Tardé mucho tiempo pero más vale tarde que nunca
Les dejo el penúltimo capítulo
Desde que te vi
Capítulo 25
Miedos
Si la vida me permite a lado tuyo
Crecerán mis ilusiones no lo dudo
Si la vida la perdiera en un instante
Que me llene de ti para amar después de amarte, vida
No tengas miedos ni dudas
Este amor es demasiado bueno
Que tu seras mi mujer
Yo te pertenezco todo entero
Mira mi pecho, lo dejo abierto
Para que vivas en el
-Sí mami, estoy bien - le decía Ginny a Molly, por teléfono - Lamento lo que sucedió. Mira, íbamos a esperar a que cumplamos los tres meses, pero se filtró la noticia...Dile a papá que esté tranquilo, yo me siento...-sintió un gusto amargo en la boca y se le vino una arcada- Mami, tengo que dejarte... Liz me llama - mintió - Sí...sí...-cortó.
Corrió hacia de la suite que compartía con Harry, y llegó a tiempo al inodoro. Vomitó todo lo que había comido en el día, incluido el desayuno. Se secó el sudor de la frente, y tiró la cadena, profiriendo una palabrota. Se sentía pésimo, muy mareada y con náuseas. Empezó a lavarse los dientes masticando pensamientos. Estaba angustiada, por supuesto no confirmaron el embarazo a los medios pero sí lo hicieron con los Weasley.
Entre Harry y Ginny las cosas estaban tensas. Hacía días que no dormían juntos, la discusión debido al incidente de Ayleen, enfrió la relación justo cuando sabían que esperaban un hijo.
Justo en ese momento, su novio entró al baño.
-Hola...-ella levantó la cabeza.- ¿Qué te pasó?
-Nada...-se secó la cara con una toalla, evitando sus verdes ojos.
Harry frunció el ceño. Hacía días que no se hablaban, y él dormía en la habitación de huéspedes. Solo no insistió para no alterarla por su embarazo, pero ya no soportaba más esa distancia entre ellos. Necesitaba contenerla, acompañarla. Iban a ser padres, y la pareja estaba más fría que un témpano. La amaba como siempre, eso lo tenía claro, y era el motivo por el cual no se iba a quedar quieto.
-Dime la verdad...-le pidió en voz baja- ¿Vomitaste?
-Sí.-admitió ella, rascándose la cabeza.
-Deberías acostarte un rato - recomendó, preocupado.
-Estoy bien. - dijo seria. Harry supo que era mejor no sobreprotegerla, se armó de paciencia para dialogar sin discutir.
-¿Hablaste con tu madre?
-Bien, se sorprendieron un poco... pero bueno, el daño ya está hecho - dijo Ginny resignada.- De todos modos mis padres y mis hermanos están contentos con la noticia -se miraron, sin sonreír- Quiero esperar para decirle a Thiago y Liz, no me siento preparada.
-Sí, creo que es lo mejor - convino.
Ginny recién en esos días empezaba a caer que estaba realmente embarazada. Ante los primeros síntomas, empezó a digerir la fuerte noticia que llevaba un niño en su ser, y era su responsabilidad. Sentía terror, miedo, alegría, todo junto, y para colmo de males, con Harry estaban distanciados. Sabía que él no se acercaba más de lo necesario para no generar una discusión fuerte, porque ella estaba enojada con el. Su orgullo no le permitió decirle cuánto lo necesitaba en aquel momento en él que estaba muerta de miedo. Por una cuestión obvia, era ella quien cargaba con la responsabilidad de gestar a su hijo, y la soledad más la distancia con Harry, la deprimió mucho.
-Estás muy pálida, Ginny. - lo oyó decir.
-Seguiré tu consejo, voy a acostarme un rato... aprovecho que Liz y Thiago están con Antuan y Orbit.-se giró para irse y él la siguió.
-Oye, Gin, no podemos seguir así .-le rogó desesperado.- No aguanto más la distancia que pones entre nosotros...
-Yo tampoco...-admitió y Harry que su corazón latía muy fuerte - Es que prefiero no discutir.
-Ni siquiera me permites ver tu vientre, ¿tan enojada vas a estar? -dijo triste.- Ya te dije que lo de Ayleen...
-No repitas el nombre de esa culebra -lo interrumpió duramente.
-¿Y si hablamos en buenos términos? - propuso mordaz.
-Prefiero no hablar de esa mentirosa...-le dolía la garganta de contener el llanto.
Harry arrugó la frente al ver sus ojos aguados.
-¿Qué te pasa? Te noto angustiada, hablemos...
-¿Es que no lo entiendes? -se le quebró la voz, Harry se estremeció. ¿El bebé tenía algún problema?
-Explícame que te sucede...
-¡Fue una locura buscar un hijo! -Ginny empezó a llorar desesperadamente- Me encargo de decirle a todo el mundo que estoy bien, que estoy tranquila, que no me importa que todo el mundo mágico sepa la noticia sin mi consentimiento...-derramaba lágrimas sin control, presa del miedo - ¡La verdad es que estoy aterrada! Siento que...siento una angustia... tengo mucho miedo... no se sí podré...depende de mi... el bebé..y tu solo...- decía entre espasmos.
-Ginny, por favor, cálmate... te puede hacer mal - la abrazó y ella se refugió en sus brazos, y recién allí supo cuánto lo había necesitado..- Tranquila, ven, vamos así te recuestas, te veo muy pálida.
La condujo a la cama king size de acolchados color crema; ella se sentó, sin parar de llorar. Eso era extraño, evidentemente estaba afectada por lo que había pasado. Harry sintió un latigazo de odio hacia Blaise Zabini, era su culpa que Ginny estuviera sufriendo.
-Escucha, mi amor, no estás sola - susurró y la abrazó tocando su pelo - Yo también tengo miedo, es lógico que nos pase, no hay un libro para ser padres...
-Yo pensé que sería más fácil...-expresó, en un susurro.
-Cuéntame que te preocupa...
-Siento mucha responsabilidad, siento que... tengo miedo a que le pase algo... no llegar a...
-Shhh... ni lo digas, eso no sucederá...todo va a estar bien, tendremos nuestro bebé, llegarás bien a los tres meses.- aseguró acariciándola- Es importante que vayamos a ver a un obstetra.
-No, aún no.
-¿Qué?
-Tengo miedo, y hay muchos problemas en la empresa, Neville está buscando la fórmula de Post Mortem y yo...
-Me importa una mierda la poción- dijo serio.- Debemos sacar un turno al obstetra mañana mismo, no quiero esperar un minuto más.
-Está bien...no conozco ningún profesional, podríamos preguntarle a Neville, que nos recomiende a alguien.-él asintió.
-No veo la hora de ver a nuestro bebé...-sonrió, ilusionado. Ginny correspondió esa sonrisa.
-Yo también quiero verlo... tanto como quiero reventar a Zabini... por su culpa mis padres se enteraron y tuve que dar explicaciones... - se quejó furiosa.
-Lo se, fue muy injusto, pero no te alteres.
-Neville lo va a lograr, es un genio... cuando logre preparar Post Mortem, la sacaremos al mercado antes que ellos...que Tysana reviente. Podemos quedarnos tranquilos porque sus empleados no se quedarán en la calle, de todas maneras...-Harry no podía creer su lado vengativo, ni mucho menos sus cambios de humor - y lo vamos a hacer mierda...-terminó rencorosa.
-Bien, pero tu tranquilidad es lo más importante, si? - puso una mano en su vientre y Ginny lo miró - ¿Hacemos una tregua? Quiero vivir esto contigo, debemos estar bien, por favor.
-Sí, lo sé - bajó la mirada, y puso su mano encima la suya - Te necesito mucho, Harry, tengo miedo. Un bebé tan chiquito será mi responsabilidad, la nuestra...
-Yo también tengo miedo, pero es algo hermoso y los dos lo deseábamos. -murmuró el, encerrándola en sus brazos y besando su pelo.- Tendrás todo lo necesario.
-Es tu contención lo que necesito - aclaró Ginny - Lo único que te pido es que no te pongas pesado con los cuidados, jefecito -él sonrió.
-Me da mucha nostalgia que me llames así. - ella suspiró, también sonriendo.
-No hace ni dos años que nos conocimos, y ya tenemos dos hijos y uno camino...-comentó incrédula - Es muy loco, no?
-La loca del auto...-Ginny gruñó - me haces muy feliz aunque peleemos cada tres horas. No podría vivir sin ti y nuestros hijos...-Levantó la blusa y besó su panza. Ginny sonrió y enredó sus dedos en su cabello. Harry la miró detenidamente.- Ya tienes una leve curvatura.- comentó sorprendido.
-Sí, y eso que solo tengo unas...siete semanas, creo... -dijo sonriente- Debe ser muy gordo, ¿no?
-Un pequeño lechoncito -la besó en el cachete - Cuando lo tenga en mis brazos seré muy feliz. Será un varón, ya verás.
-Yo siento lo mismo... Qué emoción cuando toquemos sus piecitos chiquitos- dijo de repente exaltada-
-Tus cambios de humor son terribles, Ginevra.-ella hizo un sonido gracioso.- Debemos escoger el nombre...
-¿Me lo preguntas en serio? - lo miró como si estuviera loco.
-Sí, claro.
-James si es niño y Lily si es niña. - simplificó.
-¿De verdad lo harías por mí?
-Me encantan los nombres de sus abuelos - lo besó - Por cierto, Jefecito...
-¿Qué?
-Si te veo nuevamente cerca de Ayleen, te mato, ¿me oíste? - él rió - Hablo en serio, Harry Potter, dormirás en el jardín por un mes...o directamente, te echaré de aquí.
-¿De nuestra casa? - dijo riendo.
-No estoy bromeando.
-Capté el mensaje, pendeja...
-Hey!
-¿Nos casamos? -dijo el sin pensar. Los ojos de Ginny se desorbitaron.
-¿Estás jodiendo?
-Claro que no, deberíamos casarnos.-enfatizó Harry.
-Ahora no! otro día, jefecito - bromeó, haciéndolo reír.- Estoy cansada, tengo sueño y los pies hinchados.
-Estás muy loca, eh?
-Esperemos que nazca el bebé, no voy a casarme embarazada.
-¿te importa eso?- se sorprendió.
-Claro que sí, pero no por una cuestión moral. Tú sabes, quiero beber alcohol y bailar hasta las seis de la mañana...la novia tiene derecho a reventar la noche y aplastar cucarachas! - carcajeó.
-Eso es verdad...yo quiero hacer lo mismo.-la besó con ganas, y deslizó su mano por la espalda, colocándose entre sus piernas.
-No es lo único que quieres hacer, no? - él negó con las pupilas dilatadas.
-Quiero poseerte... recorrer tu cuerpo..-acercó sus labios a los de ella- Lamerte...besarte...-Ginny sonrió, y se mordió el labio.
-Ya me siento mejor - dijo gimiendo, Harry besaba su cuello y su oreja.- Oh...
Harry se quitó la remera y el patalón con una agilidad pasmosa. Ginny desabrochó y tiró su corpiño a un lado. Harry bajó el cierre de sus jeans y lo deslizó alejándose un poco de ella, admirando su tanga color rosa. Su cintura perfecta, su ombligo ahora sobresalía un poco y sintió mucha ternura al saber que llevaba un hijo suyo en su vientre.
-Eres perfecta, Ginevra.- desesperada, le agarró el trasero y lo aprisionó así misma -Ohhh..estás estimulada, amor - sonrieron cómplices.
-Sí, quiero sentirte.
El le tomó las manos por encima la cabeza.
-No puedo esperar más..-le corrió la tanga, sin quitársela y la penetró en un movimiento.
Harry empezó a moverse, entrando y saliendo de su cuerpo, transpirando cada vez más. Ginny gritaba como loca, desesperada. El tocó su clítoris mientras no dejaba de hacerle el amor con más entusiasmo. Harry envolvió un pezón con la lengua, agitado, mientras sus caderas se movían, se hundía en ella una y otra vez.. Subió sus piernas a los hombros y empezó a embestirla con más entusiasmo. Ginny ladeó la cabeza para atrás con los ojos cerrados. Luego cambiaron la posición y se quedaron sentados, Harry sabía que ella disfrutaba mucho esa posición. Ginny cerró sus piernas en la cintura de Harry empezó a moverse con balanceos ó las uñas en su espalda gritando cada vez más, y mordió el cuello de su novio. El sonrió y pasó una mano por su espalda transpirada, feliz de tenerla entre sus brazos...su mujer aceleraba cada vez más las estocadas, desesperada, gritando al compás del placer. La sintió acabar con un fuerte grito y la tomó de la cintura; empezó a subirla y bajarla con más ansiedad, gritando como loco. Minutos después acabó dentro de ella. Cayeron en la cama transpirados, jadeando.
-Te extrañaba...-le confesó él.
-Solo pasamos una semana sin tener relaciones.
-¡Estábamos noche de por medio, fue una tortura! - le recordó dolido. ¡Tuve que tocarme todas las noches!, pensó, pero evitó decirlo.
-Lo siento, estaba enojada - bostezó - Además me muero todo el tiempo...tu querías que me embarace ahora te la aguantas, jefecito - bromeó.
-Estoy feliz- confirmó él - ¿quieres comer algo? Debes tener el estómago vacío...
-Helado, un sandwich de miga...y un plato de spaguettis...- enumeró, convencida. Harry se apoyó en su mano y la miró.
-¿En ese orden? -sonrió por la comisura de sus labios, divertido
-Algo así - volvió a bostezar y lo abrazó.- Solo quiero el sandwich y el plato de Spaguettis.- Harry sonrió y le hizo una caricia.- El helado para más tarde.
-Orbit se encargará... ahora descansa, me quedaré hasta que te duermas...-le tocó el pelo.
Dos días más tarde.
Ginny bajó de su camioneta Chevrolet, abrigada con un saco de paño negro y muchas bufandas. La ola polar de noviembre se vino abruptamente. Sacó una bolsa de caramelos de frutilla y comió uno, masticando. Habían sacado turno con un sanador para hacer la primera ecografía ese mismo día, y la mantenía nerviosa. Tuvo un sueño espantoso la noche anterior, Ayleen Forster la acusaba ante Harry de que su hijo no era suyo, y él no le creía... se despertó sumamente angustiada y desayunó. Harry aún dormía con los niños, y sin decir nada, se fue rumbo a la empresa. La cabeza le explotaba de tanto pensar. Tocó su vientre, y se metió en el ascensor. Sonrió al verse en el espejo, recordando que allí se había dado su primer beso con Harry.
"Celos de esos que te revientan la cabeza, que te acorralan, que te cortan la respiración, de esos que te hacen explotar de la bronca y del odio. ¿Entiendes de lo que te hablo?"
-Tu papi es celoso, bebu - le dijo confidencialmente.
Caminó por el pasillo del octavo piso donde estaban los laboratorios, y entró sin golpear al despacho de su jefe, Neville Longbottom. El científico estaba sentado en su escritorio rodeado de una pila de libros, enfrascado en la lectura.
-Ginny, buen día, llegaste temprano...
-Buen día...lamento no haber golpeado. - se quitó el saco
-¿Como reaccionó tu familia cuando leyó El Profeta?
-Estaban algo ofendidos, pero al final terminaron comprendiendo que Zabini filtró el dato, y no lo tomaron como una omisión - sacó otro caramelo y le ofreció uno, Neville negó - Tengo una ansiedad que no soporto.
-Es normal.
-Quería pedirte una recomendación, necesito un obstetra y no conozco a nadie... - dijo sonriendo.
-Ah, tengo el médico perfecto para recomendarte. Es sanador, también - bostezó y sacó una tarjeta de su billetera- Robert McGiver, eminencia...-se la entregó.
-Gracias...-la guardó en su bolsillo- ¿Dormiste aquí? - quiso saber Ginny.
-Sí, no tuve opción. Como verás, estoy intentando buscar la fórmula de Post Mortem. - pasó las manos por su cara, se veía agotado.
-¿Leiste el proyecto de Ayleen? - lo indagó.
-Acabo de terminar de leerlo...-dijo Neville.- Toma, fíjate en la parte de la preparación y los ingredientes... saca tus propias conclusiones.
Ginny leyó y cambió la cara súbitamente. Levantó la vista para mirar a su jefe.
-Es...
-Sí, es una fórmula trucha - confirmó Neville con un gesto triunfal.
-¿Una trampa? - Lo miró.
-Es probable, aunque tengo dudas. Ayleen no podría saber eso, no tiene suficiente conocimiento. Quizá creyó que nos ayudaba...
-¡Vamos Neville!- exclamó, escéptica- Esa perra lo hizo apropósito, ¡ahora me cierra todo! Solo quiere que PotterAndPotions quiebre...-tiró bruscamente el cuaderno del proyecto al escritorio.
-La buena noticia, es que quizá podamos prepararla, invirtiendo cinco millones...tengo amigos que pueden conseguirme ingredientes más baratos, me deben un par de favores..- dijo confidencialmente.
-¿Es legal? - inquirió arqueando una ceja.
-Bueno...no se puede decir que es ilegal... - se puso rojo.
-Con eso dijiste todo - suspiró -¿PotterAndPotions puede quebrar?
-No, en caso de decidirnos, vamos a dividir las partes entre Draco, Harry y yo.
-Bien...si logramos prepararla, les saldrá el tiro por la culata...pero antes deberíamos cerciorarnos que esto no sea una trampa.- opinó Ginny, rascándose la barbilla.
-¿Para qué?
-¿Me lo preguntas? ¡Para no arriesgarnos en vano!
-Ginny, esta fórmula de Post Mortem es trucha, ¿qué importa si Ayleen nos mintió o lo hizo porque es una ignorante? -planteó Neville, categórico.
-A mi sí me importa, porque sí fue una trampa me las va a pagar - dio un puñete en la mesa, y sacó otro caramelo de la bolsa. Neville parecía alarmado por su reacción.- Perra maldita...
-Tu no estás en condiciones para enfrentarla... estás embarazada, y esa debe ser tu prioridad.-dijo Neville infelixble- Hablo en serio, no deberías hacerte la detective.
Ginny leyó en sus ojos una certeza: le contaría a Harry quería vengarse de Ayleen o investigarla.
-Pretendes que te ayude a preparar la poción o no? - siseó altanera.
-¿Me estás extorsionando a cambio de mi silencio? - dedujo, ofendido.
-¡Qué rápido eres, amigo! Crees que no se que estás pensando en llamar a Harry y contarle sobre esta charla?- retrucó Ginny con indignación.
-¡Es mi socio! -gruñó, preocupado - ¿que te propones, exactamente?
-Voy a seguir a Forster, voy a escuchar sus conversaciones y me quitaré la duda.- decidió con fervor.
-Te volviste loca, si llegan a descubrirte... ¡estás embarazada, Ginevra, piensa un poco!- se desesperó Neville.
-Estoy bien, me siento perfectamente!
-¿Como harás para averiguar eso sin que te vean? ¿Una capa invisible? ¿Poción Multijugos? Tysana debe tener cámaras para protegerse de intrusos...-la previno.
-La poción de invisibilidad - dijo con entusiasmo - ¡Es infalible! Y servirá para averiguar todo... no podrán detectarme...
-No, de ninguna manera - se negó rotundamente Neville.
-Puedo beberla, no me hará daño! - arguyó ella.
-Olvídalo, no te daré una dosis.
-Es importante Neville... y sabes que el bebé no corre riesgos, nunca haría nada que lo lastime.
-¿Quieres que Harry me mate? - dijo inflexible- No pienso cargar con la culpa si te pasa algo a ti o a tu bebé..-ella despegó los labios para replicar- ¡no lo digo por la poción! Se que no te hará daño, pero si te descubren te verás en peligro... ¿como crees que reaccionaría Zabini?
Ginny respiró hondo. No quería dar el brazo a torcer, pero sabía que Neville no iba a apoyarla en su decisión.
-Está bien...-fingió estar de acuerdo.- Tienes razón, es suficiente con saber que el proyecto no les sirve...
Neville la miró, perplejo.
-Me parece extraño que entres en razón, pero me alegra
-No te sorprendas, mis cambios de humor están a flor de piel...-Neville sonrió.
-¿Te reconciliaste con Harry? - inquirió
-Sí, nos reconciliamos - confirmó sonriendo apenas.
-Me alegro, era hora que lo perdonaras.
-Estuvieron muy mal los tres.- él se señaló a si mismo.
-Te recuerdo que ahora eres tú quien quiere hacer competencia desleal. -retozó Neville.
-Es cierto, pero ahora lo merecen... de todos modos, yo no anduve confraternizando con mi ex...-enunció, seria.- Potter estuvo pésimo.
-Okey, si se reconciliaron es un tema cerrado.
-Digamos que si - se puso de pie - Debo ir al laboratorio.
-No puedes, están trabajando con venenos.-le avisó Neville.
-¿Entonces qué haré durante todo el día? - se ofuscó - ¡Necesito trabajar! O voy a terminar pesando noventa kilos, solo pienso en comida! - agregó, mirando la bolsa de caramelos vacía.
-Puedes ayudarme leyendo un poco sobre Post Mortem, así me das una opinion más específica - se puso de pie - Iré a darme una ducha, te dejo los bocetos que he hecho...vuelvo en un rato...
-Está bien...
Cuando Neville cerró la puerta Ginny se puso de pie. Abrió el cajón y revolvió un poco, encontró una cinta aisladora, agarró la butaca con rueditas y llevó a un vértice del despacho, y una cinta aisladora.
-Ya que utilizar la varita será imposible... métodos muggles...-murmuraba. Se paró en la silla y tapó la cámara con varios pedazos. -No permitiré que te salgas con la tuya, Forster, ni que perdamos dinero.
Sacó la varita y abrió el placard de Neville. Dentro había un refrigerador camuflado. Sabía muy bien que allí guardaba datos confidenciales y una muestra de cada poción que habían realizado, y sus fórmulas.
-Antigripal, crema antiarrugas...¡ja, yo cree esa publicidad, fue un éxito! Por eso Charly y David me aman - se jactó risueña - A ver qué más tenemos...fórmula de los maquillajes, el perfume "Poesía eres tú"...¡lo amo, cuantos recuerdos! - hizo un mohín aniñado- y... ¡aquí está! - sacó un frasquito pequeño de poción de invisibilidad -Con sorbo bastará...
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Harry estaba preocupado. Ginny le había dejado una breve nota para avisarle que decidió irse temprano a la empresa porque estaba ansiosa y prefería tener la mente ocupada. La llamó tres veces y no contestó su celular. Luego le envió un mensaje que ya tenía el dato del obstetra y al final de la jornada tenían que ir a verlo para la primera ecografía. Harry no se contentó con ese mensaje. No era una actitud propia de ella. Después de dejar a Liz y Thiago en el colegio, se encaminó a PotterAndPotions en su Audi R8. Tenía un mal presentimiento, y no sabía porqué, pero su intuición rara vez fallaba.
Entró al piso, y chocó con Hermione que venía con unas planillas de ausentismo en la mano.
-Buen día - la saludó.
-Para ti no tan buenos - escrutó su expresión- ¿Estás bien? No me digas que sigues peleado con Ginny!...-Harry negó.
-Hablamos y nos reconciliamos -dijo sonriendo amargamente.
-No te veo muy feliz que digamos.
-Se fue a las seis de la mañana de la mansión, y no responde su celular - le contó - Estoy preocupado, quiero preguntarle a Neville sí sabe algo...
-Tranquilo, Harry... mira, me fijé en el ordenador e hizo el ingreso a la empresa, pero luego salió nuevamente, quizá fue al centro comercial, o tuvo un antojo, ultimamente se la pasa comiendo caramelos de frutillas... o tal vez fue a comprarle ropa para él bebé...estaba entusiasmada con eso...
-Es raro, no me gusta todo esto. Está furiosa por lo que hizo el forro de Zabini.-dijo compungido - Nunca la vi así, te lo juro.
-¿Crees que fue a buscarlo? -preguntó escéptica.
-Espero que no haya cometido semejante idiotez, no sé de lo que soy capaz.- pasó una mano por su cara.
-No te adelantes, Harry, ya contestará.-miró su agenda-Tenemos una reunión Charly y David, tienen una propuesta de sacar un nuevo perfume...
-Cierto, tengo la cabeza en cualquier lado...-se tocó la frente.
-Sí, están ansiosos por lanzar una fragancia nueva, dado él éxito de "Poesía eres tú"
-Dime que no vamos a trabajar con Magic Fragancias...-dijo Harry, dado que ni recordaba los detalles del proyecto.
-Vives en Júpiter, - él asintió -No, Lewis queda afuera, será una fragancia exclusiva... -Bajó la voz para añadir- Charly y David no saben de Post Mortem - susurró - Lo estuve pensando, y no se sí estamos en condiciones de desembolsar tanto dinero, quizá debamos elegir uno de los dos.
-Lanzaremos el perfume, Post Mortem es un proyecto crudo. En caso de invertir, será con ahorros de Draco, Neville y yo...-explicó Harry, no muy convencido.
-Déjame decirte que deberían meditarlo.-murmuró abrazándose a las carpetas.-Me parece una locura...
-¿Como están las cosas con Ron? - dijo Harry, cambiando de tema.
-Sí - sonrió, y sus mejillas tiñeron de rosado - Me invitó a París. ¡Le está yendo muy bien en la empresa de seguridad!
-Me lo contó Ginny... espero que estén aquí cuando nazca nuestro bebé, serán los padrinos.
-¿De verdad? - dio saltitos de emoción - ¡Tendré un ahijado! - lo abrazó.
-Ya dejen las cursilerías - los regañó Malfoy, acercándose.- Nos están esperando Charly y David para hablar de la nueva fragancia...Finningan está comentando los números y prefiero no perderme detalle.
-Bueno, vamos -miró alrededor - ¿Dónde se metió Neville?
-Está descansando, durmió aquí, se obsesionó con esa cosa...- le informó Hermione, disgustada. -Vamos, después lo hablamos con él...
-¿Tu muñequita?- preguntó Malfoy a Harry riendo.
-Se llama Ginevra! - lo corrigió, enojado - Salió, no sé dónde fue... - fulminó a Draco para que no sé atreva a acotar nada al respecto.
-Pensé en un nombre para el perfume - comentó de pronto Hermione.
-¿Cuál?
-"Desde que te vi" - los miró alternativamente - ¿No es perfecto?
-No me gusta! - dijo Malfoy, mientras entraban al décimo piso - Es ambiguo.
-¿Por qué dices eso?
-¡Está sujeto a miles de interpretaciones, San Potter! - Hermione gruñó - Es la verdad, Granger... piénsalo, "Desde que te vi... ¡me inflaste los huevos!- Harry no pudo evitar reír- "Desde que te vi, mi vida se arruinó."
-¡Desde que te vi eres un maleducado!- refutó Hermione de malhumor.- Podemos hacer un envase que de una acertada idea de la connotación que queremos darle al envase.
-¡Acabo de escuchar eso y me encantó! - intervino Charly Corner saliendo de la sala de reuniones.
-Este viejo es peor que Rita Skeeter - susurró Draco a Harry, confidencialmente.
-Entremos, mejor -apremió Hermione y todos se encerraron en la sala de reuniones.
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Ginny bebió un poco de poción de invisibilidad, y dos minutos más tarde, aprovechó de los beneficios que ésta aportaba e ingresó a Tysana Pociones. Esperaba encontrar a Zabini rápidamente, y escuchar algo que le sirviera para comprobar la verdad. Por supuesto, tomó los recaudos necesarios: se duchó para evitar cualquier olor que la delatara, y por las dudas cubrió su vientre con un traje que la protegería de cualquier golpe, su bebé estaría a salvo. Además, se colocó pantuflas para no hacer ruido al caminar. Eran pantuflas con la cara de elfos domésticos, muy cómicas.
Llegó al piso de presidencia,sintiendo un profundo rechazo por aquel lugar. Había estado una sola vez en esa empresa, en el peor momento de su vida, cuando se separó de Harry por culpa de Ayleen y el olor del desodorante de ambiente la transportaba a aquel infierno vivido, cuando Harry desconfió de ella. Sin embargo, sintió felicidad al darse cuenta que no habían podido destruirlos, todo lo contrario, aún con sus problemas la relación era muy fuerte y sólida.
De repente, alguien salió del ascensor y la atravesó. Ginny sintió un latigazo de admiración por Neville. La poción ocultaba su materialidad, lo sabía, pero comprobarlo en carne propia fue muy fuerte. ¡Era un invento increíble!. Su exaltación se apagó al ver la espalda de la persona que la atravesó y, la reconoció al instante. La perfecta cabellera castaña de Ayleen Forster desfilaba hacia el despacho de Zabini. Ginny la siguió, procurando no hacer ruido ni chocarse nada.
-Por fin llegaste - le decía Zabini. Ginny se apoyó en la pared casi sin respirar.
-Tenía cosas que hacer, Blase - se sentó y cruzó las piernas, con su porte sensual. - Así que inventaste que Ginevra está embarazada, y el profeta te creyó...
-¿Inventar? -apoyó los codos en la mesa, y la miró desafiante.
-No entiendo en qué puede afectarlos, Blase. -continuó la joven con soberbia- Estuviste flojo, o te está fallando el cerebrito?
-Para tu información yo no inventé nada, Ginevra está realmente embarazada - la expresión de Ayleen se transformó en una profundo desagrado.- Es la verdad, me consta.
-¡Maldita perra! -dio un puñete en la mesa, llena de ira- No puedo creerlo... le sale todo bien.
Ginny disfrutó verla sufriendo.
-¿Tanto te afecta? - dijo con desprecio Zabini.
-Sí, yo quiero volver con Harry, quiero estar con él.-apretó los dientes
-Olvídalo, Ayleen, no te servirá de nada... nunca va a perdonarte, ni siquiera cuando logramos separarlos te dio espacio...ni para follar! - le recordó con crueldad.
-Cierra tu sucia boca. - escupió.
-Da lo mismo, le diste el proyecto y te echó de su casa - Ginny se estremeció.
-Otra de tus grandes ideas...Neville Longbottom sabrá que esa fórmula es una truchada.-le recriminó Ayleen.
-Es la versión más convincente, puede dudar... y sin duda, arriesgará mucho capital, me daré por satisfecho cuando Potter se quede sin un puto centavo - masculló Blaise, con rencor.
-No invertirá en Post Mortem, ¡ni Malfoy ni Longbottom son imbéciles!-arguyó, expasperada.
-¿Potter sí?
-Tengo un mal presentimiento, siento que esta vez saldrá todo al revés... fue un error tenderles una trampa con eso de la Poción... quizá le dimos una idea y los ayudamos... ¡mierda!
-¿Quieres decir que Longbottom puede encontrar la verdadera fórmula? - carcajeó.
-¡Es un genio! ¡Es el mejor de todos! - replicó ella - ¡Inventó la poción de invisibilidad! ¿Acaso no te das cuenta que puede lograrlo?
-Mierda...
Ginny no necesitó escuchar más. Salió corriendo de Tysana antes de que la descubran. Además, faltaban cinco minutos para que la poción de invisibilidad dejara de hacer efecto... llegó a tiempo a su camioneta Chevrolet y sonrió. Sacó su móvil, había grabado toda la conversación.
-Claro que les salió mal...conseguiremos la verdadera fórmula de Post Mortem!.
Llegó a la empresa rápidamente, ya que como de costumbre manejaba bastante rápido. Entró al despacho de Harry sonriente, y con los cachetes fríos.
Harry se puso de pie al verlo, visiblemente enojado.
-¡Hasta que por fin apareces! ¿Dónde estuviste toda la mañana? -la recorrió de arriba abajo - ¿Qué haces en pantuflas?
-Ah! Es porque tengo los pies hinchados...-Harry entrecerró los ojos y ella supo que no le creía.
-¿Dónde estuviste? - volvió a preguntarle.
-Tuve que salir. ¿Algún problema?
-¿Por qué no contestabas tu móvil?
-Ya, Harry, estoy aquí - él se cruzó de brazos y se acercó a ella.
-Quiero la verdad, Ginevra, ahora mismo...
-Llama a Draco y Neville -lo descolocó -Tienen que escuchar esto...
-No...
-Es importante, muy importante.-dijo muy seria.
De mala gana, Harry accedió. Estaba lo suficientemente intrigado, pero después ajustaría cuentas con Ginny sobre su escapada. Draco y Neville se sentaron en sus asientos, bastante sorprendidos de la reunión improvisada.
-¿Qué sucedió? ¿Es por el perfume, no? - empezó a decir Malfoy - Sabía que "Desde que te vi" no era un buen nombre, seguramente estarás de acuerdo conmigo, pelirroja.
-¿Qué haces en pantuflas de elfos? - se sorprendió Neville. Draco rió, sin poder creerlo.
-No importa - contestó Ginny- y si me lo preguntas, Malfoy, sí me gusta el nombre del perfume - sonrió - ¡Desde que te vi es perfecto!
-¿Podemos ir al punto? - terció Neville impaciente- Yo también tengo que hablar con ustedes.
-¡No me digas que es otra mala noticia! -se quejó Harry,
-Primero que hable Ginny - solicitó el científico.
-Sí, esto es importante - respondió la aludida - Escuchen...- puso "Play" y los tres escucharon la conversación de Ayleen y Zabini grabada en Tysana. Al terminar Malfoy se puso de pie, parecía trastornado.
-¡Maldito hijo de puta! ¿Esos dos no se cansan de querer jodernos la vida? - se preguntó retóricamente.
-Evidentemente no... Ayleen es una falsa! - aportó Neville, quien parecía más tranquilo que Malfoy
-Siempre sospeché de ella - miró a su novio - ¿No vas a decir nada? - se cruzó de brazos, saboreando el triunfo de haber estado en lo cierto con sus sospechas. Claro que todos habían sospechado de Forster, pero ella directamente nunca dudó que todo su supuesta traición a Tysana era una farsa.
Harry no podía reaccionar, se sentía un estúpido y hasta avergonzado, no podía mirarla a la cara. ¿Como pudo pensar que Ayleen tenía buenas intenciones?
-Te lo dije, Harry - habló de nuevo Ginny - Solo quería perjudicarnos, y acostarse contigo, por supuesto!
-No lo consiguió... -replicó Harry severamente - no vamos a invertir en Post Mortem, sería darles el gusto...
-Claro que si lo haremos - lo contradijo Neville.
-No digas boludeces, Longbottom - dijo Malfoy
-Acabo de encontrar el cuaderno de mi abuela Augusta - lo sacó del bolsillo, era una pequeña libreta con tapas de cuero, parecía vieja y amarillenta - Mi abuelo revivió por media hora después que ella lo matara... pero nadie lo sabía, todos creímos que había salido mal...
-¡Se guardó el secreto la vieja! - exclamó Draco impresionado.
-De cualquiera manera, tenemos la certeza que Post Mortem funcionará... -repuso Neville triunfal.
-¿Estás seguro, Longbottom?
-En un noventa y nueve por ciento - confirmó. Harry no podía creerlo.
-Es una gran noticia...
-¡Todo gracias a ti, pelirroja! -la felicitó Malfoy- En serio, Potter, debería ser detective...
Neville asesinó a Ginny con la mirada, teniendo la certeza de lo que había hecho. Ginny no miró a su amigo, pero le agradeció no acusarla delante de Harry.
Por su parte, Harry la miró serio, preguntándose como había conseguido grabar semejante material. Se hizo un silencio incómodo.
-Déjenos solos.- les ordenó Harry a sus amigos, secamente.
-Será un placer! Queda mucho por hacer!
Neville y Draco se retiraron, hablando entre ellos.
-¿Estás contento?
-¿Como hiciste para escuchar la conversación de Ayleen y Zabini? - respondió con otra pregunta.
-Eso no es importante, jefecito. - dijo con alegría - ¡Ahora los vamos a aplastar! -intentó abrazarlo, pero Harry la apartó.
-Ya dime la verdad, Ginevra.
-Oh, está bien... puse un micrófono en la cartera de Forster.-mintió enseguida, y lo abrazó, pasando las manos por su cuello. Harry sonrió, pero fue una mueca irónica.
-Qué inteligente mi ex secretaria...
-¿Viste?
-Me estás tomando de idiota, Weasley? - la apartó y ella dejó de sonreír -¡Solo hay una manera de inmiscuirse en Tysana sin ser descubierta y ambos sabemos cual es!- Ginny hizo trompita.
-Te amo tanto, mi amor... todo salió bien.
-Dime la verdad, y si me contestas con otra pregunta...
-¿Qué, me vas echar? - lo desafió.
-¡Contestaste con otra pregunta! - farfulló molesto- ¡Eres...! ¡Me tienes podrido!
-Jefecito, deberías calmarte, todo está solucionado!
-¿Bebiste la poción de invisibilidad? - preguntó sin dar más vueltas..
-Sí...¿y qué? No es nociva para embarazadas! - se defendió risueña.
-No es el punto, Ginevra! Estás loca, arriesgaste a nuestro bebé estando cerca de esa basura! - empezó a quejarse - ¡No puedo creer! Eres insolente, siempre me desafías, hace lo que quieres! - le reclamó - Ya estoy...
-¿Puedes calmarte? ¡Estamos bien! Además, ya te dije mi amor, no es nociva para embarazadas, no exageres...¡soy preparadora de pociones, no me subestimes, se lo que hago! - argumentó cansinamente.
-De todas maneras estoy enojado - declaró Harry furioso- Eres una inconsciente, no entiendo como Neville...
-Neville no estaba de acuerdo, lo hice sin su aprobación.- se apresuró a decir.
-Primero me ocultas tu atraso, luego la amenaza de Zabini, y ahora...
-¡Tu no eres el más indicado para reclamar ocultamientos, jefecito!- lo interrumpió.
-Deja de llamarme así! - le ordenó. Ella hizo un sonido ordinario, parecido a un pedo. - Maleducada...
-Estás exagerando, y no deberíamos discutir, puede hacerme mal - lo chantajeó.
Harry pasó las manos por su cara.
-De veras quieres discutir otra vez? - hizo un mohín convincente- Justo ahora que todo está bien, que pudimos descubrir a Ayleen y Zabini y vamos a preparar Post Mortem...- lo miró con tristeza- Ahora que yo te perdoné por tus faltas...-remarcó, fingiendo inocencia.
-¿Mis faltas? Eres una caradura, de verdad - replicó parpadeando.
-Bueno... tu también estuviste mal conmigo, has desconfiado de mi, jefecito...¡una vez que cometo un error y ya estás difamando! ¡Encima en mi estado! - se tocó la panza e inclinó su espalda hacia atrás como si estuviera de ocho meses- ¿Acaso no te cansas de ser tan cruel? -sacó la lengua emitiendo un sonoro ruido e infló los cachetes. Harry no sonrió, sino que la miró ofendido.
Ginny fue a abrazarlo e intentó besarlo, pero él la detuvo.
-No.
-Harry, por favor.
-Cometiste una idiotez, Ginevra, no puedes negarlo. - ella se dio cuenta que estaba dolido.- Siento que no existo para ti, que no te importa mi opinión... deberías darte cuenta que somos una pareja y mi opinión importa, sobre todo si estás embarazada, es mi hijo quien llevas en tu vientre!
-Vamos, Harry! No me contaste lo de Ayleen, estamos a mano.-dijo con desfachatez.
-¿Esto es una competencia de reclamos? - respondió y se alejó de ella -Sí te contaba que vi a Ayleen en el resto te ibas a enojar...
-No te justifiques, estuviste mal.
-Eres una orgullosa, eres terca...- afirmó serio.- y siendo sincero, me hartaste.
Ginny lo miró algo asustada, su tono era muy determinante.
-¿Me vas a dejar?
-¿Cuál sería la diferencia? Total para ti mi opinión no cuenta - recriminó.
-Me parece que estás exagerando...yo...
-¡Tengo muchas ganas de mandarte a la mierda!-confirmó Harry.
-No puedes hacerlo...-dijo, de repente asustada- No podemos separarnos ahora, Harry. - se le aguaron los ojos.-
-Haré lo que yo quiera, ahora te vas a poner a llorar y yo tengo que aflojar, y estoy cansado de ceder!- protestó,
-Yo...
-¡No llores, no seas tan chantajista!
-No te estoy manipulando...-chilló elevando la voz- ¡Estoy asustada y tu me vas a dejar!
-Cuando hace dos horas te metiste en la boca del lobo, no parecías asustada, ¿verdad? No me manipules!- retrucó Harry. Sobre el hermoso rostro de Ginny dos lágrimas cayeron.
-No te estoy manipulando! - gritó tocándose el vientre.
Harry resopló, debía armarse de paciencia.
-Ya cálmate..-dijo, aunque aún permanecía enojado -Esto debe cambiar, no podemos seguir así, yo no tolero una pelea más... ni tampoco que tu me pases por arriba, no lo soporto.
-Ni yo...-lo miró - Lo siento, se que fui egoísta...pero nunca haría nada que afecte a nuestro bebé.
-Lo has hecho - no pudo evitar decirle.
-Sé que estamos en un momento difícil, pero...como sea, intentemos que funcione. Yo te amo, Harry.
-Yo también te amo, pero no se...-ella lo abrazó
-Perdóname...-Harry acarició su sedoso cabello - En total simplicidad sería yo te amo... y en un trozo de poesía tu serás mi luz, mi bien...Chayanne...-sonrió un poco.
-No me gusta Chayanne -dijo serio, y ella se mordió el labio. Seguía enojado, era evidente- Abrígate, tenemos turno para la ecografía.- respondió ansioso.
Llegaron rápido a San Mungo. Harry ya no estaba furioso, pero sí decepcionado. Ginny no se daba cuenta cuánto se había arriesgado, pero no quería seguir discutiendo, le haría mal al bebé y no quería que llorara. Estuvo callado todo el camino, y la radio permaneció apagada, cosa que marcó la tensión entre ellos. Ginny estaba angustiada, y se sentía en falta, solo esperaba que a Harry se le pasara el enojo en cuanto viera a su bebé. Se sentaron en un banquito esperando que los llamen. En cuanto los reconocieron, las otras parejas y mujeres que estaban esperando, empezaron a murmurar cosas.
-Señor Potter...- una se acercó, con una lapicera y una libreta - ¿Me da un autógrafo? ¡Por favor!
-Mierda...
-¡Entonces es cierto, su novia está embarazada! - concluyó otra.
-Si vinieron en auto, espero que haya manejado ella, porque sería peligroso para el bebé...-comentó uno de los cónyuges.
-Sí, Potter chocó un auto estacionado! - todos rieron, Harry soltó una palabrota en voz baja
-¡Quédense tranquilas, manejé yo!- dijo Ginny descaradamente.
-Ya cállate!
-No le gusta la fama a mi jefecito - les explicó, despreocupada.
-¡Estás embarazada! "El profeta" no mentía!
-No, solo tengo gases...-explicó, cómicamente.
-Ginevra... basta! - le rogó apretando los dientes.
El tumulto fue insostenible, y Ginny hacía quedar mal a Harry. Para suerte del joven, las secretarias del hospital le avisaron al obstetra Robert McGiver que los disturbios eran insoportables y el sanador enseguida los hizo pasar. Robert era un hombre de cincuenta años, de cabellera blanca y ojos marrones, tenía mucho trato y parecía respetuoso y empático.
-Lamento el mal momento, debieron avisar que venían y los hacíamos pasar por la puerta de atrás - Harry maldijo su fama una vez más.
-Desde que decidí mostrar mi imagen, pasa siempre - dijo resignado.- Y sobre todo alguien contó que no se manejar.. ¡me hizo quedar como un imbécil!
-Muy romántico como se conocieron!- opinó el médico.
-Sí, divino! -dijo Harry con sarcasmo. Robert rió, divertido.
-Bueno, jefecito, vinimos a ver a nuestro bebé, deja de pelearme.- dijo Ginny con voz cantarina.
-Eso es cierto... Señorita Weasley, recuestese en la camilla, así veremos a su bebé.
Ginny lo hizo y el sanador levantó su blusa, y sacó un pomo con gel.
-Vaya...me dijo que estaba aproximadamente de siete semanas, ¿no?
-Sí - Harry le tomó la mano, nervioso, mientras Robert distribuía el gel sobre el vientre. Ginny lo miró, agradecida.
-Gracias, ¿ya me perdonaste? - sacó la lengua.
-No es momento para hablar. - dijo cortante, ella sonrió, supo que estaba preso de la ansiedad y el miedo. Sentía cosas parecidas, en minutos vería a su bebé.
-¿Preparados? -Robert encendió el monitor, y pasó el transductor y se escucharon latidos.
-Es el corazón! - dijo Harry.
-¡Oh me muero de amor! Late muy rápido...-se emocionó Ginny -Mi bebito... aunque no entiendo mucho, tiene una forma rara! -agregó, espontánea- Te amo igual, mini jefecito...
Harry sonrió, emocionado.
-Esto es increíble. - dijo de pronto Robert. - De veras, increíble...
-¿Qué pasa? No me asuste! - se preocupaba Ginny.
-Lo que pasa es que...
-¿Está bien? ¿El bebé está bien?
-¡Déjalo hablar, Harry!
-No es nada grave - aclaró Robert, sin dejar de mirar la pantalla- Van a tener gemelos...
Harry y Ginny quedaron mudos, pero el corazón de ambos se aceleró.
-¿Dos? - alcanzó balbucear él con la boca seca.
-No, no...esperen..
-¿Solo es uno? - siguió indagando Harry.
-¡Hable de una vez!- se impacientó Ginny.
-No, ¡quédese quieta...! - dijo recorriendo su vientre con el transductor.
-Robert, me esta poniendo nervioso.
-Un minuto nada más...-movió el transductor. Se veían tres pequeños puntitos que latían.
-No entiendo nada... ¿son dos o uno?
-Ninguna de esas dos opciones...-Harry bufó - ¡son tres! Efectivamente, van a tener trillizos - les informó. Ginny se puso pálida, Harry estaba estupefacto.
-¿Perdón? - musitó Ginny con un hilo de voz. Harry se tapó la boca con las manos temblorosas.
-Trillizos...trillizos...-pronunció casi en silencio.
-¡TRILLIZOS!- Gritó Ginny y se sentó en la cama, furiosa, le soltó la mano a Harry, y tiró el transductor al piso bruscamente.
Robert, retrocedió, asustado por su reacción y no se atrevió a acotar nada.
-Ginny...¡qué alegría!- Harry intentó abrazarla.
-¡No me toques, Potter!
-¿Qué te hice? - dijo desconcertado.
-¡Tres pendejos me hiciste! - replicó, consternada -¡TRES!- Mostró tres dedos.
-Eso no es así, no depende del hombre, sino de la...- intentó explicar Robert.
-¡No me eche la culpa a mi, Don! ¡Este tipo es más fértil que un caballo!-lo acusó Ginny- ¡Era uno solo, ese era el trato! - Harry rió inevitablemente - ¿De qué te ríes? ¡Tres pendejos de una sola vez! ¡Me volveré loca!
-¡Es una gran noticia! - festejó Harry. - Cálmate! Queríamos ser padres, y...
-¡Es una locura! Un atrevimiento de Dios...de Dumbledore...-soltó un grito- Tres...tres bebés... seguramente hermosos...pero voy a colapsar... no dormiré durante diez años-sollozó.
-Debería tranquilizarse, señorita.
-¡Usted no entiende, Robert! ¡Potter me insinuó que me va a dejar y ahora son tres! ¡o sea que tenemos cinco!
Robert miró a Harry espantado.
-¿Está loco, Potter? ¿Como se le ocurre dejarla en su estado?
-¡Ya, son temas de pareja, no los ventiles Ginevra! - rezongó, incómodo por la mirada acusadora del Robert.
-¡Estoy destruida! ¡Madre soltera de cinco!
-Mi amor, cálmate, por favor. No te voy a dejar! - le aclaró Harry enseguida.
-Sí, es mejor que te calmes, Ginny, después de todo les sobra el dinero para mantenerlos! - opinó Robert exasperado. La pareja lo miró arqueando una ceja, y él se puso rojo - Mejor los dejo solos...- huyó de allí, avergonzado.
Ginny bajó su remera y se sentó en la cama, sin decir nada. Harry, viendo que el peligro había pasado, se sentó a su lado. Ella se secó las lágrimas.
-¿Estás más tranquila? - dijo en voz baja.
-Sí, lo siento... solo que...estoy triplemente asustada. - él sonrió.
-Fue graciosa tu escena...- se bajó y le dio un beso en la frente - Estoy feliz y te amo mucho...y no te voy a dejar, solo que estaba enojado..vamos a tener tres bebés hermosos, ya verás.
-Yo también, pero después de esto, me ligo las trompas - le avisó - Te hablo en serio, no tendremos más hijos.
-"Pendejos"...-le tomó la cara y sonrió.
-Tres hijos en un suspiro...
-En muchos jadeos y orgasmos...-dijo lujurioso.
-Shhh... cállate, no quiero que escuche Robert sobre como hicimos a los trillizos...-dos lágrimas cayeron.
-Contrataremos una niñera, Antuan y Orbit nos ayudarán...estaremos bien.
Le dio un beso en la frente, y cuando la ella no lo veía dejó de sonreír. Estaba tan o más asustado como ella, pero no podía decírselo.
Nota: la canción es "Yo te amo", de Chayanne, un clásico de las baladas.
Gente linda, es el penúltimo capítulo este y solo queda uno que intentaré escribirlo esta semana.
Solo un comentario, me gustó mucho que fuera la mujer quien entra en pánico por un embarazo (siempre el tipo es quien se desespera más) y que se muestre una pareja real donde tienen roces y problemas, no es todo color de rosa! Que les pareció a ustedes?
Espero comentarios
Saludos, Joanne
