Capítulo XXV

¿Grayson...?

El característico pitido de aquellas máquinas retumbaban por toda aquella habitación blanca de hospital, para muchos sería molesto hasta podría llegar en rayar en lo tedioso pero, para los visitantes de aquel cuarto ese sonido les llenaba de tranquilidad como de esperanza, a la espera de ver aquella persona despierta en sus cinco sentidos. Sobretodo la pequeña familia del pelinegro, que estaban ansiosos de ver al chico abrir sus ojos y de escuchar su voz de nueva cuenta como esa sonrisa que tanto lo caracterizaba.

-Hey Mary, ¿Porqué no vamos a ver a Jay?-preguntó Lyon, a la pequeña niña de cabello negros. La menor asintió mientras tomaba la mano de chico mitad gato, y este dio una mirada triste al padre de la pequeña antes de salir de la habitación.

Habían pasado cinco meses del rapto de Dick Grayson, alias Nightwing, hasta que por fin Tim logró dar con la pista del chico y con ello dio el aviso al resto de la familia coordinando el rescate y con ello alejando en todo esto a Damian, por miedo a que este cometiera el error de dejarse llevar por la rabia, al momento de que los vigilantes de Gotham junto con ayuda de las aves de presa entraron en la madriguera del payaso comenzaron a movilizarse en medio de u guerra entre los secuaces del guason y el mismo; lo que no contaron los chicos fue que la misma Harley había suplantado al payaso y que este no sólo estaba a punto de matar a Dick sino que también al joven séptimo Robin, porque este había entrado por una ruta diferente y de paso encontrado donde estaba su tío acróbata. Lo que no contó el joven maravilla fue que el payaso lo esperaba y lo atacó a palancazos iguales o peores que su propio padre. Cuando Red Hood junto con Red Robin entraron a la estancia la ira de ambos padres, más que todo del mercenario salió a flote y se lanzó contra el psicópata, mientras que tercer petirrojo revisa el estado de su hijo y hermano mayor, descubriendo que las heridas de su pequeño no eran graves nada comparado al estado del primer Robin.

En medio de la pelea se hizo la aparición de Batman al rescate, que ayudó a Red Hood de darle la peor paliza de sus vidas al maldito monstruo hasta que este murió ninguno de los dos aclaró quien fue el que lo hizo, aunque todos sabían que el posible el verdugo de aquel psicópata y que asestó el golpe fatal debió ser el mercenario por su odio no sólo de ser el causante de su muerte sino que también el que casi manda a la tumba a su babybird y que se atrevió en replicar sus heridas en su hijo mayor. En medio de todo eso, Tim ya se había llevado a su hijo y a su hermano mayor con ayuda de Cass a un centro médico, claro escondiendo las identidades de ambos.

Jay tenía tres costillas rotas, sus dos pierna y brazo y hombro derecho fracturada levemente, un corte en la cabeza, corrió mucha suerte que sus padres llegaran a tiempo antes que lo hubiesen matado a golpes allí mismo, seguía una pequeña temporada en el hospital hasta que sus costillas de su abdomen estuvieran curados. Con Dick, era otra historia y una más dolorosa, por qué los médicos descubrieron al igual que el segundo y tercer petirrojo que el chico de sangre gitana había sido torturado no sólo físicamente sino hasta sexualmente, varios huesos rotos y tristemente su espalda y piernas estaban severamente lastimadas tanto que los doctores no daban señales buenas a lo que fuera pasar si es que el chico abría los ojos, ya que no salía de su estado de coma como también tenía un estado de desnutrición y deshidratación severa.

-Lyon, ¿Cómo está el tío Dick?-preguntó Jay más tranquilo y libre, después de que su abuelo Bruce se llevará a la pequeña Mary a comer a la mansión junto a su pequeño hermano James y tías Cass y Bárbara. Lyon estaba sentado en la silla de la habitación en posición india, viendo al menor con algo de tristeza y dolor por estar casi todo enyesado.

-Aún no despierta, pero según leí y escuche de los doctores que lo atienden el no tardará en hacerlo-le aclaró con total calma pero a la vez sin quitar ese deje de tristeza, él mitad gato que se había quitado un rato su gorro por el calor que le producía llevarlo encima, dejando sus oreja libres.

Para Jay su único confidente que nunca le mentiría del estado de su tío era Lyon, el cual se aventuraba en robar la información de los chequeos médicos y demás informes ni hablar de escuchar las conversaciones entre los profesionales de salud daban sobre el caso, aunque muchas veces el mayor le replicaba que debía concentrarse más en su salud que en la ajena, más teniendo casi todos los huesos rotos de su cuerpo y laceraciones demasiadas profundas en su piel de su espalda que dejarían cicatrices horrendas.

-Sabes, según escuche también, ya te darán el alta. Muy pronto, regresaras con tus padres-dijo emocionado Lyon y dandole una sonrisa que fue correspondida por el menor. El hijo adoptivo de Selina tuvo que acercarse al petirrojo al ver que este hacia intentos de querer levantarse más de lo permitido por sus costillas, y tuvo que detenerlo para evitar que se lastimara-. Oye si te dije que te dan el alta, no es para que estropees todo el trabajo de los médicos y te perfores algún órgano, idiota-le regaño molesto.

-Solo quiero ir a ver a mi tío Damian-le respondió el menor con seriedad. Dejando desconcertado al chico de ojos amarillos e idénticos a un felino allí mismo.

Jay había recibido claramente visita de todos sus familiares, todos excepto uno, su tío Damian. Este se rehusaba a verlo por sentirse culpable de arrastrarlo hasta segundo supo de mano de su propio tío Terry, este le había retirado el manto de Robin irremediablemente por temor de que esto se volviera a repetir o en el peor de los casos muriese, lo único que no quería Damian era tener el repudio y odio de sus hermanos por causar la muerte de su sobrino; pero sorprendentemente los dos padres del chico no le guardaban rencor ni sentimientos parecidos, ellos ya tenían de ante mano que su hijo sería la carne fresca de aquel payaso en cualquier momento y no podrían siempre mantenerlo alejado de este o su mundo después de colocarse el manto por primera vez.

Lyon se quedó lo que resto del día junto a su compañero y amigo, hasta que el horario de visitas dio su fin pero eso no evitó que más tarde esa noche el entrara por la ventana de la habitación del chico para poder verlo y seguir vigilando de que no fuera hacer nada estúpido, como desgraciadamente su genética lo dictaba debes en cuando.

Cuando el hijo mayor de la pareja Todd salió del hospital y con suerte caminando con ayuda de su pierna izquierda mientras la otra seguía enyesada al igual que su brazo, regreso a su casa donde sus padres a parte de seguirlo aún dando su cariño y abrazos más que todo Tim, también recibió un pequeño castigo por desobedecerlos e irse a enfrentar solo al Joker. Como también supo por parte de su abuelo Bruce, la irrevocable y definitiva suspensión de su traje de Robin por parte de la decisión de su tío Damian, y sin ninguna posibilidad de volver a ser el chico maravilla.

El menor había intentado con todas sus fuerzas hacerlo cambiar de parecer pero nada sirvió, el solo lo ignoro y mantuvo el traje como las demás réplicas de los demás Robin bajo llave y con código, el cual siempre cambiaba cada día y a una hora al azar. Abogar con su abuelo no sería de ayuda y solo causaría más problemas, era lo que dejó en claro su bisabuelo Alfred al primogénito de los Todd que rendido y aceptando su derrota regreso a su casa en compañía de su amigo Lyon.

~...Continuará...~