"Nueva relación"
(Parte 6 de Bakugou)
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El amor es un camino traicionero, sin anticiparlo con brevedad es desolador verse tan cercano a él y de sólo padecerlo se flagela en tu piel hasta formar parte de tu existencia. Lo que antes él veía como una maldición en su vida, comenzaba por verlo como una luz clara, un momento en que la luz de la luna irradiaba su belleza.
Cuando despegó sus labios de los de Deku, vislumbró sus mejillas sonrojadas a más no poder, sus ojos parpadeando impresionados por su acción, pero sus brazos se aferraban a sus antebrazos.
Él no pudo evitar sonreírle, ya que él se miraba lindo.
—Kacchan— Deku musitó tembloroso.
—Hm?— Lo notó tragar saliva, antes de hablar.
—Ma-mañana te veré?— Interrogó, dándole un apretón suave en sus antebrazos con sus manos gentiles.
—Sí— Dijo áspero, puesto a que su voz estaba ronca por el nerviosismo.
Deku le sonrió dulce, lanzándose a sus brazos irradiando alegría de cada uno de sus poros.
Le devolvió el abrazo, sosteniéndolo tan fuerte y amplio como pudo, extendiendo sus manos alrededor de sus hombros.
—Yo creo que debo de irme— Comentó Deku desde su pecho.
—No— Lo apretó más fuerte, aferrándose a su calor. —Puedes quedarte— Esto hizo que él se tensara entre sus brazos, a lo que él frunció el ceño en confusión. —Qué sucede, Deku?—
—Lo-lo dices en serio?— Sonó temeroso, escondiendo su rostro en su pecho.
—Por qué no lo diría en serio?— Dijo irónico.
—Es muy rápido— Admitió debajo de su aliento.
—Sólo quiero abrazarte toda la noche— Confesó desmoronado del sonrojo agresivo que tomó posesión de su rostro. —Pero, igual, es muy rápido. Mejor te llevo a tu dormitorio y mañana te veo—
Sintió a Deku asentirle.
—Gracias—
—No tienes porqué agradecerme idiota— Lo regañó bromeando. —No hice nada para que me agradecieras, sólo dije lo que pensaba— Puso una mano sobre su cabello, acariciando sus rizos.
—Hehe— Deku se rió, despegando unos centímetros su rostro de su pecho y lo miró con una sonrisa cálida plasmada en sus labios.
Maldición! Es tan lindo, pensó él en alarma.
—Ni una palabra de esto a nadie— Advirtió. —Todavía hay unas cosas que quiero hablar contigo— Deku lo ojeó curioso, como sin entenderlo del todo.
—Kacchan?—
—No es que no quiera que nadie sepa de nosotros— Repuso él, casi balbuceando. —Es sólo que quiero resolver unos asuntos personales antes de hacer lo nuestro público, es eso, no es que no quiera estar contigo—
A esto el nerd pareció comprenderlo, y lentamente asintió frunciendo las cejas en aire pensativo.
—Cuando dices lo nuestro?— Masculló interrogante. —Dices que somos… novios?— Un ligero brillo surgió en sus pupilas, esclareciendo el corazón del chico explosivo, quien se limitó a asentir sonrojado. —Ah!— Chirrió contento, cerrando los ojos.
—Ay nerd— Suspiró él, rodando los ojos. —Para todo haces un escándalo— Se rió entre dientes, acariciando los cabellos del nerd. —Pero, así me gustas—
Las mejillas de Deku se tornaron rojas, y sus manos se estremecieron sobre sus antebrazos.
En eso, Bakugou se acercó y le dio un beso rápido, aprovechando la oportunidad de que Deku estaba haciendo conjeturas y eso lo supo él porque los ojos del nerd se movían a todos lados.
—Vamos, nerd— Dijo él. —Te llevaré a tu habitación— Pero justo cuando se iba a ir hacia la manija de la puerta, Deku lo retuvo. —Deku?— Se giró confundido.
—No— Espetó nervioso.
—No, qué?—
—Me voy solo—
—Por qué?— Le resultó extraño, pues no había ningún problema si lo acompañaba hasta su habitación, no? Arrugó las cejas, viendo las facciones ansiosas de Deku delante suyo.
—Haré mi maleta para mañana— Informó él. —Porque no la tengo lista, sí eso— Lo dijo tan rápido que apenas cachó las palabras que salieron de su boca. Ahora de qué estaba nervioso Deku?
—Hay algo que no me quieras decir?—
—Na-nada!— Exclamó Deku, negando con las manos. —Todo bien, todo bien—
No parecía 'todo bien'.
—Me voy— Salió disparado como bala de un revólver, porque ni chance de cogerlo de la muñeca le dio.
Qué rayos fue eso? Se quedó tan confundido que optó por no irse corriendo detrás del nerd, en caso de que ni siquiera él le quisiera abrir la puerta debido a sus torpes nervios, o alguna estupidez que ocultaba y por miedo no se lo diría directo a la cara.
A veces Deku podía dejarse llevar mucho por los nervios y las palabras no salieran de su boca, pero por esto o aquello, así le gustaba el nerd y eso no cambiaría nunca.
Esa noche se durmió complacido, a pesar de tener en mente que le haría saber al bastardo mitad y mitad, que su relación con Deku había subido de nivel, y por tanto, la persecución exhaustiva que tenían por su amor, dio por sentido su fin.
Por fortuna, la atareada batalla acabó entorno a su favor.
A la mañana siguiente, alistó su maleta para irse a la casa de sus padres, para después ayudar a su madre a hacer los demás preparativos para la reunión con los Midoriya's, y por consiguiente también recibir a los amigos raros de Deku. Bueno, total, no le importaba mucho si los recibiría, lo que le brindaba cierta paz era saber que el mitad y mitad no vendría porque tendría una reunión con su familia. Al menos algo de ese calibre sucedía en un día como el veinticuatro de diciembre; fechas que él aborrecía de antesala por ser una pérdida de su valioso tiempo.
Sin embargo, para esta ocasión no sería una pérdida a la basura de su tiempo, al contrario, sería pasar tres fechas importantes en compañía de su novio. Cuestiones como esas no significaban lo peor o lo mejor, simplemente reflejaban su gran sensación de triunfo que embargaba su dicha, y parte de esa dicha se transformaba en su motor para seguir avanzando.
Un motor que gracias a sus explosiones era impulsado por mero instinto, y la verdad es que eso era aquello que lo guiaba por todas sus metas.
Fue rápido para llegar a Deku, a pesar de que fue excesivamente complicado, puesto a que Todoroki no dejó de dar pelea constante, una pelea brutal por los afectos del nerd; además, quién era él para culparlo si Deku era demasiado lindo?
Bueno, terminó de alistar su maleta y salió de los dormitorios en busca de Deku, en caso de que tuviera la chance de irse juntos, aprovechando la oportunidad de que ambos vivían en el mismo vecindario y el camino era relativamente casi el mismo.
Mas no vislumbró por ningún lado rastro alguno de Deku por los pasillos, o siguiera de la sala de estar, donde los compañeros que se quedaron sin poder ir a visitar a sus familias veían la televisión, quizás un programa especial navideño, pero quién sabe.
El punto era que no encontró a Deku, incluso cuando tocó la puerta de su habitación hasta no obtener respuesta luego de varios minutos en que esperó por algún ruido o algo, pero no obtuvo nada.
Un poco decepcionado por aquello, se dirigíos a casa cargando consigo su maleta y una chamarra en la mano, por si se presentaba la ocasión de que la temperatura bajara.
Igual, le resultaba insólito saber que ahora el novio de Deku era él. Y lo peor era que nadie sabía de ello! Todo por sus dramas de arreglar 'asuntos'; asuntos mejor dicho, asuntos relacionados a un bastardo mitad y mitad llamado Todoroki Shouto.
Le haría saber a su manera de su triunfo, le haría llegar a su cabeza que el nerd estaba enamorado de él y nada ni nadie lo haría cambiar de parecer. Pues, no había nadie mejor que él en conocer a Deku tal cual.
Y así, llegó a casa caminando, porque era demasiado orgulloso como para perder el tiempo en tontas paradas por parte del autobús solo para arribar a su hogar.
Su madre lo recibió, al igual que su padre, a pesar de ser tan orgulloso, hubo de admitirse por dentro que le daba gusto poder disponer de la oportunidad de verlos una vez más, luego de varias semanas en que no los vio.
Tal vez a sus padres les revelaría su relación con Deku, sobre todo a su madre, por tenerle mucho cariño al tierno nerd, hasta lo llamaba el "pequeño Izuku", aunque de pequeño ya no tenía nada, puesto a que él se convirtió en un adolescente bastante capaz de ser un héroe.
Reconocía muy dentro suyo que Deku no era más el niño indefenso que lloriqueaba por cualquier cosa, bueno, Deku seguía llorando por casi cualquiera cosa, casi; pero eso no le quitaba el mérito de que se convirtió en un chico capaz y tenaz para lograr lo que se proponía. Nivelándose incluso a su lado, y al de Todoroki, siendo un rival bastante fuerte y determinado en no perder.
Tales cualidades del nerd fueron unas de las muchas razones por las que él se enamoró de él.
—A qué horas vendrán los Midoriya?— Se avergonzó enseguida al atreverse y hacerle semejante pregunta a su madre. Ésta se volteó con extrañeza, mirándolo como si le hubiera crecido otra cabeza. —Qué?— La refirió, en pose altanera.
—Ya quieres ver al pequeño Izuku, no?— Su madre le guiñó picarona, haciéndolo ruborizar en exceso. Al ver esa reacción en él, se echó a reír. —Conque a Katsuki le interesa saber si vendrá el pequeño Izuku—
—¡Cállate!— Siseó él encendido.
—En veinte minutos llegarán— Su madre movió las cejas. —Inko ha estado emocionada porque les dieron chance de que los alumnos pudieran visitar a sus familias— Suspiró pensativa. —Sabes, Inko ha extrañado tanto al pequeño Izuku—
—Y por qué me dices esas estupideces a mi?— Refunfuñó presuntuoso.
Su madre se rió, seguido de eso, le dio un zape en la cabeza, obviamente haciéndolo enojar.
—¡Oye!— Gritó indignado. —¡Déjame en paz, maldita vieja!— Gruñó, enseñándole los dientes.
—A mí no me digas así— Lo señaló autoritaria. —Y una cosa más, siempre supe que te terminaría gustando el pequeño Izuku— Presumió.
—No he dicho nada!— Por empero, recibió otro zape de su madre en la cabeza.
—Tu cara sonrojada lo dice todo— Se burló de él. —Puedes engañar a todos, pero a mí no se me escapa nada, Katsuki—
—Está bien— Bajó la cabeza acorralado por las acusaciones de su madre. —Deku y yo somos novios— Confesó áspero, sintiéndose estremecer por revelar lo recientemente sucedido.
—Ja!— Su madre aplaudió orgullosa, como cualquiera madre festejaría el logro de su hijo. —Felicidades, Katsuki—
—No me felicites— Rugió, apretando los dientes de vergüenza.
—Más te vale cuidar bien del pequeño Izuku— Advirtió ojeándolo.
—Por supuesto que lo cuidaré— Exclamó exaltado, arrepintiéndose en el segundo en que dijo eso. Su madre se echó a reír, poniendo una mano frente a su boca.
—Ay que lindo eres, Katsuki— Bromeó ella.
—Ah!— Gritó frustrado, retirándose a su habitación sonsacado.
En lo que subía las escaleras, sonó el teléfono de su casa, pero en lo que iba a abrir la puerta de su habitación.
—Katsuki!— Su madre le llamó, a lo que no tuvo otra opción mas que bajar al primer piso para saber qué necesitaba su madre.
—Qué quieres?—
—Es el pequeño Izuku— Le informó ella entre risitas.
La piel se le congeló, sus ojos se abrieron y el resto del cuerpo se calentó en un manojo de nervios.
—No le vas a contestar?— Lo apuntó con el ojo en pura burla. Al ver que él estaba estático, repuso: —Dice que si puede traerte la saga de Rocky para verla juntos—
—Hah?— Gritó reaccionando.
Su madre acercó el telefono a su oreja.
—Por supuesto, Izuku— Coreó su madre entusiasmada. —Katsuki dice que sí las puedes traer, te esperamos—
Colgó el teléfono, no sin antes dirigirle una mirada mañosa, volviéndolo hacerlo reaccionar de su estado quieto.
—Cómo es que el pequeño Izuku te da miedo?— Se cruzó de brazos, inquiriéndole.
—¡No me da miedo!— Espetó irascible, empuñando las manos.
—Entonces por qué no le contestaste el teléfono?— Acercó su mirada con picardía. —Entiendo que te dé vergüenza, pues el pequeño Izuku ya es tu novio, pero no dejes que tus nervios dominen tu juicio; si en verdad gustas hablar con Izuku, hazlo con toda libertad de hacérselo llegar desde tu interior—
Bakugou parpadeó impactado con las palabras de su madre, reconociendo que aunque ellos eran coléricos, su comunicación en veces era buena, por lo que molestarse con ella no era algo que haría él.
—Gracias— Masculló debajo de su aliento.
—Ni lo menciones— Vaciló ella, regresando a la cocina. —Ahora prepárate para recibir a los Midoriya—
—Sí claro— Siseó él, rechinando los dientes.
—Y para Izuku!— Cantó ella.
—Ugh— Se quejó, yéndose a su habitación.
La sinceridad no era un trato común suyo, pero queda importaba, en menos de veinte minutos vería a su adorado nerd, su ahora novio… sonrió conmovido por pensarlo y se estremeció de pies a cabeza al recordar lo que sucedió la noche anterior. Su corazón estallaba en regocijo de sólo pensarlo.
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P.D. Qué les ha parecido el capítulo?
