Rey se despertó al escuchar un golpe seco.
Con la mano libre que tenía, restregó sus ojos para ver que, en su gran cama, estaban solos el pequeño Anakin y ella. El único hijo de Ben Solo dormía plácidamente contra su pecho mientras que su padre había desaparecido de la cama. Deseando volver a dormir, pero se asustó al darse cuenta de que ella estaba sola en la cama con el pequeño. Intentando no despertar al menor vio que solo eran las cuatro de la mañana, por lo que decidió buscar a Ben con la mirada. La puerta estaba cerrada y faltaban algunas mantas. Le costó dos minutos comprender que Ben Solo estaba en el suelo, por ese sonido de caerse era que se había despertado. Suspiró y volvió a dormirse hasta las siete de la mañana, donde se despertó por los ruiditos que hacía el pequeño Anakin intentando despertarse con la alarma de BailaEwoks sonando desde la otra sala. Le ayudó a levantarse y lo acompañó para apagar la alarma, olvidando por completo ver si Ben seguía en el suelo.
Dejó al pequeño Anakin solo cambiando la ropa mientras buscó a Ben. Estaba tomando chicoria solo en la cocina, con ojos completamente cansados. Se rió hasta que recordó que había pasado antes de la llegada de Anakin a la habitación. Sus mejillas se sonrojaron de solo recordar que había tenido a un semi desnudo Ben Solo encima de ella. Se sentía a desmayar al recordar los apasionados besos que habían intercambiado. No tenía sentido ninguno, no comprendía que había pasado y como era que se había dejado caer en aquellos besos. Si que era cierto que su pijama era un poco revelador, pero había sido recomendación de Garven el buscar un pijama más cómodo a pesar de ser algo un tanto revelador, no buscaban provocar a un salvaje Ben sediento de lo que fuera.
No intercambió palabras con él y entró en la habitación para ordenar y cambiarse, deseando parecer natural para que no saliera. Se vistió con el primer vestido que encontró con estampado de margaritas. Entró en el baño donde el pequeño Anakin estaba cepillando sus dientes de leche. En algún momento debían llevarlo al dentista, debía preguntar a su padre cual era para llevarlo. Se hizo un hueco para arreglarse un poco. Anakin miró curioso como ella se echaba un poco de perfume después de cepillarse los dientes y hacerse un rápido moño, a lo que ella sonrió y dejó le bote de colonia para arreglar el rebelde pelo del pequeño.
" ¡Rey! " escuchó gritar a Ben, a lo que tanto ella como el pequeño salieron corriendo para ver como el padre agarraba del cuello a su amigo " ¿Quién es este pringao? "
" ¡Suéltalo! " gritó ella al ver que Garven estaba en problemas. Ben, sorprendido, lo soltó. Su mirada se veía extraña al fijarse en su vestido corto estampado de margaritas. " Es Garven, un amigo. Habíamos quedado, pero no tan pronto "
" Perdona, te iba a avisar por teléfono pero se te olvidó dármelo "
" Es verdad… ¿desayunamos fuera? " propuso ella de repente, haciendo que los dos hombres de la casa la miraran asombrada. El chico asintió mientra recuperaba el aliento bajo la aterradora mirada de Ben. " Calzo las sandalias y nos vamos a un bar. Dejaré la puerta abierta para poder escuchar tus gritos de socorro por si Ben se vuelve a pasar "
Entró en la habitación y se puso unas rayadas sandalias blancas. Se sentía todo muy veraniego a pesar de que solo estuviera entrando primavera. Cogió una chaqueta y salió par ver como sus dos hombres miraban con odio a Garven, quien esperaba sentado en el sofá completamente cohibido. Al verla salir el se levantó y con su mirada hacia a la puerta suplicó de forma silenciosa que lo sacara de esa casa.
" Haz que desayune sano y cualquier cosa me llamas " le dijo sin mirar antes de marcharse
" Pensaba que os ibais a dar un beso de despedida o algo " le susurró al ver que cerraba la puerta detrás de ella.
" Tal como estaba Ben, mejor no " dijo ella intentando aparentar tranquilidad
Rey guió edificio fuera a su nuevo amigo hasta el bar más cercano donde pudieran desayunar. En cierto modo lo agradecía, ya que después de lo que había ocurrido a la noche con Ben Solo todo había sido bastante chocante y necesitaba un breve espacio entre ellos para pensar en todo lo que había ocurrido. Las imágenes del desnudo pecho de Ben, su mirada hambrienta y sedientos labios contra él no dejaban de repetirse en bucle.
" ¿Rey? Estas echando azúcar blanco " Horrorizada tiró el té al suelo, haciendo que la gente mirara escandalizada lo que estaba ocurriendo. Pidió otro y repetidas disculpas hasta sentarse " ¿Todo bien? "
" La verdad, no " reconoció ella mientras untaba de crema la tostada de semillas " En dos horas tenemos que ver a la abogada y… bueno… no he dicho nada a Ben "
" ¿Entre vosotros está todo bien? " preguntó él referente a su futuro marido
" No se, estoy confusa. A veces esta todo bien y de pronto está desmadrado " reconoció ella después de un breve pero intenso silencio en el que Rey se dejó llevar " Ya no se que siento o que siente él "
" Típicas dudas de antes de la boda. Más aun si no te ha dado el anillo " remarcó él, pero el gesto de disgusto de ella reveló algo más serio, haciendo que el joven acompañante de ella se dedicara a comer su cruasán rellena de jamón y queso en silencio.
" Un anillo no lo es todo, Garven " el tono agudo con el que le había reprendido llamó la atención de varias personas " Ese trozo metal no vale nada si no sentimos nada el uno por el otro. Una boda es algo muy serio y si no soy capaz de besarlo estos días, ¿qué pasará después de la boda? ¡Ni siquiera se si quiere más hijos! "
" Vamos a ver, ¿qué es lo que te atrajo de él? " preguntó al ver como ella se llevaba las manos a la cabeza, completamente exhausta de pensar sobre su extraña relación con Ben Solo. Ante aquella pregunta, Rey sonrió como una idiota. No podía olvidar aquel odio a primera vista y como se transformaría ese odio en gran cariño. Aunque últimamente no dejaba de descansar sobre el trabajado torso desnudo de Ben " Esa sonrisa lo dice todo " rió Garven mientras ella intentaba disimular. " Si es por el agobio de Nova, tienes que estar muy tranquila. No puedes dejar que ella te gane. Ahora tenemos que hablar con tu abogada y tendréis un final feliz. No podéis dudar de vuestro amor ahora "
" Muchas gracias, Garven. Te has vuelto un buen amigo en dos días " agradeció ella mientras terminaba su té, que se había quedado frío. " Vamos ya a ver a esta mujer "
Ambos terminaron su desayuno y se dirigieron al bufete de abogados de Winter. Rey no podía negar que estaba un tanto nerviosa, no le había dicho nada a Ben pensando en él, en que no sabía como iba a digerir la posibilidad de que Anakin pudiera no ser hijo suyo. Intentó aparentar tranquilidad en lo que llegaban. Nada más llegar a la puerta principal, se fijo que a él le ocurría lo mismo que le pasó a ella. Ambos subieron hasta el despacho de Winter, quien no ocultaba su cara de asombro al ver como ella era quien llevaba un paso muy grande. Con mucha calma le habló de toda la nueva información.
" El amor de mi vida se llama Bastila y me conquisto cuando me tuvo que ayudar a salir de la postura del perro boca abajo. Tengo una corazonada, se que ella es la ideal. Pero tengo poco dinero, de mi trabajo vivo apenas y Nova me robó unas cantidades de dinero necesito "
" ¿Perro boca abajo? " preguntó Rey intentando recordar cual era aquella postura. Era sencillo pero ver la complexión de su nuevo amigo hizo creer que aquella historia era real.
" Vamos a lo importante, ¿Por qué dices que Anakin no es hijo de Ben? "
" Yo solo se que ella dijo que tuvo un hijo de su primer marido. No se quien es Ben Solo, pero ese no era el nombre del primer marido. No me acuerdo de cual era su nombre, pero estoy seguro de que no era Ben. Era algo con K de Kilo… ¿Kilo Miel? ¿Kilo Reno?"
" ¿Kylo Ren? " preguntó la señora con un tono cansados, haciendo abrir los ojos del muchacho.
" Si, era esa cosa " lo reconoció enseguida.
" Madre mía… madre mía. " era la primera vez que veía como alguien tan fría y directa como ella caer de esa forma por algo que ellos dos no terminaban de comprender " Podéis estar tranquilos, Ben si es el padre del pequeño. Es solo una historia suya. Aunque ahora se puede hacer algo más por Solo en el proceso de divorcio, así que no te pierdas."
" Bueno, a seguir buscando trabajo " susurró Rey mientras se ponía de pie
" No tan rápido, Sunshine " con un simple gesto de mano, ella se volvió a sentar " Ya se que te has reunido con Palpatine "
" ¡¿Sheev Palpatine del Imperio?! " preguntó un tanto asustado Garven. Rey asintió completamente tranquila " Ese viejo tiene más pasta que Italia "
" ¿Cuándo me lo ibas a decir? " preguntó cambiando el tono de voz a uno mucho más serio y contundente. Rey miró para otro lado por la sensación de reprimenda que le estaba dando " Arregla tu situación y mantén a ese señor lo más lejos posible "
" ¿Por qué? " preguntó ella sin comprender
" Ese señor es el mal y lleva el imperio del mal. Te quier lejos " Al más puro tono de una madre, la señaló para dar más fuerza a su orden. Rey no podía dejar de sentir una oleada negativa dentro de ella, pues nunca había terminado de cumplir las ordenes de una familia de acogida jamás lo haría de una abogada que le decía verdades a medias.
Dieron por terminada la conversación y salieron del lugar. Su nuevo amigo vio que Rey estaba con el rostro completamente serio, pues a penas estaban avanzando en su cruzada contra aquella arpía rubia. En un intentó de animarla, el joven la llevó de compras por la avenida, cambiando un poco el tono serio. Pero aquello no hizo abandonar extrañas ideas que empezaban a surgir dentro de su pequeña cabeza. Aprovechó para hacer la compra de la semana, añadiendo ciertos elementos poco nutritivos pero de los que tanto Ben como Anakin querrían comer. Se quedaron a comer fuera y, con ayuda de Garven, ella pudo llevar todas las bolsas hasta la casa.
" ¿Estás segura que esta nueva esterilla le va a gustar a mi preciosa Bastila? " le dijo mientras separaban sus compras de las de ella. " ¿seguro que no prefería un perfume de esos de la televisión? "
" Todos los que estáis con Nova pensáis que hay que llenar de regalos pero no es así. Es un detalle que le va a encantar, estoy segura. Además, es un verde precioso. Venga, ahora ayudame a guardar toda la comida. "
Después de guardar absolutamente todo lo necesario, su nuevo buen amigo se marchó. Rey no pudo sentir más que lástima por él, se le notaba que aun tenía ciertas costumbres que con su nueva prometida no iba necesitar en lo absoluto. Se fijo en la hora y, completamente aburrida, decidió salir a pasear un poco. Cogió su bolso y, sin una ruta fija, decidió perderse por las calles de la ciudad hasta llegar al parque. Siguiendo el sendero con cuidado por las sandalias, acompañada de árboles cada vez más maltrechos que el anterior, buscó un sitio donde sentarse a contemplar el lago de los patos. Veía como familias empezaban a marcharse por el atardecer, niños dar gruesas migas de pan del día anterior junto con sus abuelos y jóvenes parejas de enamorados paseando con sus manos entrelazadas. En cierto modo sentía envidia de cada cosa que veía. Su situación había cambiado drásticamente y sabía que si se lo comentaba a la Rey del pasado no la iba a creer: sin empleo, con la casa de la que decían ser su madre, prometida sin anillo por un plan suicida, con un niño de 5 años del cual no sabía cuando era siquiera su cumpleaños y un supuesto abuelo malvado. Todo era completamente surrealista.
Pero había algo de todo aquello que odiaba más que cualquier otra cosa. Lo que más detestaba de todo aquello era no saber en que punto de la relación estaba con Ben Solo. Sentía que todo aquello era completamente irracional pues habían pasado de odiarse e intentar echarla del trabajo a dormir juntos en una cama. Se sonrojó un poco al recordar como se había acostumbrado a dormir contra su pecho desnudo. Ese imbécil de Ben tenía la capacidad de hacerse querer de forma extraña. Además, aquel detalle del libro le dio a entender que si la quería conocer más allá del extraño plan que tenían. Aunque aquello no tenía nada que ver con aquellos besos que estaban empezando a cambiarse. Lo que había ocurrido en la noche aun la tenía un tanto descolocado.
¿No sería, por casualidad, que Ben Solo, el oficinista amargado que hacía poco no cuidaba bien de su hijo, se estaba enamorando de ella?
Rey sintió que sus mejillas ardían como dos soles. Era imposible que él se hubiera enamorado de ella.
Agarró su teléfono y buscó el contacto de Ben Solo. Con las manos temblorosas, le llamó para pedirle que fuera a donde ella estaba. Sin dejar un momento de duda, él había accedido no sin antes pedirle que le facilitara la ubicación. Ella esperó paciente, observando como cada vez se quedaba más sola. Se encogió un poco en su sitio, no debió salir con aquel vestido y solo con aquella chaqueta.
No sabía cuanto había tardado Ben Solo en aparecer, para ella fue muy poco. Se sentó a su lado, su rostro revelaba inquietud ante la extraña llamada que había recibido. Con la mano le pidió que se acercara, a lo que el obedeció. Notó el frío que ella sentía, a lo que él se quitó su chaqueta para dársela. Él tenía una camisa de manga larga oscura, nada nuevo dentro de su repertorio. Ella apoyó su cabeza en contra de su alto hombro mientras buscaba las palabras con las que romper el extraño silencio que se había bloqueado entre ellos. Ben, de forma inconsciente, rodeo a ella con su brazo, buscando aproximarse más a ella.
" Ben, mírame " ordenó ella en un hilo de voz. Él se inclinó para poder ver los brillantes ojos de ella.
Rey se enderezó un poco y, sin previo aviso, beso los suaves y gruesos labios de Ben Solo. Necesitaba quitar aquellas dudas y no se le ocurrió otra forma. Para su sorpresa, con sus frías manos, ella misma agarró las frías mejillas de su compañero. Él se notaba que pedía más, dando una silenciosa respuesta a su secreta pregunta. Con suavidad se separó de él y abrió los ojos para ver la gran y sincera sonrisa que el joven Solo tenía. Se reía de la situación y la extraña mueca de sorpresa que ella misma estaba poniendo.
" Tienes maneras muy curiosas de decirme que me quieres " dijo él con cierto toque pícaro en sus palabras
" En verdad, quería saber si tu… bueno, eso " dijo ella soltándolo de golpe, quiso mirar a otra parte. " No es que te diga que te quiero ni nada parecido "
Ben no la dejó. Con su mano agarró el mentón de ella y la obligó a juntar sus labios una vez más. No había obligación alguna, solo el deseo de juntar sus lenguas una vez más. Los dedos de ella volvieron a acariciar sus suaves y frías mejillas mientras que él dejaba ese agarre para poder bajar por su espalda y empujarla más hacia él. En ese momento, la joven Rey Sunshine se dio cuenta de que era la mayor imbécil del universo. Aquellos labios, estar al lado de Ben Solo, la convivencia con su hijo Anakin y la mezcla de diversas situaciones hacía que, por primera vez en su solitaria vida se sintiera acompañada de una extraña pero preciosa familia. Familia que quería formar con el amargado oficinista que besaba sus labios y, al parecer, él también la quería en su vida.
En ese momento fue Ben quien rompió el contacto de forma abrupta, riendo. Completamente avergonzada y sin comprender la risa, Rey le dio una sonora bofetada y se puso a andar. El joven oficinista se dispuso a perseguirla, intentando aguantar aquella nerviosa risa.
" ¡No te enfades, por favor! " suplicó Solo una vez alcanzó el rápido paso de Sunshine. " Es que ha sido gracioso "
" ¡Idiota! ¡Imbécil! ¡Encima de que intento descubrir que siento por ti me haces esto! " le dijo mientras le intentaba golpear una vez más, pero el joven se protegía con insultante facilidad.
" Venga, te recompenso en casa… tengo el coche cerca " le dijo agarrando su mano con cierta mirada que hizo temblar a Rey. Delataba cierta ansia que ella podía leer entre medias y que le hizo erizar el vello de la nuca.
De una forma bastante torpe ella se tranquilizó e intentó entrelazar sus dedos con los de él. Se veían como adolescentes, completamente inexpertos, mirando para otro lado mientras que sus manos intentaban unirse de forma suave. La mano de ella estaba completamente helada mientras que la de él se notaba cálida.
" ¡Anakin! " se acordó ella de pronto, rompiendo la unión que tanto les había costado " ¡No lo hemos recogido! "
" ¡Tranquila! Mi madre lo ha recogido y nos esperan en casa " dijo él mientras intentaba recuperar la mano de ella, sin éxito.
Completamente fastidiado por la situación, a Ben no se le ocurrió otra que agarrar del brazo de ella y obligarla a abrazarla para tranquilizarse. Su camisa se notaba fría, no era como el contacto nocturno de sus desnudos pectorales. Siguieron su camino hasta el coche, donde Rey se fijo que estaban completamente solos. Se sentó en el copiloto después de dejar en los asientos traseros. Ben no tardó en subir la temperatura de la calefacción.
" Gracias, Ben " dijo ella un poco sonrojada mientras se quitaba su chaqueta.
Se fijo en como la mirada de Ben se perdía en sus desnudos hombros y tragaba saliva. Se estaba conteniendo. No pudo evitar preguntarse, con cierta malicia, desde cuando tenía aquellos extraños y rojos pensamientos. Su risa no paso desapercibida, a lo que el rostro de él cambio a uno que ella no pudo identificar.
Pronto se arrepintió de aquello.
Se quitó el cinturón de seguridad y se inclinó hacia ella. Pensó que le iba a volver a besar, pero fue directo a su oreja a susurrar con una grave voz seductora palabras vergonzosas. Sentía que había mojado levemente las bragas.
" Tranquila, boomer, esta noche dormirás poco " fue lo último sensato que dijo.
Su mano dejó la palanca de marchas y, juguetona, pasó por sus frías y desnudas piernas hasta por debajo de la falda, llegando con facilidad a sus partes intimas.
" Aquí no " suplicó ella a pesar del placer que estaba sintiendo por culpa de los dedos de Ben
Hizo oídos sordos y siguió jugando por encima de la fina tela de la ropa interior. Con un silencioso permiso de ella, se hizo hueco para poder tocar sin muros. Estaba completamente húmeda, por lo que sus dedos lo tenían más fácil para dar ese placer que silenciosamente pedía. Completamente sumisa, arqueó la espalda hacia adelante y dio un leve y agudo aullido de placer mientras que él seguía tocando su entrada, haciendo énfasis en su clítoris. Ante esa respuesta, Ben no dudo en introducir dos de sus dedos dentro de ella, logrando que sus gritos fueran un poco más altos pero igual de agudos. Su rostro suplicaba más mientras que con sus manos se quitaba las tiras de su vestido y sujetador para dejar sus pechos al aire. Completamente extasiado ante la vista, Ben no titubeó a la hora de inclinarse para poder lamer y mordisquear como un niño el pezón que le cogía más a mano. Rey ya no contenía su voz.
Pero Ben paró.
Debía parar.
" Más en casa " dijo mientras sacaba sus dedos y los lamía con cierto erotismo que solo hizo sonrojar más a Rey.
" Pisa el acelerador, Solo " dijo entre jadeos ella, ansiando llegar hasta el final.
Cumplió las órdenes de ella y llegaron a la casa en un abrir y cerrar de ojos. Ella se revisó a tener su apariencia correcta a la par que él se veía completamente normal, como si hacía un momentos no hubiera hecho nada indecente con su acompañante.
Subieron a la casa y vieron como Leia salía de la habitación del pequeño Anakin.
" Estaba agotado así que cenó un poco y se quedó dormido. Rey, tenemos que hablar "
" Otra vez no... " susurró ella completamente nerviosa. Quería que la vieja señora Organa se marchara enseguida para poder terminar cierto trabajo.
