Hay ocasiones en las cuales nunca sabes por qué haces las cosas. Un día común y corriente en medio de la gran guerra que se libraba en Equestria, llega un humano… Si, ese mismo que había escuchado en leyendas, historias, cuentos y fabulas… Y al siguiente sin darme cuenta le estoy pidiendo perdón a ese mismo humano. Quizás sea porque el a diferencia de todos, se atreve a levantarme la voz, a corregirme cuando cometo una equivocación, a cuestionarme cualquier cosa que yo diga, incluso podía adjudicar esto a la falta de respeto que tiene por la autoridad, pero no es el caso, pues si fuera el caso, no le haría caso al capitán Flash Centry, particularmente es a mí a quien evita acatar órdenes.

No solo se había atrevido a interponerse en una ejecución que yo personalmente estaba a punto de realizar, si no que tuvo el descaro de levantarme la voz en frente de todos mis súbditos. En cualquier otro caso habría sido una ejecución doble… Es justo aquí la razón por la cual me pregunto… ¿Por qué no lo mate cuando pude? ¿Fue piedad lo que hice? ¿Lastima? ¿Empatía? Esto último no… De hecho decidí hacer un ejemplo con él para que vieran todos los presentes lo que les pasaría si se atrevían a realizar un acto de rebeldía como este chico.

Sin embargo todo empeoro cuando regrese de una de las escaramuzas que realizamos en el poblado de Poniville. Admito que no había sido mi mejor día esa vez para salir bien… Habíamos sido emboscados por un gran grupo de los Rainbow´s justo cuando nos disponíamos a registrar el bosque Everfree. Cierto que al final las cosas salieron "bien" en teoría, ganamos a pesar de ser superados en número, sin embargo la gran mayoría de mis guardias había terminado heridos o muertos. Y yo… No había tenido mejor suerte que ellos.

Había terminado con varias heridas en todo mi maldito cuerpo, incluso termine cojeando debido a esto. Me reúse a recibir ayuda médica en frente de mis guardias más por orgullo que por otra cosa, me gustaba que pensaran que era débil, que no podría seguir adelante. Tenía miedo de fallarles a pesar de todo.

Al llegar al palacio esperaría que mi médico particular estuviera hoy en la noche pero… cuando la puerta se abrió y mire a ese chico humano entrar a mis aposentos, estuve a nada de mandarlo al demonio… Sin embargo de mi boca no habían salido palabras cuando mire que el traía consigo algunas vendas y algo de medicinas. Terminaría recordando lo que le hice cuando hice de él un ejemplo en Canterlot… En medio del tren mientras el yacía inconsciente, yo lo estaba cuidando… En el fondo sentía una rabia irrefrenable por lo que él se había atrevido hacer en frente de todos… Salvar a la princesa del Amor, levantarme la voz, desobedecer no una sino tres órdenes y encima de todo retarme…. Quizás en el fondo me sentía intrigada por la "valentía" o quizás la "idiotez" de este humano por atreverse a tanto en un solo día, pero es algo que nadie en su sano juicio haría, y él lo hizo importándole muy poco lo que le ocurriera.

Si, lo ayude poco después de casi matarlo en frente de todos… Y el intento regresarme el favor haciendo lo mismo… Nunca en mi vida me había sentido tan nerviosa y tan incómoda mientras alguien que no fuera un verdadero médico me tocara para curarme de alguna herida… Encima de todo el silencio que había en la recamara era insoportable.

En cualquier momento pude haberle dicho que se largara, pero no lo hice… Eso fue lo que más me molesto en ese momento, solo quería dejar que el me regresara el favor que le había hecho yo por ayudarlo. O eso era lo que yo pensaba.

Conforme pasaban los días y los días se convirtieron en semanas y las semanas en meses, a pesar de todo, y de cómo ignoraba todo lo que yo le decía, comenzaba a sentir algo por él, en un principio me mostraba sobreprotectora con él porque no quería que los Rainbow´s lo tomaran. Además, esto solo se volvió más fuerte un día que el casi es aplastado por un edificio y lo terminaría salvando. Otra ocasión fue cuando estábamos en las Pegasus… Fue más por pasar algo de tiempo fuera sin tener que preocuparme por nada… Este chico y yo, como era costumbre, salíamos a explorar un poco las ruinas de las ciudades, en busca de cualquier anomalía, tanto porque no quería que se volviera a meter en problemas con uno de mis subordinados como porque así lo mantengo a raya.

La cuestión fue, que surgió una especie de apuesta entre él y yo.

-¿Servirá esta cosa?-Su curiosidad lo llevo a subirse a un escenario dentro de un casino abandonado donde justo habíamos decidido descansar un momento. Claro que fue a petición del entrar a este casino en cuestión, sin embargo cuando había mencionado que ya conocía estos lugares, no se entonces porque quería entrar si ya los conocía en primer lugar.- Bueno… he pasado gran tiempo como un prisionero en este lugar…-Le recrimine con la mirada por lo que dijo en ese momento, pues si bien era cierto que era casi un prisionero, nunca estuvo tras las rejas después de que lo "libere" y acordamos nuestro pacto.- ¡No digo que lo fuera! Solo que – Retomo su búsqueda poco después por saber cómo encender el maldito micrófono a lo que yo en ese momento le respondí.-

-Este lugar se encuentra en ruinas chico… Dudo mucho que la energía eléctrica de este lugar aún siga in funcionamiento…-

Mi suerte no pudo ser mejor que contradecirme, las luces del casino se encendieron y poco después el regreso al escenario con una sonrisa marcada en su rostro… yo… Claramente no estaba dispuesta a escuchar a alguien cantar.

-Te juro que si empiezas a cantar me largo del casino- Señale la puerta del otro lado de donde estaba, advirtiéndole de que no lo hiciera.-

El de mala gana regreso el micrófono a donde estaba al tiempo que decía –Que chiste tiene cantar si mi única espectadora se marcha –

-Conmigo no funcionan esa clase de cosas potrillo –No era la primera vez que miraba como alguien le dedicaba una canción a alguien, además no estaba dispuesta a escuchar a un novicio del arte del canto claro esto después de enterarme de que el junto a sus amigos habían hecho una banda por simple diversión-

-Al menos podrías fingir que te gusta. –Bajo del escenario, y camino hasta estar junto a mí –Mataste el momento.-

-Me gusta matar cosas –Le sonreí sádicamente mientras me disponía a irme del lugar, sin embargo cuando estaba a punto de abrir la puerta de salida, el me tomo del brazo y me miro con un rostro de súplica.-

-¿Al menos una?- ¡Dile que no! Fue lo que mi mente pensó cuando él dijo eso, lo juro por dios, quería negarme, pero en el fondo quería escuchar que tenía preparado este chico. Pero aun así.-

-No-Dije secamente abriendo la puerta, pero nuevamente el tiro de mi brazo para llamar mi atención.-

-Una.-Suplico nuevamente.-Si no te gusta, no vuelvo a pedirte pasear por estos lugares-

La idea de no tener que cumplir sus malditos caprichos me había sido muy tentadora realmente… Además, para darle un escarmiento si no me gustaba decidí decir.-Vale… Pero si no me gusta, no cenas hoy-

-¡SI!-Grito triunfante pero poco después su risa victoriosa se tornó por una de confusión al rebobinar las palabras que le había dicho.- Espera, ¿qué?

La canción… No había sido nada que hubiera escuchado antes… Nunca en mi vida, era tan única en cierto aspecto, además, tampoco era mal cantante debo admitir, me conmovió su canción si soy honesta. Era una canción algo cursi también pero… Me gusto. Y él lo sabía cuándo miro mi rostro.

Fue un gesto que nadie antes había hecho por mí en el pasado. Ciertamente era algo que me había llegado al corazón. Y fue solo una razón más por la cual había comenzado a tener sentimientos hacia el… Pero incluso yo misma me negaba a mis propios sentimientos, lo miraba como algo malo, como si eso realmente me hiciera débil cuando en realidad era todo lo contrario y ese fue mi error… No saber corresponder cuando debía… Sus palabras fueron crueles lo admito… Pero me hablo con una sinceridad que nadie habría podido frente a mí.

-¡Me lo permitas o no, te seguiré hablando hasta que escuches!, Poco me importa que tengas magia y me lastimes como ya lo has hecho, ¿alguna vez notaste la diferencia de cómo te veo yo y como te ven los demás?- Yo no le dije nada, en todo caso solo fruncí el ceño molesta y con indignación ante lo que me decía - soy el menos indicado para hablarte de esto… bien dicen que amigos verdaderos con una mano y me sobran dedos-Dijo moviendo frente a mí su mano derecha y moviendo sus dedos- pero cuando las personas te ven con miedo, son mucho más cerradas y solo se preocupan por cumplir las normas y condiciones que tu impones, por el hecho de no quedarte mal… en cambio…-Llevo su mano hasta mi rostro, estaba a nada de golpear su mano para apartarla de mí, pero la suave caricia que sentí en ese momento… Me gustó mucho, puso su mano en mi mejilla izquierda para que yo volteara a verle- Si lo hicieran con respeto, no solo cumplirían tus normas, condiciones y peticiones… Si no que también harían lo imposible para lograrlo, y eso fue lo que paso en muchas veces que eh estado aquí contigo y lo eh notado… No te pido que olvides tu cometido, me quedo muy en claro que eso lo harás así este en tu contra o a tu lado.-Suspiro cansado el chico-Yo no te miro con miedo. Al principio lo hacía mucho, porque me lastimabas y a toda costa trataba de evitarte. Pero…-Llevo una mano a su pecho- Cuando pude notar lo amable que puedes llegar a comportarte y tener empatía por los demás. Fue lo que hizo que te diera la oportunidad de conocerte un poco mejor, quizás solo era cuestión de entenderte y comprender un poco.-

-Claro que no, tú al igual que el resto me tiene miedo.-Aparte la mirada de forma muy orgullosa de lo que sentía en ese momento de mí, incluso aparte su mano con un golpe de mi propia mano.-

-Por supuesto que no, y yo ya te lo he demostrado que no es cierto… lo que me dijiste no fue porque estuvieras enojada conmigo, si no que estabas preocupada de que algo me pasara.-Sonrió amigable- y eso habla mucho de ti Umbra. Es por eso que yo te veo con respeto y… hasta algo más.-

Mis ojos en ese momento habían mostrado una sorpresa clara, algo que la verdad temía en el fondo de mí… No por miedo, no… Si no que no me gustaba mostrarme tan "Sentimental" ante nadie.

-Para este punto pienso que tú crees que solo quiero estar contigo por conveniencia, pero…-Sonrió- Cuando recuerdo todo lo que has hecho por mi Umbra. Me das más razones para seguir adelante con la única intención de al menos ayudarte un poco y quizás agradecértelo, de alguna manera, Umbra.-

Admito que… Sus palabras me apaciguaban, me calmaban de alguna manera y me llenaban de un gozo, felicidad que en mucho tiempo no había sentido… Podía incluso sentir mi propia furia calmarse hasta un punto de calma tan bajo que incluso la propia magia que siempre mis ojos reflejan habían dejado de mostrar. Era irónico decir esto, pero en el corto y a la ver basto tiempo que hemos estado juntos, me había logrado entender correctamente, y aunque fuera un poco torpe, sabía que decir. Me agradaban los ponis sinceros, y él nunca me había mentido… y si lo hacía, lo hacía por las razones correctas, incluso si eso era mentirme u ocultarme algo.

Nunca me había sentido así, tímida por alguien que no debería si quiera atraerme lo hiciera, no era ni la mitad de varonil que eran los sementales que yo había visto, digo… Era un blandengue en primer lugar, físicamente hablando, cierto era alto muy por encima del promedio de los ponis de su edad, pero aun así ni siquiera un poni como para que si quiera lo considerara. Pero aun así lo hacía, consideraba el hecho de que podía haber algo entre él y yo. Pero yo… Mi propio orgullo me lo negaba… Un plebeyo como el, un prisionero bajo mi yugo. No podía aceptar eso… No para mis propios estándares… Además, ¿qué pensarían todos mis súbditos? ¿Mis subordinados? Me verían débil tener sentimientos de amor en tiempos de guerra era algo reprochable por mi incluso. Digo… En su momento le dije a Flash que cortara con una novia porque estaría un año conmigo en las costas para realizar asaltos a los astilleros Equestres.

-Vete por favor…-Le hable en un hilo de voz algo quebrante-

-Umbra.-Dijo preocupado el chico tratando de verme, pero yo me negué a hacerlo, por ende solo desvié la mirada, pero de una manera cortante.-Vale… comprendo. Es… Normal, eres… Una Poni… yo… Un humano-Dijo el humano triste mientras salía de la tienda-

Cuando el Humano salió de la tienda, yo únicamente me lleve una mano a su rostro, mientras un sentimiento fuerte golpeaba mi pecho. Termine quebrando en un maldito llanto… ¡YO! La propia reina de la oscuridad llorando por haber rechazado a un chico como él, no debería si quiera importarme, había rechazado un sinfín de pretendientes, todas mil veces mejor que él, alto, fuerte, más varonil y ahí estaba yo… Llorando desconsolada por no haberme permitido la oportunidad de calmar mi propio corazón con algo de cariño que estaba dispuesto a dármelo sin chistar… Tenía un corazón que se había encariñado conmigo y solo por mi orgullo y posición lo deje ir…

Días después, a pesar de ser capturado por las Rainbow´s, estaba dispuesta a buscarlo yo personalmente, importándome muy poco lo que me sucediera… Había un punto de tensión y me sentía culpable de lo que le había hecho desde que llego, y a pesar de eso, el no albergaba odio hacia a mí, y si lo hacía, no lo mostraba o lo contenía, en cualquier caso… Me sentía mal, no fui la misma desde ese día… No solo Flash, Rarity, y los más allegados a mí lo notaban, sino también los reclutas…

La ciudadela estaba tan llena de vida que no parecería que estábamos en guerra… Había optado por transformarme en otro poni… Cortesía del hechizo de los simuladores, había optado por disfrazarme de una Unicornio de pelaje blanco y ojos dorados, mi crin y cola en aquel momento había optado por tornarlo de color rosa pálido, para la ocasión me había llevado un vestido de color plateado junto a una bufanda del mismo color, junto a un par de aretes junto a un zafiro.

Desde que lo mire bailar tranquilamente con Cadence desde que inicio el baile, me había llenado de una envidia y celos que nunca había sentido por alguien… Deseaba ser yo quien estuviera bailando con él en ese momento, lo juro… Habría matado por hacerlo. Mientras lo miraba, comenzaba a entender un poco lo que era vivir aquí en la Ciudadela… Era difícil pensar que a pesar de la guerra, todos y cada uno de ellos disfrutaban de su vida, y más en la noche de los corazones cálidos.

Debía de llamar de algún modo la atención de este garañón, y no se me ocurrió mejor forma que estar justo en frente de él. Cuando él se acercó a invitarme a bailar sin saber realmente que era Umbra, me sentía un poco mal, ligeramente… Pero de igual forma aun sentía ese recelo por el hecho de que el bailara con Cadence.

En medio de nuestro baile terminaría dándole una señal que la verdad esperaba que entendiera quien era yo.

-Esperaba que aprendieras unos pasos de baile de esa princesa… Garañón.-

Tenía la costumbre de decirle así a este humano, particularmente les digo a si a todos los reclutas de nuevo ingreso, blandengues. De hecho él se tomaba bien ese "apodo" que le había dado yo. Su sorpresa al enterarse de que era yo, era extrañamente entre alegría y sorpresa, nada a lo que me esperaba realmente con todo esto. Quizás porque tenía expectativas diferentes cuando lo encontrara… De hecho parecía feliz de volverme a ver, lástima que en medio de todos los aquí presentes esa noche, no supiera lo que significaba ser sutil. Tuve que callarlo porque incluso era tan tonto como para incluso decir mi nombre frente a todos, y estaba a punto de decirlo.

Pero la verdad me sorprendía en ese momento que lo trataran tan bien como para que incluso lo dejaran participar en esta celebración Equestre. Me sentía mal, más que nada por el hecho de que incluso mis propios enemigos podían tratar mejor a este chico en tan pocos días a comparación de los meses que el llevaba conmigo.

Sin embargo… Había disfrutado mucho el baile, fue una especie de adicción mientras bailaba junto a él sin ningún miedo a que mis propios enemigos me encontraran. Quizás por el hecho de que me sentía algo realizado con este baile, por el hecho de que, ahora soy yo quien está bailando con él y no la princesa del amor.

A pesar de lo que ocurrió esa noche… El tema terminaría surgiendo… Me pregunto ¿Por qué me había tomado tantas molestias por venir a rescatarlo? ¿Por qué decidí arriesgarme tanto por él? Preguntas que tenían una sola respuesta, una respuesta que yo siempre negaba con todo mí ser a pesar de que eran mis verdaderos sentimientos… Y si… Al final decidí sacarlos a flote, decirle lo mucho que el realmente me atraía, confesarle mis sentimientos fue un acto que… Hoy día no sé si fue realmente lo correcto. Pero… Algo dentro de mí me decía que si… Hice lo correcto.

En antaño había tenido muchos amantes, sí, pero nadie que realmente besara como este humano lo hacía, tenía un agarre fuerte pero extrañamente suave a la vez. Se tomaba el debido tiempo en el beso, sin ir más allá que una simple muestra de afecto que venía desde el corazón. Desde ese maldito día… Me había vuelto adicta a sus besos, era un sabor suave pero extrañamente asido. Para nada desagradable como pensaría. Tampoco el sentimiento no era el mismo como si besara a otro semental, era muy diferente, el carecía de hocico como nosotros, pero… Era cómodo besarlo, mucho más que lo que un semental podría ofrecerme. Era extraño que casi compartiéramos la misma altura, era un poco más alto que yo, cosa extraña de ver en sementales realmente, ya que estoy muy por encima del promedio de estatura.

Naturalmente… Llegaríamos a una noche inolvidable para lo los dos, o al menos no para mí. Aunque me dolieran las palabras de Chrysalis… Eran ciertas, en cuando a quien dirigía en el sexo, era el, no es que no tuviera yo experiencia, todo lo contrario, ya había hecho esto antes. Pero nunca con un humano… Primeramente las sensaciones eran muy diferentes, a pesar de ser mucho menor que yo… Se movía como cualquier otro semental con el que yo hubiera estado. Incluso mejor. No pienso hacerlo menos, no, tampoco debería compararlo, porque sin duda… Fue el primer semental en mucho tiempo que me dejo a mí sin aliento después de una noche de placer. Si, el dirigía esto, y admito que me sentía por primera vez como una verdadera yegua… Buscando la protección de alguien, alguien en quien acurrucarme sin miedo a nada… Sentirme segura, y saber que estando con él, nada me podría pasar y todo podía cumplirse.

Esta guerra, que desde un principio había provocado me arrebataría a lo único que yo quería proteger. Pero que… Irónicamente, seria yo quien acabara con su vida…

Perderlo fue un dolor que nunca podría sanar, mucho menos saber que fui yo quien lo atravesó de lado a lado con mi propia espada. Algo que tan duro me costó conseguir… Algo que estaba dispuesta a morir por conservarlo intacto, se me fue arrebatado como el viento que empuja la arena hacia el mar abierto… No era difícil decir que yo deseaba con todo mí ser recuperarlo. Estaba dispuesta a viajar en el tiempo para impedir que yo realizara su muerte. Pero me fue imposible por una especie de "Guardián" del tiempo. En simples palabras, todo me decía que debía aceptar su muerte… Me gustara o no.

En medio de la propia guerra… Mi arrogancia, orgullo y la propia sed de venganza, casi me cuesta mi propia vida, tenía en bandeja de plata a la propia reina de los simuladores y a las princesas… Podía únicamente acabar con ellas y evitar derramar más sangre… Pienso que habría sido mejor. Arreglar nuestros asuntos personalmente. Pero yo misma me cegué, mordí más de lo que puedo masticar. Me considero una guerrera y nata, una duelista sin duda alguna, en cuanto a magia también con considero una maestra en este lado. Pero aun así, no tenía el poder para pelear contra dos alicornios y la propia reina de los simuladores al mismo tiempo. Sobre todo cuando Chrysalis había absorbido fuerza de lo que, según yo creo fue el amor de Dimas… El amor que el sentía por mí. Chrysalis me lo hizo saber de muy mala gana… Ella se haba disfrazado de mí, y literalmente se acostó con él, deleitándose con el amor que él podía producir, y que… A palabras de Chrysalis, era mucho más fuerte que el propio amor que podía producir la princesa del amor Cadence y el capitán Shining Armor.

Podrí sentirme orgullosa de eso, y de que realmente hubiera alguien que me quisiera tanto… Pero aun así, Chrysalis había cruzado una línea muy marcada y que solo lo había hecho solo para fastidiarme y para burlarse. Fue más que nada para mover una espina en mi talón.

No podía permitirme morir a manos de ninguna de esos gobernantes, ¡NO! De ningún modo podía permitirlo, había llegado demasiado lejos, como para morir ahora.

Absorber la magia de Luna y Celestia… Había sido un acto de tener una espada de dos filos, por un lado había sido bueno… Sentir toda esa energía recorrer mi cuerpo era un placer tan grande, que nada en el mundo podía compararse. Sentir como mi cuerpo le costaba trabajo acostumbrarse a esa energía era desde placentero hasta un tremendo dolor tan grande como sentir que mi cuerpo ardía en llamas. Tener que huir de la batalla habría sido el acto más cobarde que había hecho a lo largo de mi vida. Nunca había corrido de una pelea. Todo lo contrario las enfrentaba, y yo… simplemente corría desesperada por encontrar un lugar seguro, cada guardia que tuve cercas de mi ese día… Se arriesgó para mantenerme viva, del modo que fuera.

Pero eventualmente, como si legara yo misma al fin del camino, ver a Shining Armor frente a mí, con su espada en mano, me llenaba de un miedo tan grande, nunca antes había sentido el miedo, hasta esa tarde… saber que mi vida llegaría a su fin en ese momento, fue tan… Molesto… Pensar que todo lo que hice se había ido al carajo cuando yo muriera. Saber que todo lo que hice hasta ese punto de mi vida no valió la pena. Lo odiaba… Odiaba saber que con mi muerte, esta guerra perdería su significado, y la historia solo me recordaría como una tirana que quiso gobernar a punta de espada y lanza… y tenían parte de la razón. Yo provoque esta guerra, porque aborrecía la debilidad. Aborrecía el hecho de que todos viviendo en un mundo, estuviéramos divididos por "países" por territorio que no significan nada. Irónicamente… Quería unir al mundo entero en una sola nación, en un acto de guerra… Si… Era irónico, pero sabía que a largo plazo seria lo correcto… y Dimas… lo entendió perfectamente, sabía los beneficios de lo que yo deseaba y esperaba de ellos sin duda alguna.

Me dijo que hubo muchos humanos que pensaban igual que yo en antaño en la historia de su mundo. Quizás me sentí bien cuando él me conto eso… Pero al ver mi muerte justo en frente de mí, solo me reprimía el impulso de odio hacia a mí misma por no haber hecho algo mejor. Me reprendía a mí misma por no haber sido lo suficientemente fuerte, algo irónico también ya que en mi cuerpo contenía el poder tanto de Celestia y Luna, incluso atribuía mi débil estado a esto… si bien me sentía "fuerte" mi cuerpo no se adaptó de inmediato al flujo mágico que recorría mis venas en ese momento

Diría que la familia de los Sparkle estaba destinada a matarme desde un principio… Shining Armor… Diría que era uno de los sementales, que si no hubiera estado casado y estuviera de mi lado, consideraría haber tenido a este semental de amante en su momento, Pero no… El destino no solo quiso que fuera mi enemigo, si no también mi verdugo. Para mala o buena suerte a si fue.

La verdad… Lo que le ocurrió a su hermana fue más bien por meterse en lugares que no conoce, mi castillo imperial siempre había estado relleno de trampas peligrosas, especialmente la trampa que custodiaba el corazón de cristal, inevitablemente tanto su tonta mascota dragón morirían en su intento, yo no me ando con juegos, las trampas estaban específicamente hechas para asesinar a quien intentara entrar a un lugar que yo no quiero que entre nadie, o al menos no sin mi permiso.

Si, la joven Sparkle estaba moribunda cuando la encontré intentando escapar con mi corazón de cristal, y sí disfrute mucho torturándola hasta el más mínimo minuto de vida que le quedaba. Y por lo visto Shining Armor preparaba ese mismo destino para mí.

Me trague al final mi orgullo y acepte lo que fuera que me esperara al final y sabía perfectamente que era la muerta. Intente forcejear con Armor, pero me era imposible, mi cuerpo ya no me respondía, tan solo podía ver como todo a mi alrededor comenzaba a volverse oscuro, al principio solo podía mirar como todo se volvía borroso… Solo el rostro de Armor era lo único que alcanzaba a distinguir.
Pero casi en un acto de salvación final, algo lo tacleo lejos de mí, me alivie al instante cuando al fin pude llevar algo de aire a mis pulmones. Me alegro saber mucho que aún me quedaran subordinados disponibles en esta batalla pero… Cuando pude recuperarme y mi mirada se volvió mucho más clara, mire que no era un poni. Muy para mi sorpresa era Dimas…

Me negué a creer que era el, en todos los sentidos, yo lo mate… Muy a mi pesar, fui yo quien lo atravesó con una espada en su abdomen. No podía ser él. De ningún modo podía serlo…

Pero… Incluso en medio de mi duda, mi corazón deseaba que yo estuviera equivocada, que realmente fuera el quien estuviera frente a mí, que no fuera una ilusión o un engaño de algún simulador… No… Quería que fuera real, y solo cuando él se acercó a mí, tomándome de mi mejilla con una delicadeza que solo él podía ejercer me di cuenta más tarde que temprano que realmente era él. Mi corazón había dado un vuelco total al verlo nuevamente. No podía contener la alegría de verlo nuevamente, y al final… Cuando todo esto termino…

Después de años de guerra… Después de tanto sufrir, tanta sangre derramada y después de tantas promesas de paz…

Puedo decir que estoy feliz de que todo esto terminara. Al fin, después de tanto, podía estar no solo en paz con migo misma, si no también sabiendo que la guerra termino, y que junto a esta paz, podre por fin estar con el ser que tanto estaba dispuesta a pelear por estar con él.

-Fueron tres días de trabajo pero valieron la pena, me siento muy feliz en decir que estoy completamente orgullosa con el trabajo que realice para usted mi Lady. –Argumento Rarity mientras que con su claro tono de voz algo adulador me observaba de pies a cabeza. Nos encontrábamos en ese momento en mis aposentos, realmente me sentía bastante extraña, por decir algo, nunca antes en mi vida me había preparado tanto solo para un día.- Lo hice con la mejor ceda de todo el imperio, estoy segura que quedara satisfecha con el trabajo.-

Dicho esto ella camino mientras empujaba lo que parecía ser un bulto grande y alto que era cubierto por una manta blanca. Le había pedido esto desde hace ya unos días atrás, seis para ser precisos, mas quenada para que fuera consiguiendo lo que necesitara para mi encargo.

-Pero, cuando supieron que se trataba de usted mi Lady. –Dijo nuevamente Rarity acomodando el gran objeto frente a mi.- se encargaron de que fuera lo mejor de lo mejor.-Sonrió ligeramente al tiempo que yo únicamente me cruzaba de brazos esperando la "revelación" –Fue complejo, particularmente yo esperaba que utilizara el color blanco, pero ya que usted y su…-Dijo salir una ligera sonrisa mientras que yo únicamente rodaba los ojos comprendiente lo que iba a decir- Esposo, se pusieron de acuerdo para realizar los arreglos, decidí que sería mejor acomodar ciertos colores, normalmente el tradicional blanco en la novia sería algo común pero debido a su tez oscura mi Lady. Opte por un color gris oscuro y bordados negros que le fascinaran.-

-Muéstramelo entonces. –Decidí terminar con el preámbulo de todo, aun tenía cosas que hacer y necesitaba darme prisa.-

-Claro. –ella rápidamente tiro de la manta blanca para quitarla del bulto que ocultaba. Era un maniquí de mi misma estatura.-

El vestido en cuestión era ciertamente… Lindo, no lo niego, era de un color gris, pero con bordados elegantes de un color negro en todo el vestido que le daban un toque ciertamente elegante y hermoso, el velo que estaba sobre la cabeza del maniquí, también era un toque negro traslucido, con el mismo tema de bardados y encajes oscuros. Alrededor del cuello del maniquí había un collar de diamantes grandes, algo exagerado a mi gusto, si me lo preguntan, pero ciertamente con solo ver el maniquí con todo el conjunto, podía decir que se miraba esplendido.

-¿Q-Que le parece mi Lady? –Podía sentir su nerviosismo a flote, no para más, se trataba de hecho de mi vestido de bodas al final de cuentas.-

Camine alrededor del maniquí que había traído Rarity con mi vestido, mirándolo detenidamente de pies a cabeza, la verdad únicamente hacia esto para poner más nerviosa a Rarity, el trabajo era sumamente bueno. Un gran grupo de ponis que se dedican mucho a la elaboración de vestidos alrededor del imperio estaban dispuestos hacer mi vestido, pero la verdad… Rarity es la yegua más cercana que conozco que ha elaborado una buena cantidad de trabajo a lo largo de los años que ha trabajado conmigo, y la verdad, decidí que ella debería ser quien lo hiciera.

-¿E-Entonces mi Lady? –Pregunto aun nerviosa mientras se acercaba a mí.-

-Un buen trabajo Rarity.-Dijo mirando el vestido sin voltearla a ver.- Pero…-

Fue hasta cierto punto divertido ver como su cara pasaba de nervios a preocupación cuando dije "pero" fue cruel, sí, pero para este punto creo que debería de saber cuándo estoy haciendo una broma.

-¿P-P-Pero?-Preocupada rápidamente se posiciono frente al vestido mirando si había un detalle fuera de lugar.-

-Me gusta.-

El alivio que soltó junto a un largo suspiro hizo que sus piernas temblaran y callera al suelo sentada con las piernas juntas mientras intentaba calmar su corazón, que supongo estaba muy alterada por el suspenso de mi respuesta.

-Me alegra saber que le guste mi Lady. –Respiro profundamente antes de hablar nuevamente. –Por un momento pensé que no le había gustado en nada.

-Siempre haces un buen trabajo Rarity, ya deberías saberlo –Dicho esto camine hasta tomar el collar que yacía sobre el maniquí.- ¿Quién te dio el collar? Estoy segura que no te di el suficiente dinero para este lujo realmente.-

-Oh, bueno jeje… -Dijo un poco más calmada- El señor Dimas fue quien me pidió que comprara este collar cuando me estaba en la reconstrucción de los muros imperiales del sur. -Sonrió al tiempo que se posicionaba al lado mío.- Especialmente para usted mi Lady.-

Cuando dijo eso me acerque hasta el maniquí y le quite el collar… lo tome en mis manos y lo mire detenidamente, él siempre había tenido un gusto bastante grande para lo que respecta a la joyería realmente, si bien era cierto que solo llevaba consigo un reloj de bolsillo de oro, fue porque yo se lo regale por su cumpleaños… Pero… Me agradaba mucho estos gestos de su parte. De hecho solo dos veces me ha regalado algo material, y este es el segundo… Pero es porque sabe que yo puedo tener absolutamente todo lo que yo quiera, pero este collar en particular… Lo había mirado en la joyería Imperial, cuando Dimas y yo habíamos salido a caminar juntos solo para pasar algo de tiempo juntos después de semanas de no vernos.
Si le puse los ojos al collar cuando lo mire en el estante, pero incluso yo cuando lo mire y vi el precio, sabía que era demasiado exagerado como para costear diamantes que la verdad no usaría a diario, además, no soy la clase de yegua que siempre lleve joyería pero… Me agradaba al final de cuentas. Supongo que vio que lo quería y simplemente decidió comprármelos.

-Dimas –Sonreí ligeramente mientras apretaba el collar contra mi pecho.- Gracias…-

Desde que la guerra termino… Dimas ha demostrado un gran entusiasmo por reconstruir el imperio, de hecho se ha tomado muchas libertades en esto, pero todo para bien al final de cuentas. No permito que el este solo, he pedido que siempre tenga una compañía con el cuidándolo… Pero desde que dejo libres al pequeño grupo de las Rainbow´s, al menos en lo que concierne a las hermanas Píe, bueno… Al menos pudo decir que sabe negociar… Decirles que le sirvan por un determinado tiempo a cambio de su libertad… Suena casi algo razonable… Si no fuera por el hecho de que les está pagando…

También el hecho de que tenga a la princesa del Amor como su concejera, esto último si lo permití porque yo sé que él no tiene absolutamente ninguna experiencia gobernando ni dirigiendo, de hecho, le ordene a la ex princesa Mi Amore Cadenza, que le diera clases, tanto de leyes como de administración… Además de enseñarle a mantenerse callado cuando no conoce de lo que se habla. Pues ya había ocurrido en su momento un problema con los del Reino de los Minotauros. Casi ocasiono que el primer ministro no solo se molestara sino que también lo ofendió… Tampoco nadie le dijo a los minotauros que hacer chistes de cabras a lo que él dice "Diablo" fuera divertido… Afortunadamente no fue para más… Salvo que tomara algo de tiempo convencerlos de que su país se una a nuestro imperio.

Tampoco es que pueda enojarme con el… Tiene completamente la opinión pública de su lado, me gustaría decir lo mismo de mí… Cierto, todo el ejército me respalda, pero a él lo respalda todo el pueblo, y cito lo que él me dijo una vez.

"Un rey se debe a su pueblo"

Es hasta cierto punto bueno, al menos lo que me dijo Amore, la ex reina… A petición suya, terminamos regresarla al corazón de Cristal, es mejor que este ahí adentro, además… notamos ciertamente un gran aumento de magia en el corazón de cristal cuando ella regreso al corazón de cristal. Adjudico esto al hecho de que la guerra por fin terminara. Sumado a esto el hecho de que todo el imperio goce de una paz y tranquilidad impecable…

-¿Necesita algo más mi Lady? –Rarity me saco de mis pensamientos, mire que ella tenía sus cosas para retirarse.-

-No Rarity, es todo, gracias.-

-Bien, entonces con su permiso mi reina.-

Cuando escuche la puerta cerrarse me fui hasta la cama, sentándome al borde de ella mirando aun el collar que tenía en mis manos. Meditando todo lo que ha pasado desde que terminó la guerra… Si bien los dos hemos trabajado por restaurar el imperio, Dimas ha demostrado ser el que realmente quería arreglar esto pronto. Mayormente era el quien realizaba las construcciones, ordenaba y organizaba a las masas para comenzar las reparaciones o renovaciones de los edificios. Particularmente se centró primero en la clase obrera y clase baja.

Si bien ahora el imperio está en un 70% de su reconstrucción, debo decir con cierto orgullo y la vez algo de vergüenza, que Dimas ha hecho fácilmente el 50% de esta reconstrucción. No para más, los ponis preferían más que Dimas fuera el rostro del Imperio. La historia lo marcaria como un héroe. De hecho ya está escrito en los libros actuales… "El humano que salvo el imperio" Paso ser el protagonista de esta guerra de un momento a otro… y solo por el maldito hecho de llevarme en brazos hasta la ciudadela y tomarla con esas cosas a las que él llama "Cruzados".

Sigo sin comprender bien su segundo poder… Si bien él tiene una habilidad de regeneración muy alta y de hecho no puede morir… Según entiendo, él puede convocar armaduras o seres que lo defiendan. De hecho si lo pienso bien… Para un Rey, poder convocar a tantos guardias o soldados quiera, es algo que todos quisieran tener… Yo no… Yo tengo ya el poder de las princesas en mí. Sumado a eso mi habilidad en todo lo oscuro. Aun así medito el hecho de que ni siquiera necesitaría a sus "guardias" personales como el caso de las hermanas Pie. Pudiendo convocar a tantos soldados el quisiera con solo pensarlo.

Aun así… Me alegraba saber que estaba bien, estuviera donde estuviera. Aunque, ciertamente nuestra vida amorosa, decaía en los inicios de cada mes, ya que siempre pasábamos mucho tiempo sin vernos, tanto el por hacer las renovaciones y reconstrucciones como yo encargándome de la seguridad imperial. Me siento orgullosa de haber tenido una reducción muy grande de asesinatos y robos realmente, después de todo un imperio en ruinas es causa de muchos males. Dimas dice que si instruimos a la población al estudio y dedicación de nuevas formas de empleo, eso podría reducirse aún más. Confió en su criterio, pero para eso necesitamos terminar la reconstrucción, pero estoy seguro de que todo quedara bien.

Me sentía feliz, por primera vez en mi vida ya nada podía estropear lo que estaba pasando, y solo faltaban unos días para nuestra boda. Los arreglos están casi listos y los invitados ya fueron notificados… Aunque ciertamente había algo que carcomía un poco mi corazón. Si bien era cierto que Dimas había tomado cierta "Popularidad" cuando ayudo en las reconstrucciones.

Sin embargo… Había algo que no me gustaba de todo esto, y era cuando miraba que otras yeguas se le acercaban a él. No estoy en contra de que socialice con otros ponis, sin embargo… Incluso hay límites que algunos deben evitar cruzar.

/Flash Back/

Recuerdo perfectamente el día que ocurrió esto, quizás no era el mejor día para mí, o simplemente no me gustaba como algunas de las yeguas miraban a Dimas. Claro esto fue mucho antes de que el me propusiera matrimonio, y nos encontrábamos en una zona muy apartada del centro imperial, de hecho en las zonas costeras. Como habrán de imaginar, no muchos saben de mi relación con Dimas, de hecho solo los ponis de cristal y las ciudades cercanas al imperio en sí. Pero fuera de eso… No, por ende no era extraño ver cuando acompañaba a Dimas que algunas yeguas se le acercaran.

-Los preparativos están listos, el canal de riego correrá desde este punto hasta las zonas residenciales de las granjas más al suroeste.-Me explicaba Dimas señalándome a un grupo de ponis colocando tubos debajo del suelo, había un depósito de agua bastante grande en el subsuelo por ende podíamos invertir en el canal de riego para las zonas rurales.- Hice los cálculos y todo estará listo para la semana que viene.-

A Dimas le encantaba mucho pasar tiempo en estas zonas tan particulares, por ende era natural enterarme que terminara conociendo a los ponis de la zona. No tengo problemas con los sementales realmente… El problema recae cuando son yeguas quienes intentan socializar con él. El claro ejemplo fue esa misma mañana.

-Hola Dimas- Era un grupo de yeguas, cinco de ellas para ser precisos, para ser honesta no recuerdo sus apariencias de hecho no quería recordarlas.-

-Sabes-Hablo en un tono seductor una de ellas mientras tomaba del brazo a Dimas y lo llevaba hasta su busto.- Hoy no tengo nada que hacer, si gustas acompañarme a casa a comer me gustaría invitarte algo por todo lo que has hecho aquí.-

Si fuera una, no habría problema, podría haberlo tolerado realmente… ¿pero las 5?

-¡No!-Protesto una de ellas tomándolo del otro brazo y haciendo lo mismo que su otra compañera.- !Estuviste ayer con el todo el día!-

-¿Todo el día? Yo solo estuve con él cuatro horas después de acabar la recolección.-Hizo un puchero otra de las chicas mientras se cruzaba de brazos –

-Esperen… ¡¿Ustedes pudieron pasar tiempo con él?!-Dijo otra de ellas indignada mientras miraba indignada a sus compañeras.-

Solo mire como lo jaloneaban de un lado a otro… Naturalmente, Dimas me miro con un claro sonrojo y con una mirada que decía "No me mates", pero aunque lo hiciera, el no moriría, así que no tiene caso… Claro que lo que sentía eran celos. Pues incluso el mismo no podía apartar la mirada de los atributos que cada yegua podía ofrecerle realmente. Además lo conocía lo suficiente, si realmente que él no se acostaría con ninguna de ellas… Sabe bien a lo que se atiene si me es infiel.

-¿Le pueden quitar las manos de encima Ahora mismo?-

Era de esperar que ellas me miraran con extrañeza por mi petición, claro está que ellas no sabían que tanto Dimas como yo estábamos en una relación formal, por ende no me prestaron atención, pero cuando el logro zafarse de las garras de estas sanguijuelas, se posiciono rápidamente al lado mío. Yo obviamente, cuando lo tuve al alcance decidí acabar con las ilusiones de estas jóvenes yeguas, tomándolo casi bruscamente de su cabeza, fácilmente habrían pensado que me había enojado con él y era todo lo contrario realmente. Justamente en frente de ellas lo mire detenidamente un momento dándole a entender con la mirada que no estaba en problemas. Después de todo… Al menos sé que, si hay yeguas tras él, entonces es porque realmente vale la pena en más de un solo sentido.

Me agrado mucho ver la cara de todas y cada una de las yeguas como sus ilusiones futuras con Dimas se desvanecían mientras lo besaba, no les fue difícil entender que el me pertenecía, les gustara o no.

/Fin del flash back/

Regresando al presente. Sé que él ha hecho mucho por el imperio, incluso ha habido días en los cuales él no ha dormido por estar siempre al pendiente de las cosas, debo decir que ciertamente el papeleo burocrático no era lo suyo, en varias ocasiones lo encontraba en la oficina durmiendo. Admito que ha logrado entender muy bien con el paso del tiempo como es que se debe gobernar. Inclusive su idea de fomentar algo llamado "Papel moneda" resulto ser sumamente útil cuando se trata de cantidades grandes. Clero que tenemos problemas aun con el hecho de intento de falsificación, pero lo logramos controlar utilizando métodos de seguridad en este papel, que según él los llamaba "Billetes" de una u otra forma resulto ser bastante útiles.

Pero… Regresando a la actualidad, lo que muchos han pensado o lo que he escuchado a base de rumores, es que, no merezco a alguien como Dimas… El "secreto" a voces simplemente me molestaba porque de cierta forma era cierto lo que ellos decían de mí. Yo no merecía alguien como Dimas, es atento, detallista, perfeccionista (Estas dos últimas son un problema) amigable, generoso, divertido y sobre todo… Un buen semental. No me refiero a lo sexual, por muy extraño que suene de hecho. Aun así, no los culpo, sé que no merezco a alguien como Dimas, ha hecho tanto por mí, que ahora sería yo la que estaría en deuda con él. Incluso así, el no desaprovecha ninguna oportunidad para cobrarse estas "deudas" que tengo con él para hace algo sin mi consentimiento. Tal fue el caso de que dejara que Cadence, las hermanas Pie, entre otros salieran de la cárcel por estas "deudas". Incluso pretende sacar a las ex-princesas, a esto le di un rotundo ¡NO! Nunca saldrían de sus celdas, al menos no próximamente en los años venideros.

-¿Umbra?-

Al salir de mis pensamientos mire hacia la puerta alguien estaba tocando desde el otro lado, respire hondo y me puse de pie para dirigirme hacia la puerta, claro que coloque nuevamente la manta que cubría mi vestido, lo último que quería era que Dimas se diera cuenta de él.

-¿Ocurre algo Flash?-Abrí la puerta y mire a mi más antiguo guardia, el único al que realmente le tengo una gran confianza-

-Sí, es con respecto a mi petición para ser Almirante.-Dijo un tanto nervioso.- Veras, me llego la notificación de que tú cancelaste mi solicitud.-

-Así es, lo hice.-Dije secamente a lo que solo le hice un ademan con mi mano para que entrara a la habitación,-

-¿Me podría decir la razón del porque cancelo mi solicitud?-

-Porque no quiero que seas uno de esos oficiales.-Dije con simplicidad al tiempo que me cruzaba de brazos y lo volteaba a ver, su cara ciertamente era de confusión y no era la primera vez que intentaba aplicar para ser un oficial de mayor rango.-

-Creo que estas siendo muy injusta conmigo, merezco ser un oficial de mayor rango.-

-No digo que no merezcas un rango superior Flash, sin embargo, de hacerlo, perdería a soldado más eficaz, prefiero tenerte en servicio activo que detrás de un maldito escritorio realizando papeleo burocrático y asistiendo a juntas aburridas, por ese simple hecho no quiero darte ese asenso.-Pasamos un momento en silencio mientras el parecía procesar lo que le acabe de decir.- No pienso dejar que desperdicies tu potencial y tiempo en esas tonterías.-Note que Flash frunció el ceño algo molesto, a lo que yo luego dije.- Si lo que quieres es que te pague más, lo hare, no habrá problema Flash, pero no pretendo dejar que uno de los mejores instructores y mi propio guardia se valla detrás de un maldito escritorio…

Paso un momento meditando lo que le dije, y él sabía que yo tenía razón, Flash siempre ha sido y será un instructor formidable… El simple hecho de que pudiera adiestrar a los dragones fue algo que incluso hizo que yo me sorprendiera, solo seis meses le bastaron para hacer a unos dragones buscapleitos, pasaran a ser un buena fuerza en esta guerra, si eso no habla bien de el de su habilidad para instruir a las nuevas generaciones, la verdad no sé qué lo haga, tiene más experiencia que muchos de los oficiales que tengo en el alto mando… y muchos saben que siempre he seguido los consejos de Flash, y él lo sabe de primera mano. Muchas veces he ignorado a mis oficiales, solo para seguir lo que Flash piensa, yo sé de antemano que sería un excelente general. Sin embargo… Perdería no solo a mi mejor capitán si no también, a un gran amigo que siempre me había acompañado desde el inicio de esta guerra

-Comprendo… Supongo que eso explica eso… Pero aun no me has dicho porque me necesitabas aquí.-Aclaro Flash al tiempo que miraba la habitación- Esperaba que dimas estuviera contigo.-

-De hecho… Estaba por preguntarte lo mismo.-Dije extrañada por lo último que dijo. Dimas me había dicho que estaría con Flash- en una carta me dijo que estaría contigo.-

Tanto Flash como yo nos miramos detenidamente sabiendo precisamente lo obvio de este momento.

-Discord…-Dijimos los dos al mismo tiempo, mientras que yo únicamente me llevaba una mano a las cienes tratando de contener una migraña.-

-¿Cuándo fue la última vez que viste a Dimas?-

-Antes de tomar el exprés directo de Yeguadelphia hasta la ciudad de cristal.-Note que quedo pensante hasta que tras un chasquido de dedos dijo.- Había dicho que traería unas cosas antes de venir al imperio, aunque desconozco de lo que se trate.-

Se bien que Discord y Dimas se volvieron muy buenos amigos realmente… y el Simple hecho de que Dimas lo volviera literalmente el "Bufón Real" es una clara muestra de que realmente de cobra las "deudas" que tengo con él, aunque claramente yo le deje bien en claro que yo no me hare responsable de lo que Discord llegue hacer. Eso lo tendrá que arreglar Dimas ya que es el quien lo quería libre. Siempre ha hecho travesuras, pero incluso con eso, se ha tomado el tiempo para ayudarnos a reconstruir algunas ciudades, claro que a su "estilo" nos ayuda, no niego que sea bueno con la magia, a pesar de que la malgaste haciendo bromas a cada súbdito y guardia que tenga a su alcance. Se escuda en que es el "Bufón" pero aun así, no entiendo como los potros más pequeños pueden reírse de las tontas bromas de este Dracunecus.

-Hace dos días que se suponía que debía estar aquí… Nuestra boda es en dos semanas y parece que no le importa nada.-Reproche al tiempo que me sentaba al borde de la cama cruzada de brazos.- Tuve que encargarme de seleccionar el pastel de bodas, incluso cuando estaba mandándome cartas diciendo que él quería elegir el pastel, ni siquiera a eso llego.-Frustrada solo lleve una de mis manos a mi cara, era yo quien ha estado haciendo todos los preparativos de la boda, ni siquiera se dignó a seleccionar una banda en particular para la ceremonia o la fiesta de la boda, todo lo hice yo.-

Es molesto pero… Triste saber que él no pareciera que realmente le importara.

-Bueno, debe tener una buena excusa para "desaparecer" de ese modo.-Dijo Flash, pero yo únicamente negué con la cabeza-

-Me diría a donde iría, pero esta vez no fue el caso. Debe estar ocultando algo para desaparecer de esa forma sin decirte a ti y a mi nada.-

-Bueno…-Se encogió de hombros- No es como si estuviera con otra yegua.- Fulmine a Flash con la mirada tras escuchar eso.- O-Okey entiendo tu punto. Pero no creo que se atreva a estar con otra y lo sabes.-

-Supongo que puedes tener razón.-

Después de todo… No me seria infiel con nadie… Después de todo, sabe lo que le pasaría si lo hace…

/Narración en primera persona/

-Umbra me va a castrar si se entera de esto…-Espete al tiempo que miraba de un lado a otro tratando de ubicarme nuevamente en mi mundo.-

-Te preocupas demasiado, no olvidemos además que fue idea venir aquí.-

Si, fue mi idea regresar nuevamente a mi mundo, ¡pero tengo una buena explicación! ¿O será excusa? La cuestión es, que el licor Equestre es una basura. ¡Se tenía que decir y se dijo! Lo más "fuerte" son los vinos y la sidra adulterada, pero eso realmente es una nimiedad al lado de los licores de dónde vengo. Los licores Equestres con alcohol están rebajados con agua… ¡Mucha! Agua. Y no pretendía darle a mis invitados licor barato, pudiendo conseguir algo mucho mejor. Claro que estando aquí le estoy pisando tres pies al gato, pues donde Umbra se entere que me "escape" posiblemente me espere un sermón largo…

La verdad que proponerle matrimonio a Umbra ya se veía venir, hemos pasado muchos años juntos. Desde que había comenzado la reconstrucción, las cosas entre ella y yo, se habían vuelto mucho más serias y claramente más íntimas. Pero la razón de estar aquí es más para comprar lo que quiero para la boda, licores, vinos, cervezas, todo de calidad. La verdad no tengo ni un centavo de lo que es mi moneda nacional, pero el oro Equestre vale lo suficiente como para que nadie pregunte.

-A todo esto Discord… ¿Cómo conociste mi mundo?-

-Oh cierto, hace mucho tiempo-Enfatizo en la palabra mucho- Solía tener mis escapadas de mi propio mundo por la monotonía que había en su momento, tampoco es que hubiera mucho que hacer. Por ende comencé a viajar por el basto océano de mundos que existen.-Dijo Discord tomando la apariencia de un humano alto de piel clara, pero conservando claramente su barba de chivo, su colmillo sobresaliente de su boca, y el color de sus ojos. Poseyendo consigo un sombrero de copa negro y un traje elegante de moño de lunares.- Y fue ahí donde conocí a mi amigo Blurp ya te conté del.-Dijo dándome un ligero golpe con su codo.-

-Oh, sí, la babosa verde ¿verdad?- Al decir esto Discord solo frunció el ceño molesto a lo que me señalo con su dedo de manera acusadora al tiempo que decía.-

-Nunca… Le digas así.-Dijo en tono serio mientras se acercaba hasta un punto muy incómodamente cercas de mi rostro.-

-Okey…-Dije empujándolo suavemente para apartar la distancia entre nosotros.- Solo espero no llamar la atención.-Mire mi atuendo pero antes de que pudiera decir algo mas Discord me empujo fuera de lo que era un callejón, donde habíamos aterrizado para comenzar nuestro viaje de "compras"-

-Dimas tranquilo.-Dijo mientras me empujaba.- Solo tienes que sonreír, actuar como si no fueras el futuro emperador del imperio hacer lo que yo haga… Además, nadie lo va a notar.-

Al salir nos topamos con un gentío de gente oiga usted… Era una conglomeración tan grande que me pareció casi imposible de creer, y encima de todo si llamábamos la atención. Principalmente porque la mayoría de mis camaradas humanos llevaban ropas comunes, como eran pantalones de mezclilla, camisa simple y algunos llevaban algo más casual, pero la realidad era que Discord y yo resaltábamos porque realmente eras literalmente los únicos tipos que llevaban traje elegante, sin mencionar que al menos mi traje tenia cierto "encanto" debido a la costumbre de Rarity de utilizar joyas en los trajes… Realmente tengo que hablar con esa yegua una vez regresemos.

-No lo va notar nadie…-Le replique a Discord en susurro a lo que él solo dejo salir una risa nerviosa.-

Bueno, en teoría ignoraríamos muchas cosas, como las miradas y pasos innecesarios, nos encontrábamos en la parte alejada de la ciudad, me acuerdo perfectamente de los caminos a tomar, después de todo aquí crecí, sirviendo de guía para Discord nos encaminamos hacia el metro de la ciudad, un subterráneo bastante grande desde la última vez que estuve aquí, ciertamente lo había remodelado y los trenes eran ciertamente mejores y más cuidados, a diferencia de la primera vez que había llegado aquí cuando era niño, que los trenes estaban descuidados.

-Interesante lugar-Tomo asiento Discord en uno de los asientos.- No muy diferente a los trenes que construiste Dimas.-

-Tome la idea del tren bala de Europa realmente. Elegante y rápido aunque aún falta inventar el sistema de aislamiento magnético para hacer un tren veloz y tecnología suficiente…-Explique tomando asiento aun lado del.-

-Por cierto, nunca me contaste como era tu vida aquí, hablas mucho de lo bueno que era vivir aquí, las facilidades y esas cosas.-

-El Discord que conozco no mostraría interés por algo como eso.-Dije divertido al tiempo que dejaba salir una leve carcajada.-

-Bueno, no solo lo platicaste conmigo si no también con Fluttershy y con Starlight, así que claramente me interesa saber-

-Bueno…-El tren comenzó a moverse tras un aviso por el altavoz.- Ciertamente es mucho mejor vivir aquí, tu sabes, esas facilidades incluso se incluyen en la comida, en el transporte, la comunicación, la enseñanza, la información, todo está casi literalmente al alcance de tu mano Discord, eso es algo de lo que Equestria carece.- Mantuve el volumen lo más bajo posible para que los presentes no me escucharan, a pesar de que tenía a una niña frente de mi con una mochila de My Little Poni, y precisamente tenia de portada a la princesa Celestia –Por otro lado mi vida aquí en mi mundo Discord, fue, hasta cierto punto satisfactoria, estudiaba y trabajaba, vivía en casa de un amigo para evitar tener que pagar la renta, de igual forma le ayudaba con los gastos que llegaba tener su familia. Como sabes, estudie Gastronomía.

-Y de la mejor si me permites el cumplido.-Dijo mientras se llevaba una mano a su pecho mientras me miraba.- A diferencia de los propios Chefs de Umbra, tú ciertamente los dejas en la calle.-

-jajá, gracias, mientras estudiaba Gastronomía aprendí el idioma del Francés y el italiano de hecho fue la razón por la cual me viste platicando tranquilamente con la señorita Fleur Diss Lee-

-Oh, cierto la yegua que te cautivo en el certamen de señorita Yeguadelphia ¿no es así?-Dijo de forma picara mientras me daba un leve golpecito en las costillas, a lo que yo solo pude sonreír ligeramente, ya que si, tenía razón y de hecho era una historia muy prometedora.-

/Flash back/

Me acuerdo que fue un día soleado, a mediados de este año, la construcción de una escuela había sido finalizada en la ciudad de Yeguadelphia. Por razones obvias, Umbra y yo habíamos decidido que solo yo iría a la inauguración de esta escuela, era una ciudad que mayoritariamente había apoyado a las princesas, pero me veían a mí con mejores ojos que a Umbra, ya que yo pasaba mayor parte del tiempo con los ponis en público, y de cierta manera, les caía mejor que a Umbra.

-¡Y así damos inicio al primer año escolar de la escuela primaria de Yeguadelphia!- No, no fui yo quien hablo, no tengo voz para hablar tan fuerte, era una yegua ya entrada en años… una tal Harshwhinny, resulto ser una yegua que se tomaba el todo con profesionalismo, al menos en cuanto al trabajo se trata, y fue bueno dejar que fuera ella quien se encargara de la ciudad. Si, en muchas ocasiones me han dicho que su humor no es el mejor de todos, de hecho me consta, suele tener siempre el ceño fruncido, mirando a todos como si estuviera enojada on alguien, pero no era así, comenzábamos a llevarnos bien porque, ella y yo separábamos la vida social con el trabajo, nunca la mesclábamos, se podía decir que teníamos el mismo modus operandi, en el trabajo soy o tu jefe o tu compañero de trabajo, pero fuera de, soy tu amigo.

Tanto Harsh como yo, habíamos estado al pendiente de esta escuela, además de algunos eventos más sociales para el público, como el evento de la señorita Yeguadelphia. Este prometía mucho realmente, y no lo organice yo, tal parecía que ya era un evento que se realizaba cada año por estas fechas, yo ayude tan solo en la organización y elaboración. Claro era obvio que me quería a mí como juez, junto a otros tres, entre ellos la señora Harshwhinny, un tal Fancy Pans y una yegua de campo… Una tal Cherry Jubilee, tengo entendido que esta última tenía un rancho o un campo de trabajo por las afueras de la ciudad. En cuanto a Fancy Pans, supe que en su momento era un contador y un banquero. Eventualmente terminaría conociéndolo y resulto que era bastante bueno. Por ende le pedía asesoría para cuestiones financieras. Claro que eso ocurrió después del certamen.

-Creo que elegir al adecuado será difícil este año.-Dijo la yegua Cherry Jubile una yegua de test clara, y crin y cola rojas, su cuerpo era bastante exuberante y siempre cubierto por un vestido elegante de color ojo, cabe decir que esta yegua desde que me acomode a un lado de ella no parecía quitarme el ojo de encima,- ¿No lo cree señor Dimas?

Me aclare la garganta ya que sentía que si hablaba me saldría voz de niña- Para ser honesto es la primera vez que sirvo de juez en algo como esto.-

-Oh, bueno no debe preocuparse, particularmente para ustedes los machos es mucho más simple elegir a un ganador.-Dijo entre una risa baja, mientras tomaba un vaso con agua de la mesa.- Será simple, no te preocupes, solo elegimos a una de cada categoría y al final todas las participantes entran con vestido de gala y se elige entre su belleza. Simple.-Sonrió de manera confiable mientras me acercaba una bandeja con galletas- ¿Gustas?-

-Gracias.-

Poco después Fancy y Harsh nos terminarían acompañando, el certamen comenzaría como cualquier otro, y se llevaría a cabo también como si fuese también un certamen donde humanas participaban… Solo que las humanas no tienen cuerpos tan dotados y voluptuosos como los que veo justo ahora, estaba casi siempre a nada de declarar yo mismo a todas ganadoras… Claro si pudiera. Porque ganas no me sobraba de partir el trofeo en partes iguales y repartirlo.

Desde pasarela, presentación de bikini, los deseos de cada yegua… en este realmente mi importaba un carajo, realmente solo me interesaba echarme un buen "taco de ojo" como decimos coloquialmente, que quiere decir, "Mirar a las chicas". Pero de las 15 participantes, había una que realmente a mí me llamaba mucho la atención. Primeramente debo decir que, no era la yegua con mayor dotaciones, o la yegua más alta, de hecho erala 5 más alta de todas las presentes, era una yegua unicornio, desde que había comenzado el certamen, no podía apartar mi vista de ella, incluso podría decir, que ella tampoco de mí. Cuando llegaba siempre la hora de calificar, era a ella a quien siempre le daba la mejor calificación. Su test blanca perlada, su crin en tonalidades rosas, su delgada figura era sumamente hermosa, piernas largas y caderas anchas, un busto ciertamente generoso para ser honesto, podría decir que casi tan grandes como su cabeza… Le daba una apariencia de reloj de arena tan hermoso que… Si hubiera sido ella a quien hubiera visto el día que llegue a Equestria, seria a ella a quien le habría propuesto matrimonio… PEEEERO como si mi suerte no bastara…

-¡Esa es mi esposa!-

¿Escucharon el sonido de cristales rompiéndose de la nada? ¿No? Bueno, ese era mi corazón al escuchar a Fancy Pans hablar, yo instintivamente voltee a verlo incriminatoriamente, porque bien podía estar el aquí para ayudar a su esposa a ganar pero… Irónicamente, era Fancy quien le daba una calificación muy baja a su propia esposa. Bueno… Puedo decir que al menos el concurso no está arreglado.

Discord, como de costumbre, tenía la costumbre de intervenir en pleno acto de las yeguas, ya sea disfrazándose el mismo de yegua y caminando por la pasarela, esto sacaba más que nada risas del público, ya que tal parecía que muchos ponis comenzaba a acostumbrarse a las locuras y las bromas que a él le gustaba hacer. Y eso era bueno. No por nada… y aunque le sangre el hocico a Umbra… Es el bufón real.

Terminado el certamen, seria Fleur quien ganaría la copa al final, tanto por las puntuaciones que yo le fui dando, como porque al final Harshwhinny se decidió a seleccionarla a ella también. Al finalizar hubo un pequeño baile, algo solo para la celebración del ganador. Es aquí donde pude conocerla un poco más… Ella se acercó a mi acompañada de su esposo Fancy, ambos se inclinaron ligeramente. Muchos ponis han tenido esta costumbre conmigo, inclinarse ligeramente, supongo que por ser el futuro Rey o emperador es la razón.

-Seigneur Dimas, je suis ravi de vous rencontrer.-Hablo Fleur con un característico acento francés-
-(Señor Dimas, es un gusto poder conocerle)- Es la traducción para que no tengan problemas.-

-Oh querida-Intervino Fancy avergonzado.- D-Discúlpela, aún está aprendiendo el Ecuestriano y…-

-Au contraire, Mlle de la Fleur, tout le plaisir est pour moi de voir une si belle dame devant moi ce soir.-
-(Al contrario, señorita de la Fleur, el gusto es todo mío para ver a tan hermosa dama frente a mí en esta noche)-

Sonreí cálidamente, dejando que tanto Fancy como la propia Harshwhinny que estaba aún lado de mi dejaran caer sus mandíbulas muy cómicamente como cual caricatura, mientras que la señorita Fleur era invadida por un sonrojo al decirle tales palabra.-

-¿Hablas francés?-Pregunto Fancy y casi al mismo tiempo me lo pregunto Harshwhinny al oído tras recuperar el control de su mandíbula.-

Yo por mi parte solo sonreí ligeramente- Si, parte de estudiar gastronomía era aprender el francés, además, tenía un par de amigas que venían de Francia por un intercambio cultural, así que… Termine saliendo con una de ellas y bueno, el idioma se arraiga para aprender a comunicarte con tu "novia"-

-Je suis très heureux que vous soyez ici au concours de cette année, même si je me demandais...-
-(Me alegra mucho que esté usted aquí en el certamen de este año, aunque me preguntaba)-

Ella se acercó un poco a mí, y ciertamente no era muy alta que digamos, le sacaba quizá algunas pulgadas de diferencia, y pese a eso, aun así se miraba sumamente linda.

-¿Pourquoi m'avez-vous donné votre vote pour être le gagnant? Avoir de meilleurs choix.-
-(¿Porque me dio su voto para ser yo la ganadora? Habiendo mejores elecciones)-

La pregunta era de esperar y más viniendo de ella, sobre todo el que parecía más curioso por esto era Fancy, quien parecía tener un ligero ceño fruncido, creo que está teniendo un ataque de celos en este momento.

Sonreí ligeramente ante su pregunta para posteriormente darle un abrazo y besar su mejilla, cuando me separe de ella, note que su rostro estaba mas rojo que el de un tomate.

-Félicitations pour votre victoire, Fleur, j'espère que nous pourrons nous rencontrer à un autre moment.-
-(Felicidades por ganar, Fleur, espero que podamos encontrarnos en otro momento)-

Dicho esto me despedí de ambos, ciertamente sentía atracción por esta yegua, y era mejor alejarme tanto por mi bien como el de ella… Dios sabe lo que podría pasarle si en algún momento ella y yo nos liábamos estuviera casada o no.

/Fin del flash back/

-Llegamos Discord.-Me puse de pie al ver que el tren comenzaba a desacelerar y a pararse en la siguiente estación.-

No nos tomó mucho tiempo salir de la estación realmente, de hecho había poca gente, fue bueno venir en horario laboral para así ahorrarnos el trabajo de tener que esperar a que la gente se moviera.

Lo primero en la lista era conseguir alcohol, vino y cerveza, y conocía un lugar bastante bueno… La licorería "Buena vida" irónicamente no tiene nada de bueno tomar licores pero en fin… Era una licorería que frecuentábamos mis compañeros de escuela y yo cuando preparábamos una fiesta o nos preparábamos para pasar una noche en casa jugando cartas y apostando.

-Y… ¿Nunca tuviste alguna novia antes de venir a Equestria?-Pregunto nuevamente al tiempo que yo paraba a un taxi para que nos llevara más rápido a nuestro destino, había preferido no contestarle por obvias razones, tanto porque no era un tema que yo quisiera hablar, como porque no quería que un extraño nos escuchara.

Y si… Antes de venir a Equestria yo… Ya tenía una relación formal realmente… Disfrutaba mucho el hecho de que estuviéramos juntos, teníamos dos años de noviazgo, y la verdad no sé lo que le paso después de que yo desaparecí. Claro que me preocupaba por ella, pero… en mi posición en ese momento, era mejor preocuparme por mi. Recuerdo perfectamente que ella estaba estudiando enfermería, yo por mi parte ya había logrado conseguir un trabajo estable en un restaurante como cocinero. Después de todo para eso estudie. Ella era la chica mas linda y simpática, siempre me procuraba ante cualquier cosa, siempre. Casi diría hasta cierto punto que ella había tomado esa carrera solo por mi para cuidarme si me pasaba algo.

Nuestra idea era irnos a vivir juntos y simplemente comenzar una vida los dos… Si, era una relación seria, pero después de lo ocurrido… No creo si quiera que me perdone por desaparecer… O incluso este preocupada o me diera por muerto tras no saber absolutamente nada de mí en más de siete años. Posiblemente sea esta última, ya que ni siquiera mi familia sabría de mi paradero, y hasta donde ellos saben y la policía posiblemente les diera a conocer "yo estoy muerto" claro… Si realmente pudiera morir ahora… Irónico.

Al bajar del taxi nos topamos justamente en aquella licorería, era mas grande ciertamente, y aprecia ser ahora un club nocturno, al menos en lo que respecta del primer piso hacia arriba, ya que la planta baja servía como licorería.

-Al fin un lugar decente.-Dijo Discord entrando con todas las de la ley a la licorería.- ¡Denos todo lo que tenga cantinero!-

Rápidamente las miradas se posaron sobre Discord, miradas de chicos que ciertamente tenían cara de pocos amigos y la de los dueños lo miraban con cara de "¿Y este qué?" yo instintivamente le tape la boca mientras sonreía nerviosamente mientras le daba una fuertes palmadas en la espalda.

-Discúlpenlo, los doctores lo dejaron caer cuando era chiquito.-Ante esto Discord hizo una mueca de disgusto, a lo que yo únicamente lo chite en silencio.-

-Cállate idiota, nadie aquí viene gritando a los cuatro vientos que tenemos dinero, nos pueden asaltar.-Le recrimine mientras lo soltaba.-

-Como si estos humanos nos hicieran algo… yo… Bueno no hace falta decirlo verdad?-Dijo con una mirada maléfica mientras con un chasquido de dedos solo pude escuchar como unos vasos de algunos de las personas que estaban tomando licor explotaban sacándoles un grito de sorpresa.- y tu… Bueno, no hace falta decirlo, tomando en cuenta el entrenamiento que Umbra te obligo a tomar, sin mencionar el hecho que literalmente cargas contigo a un ejército.-

-¿Podrías mantenerlo bajo? Tras tu numerito tenemos muchas miradas encima.-

Si, había algunas personas que nos miraban de reojo, yo por mi parte solo me acerque hasta in interior del local hasta llegar al centro de este, donde había un gran mostrador y detrás de el había alguien que estaba de espaldas, era un hombre, de pelo largo y parecía estar lavando una copa de vidrio. Yo por mi parte golpee dos veces el mostrador para llamar la atención del dependiente hasta que volteo.

-A sus órdenes…-

Tanto el como yo nos quedamos mirándonos por un momento, su rostro… su cabello… Dios mío… su complexión…

-¿Cuñado?-Dijo el dependiente con un rostro de extrañeza-

-¿Cuñado?- Dije al mismo tiempo que el con la misma cara de extrañeza.-

-¡Pinche cuñado!-Dijo alegre al tiempo que saltaba su propio mostrador para darme un abrazo el cual yo correspondí de buena gana y con una sonrisa.-

-¡Ha! ¡Pinche cuñado! No sabe cómo lo extrañe a usted, cabrón-Dije dándole un leve golpe tras separarnos del abrazo.-

-Nidi vini iqui gitindi- Rezongó Discord en voz baja- Pidias mintinirli biji…-Repito mis palabras como niño copiando a un adulto con el ceño fruncido, pero ni mi amigo y yo le pusimos atención en ese momento.-

-No mames…-Me miro de pies a cabeza.- yo te creía más chaparro y con panza de borracho.-Dijo divertido.-

-Y yo te creía hombre, córtate ese pelo gay.-Dije divertido mirándolo ciertamente el no parecía haber cambiad absolutamente nada.-

-Oh dios, ¡ven, siéntate tienes que ponerme al corriente!-Dijo guiándome- Tu amigo también ven.-Dijo llamando la atención de Discord.- ¡Liz cuida un momento por favor!-

Liz, me acuerdo de ella, una chica de estatura algo baja, pero sumamente linda, recuerdo también que algo había entre ella y el.

Tomamos asiento en uno de los largos sillones que había en lo que parecía ser un lugar para poder tomar tranquilo algunas cervezas, poco después una camarera fue llamada por mi amigo y le dijo.

-Hey, Brenda, tráenos un six de Modelo Especial bien heladas, este tipo y yo tenemos mucho de que hablar.-Dijo con una clara sonrisa mientras tomaba asiento, a lo que yo y Discord lo seguimos.- Bueno, preséntanos primero.-

-Oh, Di…Di…!Dilan!-Puse mi mano detrás de Discord y señale con mi otra mano a mi amigo.- Él es Rodrigo, Rodrigo, el es Dilan.-

-Que onda carnal.-Dijo con su claro carisma Rodrigo alzando su mano hacia Discord, era un saludo simple realmente, pero Discord solo estiro su mano y la apretó como cualquier otro saludo- Si necesitas alcohol en las venas solo llámame-Dijo con aires de orgullo y ciertamente con una sonrisa en su rostro.-

-Sí, es curioso que Dimas no te mencionara-Dijo Discord mientras me miraba a lo que yo solo lo calle con la mirada, ya que no era que no quisiera hablar de él, es solo que nunca surgía el momento o era una conversación-

-¡Oh! qué bueno odio que hablen de mi vida.-Dijo con cierta satisfacción a lo que Discord frunció el ceño por su intento de querernos ver en una riña- Mi vida es privada. Pero dime… Te desapareciste y luego…-Me señalo a mí y a mi ropa en particular.- Parce que fuiste a Francia compraste ropa y regresaste ¡JA, JA!

-Algo parecido-Dije nervioso a lo que poco después la mencionada Brenda dejo el six de cerveza en la mesa.-Disc… ¡Dilan! Tienes que probar esto.-Dije quitando una cerveza del six y entregándosela a Discord.-

-Por su apariencia parece español O británico por el sombrero –Señalo con su dedo índice el sombrero de Discord.-

Discord tomo la lata de cerveza que le había entregado, hace tiempo que le hablaba sobre la gran diferencia que había entre las bebidas de mi mundo y Equestria y estoy seguro que posiblemente le gustara, el no oculto nunca su gusto por la bebida, de hecho cuando íbamos a las Pegasus, siempre íbamos a un bar en particular a beber algo.

-Sí, es de Europa aunque se ha mantenido muy cerrado con sobre decir de donde viene realmente.-

Discord se centró más que nada en la cerveza que le di, estaba más interesado yo en ver su reacción cuando le diera su primer trago a la cerveza, incluso de solo verle se me hacía agua la boca, por lo cual solo tome una cerveza y la destape.

Volver a tomar este suave brebaje fue lo mejor en muchos años… Sentí prácticamente un alivio recorrer mi cuerpo cuando el sabor toco mi boca, por otra parte Discord… Al ver que le dio el primer sorbo, su mirada lo decía todo, el sabor parecía gustarle, y casi como si fuera agua, el Draconecus se empino toda la lata de un sorbo largo. Poco después golpeo la lata contra la mesa y exclamo.

-¡Increíble! ¡Debemos llevarnos una tonelada de esta cosa!-Dijo mirándome con una sonrisa algo incomoda, mientras tomaba otra lata del six que teníamos y repitió el proceso para volver a tomarla.

-Jaja, a Dilan le encantan-Sonrió Rodrigo, pero dime… No te veo en varios años y luego te apareces aquí de la nada, no creo que solo sea para saludar ¿o si Cuñado?-

-Espera…-Dijo Discord.- Si te dice "cuñado" eso quiere decir que ya estaba comprometido y…-

-JA JA JA JA-Nos carcajeamos los dos.-

-Para nada.-Dijo Rodrigo recuperándose de la risa.- Es un modo de hablarse aquí, normalmente para dar a entender que es alguien muy conocido entre nosotros, claro que también aplica para la persona que está casada con tu hermano o hermana. Tan solo es una forma de saludar a alguien sin tener que decir su nombre en publico, ya que no es bien visto decir el nombre en publico, ya que no queremos que alguien este siguiendo o acosando a alguien.-

-¡Ohhh! Claro, por un momento se me venia a la mente la imagen de Umbra ahorcándote por estar casado antes de venir aquí.-Dijo divertido mientras se reía-

-¿Umbra?-Dijo Rodrigo extrañado- Espera-Me miro Rodrigo.- ¿Que tú y Lizbeth no estaban saliendo? ¿Qué paso?, supe de tu desaparición y que todos te buscamos por cielo más y tierra pero, nunca apareciste en el radar, fue como si te hubieras desaparecido sin dejar rastro alguno.-

Suspire pesadamente, Discord por su parte parecía estar atento mientras tomaba la cuarta cerveza del six, parecía más interesado en saber de esto.

-Es algo difícil de decir Rodrigo, ocurrieron ciertas cosas y bueno… No es algo que quisiera hablar realmente ¿sabes?-

-Vale, vale, comprendo, fue difícil por lo que pasaste… Pero… Lizbeth te estuvo buscando, pese a que la policía había decidido darte por muerto, ella siguió, incluso tus familiares se habían hecho a esa idea. Pero Ella…-

-Siempre fue así conmigo.-Dije melancólico- ¿Que fue de ella Rodrigo? No la he visto desde que llegue.-

-Bueno-Se llevó una mano hacia su mentón quedando algo pensativo.- Supe que se graduó de la escuela de enfermería, y que está actualmente trabajando en el hospital Niños Héroes después de haber completado su servicio.-

-Ya veo… ¿Anda con alguien después de lo ocurrido conmigo?-Pregunte con cierta curiosidad pero aun teniendo cierto toque melancólico en mi palabras, incluso tristeza me atrevo a decir.-

-Hace mucho que no la veo Dimas, si te soy honesto… Desde hace dos años que no se de ella, tan solo lo que te acabo de decir, y eso porque viene una amiga suya después de su trabajo en el hospital.-Tomo la ultima cerveza que había dejado Discord del Six ya que tal parecía que realmente le agradaba.- La verdad no sé si ella ande con alguien.-

-¿Supongo que le habrá afectado mi desaparición verdad?-

-Como no tienes idea… En fin. Dime a que viniste, no creo que solo para recordar viejas hazañas-Dijo divertido dándome un leve golpe en el hombro.-

-Jeje, bueno. Si vine por algo en particular. Veras –Me aclare la garganta antes de hablar- Tendré un evento muy importante próximamente, y necesitaba algún proveedor que me diera algunas cajas y botellas de licores y cervezas, y pensé… En el viejo y confiable Rodrigo.-

-¡jajá! Pues viniste al lugar correcto.-Chasqueo los dedos y le hizo una señal a una de las meseras quien rápidamente vino con una libreta y una pluma.- Préstame esto linda.- se acomodó en la mesa y dijo.- Dime que y que ocupas y te preparare todo.-

-Bueno… Me servirían unas diez cajas centenario y bicentenario.-

-Ajá…Sigue.-

-Unas cinco de vinos distintos, ahí lo dejo a tu elección.-

-Claro, que mas.-Dijo llevándose su lata de cerveza a la boca para darle un trago.-

-y… Unas… Veinticinco cajas de cervezas surtidas-

-Uhmjum…-Dijo mientras seguía bebiendo de la lata mientras que con su otra mano anotaba-

-Y las quería para hoy mismo-

Poco después de decir esto, Rodrigo escupió la bebida mientras comenzaba a toser ya que parecía que se estaba ahogando con la propia bebida… Ya después de que me limpie la cara por haber escupido frente a mí. Discord solo intento aguantarse la risa tras lo ocurrido.

-Disculpa, veo que no has perdido el sentido del humor en estos días.-Dijo al tiempo que se recuperaba de su ataque de tos.-

-No era broma Rodrigo, enserio lo necesito para hoy mismo, no estaré mucho tiempo, de hecho, me he tardado más de lo debido.-

-Bueno…-Miro la libreta en la cual había anotado las cosas.- Dame una hora y veré si puedo tenerte todo… Pero, ¿estás seguro que puedes pagarlo? Casi únicamente de los centenarios son casi doce mil.-

-No te preocupes, dinero es lo que nos sobra en este momento.- una ligera pisca de orgullo broto de mí y ciertamente algo de arrogancia.- ¿Cuánto tardarías en conseguirnos las cosas?

-Con exactitud… Quizás una o dos horas. Pero quédense aquí, la comida es buena y la bebida no hablar.-Dijo esto último señalando a Discord, quien para este punto intentaba tomar la última gota de la lata de cerveza metiendo su lengua en la abertura.- iré a conseguirte las cosas.-Dicho esto se puso de pie y se retiró al tiempo que decía- ¡Lin prepárame unos levantamuertos y unos platos de ácido!

Después de irse Discord me miro y me dijo…

-Así que… ¿Quién es Lizbeth?-Pregunto curioso.-

-¿Enserio tengo que decirte quien es Discord?-

Me gustara o no su curiosidad era obvia, además debíamos ver el modo de pasar el tiempo hasta que Rodrigo tuviera listo mi pedido.

Sí, yo ya tenía una relación… Y por primera vez a Discord lo pude poner en mi lugar, o al menos parecía que si comprendía, ya que cuando le mencione mi vida con lo que fue ahora mi ex novia, ciertamente me sentía mal hablando de ella… Se bien que no fue mi culpa aparecer en Equestria, y ni siquiera sé que fue lo que me convoco. Sé que Zecora sabía algo relacionado a esto, pero tan solo me dijo que se le presentaron visiones sobre mí y de lo que pasaría cuando yo me encontrara con Umbra, además de eso dijo poco más, pero nada relevante con respecto a mi invocación.

Regresando al tema, si, veía un futuro con mi ex, éramos tal para cual realmente, y claro, que como toda pareja también teníamos nuestras diferencias, pero aun así, eso era lo que más nos definía. Ella siempre se tomaba el tiempo para todo lo que se tratara de mí… Discord por su parte… Bueno, al menos le pareció sorprendente saber que acabe de perder al amor de mi vida en su momento.

Rodrigo nos había traído algo de comida en lo que esperábamos el encargo, realmente lo miraba bajar hacia una bodega que tenía, siempre cargando consigo cajas. Luego pareció que llamaba a alguien, y por lo que alcance a escuchar, fue a la otra licorería que tenía, en primer lugar no era que fueran de Rodrigo todas ellas, solo que su padre había comenzado con esta licorería en particular, y posteriormente supe que se la dejo a su hijo mientras su padre administraba la nueva. Era un poco más pequeña, pero más empeñada a la venta de licor exclusivamente.

Discord estuvo insistente con el tema de mi ex, de donde era ella, como era ella, como la conocí principalmente, pero simplemente me negué a decirle algo. Era algo completamente privado y no estaba dispuesto a decirle algo como eso. Además, es mejor así, no quiero comenzar con una historia triste para este punto.

Nuestra espera no duro mucho realmente, si pasamos un tiempo comiendo algo de lo que nos trajo Rodrigo para comer, Discord nunca fue quisquilloso con la comida, solo cuando se trata de dulces en especial o sobre donde se llevara a cabo una fiesta. Pero fuera de eso, es racional. No sé por qué muchos ponis lo ven como alguien malvado. Aunque admito que algunas veces sus bromas pasan de ser inofensivas a ser incluso peligrosas. Pero aun así la intención nuca fue lastimas a alguien. Tan solo sacar una risa, o eso era lo que decía Discord en su defensa, yo simplemente le había pedido que se mantuviera a raya, y evitara cosas como esas.

Cuando me di cuenta tenía más de dos docenas de cajas cercas de mí, todas y cada una con lo que le había encargado hasta que llego a lo que realmente importaba.

-¿No lo tomes a mal Dimas, pero tienes el dinero suficiente para pagarlo?-Dijo al tiempo que me extendía la nota con la factura de lo que debía de pagar, le eche un vistazo, y ciertamente estaba sorprendido, no por el precio, si no por lo que costaba cada caja, principalmente porque en el tiempo que había estado ausente parecía que el precio se mantuvo igual que cuando me fui.

-Oh, claro... Dilan, ¿puedes llevarte esto a dónde acordamos?-

Discord solo asintió con la cabeza y comenzó a llevarse unas cuatro cajas sobre su hombro, el salió de la licorería y poco después hubo un pequeño destello de luz particular cuando su cuerpo fue tapado por la pared. No fue difícil para mi saber porque realmente, el ya se había ido de nuevo a Equestria, y no tardaría en regresar por otras cajas.

-Y… Dime… ¿Aceptas crédito?-Dije divertido metiendo mi mano a mi bolsillo.-

-Jajaja, no, he tenido muchos problemas con los bancos con respecto a eso y prefiero no tener que acercarme a ellos, tendrás que hacerlo en efectivo.-

-Bueno, como te parezca mejor. –Al sacar mi mano de la bolsa le extendí un lingote de oro frente a él y lo coloque sobre la mesa mientras se lo acercaba- ¿Te parece suficiente?

Su simple expresión valió la venida hasta aquí, podría jurar que sus ojos casi se salían de sus cuencas, y su boca estaba abierta en sorpresa, yo por mi parte solo deje salir una risa. Aprender un poco más de los poderes que podemos obtener los humanos fue increíble… Particularmente adopte uno muy particular de los dos últimos que mi cuerpo podía soportar. ¿Recuerdan el relato, la historia o leyenda del Rey Midas? Bueno, el libro de que me había regalado Umbra, tenía instrucciones específicas de que hacer para tener este "regalo" de oro, únicamente funcionaba como una especie de maleficio, me lo arroje a mí mismo y claro, que todo lo que toco puede convertirse en oro, posteriormente, para reducir el efecto del maleficio y ser más "controlable" tuve que pedir ayuda de alguien más. Aunque en esto Umbra ciertamente me amenazo. Por lo cual con ayuda de Zecora y de la "innombrable" reducimos el maleficio al punto de que únicamente puedo convertir las cosas que yo quiero y deseo, en oro. Así que no tenía que preocuparme ya de tocar a alguien y convertirlo en oro, o tener miedo a comer y que eso se convirtiera en oro. Fue bueno… Y bueno… Viniendo el futuro emperador o rey, es una habilidad bastante buena si te soy sincero, esto solo lo saben la "Innombrable" y Zecora.

-E-Eso es…-

-Oro macizo… ¿Es suficiente? ¿o quizás necesites algo más?-Dicho esto volví a meter mi mano en mi bolso, y es aquí donde surge la siguiente "habilidad" o poder.- Primeramente solo imagine tener en mis manos un pedazo de piedra en forma de lingote para que posteriormente, con mi toque la piedra se convirtiera en oro. Al sacar mi mano de mi bolsa volví a colocar otro lingote de oro del mismo tamaño frente a él.

La verdad lo único que estaba haciendo era distraerlo, ya que pare este punto todas y cada una de las cajas ya habían desaparecido de su vista, sin que siquiera pusiera la más mínima atención.

-¿P-Pero cómo?-

Sonreí ligeramente mientras le daba unas palmadas en el hombro de Rodrigo.- Ya debo de irme Rodrigo, la verdad que fue un gusto verte de nuevo una última vez.-

-Espera, espera… ¿Te vas? Apenas llegaste después de años y… Simplemente así te vas y ya?-

-Tengo un compromiso Rodrigo, pero la verdad te agradezco mucho lo que has hecho por mi antes.-Dicho esto le di un fuerte abrazo.-Me gustaría ver a todos pero la verdad es que no puedo, no con el tiempo que tengo.-

El correspondió el abrazo lo mejor que pudo, poco después me separe del abrazo y puse mi mano sobre su hombro.

-Fue bueno verte.-

-Lo mismo digo… Al menos podría saber, ¿a dónde te iras?-

-Si te dijera que ire a un lugar con seres Antropomórficos mágicos, particularmente gobernado por equinos… ¿Me creerías?-

-Sabes lo que opino de las personas que fuman un buen porro y no invitan.-Dicho esto me dio un fuerte golpe en el hombro de forma algo divertida.- ¿ya enserio a dónde iras?

Suspire ligeramente, era obvio que no me creería aunque irónicamente le decía la verdad. Bueno, en él está si me cree o no. Pero si me podrá creer esto.- A preparar mi boda-Sonreí mientras me despedía de él dirigiéndome hacia la salida.-

-¿Boda?-Dijo extrañado.- ¿Oye no te llevaras el resto de las cajas…?-

Antes de salir por la puerta solo voltee a mirar para ver una expresión de miedo y ciertamente asombro cuando vio que no había ninguna caja cercas. Al salir por la puerta solo me despedí con un ademan de mi mano, a lo que el solo se sentaba en la mesa mirando no solo los lingotes de oro que le deje si no también parecía meditar todo lo que vivió en ese momento… El fue siempre muy escéptico con todo lo relacionado a la magia, y verlo ahora tan de cercas, bueno, le dejara mucho que pensar después de esto…

-¿Dimas?... ¿Eres tú?-

Admito que, realmente, no esperaba verla. De hecho me tomo por sorpresa cuando cruce por una avenida… Llevaba su uniforme del hospital, como enfermera, tan solo llevando una pequeña bolsa consigo, no parecía haber cambiado mucho realmente, su estatura seguía siendo la misma para mi sorpresa, su cabello, ella siempre lo mantenía corto, pero, ahora que la miraba de nuevo, tenía una cabellera muy larga, llegándole un poco más debajo de su espalda, atada en una cola de caballo y trenzada, de test morena, cabello negro, y ojos cafés. De figura esbelta y acuerpada, particularmente ella tenía unas caderas anchas, a pesar de no tener precisamente un gran busto, de hecho n este lado, ella estaba un poco por debajo del promedio. Realmente a pesar de la ropa poco convencional que llevaba, le daba un toque ciertamente cautivador, al menos para hacer resaltar sus caderas.

Cuando me di cuenta, ella me abrazo con fuerza mientras respiraba agitadamente, yo, me da pena decirlo, pero apenas pude corresponder a su abrazo. Jadeaba, y respiraba rápido como si quisiera llorar, su abrazo solo se aferró a mi torso mientras hundía su cabeza en mi pecho. No lo soporte mucho realmente. Me termine desmoronando a su lado mientras la abrazaba con fuerza.

-P-Pensé que… "Sniff"... T-Te había pasado algo…-Dijo entre sollozos tratando de reprimir algún grito ahogado.-

No podía decir nada… ¿Qué le decía? Decirle la verdad solo sería fantasioso y estúpido de mi parte, encima de creer que la estaría engañando o tomando el pelo. De cualquier forma solo deje que ella hiciera lo que quisiera. No podía simplemente quitármela de encima.

-¿Dónde has estado?-Una voz quebrada y jadeos resonaron en su oración.- ¿Qué fue lo que te paso?-

Ella terminaría separándose del abrazo, y mirarme de pies a cabeza, tras limpiarse las lágrimas, ella tomo un poco de aire para intentar calmarse, yo por mi parte únicamente golpee suavemente su cabeza para intentar calmarla.

-Te ves tan… Cambiado…-

-¿Te molesta?-Arquee una ceja a lo que ella rápidamente negó varias veces con la cabeza.-

-¡N-NO! Para nada… Es solo que… No parecías tu hasta que te vi el rostro… Parecías otra persona.-Su voz parecía mas clara a pesar de que su rostro aun tenía unas cuantas lagrimas… Lleve una de mis manos hacia uno de los bolsillos del traje que tenía conmigo y le extendí un pañuelo hasta su rostro y le limpie las lágrimas con suma delicadeza, no llevo el pañuelo por casualidad, no, Rarity siempre me decía que es correcto que un semental lleve consigo uno, para cualquier caso que acontezca.

Ella ciertamente parecía un poco más calmada pero aun así mantenía una de sus manos sobre mi costado, como si no quisiera dejar de abrazarme.

-Dimas… Háblame…-Un tono dolido lo identifique.- estuve preocupada por ti y… Ahora regresas y… Al menos pudiste ir a verme...-

-Liz, no tenía el valor de verte después de lo que pas…-

Mi vos fue súbitamente cortada por una fuerte bofetada de su parte, la verdad no era que me doliera el golpe, de hecho si me quejara por esa nimiedad seria ser un maldito hipócrita, tomando en cuenta que he recibido peores golpes que ese. Pero la realidad era que me sorprendía el golpe que me dio, no lo esperaba, de está y de ninguna realidad alterna.

-¿¡No tenías el valor de tan solo mandarme un mensaje!? ¡Pudiste decirme al menos que estaba bien!-

-Créeme que de haber podido lo habría hecho-Le reproche, después de todo, no es que hubiera teléfonos celulares interdimencionales con señal para llamarle.-

-¡Todos estábamos preocupados por ti! ¡Y ni si quiera tu…! ¡Tú!... ¡AHHHHHH!-

Su enojo era completamente justificado, pero tampoco es como si me pidieran "¿Quieres ir a Equestria?"

-Liz…-

-¡Tienes la menor idea de lo que todos pensaban!-

-Liz…-

-¡Por dios un maldito mensaje Dimas! ¡solo cinco minutos para que al menos me dijeras donde estabas!-

-Liz…-

-¡Te fuiste sin más! ¡No me molesta que te fueras! ¡Me molesta el hecho de que estas completamente bien mientras yo pensaba que posiblemente habrías muerto!-

Y así continuo ella… Le deje decirme absolutamente todo lo que tenía que decirme, en lo personal habría preferido que fuera en un lugar más privado, y así fue, nos encaminamos hasta una de las plazoletas cercanas. Debido a las festividades que hay en este momento, las plazas se encuentran solas, así que tenían de cierta forma, toda la libertad de hablar sin llamar la atención de miradas innecesarias. Tomamos asiento en las bancas del lugar mientras ella únicamente me miraba detenidamente de pies a cabeza. En un principio pensé que me daría otro regaño, pero tal parecía que ya había sacado todo de su pecho.

-Te extrañe…-Dijo en un hilo de voz al tiempo que intentaba nuevamente no volver a llorar.- y mucho…-

-También te extrañe mucho Liz… Pero enserio, de haber podido contactarte lo habría hecho.-

-Pudiste decirme al menos que te irías…-

-No estuvo en mi decisión, todo fue de un momento para otro y…-Suspire de forma resignada-No me creerías si te dijera a donde fui a parar.- Sin saberlo… Ya no estaba donde debería de estar.-

Paso un tiempo para hacerse a la idea de lo que pudo haberme pasado, claro que en mi estaba la idea de ser raptado. Y de hecho era la excusa perfecta, además de cierta forma lo había sido, alguien me trajo en contra de mi voluntad a Equestria y aun no se quien lo ha hecho… Poco después Liz únicamente permaneció en silencio, intentando captar la idea que le deje plantada.
Pese a eso no paso mucho cuando ella solo suspiro de forma resignada, no había mucho que se pudiera hacer si era franco, su enojo, aunque justificado, no tenía sentido para este punto realmente.

-Te miras tan cambiado… ¿Supongo que ya estas con alguien no es así?-

Mi respuesta seria amarga para su gusto, y lo sabía bien –Si, de hecho, solo vine de entrada por salida Liz…-

-Como es ella…-Dijo un tanto deprimida mientras apartaba su mirada- ¿T-Te procura? ¿Es amable?-

-Bueno… Admito que no fue así la primera vez que nos conocimos. –Una leve carcajada salió de mi al recordar que de hecho se me metió a la cárcel y al primer día de hecho me torturo frente a sus tropas y civiles.- Pero, fue cambiando para mejor, te lo aseguro Liz.-

-M-Me alegro Dimas… Me molestaría mucho saber si ella te llego a hacer daño.-

-Pffff –Intente contener una fuerte carcajada, Liz, no era capaz ni de lastimar a un caracol reumático al borde de la muerte sin que este le asuste, siempre le tuvo pavor a los insectos, y como dije anteriormente, ella siempre había sido muy cariñosa conmigo.- Te aseguro que las cosas están bien con ella.-

Su sonrisa se notó más forzada que original realmente, yo comprendía que aun sintiera algo por mí para este punto, pero incluso así, creo que…-

-¿Y tú? ¿Qué hiciste en todo este tiempo? ¿Conociste a alguien más?-

-Después de que la policía decidió darte por muerto después de dos años y medio de búsqueda… Bueno… seguí unos meses después yo sola, sin mucho éxito como ves… y… Hubo algunos que me llamaron la atención, pero, nadie parecía realmente aprecia lo que yo podía dar. El primero simplemente pasó de mí, otro solo me vio la cara de tonta… y uno…-

Ella después de eso no quiso hablar, Liz, el problema y bendición que tenía, era que confiaba en todos y le era imposible ver las malas intenciones de las personas, se podía decir que era ciega por cuestión propia, sin intención de serlo, es solo que ella confiaba en las segundas oportunidades, y yo mismo había sido testigo de cómo sus "Amigas" incluso llegaron a aprovecharse de la buena fe de Liz.

-Comprendo…-

-¡P-Pero está bien! Después de todo… Sigo en una pieza.-Intento sonreír lo mejor que podía-

-Y eso me da gusto Liz.-Me puse de pie- Ya es hora de irme.-

-¿Te volveré a ver?-

Antes de que pudiera contestarle algo llamo nuestra atención, era una voz masculina, cuando volteamos los dos para ver de qué se trataba era un pequeño grupo de hombres jóvenes, quizás de mi edad o ligeramente menores a mí, pero dos de ellos siempre mantenían una de sus manos en sus espaldas, algo que note con facilidad.

-¡Mira no más lo que nos trajo la gaviota!-

-¡Es el!-Me señalo uno de ellos- El y su amigo raro le dieron al dueño del local dos grandes barras de oro.-

-¿Dimas?-Me miro detenidamente Liz- ¿oro? De donde sacaste dinero para empezar.

-Es difícil de explicar realmente.-

-¡Miren! Así está el asunto-El "líder" de estos timos únicamente saco una pistola, la verdad nunca fui bueno para las armas o identificarlas, pero era una de 9mm- ¿Porque no nos das lo mismo que le diste a tu camarada del local? –Pese a su tono amable y sarcástico sus intenciones eran más que claras… Por esa maldita razón no quería que Discord llamara la atención.-

-Mientras no le hagan nada a ella, les daré lo que quieren.-Lleve mi mano hacia mi traje, la idea era materializar algo sin necesidad de mostrarles que eran, lo último que quiero es mas preguntas-

-¡No intentes nada estúpido!-Grito uno de ellos advirtiéndome mientras amenazaba con su arma.-

-Solo les daré lo que ustedes me piden.-

Quizás lo hice muy rápido o quizás uno de ellos estaba muy nervioso de hacer esto, pues cuando lleve mi mano a mi traje y estaba a punto de sacar la primera pepita de oro para dárselas sin problema, no de ellos tiro del gatillo.

" !Bang! ¡Bang! ¡Bang! "

Odio admitirlo, las balas de mi mundo siguen siendo mucho más dolorosas que los mosquetes Equestrianos…

-¡Dimas!-

-¡Imbécil que hiciste!-

-¡P-P-Pensé que sacaría un arma y... solo reaccione!-

La verdad la muerte no me dura mucho, mi alma realmente no va ni al cielo ni al infierno… Incluso si mi cuerpo fuera destruido molécula a molécula, de algún lado volvería a recomponerme. Digo… Ya he intentado muchas cosas y todas resultan en lo mismo… Haga lo que haga me recompongo.

-¡Dimas!-

No podía ver o sentir realmente, mi alma aun no regresaba nuevamente a mi cuerpo, tan solo estaba sufriendo de forma extraña. Cuando mis ojos recuperaron la vista de la oscuridad mire a Liz abrazada a mi cuerpo, mientras que los que habían disparado se acercaban, creo que para al menos robarme lo que llevaba encima.

Me reincorpore levantándome abruptamente gritando, no por el dolor si no tras recuperar un poco de aire que le faltaban a mis pulmones, sentía que dos balas habían golpeado en mi corazón y una en un pulmón. Esto pareció espantarlos al tiempo que mi sentido del oído regresaba nuevamente a su actividad.

-¿¡Que carajos!? ¡Te disparo tres veces!-

-Si… Eso pasa cuando le disparas a un inmortal.-

-¡Haz de llevar chaleco anti balas idiota! ¡Pero no llevas casco para que te salve de la otra bala!-

No hizo falta provocarlo para que otro de los presentes me disparara a la cabeza, en esta bala, realmente no sentí dolo, ya que mi cerebro se apagó rápidamente, yo por otro lado solo miraba inexpresivo desde mi forma etérea como Liz miraba horrorizada nuevamente como mi cuerpo caía sin vida entre sus manos, viniendo de una enfermera era mas que normal su reacción, mire a los individuos apartar a Liz con fuerza para comenzar a rapiñar mi cadáver, parecían sumamente apurados y Liz por su parte, hacia bien en no hacer nada, no quería que sufriera el mismo "destino" de que le dispararan. Pero… Era aquí donde Discord entro mientras tocaba el hombro de uno de ellos.

-¿Oye que haces?-Dijo Discord en su forma humana tocando el hombro de uno de los maleantes que solo había sacado una simple piedra de uno de mis bolsillos.-

-¡Tú también quieres terminar igual que este infeliz!-

-Oh, no, claro que no, el rojo nunca me sentó bien, además debo diferir, él es el humano más feliz que he conocido, aquí realmente los infelices son otros, queriendo robarle a un joven sus cosas mientras duerme y los mira.-

-¡Valiste madres compadre!-

¿Alguna vez vieron la película de la máscara? Cuando al protagonista le disparan y este se mueve con la magia de una caricatura al punto de incluso realizar movimientos imposibles, como ondular su cuerpo, dar un salto pequeño una maroma invertida al tiempo que se agachaba y saltaba y realiza el mismo movimiento de la propia película de matrix, bueno Discord realizo estos mismos movimientos con toda la gracia de una caricatura. Yo por mi parte podría estarme partiendo de risa, mientras que los propios asaltantes e incluso Liz, permanecían no solo perplejos y asombrados, si no que no comprendían la naturaleza de a quien tenían en frente.

-¡Huy!- Dijo Discord moviendo su cabeza de lado para esquivar otro disparo de ellos.- Casi amiguito.-Sonrió divertido.-

-¡Por diablos no te mueres de una vez!-Exclamo uno de ellos recargando su arma-

Casi como cual jugador de beisbol profesional, Discord se transformó en uno incluso, el bate ni siquiera sé de donde lo saco, para empezar, solo sé que se acomodó la gorra de beisbolista, y en momento justo en el que le dispararon, el realizo un golpe hacia la bala, y como cual pelota rebotando, esta fue lanzada hacia la arma del que disparo, la cual al ser golpeada por la misma potencia de la bala se le arranco de la mano lanzándola unos metros hacia atrás, mientras que el aludido salió lastimado de la muñeca.

No muy contentos el resto, estaban a punto de hacer algo mas… De no ser por otra cuestión…

-¡Carajo!-Exclame al tiempo que intentaba reincorporarme nuevamente a la vida- Discord… No juegues con la comida…-

Ver la cara de miedo y de pavor de los asaltantes habría valido la pena tenerla en un video, uno de ellos mire que se había terminado de orinar en los pantalones mientras soltaba su arma y se echaba a correr tan rápido como sus pies se lo permitían, mientras que el resto permanecía inmóvil sorprendidos, y no los culpo, tenía la propia herida de la cabeza que aun sangraba, poco después mire que Discord solo chasqueo los dedos y recupero su apariencia habitual.

-Bueno… Si no puedo jugar con la comida…-Discord llevo sus manos a sus espaldas y en una saco un tenedor gigante y en la otra un cuchillo de comida.- Será mejor no prolongar la cena.-Una sonrisa completamente sádica y maliciosa se extendió al punto de ser una caricatura de terror… Quizás fue el verme a mi levantarme y regresar de la muerte y ver a una criatura completamente extraña que cambio de humano a un ser deforme de apariencia quimérica, sin duda era algo que no se olvidara tan fácilmente.

Como pudieron y con la cola entre las patas los asaltantes salieron corriendo, mientras que Discord únicamente soltaba una fuerte carcajada al verlos correr y volaba alrededor de mi viendo a la pequeña Liz que seguía espantada mientras miraba a Discord y a mi levantándome con dificultad.

-A esto me refería con que era difícil de explicar…-

-¡Aunque oportuno si me lo preguntas!-Dijo Discord feliz mientras volaba alrededor de Liz.- Una linda humana realmente, no te culpo, quizás consideraría el hecho de tener un heredero con ella. –Se le acerco a Liz y le susurró al oído.- En lo personal me agradan más las altas y con senos grandes-

Discord volvió a chasquear los dedos y me ayudo a que las balas que habían entrado a mi cuerpo salieron con suma facilidad y mis heridas pudieran sanar completamente, tomando el pañuelo que tenía, me limpie la sangre del rostro y mire a Liz quien temblaba de miedo en el suelo retrocediendo como podía.

-Liz Espera… -Ella solo se levantó asustada y tomo su bolso mientras jadeaba y retrocedía-

-T-Te dispararon… tres veces… yo… yo te toque, no tenías pulso y aun así t-te levantaste y… Luego… Ese disparo en la cabeza y luego…-

-Supongo que deje mi humanidad de lado…-Dije rascándome la cabeza, digo… No hay un manual o algo que te diga cómo decirle a tu ex novia que eres inmortal o que simplemente no puedes morir.-

Ella solo negó con la cabeza para después decirme.- ¿Qué te paso?-Dijo con una voz temblorosa y asustada.-

-Dejando de lado que su ahora futura dueña de sus quincenas lo torturaba, lo atravesó con una espada, literalmente salvo y gano una guerra que parecía perdida para luego casarse con la reina actual… Solo es inmortal por mérito propio.-Dijo Discord al tiempo que sacaba un pergamino donde parecía tener todos mis logros y solo resalto los del pergamino en la parte de arriba media y baja de este.-

-¿Qué?-

Le era difícil procesarlo y no la culpo, todo paso tan rápido, ella simplemente negó con la cabeza varias veces, yo intente tranquilizarla pero simplemente se dio media vuelta y se fue corriendo… Me resigne a seguirla, las sirenas de las patrullas se escuchaban cercas, así que vendrían inmediatamente a saber que fue lo que ocurrió aquí, verían obviamente mi sangre aquí dispersa, pero… No es como si me pudieran perseguir hacia donde iría.

-Se puso interesante…-Dijo hablo Discord sacándome de mis pensamientos- Bueno, es hora de irnos, o solo que quieras explicarles a los oficiales lo que te paso aquí.-

-Si… Vámonos…-

Discord terminaría abriendo un portal frente a nosotros… Pero antes de entrar por el solo mire como Liz se detenía frente a un par de oficiales, fue ahí que comprendí que era hora de irnos, lo último que quería era explicarle a los policías como fue que sobreviví a cuatro balas que tienen mi sangre y están en el suelo… No fue la forma en que me hubiera gustado hablar con Lizbeth después de tanto tiempo… Solo me alegra saber que ahora está bien. Bueno… Dentro de lo que cabe…

Al regresar, ciertamente sabía que posiblemente me encontraría en problemas, debía de estar con Umbra hace más un día, se bien que no he hecho mucho para ayudar con la boda… Ni siquiera elegí el pastel y eso que fui yo quien le insistió mucho a Umbra en elegirlo… Para este punto supongo que ya lo tuvo que haber encargado y elegido el aspecto del mismo, me hacía a la idea de lo que podía esperarme una vez tocara la ciudad imperial.

Discord se encargaría de esconder nuestra "Sorpresa" en uno de los escondites que él tiene, según él es su "dimensión" desconozco que sea realmente y no tengo la intención de irlo a visitar a su "casa", mucho menos sabiendo cómo se comporta, capas que tienes las mesas en el techo y la sillas al revés y posiblemente una cocina que en vez de calentar las cosas las enfría…

Ver el imperio o la ciudad imperial más precisamente, me llena de un orgullo que la verdad merezco, ha crecido mucho desde entonces, particularmente le preste más atención a la sección educativa para que todos pudieran tener una educación pública y sin cobrarse, parte de esta idea es permitirles a todos los ponis que puedan aprender y a crecer en sus vidas, y no caigan tan fácilmente en la delincuencia. Es como lo hacen los Suizos, ellos tienen una biblioteca abierta las 24 horas del día, y no hay nadie quien cuide de ella. Nadie roba los libros, por ende no deben preocuparse… Pero cito las palabras de la Suiza Kiska: "Un ladrón no roba un libro porque no encuentra valor en uno, y una persona que lee sabe la importancia del conocimiento y de que es mejor que todos conozcan de el" Aplique lo mismo para la educación, es para todos, claro que tenemos un impuesto obligatorio, ya que la escuela se necesita sostener de algún lado realmente. Esto fue por Umbra, ya que ella se encarga directamente de las finanzas. También comencé la construcción de parques y zonas verdes por el imperio… Es extraño, demostré ser amante de una fruta que solo crece aquí… Moras de cristal, si es como si comieras un vidrio al principio pero completamente suave una vez toca tu boca. Si, ciertamente se volvió mi "fruta" favorita, y eso que la sandía la tengo en muy alta estima.

Seguidamente también los empleos, zonas residenciales comenzaron a verse más, como ya mencione, nuestra ciudad capital había crecido bastante, casi tres veces más en tan poco tiempo. Mi idea de implementar el tren "Metro" aun está a discusión con Umbra, queremos hacer zonas subterráneas, pero para eso debemos minar todo el imperio de cristal, y resulto ser muy lucrativo tanto para mí como para Umbra, el trabajo de minería se volvió casi una gran idea debido a la cantidad de empleo que creamos con ello, así que diría que en unos cinco años más, si tenemos suerte, tendremos la primera estación de metro en Equestria, que cubrirá toda la ciudad imperial para transporte. Es un proyecto ambicioso, pero viable, también estamos viendo la forma de utilizar magia, para no tener que utilizar combustibles que dañen el ambiente, bastante tuve con el sobrecalentamiento global como para que pase lo mismo aquí.

Seguidamente diría que las cosas fueron de bien a mejor. Los ponis de cristal me ven con muy buenos ojos, a comparación de la primera vez que había decidido salir a caminar con Flash cuando era un "fugitivo de guerra" y ni siquiera podría utilizar correctamente esa palabra, ya que en teoría no lo era, al menos no del todo.
Aun me siento extraño, más que nada porque soy un humano en medio de equinos, a los cuales debería a comenzar a verlos como "súbditos", de hecho mi posición de la realeza en su momento había comenzado a subirme a la cabeza, si, me había vuelto muy mandón y casi siempre por puro capricho hacia que la servidumbre hiciera todo lo que se suponía yo podía hacer por cuenta propia, tal fue el caso que por una semana entera le había pedido incluso a las propias mucamas que me vistieran… Si… hasta ese nivel llegaba mi pereza, hasta que Umbra me dio un alto total, debo decir que si no lo hubiera hecho, posiblemente para este punto yo estaría disfrutando de una rica cena en medio de la sauna que hice cuando estaba en mi delirio de grandeza. Si… Gaste el suficiente dinero para hacer una habitación grande de baño únicamente por capricho en ese estado de "Soy el rey". No hace falta decir que Umbra me reprendió por utilizar indebidamente los recursos solo por capricho, pero para empezar el sauna lo hice con el dinero que ella misma me daba por "trabajar" así que en teoría no utilice recursos del reino… Aunque si la mano de obra y un arquitecto… Okey, si utilice recursos y mi estatus ¡pero solo fue para esa vez!

Ciertamente no solo el aire, sino también el mismo ambiente que ahora hay en el imperio es tan relajante, puedo decir que sin duda alguna valió la pena todo el esfuerzo, uno no creería que hace unos años este mundo estaba sumido en una gran guerra.

-¡Dimas!-

Hope… De no haber sido por ella en su momento, posiblemente ni siquiera estaría aquí realmente, le estoy tan agradecido por haberse tomado el tiempo y la amabilidad de convidarme algo de su cómoda para subsistir los días que había estado en el calabozo. Su pelaje gris siempre le había dado un toque tan elegante a su figura, sus ojos violeta tan solo reflejaban la agradable yegua que podía llegar a ser, para este punto realmente me sorprende que nadie esté interesado en sentar cabeza con Hope, es una yegua excepcional realmente, y aunque es mi sirvienta particular, o al menos a la que tengo en muy alta estima.

-Qué bueno que llegas, Umbra te ha estado buscando.-

-Suponía eso realmente, ¿dónde se encuentra ahora?-

-Tengo entendido que Rarity estaba con ella, debo suponer que le está mostrando su vestido de bodas en sus aposentos… Pero… No se miraba muy feliz de que no estuvieras aquí desde ayer.-Dijo algo dudosa sin saber realmente el estado de animo de Umbra.- A todo esto ¿dónde habías estado? Se suponía que deberías estar aquí para los arreglos.-Se llevó sus manos a su cintura mostrando una pose de cierta molestia.

-Mis asuntos tendré Hope, y no es para que te preocupes de ellos… Pero para no dejarte con la duda, es una sorpresa para el día de la boda.-

Dicho esto no hubo más preguntas, me encamine hasta el palacio realmente nunca tuve el interés de centrarme mucho en la arquitectura del palacio imperial, de hecho, si por mi fuera lo demolería, es de hecho arquitectónicamente vulnerable a un terremoto, por mucho que me diga Umbra, Flash, Cadence y cientos de ponis que el palacio de cristal es prácticamente una montaña inamovible, mi mente no deja de pensar en una cosa "Cristal" esa cosa es frágil y realmente me gustaría estar seguro en algo más "común" no sé, los castillos medievales por ejemplo.

El palacio en si no había cambiado nada realmente, salvo por la sala que utilice y convertí en sauna, fuera de eso el palacio sigue igual que siempre. Umbra insiste en mantener cierto toque tradicional o conservador. Yo le dije… Cuando sea rey, pienso cambiar MUCHAS cosas… entre ellas está el palacio y si no le gusta… ¡Que se joda!... Bueno, no, lo que haría sería nombrar otra ciudad como la capital imperial y listo, y yo ahí viviría de panera predeterminada. Sigo sin confiar en el cristal, de hecho, incluso aún tengo miedo de golpear a un poni de cristal, siento que si lo hago o incluso empujarlo y que se caiga, pienso que se podría romper en pedazos.

Por otro lado los guardias, si bien la gran mayoría prefiere mucho más a umbra como líder, es debido a que ha estado más tiempo del lado de los soldados que con el pueblo mismo, aun así muestran cierto respeto cuando paso, y es normal, de hecho se podría decir que literalmente salve a su reina de una muerte segura. No tengo guardias favoritos y en cuanto a las hermanas Pie, bueno, la verdad es que no las consideraría mis guardias, aun así, Maud, demostró ser una yegua bastante… ¿Curiosa seria la palabra? La cuestión es que demuestra ser muy expresiva y sentimentalista a pesar de su voz monótona y su cara seria que siempre tiene, Pinkie dice que es de nacimiento, ya que es la única de todas las hermanas que nació así, sin expresarse. De nada pero realmente se expresa, lo sé, es extraño. Aun así, preferí darles unos días libres, es un día especial para mi, además, quería yo que fueran con su familia, Maud me dijo que tienen otras dos hermanas en una granja a lo lejos, y que por la guerra tuvieron que mudarse… Tengo la intención de algún día ir a visitarlos y conocer su familia. Eso sin duda será una experiencia agradable.

Por otro lado…

-¿Dimas podemos hablar?- La innombrable… Si… es esta yegua en particular.

¿Porque la innombrable? Pues a Umbra no le gusta si quiera mencionarla por haber sido la primera protegida de Celestia, se trataba de una yegua conocida como Sunset Shimmer, debido a la falta de maestros de magia tuve que dejarla libre bajo libertad condicional, la mayoría de los unicornios tenían un nivel mágico muy bajo. Si, tenia a Starlight, Sunburts, y una yegua bastante… Como decirlo… Rata de biblioteca, llamada Moon Dancer, eran perfectos maestros mágicos para ser honesto, pero la ciudad imperial no es la única ciudad que tiene ponis, y por ende tuve que dispersarlos en ciudades principales, a Starlight la mantuve en Canterlot, a Sunburts en Yeguadelphia, y a Moon Dancer en las zonas agrícolas, bueno, esto fue a petición de ella, dice que prefería mucho mas estar en un lugar silencioso como el campo, supongo que le recuerda a la biblioteca. En cuanto a Sunset Shimmer… Umbra prefería tenerla cercas por si intentaba hacer algo fuera de lugar. Estaría dando clases aquí en la ciudad imperial en la escuela superior.

Sunset resultaba ser una chica bastante joven y muy diestra para la magia, podría decir que si tanto Sunset como Starlight se batieran en un duelo mágico… Sabes que? Es buena idea… Las meteré en un coliseo y las hare pelear en un combate mágico.

-¿Claro que ocurre Sunset?-

Sunset, siendo una yegua de estatura promedio, ella gozaba de un cuerpo modesto realmente, delgado y particularmente delgado.

-Yo… Se bien que Umbra no quiere que vea a Celestia pero… Ha sido mi mentora cuando era una potra… ¿Crees que podrías convencerla de que tal vez pudiera Verla?-

De su misma voz había dicho que sus padres habían fallecido en esta guerra, y por como Sunset hablaba de Celestia, podría decirse que era como su segunda madre. Le había prometido que si ella demostraba que las cosas, no se salían de control y se mantenía al margen. Podría intentar convencer a Umbra de ver a Celestia… No es tan fácil verla como lo hice con Shining Armor ya que de hecho había sobornado a los guardias o los había convencido para que me dejaran entrar a verlo junto a Cadence, pero ver a Luna o a Celestia… Era otra cosa completamente diferente, primeramente se encontraban en celdas separadas, una de ellas solo sé que se encuentra aquí en la ciudad imperial y la otra, hasta la zona costera en una prisión en medio de una isla. Diría que sería Celestia la que está aquí y Luna en la isla.

-Pensaba hablar con Umbra respecto a eso Sunset, pero te repito, no creo que tenga un éxito en conseguirte su permiso.-

-Pero… -La interrumpí levantando una mano-

-Comprendo perfectamente tus razones Sunset, pero hasta donde tengo entendido, Celestia y Umbra siempre han tenido una relación muy tensa, no por nada ambas intentaban matarse… Pero intentare ver el modo de que puedas verla. ¿De acuerdo?-

Ella solo suspiro de forma resignada, ella sabía que al menos yo no podía hacer nada cuando Umbra se tomaba enserio el aislamiento o el confinamiento de ciertos individuos, en el mejor de los casos le pasaría lo mismo que a Shining Armor… De hecho me sorprende que para este punto de su encarcelamiento aun siga con vida no lo tomen a mal, es solo que con la poca comida que le dan apenas se sostiene, la última vez que fui no estaba en las mejores condiciones que digamos… Realmente estoy intentando negociar su libertad condicional, pero Umbra parece tener bien en claro el destino de Shining Armor… Incluso conmigo de su lado, me temo que no le queda más de este año de vida.

-Está bien…-No muy convencida solo se resignó a la probabilidad de que pueda si quiera convencer a Umbra… Bien puedo arreglármelas, pero aun así, estará enojada con lo que hice. Con respecto a que no estuve en todo el tiempo que debía haber estado yo aquí- Comprendo…-Ella había dado media vuelta y se disponía a irse, yo rápidamente tome su brazo para detener su andar.-

-Espera Sunset, sé que te prometí que verías a Celestia de nuevo, tan solo te pido un poco más de tiempo, y más tratándose de Celestia, sabes que Umbra no accede tan fácil.-

Ella solo sonrió ligeramente, aunque más bien yo miraba esta sonrisa algo forzada de su parte realmente, por ende no parecía estar para nada convencida con esto. Después de eso, la solté y deje que ella siguiera su camino. Por mi parte, no tenía muchas ganas y intenciones de encarar a Umbra realmente, por lo cual solo me retire al sauna, después de lo ocurrido en mi propio mundo y como mi propia ex me vio como un monstruo… Termine con la moral demasiado baja.

En cuanto a Cadence… Bueno, sigue siendo mi dama de compañía, y si, he intentado mantener en secreto lo que le pasara a Shining Armor, siempre espera que le de buenas noticas con esto, pero… me temo que cuando le de las malas, siento en el fondo que no podrá perdonarme, o solo estoy siendo muy exagerado con su reacción, Cadence no podría odiarme… ¿O sí?

-Creo que exagero con Cadence… Siempre ha sido un amor de poni-Deje salir una leve risa al decir esto.- Bueno, viniendo de la Alicornio del amor, creo que es de entender.-

Al abrir la puerta realmente casi me deje caer al suelo de no ser porque me daría un fuerte golpe en la espalda… El sauna consistía en si en una gigantesca piscina central que abarcaba una gran parte de la propia habitación, había una cascada justo en medio de la piscina donde brotaba un conjunto de tuberías que acomodamos para que el agua siempre este fluyendo en la cascada, sumado a esto eran aguas termales… Quien diría que en el fondo de todo este imperio habría aguas termales.

No me preocupe realmente de donde dejar mi ropa, prácticamente me desvestí sin ningún inconveniente, después de todo soy el único quien entra a este lugar…

Me sentía estresado más que nada por lo ocurrido con Liz, además de querer escapar del posible regaño que Umbra me daría, la verdad no estoy de humor para tratar con ella, no después de lo ocurrido, y lo último que quiero es hablar mal frente a umbra o en el peor de los casos desquitarme sin ninguna razón con ella. De igual forma al sumergirme en el agua, y soltar un suspiro pesado, alcance a escuchar la perilla de la puerta, era obvio que alguien entraría… Y de hecho me hacía a la idea de quien podría ser.

-Mira Flash la razón por la que no vine al imperio contigo fue para tener que evitar una conversación como esta con respecto a Umbra y… -Hay dios... Como puedes ser tan injusto.-

-Ciertamente estoy interesada en saber, de que se trataba la conversación.-

Suspire de forma resignada al escuchar la voz de Umbra detrás de mí, calco y repito, este día solo podía ir de mal en peor… Aunque admito que ver a Umbra me causa cierto gozo. A pesar de su apariencia de reina mala y sádica, ella es todo lo contrario, o al menos con las personas que conoce. Estar conmigo le ha dado nuevamente cierto "estatus" y había optado por algo mucho más ceremonial, además, ya no estábamos en guerra como para que siempre portara consigo esa armadura, admito que se miraba bien con ella, y le daba un aire de ser imponente e inalcanzable.
Su vestimenta también cambio mucho desde que los dos anunciamos nuestra relación y la hicimos pública. Me ha dicho que no estaba del todo acostumbrada en utilizar vestidos bastante elegantes, de hecho, no se vestía de forma seguida de esa forma, yo, por mi parte, me deleitaba mucho en verla con un vestido nuevo cada día. Su gran figura siempre resaltaba cada vez que utilizaba un nuevo vestido, escotado, ajustado, holgado o campana, particularmente a este último le tiene un cierto repudio, lo odia como no tienen idea, yo incluso un día le regale uno como método de una broma y no hace falta decir que de hecho lo destrozo frente a mí… Fueron las cien monedas imperiales bien gastadas para ver su cara de odio nuevamente. Pero ciertamente su figura alta, pero tonificada, delicada pero dotada le daba ciertamente todo lo que un hombre quisiera realmente en una mujer… Bueno, al menos mi caso.

-Umbra yo no quería…-Me levante un poco de la propia piscina, la cual me cubría de la cintura hacia debajo de agua.-

-No sé si es porque te sientes con muchas libertades o es que esto se te está subiendo a la cabeza, pero de ser así, estoy dispuesta a cancelar la boda hasta que esto se te pase.-Ella se cruzó de brazos con cierto tono de disgusto en sus palabras. Y no podía culparla, ella tenía razón en esto… La idea de convertirme en rey se me había subido a la cabeza… Pero, digo, dios, ¿qué chico joven no habría soñado con ser en su momento rey y hacer su voluntad?-

-No Umbra, nada de eso, nunca tuve la intención de…-

-No has si quiera ayudado nada en las malditas preparaciones…-Ella camino con un paso firme y ciertamente molesto.- He estado aquí encargándome de todo… Elegir tu traje, se suponía que tu elegirías, elegí el pastel y tú me rogaste por hacerlo, elegir los sabores y todo… Se suponía que elegirías también donde seria nuestra luna de miel…-Cada vez que ella hablaba se notaba un tono ciertamente triste.- No parece que esto realmente te importara Dimas…-

-No es eso Umbra, realmente me importa nuestra boda, enserio, es solo que…-

-¡Entonces porque no has ayudado en los preparativos!-Ladro con cierta furia en sus palabras al mismo tiempo que el fulgor en sus ojos regresaba por unos instantes.- ¡He hecho todo para que nuestra boda sea perfecta y tu únicamente te vas y haces de las tuyas importándote poco este día tan especial!-

Siendo honesto, no estoy de humor para seguir su conversación, tan solo opte por darle la razón –Si tienes razón… No he hecho nada realmente relevante, de hecho tan solo he estado de cierta forma gozando la libertad de esto…-Suspire de forma resignada.- Porque realmente me permitía olvidarme de una maldita realidad que me ha estado molestando desde hace años y esto simplemente parecía el mejor modo de olvidar todo.-Dije esta vez con algo de fuerza en mi voz al tiempo que me acercaba hasta la orilla de la piscina.- ¿Tienes la más mínima idea Umbra de lo que realmente significa ser… Un humano inmortal?

/Narración en tercera persona/

Umbra habría estado completamente feliz de tan solo reprocharle la ausencia de su propio marido en los preparativos de la boda, pero tras escuchar esto último ella solo había abierto la boca para decir algo, pero de ahí no salió nada, solo se quedó pensando por un momento lo que él le había dicho, de hecho nunca le había expresado este punto nunca, hasta cierto punto, desde la perspectiva de Umbra esto era incluso una bendición, ella no entendida porque Dimas se refería a esto como algo "malo" o al menos en su tono de voz daba a entender que esto era algo malo desde su punto de vista.

-No entiendo a qué te refieres con eso… Además, que tiene que ver tu inmortalidad con lo que estamos tratando.-Frustrada ella solo se cruzó de brazos esperando una respuesta al menos vagamente decente.-

-Todo… Me escude realmente en mis libertades para mantenerme "ocupado" y yo mismo olvidar que había perdido mi propia humanidad… y estuvo mal lo sé, olvidaba hacerme cargo de lo que más importaba… -un suspiro pesado salió del solo para luego llevarse una mano a la cara con cierta molestia.- Y tal solo con el tiempo lo había olvidado, estar simplemente ocupado ya sea teniendo mis escapadas laborales o simplemente pasar tiempo contigo incluso lo olvidaba… Pero…-

Hubo un silencio espeso, un silencio que no le permitía al humano decir lo que realmente le molestaba de todo, pero tenía que, al menos para explicarle lo que sentía.

-¿Pero?-

Dimas solo aparto la mano de su rostro y miro a Umbra con cierto miedo, no por miedo hacia ella eso estaba más que claro, si no por otro por alguien más, Umbra sabia identificar bien esa mirada, pero lo que más le preocupaba a Umbra era que ese miedo no era hacia a ella. Pero aun así ella no terminaba de comprender correctamente por qué él podría tener miedo, se de quien sea, era casi completamente ridículo que el sintiera miedo, "Él no puede morir, puede pelear contra quien quiera sin ser realmente el quien pelee… Porque en el Tártaro puede tenerle miedo a alguien?" ese fue el pensamiento de Umbra, lo que ella no podía saber o si quiera imaginarse era realmente lo que él pensaba de el mismo.

La mirada de disgusto de Dimas, no para ella si no para el mismo, no le daba aun la suficiente información, el negó con la cabeza varias veces en medio del silencio, sin embargo no le daba una pista concreta.

-Hoy me "escape" con la intención de conseguir algo especial para el día de nuestra boda…-Estiro la mano para tomar una toalla que estaba en el borde de la piscina, pero el rostro de Umbra no parecía estar tan feliz por esto que le dijo, sin embargo él no se detuvo ahí.- Fue agradable, ¿sabes? Regresar a casa aunque sea por unas horas, me encontré con un muy viejo amigo mío y…-En esta última parte titubeo en hablar. Solo salió de la piscina y se acomodó la toalla alrededor de su cintura- Bueno… Las cosas salieron en teoría bien. Logre conseguir lo que necesitaba, sin embargo aun si…-

Le molestaba de una forma casi enferma aun que no lo demostrara, que había perdido su humanidad, recordar lo ocurrido entre él y lo que paso justo en frente de Lizbeth era quizás no solo una espina sino más bien un vidrio encajado en alguna parte de la piel. Umbra no podría comprender a que se referiría nunca, toda su vida ella siempre tuvo poder, era más que fuerte, era poderosa a comparación de la gran mayoría de los ponis, y eso para ella no era raro, al contrario, lo consideraría parte de la naturaleza Poni ser fuertes o poderosos, era algo que sin duda remarcaba incluso estatus social. Pero para los humanos… Era dependiendo de cada uno de ellos realmente como podían llegar a considerarse… Incluso muchos se atrevían a decir y los más humildes, dirían que ya no son humanos… Un humano deja de ser un humano en cuando pierde las características que antes poseían, entre esas… Morir es parte de ser humanos.

Las orejas de Umbra se alzaron esperando a escuchar más, sin embargo Dimas únicamente negó con la cabeza y camino hasta la salida con un aire frio de indiferencia y cierto enojo.

-Nada… Olvídalo, no lo entenderías…-

Umbra lo habría detenido, mas sin embargo había algo que la detuvo, Dimas nunca mostraba enojo, mucho menos ira, era lo que le decía a Umbra que no lo detuviera, tan solo tenía que dejar que al menos de momento calmara su estado de ánimo… Sin embargo había alguien más que podía responder a sus preguntas. No se lleva bien con el, pero era de momento la mejor opción que Umbra tenia…

Si bien Umbra tenía cosas que decirle a Dimas, era obvio por su estado de ánimo que había algo que lo molesto en su "viaje"…

-¡Discord!-Ladro Umbra al aire en medio de la sala del trono y rápidamente cuando este nombre resonó en un largo eco, una bañera conto a unas cortinas aparecieron flotando en medio de la sala, se miraba la sombra de un Dracunecus que tranquilamente enjabonaba su cuerpo mientras tarareaba la letra de una canción famosa, y el vapor del agua caliente salía por la parte superior de la bañera.-

Poco después Umbra solo rodo los ojos y tras tirar fuertemente de las cortinas para arrancarlas bruscamente, poco después se miro a un Discord que miro con los ojos abiertos a Umbra por la sorpresa, para poco después tomar lo que quedaba de las cortinas rasgadas y cubrirse lo mejor que podía tras soltar un grito tan idéntico a la de una chica atrapada en medio de un baño y vista por un hombre.

-¡AHHHHHHHHHHHHHH!-

Umbra solo se llevó una de sus manos a la oreja más próxima para cubrirse del grito de Discord, tras que el "susto" de Discord paso, el susodicho hablo.

-¿¡Nunca tocas!?-

-¿Ves alguna puerta por aquí?-Arqueo una ceja en señal de obviedad, ya que no había ninguna puerta.-

-Ni siquiera puedo gozar de un buen baño…-Dicho esto Discord mostro en una de sus garras un pato de hule el cual presiono dos veces para hacer que este hiciera "Cuack"-

-Discord… tenemos que hablar…-

Continuara…