Estábamos de camino a la casa de los Uchiha, Hinata llevaba a Boruto en sus brazos, Naruto y yo íbamos caminando detrás de ella.
— Oye, Keke-chan— me llamó Naruto, yo lo miré— Se que esto te molesta, pero hazlo por Sakura-chan, sabías que ella estaba enamorada de él desde siempre.
Yo suspiré.
— No hay nadie mejor para Sasuke que Sakura.
— Pero se que tu lo amas también.
— No lo hago— dije cruzandome de brazos— no se que te hace pensar eso.
— Buenos, vamos a ver, se la pasaban discutiendo pero siempre estaban juntos, se iban a besar en algunas ocaciones, él nunca te rechazó en nada, aunque digas que no, el te agrada bastante y cada vez que a él le pasa algo vienes desde tu pueblo hasta acá.— Naruto enumeró todo detalladamente.
Yo suspiré.
— Solo vengo porque me mandas a buscar.
— Oh vamos, Keke-chan, ¿Me vas a decir que si realmente no quisieras venir no lo harías? Cuando te propones algo lo haces, tu vienes por que te preocupa Sasuke, aunque no lo quieras admitir, pero no tienes que admitir nada conmigo, se leerte.— el me miró con una cara de superioridad.
Idiota.
No le dije nada.
Llegamos a una gran casa, Hinata se adelantó a tocar la puerta.
Después de unos segundos, Sakura abrió, con su hija en brazos.
— Hola Hinata-chan, bienvenida— dijo Sakura con una sonrisa.
No se si alguien se dió cuenta, pero los bebés se estaban retando con la mirada.
— Hola Sakura-chan, Boruto mira quien vino a recibirte— dijo Hinata, para después pegar a Boruto de Sarada.
Los bebes se miraban mal, ambos tenían chupetes, entonces Sarada le quitó el chupete a Boruto de la boca y se lo tiró en el piso.
— ¡Sarada!— le reprendió Sakura.
— Hija del teme tenías que ser, hola Sakura-chan— dijo Naruto entrando detrás de Hinata, y saludando a Sarada acariciandole la cabeza.
Sakura me miró, y yo la miré.
Ella me regaló una sonrisa.
— Pasa, Keke-chan, bienvenida— dijo haciéndose a un lado.
— Gracias.— me limité a decir.
Entre a la gran casa, se veía acogedora.
Miré a el mueble, Sakura había puesto a Sarada y Boruto en un pequeño espacio seguro para que jueguen, pero ellos se peleaban por los juguetes.
Naruto y Sasuke hablaban mientras veían a su hijo e hija jugar.
— Naruto, tienes que darle más educación a Boruto— lo reprendió Sasuke al ver como Boruto le arrebataba los juguetes a Sarada.
— ¿De que hablas? Ellos se llevan bien— decía Naruto con una gran sonrisa.
Vi como Sarada golpeó a Boruto.
Sakura y Hinata estaban en otra parte de la sala hablando.
— Keke-chan, ven acércate— me llamó Naruto.
Sasuke y yo conectamos miradas, que incómodo.
— ¿Que pasa?
— El teme quiere decirte algo— dijo Naruto empujando a Sasuke.
— Yo no dije eso— decía Sasuke algo incómodo.
— Si lo hiciste, adelante.
Sasuke suspiró.
— Gracias por traerme de vuelta— dijo entre dientes.
Yo subí una ceja.
¿Acaso ya se le olvidó lo qué pasó en el hospital?
Conectamos miradas retadoras entre nosotros.
— Chicos acérquense, quiero que Hinata nos tome una foto— decía Sakura acercándose a nosotros tres.
— ¡Si, el equipo 7!— gritó Naruto.
— Hump.
Sabias palabras, Sasuke.
Nos colocamos naruto a la izquierda, en medio Sasuke y a la derecha Sakura, yo al verme de 15 años era mas bajita que los tres así que me coloqué en frente de Sasuke.
— Sonrían— dijo Hinata colocando la cámara frente a su rostro.
No voy a sonreír.
Entonces sentí una mano apretar la mía, mire un poco hacía abajo y mi la mano de Sasuke.
¿Pero que le pasa?
Hinata tomó la foto, sali un poco desorientada.
Nos dispersamos y Sasuke soltó mi mano.
— Bien, vamos a comer.
Fui rápidamente a la mesa, lejos de él.
Sakura estaba poniendo la mesa y Hinata la acompañaba.
Yo me senté, escuché un ruido, venia de el lugar en dónde estaban los bebés.
Eche un vistazo.
Sarada le estaba tirando del pelo de Boruto mientras que él intentaba de empujarla.
— Que tiernos se ven— escuché decir a Naruto.
¿Enserio?
Sentí a alguien a mi lado izquierdo.
Sasuke.
