Por suerte, Yuuri tenía mucha resistencia, si no hubiese sido así no habría logrado estar a la altura del celo del rubio. Debía admitir que le gustaba más recibir que dar en este caso, aunque tampoco le disgustaba ser el de arriba; al parecer había descubierto una faceta dominante de él mismo, una que nunca había sentido y mucho menos al ser un omega.

Después del celo del rubio lograron pasar una barrera, si bien Yuri seguía siendo un poco arisco en ese sentido, cuando se encontraban en privado dejaba que el azabache le demostrara su amor a través de caricias, besos y otro tipo de toques. Comenzaron una vida sexual un poco más activa donde normalmente Yuri era quien hacia el papel de "alfa", puesto que se sentía más cómodo de esa manera y a Yuuri parecía no molestarle. Pocas veces era el omega azabache quien tomaba el mando y lograba tumbarlo para ser él quien dominara.

No tenían más problemas que los exámenes de la universidad, Yuuri veía a Víctor de vez en cuando como amigos y si bien eso le fastidiaba al rubio, había decidido que confiaría en su novio; aunque muy dentro de él siempre estaba esa sensación de que algo le ocultaban y que en cualquier momento su omega le diría que se iría con su destinado. Otabek siempre lo calmaba diciéndole que eso no pasaría, que si fuera así ya lo habría hecho porque no tenía la obligación de aparentar algo. Para Yuuri sería mucho más fácil entregarse por completo a su instinto e irse junto al alfa platinado, después de todo siempre que se veían sentía esa necesidad de estar cerca. Tal vez por eso quería tenerlo como amigo, ya que el compartir tiempo junto a él, aunque fuera poco, lo hacía sentir más tranquilo, como si su omega interno se conformara solo con verlo.

Así el tiempo fue transcurriendo, tres meses pasaron y un nuevo celo que enfrentar por parte del rubio, por supuesto esa vez fue más fácil ya que habían mantenido relaciones de esa índole en el último tiempo. Para Yuri se sentía bien poder aliviarse con su pareja y no tener que estar con los supresores a cada momento, además que podía darse cuenta que estaban más cerca que antes.

༺༻༺❁༻༺༻

Víctor comenzaba a resignarse, Yuuri lo trataba bien, pero solo como a un amigo y al parecer jamás lo vería como algo más. Lo peor era que ni siquiera lo trataba como un amigo al que pudiera contarle todo porque cuando se veía un poco desanimado y Víctor le preguntaba, el chico siempre respondía con un "nada" y le decía que todo estaba bien, pero él sabía que no era así. Podía sentirlo de alguna manera.

Quería saber que era lo que a veces preocupaba al omega, que confiara en él por lo menos para eso y ver si podía darle alguna solución, no importaba si tenía problemas con su pareja, él estaba dispuesto a ayudarlo con tal de que fuera completamente feliz.

Yuuri —le dijo un día mientras comían helado, ya que el rubio salía más tarde de la universidad y él por esas casualidades de la vida andaba cerca como para acompañar a Yuuri— si tienes algún problema, si te preocupa algo. Puedes decirme ¿Está bien? quiero ayudar.

Yuuri se sorprendió al instante por el ofrecimiento, no sabía que estaba siendo tan obvio ya que su propio novio no se había dado cuenta de que algo le pasaba— es… complicado —habló dejando el helado a un lado y bajando la mirada.

Víctor sabía que eso solo significaba que tenía razón y que ahora era cuando debía insistir para que el omega confiara en él— no importa, intentaré entender y ver si puedo ser de ayuda. Por favor, me preocupas.

El azabache sonrió con cariño, no quería preocupar a su amigo, así que decidió que hablaría con él— es sobre Phichit —comenzó a comentarle— ha estado muy extraño últimamente, no deja que lo vaya a ver, ni viene a verme. No entiendo, tal vez le hice algo y no me di cuenta —los ojos de Yuuri se humedecieron un poco, el moreno era como de su familia por lo que le dolía no saber qué pasaba o como arreglarlo.

Por su parte Víctor quiso reír de sí mismo, pensó que tendría algún problema con su pareja, pero al final era con su amigo— ¿Quieres que hable con Chris? —le preguntó directo— creo que pasan juntos por lo que podría ver qué sucede por ese lado.

¿De verdad? —el japonés se sintió esperanzado.

Lo que sea por ti —le respondió con una sonrisa.

¡Gracias, Víctor! —exclamó con alegría y se paro para abrazarlo. Para el platinado eso era más que suficiente, Yuuri estaba mejor y eso era lo importante.

El japonés se despidió del alfa ya que era la hora en que el rubio debía salir, Víctor le dio un beso en la mejilla como ya era habitual y cada uno se fue por su lado. La preocupación del japonés no estaba de más, después de todo si era extraño el comportamiento del beta y Víctor bien sabía que Chris a veces se creía el rey del mundo solo por ser un alfa, tendría que hablar con él para ver que sucedía con el moreno. Algo no calzaba en esa relación y ahora estaba comenzando a molestarle.

༺༻༺❁༻༺༻

Yuri salió encontrándose de inmediato con su novio, se besaron y al instante sintió el aroma a alfa impregnado levemente en su omega. Eso le molestaba, él no podía hacer lo mismo por lo que sentía que pasaba a llevar su relación, pero prefería no decir nada, se auto convencía que eran cosas suyas y que nada pasaba entre ellos. Esperó para que Yuuri le contara que se había encontrado con Víctor, pero este nunca le dijo nada.

Yuuri olvido todo lo relacionado con el platinado una vez que vio a su novio, últimamente se veían poco ya que cada uno estaba enfrascado en sus propias actividades, a eso se le sumaba el trabajo de Yuri por lo que su novio cuando tenía tiempo intentaba utilizarlo para dormir. El japonés lo entendía, pero eso no significaba que dejara de extrañarlo, por eso mismo solo le contó lo que considero primordial para luego preguntarle sobre su día y las cosas que había hecho cuando no estaban juntos.

Necesitaban un día solo para ellos dos, descansar juntos y salir a algún lado donde dejaran de pensar en responsabilidades y solo se dedicaran el uno al otro. Eso era lo que ambos querían, pero el destino no estaba del lado de ambos, cuando por fin lograron programar una cita y el día ansiado llegó, todo se torno oscuro.

Yuri estaba listo para salir y buscar a su novio, mas no contó con que al llegar a la cocina vería a su abuelo tirado en el suelo ¿Cuánto tiempo llevaría ahí? Se quedó estático por unos segundos mientras su cerebro le exigía moverse y hacer algo, lo primero que hizo fue llamar a una ambulancia y luego a Otabek, se sentía desesperado.

El alfa llegó primero ya que los servicios de urgencias por alguna razón siempre tardan demasiado. Le dijo a Yuri que no podían mover a Nikolai puesto que no sabían si se había dado algún golpe de gravedad, así que solo abrazó al rubio un rato hasta que llegaron los paramédicos y se llevaron al anciano. Yuri se fue en la ambulancia con ellos mientras Otabek los siguió en su motocicleta.

El rubio no sabía qué hacer, en la clínica le hacían un montón de preguntas, pero no le respondían nada. Le exigían papeles, número de seguro y la manera en que pagaría los gastos médicos, Yuri no sabía que decir ya que solo quería ver a su único familiar, pero le decían que sería imposible por el momento. Otabek como siempre llegó a socorrerlo, habló con la recepcionista para luego llevar al omega a beber un café, así lograría calmarlo para que pudiera terminar de entregar los datos faltantes.

Todo en la cabeza de Yuri era un caos, se suponía que todo estaba bien y de repente su abuelo colapso ¿Estaba enfermo? Si era así ¿Desde hace cuánto? No lo sabía, había estado tan enfocado en sus estudios, trabajo y novio que había descuidado un poco la relación con el hombre que lo crió y cuidó desde siempre. Quería llorar, pero se lo impedía el hecho de que aun había cosas por hacer o terminarían sacando a Nikolai de la clínica.

Bebió el café, tomó aire y se dispuso a responder a todo lo que necesitaran. Otabek se mantuvo cerca de él por cualquier cosa que pudiera suceder; una vez terminaron fueron a la sala de espera a sentarse, se suponía que pronto saldría el doctor con noticias sobre el estado de Nikolai. Yuri apoyó su cabeza en el hombro del alfa, se sentía reconfortado y seguro al sentir su aroma ya que Otabek siempre lo estaba cuidando.

Estaba tan preocupado que ni siquiera llamó a Yuuri para avisarle que no llegaría a buscarlo, dejándolo plantado.

Yuuri ya estaba listo, esperando que su novio fuera por él. Pasó una hora y este no llegaba, lo llamaba y no contestaba, por lo que comenzó a preocuparse, aunque no sabía qué hacer. Después de un rato opto por llamar a Otabek, tal vez él sabría que sucedía con Yuri.

¿Hola? —Habló un poco nervioso— soy Yuuri.

Yuuri —pensó por un segundo y entendió que no debía saber nada del rubio— estoy con Yura, su abuelo colapsó de repente y estamos en la clínica.

La preocupación creció en el japonés, Nikolai estaba mal y Yuri estaba solo… no… no estaba solo, porque Otabek estaba con él. Su novio había llamado al alfa antes que a él, de hecho lo había llamado solo a él. Negó con la cabeza intentando sacar esos pensamientos de su cabeza, no era el momento.

¿Dónde es? Iré enseguida —le dijo al moreno y este le dio la dirección.

Yuri escuchó la conversación y captó que era su novio al otro lado del teléfono, pero simplemente su cuerpo no reaccionaba, no quería moverse hasta ver salir al doctor con algún diagnostico sobre su abuelo.

Yuuri estará aquí pronto —el alfa sabía que su amigo estaría mejor si su pareja lo acompañaba, Yuuri siempre era un pilar fundamental en la vida del rubio.

El japonés se apresuró en ir hasta donde le habían indicado, tomó un taxi sin pensar en los gastos y llegó lo más rápido que pudo. Preguntó en recepción por Nikolai Plisetsky y corrió hacia el lugar encontrándose con su novio de pie hablando son un doctor.

Decidió acercarse a Otabek primero para no interrumpir, lo saludó bajito por respeto al resto de las personas ahí y se mantuvo de pie para esperar a que Yuri volviera con la información sobre su abuelo.

Yuri terminó de hablar y se dirigió a los asientos apretando los puños, Otabek se puso de pie y el rubio lo abrazó con fuerza escondiendo su rostro entres cuello y el hombro del moreno sin siquiera saludar a Yuuri. Lloró amargamente mientras su amigo lo abrazaba.

No saben que es aún, pero piensan que puede ser un tumor en el cerebro. Por su edad no saben si podría operarse o simplemente se va a morir —habló mientras sollozaba bajito. Yuuri solo pudo observar a una distancia prudente, sintiéndose ajeno a toda la situación. Su cabeza entendía que Otabek era como un hermano por lo que era normal que su novio se aferrara a él, pero su corazón no.