- ¿Qué es lo que está pasando aquí?

Moon miraba confusa la zona del castillo Butterfly camino al despacho de BuffFrog, como un montón de gente se arremolinaba y se agrupaban separadamente monstruos y mewmanos, discutiendo acaloradamente entre grupos, mientras que otros, un poco más lejos, hablaban con más calma.

- ¡Reina Moon! ¡Reina Moon! - dijo alguien del grupo mewmano más encendido, intentando llamar su atención.

- Oh, no... - susurró. A pesar de ir encapuchada para intentar atraer menos las miradas de los presentes, no había funcionado.
- Ignóralo, mamá... Tenemos que ver a BuffFrog YA.
- Tarde... Viene hacia aquí.
- ¡Mirad a quien tenemos aquí! - dijo el monstruo contra el que discutía - ¡Todo es culpa suya!
- ¡Reina Moon! ¡Tiene que ayudarnos! - dijo el mewmano
- ¿Con qué? No tengo ni idea de por qué estáis aquí - respondió ella
- ¡Sus soldados solarianos vuelven a moverse! Aún parece estar preparándose, pero atacarán de un momento a otro - dijo el monstruo
- No son mis soldados. Son de Mina Loveberry y no atienden a mis órdenes.
- ¿Qué podemos hacer, reina Moon?
- ¡Somos nosotros los que tenemos que preocuparnos! Irán a por nosotros igual que la última vez. - dijo otro de los monstruos
- ¡Los monstruos están preparando su propio ejército! - protestó el mewmano
- ¿Qué?
- ¡No vamos a dejar que nos arrinconen como la última vez! ¡Plantaremos batalla! Si van a acabar con nosotros, al menos lo haremos con la cabeza bien alta... y con un poco de suerte nos llevaremos a algunos por delante.
- ¡Yo no sirvo para luchar! - dijo uno de los monstruos - El gobernador debe lanzar nuestro ejército contra ellos, ¡ya!
- ¡Earthni no tiene ejército! - dijo otro

- ¡SILEEEEEEENCIO! - gritó una voz chillona

Era la puerta del despacho. Ludo había salido de ella. Era quien había gritado. Detrás, algunos de sus hermanos y viejos trabajadores suyos salieron con cara de malos amigos.

- Gracias, Ludo. - dijo BuffFrog
- Gobernador, por favor... Necesitamos ayuda. - volvió a hablar uno de los que estaban allí agolpados
- Lo se, lo se. He llamado al gobierno central y he pedido ayuda. Debe estar en camino.

- Está aquí. - dijo una nueva voz. Era "Uno", el jefe de los hombres de negro, pero vestido con un traje más propio de un político. Sólo sus gafas oscuras le recordaban a Moon su anterior aspecto de su anterior encuentro.
Era diferente a su par de acompañantes, completamente uniformados.

- Adelante... le esperaba. ¡Moon, Star, Marco! Estáis aquí también... Pasad, pasad...
- ¡Pero gobernador! - protestó uno de los monstruos
- ¡Necesito unos minutos! ¡Es una reunión privada!
- Déjamelo a mí - dijo Ludo protegiendo la puerta - ¡Al primero que se intente acercarse... - se dejaba oír mientras el grupo entraba en el despacho y cerraba la puerta.

- ¿Donde había estado usted? - preguntó Moon al líder de los MIB - ¡Llevamos tiempo en crisis!
- Créame... soy una persona muy ocupada.
- ¡Podríamos estar enfrentándonos a un apocalipsis! ¿Qué hay más importante que eso?
- He estado evitando otros DOS apocalipsis.
- Oh. - reaccionó incómoda
- ¿Os conocéis? - preguntó Star quien, como Marco, había perdido sus recuerdos de la vez anterior
- Algo así. - respondió su madre - Bueno... entonces... ¿está al corriente de lo que ocurre?
- Sí... Tengo un agente en el campo. Un lagarto vampiro inmortal organizando algo malévolo, probablemente la destrucción del mundo, un ejército de robots gigantes mágicos o algo parecido a las puertas, a punto de atacar este lugar...
- Vaya... Está muy bien informado.
- Es clave en nuestro trabajo. En fin... ahora dígame... si no estoy equivocado, usted sabe todo sobre esos robots, ¿verdad?
- No todo, pero bastante. Sí. - dijo Moon modestamente - Y son armaduras, por cierto, no robots.
- ¿Puntos débiles?
- Ninguno.
- ¿Ninguno? ¿Seguro?
- No que conozca. Son básicamente indestructibles.
- Al menos mientras tengan magia. - puntualizó Star
- Sí... es cierto. No hay magia libre, están usando reservas... Si las reservas se agotan, las armaduras se pararán.
- Bien... algo es algo. ¿La dureza de las armaduras es por el material, o es protección mágica?
- Protección mágica. Las armaduras son duras, pero no dejan de ser metal. Acero. Grueso, pero acero.
- Bien, bien... ¿Movilidad?
- Básicamente como una persona... pero en gigante.
- ¿Cuantas armaduras puede haber?
- 150 como máximo. Probablemente menos - dijo Moon
- Bastantes menos - interrumpió BuffFrog. - He oído que alguna gente ha estado escondiendo piezas de armaduras para evitar que los solarianos las recuperen.

- Bien... Esto es suficiente por el momento... - dijo retirándose para hablar por el móvil
- Central... Aquí Uno. Código Sierra Tango Alpha Romeo. Necesitamos reforzar el envío... Por cinco... ¡Me da igual como se ponga el general! Este es un estado de alerta Delta. Cómo si tienes que... "convencerlo". Sí... Todo a Echo Creek... ... Espera... ¿me estás cuestionando?... No te preocupes por el Ministerio, lo hablaré ahora mismo con ellos. Bien. Daros prisa.

Y colgó.

- ¿Y bien? - preguntó BuffFrog
- Tenemos 20 unidades de tierra en camino. Tanques y tanquetas. Tienen que estar al llegar. He pedido que las aumenten... sólo por si acaso.
- Sólo para evitar malentendidos - dijo Moon - Los tanques terrestres son...
- Cañones móviles, mamá. Bastante potentes. - explicó Star, mientras le mostró un video en su móvil - He visto muchas películas con Marco...
- Creí que tendrían algo más sofisticado... - protestó Moon - Ustedes son... ya saben...
- Lo tenemos... pero están ocupados en estos momentos. Si tenemos suerte, esto será suficiente para parar a sus armaduras gigantes mágicas.
- ¡No lo será! ¡Ya le he dicho que son indestructibles!
- Sí... Por magia. Y aquí es donde entra en juego el Ministerio. - dijo mientras comenzó a quitar cosas de la pared.
- Pero oiga... ¿Qué hace? - protestó BuffFrog
- Disculpe... luego lo dejaré como estaba... Es que esta gente odia las conversaciones de audio.
- ¿De quien habla?
- El Ministerio de Magia.
- El ¿qué?... ¿Quien es esa gente? - dijo Moon exigiendo explicaciones - ¿No se suponía que en la Tierra no había magia? ¿Que ustedes lo controlaban todo?

- ¿Pero de quienes están hablando? - preguntó Marco a Star, quien se encogió de hombros, igual de perdida

- Es complicado. Por más que lo intentamos fue imposible evitar que nacieran personas con... habilidades innatas. No tan poderosas como las suyas, pero suficientes. Controlarlos era un esfuerzo hercúleo constante. Al final llegamos a un acuerdo en el que ellos se mantenían en sus propias sociedades aisladas ocultándose de los demás con cierto grado de auto gobierno y nosotros nos encargamos de mantener el control global.
- ¡Pero entonces sí tienen magia!
- La tenían... Ahora mismo están un poco intratables por... bueno... la desaparición de la magia. Hemos tenido que hacer un montón de trabajo extra con nuestra tecnología para evitar que salieran a la luz.
- ¡ ¿Pero quienes diablos son ustedes? ! - preguntó Marco harto de una conversación que no entendía.
- Los que gestionamos el cotarro en la Tierra, chico. Ahora mismo no puedo darte más respuestas...

El hombre de negro puso su "bolígrafo" en la mesa de BuffFrog y proyectó una pantalla sobre la pared blanca que había despejado.

- ¡Uno! ¡Ya era hora de que se dignase a respondernos! - dijo un tipo extraño con ropajes del pasado, sombrero de copa y unas lentes de aspecto pretérito.
- Ya sabe que siempre estoy ocupado. Y esta vez no es diferente. Supongo que le habrá llegado mi solicitud del polvo negro. ¿Qué tal va el envío? Tenemos una batalla inminente y corre mucha prisa.
- No hay ningún envío. No sin que antes hablemos de nuestro actual embargo.
- ¿!QUÉ¡? ¿Te has vuelto loco, Marcus? ¡Tenemos un apocalipsis encima! Necesitamos ese polvo, y lo necesitamos ¡YA!.
- Devolvednos la magia.
- ¡Por Dios santo! ¿Acaso ahora te enteras del motivo? ¿Una colisión de dimensiones a la vista de todos no es suficientemente visible para tí? ¡ES DE DOMINO PÚBLICO! ¡Por muy magos que seáis compraros una tele, por Dios! ¡O conectaros a Internet!
- No me tomes el pelo, Uno. Ambos sabemos que la versión oficial es siempre una cortina de humo para tapar la realidad. Además, ¿para qué querrías polvo anti-mágico si ya no hay magia?
- Es complicado.
- ¡Explícate!

El jefe de los MIB cogió a Star y tiró de ella en medio de la transmisión.

- Supongo que la conoces.
- Hola. - dijo ella
- Como no. La famosa Star Butterfly. La razón "oficial" - el hombre entrecomilló con los dedos literalmente - del embargo de magia.
- Te lo creas o no, Marcus, por una vez la versión oficial es cierta...
- ¿Seguro? ¿Y desde cuando estábamos esperando una fusión dimensional? - dijo haciéndole recordar que los magos tenían formas de recuperar sus recuerdos
- Ok... CASI... todo es cierto. Te dejo que ella te lo explique.
- ¡Ah! Eeeeeehh... Bueno... el caso es que teníamos una crisis con los solarianos y... pensé que si destruía la magia...
- Polvo anti-magia. ¡Para qué! - dijo el hombre de las lentes impaciente
- ¡Oh! Eso... Descubrimos que Glossarick había guardado algunas reservas, y Mina y sus seguidores se han hecho con ella...
- ¡Uno! ¡Me dijiste que se había destruido la magia!
- Oye... La magia es lo vuestro, no lo mío. Y estamos hablando de baterías mágicas... ¿Me vas a decir que vosotros no tenéis algo parecido?

El hombre calló. Uno había dando en el clavo.

- Pues eso. Tenemos un enemigo que SÍ tiene magia y necesito tu polvo.
- Ok... mira... Me da igual. En realidad, no puedo. No está disponible.
- ¿QUÉ?
- ¿Qué quieres que te diga? ¡Es un tema delicado! La mitad del Banco se ha venido abajo porque demasiadas secciones de las cuevas estaban saturadas de magia y la mitad de la cueva se mantenía íntegra por ella. ¿Qué esperabas que pasara si la magia desaparece de repente? Llevamos dando largas a la gente desde entonces, diciendo que es un pequeño derrumbe que estamos subsanando, ¡pero llevará meses poner todo en orden! Y eso si los goblins no se amotinan.
- Me da igual el banco. ¡El polvo! ¿Cuanto se tardaría?
- ¿Y yo que sé? ¿Te crees que soy un experto en perforaciones? Lo que sí sé es que estaba en la zona más profunda así que...
- ¡Por Dios! ¡El polvo es crítico! ¿Cómo se os ocurrió?
- ¡Claro! ¡Ahora es crítica su disponibilidad! Cuando me lo diste, lo crítico era tenerlo bajo control, ¿recuerdas? Y dejarlo en la zona más dependiente de la magia, ¿quien iba a pensar que era un problema? Porque claro... ¿por qué el polvo anti-magia sería necesario en un mundo sin magia?
- Vale... Déjalo. Diré a mis chicos que se pasen por ahí. Dime al menos que me has enviado a los cazadores...
- ¿El qué? ¡Ah! Ya... Ahora me hablas del asunto del vampiro. Mira... estamos en lo mismo. No voy a enviarte a los cazadores del Ministerio desarmados. Sin magia son inútiles.

Uno levantó las manos para luego apoyarlas detrás de su cabeza en frustración.

- ¿Y cuando pensabas decírmelo?
- Oye... No he pasado del asunto. Se lo he pasado al gremio de cazarrecompensas. Ya sabes que muchos mercenarios son tipos normales así que están preparados.
- ¿Me tomas el pelo?
- ¿Cual es el problema? Algunos son competentes. Por cierto... te tengo que dejar. Parece que tengo un asunto aquí que...
- Ya... ya... ya... - dijo cogiendo su "bolígrafo" y cerrando la comunicación

- ¿Mercenarios? - preguntó Marco confuso
- Los vampiros es un tema místico. Los acuerdos de jurisdicción implica que se lo tendríamos que dejar al Ministerio de Magia, pero...

TOC, TOC

- ¡Hey, Marco! Están aquí tus amigos el gordito y el flacucho. - dijo Ludo - ¿Los dejo pasar?
- ¡Hey, gente! - dijo Ferguson animado como si no pasara nada, empujando a Ludo y la puerta
- Hola, chicos. ¿Qué hacéis aquí?
- Buscándoos. La gente está muy nerviosa y dicen cosas muy raras, sobre unos robots gigantes de Mewni que nos van a atacar o algo así. Creí que Mewni era medieval. No es cierto, ¿verdad? ¿Desde cuando tienen robots?
- Son armaduras gigantes, movidas por magia, no robots. - dijo Moon
- Ah. Eso tiene sentido... No, espera, no lo tiene. ¿No se había acabado la magia?
- Es una larga historia. Estamos ocupados preparando la respuesta.
- Pero sólo atacarán a los mewmanos, ¿no? - preguntó Alfonzo
- Es... dudoso. - respondió Moon - Mina, la mujer que los comanda, está loca. Estuvo a punto de matarme a mí y era su reina...
- ¡ ¿ QUÉ ? ! ¡ HAY QUE HACER ALGO, MARCO ! - dijo Ferguson poniéndose histérico de repente, como si acabara de despertar, zarandeando al latino con fuerza.
- Ya, ya... El gobierno va a ayudarnos. - dijo señalando a Uno -. Nos van a enviar tanques y a unos mercenarios.
- Mercenarios, ¿eh?. No irán vestidos de forma rara, como personajes de película.
- Podría ser. - dijo Uno - ¿Los has visto?
- Hay un grupo así que está al fondo de la sala con cara de pocos amigos. Da la impresión que se van a abrir paso a golpes de un momento a otro.

Uno salió un momento, y al volver, comenzaron a pasar. Tal y como dijo Ferguson, tenían pintas de personajes de película.

- ¡Tío! ¡Eres clavado a Van Helsing!
- Soy Van Helsing.
- AAAAAAAAAAAAH

Ferguson se quedó en estado catatónico.

- ¿De verdad? - preguntó su compañero de aventuras
- No conocerás a otro cazador de vampiros en activo con ese nombre.
- Y tú eres... - dijo señalando a la chica de al lado.
- Me llaman Buffy
- Constantine - continuó el siguiente
- Blade
- Me llaman D
- Lincoln

...

- TÍO, TÍO, TÍO... ¡ESTÁN TODOS! ¡ES UN SUEÑO! - gritaba Ferguson como loco
- Tranquilízate, chico... - dijo Buffy -. Supongo que sabes que sólo son nombres artísticos...
- Espera, ¿qué? Queréis decir... ¿no sois reales?
- Sabes que eso es ficción, ¿verdad?. Sí... somos cazavampiros reales, pero interpretamos a personajes legendarios de ficción... ya sabéis... para intimidarlos y eso. Los vampiros tienen mucho tiempo libre y suelen conocer los personajes.
- Oooooooohh - se quejó Ferguson decepcionado
- Perdonadle. Desde que conocimos a Star Butterfly - dijo Alfonzo señalándola - ya se cree que todo es posible.
- Espera... ¿TÚ ERES LA AUTÉNTICA STAR BUTTERFLY?

Los papeles de los amigos de Marco y los mercenarios parecían haberse intercambiado. Ahora los mercenarios parecían un grupo de adolescentes entusiasmados por conocer a la exprincesa.

- ¡Vaya! ¡Chica! ¡Has cambiado el mundo!
- ¡No puedo creer que esté conociendo a la auténtica Star Butterfly!

- EJEM - interrumpió Uno, callando todos de inmediato
- ¿Y usted quien es? - preguntó Ferguson extrañado al ver como todos los tipos rudos se cuadraban como si fuera un general.
- Psssst. Es el jefe de los hombres de negro - le chivó Blade
- ¿LOS HOMBRES DE NEGRO EXISTEN? ¡LO SABÍA!

Uno de los hombres de negro que los acompañaba iba a usar su neuralizador, cuando Uno le detuvo.

- Apúntalo para el final. Ya no vamos a neuralizar a nadie hasta que esto acabe. Nos llevaría demasiado tiempo.
Su asistente asintió

- Esperad... ¡ ¿Hombres de negro? ! ¿Habláis en serio? ¿Nos vais a borrar la memoria? - comenzó a hablar Marco deprisa
- No sería la primera vez - dijo Moon aparentando cansancio

- No hay tiempo para explicaciones, chico. Describid a los mercenarios el objetivo.
- ¿Seth? - respondió Star -¡Oh, sí! Es un septariano muy viejo.
- Viejo, ¿eh? - comenzó a decir nervioso uno de los mercenarios - ¿De qué edad estamos hablando?
- ¿Acaso importa? No envejece.
- Importa porque cuanto más viejos son, normalmente más fuerte se vuelven.
- Pues creo que unos cuatro siglos más o menos. ¿Eso es mucho?
- ¡Oh! ¡Acabo de recordar que tengo otro trabajo! - dijo uno de los mercenarios - Me encantaría quedarme, pero está mal dejar a un cliente colgado. ¡Buena suerte!
- Espera... te acompaño. Creo que... - dijo otro dejando su frase colgada

El resto rieron entre dientes

- ¿Qué pasa? - preguntó Star confusa
- Nada. Esos que se han ido. Se pensaban que iba a ser un trabajo fácil. ¿Acaso los MIB pondrían un trabajo fácil? No te preocupes... por cierto... qué es un... ¿septariano has dicho?
- Sí. Es una raza de Mewni. Un... lagarto humanoide...
- Lagarto... ¿eh? - dijo uno de los mercenarios mientras se miraban confusos y preocupados - ¿Tienen alguna habilidad especial?
- Se regeneran. Por lo visto, al mezclarse esa habilidad con el vampirismo debe crear una especie de supervampiro o algo así.
- Creo que no he venido adecuadamente preparado. - dijo Blade -. De haberlo sabido, habría traído armas automáticas, no la espada. Quizás la próxima ¿eh? ¡Buena suerte!
- BUUUUUUUuuu... ¡Mira quien criticaba a los novatos! - le dijo Buffy
- No sabréis por casualidad algo sobre su vampiro creador, ¿verdad? - preguntó Van Helsing
- En realidad... es un demonio.
- ¡Un demonio! Nope... nope,nope,nope,nope,nope. ¡Tengo muy malas experiencias con demonios!
- Yaaaaa... Creo que me viene grande - dijo D
- Tranquilos... Los demonios son mi especialidad. No sabreis su nombre, ¿verdad? - dijo Constantine
- ¡Sí! ¡Sí! Janna nos lo dijo... ¿cómo era?
- Abraxas, Andariel, Astaroth - enumeró el cazador
- No... Era algo como.. MMmmm. Creo que empezaba por M.
- ¿Morgor? ¿Maleborgia?
- No... Empezaba por Me...me...
- ¿Melkor? ¿Mercurias?
- ¡Mefisto! ¡Ahora lo recuerdo! - dijo Star acordándose
- Meeee... fis... to.. ¿Estás totalmente segura?
- Sí. Estoy segura de que es el nombre correcto. Es un tipo enorme, que mis amigos Tom y Janna se encontraron en unas cuevas profundas.

Todos los restantes cazadores comenzaron a marcharse.

- ¡Quietos! ¡Es una orden! - gritó el jefe de los hombres de negro
- Lo siento, pero nos pides demasiado. - respondió Constantine
- ¡Me estáis dejando en evidencia! ¿No se supone que os ocupáis de estas cosas?
- ¿Mefisto? ¡JA! No creo que se atreviese ni el mismísimo Ministerio en sus mejores tiempos. Esto es asunto para el inframundo como mínimo.
- ¿Por qué? ¿Quién es Mefisto? - preguntó Star

Constantine se sorprendió al ver la cara de desconocimiento no sólo de la chica, sino también del hombre de negro.

- ¿Cómo es posible que no lo sepáis?
- Los asuntos místicos no son cosa nuestra. - se quejó Uno - ¿No crees que con extraterrestres, gente de otras dimensiones, y asegurando que no haya uso de magia fuera de las zonas bajo control del Ministerio tenemos suficiente?
- Mmmm... Supongo que tienes razón. Entonces imagino que no estáis al tanto de los que están al cargo del inframundo.
- Sí... Los hermanos demoníacos. Diablo y Baal.
- Y Mefisto es el tercer hermano.
- ¿Tres hermanos? Eso no lo había oído.
- Tuvieron múltiples nombres. La Triada Terrible. Los Tres Azotes... Tres superdemonios que hace milenios controlaban un inframundo de otra dimensión. Hasta que una vez, en sus ansias de poder, decidieron invadir la superficie de esa dimensión y entrar en guerra con los mortales. Al final, sus crímenes fueron tan grandes y sus mortales sufrieron tanto que los celestiales decidieron intervenir...
- Ya me imagino. Los castigaron, ¿verdad? - dijo Uno pensando que con los de arriba siempre era igual
- Sí. Entre otras cosas, fueron desterrados a un inframundo diferente, el de la Tierra, porque por aquel entonces contaba con algunas de las peores almas mortales conocidas. Unos hermanos terribles para unas almas terribles. Pero también les advirtieron. Si volvían a intentar algo así, aquí, su castigo sería mucho más severo. Además, les maldijeron de forma que si visitaban la superficie, serían como imanes de mala suerte, así que el inframundo terrestre se blindó, y limitó al máximo su interacción con los mortales.
- Oh... Eso explica las diferencias con Mewni. Y el accidente de las chicas con el trasero. Jejejeje... - dijo Star
- Y todo fue normal hasta que un día Mefisto intentó convencer a sus hermanos para intentarlo otra vez, sólo que dirigido desde el inframundo. Sus hermanos no estuvieron de acuerdo, y la discusión escaló hasta la batalla. Al final, Mefisto fue desterrado a la superficie, sufriendo la maldición de los celestiales. Desde entonces, no se ha tenido noticia de él. Se decía que había buscado refugio en lo más profundo del subsuelo terrestre, huyendo de la maldición, pero nadie ha sabido oficialmente nada más de él.
- O sea, que el creador de Seth es nada más y nada menos que uno de los demonios más poderosos del multiverso. Genial.
- ¿Ahora entendéis por qué nos vamos? Intentar parar a un tipo así es la muerte segura.
- ¿Y qué pretendes que hagamos? - preguntó el hombre de negro - El ministerio se niega a ayudar por la restricción de magia.
- ¡Pásaselo al inframundo!
- El inframundo no responde porque tiene sus propios problemas internos.
- Pues a los de arriba.
- Hablar con los de arriba siempre es inútil. Siempre responden algo como "Ya sabemos lo que pasa. Lo sabemos todo. Si es necesario intervenir, lo haremos.". No sólo cuesta un montón hablar con ellos, sino que nunca sirve para nada.
- Pues apartaros de su camino. ¿Qué quieres que te diga? Deja que la líe y ya intervendrán los de arriba.
- ¡Quiere destruir el mundo!
- ¡Buena suerte a todos! - dijo cerrando de un portazo
- ¡UUUUUugggg! ¿Por qué hoy me sale todo mal? - dijo el jefe de los hombres de negro

- Entonces... ¿qué hacemos? - preguntó BuffFrog
- Deberíamos asegurarnos de poner a toda la gente a salvo... esta vez de verdad. - dijo Moon - El sótano del castillo es profundo y bastante seguro. Deberías hacer un comunicado.
- Los monstruos no se fiarán del castillo Butterfly. Seguro que acuden al templo de los monstruos. - replicó BuffFrog
- Tiene razón, mamá.
- Pero los mewmanos acudirán aquí, por la misma razón.
- Tendremos que proteger ambos lugares. - dijo Marco con decisión


Mientras Eclipsa daba de comer a su bebé, Globgor y Toffee estaban en sendas esquinas de una larga mesa llena de comida de la competición de Marco y Moon, mientras las chicas del futuro, Mariposa y Meteora estaban en frente de Eclipsa.
Mariposa probaba pequeños bocados de la comida, mientras su compañera se tragaba todo con tal avidez que su hambre parecía no tener fin.

Globgor miraba fijamente y con ira al lagarto, mientras Toffee le devolvía la mirada con frialdad, como solía ser su personalidad.

Una tensión que no pasaba desapercibida para Eclipsa.

- ¿Que bien cocinan Moon y Marco, verdad? - dijo simplemente para intentar romper el hielo
- Tienes razón, cariño. Está delicioso. - dijo su esposo complaciente
- Son manjares. - dijo el lagarto -. Las personas delicadas saben apreciar el delicado gusto con pequeños bocados.

El comentario de Toffee no era inocente. La forma de comer de Globgor era acorde a su hambre perpetua.

La mirada furiosa de Globgor se acentuó.

- ¿Tienes algún problema con mi forma de comer?
- Es tu casa. Come como quieras. Sólo digo que esos modales van a la par que el paladar... Rudo.

El párpado derecho de Globgor tembló. Parecía que iba a saltar encima del lagarto de un momento a otro.

- Tiene razón, papá. - contestó la Meteora adulta -. Nunca hemos destacado por nuestros modales... BUUUUURRPPPP... - finalizó con un tremendo eructo.
- ¡Meteora! - la reprendieron Mariposa y su madre

Su padre, sin embargo, pareció perder la concentración en su enfrentamiento y no pudo dejar soltar una pequeña risilla disimulada.

- Lo que yo decía. - respondió el lagarto
- Pero te equivocas en lo del paladar, Toffee - dijo Meteora amigable -. El paladar no cambia con los modales. Más bien al contrario. Créeme... Viví otra vida como una estirada y amargada que comía a bocaditos y no saboreé ni la mitad de las cosas que he hecho en esta vida con sólo dos décadas. Esta tarta...Mmmmm... De Moon...Frambuesas... Ñam,ñam...Ñamñam... zumo de limón...Ñam... Mantequilla de cabra marca Monteazul, huevo y harina de maiz, claro, toque de canela... y ciruelas pasas con requemado de azucar por encima y retoques de miel.
- Impresionante. - dijo su madre
- Ha hecho trampa. - dijo su compañera -. Se sabe la receta. - terminó recibiendo un codazo de Meteora

Toffee sonrió con la boca torcida. Una de esas sonrisas que, aún siendo sincera, parecía irónica

- Sí... Son buenas tartas. - comentó Toffee con un toque melancólico - Solían preparar muchas parecidas en una fiesta de Mewni... en honor a Comet.
- Una pena que alguien la matara, ¿eh? - dijo Globgor sabiendo que había sido él quien personalmente la había matado.
- Una víctima de la guerra, como tantas otras. - respondió el lagarto, tratando de ignorar la provocación
- Bonita forma de limpiarte las manos.
- Unos se ensucian las manos y otros los dientes. ¿Aún te queda algún hueso de mewmano por ahí?

- ¡Basta los dos! - interrumpió Eclipsa enfadada.
- Empezó él. - dijeron ambos a la vez, lagarto y cambiatamaño
- Me da igual. Parecéis niños. ¡Vais a incomodar a nuestras invitadas! - dijo señalando a las chicas

Eclipsa lanzó sendas miradas de reproche y ambos, Globgor y Toffee, apartaron sus miradas avergonzados.

- Oh... No lo digas por mí, mamá. - respondió la Meteora adulta tras balancearse en su silla y poner sus botas sobre la mesa mientras ponía sus brazos tras la cabeza - Yo me siento totalmente en casa. Se siente igual que cualquier comida familiar. De hecho... son literalmente así.

Mariposa dio otro codazo a Meteora, y luego le señaló sus piernas sobre la mesa. Ella rodó los ojos y las retiró.

Una voces comenzaron a oírse y un montón de gente entró interrumpiendo la comida. Casi todos eran monstruos.

- ¡Reina Eclipsa, reina Eclipsa! ¡Parece que los solarianos han vuelto!
- ¿Tan rápido? ¿Ya han comenzado a atacar? - dijo pasando el bebé a su padre.
- ¡Tiene que protegernos! Debería... ya sabe... hacer lo de la última vez... aquella mariposa oscura...
- Oh... me temo que no puedo. Ni siquiera hay magia y la varita ha sido destruida.
- Hay gente que quiere contraatacar... Se están organizando en el bosque.
- ¡Eso es una locura!
- Sí. Nosotros opinamos igual. Por eso buscamos refugio.

- ¿Eclipsa? - dijo una nueva voz entre la multitud
- ¡Janna! Me alegro que estés bien. ¿Es verdad que ya están atacando?
- Se mueven. Lo están echando por la televisión ahora.

Meteora cogió el mando y encendió la gran tele de la pared que tenían.

- ¿Tenemos noticias nuevas, Emma? - dijo la presentadora de las noticias
- Cada vez hay más. No queda claro que están haciendo. Se pasean de un lado a otro. - dijo la reportera grabando desde un helicóptero
- ¡HOLA! - dijo una voz dentro de un casco gigante
- ¿Pero qué?

El helicóptero maniobró con brusquedad. Detrás, había una armadura flotante, que parecía tener unas hélices encima, capaz de funcionar como si se tratara de un helicóptero gigante.

- ¿ESTÁIS EMITIENDO? - preguntó la portadora de la armadura, que era Mina, obviamente.

La reportera, acobardada, sólo agitó su cabeza como respuesta.

- BIEN. ESTE ES UN MENSAJE PARA LA GENTE DE ESTE SITIO, Y EN ESPECIAL PARA LAS BUTTERFLY. QUEREMOS QUE NOS DEVUELVAN MEWNI, O SI ELLAS NO QUIEREN, QUE LA GENTE NOS ENTREGUEN A LAS REINAS. OS DAMOS HASTA MEDIA NOCHE Y SI NO, REDUCIREMOS ESTE LUGAR A CENIZAS. ¿LO HABÉIS RETRANSMITIDO?

La reportera volvió a asentir.

- BIEN. - y descendió al grupo de armaduras que estaban en el suelo.
- ¿CUAL ES EL PLAN? - preguntó otro soldado en armadura
- EN ESTE LUGAR DEBE HABER OCULTO UN POZO DE MAGIA. TENEMOS QUE ENCONTRARLO. NO OS CORTÉIS LEVANTANDO CASAS O PISOTEANDO A QUIEN OS MOLESTE. LO IMPORTANTE ES ENCONTRARLO.
- ESTO... ¿ESTO QUIERE TRANSMITIRLO, SEÑORA? - dijo señalando a la espalda de Mina. El helicóptero seguía emitiendo desde cierta distancia y altura.
- ¿QUÉ? AAAAAAAH.

Mina gritó de enfado, y cogió lo primero que encontró. Un coche voló casi directo hacia el helicóptero

- ¡Esquiva! ¡Mike! ¡Esquiva! - se oyó gritar a la reportera

La emisión se cortó.

- Al menos sabemos sus planes. - dijo Janna silenciando el televisor
- Ya lo sabíamos. - dijo Toffee - Seth ha estado buscando la magia desde el principio. La necesitará para sus planes.

Un ruido de moto llamó la atención de Mariposa que miró por la ventana. Con la última luz del día pudo ver a Marco y Star a lomos de una dragocicleta.

- ¡Es Star y Marco! ¡Vienen en Nachos! - gritó mientras salió corriendo para ir a la sala del trono a abrir la boca del lagarto de piedra para que pudiera entrar.

- ¿Y nosotros? - preguntó uno de los monstruos recién llegados - ¿Qué hacemos, reina Eclipsa?
- Yo ya no soy reina. Ni siquiera tengo medios para protegeros. Ni varita, ni magia.
- No exactamente, mamá. - respondió Meteora - Aún quedan las varitas cargadas, ¿recuerdas?.
- Es cierto, pero con ellas no podría lanzar un hechizo de destrucción. Es demasiada magia.
- Cuando el primer ataque, los heridos y yo nos escondimos en la zona más bajadel castillo. - dijo Janna - No nos encontraron.
- ¡Sí! Eso es. Acompáñalos, Janna. Mientras tanto hablaremos con Star.
- Venid por aquí... - dijo desapareciendo por unas escaleras seguida del creciente número de monstruos que iban llegando.

Justo después, Marco, Star y Mariposa bajaban de la parte alta de la torre.

- ¡Star! ¡Marco! Me alegro de que estéis bien.
- Sísísísísí... pero parece que las cosas empeoran por momentos.
- ¿Cual es el plan? Por ahora la gente viene aquí a esconderse.
- Parece que el gobierno va a enviar tropas. Llegarán de un momento a...

¡Bom! Fiiiiiiuuuuuuuu. ¡BOOOOOOOOOOOOOM!

- ¡Qué diablos ha sido eso! - dijo Globgor alarmado
- ¡Son los tanques! Ha empezado - respondió Marco - Eclipsa... ¿mis padres han llegado? Les avisé para que vinieran...
- No los he visto.
- ¡Maldición!

Star volvió a activar la voz del televisor.

- Tenemos nuevas imágenes. Parece que el ejército ha entrado en acción por fin en lo que parece un ataque preventivo.
¡LES HAN DADO! ¡VARIAS ARMADURAS PARECEN HABER SUFRIDO IMPACTOS! ¡HAN CAÍDO AL SUELO!
¡Pero se levantan! ¡No parecen tener ningún rasguño! ¡Deben estar hechas de un material superresistente!

- No es la armadura. Es la magia. - dijo Star recordando las palabras de su madre
- Entonces... ¿dejarán de soportar impactos cuando se les acabe?
- Debería... pero... ¿quien sabe lo que puede durar eso?
- Al menos parecen entretenidos. - dijo Marco al ver como los cañonazos iban derribando a los soldados, aunque se levantaban de nuevo. - No parece que lleven espadas esta vez. Esperemos que las hayan perdido y no las estén reservando.
- Tiene sentido que se hayan destruido. - explicó Eclipsa -. Las espadas necesitaban polvo de la varita para ser creadas. Al destruirse la varita también debió ocurrir lo mismo con las espadas, con o sin magia. Por cierto, ¿y Moon y River?
- Mi madre está con BuffFrog ayudando en el castillo. Hay mucha gente acudiendo.

Los siguientes minutos fueron tensos. Más helicópteros tanques y vehículos de asalto se iban acumulando. Los soldados al principio parecían estar desconcertados por la potencia de fuego de los humanos, pero no tardaron en acostumbrarse.

- ¡Moveros rápido! ¡Protegeos! - gritaba Mina mientras comenzaba a moverse como si corriera los cien metros lisos, protegiéndose con los brazos, para a continuación, intentar dar una patada a los tanques una vez los había alcanzado.

Varias unidades se perdieron. Pero también iban llegando nuevas y parecía que la situación favorecía a los humanos, pues los soldados poco podían hacer más que protegerse.

- Vaya... El ejército humano es formidable. - dijo Eclipsa
- Son capaces de mucho más, pero están demasiado cerca de la población. Están intentando minimizar los daños. - explicó Marco - Esperemos que vayan llegando más tropas.


Mina, desconcertada, se comunicó mentalmente con su maestro.

- ¡Señor! - dijo telepáticamente - ¡Estamos en punto muerto! ¡Están ofreciendo mucha más resistencia de la que habíamos imaginado!
- Sí... Son fuertes... pero se están conteniendo. No quieren causar daños. Debéis adentraros en lo profundo de la ciudad, donde están los edificios más altos y esconderos en ellos. Sois más ágiles. Allí podéis sorprenderlos y aplastarlos.
- Pero señor... ¡Allí está el castillo Butterfly! ¡El legado de Solaria...! - dijo en una reminiscencia de su antigua personalidad -. No querría arriesgar...
- ¡HAZ LO QUE TE DIGO! - envió mentalmente con furia a Mina, quien rápidamente vio suprimida su propia personalidad
- Sí... maestro


- ¡Mhijo! - se escuchó la voz de Rafael
- ¡Papá! ¡Mamá! ¡Me alegro que hayáis llegado a salvo! - saludó Marco a sus padres y acarició la cabecita de su hermana pequeña
- Tenías razón, hijo. Menos mal que hemos venido. ¡Están entrando en la ciudad!
- Sí... lo estamos viendo en la tele.
- ¡Lo destrozarán todo!
- Las casas se reconstruyen - comentó Eclipsa -. Me preocupa más la gente. Los mewmanos están acostumbrados a refugiarse en el castillo Butterfly. Los monstruos vendrán aquí. Pero... ¿y los terrestres?

Se miraron preocupados entre ellos. Las imágenes comenzaban a mostrar como los soldados estaban cada vez en la zona más poblada de Echo Creek, donde edificios altos, casi rascacielos eran lo normal.

Los ataques de los tanques se ralentizaron mucho. Buscaban asegurar el tiro, lo que implicaba acercarse peligrosamente a los soldados. Otro tipo de vehículos, camiones mucho más ágiles con ametralladoras y lanzacohetes comenzaron a intervenir más, pero no tardaron el volcarlos con facilidad.

Los soldados solarianos eran demasiado ágiles, y entre edificios era un combate rápido y confuso.

- Las tropas pierden unidades demasiado rápido... - comentó Star mientras miraban todos atentos a la televisión viendo como trascurrían los hechos

- Esperad... esos son ¿Moon y River? - dijo Meteora señalando a la ventana

- ¡River, NO! - gritó Moon

River saltó alocadamente por la ventana de piedra y los dos entraron precipitadamente cayendo al suelo de la habitación.

- ¡River!
- ¿Qué? ¡Dijiste que corría prisa!
- ¡Mamá!
- Hola hija. - dijo Moon mientras se limpiaba el vestido tras el aparatoso aterrizaje
- Me alegro mucho de que estés aquí... pero... ¿qué ha pasado en el castillo? ¿BuffFrog está bien?
- Sí... tranquila. La gente está poniéndose a salvo en el sótano.
- ¿Seguro que es seguro? Hay unas pelusas terribles allí abajo. - pensó el latino recordando su experiencia como escudero de la Órden de Lavado
- Eso es el subsótano, Marco. - le replicó su novia
- Es verdad.
- ¿Por qué has venido?
- Por dos cosas. Una... Tu padre y yo hicimos un reconocimiento de la zona en águila. Hay mucha gente allí abajo corriendo de un lado a otro. Tenemos que ayudarles para que vengan aquí o al castillo.
- ¡Claro! ¡Contad con nosotros! - dijo Star atrayendo a Marco con su brazo
- Pero sería una locura acercarse demasiado sin protección. Por eso pensé en venir a buscar las varitas.
- Ok. Están listas.
- Genial... Y también... he tenido una preocupante charla con otro tipo del gobierno que ha llegado. Me dijo que no era prudente acercarse a la zona porque estaban preparando un plan de contingencia... ¡Estaban hablado de bombardear la zona!
- ¡ ¿ QUÉ ? !
- Y les pregunté que qué tipo de bombardeo... que si usarán esas armas tan potentes que teneis... ¡y no me quiso responder!
- ¡Hay que ponerse en marcha ya!

- ¡Esperad! ¡A nosotros no nos habéis contado el plan! - dijo una nueva voz
- ¡Ludo! ¿Qué haces aquí?
- Yo le he pedido ayuda - dijo Moon - Ludo y sus hermanos pueden volar. Pueden ayudarnos con la gente que esté más alejada del peligro. Nosotros podemos ayudar a los que estén más cerca gracias a las varitas.

- Ejem - interrumpió Toffee

Moon lo miró con cierta desidia

- ¿Tienes algo que aportar?
- ¿No es obvio que esto es justo lo que quiere Seth y su títere Mina? ¿Secuestraros y obligaros a poner en marcha la magia otra vez para ejecutar su plan maestro de destrucción absoluta?
- No vamos a permanecer impasibles mientras ataca a personas inocentes.
- Hay mucha gente aquí que puede hacer eso. De hecho... el ejército humano está haciendo un trabajo bastante más competente del que me esperaba. A este ritmo, si pueden sostenerlo, a los soldados se les acabará la magia y perderán. Os vais a tirar de cabeza en su trampa sin necesidad.
- No podemos esperar a que...

Janna, que había regresado e ignoraba la discusión, subió el volumen de la tele

- ¡Ahora mismo están entrando el grueso de las tropas! ¡Más de 50 nuevos carros de combate y unidades de tierra entran rápidos por la vía principal a Echo Creek y se unirán a los restantes que están dando batalla ¡Un montón de gente vitorea a nuestro glorioso ejército! ¡Dios bendiga América!


Mina se esforzaba al máximo. Llevaba ya un buen número de enemigos derrotados, pero las tropas humanas no paraban de aumentar.

- ¡Señor! ¡La cosa no va bien! - volvió a quejarse mentalmente a su maestro - La mayor parte de los soldados ya tienen sus reservas por debajo de la mitad ¡Y cada vez llegan más!
- En efecto... De hecho, están llegando el grupo más numeroso de todos ahora mismo.
- ¿Qué?
- Tranquila... ¿Crees que no me he preparado? Me he guardado unos ases en la manga. He estudiado este mundo... y sé que es lo que necesitamos para dar la vuelta a la batalla.


- ¡Atención! ¡Melinda nos requiere comunicación! ¿Melinda?
- Aquí Melinda Jordan en el aire... literalmente. Estamos sobrevolando una zona donde unos hombres lagarto están activando una especie de máquina. Os enviamos las imágenes. ¿Quienes son estos tipos? ¿Amigos o enemigos? ¿Y qué es esa máquina?

- Oh, oh... Esto no me gusta nada

En las imágenes, un grupo de septarianos estaban introduciendo un líquido sobre una extraña máquina metálica que comenzó a mover una serie de piezas... Parecía una especie de tuneladora pero que apuntara hacia arriba en lugar de abajo, y comenzó a moverse. En cierto momento, pareció cargarse con electricidad, la cual se hizo más y más visible, hasta que salió de él un rayo hacia el cielo.

El rayo se detuvo a media altura y comenzó a formar una esfera de rayos que creció rápidamente.

- ¿Qué demonios es eso?
- ¡SAL DE AQUÍ! ¡SAL DE AQUÍ, YA!

La comunicación de la televisión volvió a cortarse, y pasó a las imágenes a distancia de los soldados. Pero ellos ya no necesitaban la televisión. Al mirar por la ventana, podían ver a simple vista la enorme esfera eléctrica que seguía creciendo en el cielo.

Y de repente... explotó lanzando rayos a todas partes.

De inmediato se hizo la oscuridad. Era visible desde la ventana que el apagón era generalizado en Echo Creek. Pero aún peor varias explosiones que hacían temer lo peor. Probablemente varios helicópteros se había estrellado.

Los sonidos de los ataques de los tanques habían cesado también lo que hacía presagiar su derrota.

- ¿Qué diablos fue eso? - preguntó Marco
- Creo que era uno de esos hechizos del Necronomicón. - explicó Eclipsa - Había uno... como se llamaba... ¿explosión de tormenta?
- Sea como sea, ha generado un pulso electromagnético. - dijo Janna a oscuras - Ha debido tostar todos los aparatos eléctricos cercanos.

Una linterna se encendió. Era Mariposa, que la había sacado de su kit emergencias.

- No todo. - dijo Mariposa - La linterna funciona.
- ¿Ves Star? Una riñonera de emergencias. - dijo señalando a la versión futura de su hermana - Y te burlabas de mí. Si ahora llevara la mía...
- No es el momento, Marco... ¿Ahora que hacemos?
- Ahora con más razón, debemos ayudar a la gente. - dijo Moon - Ve por las varitas, Star.
- En seguida. - dijo saliendo corriendo hacia su habitación temporal del templo de monstruos.
- ¿Gente? ¿Estáis aquí? No se ve nada. - dijo la voz de Rasticore en las tinieblas
- Sí, Rasticore... Estamos aquí.
- Venía a deciros que hay un grupo de monstruos que se está reuniendo cerca del bosque. Creo que otros septarianos están intentando reclutar a monstruos para Seth.
- Como en los viejos tiempos. - sonó la voz de Toffee

Star llegó cargada de varitas, y la que llevaba en la mano derecha la hacía brillar iluminando de nuevo la habitación.

- Ya estoy.
- Bien... Repartámoslas. Tú quédate una, Star. Eclipsa. Meteora. Marco... ¿crees que podrás?
- Con esta, sería la tercera vez ya... - dijo el latino aceptando su varita
- Está bien... Nos quedan dos libres.
- Una. - dijo Janna cogiendo una de las restantes.
- Aquí hay alguien más que ha hecho magia, mamá. - dijo Star cogiendo la última varita libre y entregándosela a Ludo
- ¿Eh? - balbuceó confuso el kappa. Un montón de pensamientos confusos y extrañase sensaciones pasaron por el hombre pájaro.
- Bueno... ¿No querías una varita? ¡Este es tu momento, Ludo!
- MMmmmmm... No se si es buena idea. - respondió Ludo. - Además, le prometí a Dennis... - dijo mirándolo de reojo, pues estaba a su lado, justo un par de pasos detrás de él.
- Ludo... Esto no lo haces porque quieras usar magia. Ahora portas la varita para ayudar a la gente, y eso está bien. ¿Verdad Dennis?
- ¿Te sientes preparado, hermano? - respondió Dennis comprensivo
- Yooo... No sé...
- Vamos Ludo. Además, es muy probable que nos topemos con Seth otra vez. ¿Que harás entonces?
- Oooohhh... Le patearé bien el trasero, sí señor. - dijo con malos humos

Y la varita brilló con un color verdoso fosforescentes.

- Parece que la varita te da la razón. - bromeó Star
- Está bien. ¡Estoy a vuestras órdenes! - dijo cuadrándose como un soldado

- Bien... - dijo Moon tomando el liderazgo - Eclipsa, Janna, Meteora, como vais a pie, quedaros en el perímetro alrededor de los soldados a proteger y alertar a los civiles que encontremos. Los demás, veremos que se cuece. Si el ejército humano se reagrupa y puede seguir luchando, nos centraremos en rescatar civiles que estén en la zona de guerra. Si por el contrario los solarianos no tienen oposición, les molestaremos un poco para distraerles para dar una posibilidad a la gente que huya. ¿Entendido?

- ¿Os debo recordar que Seth es la pieza clave aquí? - dijo Toffee que estaba más separado del grupo, apoyado en la pared
- Lo principal son los civiles. - respondió Moon
- Lo principal debería ser impedir el apocalipsis. ¿De qué te servirá salvar todas esas vidas si luego Seth acaba con todas ellas?
- Pero no sabemos donde está Seth. Cuando lo sepamos, actuaremos.

La electricidad regresó.

- Parece que se ha recuperado parte de la red eléctrica aquí en el norte - explicó Mariposa mientras observó la ventana - pero sigue a oscuras en el resto. Y no se oyen a los tanques... eso es mala señal.

- No importa... Vámonos - dijo Moon
- Sé donde estará Seth. - dijo Toffee intentando evitar que se fueran
- ¿Qué?
- Es obvio por sus planes. Necesita la magia, así que acudirá a donde sea que esté la entrada de la magia en esta dimensión.
- El Britta's.- dijo Star
- Me fastidia decirlo, pero Toffee tiene algo de razón. - dijo Marco - Si no detenemos a Seth todo será en vano, y si lo detenemos Mina se liberará de su influencia y probablemente se detendrá. Es otra forma de parar esta batalla.

Janna encendió de nuevo la televisión

- Parece que la emisión no se ha cortado.

- Melinda. ¿Sigues ahí?
- Sí, sí... Por suerte nuestro experto piloto ha sabido hacer un aterrizaje de emergencia. El escenario es dantesco. Parece que esa bola lanzó rayos a todos y cada uno de los tanques estropeándolos.

- Entonces fue algo más dirigido que un simple pulso. - comentó Janna para sí.

- Nuestro ejército está herido. Las armaduras los están aplastando. Y ahora están destruyendo casas, como buscando algo. La gente no sabe que hacer. Huyen de un lado a otro evitando que les pisen.

- ¿Veis? Lo que yo dije. -explicó el lagarto - Están buscando la magia para Seth. Y vosotras sois la clave para encender el pozo de nuevo. Sois la clave para su plan. Deberíais quedaros al margen. Si vosotras su plan fracasará.
- Eso no lo sabes con seguridad. - replicó Moon
- Estoy bastante seguro de que será así.

- No importa. - dijo Janna mirando la tele - Los soldados están casi en la zona del Britta's. Si Seth va a ir allí, podeis matar dos pájaros de un tiro.
- No es tan sencillo. ¿Habeis preparado un plan para detener a Seth? - preguntó Toffee - ¿Algún arma contra su velocidad sobrehumana y su superfuerza?
- Mi plan suele ser improvisar. - se burló Star.
- Ese es un plan desastroso.
- Pero me funcionó contigo.
- Pura suerte... ¿No conocéis a alguien superveloz? - preguntó el lagarto
- No - contestó Moon

Las chicas del futuro se miraron mutuamente.

- Es una pena que no estemos en nuestro tiempo. ¿verdad Mariposa?
- ¿De qué habláis?
- De la chica más rápida de todas las dimensiones. Es de aquí, de Earthni. - explicó Meteora
- Es un poco más mayor que nosotras, ¿no? ¿Qué edad tendrá ahora? ¿Cinco? ¿Seis?
- Puede... ¿Crees qué...?
- ¡Ok! ¡Ya tengo misión para mí! ¡Me voy a buscarla! - dijo Mariposa saliendo corriendo
- ¡Espera! - gritó Marco... pero Mariposa no hizo caso.
- Déjala... Sabe cuidarse. - comentó su compañera

- Alguien superrápido puede ayudar, pero no será suficiente contra la fuerza de Seth. Necesitareis algo para poder contenerlo. ¿Tenéis cadenas para dragones? - continuó Toffee
- Sí... en la mazmorra. - dijo Eclipsa - ¿Será suficiente?
- No... pero si las refuerzas con magia, Moon, como a las armaduras de los solarianos, puede que puedan contenerlo unos minutos, suficiente para atacarle de forma más contundente.
- Y esa forma puede ser...
- Star... por ejemplo.
- ¿Qué? - dijo la exprincesa confusa
- El ataque que me hiciste... puede que baste para destruirlo a él también.
- Pero... pero... aquella vez estaba totalmente transformada. No sólo en forma de mariposa sino la transformación total. La verdad es que no se muy bien como lo hice.
- Pues más vale que vayas descubriendo la manera de hacerlo de nuevo.
- ¡Y tenía la varita! ¡Y ahora ni siquiera hay magia! - protestó Star
- Si la magia no se reinicia, el plan de Seth probablemente fallará de todos modos. Yo por mi parte intentaré arrebatarle su poder, desactivando la magia oscura.
- ¿Alguna otra idea?
- Muchas, pero nada sólido. Lo que sea necesario para entretenerle o arrebatarle el libro negro. Cualquier cosa que nos permita detener lo que sea que vaya a hacer evitará la catástrofe y habremos ganado tiempo para derrotarlo.

- Nosotros podríamos ayudar. - dijo Dennis que tenía al resto de sus hermanos, con excepción de Ludo detrás. Podemos observar el terreno.
- Sería mejor que buscarais a Seth. Avisadnos si le veis acercarse... aunque no es precisamente alguien fácil de observar.
- Supongo que podéis hacer ambas cosas. - dijo Moon - Irnos informando de vez en cuando de lo que observéis.
Dennis afirmó

- ¿Algo más?
Nadie respondió a la exreina.

- Bien... Pues vámonos. - dijo Moon lista
- Esperad... ¿Qué hay de los monstruos que se están preparando en el bosque? - preguntó Rasticore - ¿No deberíamos ir alguien a hablar con ellos?
- Yo iré contigo. - dijo Globgor
- Cariño... ¿Estás seguro? ¿Y quien cuidará del bebé?
- No te preocupes, Eclipsa - dijo Angie - Estas dos estarán más tranquilas juntas. Iremos abajo con los demás, como nos dijo Janna.
- Hey... Rasticore - dijo Janna
- ¿Sí?
- Cola de lagarto... - dijo chasqueando sus dedos
- Qué... ¿qué has hecho?
- Teniendo en cuenta que es probable que nos enfrentemos a Seth por última vez, para bien o para mal, es mejor asegurarse de que no olvidarás nada.
- Ok... - dijo confuso - Supongo entonces que ya no tengo protección contra Seth.
- Yep

- ¡Yo también os acompaño! - interrumpió River con entusiasmo señalando a Rasticore y Globgor. - El castillo de mi hermano queda de camino. Intentaré que nos echen una mano. Son hábiles montando águilas.

- Buena suerte a todos. - dijo River solemne... Luego agarró a Globgor y a Rasticore con cada uno de sus brazos y tiró de ellos hacia atrás caminando de espaldas

- Pero ¿qué haces River? - preguntó el cambiatamaño confuso.

Y los tres cayeron por la ventana más grande

- AAAAAAAaaaaah - se oyeron gritar a ambos monstruos, para segundos después aparecer volando en un águila con los dos monstruos mal agarrados de las alas
- ¡Te veo en un rato, terroncito mío! - gritó River mientras se alejaba

- River... no tienes remedio. - dijo Moon para sí en voz alta mientras ponía los ojos en blanco
- Y seguro que es lo que más te gusta de él, ¿verdad? - dijo Eclipsa en tono picarón

A pesar de que intentó contenerla, a Moon le apareció una pequeña sonrisa.


- ¡Por fin, señor! ¡Las Butterfly se acercan! - habló mentalmente Mina con Seth al ver a lo lejos como las Butterfly volaban hacia allí
- Bien. Jugad un poco con ellas. Recuerda que las quiero vivas. Obligadles a gastar su magia.
- Será un placer.


Marco, Star y Toffee volaban en Nachos un poco detrás de las monturas de Moon y Ludo.

- ¿Soy la única a la que esta situación le parece un poco rara? - dijo Star situada entre Marco que pilotaba y Toffee quien estaba sentado en una extraña postura sin agarrarse a nada con los brazos cruzados.
- Sí. Definitivamente.- respondió Marco
- Absolutamente. - agregó frío el lagarto - ¿Y donde está esa fuente de magia?
- ¿Ves ese pequeño chiringuito que tiene unas mesas allí al lado de esos aparcamientos? Se llama Britta's y en el sótano hay un hueco que lleva a una cueva donde está la fuente de la magia. Lo malo es que lo han sellado. Tiene un montón de hormigón.
- Eso no detendrá a Seth.
- Ok... Ahora te bajamos.
- Eso no será necesario - dijo dejándose resbalar y cayó a plomo aún con la misma postura de brazos cruzados como si fuera un rígido maniquí.
- ¡ ¿Pero qué hace? ! - dijo Marco alarmado
- Es Toffee... ¿recuerdas?

Toffee se estampó contra el suelo con tanta fuerza que pudieron oírlo en la distancia, con un sonido de crujidos y líquido chapoteante, destrozándose por completo con la única diferencia respecto a alguien normal que en lugar de tripas y sangre, su cuerpo desmenuzado revelaba el engrudo de la magia desactivada.

- ¡Uggg! Eso tiene pinta de haber dolido.

El engrudo comenzó a retorcerse y remodelarse reapareciendo el Toffee de siempre, incluyendo su traje impoluto que sacudió como si simplemente se hubiera manchado de polvo.

- No importa. Parece que está bien.

Marco se puso en paralelo a Moon, que iba en su propia águila y Ludo, que iba con su clásica araña y halcón. Por encima de ellos a bastante más altura, volaban el resto de Avarius. Dennis se acercó.

- Parece que nos están esperando
- Bien... Preparad vuestras varitas. Si veis peligro, cread un escudo.
- ¿Escudo? ¿Y eso como se hace? - preguntó Ludo
- Tú sólo aparta la mano gigante con un "Levitato" - explicó Star
- Ok... Eso se hacerlo.

El grupo se acercaba a velocidad alarmante, y los soldados se pusieron en posición como si fueran jugadores de fútbol americano listos a hacer un placaje.
- Dennis... ponte a cubierto. Ludo... A la derecha. Marco... a la izquierda.
- ¿Y tú, mamá?
- Yo voy a demostrar a Mina porqué soy la reina. - dijo entrecerrando sus ojos.

Y separándose las tres monturas, Moon se dirigió suicidamente hacia Mina para esquivar en el último segundo y colarse entre varios soldados haciendo que se golpearan torpemente los unos a los otros.

- ¡Así se hace, mamá!
- Wwwooooowwww... Y yo que creía que tu padre era el más loco de la familia. - comentó Marco


- ¡Espera, River! - corría Globgor como podía detrás del rey que iba a sprint hacia la reunión de monstruos
- ¿Cómo lo hace? Soy septariano, se supone que no me puedo cansar... ¡y ese rey loco me está agotando las fuerzas! - se quejó Rasticore yendo el último del grupo
- ¡Ajá! ¡Os dije que podíamos llegar en cinco minutos! - dijo parándose mientras Globgor se tropezaba a su lado.
- No habría sido necesario esto - protestó Rasticore - si no hubieras volado tan bajo y...

Al salir de las ramas se topó de golpe con un montón de monstruos con cara de malos amigos que apuntaban con lanzas a Globgor y River.

- ¿Rasticore? - dijo confuso uno de los monstruos que también era septariano
- ¡Ah! Hola... Aligor.
- ¿De qué diablos va esto? ¿Por qué vas con estos dos?
- ¡Oye! - protestó River - Entiendo que me critiques a mí que soy mewmano, ¿pero qué te ha hecho Globgor? Él es tan monstruo como tú.
- Mewmanos... siempre os creéis que somos todos iguales. - respondió malhumorado el septariano.
- Es una vieja rencilla entre septarianos y cambiatamaños. - le explicó en voz baja Globgor a River
- ¿Eh? ¿Los monstruos son racistas entre ellos?

Globgor se encogió de hombros

- Como si no hubiera suficientes prejuicios en Mewni - dijo el rey
- Te repito la pregunta, Rasticore... ¿De qué va esto?
- Hemos venido para evitar que cometáis un error. ¡Esos soldados solarianos son muy duros! Enfrentaros a ellos es una locura.
- Decían que te habías vuelto un traidor... No quería creerles pero... es patético.
- ¿De qué hablas? ¡Estamos intentando salvar vuestras vidas!
- ¿Salvar nuestras vidas? ¡JÁ! ¡Tú sabes que estamos bajo la protección de Seth! ¡Somos indestructibles!
- Lo sois mientras dure la sangre... Una sangre que los demás monstruos NO deberían tomar... porque se convertirán en esclavos de Seth... lo sabéis, ¿verdad?
- ¿Eh? ¿De qué está hablando? - dijo uno de los monstruos no septariano
- ¡No le hagáis caso! ¡Está con los traidores!
- ¡Os digo la verdad! ¡Además, eso no cambia que las armaduras os aplastarán con o sin poderes!
- Por eso nos hemos hecho con nuestras propias armaduras. - dijo otro de los monstruos no septarianos
- ¿Eh?

Entonces vieron que al fondo había gran cantidad de piezas de armaduras desperdigadas.

- ¿Pero qué demonios?
- La sangre de Seth nos dará la fuerza para usarlas cuando él logre absorber el poder de la magia. ¡Con ellas aplastaremos a los mewmanos de una vez por todas!
- ¡No os estáis enterando de nada! ¡Seth os ha mentido! ¡Nos ha mentido a todos! Su intención no es acabar con los mewmanos... o al menos no sólo con los mewmanos. ¡Su intención es acabar con todos!
- ¿Qué estupidez es esa?
- No es ninguna estupidez. Rasticore os dice la verdad. - dijo Globgor - Seth está poseído por la oscuridad. Desea destruirlo todo.

Muchos monstruos, en especial los no septarianos que estaban menos al tanto de Seth, se miraron confusos.

- Sabéis quien soy. He intentado ayudaros a todos. - dijo Globgor - ¿Por qué habría de mentiros?
- No lo sé... Tu esposa es mewmana.
- Sí... Y está ahora mismo luchando contra Mina.

Las dudas crecían. Sabían que Globgor no mentía. De hecho, Eclipsa había luchado contra los solarianos (o al menos uno) antes.

- ¿Y él? ¡Su esposa comanda a los solarianos! - dijo apuntando a River
- ¡Moon no tiene nada que ver con Mina!... Bueno... no esta vez. De hecho, está también combatiéndola ahora.
- ¡Eso no tiene ningún sentido!

Algunos de los monstruos que tenían móviles comenzaron a ver. Algunos reporteros se estaban colando en los edificios cercanos de la batalla para grabar la fuerte batalla en Echo Creek. En efecto, Moon no sólo luchaba sino que parecía ser quien estaba arriesgando más.

- No lo entiendo. - dijo otro de los monstruos confusos

- ¡Porque seguís pensando que nada ha cambiado! - protestó River - Pero TODO ha cambiado. Hace unos meses jamás hubiera pensado que un monstruo sería uno de mis mejores amigos y aquí estamos. Tenemos una oportunidad de dejar todo ese pasado atrás. ¡Esto no es una batalla entre monstruos y mewmanos, sino una batalla entre quienes quieren regresar al pasado de prejuicios y los que queremos luchar por un nuevo mundo en paz!
Por eso voy a ir ahora a ver a mi hermano y voy a lograr que toda mi familia se una para derrotar a esa loca de las coletas de una vez por todas.

Un grupo de monstruos se puso a vitorearle.

- ¡Así se habla!
- Ok... me parece bien - dijo otro de los monstruos - pero... no veo en qué cambia eso el poder usar esas armaduras para combatir...
- ¡Es una trampa! Seth os controlará cuando bebáis su sangre como ahora controla a Mina.

- Espera, espera, espera... ¿Seth controla a Mina? ¡Eso tiene aún menos sentido que lo de Moon!
- ¡Os lo he dicho! - repitió Rasticore - ¡Nos ha mentido a todos! Él quiere que Mina fuerce a las Butterflies a poner la magia en marcha otra vez para ejecutar un plan de destrucción masivo o algo parecido. Cuando bebáis la sangre estaréis malditos. ¡Él es un vampiro! ¡Luchareis en el bando de Mina, no al revés!

- ¡Eso es mentira! - gritaron algunos de los septarianos

Pero el resto que no lo eran, comenzaban a dudar con fuerza.

- Yo... creo que no voy a tomar esa sangre hasta que esto no se aclare.
- ¡Un vampiro! ¡Ni loco me bebo su sangre!

- ¡Pero los mewmanos nos aplastarán! - dudó otro

- ¡Tonterías! Sabemos que Mina tiene ahora mismo una debilidad. Las armaduras usan depósitos de magia. Si logramos que las agoten confundiéndolos suficiente tiempo, al final se agotará y las armaduras caerán. ¡No necesitáis la sangre de ningún vampiro lagarto ni nada parecido! ¡Tan sólo coraje!
- ¡El mewmano tiene razón!
- ¡Vayamos a por Mina!
- ¡SÍIIIII!

Azuzados por las palabras de River, un grupo salió en dirección a la batalla.

- ¡Seth sabrá lo que has hecho! - dijo otro septariano.
Y estos se fueron en otra dirección.

- River...
- ¿Sí, Globgor?
- ¿No se suponía que debíamos ponerlos a salvo en lugar de enviarlos hacia el peligro? ¿Qué eso es lo que están haciendo nuestras esposas?
- EEEeeeeeeeeeeehhhhh. ¡Voy a buscar a mi hermano! ¡Se lo tendréis que explicar vosotros! ¡Buena suerte! - dijo huyendo a la carrera
- ¡River!


Seth había terminado una tanda de preparativos, así que aprovechó unos segundos de descanso para observar el trabajo de su esclava.

Lo que vió le enojó fuertemente.

- ¿Qué diablos estás haciendo? - le preguntó telepáticamente
- Persiguiendo a las Butterfly, ¡por supuesto!
- ¡Idiota! ¿No ves que os están mareando? ¡No hacen más que dar vueltas a vuestro alrededor! Apenas se protegen alguna vez. Vosotros, sin embargo, estáis dando vueltas como idiotas gastando magia. ¡Esto es una carrera de fondo! Si seguís moviéndoos así, os agotareis mucho antes que ellas.
¡Atacad a los civiles! Los roles cambiarán.
- Sí, señor.


- ¡Nuevo plan! Y el nuevo plan es el viejo plan. Ignoradlas. ¡Vamos a buscar entre los edificios! - gritó Mina
- Como digas, jefa.

Las tres cabalgaduras volvieron a formar.

- ¿Qué es lo que hacen? - preguntó Ludo
- Ignorarnos
- ¡Odio que me ignoren!
- Deben estar buscando el Britta's

Cuando uno de los soldados levantó un edificio, unos civiles aterrorizados salieron a la carrera.

- ¡PÍSALOS! - gritó Mina
- ¿Señora?
- ¡PÍSALOS!, ¡ ¡ AHORA ! !
- ¡Pero son mewmanos!
- ¡Son humanos, idiota!
- La verdad es que no sabría distinguirlos a simple vista.
- ¡OBEDÉCEME! ¡PÍSALOS!
- ¡No tiene sentido! ¡No lo haré!
- Bien...

Mina sujetó con fuerza descomunal la cabeza del otro soldado, arrancó su visor y sacó a su portador por la fuerza. Luego lo tiró al suelo.

- SI YO DIGO QUE DEBÉIS PISAR... ¡DEBÉIS PISAR! - dijo dirigiendo su pisotón al soldado que, ahora sin magia, perdía su forma solariana para volverse un civil aterrorizado más.

Y el pié pisó el terreno con estruendo montando una nube de polvo.

Cuando lo levantó, una semiesfera dorada protegía al aterrorizado exsoldado. Era Star. Marco había pasado y Star había saltado y rodado en el último segundo para evitar la tragedia.

- ¡Maldito seas, Seth! ¡Ni siquiera Mina, con todo lo loca que esté haría algo así!
- OOOhohohoho... Vaya, vaya, vaya... Mira que viene a hacerse la heroína una vez más. ¿Qué tal estás, hermana de lodo? ¿Quieres que te eche una mano? ¿O quizás un pie?

Mina comenzó a lanzar pisotones a Star. Cada pisotón hacía dar un fogonazo a la varita, hasta que finalmente, se apagó.

- Suficiente. Su magia se ha agotado. - dijo Seth en su cabeza - Déjala para que busque el pozo.

Pero Mina desobedeció. Lanzó un último y más fuerte pisotón.
- ¡STAR! - gritó Marco desesperado temiendo el terrible final mientras se lanzaba con Nachos en un viaje suicida hacia ella sabiendo que estaba demasiado lejos

- ¡LEVITATO!

En el último segundo, Ludo había sujetado el pie de la armadura de Mina, dando vueltas alrededor de ella, manteniéndola por unos segundos en esa posición.
El tiempo suficiente para que Marco llegara para sujetarla junto al exsoldado al vuelo y el pié cayera una décima de segundo después.

- AaAAAAAAgggg...

Mina lanzó un puñetazo a la dragocicleta y acertó. Todos saltaron por los aires.

- ¿¡QUE TE CREES QUE HACES!? - gritó Seth en su cabeza, dándole un tremendo pinchazo, haciéndola caer de rodillas.
- ¡Ella tiene la culpa! ¡Ella ha destruido Mewni! ¡Y Eclipsa destruyó el legado de su madre! ¡Y MOON las protegió! ¡SON TODAS CULPABLES! ¡Por su culpa ya no queda nada de Solaria!
- ¡SOLARIA ESTÁ MUERTA! ¡AHORA OBEDECE MIS ÓRDENES!
- ¡NO! ¡ESTOY HARTA DE QUE ME FRENES! ¡QUIERO SU SANGRE! ¡POR MATAR A SOLARIA!
- ¿Matar a Solaria? JAjajajajajaja...

Lo malo de la telepatía es la dificultad de mentir.

Una imagen del pasado. Un claro en el bosque. Solaria herida, con un puñal en la espalda.
- ¡Eres un cobarde... como toda tu maldita raza! - blasfemó la reina
- ¿Donde está la varita, Solaria?
- ¡Mátame, si es lo que tanto ansías! ¡No te diré nada!
Toffee se movió rápido, se puso detrás de la reina y apretó haciendo que la reina gritara de dolor

- Te repito... ¡Donde está la varita!

Solaria no pudo soportar más el dolor y cayó herida al suelo, al borde del desmayo.

- ¡Pronto lo sabrás, lagarto!

Toffee abrió los ojos forzadamente.

- ¡Se la has dado a Eclipsa!
- Ella te derrotará
- Ella... - suspiró- ... ya lo ha hecho.

Toffee se dio media vuelta y comenzó a irse lentamente.

- ¿Ni siquiera vas a terminar el trabajo? ¿No me darás una muerte rápida? ¡Si sobrevivo te mataré!
- Francamente... me da igual. - gritó mientras desaparecía por el camino.

- Maldito... lagarto... - exhaló la reina con dificultad

- UUUUUUUUggggghhhh... - se quejó mientras sacó el cuchillo como pudo. Por la herida brotaba sangre con fuerza.
- Debo... avisar... a Eclipsa...

Una nueva mano reptiliana se puso sobre su boca cara, tapando boca y nariz.

- No... No lo harás... Prefiero ver que piensa tu hija cuando crea que Toffee te ha matado. Incluso será interesante ver la reacción de Toffee.

Mina pudo ver en los recuerdos de Seth las convulsiones de su amada reina en los brazos del diabólico ser.

- TÚ. ¡TÚ! ¡TÚ LA MATASTE, NO TOFFEE!
- SÍ. YO LA MATÉ. ELLA ES POLVO Y YO SOY LO QUE TE QUEDA. OBEDECE. ¡AHORA!
- ¡Nunca más! ¡SAL DE MI CABEZA!

La armadura de Mina aplastaba sus propias manos contra el casco a punto de aplastarse a sí misma.

Seth se asombró ante el poder de Mina que parecía haberse multiplicado por mil desde la última vez. La sangre del maldito estaba literalmente hirviendo dentro de la solariana. Seth intentó que Mina entrara en su modo pasivo pero ahora era imposible. Los ojos de la solariana centelleaban entre el verde del poder de Seth y el azul eléctrico de la magia de la guerrera atisbando la guerra dentro de su mente.

Pero Seth también tenía más poder que nunca. Y mucho más poder al alcance de la mano.

En su escondrijo, sumergió sus manos en uno de los toneles de magia oscura que tenía preparados.

- ¡TÚ... TE... SOMETERÁAASS! - gritó con furia mientras absorbía gran cantidad de magia oscura

La conexión que los unía transportó la oscuridad directamente por su canal psíquico a la guerrera. Alrededor de sus ojos crecieron venas negras y el verde dió paso al violenta, a unos párpados llenos de magia oscura, y venas negras que salían de ellos y finalmente su fuerza cedió.

- Sí... maestro.

- Jefa... La princesa está aquí...

Un soldado complaciente había localizado a Star, que seguía magullada copió el anterior comportamiento de Mina y dirigió un pisotón contra una Star al borde del desmayo con su varita agotada.

- ¡ ¡ ¡ KAME HAME HAAAAA...! ! !

Una bola de energía impresionante lanzó la armadura con tanta fuerza que salió volando a más de un kilómetro, aunque dado el tamaño de las armaduras parecía menos distancia. Al caer con un gran estruendo se montó una gran nube de polvo.

- ¿Janna?
- Definitivamente este hechizo agota la varita. Aprovechemos la confusión... ¡Por aquí! - dijo Janna tirando de Star dentro de la nube de polvo.


- ¡Maldición! - blasfemó Moon mientras su varita se apagaba definitivamente
- Parece que estáis perdiendo el toque mágico - dijo Mina con una extraña voz entremezclada con la de Seth - Quizás deberíais restablecer la magia.
- No necesito magia para enfrentarme a tí.

Mina pasó su mano abierta, en un movimiento mucho menos letal que con Star y Marco hacia la exreina que pudo esquivar el golpe por los pelos, pero que pasó tan cerca que movió el aire con fuerza desestabilizando a su montura.

- Quizás tú puedas huir pero no podrás salvarlos a todos. - dijo regresando a por uno de los inocentes que intentaba huir.

Pero no llegó a alcanzarlo. Antes una densa telaraña chocó contra su casco cegándola.

- ¡Maldito pajarraco! ¡A ti sí que te aplastaré!
- HAHAHAHAHAHAHA... - Ludo reía con todas sus fuerzas, sonando de forma malévola.


- ¡Nachos!

La pobre dragocicleta había sufrido considerablemente en el aterrizaje forzoso.

- Marco... ¿Estás bien? - dijo Eclipsa acercándose agachada intentando no mostrarse a los solarianos
- Yo sí... pero Nachos está herida... ¿Sabéis algo de Star?
- La vi con Janna cuando iba a ir a ayudarla. - dijo la voz de Meteora

Eclipsa y Marco miraron confuso los alrededores. De repente Meteora se apareció entre ellos.

- Pero... ¿qué demonios? - dijo Marco sobresaltado - ¿Es la última moda entre las chicas? ¡Como si con Janna y StarFan13 no tuviéramos suficiente!
- ¿Invisibilidad? - preguntó su madre
- Es un buen hechizo para estas situaciones, ¿no creéis? Aún no lo domino tan bien como quisiera pero me saca de algún apuro...
- ¡Mirad! ¡Moon se retira! - dijo Eclipsa mirando con preocupación el campo de batalla
- Su varita... parece que se le ha agotado la magia. - apreció Marco - Parece mentira que Ludo aún siga ahí aguantando, salvando a todos. ¿Quién lo iba a decir?
- La mía está casi llena. - dijo la reina de la oscuridad

Mina dirigió un último ataque furioso contra la exreina, que ahora carecía de una herramienta adecuada para protegerse.
Y acertó.

- ¡Moon! - gritó Eclipsa y sus acompañantes al verla salir despedida y en caída libre contra el suelo.

Un brazo amigo la sujetó al vuelo.

- Hola, mi querida Moonpie... ¿Te apetece un vuelo como en los viejos tiempos?
- ¡River! ¡Justo a tiempo! Y veo que vas acompañado.

Detrás de River, había un montón de Johannsen cargados de armas arrojadizas y comenzaron a atacar a las armaduras.
Las armas rebotaban infructuosamente en las invulnerables armaduras, pero de vez en cuando se colaba alguna a través de las rendijas de los cascos, aturdiéndolos.

- ¡Vamos a darle a esa loca su merecido!
- Me encantaría, querido, pero no puedo. Estoy sin magia. - le explicó mostrando su varita.
- ¿No hay ninguna manera de cargar ese chisme?
- No, pero... - Moon miró buscando en el perímetro. Por fin se fijó en Eclipsa que intentaba hacerle señas para acercarse. - ¿Crees que puedes aterrizar allí, River, sin que te vean?
- Ahora será fácil. - comentó el rey mientras su familia se arremolinaba alrededor de las cabezas de los soldados, que intentaban protegerse cubriéndose los cascos.

- ¿Qué ocurre, Eclipsa? - preguntó Moon
- Hemos visto habías agotado tu varita. Nosotros aquí casi no hemos hecho nada. Toma, usa la mía.
- Gracias... creo que hemos pensado en lo mismo.
- Toma también la mía. - dijo Meteora entregando la suya - Tiene menos carga, pero parece que Ludo aprovecha mejor la suya. Pronto la necesitará.

Todos echaron un vistazo a la actuación del Kappa. Su habilidad para ser irritante parecía ser de gran utilidad en esta ocasión.

- Tiene habilidad para distraerlos incluso sin magia.
- JAJAJAJAJAJAJA... - gritaba malévolamente mientras de vez en cuando usaba su araña para tapar un visor de alguno de los soldados, que tropezaba con otros compañeros.

- Las arañas son útiles, ¿verdad? - dijo una nueva voz.
- ¿Spiderbite?
- Hola, Eclipsa... Moon...

Los reyes Spiderbite montaban una araña gigante, mientras a su lado, Penélope y Slime agarrado a la princesa, montaban una araña muy parecida a la de Ludo.

- No nos vamos a volver a quedar al margen de estos tipos. - dijo la princesa SpiderBite
- Querida... ¿das la señal? - dijo el rey
- Con mucho gusto, papá.

Penélope hizo soplar un cuerno... al minuto un montón de arañas comenzaron a aparecer por todas partes.
Unos pocos soldados parecieron ponerse histéricos con la presencia de los arácnidos. Otros, empezaron a reaccionar mal cuando se dieron cuenta que las pequeñas carroñeras lograban entrar dentro de las armaduras.

- ¡AL RÍO! - gritó alguno del grupo... y un montón de soldados comenzaron a seguirles.
- ¿Qué haceis... idiotas? - dijo Mina con una extraña voz. - ¡Sólo son unos insignificantes picotazos!

La gente alrededor comenzaron a vitorear en triunfo, al ver la retirada temporal de los soldados.

- ¡Así se hace!
- ¡No volváis!
- ¡Earth-ni! ¡Earth-ni! ¡Earth-ni!

- ¡La gente lo celebra demasiado rápido! - protestó Moon - Regresarán.
- Pero por el momento, tenemos algo de tiempo. - dijo Eclipsa - Deberíamos aprovechar para terminar la evacuación y refugiarnos en los castillos. Si Seth no aparece, puede que Mina desista.
- Seth... Ya casi me había olvidado de él. ¿Donde está Toffee? ¿Y Star?
- Vi a Janna desaparecer por allí. Sospecho a donde han ido. - dijo Meteora


- Esto es asqueroso. - protestó Star
- Las alcantarillas suelen serlo. - respondió Janna.
- ¿Y por qué hemos entrado aquí?
- Bueno... por arriba no es muy seguro que digamos ahora mismo. Vamos... esto nos deja cerca del objetivo.
- Aún no me has dicho...

Star levantó la trampilla

- ¿El Britta's? ¿Por qué estamos aquí?
- ¿No es obvio? Necesitamos recargar las varitas.
- Pero el pozo está cegado.
- Por eso me he hecho con esto. - dijo Janna enseñando unos explosivos militares.- Ventajas de que haya un montón de material militar tirado por ahí ahora mismo.
- Mmmmm... ¿Estás totalmente segura de que sabes manejar eso?
- Totalmente... aunque me alejaría un poco antes de activarlo... por si acaso.

- ¿Que hacéis vosotras aquí? - dijo Toffee, que aún esperaba a Seth, al entrar las chicas
- Recargar las varitas. - dijo Star sin darle importancia
- No estarás pensando en poner la magia en marcha otra vez, ¿verdad?
- No soy idiota. Nos vale con abrir el pozo y coger algo de la magia desactivada acumulada.
- Es mala idea en cualquier caso. - replicó el lagarto
- Dijo el villano - pico Janna
- No deberíais bajar abajo... - dijo desde lejos mientras las chicas ya bajaban.
- No es necesario que te repitas. - replicó Janna de nuevo

Pero Star estaba petrificada.

- ¿Hekapoo?
- ¡Qué hacéis aquí! ¡No miréis! - protestó la exguardiana
- ¿Oskar?
- Que pasa... - dijo el chico como siempre
- Fuera... ¡Fuera! ... ¡ ¡ ¡ FUERA ! ! ! - gritó Hekapoo que por un momento pareció igual llena de llamas que en su anterior forma

Star comenzó a subir la escalera con la cara totalmente roja.
Janna, como siempre, se lo tomó de otra manera.

- Vamos a volar esa mole de hormigón... en dos minutos. Daros prisa.
- ¡ ¡ ¡ ¡ FUUUUEEEEERAAAAAA ! ! ! !
- Jizzzz... Gritas demasiado.

- Te dije que no bajaras... - dijo Toffee
- ¡Podrías haberte explicado mejor!
- Butterflies... Siempre llevando la contraria y luego culpándote del resultado. - y agregó en voz baja - Aún intento entender porqué me gusta Eclipsa.

Starfan13 apareció de entre las sombras con una cámara

- ¡Tengo pruebas de vídeo! ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja ja ja! - rió con su entrecortada forma llena de ronquidos
- ¿Pero qué demonios? - dijo el lagarto totalmente sorprendido
- Eclip-toffee... - susurró desapareciendo entre las sombras
- El alumno ha superado al maestro. - expresó Janna saludando donde ella había desaparecido.

Hekapoo apareció por fin por las escaleras, seguida de Oskar.

- ¡ QUÉ ! - dijo malhumorada ante el silencio incómodo de los que esperaban
- Nada...
- ¡Oh, Vamos! Os morís por decirlo...
- Pederasta. - picó Janna sonriendo
- ¡Es totalmente normal! ¡Tengo el cuerpo de una chica de 16 años! ¡Y no es culpa mía!
- Yo no te critico. - dijo Star - Salgo con Marco y técnicamente tiene más de 30 años.
- Eso es verdad.
- Pero... ¿Oskar?
- ¿Qué tiene de malo? Me gustan los chicos... simples.
- ¿Quereis escuchar una canción? - preguntó el aludido
- ¡NO! - gritaron todos los demás al unísono

- Ok... Veamos a ver como funciona esto. - dijo sacando un pulsador

Y al pulsarlo, todo el edificio tembló, y la entrada de la cueva se llenó de magia hasta encharcar el sótano.

- ¡Janna! ¿Cuando pusiste los explosivos?
- Cuando estabais demasiado avergonzados para mirar.
- ¡Podrías haber avisado! Deberíamos habernos ido.
- Ha funcionado, ¿no? Tenemos magia de sobra. - dijo señalando todo el subsuelo lleno de magia desactivada - ¡Recarguemos las varitas!
- Esto... conecta con el pozo y con la dimensión mágica. - preguntó Toffee - Deberías tener cuidado. Te he visto convertir un poco de magia primigenia en un montón de magia de creación. Si lo haces aquí, podrías reactivar toda la magia por accidente... justo como Seth busca.
- Glossarick me dijo que tenía que ir a la propia dimensión. No pasará, tranquilo. - dijo Star quitando importancia.
- Glossarick no es la fuente más fiable del mundo.
- Ok... ok... si te sientes más tranquilo, me alejaré, ¿vale?
- Lo prefiero, sí.

- Chicas... ¿Estáis aquí? - preguntó la voz de Eclipsa
- Sí... Aquí...
- Menos mal que Meteora intuyó que vendríais aquí...
- ¡Marco! Me alegro que estés bien. - dijo Star abrazando a su novio.
- Yo también. Eclipsa Meteora y yo nos encontramos por el camino.
- ¿Los soldados no os han visto?
- River acaba de llegar con refuerzos. Están ocupados. He aprovechado para resguardar a Nachos. Está herida.
- ¡Oh, no!
- No parece grave, pero no quiero forzarla.
- Bueno... Al menos tenemos magia... - dijo Star enseñando la varita llena de magia desactivada...
- ¡Oh, sí!

Star se concentró, y la varita se puso a brillar intensamente. La varita estaba sobrecargada.

- ¡Genial! - dijo Eclipsa - Traemos varias varitas por cargar, justo a tiempo.

Mientras el grupo observaba como Star cargaba una varita tras otra, apareció un extraño murmullo

- ¿Qué pasa ahora?

Un montón de gente apareció, especialmente monstruos, en dirección a las armaduras.

- ¡Quietos! - dijo Eclipsa - ¡Los soldados solarianos están en esa dirección! ¡Vais a encontraros con ellos!
- Lo sabemos. Es lo que queremos. Queremos que sepan que ya no les tememos.
- ¡Esa es una idea horrible! ¡Son prácticamente invulnerables! Os pueden pisotear fácilmente.
- Tenemos que mostrarles que NO les tenemos miedo.

- ¡Eclipsa! ¡Eclipsa! - se alzó una nueva voz entre el gentío
- ¡Globgor!

El monstruo se lanzó alegre hacia su mujer y la levantó en volandas.
- Gracias a Mewni... estáis bien.
- Sí, querido, pero los soldados no están definitivamente derrotados. ¿Por qué se dirigen hacia el peligro? ¡Deberían hacer todo lo contrario!
- AAaaaahhhh... - dijo embarazosamente - Me temo que se entusiasmaron demasiado con un discurso de River.
- Uggg... Papá - dijo Star tapando su cara, gesticulando su frustración.
- ¿Y vosotros? ¿Qué hacéis aquí?
- Deberíamos estar preparándonos para Seth - dijo Toffee al final de la habitación - Pero aquí nadie me hace caso.
- Recargando las varitas. - dijo Star omitiendo al lagarto
- ¿Magia?
- Sí... Aquí estaba el pozo que cegaron. Lo hemos abierto.
- Mmmmm... ¿Y eso no será peligroso?

Toffee carraspeó desde la lejanía.

- Puede... Pero la magia nos permitirá mantener a Mina a raya. Con un poco de suerte, comienzan a fallarles la magia pronto y las armaduras empiezan a caer.
- Ok... Así que... ¿Cuanta magia podéis sacar?
- Supongo que toda la que queramos. - dijo Star pensando en que toda la cueva se había inundado.
- Meteora... ¿Recuerdas la historia que nos contaste cuando Mariposa y tú robasteis magia a los solarianos para ayudar a Moon?
- ¿Ajá? - respondió confusa su hija
- ¿Con mojarse de magia ya se recuperan los poderes?
- ¡Oh! - respondió Meteora abriendo sus ojos al máximo - ¡Rápido, Star! ¡Prepara cubos de magia! ¡Cuantos más, mejor!
- ¿Vais a...?
- A luchar a lo grande... - bromeó la mediomonstruo


Seth había vuelto a dejar a Mina rienda suelta. Esta esperpéntica situación con las arañas le estaba tomando demasiado tiempo, y debía preparar los últimos detalles del ritual.

- Contened la respiración. Ya que hemos venido... que sea rápido. - dijo Mina mientras se sumergió en el río.
- No cubre - se quejó otro

Mina lo agarró por la cabeza, y lo tiró al agua echado, como si quisiera ahogarlo.

- ¿Ves como sí puedes? - dijo mientras mantenía su cabeza bajo el agua

El resto de soldados los imitaron.

- Está bien... Suficiente tiempo. Fuera. - dijo Mina saliendo.

Algunos salieron pero otros no..

- ¡Fuera ya!... ¿Soldados?

Varios exsoldados aparecieron nadando apresuradamente al borde de ahogarse.

- ¡Waterfolk!

Las sirenas, tritones y otra gente del pueblo del mar estaba acechando, esperando su oportunidad de ayudar al resto del pueblo de Earthni.

- ¡Todos fuera! ¡Ya!

Algunas armaduras forcejearon y lograron salir. Otros salieron por el casco, perdiendo sus poderes al abandonar las armaduras. La última estaba a punto de escapar, cuando una red salió despedida, cubriéndolo, y haciéndolo caer en el río nuevamente y sumergirse, para aparecer fuera de la armadura al minuto.

Cada vez había más gente en los alrededores y vitorearon el nuevo fracaso de los solarianos.

- ¡Ugggg! ¡Malditos! ¡OS APLASTARÉ A TODOS!
- ¡No has aplastado ni a uno! - respondió desafiante uno del público.

Si esperar a nada más, Mina, sin la represión de Seth, se dejó llevar por su ira y fue directo a por el civil.

Justo cuando iba a aplastarlo una nueva mano del mismo tamaño sujetó su brazo evitando el golpe fatal.

- ¡Métete con alguien de tu tamaño! - gritó Globgor con su tamaño gigante, golpeándola en pleno casco, tumbándola.

Los últimos actos de Mina habían llamado la atención de Seth que valoró volver a cambiar su rumbo, pero la aparición del monstruo le hizo sonreir. Su aparición sólo podía significar una cosa. Estaban creando magia. Las cosas comenzaban a funcionar como él esperaba.

El público volvió a vitorear incluso más fuerte ante la aparición del cambiatamaño mostrando todo su poder.

Mina y Globgor empezaron una pelea, no tan diferente a la que tuvo con el soldado solariano de la última vez.

- No sois para tanto sin vuestras espadas.
- ¡No necesito ninguna espada para derrotarte, monstruo!

Mina le asestó un puñetazo terrible, derribándolo y dejándolo aturdido. Sin compasión, ella se acercó, lo sujetó en el suelo lo justo para elevar su cabeza a la altura de su puño, y comenzó a golpearlo una vez tras otra.
Hasta que un nuevo campo de fuerza sujetó su mano.

- ¡Suelta a mi amigo! - gritó River
- ¡Moon y River!. ¡Los reyes más decepcionantes de esta generación! ¡Amantes de los monstruos! ¡Estáis todos locos!

Mira tiró con más fuerza, rompiendo el hechizo con el que Moon la sujetaba, para después lanzarlos lejos de un manotazo.

Y volvió a golpear a Globgor un par de veces, antes de que una nueva mano la parara una vez más.

- No te metas con mi padre, h*** d* p**a.

Mina tuvo un shock por 'deja vu' con Meteora

- Oh no... Tú no... - dijo quedándose paralizada, recordando la última vez que peleó con ella, robándole el alma.

Pero Meteora no luchó así esta vez. Usando llaves de lucha que había aprendido en esta "segunda vida", en una mezcla de estilos de artes marciales, la lanzó lejos con facilidad.

- ¿Qué hacéis, idiotas? - protestó Mina a sus soldados que estaban observando lo ocurrido - ¡Rodeadlos!

- ¡Levanta, papá! - dijo Meteora tirando del brazo para incorporarlo - Nos rodean.
- Espalda contra espalda.

Padre e hija se cubrieron mutuamente mientras los soldados les rodeaban, o al menos lo intentaban porque Moon y River, Ludo y los Johansen atacaban desde el aire.

Para el poder de los solarianos eran sólo una molestia, pero una lo suficientemente grande para no poderse concentrar en los monstruos.

Los soldados atacaron, pero los monstruos se defendieron con contundencia, especialmente Meteora gracias a sus conocimientos en defensa personal.

- ¡Siempre soñé luchar mano a mano con mi hijo!
- ¿Hijo? No querrás decir... ¿hija? - respondió su hija ligeramente molesta
- Bueno... esta fantasía es desde antes de que nacieras.
- ¿Acaso sugieres que me defiendo peor que un chico? - dijo mientras volteaba a un soldado y luego lanzaba a un segundo contra un tercero.
- ¡Ni por un segundo! - dijo su padre asombrado por los movimientos de Meteora.


- ¡Hola, BFly!
- ¡Ponyhead! Me alegro de verte... pero... no deberías estar aquí.
- ¿Qué? ¿De qué hablas, BFly? ¿Acaso ahora vas a mantener al margen de la pandilla? ¡Earthturd está aquí!
- ¿Aún me vas a seguir llamando así?
- Ok... Tienes razón... Earthni-turd.

Marco suspiró

- Déjalo, Marco... Ya sabes que lo hace sólo por picarte... ¡Y no es el mejor momento, PonyHead! ¿No has visto la que está montada ahí afuera?
- Como para no verlo. Mi padre no quería venir... nos prohibió salir del castillo... pero protesté y protesté... hasta que me dio la razón. Y aquí estoy, lista para la batalla.
- Eso no suena muy probable. - dijo Marco
- ¿Me estás llamando mentirosa? ¿Eh?
- Estás sudando, Ponyhead... Siempre sudas cuando mientes.
- ¡No es verdad! - dijo con incomodidad. Era muy evidente que mentía.
- Sí lo es.
- Es verdad. - agregó Star a la conversación mientras trasladaba un barril de magia.
- Ok... ok... Estuve protestando a mi padre sobre que me estaba perdiendo el evento del siglo para mi show y... por envidia y eso, al final mi padre, presionado por mis rencorosas hermanas me han echado fuera... así que he aprovechado para acercarme.
- Deberías ponerte a salvo... No quiero que pase lo de la última vez. - dijo Star
- No te preocupes... Me he preparado. - dijo cambiando el cuerpo por una especie de palo con una rosca al final.
- Que... ¿qué es eso?
- ¡Es un soporte de varita! Como las tuyas... Sólo hay que enroscar una cabeza mágica de alguna que tengas por ahí.
- Tóma... Usa la mía - dijo Marco lanzándole su vara mágica - Creo que me voy a quedar aquí con Star a ayudarla.
- Gaciaz, Mazco - dijo torpemente mientras usaba su lengua para enroscar la cabeza de la varita en su "cuerno".
- Sabes que podrías pedir al rey paloma que te diera una de esas piernas con brazos para no tener que coger las cosas con la lengua, ¿verdad? - dijo mientras se limpiaba la mano
- ¿Y dejar que se me atrofie y se vuelva como las vuestras? ¡No gracias!... Por cierto... ¿Qué estáis haciendo?
- Aumentar nuestras reservas de magia. Las varitas se consumen rápido y Globgor y Meteora ahora las están usando también. Necesitaremos cuanto más mejor.

- Con mi total desaprobación. - dijo Toffee desde las sombras, en la lejanía, mirando la creciente concentración de magia de Star.

- ¡Hola, Marco!
- ¿Ferguson? ¿Alfonzo? ¿Qué diablos hacéis vosotros aquí también?
- Venir por un taco... Vimos que había luz... ¿Está abierto?
- ¡Chicos! ¡Se suponía que estabais a salvo en el castillo!
- ¡Todo el mundo quiere venir a ver la pelea entre monstruos y robots gigantes!. ¡Es el evento del siglo! - dijo Ferguson
- Nos mantendremos en la distancia.
- ¿Es que se ha vuelto todo el mundo loco? Nosotros intentando salvarlos y la gente acudiendo a ver la batalla como lemmings.
- ¡Hey! Tú estás aquí. ¿Crees que vamos a huir del peligro y que luego nos restriegues por la cara lo buen caballero de Earthni eres?

Moon apareció corriendo.

- ¡Vaya!... Veo que tienes mucha magia... - dijo al observar los recipientes - ¡Acabo de agotar mi varita!
- ¿Otra vez, mamá?
- Sí... He tenido un par de encuentros fuertes con Mina.
- Ok... Ok... Te la sobrecargaré esta vez para que dure más. - dijo desapareciendo en la parte de atrás de la tienda para coger magia primigenia
- ¡No la cargues junto a toda la demás! - protestó Toffee

- Hola otra vez. - dijo Alfonzo dirigiéndose a Moon - Tú... ¿no eres la reina que creó los robots esos?
- Armaduras... Y ... sí. - dijo mirando al suelo.
- Hay trozos de armadura junto al río... Y aquí hay magia... ¿No podrías hacer más?
- ¡Nosotros estamos en el bando de los monstruos! - protestó Marco
- Ok, ok... pero... podríamos tener armaduras nosotros también, ¿no? Eso ayudaría.
- No... Las armaduras necesitan a soldados solarianos. Son su fuente de magia.
- Creí que ahora funcionaban con depósitos... Por lo del fin de la magia y eso. - dijo su compañero

Moon, Marco y Star se quedaron en shock.

- Podría funcionar. - dijo Moon
- ¿Y podrías hacer una armadura de centauro? - preguntó Ferguson


- ¿Es que estos tipos no se cansan? ¿Cuanto va a durar su magia? - protestó Globgor que sudaba a chorros
- A mí me preocupa más la nuest...

Meteora no terminó de decir lo que ahora ocurría. Sin previo aviso se encogieron.

- ¡AHORA! - gritó Mina

Un montón de soldados que los rodeaban se tiraron en plancha como unos novatos jugadores de rugby sobre un balón.

En el último instante, antes de que el primer soldado cayera, Ludo pasó en rasante y su araña lanzó una tela que se pegó a los brazos de los monstruos, alejándolos de la muerte en el último segundo.

- ¡Lanzadles lo que tengáis a mano! - gritó Mina enfurecida mientras ella misma lanzaba un coche en dirección de Ludo

Los soldados imitaron por un segundo, pero algo comenzó a nublar sus visores.

- ¿Qué demonios? ¡Esto huele a rayos!

Y es que un montón de palomas estaban ahora volando por encima, haciendo sus necesidades sobre ellos.

- Tú y yo, Mina... tenemos una cuenta pendiente. - dijo el rey paloma, que en lugar de sus convencionales trajes de batalla había traído una especie de helicóptero con forma de paloma gigante.

- ¡El que faltaba!

Mina, más enfurecida que nunca, puso las aspas de su armadura a funcionar como si quisiera volar, pero en dirección a las palomas, haciéndolas volar lejos.

- ¡Esto se ha acabado! - y apuntando ahora a Ludo, le desestabilizó haciéndolo caer accidentadamente

Se dirigió a él y estuvo a punto de pisarle, cuando recibió una enorme patada que la tumbó atrás. Era otro de los soldados.

- ¿Por qué me golpeas, idiota?
- Tengo una capa que ganarme. - dijo el soldado, poniéndose en posición de combate.
- ¿Y por qué ahora haces el baile de la espada?
- ¡Es una técnica de combate! ¡KIAAAA!

El soldado lanzó una hábil patada a Mina, volviéndola a tumbar en el suelo.

- ¡Gran golpe, Sensei! - dijo una nueva armadura detrás suya. Pero esta armadura, tenía un aspecto de soldado sólo por arriba, pareciendo un caballo robótico debajo.

- ¡Golpe de coz! - sonaron las voces de Ferguson y Alfonzo a la vez mientras coceaban a Mina otra vez.

- ¡No son de los nuestros!
- ¡A por ellos!


- ¡Ha funcionado, Star! - dijo su padre alegre al lado de su madre que acababan de regresar del río.
- ¡Genial!
- El problema es que necesitan mucha magia. Con lo de antes había para dos... y tenemos otras diez armaduras que podríamos usar. - dijo su madre
- ¿Qué? ¡Eso es un montón de magia!
- ¡Lo sé! Vamos a llevarnos la que tienes aquí. Dará para otro... Ten lista toda la que puedas, cariño. Volveremos en un par de minutos.
- ¡Ok, Ok!

Marco y Star comenzaron a llevar barriles al sótano para llenarlos de magia primigenia.

- Star... Esto va a acabar mal. - dijo Toffee
- Ya te hemos oído como ¿cien veces?
- Sí... pero esto es un montón de magia.
- Ya, ya, ya - respondía Star cada vez que iba y volvía
- Y deberías ser más cuidadosa... Estás llenando el suelo de magia.
- ¡Podías ayudar un poco para variar!
- Espera... No irás ahora a transformarla, ¿verdad?
- ¿Y tú que crees? - dijo crecientemente malhumorada

- ¡Limpia al menos el suelo! ¡Esto podría prender como una mecha!
- ¡POR ÚLTIMA VEZ, TOFFEE! ¡Glossarick me dijo que sólo podía hacerlo desde la dimensión de la magia! ¡Y estoy trayéndola aquí a la salida sólo para contentarte! ¡ASÍ QUE DÉJAME EN PAZ O AYUDA!

La magia comenzaba a burbujear y a emitir luz estimulada por las emociones alteradas de Star.

- Star... De verdad... no lo hagas. - dijo el lagarto con una voz de ruego que jamás habían escuchado.
- ¡ ¡ ¡ QUÉ ! ! !

La magia alrededor suya se convirtió en magia dorada de repente desbordando todos los recipientes y salpicando todo.

Star se quedó paralizada, con las pupilas encogidas como agujas de alfiler.

Pero la magia siguió reaccionando, y como Toffee había dicho, el reguero de magia que iba al subsuelo, comenzó a transformarse como una mecha ardiendo.

- Nonononononononononono...

BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM

Del Britta's Taco's salió toda una fuente de magia, rompiendo cada abertura de la casucha, rompiendo puertas y ventanas a su paso, supurando magia por todos los sitios.

Dentro, Star adoptaba una postura catatónica, nuevamente con pupilas enanas.

Glossarick se apareció mágicamente a su lado.

- ¡Enhorabuena, Star! Acabas de reestablecer la magia... otra vez.
- ¿Qué? - dijo con voz apagada y sin mirarlo
- Por cierto... demasiado rápido. Aún me quedaban vacaciones... En fin... Es lo que hay.


Seth... desde su escondrijo, lo notó. La magia había regresado.

- Por fin... Ahora ya nada me detendrá.


Nota del autor:

Quiero pedir disculpas por la enorme tardanza. Se han sumado un montón de factores. Líos de trabajo, líos familiares, bloqueo de escritura y un capítulo super, super, largo.

Como supongo que intuireis, esto está cerca del final. Si mantengo la longitud de este, sólo serán dos apisodios más, al menos para cerrar la trama oficial de Seth (lo marcaré como completo entonces).

Teniendo en cuenta la longitud, es posible que tarde bastante tiempo. Espero que no tanto como la última vez, pero mantened la paciencia. Llegados a este punto, no voy a abandonar la historia.