Algo tiró de su túnica, se giró a tiempo de ver que la cadena estaba ahora a su lado, varios metros más alejada de donde la había dejado. Se quedó mirándola fijamente y percibió un leve movimiento.
Aquel artefacto maldito estaba intentando volver hasta él?!
La agarró de un extremo para lanzarla al mar, pero se enroscó de inmediato en su muñeca y comenzó a trepar por su brazo, resbalando y enroscándose como una serpiente.
- Imperio torque! - gritó Harry a la cadena.
Esta detuvo su avance y se dividió. De una patada lanzó, la que había caído al suelo, al mar. La observó caer para asegurarse de que no volvía. La marea la agitó y luego desapareció. Sin embargo la parte que estaba en su brazo permaneció clavada en la piel. Inmóvil.
Esta vez no sintió el mismo dominio abrumador, ni el mismo dolor. Sólo sintió furia y deseos de venganza, junto a una determinación abrumadora brotando de ella.
Al parecer no era el líder quien controlaba ya esa cadena. Esta vez era su propia magia negra, aquella que fluia por su interior, la que había atraído al artefacto.
Había tantas cosas que desconocía de la magia negra... En el tiempo que estuvo en Rumanía había descubierto que allí no la veían como peligrosa, más bien la consideraban una poderosa aliada de cara a muchas investigaciones mágicas. En realidad al gobierno mágico le interesaba tener una mina de avances clandestina, no había que declarar nada y podían beneficiarse de esos avances.
Una voz sacó a Harry de sus pensamientos:
- Debería volver, señor. Estar aquí solo es peligroso.
Harry se volvió y le miró. Era el enmascarado del bosque.
- Vuelve a tu lugar, nadie te ha dicho que vengas aquí - dijo Harry.
- Señor... no estoy dominado, estoy aquí por voluntad propia, siempre lo he estado e insisto en que debería volver.
Harry se levantó, miró una última vez al horizonte y al cielo, suspiró y se dio la vuelta.
- Cómo lo has hecho? Cómo te has resistido?
- Es el bosque. Anula todos lo hechizos de magia negra, por eso los gigantes están tan cómodos ahí. Por eso la selkie no os atacó. Hay un aura extraña en ese bosque, en cuanto llegué con los gigantes el hechizo se anuló.
- Entonces, por qué sigues aquí? Por qué has accedido a quedarte con los gigantes? Por qué no me has matado ya?
- Mírate, Harry Potter. Entraste en el mayor núcleo de magia negra de Europa siendo la máxima expresión del bien, no crees que podría haber gente en una situación parecida? Aunque no hayamos salvado el mundo también tenemos metas y sueños.
Harry se quedó pensativo. Había estado tan ocupado pensando en si mismo en aquél momento, que no había pensado que pudiese haber gente buena también en una situación parecida a la suya.
- Puedo saber tu nombre?
El mago se quitó la máscara.
A pesar de la oscuridad de la noche nublada, de los años pasados y de su mala memoria pudo reconocer a Nott?
- Los malvados también tenemos motivaciones en la vida, Potter - dijo con una sonrisa levantando una ceja.
Nott había crecido y se había vuelto un cabrón muy sexy.
Entraron en el bosque y caminaron en dirección al asentamiento gigante.
- Qué pasó con el líder?
- Te utilizó de escudo para que Malfoy no le atacara, tuve que atacarle yo desde aquí. Los hechizos que desarrollamos allí no son ninguna tontería, estará un tiempo inhabilitado - dijo con una sonrisa orgullosa y descarada.
Harry se quedó pensando, lo último que recordaba era ver las cadenas caer al suelo, se habría desmayado en ese momento?
El control ejercido a través de esa cadena debía ser mucho más potente que el hechizo en solitario. Eso explicaría la marca permanente que le había quedado en el cuello.
- Crees que esta marca le permite rastrearme todavía, a pesar de no tener ya la cadena? - preguntó Harry de repente.
- No estoy muy al día de los efectos en humanos de las cadenas de dominación, sé que en las criaturas si lo hace, es decir, estos gigantes llevan un localizador, pero sólo puede verlo el ejecutor del hechizo, o dueño como lo llaman ellos, en este caso yo - explicó Theo.
Le tenían localizado, pero siempre lo había estado y a pesar de eso habían tenido problemas para encontrar el castillo, tendría que investigar sobre eso, aunque también era realmente bueno saber que no podían localizar a los gigantes.
En ese momento llegaron al asentamiento, estaban todos descansando mientras uno de los pequeños hacía su turno de guardia. Al acercarse les apuntó con la lanza.
- Alto, quién viene?
Nott dijo algo en una lengua impronunciable para él. El gigante bajó el arma e hizo una pequeña reverencia.
- Señor - dijo el gigante.
- Cómo te llamas? - preguntó Harry tras devolverle la reverencia.
- Soy Ygeam, señor.
Harry extendió la mano y el gigante se la estrechó con cuidado. Nott le invitó a pasar al rudimentario puesto de vigilancia, hecho con troncos y harapos, allí se sentaron. Harry bajó la mirada y sujetó la capa con fuerza.
- Potter, has estado allí, sabes que los sentimentalismos no llevan a ninguna parte y mucho menos al éxito en una misión como la que pretendes llevar a cabo.
- Lo sé.
- Tienes mucha gente que cree en esto - afirmó Nott. - El mismo líder estaba interesado en tu plan.
Harry le miró escéptico.
- Theo, están obligados a estar ahí. No están por voluntad propia.
Pero Theo negó con la cabeza.
- No, Potter, yo no lo estoy, estos gigantes no lo están. Mira, no soy tu amigo ni pretendo serlo, pero hay mucho en juego y no quiero terminar muerto por haber elegido el bando equivocado. Así que espabila y tira con lo que sea. Deja de lamentarte que pareces una niña.
Pero Harry no había terminado de hablar.
- Por qué estás aquí, Nott? Qué te mueve a serme fiel en vez de serlo a los caballeros?
- Acaso importa?
- Si, importa.
- He visto lo que has hecho con Malfoy, y sé que él hubiera hecho lo mismo que yo, supongo que crecer juntos nos termina volviendo igual de temerarios.
Potter le miró intensamente por unos segundos, aquella respuesta estaba muy resumida, pero le servía para hacerse una idea. Miró la capa, miró a los gigantes y se puso en pie.
- De acuerdo, haz bien tu trabajo y no hagas que me arrepienta de haberte permitido semejantes atrevimientos, esclavo.
- Si, señor - dijo Theo haciendo un gesto parecido al saludo militar, pero con dos dedos y demasiada poca vergüenza.
Nott se puso la máscara, se levantó y salió del puesto de vogilancia. Se acercó a ver que los gigantes estuviesen tranquilos.
Harry salió del asentamiento atravesando el bosque. Los fuegos fatuos fueron iluminandole el camino hasta la salida. Realmente ese bosque era mágico, y bien utilizado podría ser un gran punto a favor llegado el momento.
Cuando salió del bosque pudo ver que la noche se había despejado, la luna brillaba en lo alto. Se echó la capa blanca sobre los hombros y caminó con decisión de vuelta al castillo.
Bueno, pues ya tenemos otro peón más sobre el tablero. Ya veremos qué camino toma Harry ahora que se ha quedado indefenso :o y veremos qué hace con sus amigos ahora que no está dominado por la cadena, aunque ella ha vuelto con él al parecer de manera voluntaria xD
Dicho esto aprovecho para comunicar que quizá publique algo más separado porque en estas fechas me está siendo complicado sacar tiempo para seguir escribiendo, pero la terminaré, no os preocupéis :)
Un abrazo y gracias por seguir ahí!
Kanna
