Renuncia de derechos: Todo lo que reconozcan es de otras personas (Horikoshi–sensei, Rowling y uno que otro más). El resto del desvarío es mío, así que me reservo su uso como me dé la gana.
Advertencia: esto es un crossover; por lo tanto, las diferencias con el canon de las obras base van a ser muchas (algunas sonarán absurdas, otras no tanto, pero ahí estarán), así que no se aceptarán comentarios malintencionados al respecto.
Dedicatoria: a TanitbenNajash, creadora de la Tabla de Invierno en la cual participa el presente fanfic. Y también a "Volver a Hogwarts", porque sin sus actividades de 2019 (en específico, una con "Quidditch a través de los Tiempos"), la historia origen de esto (aún sin publicar) no habría nacido.
Veinticinco – Muerte.
Julio.
El verano, aparte de aumentar la edad de Karen, la hacía sentir nostálgica.
Ese año, en realidad, la tenía encantada el hecho de poder presumir un anillo de compromiso en su anular izquierdo, al menos cuando estaba fuera de servicio (durante su jornada laboral, el anillo colgaba de su cuello y lo solía ocultar bajo el traje de heroína). La noticia se propagó lentamente en la agencia (cosa rara, pues varios en su almuerzo de cumpleaños sabían del plan de Tensei), pero las especulaciones en redes sociales se dispararon por las fotos que comenzaron a circular. Al final, Tensei fue invitado por sus padres a dar una conferencia de prensa, en la cual declaró estar en una relación sentimental con Karen, pero nada más. Según él le dijo después, podían gozar de su compromiso como quisieran, al menos por un tiempo, y ella estuvo de acuerdo.
Sin embargo, el verano también significaba otro aniversario.
Varios de los héroes y pasantes de Tokio pudieron movilizarse a Mejiro, inundando así la plaza frente a la estación de tren. En un espacio pequeño pero suficiente junto a las puertas del edificio, un escenario se había alzado y desde allí, la primera en hablar fue la presidenta de la Comisión de Seguridad, que a Karen nunca había acabado de gustarle (y eso era desde antes de todo aquel desastre que le contara Takami).
Después de ella, por lo menos, pasaban a invitar a cualquiera a dar su testimonio acerca de los caídos en lo que se conocía como "explosión de Yamanote", y Karen llevaba un fajo de hojas en una mano, pues había solicitado un turno.
—¿Segura que quieres hablar? —le había preguntado Tensei unos días atrás, viéndola tan afanada en escribir un borrador durante sus horas de escritorio en la agencia.
—Sí, claro. No he podido hacerlo hasta ahora y creo que ya es tiempo.
Lo creía, de verdad, pero Karen igual se sentía nerviosa.
Era la primera vez que hablaría en ese homenaje, siendo uno de los caídos su novio Seitaro.
No sabía el orden de los oradores, por eso estaba muy atenta a quien los estaba anunciando, así que fue una revelación que de repente, tras agradecer la intervención de Kirin (había venido desde Kioto como cada año, pues Seitaro y su primo fueron sus pasantes), se pidió una cálida bienvenida para la heroína clandestina Yumemi, quien fue recibida entre aplausos y gritos de ánimo.
Karen se pasmó de ver a su hermana aparecer en el escenario, pero aún más porque llevaba de la mano a Masaki. ¿En qué estaba pensando?
—¿Lo sabías? —inquirió Tensei a su derecha, en un susurro.
—No y no entiendo…
Se hizo el silencio y Yumemi, tras saludar a la multitud con una reverencia, tomó el micrófono de su poste y se agachó con él, colocándolo delante de Masaki y asintiendo con la cabeza. El niño sonrió, para luego verse increíblemente solemne.
—Hola —saludó, con una leve sonrisa—. Mucho gusto. Me llamo Kishimoto Masaki.
El poco ruido de fondo, producto de susurros y algunos pasos, se detuvo casi por encanto. Karen supuso que la mayoría de los allí presentes empezaban a comprender que el niño estaba al habla por algo sumamente importante.
—Muchas gracias por venir, a papi le alegraría mucho —dijo a continuación Masaki, sonriendo un poco más y paseando la mirada por todas partes, fijándose de pronto en un punto, notó Karen—. Sasu–nee, lo estoy haciendo bien, ¿verdad?
El grito de "Masaki–kun, estás genial, ¿sabes?" no debió sorprender a Karen, pero sí el hecho de que sonara tan fuerte, quizá por el conmocionado silencio a su alrededor al darse cuenta de ciertas similitudes entre ambas formas de hablar.
De pronto, sintió ganas de reír. Masaki tenía razón, a su padre le habría encantado una cosa como aquella. Y también a Seitaro, en realidad.
—Papi y Sei–nii eran héroes muy, muy buenos —siguió entonces Masaki, frunciendo el ceño un poco al tratar de concentrarse, lo que causó de inmediato ruidos enternecidos entre las féminas del público—. Mami dice que lo hicieron muy bien ese día de… ¿de qué? —inquirió en voz muy baja, mirando enseguida a Yumemi, quien enseguida le murmuró algo al oído—. ¡Ah, sí! Ese día de muchas cosas malas. Y un día también seré un héroe, quiero hacerlo igual de bien. Son mi… ¿ejemplo? —miró de nuevo a Yumemi, quien asintió en aprobación—, y esto es para ellos.
A continuación, Masaki dio un paso para apartarse del micrófono y alzó las manos.
Karen creyó saber lo que vería, pero igualmente se maravilló. De la mano derecha de Masaki surgió un fino chorro de agua, que hizo bonitas espirales en el aire por un momento, antes que de la mano izquierda del niño, un hilo de luz pasara por el centro, soltando chispas. No duró mucho, pero fue algo realmente bonito, por lo que decía la gente a su alrededor.
Para cuando el agua y la luz se esfumaron, estallaron los aplausos. Masaki dio un respingo ante el repentino ruido, pero enseguida sonrió de forma radiante, viendo a Yumemi como diciéndole que era asombroso, para enseguida ser correspondido con un asentimiento de Yumemi mientras se ponía de pie y carraspeaba al micrófono.
—Buenas tardes a todos —saludó, tendiendo una mano para que Masaki la tomara, cosa que el niño hizo en el acto—. También estoy muy agradecida por su presencia. Todos los aquí presentes sabemos lo que pasó cuatro años atrás y luchamos a diario por evitar catástrofes similares, así que está bien recordar. La Historia, enseñándonos el pasado, nos ayuda a no repetirlo en nuestro futuro. Nuestro sencillo homenaje, pensando en nuestros seres queridos, nos alienta a trabajar más duro en nuestras carreras heroicas, y alentar con ello a las futuras generaciones de camaradas.
"Sasume", pensó Karen. Yumemi no lo dijo, pero seguramente pensaba en lo agradecida que estaba de que la hermanita de Masaichiro no hubiera muerto en la explosión de Yamanote, para así ser una heroína en entrenamiento que un día, con toda seguridad, sería el orgullo de muchos.
Karen nunca había tenido tan presente lo que le enseñaran en su familia una vez: que la muerte de unos podía convertirse en el faro que guiara a otros a través de sus vidas.
No dejaría de lamentar que Masaichiro y Seitaro fallecieran, pero al tomar la mano de Tensei, Karen se prometió seguir adelante solo con buenos recuerdos de ellos en el corazón.
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Bienvenidos sean al día 25, el final de la Tabla de Invierno. Espero que les gustara.
La palabra del día, dirían algunos, no invitaba a muchas alegrías, así que aproveché que estaba en julio en la línea temporal, para mostrar cómo recordaban el suceso que acabara con el novio de Karen y algunos otros, entre ellos el padre del pequeño Masaki. Tardé en decidirme por la singularidad del niño, aunque en borradores y este fic ya tenía escrito que sería una doble y por eso, su familia le pidió ayuda a Todoroki para aprender a controlarla. Masaki es una ternura que seguramente llegará a convertirse en un héroe de cuidado y con lo querido que fue su padre, tendrá mucha gente a su alrededor que lo apoye.
Por otro lado, Karen concilia bien el hecho de haber amado a alguien antes, y se permite recordarlo con afecto porque fue importante en su vida, cosa que Tensei entiende perfectamente, o no estaría a su lado en el homenaje. A quien quiera matarme por no desarrollar su boda u otros detalles que fui nombrando, pues quizá me los guarde para otra ocasión, porque me ha gustado bastante este universo y no descarto presentar algo más (como el ya mencionado crossover origen, aún sin publicar pero que bien podría ser un proyecto a presentar el año que viene).
Cuídense mucho y nos leemos en otra ocasión.
