encontró con los cálidos ojos del General Calrissian. Sabía lo que había hecho, podía recordar el día exacto en que su padre hizo aquella maniobra, la cual solo lo había hecho para que Ben se sorprendiera. Y lo había logrado… hasta ese día.
Trago fuerte cuando Lando le dio otras palmaditas en la espalda y salió de la cabina dejándolo solo. Ben soltó la respiración que tenía contenida y miro los dados de su padre sobre su cabeza.
"Son de la buena suerte, chico".
La voz de su padre inundo el lugar a medida que él se relajaba, no alcanzo a hacerlo cuando un fuerte pitido se escuchó y se encendió una pequeña baliza en el panel de control.
Era una transmisión de urgencia.
Lando se aposto en la puerta. —Ben, tienes que escuchar esto. —Le dijo con voz preocupada.
Oh, no. Tenía un mal presentimiento sobre eso.
— ¡GENERAL!...
Oyó la voz a lo lejos, como si fuera un sueño.
— ¡GENERAL!
Esta vez sonó mas cerca y se sacudió con fuerza tratando de salir del letargo.
— ¡General!
Unas manos la tomaron con fuerza y la enderezaron, no podía ver nada, por alguna razón tenía los ojos nublados.
— ¿General, está bien?—Pregunto la voz femenina y pudo reconocer que era Rose.
—Sí, creo que sí. —Respondió a duras penas y cuando lo hizo sintió la garganta llena de tierra.
Un momento después sintió un líquido frio correr por su cara y pudo abrir los ojos y ver. Rose estaba frente a ella sosteniendo una cantimplora y a su lado estaba Sahillia con una linterna. Ambas se veían preocupadas y sucias.
Leia intento enfocar la vista, pero se veía muy poco.
—Ve a buscar a Snap y dile que encontramos a la General. —Dijo Rose con urgencia. —Tenemos que salir de aquí.
Sahillia asintió y se perdió entre los escombros.
La mente de Leia estaba recién reconectando y pudo procesar mejor lo que pasaba a su alrededor.
Habían atacado la base, eso era claro. Recordaba la explosión y luego ya nada.
Rose le tendió la cantimplora y se enjuago la boca, después de eso bebió agua.
— ¿Cómo están todos?—Pregunto con la voz rasposa.
—No lo sabemos, estamos tratando de localizar a los que más podemos, Snap junto con D´arcy encontraron una salida. —Rose la escaneo con severidad. — ¿Cree que puede moverse?
—Sí, me encuentro bien.
—Ok. Sígame.
La visibilidad era casi nula, Leia solo podía distinguir las luces de las linternas, la sala de control había desaparecido prácticamente y de la mesa central solo quedaba la mitad. Cuando pasaron por ahí se la quedo viendo un momento.
Unos auriculares colgaban y se mecían suavemente. Sin pensarlo se lanzó hacia ellos y se los coloco. A tientas comenzó a buscar la aparatosa caja negra que contenía un transmisor. Si estaba en condiciones podría enviar un mensaje de aviso.
Las manos rápidas de Rose la interrumpieron y con amabilidad la aparto. La mecánico movió algunos trozos de concreto y tosió cuando una nube de polvo invadió el lugar y desapareció entre los escombros. A los poco minutos salió de debajo de todo con la caja negra.
—Creo que está intacta. —Dijo Rose sacudiéndose el cabello sucio.
—Esperemos que resulte. —Hablo Leia con tensión.
Rose comenzó a trabajar rápidamente, abrió la caja y saco un montón de cables y un viejo transmisor. Con mucha habilidad los unió y luego encendió el aparato. La luz verde parpadeo, se apagó y luego se quedó encendida.
—Funciona. —Dijo Rose con euforia mientras trataba de hacer contacto. Envió una advertencia al Fantasma, pero no parecía responder.
—Sigue intentando. —Le insto Leia.
— Base a Fantasma, Base a Fantasma ¿Me copian?
Nada.
—Base a Fantasma, Base a Fantasma ¿Me copian?
Estática.
Rose y Leia se miraron y la General pudo sentir la desesperación de la mecánico.
—Inténtalo una vez más, confiemos. —Le dijo Leia con tono suave.
Rose asintió y lo intento otra vez, pero antes de que hablara la frecuencia se abrió y escucharon la voz de la General Syndulla.
—Fantasma a Base, fantasma a base. —Se le escucho agitada. — ¿Cuál es su mensaje?
—General Syndulla, no vuelvan. Estamos bajo ataque.
— ¿Qué sucede? —Repitió la Twi´lek y Leia sintió la frustración de Rose.
—Fuimos atacados. Repito, fuimos atacados.
Y el transmisor se apagó.
Rose emitió un grito casi desesperado. Leia se arrodillo a su lado y le tomo una mano.
—Llevémosla e intentemos en un momento.
Ambas se pusieron de pie y tomaron el aparato, pero no alcanzaron a dar ni un paso cuando Wexley junto a Sahillia llegaron.
—General, deje yo lo llevo. —Dijo el piloto y tomo la maleta entre sus brazos. —Tenemos que salir de aquí ahora.
— ¿Por dónde?—Pregunto Leia.
—Por aquí, General. —Sahillia la condujo afuera de la arruinada sala y la llevaron por estrechos pasillos.
La base había quedado más destruida de lo que pensaba.
Esto era muy malo. Caminaron rápidamente por varios minutos, hasta que vio luz de día entre unas paredes caídas. Pasaron con cuidado y Rose ayudo a Wexley con el transmisor.
Cuando estuvieron a fuera la luz del día la encandilo, pero pudo divisar más gente en las afuera y se adentraban en la espesa selva. Vio a la pequeña Saioa hacerle señas a su hermana. Rápidamente corrieron hacia los árboles y se detuvo a mirar a su malograda resistencia.
Muchos la miraban, otros estaban siendo atendidos.
— ¿Son todos?—Le pregunto a Snap.
—No. Muchos murieron y otros deben haber escapado hacia el otro lado.
—Esperemos que estén bien. —Hablo con pesar.
—Esperemos.
Leia le palmeo el brazo a Snap y se dio la vuelta para ir con Sahillia y Rose, cuando el lugar se oscureció. Ojos de terror se lanzaron hacia el cielo, ella hizo lo mismo.
Un escalofrío recorrió su espalda.
Un destructor estelar acababa de romper el espacio de Yavin IV.
Cuando Lando encendió el comunicador vio el rostro de FN- 2187, se veía severo y preocupado. Ben vio por el rabillo del ojo como Rey se levantaba de donde estaba e iba en dirección al holo.
Algo dentro de Ben se agito, pero trato de dejarlo renegado, que él no confiara en el no quería decir que Rey hiciera lo mismo. Él era su amigo, su primer amigo.
—Finn. —Chillo Rey cuando llego hasta allá.
— ¿Rey? ¿Estás bien? —El ex stormtrooper se veía genuinamente preocupado por Rey.
—Sí, lo estoy. —Ella trato de calmarlo. — ¿Que ha pasado?
Finn aparto la vista de Rey para mirarlos a todos, Ben vio como los ojos de él lo miraron directamente.
Esto no iba bien.
—Yavin intento hacer contacto con nosotros. —Finn miro nervioso atreves de la pantalla. —Fueron atacados.
Hubo un silencio en el Halcón generalizado.
El corazón de Ben comenzó a latir rápidamente y de pronto sintió que el suelo no era estable.
Hux. Esto era obra de Hux.
—De lo poco que se pudo escuchar del mensaje... —Prosiguió Finn después de un momento. —es que no volvamos a Yavin. Nosotros nos íbamos a arriesgar de todas formas, hasta que vimos la holonet.
— ¿Qué sucede con la holonet?—Pregunto Ben con la voz fría.
Finn lo miro nervioso. —Creo que deberían verla.
Rápidamente Lando tomo su datapad y lo encendió tendiéndoselo a Ben. Cuando buscaron en la holonet lo primero que salto fue una transmisión de la Primera Orden.
La cara pálida de Hux ocupaba casi toda la pantalla y podría jurar que estaba más delgado desde la última vez que lo vio y sus ojos parecían dos canicas listas para rodar fuera de sus cuencas. Se había transformado en un ser repulsivo.
"Hoy es un día importante para la Primera Orden", comenzaba a decir con su voz nasal, "Hoy hemos encontrados a los enemigos número uno de nuestro amado gobierno y los hemos reducido a lo que son… escoria."
El estómago de Ben se apretó y de pronto sintió ganas de vomitar, miro a Rey y ella estaba con sus ojos abiertos de par en par y se veía horrorizada.
"La resistencia de la General Organa ha quedado reducida a escombros y cenizas", en ese momento la cara de Hux desaparece para dar paso a las grabaciones, en ellas se ven como el gran templo estaba en pura roca y polvo, mientras que los rebeldes que alcanzan a escapar son masacrados en su carrera.
No paso mucho hasta que se viera un destello aun mayor que hizo que el templo terminara por estallar, una enorme bola de fuego salió desde adentro quemando todo a su paso.
Ya no se veía nada más que escombros y la gran selva quemándose.
Madre. Pensó Ben con agonía.
"Quiero que recuerden esto, este momento. Ni siquiera la Resistencia ha podido con el poderío de la Primera Orden. Si nos rechazas, este será tu castigo. Si estas con nosotros puedes ayudarnos a construir una mejor galaxia. Sé que hay miembros clave de esta organización que afuera y les digo, a todos ustedes, que los cazare sin descanso, al igual que todos aquellos que colaboren con ustedes."
La imagen se cortaba cuando Hux desaparecía, pero de fondo aún se podía ver como ardía la selva de Yavin IV.
El silencio sepulcral que había en el Halcón hablaba por sí solo. Ben pudo ver los ojos cristalinos de Rey y los de Lando. Así como la expresión de terror de Poe Dameron.
Esto era un golpe bajo.
— ¿Qué…? ¿Qué… van a hacer ustedes?—Le pregunto Lando a Finn, pero lo escucho como si fuese un eco.
—Nos quedaremos aquí en Savareen. Es lo más seguro.
—Está bien. Yo ya tengo una idea de dónde ir nosotros. Les estaré comunicando y …
Ben no resistió más, no podía quedarse así, no después de ver lo que habían hecho con Yavin. Con paso firme salió de allí y se dirigió al cuarto del capitán. La que solía ser la habitación de su padre. Abrió la puerta y entro cerrándola detrás de sí.
Sus manos comenzaron a temblar y se le formo un nudo en su garganta, rápidamente tomo su sable de su cinturón y lo encendió. El plasma rojo ilumino el lugar y el crepitar de su hoja lo hizo sentir como en los viejos tiempos.
Sin detenerse a pensar rompió todo lo que estaba a su alcance, cuando se cansó de sacar chispas con la pared apago su sable y comenzó a golpearla con sus propios puños. Un grito desgarrador salió de lo más profundo de su garganta y apoyo su frente en el duradero. Tenía la respiración agitada y los nudillos magullados.
"Ben" La voz de Rey resonó en su cabeza.
Él la bloqueo y alejo.
"No hagas esto" Le dijo suavemente y sintió como su corazón se derretía.
—Vete. —Le dijo con la voz estrangulada, sabía que estaba al otro lado de la puerta y lo podría oír, con vinculo o no.
Hubo un pequeño silencio, hasta que escucho la puerta abrirse. Bufó enojado, pero no volteo a verla, simplemente no podía.
—Ben. —Volvió a decirle.
—Te dije que te fueras. —Le grito con furia y se giró, pero no podía verla, la habitación aún estaba en penumbras.
—No lo haré. —Dijo ella con ese tono suyo tan petulante.
—Eres tan terca…
—Igual que tú. —Ella lo acuso y sintió como se acercaba y lo tomaba del brazo.
Fue en ese momento en que él se derritió ante su toque. Sintió como gruesas lágrimas corrieron por sus mejillas y sus rodillas temblaron, cayendo de rodillas al suelo.
—Perdón. —Dijo Ben entre sollozos. —Perdóname, Rey. No debí gritarte.
—Entiendo. —Dijo ella mientras también se arrodillaba frente al él y lo abrazaba de la manera más tierna que podía. —Y lo siento tanto.
No. Leia no estaba muerta, él lo sabía. Quería creerlo, pero la pena y la angustia lo embargaron de tal manera que lo llevaban a la incertidumbre.
Rey pudo sentirlo, desgarrado y sangrante frente a ella y fue tan crudo que la golpeo completamente.
Ella paso sus manos por su espalda tratando de consolarlo. Aunque sabía que no podría. Escucharlo sollozar le había partido el alma.
—Leia no se dará por vencida, es una guerrera. Confiemos en la fuerza.
Cuando dijo esto, Ben se estremeció bajo sus brazos.
—No quiero perderla. —La voz de Ben apenas se escuchaba.
—No la perderemos. Sé que Leia está viva, busca en tus instintos.
Ben se enderezo y se secó las lágrimas. No sabía si era obra de la fuerza o de que sus ojos se habían acostumbrado a la oscuridad, pero podía ver a Rey con mucha nitidez. Ella también se veía herida y sucia. Su cabello estaba todo desordenado. Y su cara estaba manchada por una mezcla de tierra, sudor, sangre y lágrimas. Él ahueco su rostro con su mano y con cuidado le paso el pulgar por su mejilla.
Su bella chica del desierto. Tan valiente. Tan fuerte.
—Me había prometido que te cuidaría. —Le dijo Ben con algo de vergüenza. —Y estas aquí consolándome y dándome fuerzas.
—Puedo cuidarme y creo que lo sabes. Y en este momento tú necesitas una mano.
Ben alargo su otra mano y la apoyo en el delicado cuello de Rey, con cuidado la atrajo hacia él.
—Gracias. —Susurro él tan cerca de sus labios que hizo que Rey se sonrojara.
—Volveré a la cabina con Lando. Chewie está ocupado con las heridas de Poe y mi pierna ya se siente bien.
Ben entrecerró sus ojos y la miro por unos momentos. ¿Se estaba escapando de él?
—Creo que sería bueno que te quedaras aquí y descansaras. —Rey siguió hablando.
—Está bien.
Ambos se levantaron del suelo, Rey encendió unas pequeñas luces de la pared y pudo apreciar con mejor resolución el desastre que había hecho Ben con la espada.
Ben se estiro en la cama de mala gana y soltó un respiro. Rey le regalo una de sus hermosas sonrisas antes de escabullirse por la puerta y volver a quedar solo. Cerró sus ojos tratando de extender sus sentimientos y sus sentidos, pero la incertidumbre no le permitía ver más allá.
De pronto se sintió a la deriva y algo se alojó en su corazón, algo que no sentía hace muchos años: Temor.
Ofuscado se levantó de un brinco y salió de la habitación.
Él era Ben Solo. Hijo de Leia Organa y Han Solo y no iba a permitir que una rata sucia como Hux se saliera con la suya. Tampoco iba a permitir que le quitara lo que había recuperado hace tan poco tiempo.
No. No lo iba a permitir.
Y si era lo correcto, daría su vida por detenerlo.
N/A:
Hola a todoooooooos! Siiiiii, actualización! Al fiiiiin! Les juro que esto costo que saliera por infinidad de cosas, pero está aquí.
Primero quiero agradecer a los nuevos lectores por todos sus comentarios y el interés en esta historia, de verdad que estoy muy impresionada por todo. He leído sus comentarios y sus impresiones, puede que no les conteste a todos, pero quiero que sepan que los leo todos y me tienen llena de amor.
Espero que disfrutaran este cap y desde ya espero sus comentarios, acotaciones, teorías o lo que sea! De veras que hacen mi día, mi semana, mi mes, mi año XD
Y eso sería mis bellos lectores, nada más que seguir agradeciéndoles por el enorme apoyo y cariño.
Los quiero a todos y un abrazote desde este rincón del mundo.
