Capítulo 25
"Mientras los ratones fueron a buscar la copia de la llave para ayudar a Cenicienta, la madrastra y sus hijas habían llegado a palacio." comentó Kazumi, mientras su voz se escuchaba en el escenario, entonces las cortinas se abrieron y mostraron un decorado de una sala, tenía muebles de madera, una chimenea, una mesa con sus respectivas sillas y una alfombra.
"Bien, iré a decirle al príncipe inmediatamente que por fin encontré a la joven, por favor, esperen aquí mientras voy a avisarle, pueden sentarse mientras tanto, si desean algo podéis pedírselo al asistente del príncipe."
"Entendido." asintió Yuna.
"Espera, voy contigo."
"Como quiera." Ku Fei salió tranquilamente con Haruna de la habitación, dejando el escenario y las cortinas se cerraron, después de unos segundos, se abrieron y mostraron un decorado de una habitación, tenía una cama, un escritorio de madera con una silla y un armario.
"Me pregunto si la encontraran." dijo Evangeline mirando por la ventana.
"Su alteza." se escuchó la voz de Ku Fei.
"Entra." dijo Evangeline con firmeza.
Ku Fei y Haruna aparecieron en el escenario
"Alteza-"
"¡Principito, como sé que te gusta el té, te he traído esto!" exclamó Haruna, mostrándole la caja que le habían dado antes.
"¡No vuelvas a llamarme así! ¿Se puede saber de dónde sales?"
"¿Ah? Acompañé al guardia de aquí en la búsqueda de tu amada perdida."
"¿Encontraste a la joven?"
"Ah… ¡Sí, alteza! Está esperando en una de las salas de palacio."
"Bien, ¡Iré a verla ahora mismo!"
"Sígame, le llevaré hasta ella."
"¡Un momento!" interrumpió Haruna antes de que dejaran el escenario.
"¿Qué ocurre?" se detuvo Evangeline mirándola seriamente.
"¿Qué hacemos con el té?"
"¡Déjalo en algún sitio de la habitación!"
"¡Entendido!" Haruna, dejó la caja en un mueble y dejaron el escenario, las cortinas se cerraron, después de unos segundos, se abrieron y mostraron de nuevo, el decorado de la sala.
"¡Estoy tan nerviosa!" exclamó Ayaka.
"El príncipe vendrá pronto, por favor mantenga la calma, el debería estar-"
"¡Hola!" saludó Haruna con la mano alzada, apareciendo con Evangeline y Ku Fei en el escenario.
"Ah… Bueno, ya está aquí… Con su permiso, me retiro." Natsumi hizo una reverencia y dejó el escenario.
"¡Mi príncipe! ¡Mi amor!"
"¿Qué?" dijo Evangeline dándole una mirada extrañada, parpadeando varias veces seguidas. "¿Estás seguro de que no nos hemos equivocado de habitación?"
"No, es esta, alteza."
"Venid los dos un momento conmigo."
"Ah… Esto no me gusta." sonrió Haruna nerviosamente.
"¿Podéis esperar un momento? Vuelvo enseguida."
"¡Claro!" sonrió Ayaka, las cortinas se cerraron, después de unos segundos, se abrieron y mostraron un decorado de una habitación, tenía una alfombra, unas estanterías con libros y sofás.
"¿Os ocurre algo? ¿Hay algún problema?" preguntó Ku Fei.
"Estaba esperando a otra persona, ¡esa no es la joven que conocí en el baile!"
"No puede ser, tiene que ser ella, porque ella tenía el otro zapato de cristal en su habitación."
"¿Estás seguro?"
"¡Sí!"
"Bueno, esa no es la joven, debe de haber otra en el reino, porque dudo que de un día a otro cambie tanto."
"Pero… Su alteza no puede haber otra, no es posible, además el pergamino que llevé conmigo decía que-"
"¡Me da absolutamente igual lo que ponga en ese pergamino! ¡Yo amo a la joven con quien estuve bailando en ese baile!"
"¡Sí!"
"Vamos, calma, calma, no sabía que no era quien buscabas, para la próxima vez haces un dibujo de ella así será más fácil, además, ya me extrañaba que fuera ella."
"¿Qué quieres decir con eso?" preguntó Evangeline mirando a Haruna.
"Que no se parecía a la que vi desde el palco."
"¡Sabías que no era ella y aun así!"
"¡Oye! No tengo la culpa, tenía dudas de si era ella o no, ¡desde tan lejos apenas se la veía en el baile!"
"Perdonar… Pero nos están esperando…"
"Bien, regresemos y aclaremos este malentendido." suspiró Evangeline.
"Sí, alteza."
"No hacemos nada más que dar vueltas." suspiró Haruna, las cortinas se cerraron, después de unos segundos, se abrieron y mostraron el decorado de la sala.
"¡Querido!" exclamó Ayaka viendo a Evangeline, apareciendo en el escenario con Ku Fei y Haruna.
"No te rías… No te rías…" dijo Haruna intentando aguantarse la risa.
"Oh, por favor…" resopló Asuna mirando al techo con los brazos cruzados bajo su pecho.
"Veréis, ha habido un malentendido, la joven no es la misma con quien estuve bailando en el baile." comentó Evangeline mirándolas.
"¡Pero mi hija tiene el zapato de cristal!"
"¡Es verdad! ¡Mira! ¡El zapato!" exclamó Ayaka, mostrándoselo.
"Como para no verlo…" suspiró Asuna.
"Sí, pero debe de haber otra joven que puede que también le entre el zapato de cristal."
"Estoy harto de tanto zapato." dijo Haruna negando con la cabeza.
"Lo entiendo alteza." dijo Yuna acercándose. "Pero en el pergamino está escrito que quien tenga el zapato de cristal se casará con el príncipe, es decir, con vos, sé qué queréis y amáis a la joven con quien estuvisteis en el baile, pero ¿estáis seguro de que ella siente lo mismo?"
"¿Qué queréis decir?"
"Lo que quiero decir es que esa joven, te dejó, se fue del baile y ni siquiera os dijo quién era, y a pesar de que estáis buscándola por todas partes… Ella no aparece, si realmente sintiera lo mismo por vos, ya hace rato que debería de haber aparecido, es un amor no correspondido."
"Tú." dijo Evangeline con veneno en su voz en un tono grave.
"¡Su alteza, por favor!... ¡Ca-Calmaros!"
"¿Por qué no hacemos un trato, su alteza? Mi hija tiene el zapato de cristal como está escrito en ese pergamino, por lo tanto debéis casaros con ella tal y como pone, pero… Si en la boda la joven de sus sueños aparece, entonces renunciaré a que te cases con mi hija y podréis casaros con esa joven, ¿qué le parece? Si realmente la joven os ama, ella aparecerá en la boda, ¿le parece bien?"
"Está bien."
"Bien, entonces, trato hecho." sonrió Yuna, entonces Evangeline dejó el escenario.
"Pe-Pero… ¡Su alteza, espere!"
"No te preocupes, ya voy yo." intervino Haruna, poniendo la mano en su hombro.
"¿Qué? Está bien..." aceptó Ku Fei, seguidamente dejaron el escenario.
"No puedo creérmelo, ¡me casaré con el príncipe!" sonrió Ayaka emocionada.
"Te recuerdo que ese zapato de cristal no es tuyo." añadió Asuna con las manos en la cintura.
"La envidia es mala, querida hermana."
"¡No estoy celosa!"
"Chicas, comportaros."
"Por cierto madre, ¿cómo sabes que la joven no aparecerá en la boda?" preguntó Asuna, alzando una ceja.
"No te preocupes, lo tengo todo controlado." sonrió Yuna mientras las cortinas se cerraban.
"Mientras en casa de Cenicienta, los ratones estaban intentando encontrar la copia de la llave para que Cenicienta pudiera salir de la habitación." comentó Kazumi, mientras su voz se escuchaba en el escenario, entonces las cortinas se abrieron y mostraron un decorado de un comedor, tenía un sofá, unos muebles de madera, una alfombra, un piano y una mesa con sillas.
"¿Dónde estará esa llave? ¡Ya hemos buscado por no sé cuántos lugares de la casa!"
"Tienes razón, si esto sigue así, no podremos ayudar a Cenicienta y el príncipe se casará con la hija de la madrastra…"
"¿Dónde puede tenerla escondida?" se preguntó Chisame, se quedaron en silencio unos segundos.
"¡En su habitación! ¡No hemos mirado todavía!" exclamó Fumika, rompiendo el silencio.
"¡Sí!" exclamó Fuka.
Las tres dejaron el escenario y las cortinas se cerraron, después de unos segundos, se abrieron mostrando un decorado de una habitación, tenía una alfombra, muebles de madera y una cama.
"Donde podría estar…"
"¡Aquí! ¡La he encontrado! ¡Esta en este cajón!" avisó Fumika.
"¡Bien! ¡Ahora tenemos que dársela a Cenicienta!"
"¡Sí! ¡Démonos prisa!"
Las tres dejaron el escenario y las cortinas se cerraron, después de unos segundos, se abrieron mostrando un decorado de una habitación, tenía una cama y un mueble de madera.
"La boda será pronto…"
"¡Cenicienta!" se escuchó Fumika apareciendo en el escenario con Chisame y Fuka. "¡Tenemos la copia de la llave!"
"¡Lo lograsteis!"
"¡Deprisa! ¡Abre la puerta y ve a palacio! ¡Nosotros iremos contigo!" exclamó Chisame dándole la llave.
"¡Gracias! ¡Vayamos al palacio!" exclamó Leona marchándose del escenario mientras las cortinas se cerraban.
"Los ratones y Cenicienta salieron de la casa y fueron hacia el palacio, mientras, la madrastra y sus hijas estaban preparándose para la boda en una de las habitaciones de palacio." comentó Kazumi, mientras su voz se escuchaba en el escenario, entonces las cortinas se abrieron y mostraron un decorado de una habitación, tenía un espejo, una alfombra, un escritorio de madera con una silla y dos sofás.
"Madre, ¿cómo estoy?"
"Estupenda."
"Sí, claro… Estupenda."
"¿Celosa?"
"NO."
"Grisleda, Anastasia, iré a dar un paseo, no tardaré."
"Sí, madre." Yuna dejó el escenario y las cortinas se cerraron, después de unos segundos se abrieron y mostraron un decorado de una habitación, tenía una cama, un escritorio de madera con una silla y un armario.
"Hola." saludó Haruna apareciendo en el escenario.
"¿No te han dicho nunca que antes de entrar tienes que llamar a la puerta?" preguntó Evangeline sentada en una silla, leyendo un libro.
"Ah…" dijo Haruna entonces dejó el escenario. "¿Puedo entrar?" se escuchó la voz de Haruna de fondo.
"Si tantas ganas tienes." respondió Evangeline, Haruna apareció de nuevo en el escenario.
"¿Qué quieres?" preguntó Evangeline sin levantar la vista del libro, pasando la página.
"Nada, solo quería decirte que me sorprendió que aceptaras casarte con aquella joven, además… Estoy orgulloso de ti, no has causado ningún daño, cuando pusiste esa mirada pensé que todos acabaríamos siendo víctimas de tu ira." respondió Haruna, se quedaron unos segundos en silencio. "¿En verdad lo harás?" preguntó Haruna, rompiendo el silencio.
"¿A qué te refieres?"
"Ya sabes, casarte con alguien que no quieres."
"Sí, hice un trato."
"Mm… Claro, hiciste ese trato… No sé si la joven que quieres aparecerá en la boda."
"Tengo el presentimiento de que lo hará."
"¿Seguro?"
"¿Déjame acabar de leer el libro quieres?" pidió Evangeline levantando la vista del libro, mirándola molesta.
"Vaya, pensaba que estarías más nervioso con todo esto, pero, te encuentro leyendo un libro tan tranquilo."
"Lo estaba hasta que llegaste."
"Oh, venga, no digas eso, seguro de que era lo contrario, al venir yo te quedaste más tranquilo, ¿verdad? No te preocupes, todo saldrá bien, oh eso creo… En verdad hay pocas posibilidades de que aparezca por no decir ninguna, por no decir que tu padre hizo la boda a una velocidad impresionante, pero tranquilo, ya sé que hacer para que no estés tan tenso." Haruna fue hacia un mueble de los que había en la habitación y cogió la caja que había traído. "¿Quieres un té?"
"¡No quiero ningún té! ¿Quieres dejar de hablar de ello? ¡Como sigas así, ordenaré personalmente que no te dejen entrar en la boda!"
"¡Ah! ¡No digas eso! ¡Yo quería ser el padrino!"
"¿Como que el padrino? ¿Quién te dijo que lo serias?"
"Yo mismo lo decidí ayer."
"Pásame el té." suspiró Evangeline, cerrando el libro, poniéndolo encima de la mesa.
"Por cierto."
"¿Qué?"
"¿Cómo se titula el libro?"
"Se titula: 'Como acabar con los pesados'."
"Ah, ahora que lo pienso, ¿alguien le ha dicho a tu padre que la joven con quien te vas a casar es una humana?" preguntó Haruna, entonces Setsuna, Konoka y Ku Fei aparecieron en el escenario.
"Hijo… Me dijeron que te vas a casar con una humana…"
"Eso responde a mi pregunta." dijo Haruna mirando de reojo a Setsuna.
"Así es." contestó Evangeline, cruzando los brazos bajo su pecho, pasaron unos segundos en silencio.
"¿Majestad?" la miró Ku Fei.
"Dale tiempo." respondió Haruna, mirando a Ku Fei. "Es como una olla a presión."
"¡Y por qué nadie me dijo nada hasta ahora! ¡Después de estar preparando la boda!"
"Intentamos decirle varias veces majestad…"
"Hijo, he estado presentándote varias jóvenes vampiras para que te casaras y cuando por fin vas a hacerlo, resulta ser una humana, ¿es esto alguna venganza por algo que te hice en algún momento? ¿Qué pasa con la tradición?"
"Padre, me da igual la tradición, yo amo a la joven del baile, me da igual que sea una humana."
"¿Qué? ¿Has perdido el juicio? ¡Ella es una humana, tú un vampiro! ¿No entiendes que hay demasiadas dificultades para que podáis estar juntos?"
"No me importa."
"¡Ella envejecerá y morirá y tú en cambio seguirás igual que ahora!"
"Querido, cálmate." pidió Konoka haciendo un gesto con la mano para calmarle.
"Es un problema." añadió Ku Fei.
"Por no decir los hijos, creo que serían mitad vampiro y mitad humano, veras cuando vayan a estudiar." suspiró Haruna, cruzando los brazos bajo su pecho, negando con la cabeza.
"¿En serio sería un problema?" la miró Ku Fei.
"Ya veremos, depende del carácter que tengan." asintió Haruna varias veces.
"¡Queréis dejar de meteros en esta conversación! Hijo, los humanos son frágiles, ¿porque no escoges alguien de tu clase y nos olvidamos de este asunto?"
"No lo haré, además, ya le dije que era un vampiro."
"Que… ¡Qué!"
"Por Drácula." añadió Haruna.
"¿Sabes lo que has hecho? ¡Qué harás si esa joven se lo dice a todos!"
"Yo mudarme, Transilvania dicen que está muy bien." contestó Haruna.
"¡Silencio!"
"No dirá nada, lo sé." la miró Evangeline seriamente.
"Yo… ¡Yo me desentiendo de todo esto! ¡A la porra la tradición!" exclamó Setsuna, dejando el escenario.
"No te preocupes, lo acabará entendiendo, solo dale tiempo." sonrió Konoka, entonces dejó el escenario.
"Tu madre es más comprensiva." dijo Haruna poniéndose la mano en la barbilla.
"Alteza… Ya casi es la hora…" avisó Ku Fei.
"Está bien." contestó Evangeline, entonces las cortinas se cerraron, cuando pasaron unos segundos, se abrieron y mostraron un decorado de un bosque.
"Espero que Cenicienta este todavía en la habitación, bueno… No tengo por qué preocuparme."
"¡Qué buen día hace!" se escuchó la voz de Negi de fondo.
"¿Una voz? ¿De quién puede ser? Me esconderé."
"Me pregunto cómo le irá a Cenicienta." dijo Negi apareciendo en el escenario. "La última vez pude ayudarla gracias a esta varita mágica para que pudiera ir al baile, realmente me es muy útil, con solo decir 'Bibidi Babidi Boo', puedo hacer tantas cosas, bueno… Espero que Cenicienta este bien, Oh… Debo irme o llegaré tarde." soltó la varita haciéndola caer al suelo y dejó el escenario.
"¿Una varita mágica?" dijo Yuna apareciendo en el escenario. Entonces… Así fue como lo hizo Cenicienta para ir al baile… Esta varita me puede ser muy útil, me la llevaré conmigo…" sonrió, cogió la varita y las cortinas se cerraron, después de unos segundos, se abrieron y mostraron una habitación, tenía un espejo, dos sofás, una cama, un armario y unos muebles de madera.
"Me encanta este vestido, ¿qué te parece, querida hermana?" preguntó Ayaka mientras se miraba en el espejo.
"Te queda bien…" respondió Asuna mientras Yuna aparecía en el escenario.
"Oh, madre, ¿ya has vuelto?" la miró Ayaka.
"Sí, ya di el paseo…" contestó Yuna, entonces Chachamaru apareció en el escenario.
"Ya está todo preparado, por favor, seguidme os acompañaré a la boda."
"¡Por fin!"
"¿Por fin? Pero si ni siquiera ha pasado un día." suspiró Asuna mirando al techo.
"Ah… Pero qué mala es la envidia…"
"¡YO NO ESTOY CELOSA, CARAY!"
"¡Chicas! Dejar de discutir, tenemos que ir a la boda enseguida."
"Sí, madre." respondió Ayaka, entonces las cortinas se cerraron, después de unos segundos, se abrieron y mostraron el decorado de la entrada del palacio, tenía varios árboles, Ku Fei y Kaede estaban vigilando la entrada.
"Tengo que entrar, pero… ¿Cómo?" se escuchó la voz de Leona de fondo.
"Cenicienta, ¡nosotros te ayudaremos para que puedes entrar al palacio!" se escuchó la voz de Fumika de fondo.
"Gracias, pero, ¿cómo lo haréis?"
"Escóndete en ese árbol, entonces los despistaremos, les lanzaremos algunas de estas piedras que hay a los guardias para que vengan aquí, así los distraeremos y podrás pasar." se escuchó la voz de Chisame de fondo.
"Está bien."
Leona apareció en el escenario y se escondió en uno de los árboles.
"¿Qué es esto?" preguntó Ku Fei mientras se veían aparecer rocas en el escenario en dirección donde estaban.
"Alguien nos está lanzando piedras, vamos."
"¿Tenemos que ir los dos?" suspiró Ku Fei, entonces cuando pasaron por el árbol, Leona fue hacia el otro lado del escenario, pero cuando estuvo a punto de dejar el escenario Ku Fei la vio.
"¡Tú!"
"¡Alto! ¡No puedes entrar!" ordenó Kaede.
Leona dejó el escenario mientras Ku Fei y Kaede fueron tras ella, dejaron el escenario y las cortinas se cerraron.
"Mientras los guardias iban tras Cenicienta, en la boda, el príncipe estaba a punto de casarse con Anastasia." comentó Kazumi, mientras su voz se escuchaba en el escenario, entonces las cortinas se abrieron y mostraron un decorado de una sala con unos asientos.
"Entonces, ¿aceptas a Anastasia como futura esposa?" preguntó Misora, mientras que Yuna y Asuna estaban sentadas a la izquierda con Setsuna y Konoka, a la derecha estaban Haruna y Natsumi sentadas en los asientos.
"¡No!" interrumpió Leona apareciendo en el escenario.
"¡Se puede saber qué es lo que pasa ahora!" exclamó Setsuna.
"Bien, ¡Justo a tiempo!" sonrió Haruna haciendo un gesto con la mano.
"¡Qué hace ella aquí!" la miró Ayaka.
"No… No puedes casarte con ella, yo…"
"¡Alto!" ordenó Kaede apareciendo en el escenario con Ku Fei.
"Perdonen, en seguida nos llevamos a la joven." dijo Ku Fei mientras sujetaba a Leona por los brazos.
"¡No! ¡Esperar un momento! ¡Yo soy la joven que llevaba el zapato de cristal!"
"¡Ha!... ¡Claro!" exclamó Ayaka con las manos en la cintura.
"¡Deja de decir tonterías!" exclamó Ku Fei, mirándola.
"¡Es la verdad!"
"¡Guardias! ¡Llevaros a esa joven de una vez!"
"Sí, majestad."
"¡Esperar!" exclamó Leona, intentando liberarse. "Alteza, sé que me fui del baile y ni siquiera os dije mi nombre… Perdonadme… Realmente tuve un motivo para hacerlo… En verdad yo solo soy una sirvienta, pensé que si lo descubríais me odiaríais, por eso me fui del baile, quería olvidar todo y pensar que fue solo un sueño… Pero no pude hacerlo… Porque me di cuenta de que quiero estar con vos… Por eso… Quiero que sepáis que no me importa lo que seáis realmente, yo… ¡Yo os amo!"
"¡Para de ofrecer resistencia! ¡Vamos!"
"¡Guardias! Deteneros ahora mismo." ordenó Evangeline, mirándolas.
"¿Qué?"
"¡Dejarla ir ahora!"
"¡Sí!" exclamó Ku Fei, soltando a Leona.
"Yo…"
"Sé que tú eres la joven de ese zapato de cristal y la misma con quien estuve bailando en el baile, solo quería saber lo que sientes por mí." dijo Evangeline mientras iba hacia Leona.
"¿Lo sabíais?"
"Sí, ahora, sé que es precipitado pero, ¿quieres casarte conmigo?"
"¡Sí!"
"Entonces… La joven era otra, bueno… Me alegro de que la haya encontrado." sonrió Konoka.
"Y es otra humana… Bueno, por lo menos espero que no haya más interrupciones y se case de una vez." suspiró Setsuna, cruzando los brazos bajo su pecho.
"Perdónale, está obsesionado con que me case y con tener nietos."
"¡Te he escuchado!"
"No… No pasa nada."
"No sabía que tus sentimientos eran tan profundos." dijo Haruna acercándose a ellas.
"¿Qué?"
"Aquí viene otro pesado." suspiró Evangeline, estrechando la mirada.
"¡No te da vergüenza!" exclamó Haruna, señalando a Evangeline con el dedo índice.
"¿De qué estás hablando?"
"¡Cómo pudiste hacerle sufrir tanto!"
"¿Cómo?"
"Y pensar que has estado sufriendo tanto tiempo… Pero no te preocupes todo irá bien." sonrió Haruna mientras le ponía la mano en el hombro a Leona.
"Perdonar, ¿quién sois?"
"El padrino de la boda."
"¿Eh?
"Encantado de conocerte al fin, llegue a pensar que no aparecerías y que tendría que aguantar la ira de su alteza toda la eternidad."
"¡Se acabó!" dijo Evangeline apartando a Leona de Haruna.
"Es... ¿El padrino?"
"Es alguien que te aconsejo de que te alejes lo más posible, cuanto más lejos mejor."
"Que cruel."
"Tú… ¡Tenías que aparecer en el último momento!" exclamó Yuna sacando la varita. "No sé cómo lo has hecho para salir de ahí, pero... ¡No permitiré que te cases con el príncipe!" declaró mientras movía la varita, entonces empezó a salir humo en el escenario.
"Perdona, pero hiciste un trato." dijo Haruna, mirándola seriamente.
"¿Un trato? ¡HA! ¿A quién le importa eso?"
"¡A mí!"
"Pero… Que- ¡Guardias!" los llamó Setsuna, Chachamaru apareció en el escenario.
"Sí, majestad."
"¡A sus órdenes!"
"¿Oh? Si crees que esos guardias podrán detenerme… ¡Estas muy equivocado! Ahora… ¿Por dónde iba? Ya me acuerdo, ¡tú!" dijo Yuna mientras apuntaba con la varita a Leona. "¡Cenicienta! ¡Te convertiré en algún animal!"
"Si crees que te voy a dejar que lo hagas estas equivocada." intervino Evangeline poniéndose en medio de ambas.
"¡Ha! ¡Ha! ¿Eso crees? Bien, ¿cómo era? Oh… Bibidi babidi…"
"¡HA! ¡HA! ¡HA!" se escuchó a alguien reírse por el lugar.
"¿Eh? ¿Y Esa risa tan escandalosa?" preguntó Asuna, frunciendo el ceño.
"¡Apártate niña!" exclamó Evangeline apartando a Leona con la mano, entonces fue atravesada por una lanza de piedra.
"¡E-Evangeline!"
"¡Cuánto tiempo sin vernos!" sonrió Chigusa apareciendo en el escenario.
"¡Chigusa!" exclamó Setsuna, mirando a la mujer de pelo castaño que una vez las atacó en Kioto.
Fin del capítulo 25.
Cuando parecía que la obra iba a finalizar, apareció Chigusa, ¿Cómo terminará?
Gracias por leer, espero que haya gustado, si es así, dejen review por favor, me gustaría saber su opinión, me anima a seguir escribiendo. Cualquier duda de la historia, pueden decirme.
También, gracias por los review que he recibido :)
