El día esperado llego para Serena, en la casa Tsukino estaban las chicas, Sakura y Natsuki ayudando a una muy tranquila Serena a arreglarse.
—Serena no estas para nada nerviosa -dijo sorprendida- antes estuvieras mordiendote las uñas.
—"En él fondo si lo estoy... Mentalmente estoy mordiendo las uñas" -pensó viéndose en el espejo.
—Nosotras le enseñamos a controlar sus nervios -comento Sakura arreglando últimos detalles tocado de Serena- aunque costo mucho hacerlo.
—Si es cierto... -apoyo riéndose de forma leve.
—Mejor ni les contamos, porque será muy largo -dijo molesta Natsuki- y se nos olvidara que hoy estamos en una boda.
—Espera -exclamó nerviosa- tranquila por favor Natsuki... No quiero dejar viudo a Darien.
—Chicas, permiso ya llegaron sus vestidos -entrando a la habitación con ellos.
—Muchas gracias mamá -sonrío, pero confundida así escuchar un llanto proveniente de la puerta- ¿papá?
—Primero mi niña se va de la casa repentinamente... -comenzó a decir en llanto, tanto Sakura y Serena se miraron nerviosas- luego mi niña se casara y con un señor...
—Papá... -golpeó levemente su frente resignada- pensé que ya lo habías aceptado.
—Ya Kenji vámonos a terminar de arreglarte -dijo Ikuko apenada por la situación y se lo lleva.
—Mi papá es tan sentimental.
—Déjalo Serena -dijo Ami comprendiendo un poco a Kenji- hoy su hija mayor y única mujer, se casa.
—Cierto soy su única hija mujer -Serena solto una leve risa nerviosa- bueno vamos a terminar esto.
Una hora después.
—Serena te ves tan hermosa -dijo Sakura soltando algunas lágrimas de felicidad.
—Muchas gracias -agradeció sonrojada mientras y abrazo a Sakura- no llores, que me harás a mi llorar...
—Serena pareces toda una princesa vestida así.
—Muchas gracias Luna.
—Ahora que me doy cuenta -todos miraron a Mina bastantes curiosos- pero no dejaran pasar gatos a la iglesia.
—Cierto -dijeron si mismo tiempo ambos felinos.
—Eso no es ningún problema, para mi -dijo Serena e hizo aparecer su cetro.
—¿Qué harás Serena?
—Bueno, haré esto -su cetro comenzó a brillar, para luego dos luces envolver a Luna y Artemis- listo ahora podrán pasar a la iglesia.
—Oh vaya... -pronuncio ya que tomaron forma de humano y Natsuki comenzó a carcajearse- ¡que gracioso eres!
—Cierto, muy cierto Natsuki -Sakura olvidó de haber llorado, para luego ambas se soltaron a reír de Artemis- el es muy gracioso.
—Natsuki y Sakura -ambas chicas le mirarón sin riéndose- ¿de que se ríen ustedes dos?
—Es que Serena -la rubia le miro curiosa- ellas se ríen de Artemis
—No se rían de mí por favor -dijo ofendido.
—Debo admitir, que si eres muy gracioso Artemis -se burlo y paro cuando tocaron la puerta- ¿quien es?
—Soy yo, soy Sammy.
—Pasa hermano -permitió él acceso y al entrar Sammy quedó con la boca abierta- que tal Sammy ¿como me veo?
—Te ves realmente hermosa...
Serena se sonrojo su vestido eras totalmente hermoso era bastante sencillo, pero elegante encajando con su personalidad y tenía toques de color rosa, su color favorito.
—Aunque no puedo creer que te cortaste tu cabello, para tu boda.
—Pero me gusto el corte -dijo observando su cabello cortado por debajo de los hombros- además es para cerrar ciclos...
—Por cierto -observó a las demás- ustedes no se quedan atrás
—Gracias Sammy -Natsuki se levantó y observo su reloj- es hora de irnos.
Todas se fueron iban en carros separados algunos iban con sus familiares o novios, pero Serena iba en él carro de su papá cuando de repente una luz cegó a todos provocando que Serena cubriera sus ojos con el ramo y pronto este brillo desapareció mostrando a la reina Selene frente a Serena.
—Pequeña princesa.
—¡Madre! -exclamó feliz llevaba tiempo sin verla- pensé que no aparecerías él día de hoy.
—Te vengo a felicitar hija por fin... -dijo con una hermosa sonrisa pintada en su rostro- su amor es correspondido después de mucho tiempo.
—Gracias mamá te lo agradecemos fue gracias a ti... -agradecio con una gran sonrisa, mientras padres escuchaban atentos a la plática de ambas- por tu sacrificio... Que pudimos estar juntos de nuevo y darme una familia maravillosa.
—Me gustaría estar contigo, pero mi energía no dura mucho...
—Yo lo entiendo madre.
—Se muy feliz Serenity -desaparecio con una sonrisa.
—Ella... Serena... -hablo una vez que desapareció la reina- se parece mucho a ti
—Lo se muy bien... -sonrió mostrando una sonrisa melancólica- eso nos decían en él milenio, pero casi no convivíamos
—¿Por que?
—Por que hubo un tiempo en él que la luna y la tierra estaban en guerra, por lo que mamá ya no pasaba tiempo conmigo bueno ni siquiera mis guardianas, solo Luna.
—Entonces fue muy duro verdad
—No casi -sonrió traviesa al recordar sus escapadas- lo que nadie sabia, que cuando me sentía sola iba al planeta Urano.
—¿Al planeta Urano?
—Si Haruka, es protegida por Urano él planeta del viento -explicó guiñando él ojo- pero es secreto.
Llegaron a la iglesia todos esperaban cuando empezaron la misa, dijeron todo, cuando de repente dos chicas bastantes entidad aburridas y fastidiadas de que no terminara hablaron al unísono.
—¡Padre caselos de una vez, que no ve que nos esta aburriendo con tanta palabrería! -grito Mina al igual que Natsuki
—¡Mina/Natsuki! -le regañaron ambos.
—En donde iba -tosió molesto por la interrupción- bueno Darien chiba, aceptas a Serena Tsukino como tu esposa.
—Aceptó.
—Serena Tsukino aceptas como esposo a Darien Chiba.
—Aceptó.
—Los declaró marido y mujer, puede besar a la novia
—¡Por fin! -grito Natsuki.
—Nunca cambias Natsuki -se dio leves golpes con la palma de su mano en la frente al salir de la iglesia.
—Pero así me quiere, mi querido Andrés -respondió abrazando a Andrés
—Pues si por mala suerte de el.
—¿Qué dijiste? -pregunto al fingir que no escucho- no te escuche
—Ah no, que suerte de él tenerte... -nerviosa y Darien junto a Serena- miren ahí están los recién casados.
—Muchas gracias
—Felicidades princesa -felicito Setsuna.
—Gracias Setsuna, pero soy Serena.
—Es la costumbre.
—Muchas felicidades
—Gracias Hotaru
—Vámonos a la fiesta.
Exclamó Mina provocando la risa de todos.
En la fiesta
—Esta realmente hermoso -dijo maravillado Darien- ¿quien hizo esto?
—La verdad no se amor, pero quien lo hizo -Serena observó de la misma manera- está espectacular.
—Serena.
—¿Qué sucede Rei? -pregunto curiosa
—Bueno queríamos saber -las demás acercaron- ¿te gusto él regalo?
—Si y mucho...
—Que bueno que te gustó, por que fue parte de las de tu trabajo -Serena sonrió emocionada.
—Muchas gracias.
Serena las abrazo, realmente estaba feliz por fin se permitía ser feliz.
Mas tarde.
—Ya nos vamos.
Anuncio Serena con una gran sonrisa.
—Que tengan un buen viaje -deseo Michiru.
—Si cuidala Darien y cuidado con que le hagas algo -y amenazó Haruka.
—Lo haré y no te preocupes por eso, tienes mi palabra que no le hará nada.
—Hacen la tarea -ambos inmediatamente estaban súper rojos- queremos un bebé cuando vuelvan.
—¡Sakura! -le regaño Alan.
—Lo siento amor -se disculpó agachando la cabeza y murmuro- ya me pegaron sus estupideces...
—A nosotras no nos eches la culpa.
(...)
Se fueron a cambiarse, para luego retomar su camino donde llegaron al aeropuerto una vez en él avion donde Darien fue al baño y la rubia se quedo sola haciendo una llamada.
—Me acabo de casar -dijo con suavidad mirando su anillo en su dedo- si... Esperó verte muy pronto... Se alegrarán mucho al verte... Yo también deseo verte... Si... Te quiero.
Colgó con una sonrisa guardando su celular y acomodándose en su asiento para poder dormir.
Un Mes después
Serena miro con los brazos cruzados a sus amigos quienes prácticamente estaban hincados en él suelo pidiéndole ayuda.
—Por que siempre aceptó a cosas que no me incunben -se dijo mentalmente y suspiro- pero esta bien...
—¿Entonces nos ayudarás? -pregunto con esperanza.
—Claro que lo haré... -volvió a suspirar y asintió- les ayudaré, pero solo está vez.
—Nos has salvado la vida bombón
—Son tan exagerados chicos... -negando con la cabeza- pensé que yo era la insistente
—Muchas gracias Serena.
—No hay de que, pero por favor ya déjenme trabajar.
—Lo siento -Taiki se levantó avergonzado.
—Ahora largo de aquí -moviendo sus manos- diablos, vuelvo a decir que yo era la insistente.
Una vez que todos se fueron la rubia suspiro.
—Entonces hoy a las siete ¿verdad? -susurro agarrando su teléfono- bien...
Unas horas después
—¡Hola chicas!
Serena saludo a sus amigas quienes acaban de llegar al parque y se levantó de la banca.
—Hola Serena -Mina saludo acercándose a ella- ¿para que nos citaste a esta hora?
—Esperen unos momentos...
—¿Porque no nos dices ahora?
—Ahora no, dije -dijo riendo y buscando a los lados disimuladamente- no sean desesperadas.
—¿De que te ríes? -pregunto confundida.
—De nada Sakura.
Todas comenzaban a desesperarse por que Serena no les decía nada, se confundieron mas cuando ella sonrió señalando hacia atrás y voltearon encontrándose con los chicos.
—Chicos.
—¿Qué hacen aquí?
—Nosotros...
Todos se inclinaron frente a ellas con varias cajitas, Serena se sentó en la banca mirando como les proponían matrimonio y ellas aceptaban.
—Es un bonito final después de una ardua batalla de tres años...
Fin
