Resumen: Ladybug y Chat Noir descubrieron sus identidades por accidente, pero las cosas no salieron para nada como lo habían imaginado. Notando la ruptura entre sus portadores, Tikki y Plagg temen que sean forzados a devolver sus Miraculous.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de la tercera temporada

4) Advertencia: Contiene muchos OC.

A TRAVÉS DEL TIEMPO

CAPÍTULO 31

Anexo, Templo de los Guardianes

Al mismo tiempo

Apenas Marinette puso los pies sobre le suelo, la puerta del anexo se abrió y por ella entraron Jian y Mei, seguidos del maestro Yang, quien esbozaba una sonrisa traviesa.

-¿Qué es lo que…?-

-Ambos volverán a casa en un momento- dijo Mei seriamente- les devolveremos sus ropas normales para que nadie en París sospeche el sitio donde estuvieron. Aunque pensándolo bien, si llegan a decir que estuvieron aquí van a creer que están locos-

-Y más vale que ambos comiencen a pensar en una buena explicación para su ausencia en estos días- dijo Jian sonriendo levemente- sobre como los dos lograron escapar de los horribles secuestradores que los tenían encerrados en una bodega abandonada a las afueras de París y…-

-¡Un momento! ¿Qué rayos significa eso?- dijo Adrien, alzando la voz y vocalizando los pensamientos de Marinette- se supone que van a borrar nuestras memorias. ¿Porqué tendríamos que pensar en…?-

Pero cerró la boca al ver su anillo, su Miraculous, en la palma de la mano de Jian, quien se lo ofrecía de regreso. De igual manera Mei estaba ofreciendo a Marientte su propio Miraculous.

-¿Qué es lo que significa esto?- comenzó a decir la adolescente si atreverse a extender la mano hacia ella, temerosa de que fuera una broma de mal gusto.

-Ambos pasaron la prueba- dijo Yang alegremente ante la confusión de los dos chicos- los ancianos estaban seguros de que ambos eran demasiado egoístas para trabajar juntos, y que si ofrecían el Miraculous a uno de ustedes, lo tomarían sin dudar a pesar de que eso significara que el otro perdería el suyo. Pero ellos se equivocaron. Ustedes dos pasaron la prueba, y demostraron a los ancianos que los dos son un excelente equipo-

Marinette y Adrien seguían viéndolos boquiabiertos.

-¿Están jugando con nuestros sentimientos?- dijo Adrien, frunciendo el entrecejo y mirando dudoso el anillo en manos de Jian.

-¡Oh por todo el Camembert!- exclamó un molesto Plagg, surgiendo detrás del hombro de Jian- ¡por favor toma el anillo de una maldita vez por todas para que podamos ir a casa, chico! Los dos pasaron la prueba, es todo lo que necesitan saber-

-No seas tan duro con él, Plagg- dijo Jian rascando la cabeza del kwami detrás de la oreja- es normal que estén confundidos-

Marinette se volvió a Tikki, quien asintió con una sonrisa desde el hombro de Mei, y tomó sus aretes de las manos de su instructora para volvérselos a colocar en sus oídos. Al ver a la chica hacer eso, Adrien tomó el anillo y lo deslizó de nuevo sobre su dedo.

-Gracias- dijo Adrien cuando Plagg se lanzó hacia su pecho a abrazarlo- gracias por devolverme a Plagg, Jian-

-Gracias por toda su ayuda, Mei- dijo Marinette mientras abrazaba a Tikki.

-Nosotros no hicimos nada- sonrió la mujer mayor- fueron ustedes los que pasaron la prueba. Ustedes son los que hacen el mejor equipo de portadores que ha existido hasta ahora-

Pasada la emoción inicial, los kwamis parecían un poco culpables.

-Lo siento, Marinette- dijo Tikki en voz baja- tuvimos que hacer esto para que ambos volvieran a trabajar en equipo-

-¿Qué?-

-El secuestro, todo, fue porque nosotros lo organizamos- comenzó a explicarles Plagg- estábamos preocupados por ustedes y, si hubieran seguido así, habrían perdido sus Miraculous, ya sea por Papillon o por los Guardianes. Nosotros los contactamos para que los trajeran aquí-

-Pero solamente lo hicimos porque estábamos seguros de que ambos pasarían la prueba- dijo Tikki con una sonrisa.

-Pues… yo no estaba tan seguro…-

-¡Plagg!- lo regañó Tikki.

-Ya, ya, es broma- dijo el kwami negro rodando los ojos- ustedes dos realmente están hechos el uno para el otro. Son igual de idiotas-

-Entonces…- dijo Adrien, mirando de reojo a Marinette- ¿en serio podemos seguir siendo Ladybug y Chat Noir?-

-¡Eso es lo que llevamos cinco minutos diciéndoles, grandísimo idiota!- dijo Plagg mientras que Yang asentía.

Adrien no pudo evitarlo. Se volvió hacia Marinette tomándola por la cintura y levantándola unos centímetros del suelo. Dio una vuelta con ella y la acercó a él, antes de plantar un enorme beso en sus labios, al cual la chica respondió de inmediato, y no se separaron hasta que el joven Guardián los interrumpió.

-Ejem…- dijo Yang, haciendo que ambos se separaran- como dije, tendrán que pensar en una explicación. Nosotros dejamos que un par de turistas grabaran el "secuestro" de ambos, pero no la explicación para su liberación es que ambos escaparon de ellos. Tienen dos horas para pensar en los detalles antes de que los enviemos de regreso. Ah, casi lo olvido-

Yang tomó la Miraclebox y la mostró a Marinette.

-Has probado ser una guardiana digna, Ladybug- dijo Yang- este es un peso que Wang Fu jamás debió haber puesto en tus hombros, pero no tenía otra opción. Todos confiamos en ti y en Chat Noir para proteger la Miraclebox y vencer a Papillon-

-Lo haremos- dijo Marinette con convicción mientras que Adrien asentía.

-La Miraclebox regresará a tu casa, de donde la tomamos- dijo el monje- solamente Kaalki se quedará con nosotros unos momentos más para pode regresarlos a París. Recuérdenlo, tienen dos horas para cambiarse y pensar en una explicación para su escape-

Y tras decir eso y sin esperar la respuesta de ambos adolescentes, Mei y Jian los condujeron de regreso a sus habitaciones para prepararlos para el regreso.

x-x-x

Entrada al Bois du Boulogne

Esa noche

Théo Barbot acomodó los panfletos que llevaba en la mano y se los guardó en su mochila. Había pedido un par de días libres en el trabajo para colaborar en la causa. Todo París estaba buscando desesperadamente a Adrien Agreste y a la otra chica con la que había sido secuestrado. Se especulaba que era su amiga o su novia secreta, pero lo cierto era que toda la población de la ciudad de había unido para intentar encontrar a los dos adolescentes perdidos.

El chico suspiró frustrado. No había noticias de ellos desde hacía cuatro días, cuando fueron secuestrados por un grupo de hombres encapuchados. Era como si hubieran desaparecido o se hubieran teletransportado, porque la policía jamás encontró siquiera la camioneta que se los había llevado.

Theó suspiró, tomando un último panfleto y engrapándolo en un poste de luz. No entendía cómo alguien había podido hacer algo tan horrible como secuestrar a esos dos niños.

-Espero que los encuentren pronto- dijo para sí mismo intentando sonar optimista- y que no estén lastimados…-

De pronto escuchó un ruido en un callejón cercano. Sonaba como un basurero metálico volcándose. Théo encogió los hombros, pensando que seguramente era un gato, hasta que escuchó un débil gemido lastimero que definitivamente no pertenecía a un felino.

Sintió un vuelco y, tomando una rama de un árbol que encontró en la entrada del Bois du Boulogne, se acercó cautelosamente hacia el callejón. No sabía la sorpresa que le esperaba ahí, e hizo que soltara la rama de la impresión.

Ahí estaban. Los dos adolescentes desaparecidos se encontraban tirados en el suelo. Adrien estaba sobre Marinette, cubriéndola con su cuerpo y rodeando su torso con sus brazos en un gesto protector. La chica tenía restos de una cuerda en sus muñecas, y Adrien en uno de sus tobillos. Sus ropas estaban sucias y sus labios se veían un poco secos. Los ojos de chico rubio se volvieron hacia Theó con una expresión suplicante.

-Ayuda…- fue la única palabra que alcanzó a pronunciar Adrien antes de desplomarse sobre la chica inconsciente.

Théo sintió un horrible pánico apoderarse de él mientras sacaba su teléfono celular con manos temblorosas mientras que llamaba a les pompiers para informar lo que había encontrado.

x-x-x

Hospital

Más tarde

Marinette sintió una molesta luz a través de sus párpados. Tenía frío en todo su cuerpo, y sentía algo extraño alrededor de sus muñecas y tobillos. Percibió un extraño olor a medicina y a cloro. ¿Qué estaba sucediendo? De pronto sintió algo caliente sobre su cuerpo, como si la hubieran cubierto con una manta caliente.

-No deberían estar todos ustedes aquí…-

-¿Bromea? No me moveré de aquí hasta saber que está bien…-

-Lleva horas así, no creo que vaya a cambiar en mucho tiempo…-

La chica gruñó ante las voces a su alrededor. Gruñó en voz baja mientras que sus párpados comenzaban a temblar levemente. Escuchó un "shhh" y después completo silencio, salvo un pitido rítmico a su lado. Sus párpados temblaron de nuevo y Marinette abrió los ojos.

Blanco, solo veía el blanco del techo. Parpadeó de nuevo y vio que no era completamente blanco. Gris, quizá. Parecía un plafón. Giró su cabeza hacia un lado, para encontrarse con el rostro preocupado de su madre.

-¿Maman?- dijo Marinette entrecerrando los ojos. No podía recordar qué había pasado ni cómo había llegado ahí- ¿qué sucede…?-

Antes de que su madre respondiera, un par de enormes brazos la levantaron de la cama y la estrecharon.

Ma chérie!¡Estábamos tan preocupados por ti!- exclamó Tom Dupain en voz alta- ¿te sientes bien?¿Algo te duele?¿Podemos…?-

La chica abrió los ojos desmesuradamente al sentir a su padre abrazarla y levantarla unos centímetros. No recordaba exactamente lo que había pasado. Tenía un vago recuerdo de que había estado en un sitio oscuro pero no recordaba nada más.

-Tom, la estás asustando…-

-Oh, lo siento, ma chérie- dijo el enorme hombre, volviendo a ponerla en la cama con cuidado. Fue cuando Marinette se dio cuenta de que llevaba puesta una pijama blanca de hospital. Le dolía la cabeza.

-Maman, ¿qué sucedió?-

Sabine se levantó de su asiento y se acercó a ella, para sentarse en el borde de la cama. Extendió su mano hacia ella con cuidado y retiró algunos mechones de cabello de su frente con una sonrisa aliviada.

-¿No lo recuerdas?- dijo Sabine en voz baja, poniendo una mano sobre la de ella- hace ya cinco días un grupo de enmascarados los secuestró, a ti y a Adrien. Y no supimos que fue de ustedes dos hasta anoche, cuando Théo Barbot los encontró en un callejón a las afueras del Bois de Boulogne-

Marinette miró a sus padres confundida por un momento intentando recordar lo que pasó. No estaban solo Tom y Sabine, sino también Alya, Nino y Luka, este último parecía desolado y extrañamente culpable. De pronto abrió los ojos desmesuradamente cuando los recuerdos de lo sucedido los últimos días en el Templo de los Guardianes regresaron a ella de golpe.

FLASHBACK

Templo de los Guardianes

La noche anterior

Marinette y Adrien cambiaron sus ropas por las que llevaban puestas el día que habían sido secuestrados. Mei les dijo que habían tenido que repasarlas en el suelo del patio para que se vieran sucias. Jian llevaba consigo un tazón lleno de lodo, y comenzó a poner un poco en la cara y brazos de ambos.

-Eeeww…- se quejó Adrien mientras que el chico mayor aplicaba la mezcla sobre él.

-Es para hacer su versión más creíble- dijo Jian con paciencia- recuerden que se supone que fueron secuestrados y que ustedes dos escaparon, ¿recuerdas? No se supone que estén bien bañados y limpios-

-Supongo que tienes razón- dijo Adrien mientras que miraba de reojo a Mei, atando las manos de Marinette con una cuerda. Después de haberlo hecho, tomó un cuchillo y rompió la cuerda, aún dejando una parte de la misma alrededor de sus muñecas. Jian hizo lo mismo con los tobillos del chico.

-No olviden la versión que acordamos- dijo Mei con paciencia- es importante que sus historias no se desvíen para que no los descubran. Si les preguntan algo que no acordamos, digan que no saben o que no recuerdan-

-Lo sabemos- dijo Marinette mirando al maestro Yang transformado con el Miraculous del caballo, esperando pacientemente a que Mei y Jian terminaran de "transformar" a los dos adolescentes en víctimas de un secuestro.

-Si quieren, yo puedo destruir algo para que sea más realista lo que…-

-¡No!- dijeron todos los presentes al mismo tiempo. Plagg gruñó y murmuró algo como "aguafiestas", pero no dijo nada más.

Una vez que ambos estuvieron listos, Yang les dio una píldora a cada uno.

-¿Más drogas?- dijo Marinette arrugando la nariz.

-No teman, esta tableta solo los hará dormir por un par de horas- dijo Yang- es imposible de rastrear con exámenes de sangre, y les dará la apariencia de estar desmayados y deshidratados. Solo tendrán esa apariencia, pero estarán bien-

Adrien tomó su tableta y, tras dudar unos segundos, Marinette hizo lo mismo.

-Bien, estamos listos- dijo Adrien.

Jian y Mei abrazaron a los kwamis y a sus respectivos sucesores antes de tomarse de las manos y dar un paso atrás.

-Sabemos que son los portadores perfectos para hacer eso- dijo Mei- venzan a Papillon por nosotros-

Adrien tomó la mano de Marinette y sonrió asintiendo.

-Es una promesa-

-Tikki y Plagg, por favor cuiden de ellos- dijo Jian seriamente mientras que miraba a los kwamis desaparecer bajo las ropas de sus portadores.

-Lo haremos, estos idiotas necesitan toda la ayuda que podamos darles- dijo Plagg.

-Bien, ya que estamos listos- dijo Yang, activando el poder de su Miraculous y creando un portal en la pared delante de ellos- VOYAGE-

Los dos adolescentes se metieron la tableta en la boca y cruzaron el portal. Mientras lo hacían, comenzaron a sentir el cansancio apoderarse de ellos. Tan pronto como llegaron al otro lado, ambos se desplomaron en el suelo. Los labios de Marinette se negaron a moverse, y Adrien apenas alcanzó a pedir ayuda antes de perder la conciencia.

FIN DEL FLASHBACK

Marinette separó sus labios para comenzar con la explicación que había preparado en el templo cuando la puerta de su habitación se abrió de golpe. Sus visitantes dieron un respingo de sorpresa cuando se volvieron a ver lo que había pasado.

Gabriel Agreste entró a la habitación, y estaba lívido de furia. Su rostro enrojecido, sus facciones deformadas y sus puños cerrados.

-Monsieur Agreste…- comenzó a decir Sabine, poniéndose de pie alarmada.

-¡A un lado!- dijo el hombre recién llegado entrando a la habitación, apartando a Nino de un empujón-¡fuera de mi camino! Necesito hablar con mademoiselle Dupain-Cheng inmediatamente-

Marinette notó que, detrás de Gabriel venía caminando Adrien, también vistiendo su pijama blanca de hospital y apoyado en Kagami.

-Père, detente, no hagas…- comenzó a decir débilmente Adrien mientras que Kagami detenía su brazo sobre sus hombros para ayudarlo a mantenerse de pie y que no cayera de bruces.

Luka frunció el entrecejo y se interpuso entre él y la cama de Marinette, pero Gabriel lo hizo a un lado bruscamente, haciéndolo caer al suelo. El hombre caminó hacia la cama ignorando al resto de los presentes y puso sus manos en los hombros de Marinette.

-¿Qué fue lo que pasó con ustedes dos en estos últimos días?- dijo el hombre en voz alta y, al ver que Marinette lo veía desorientada y un poco asustada por su actitud, la sacudió un poco más bruscamente de lo que había pretendido- ¡responde, niña!-

Marinette ni siquiera alcanzó a separar los labios, porque Tom Dupain lo tomó del cuello, separándolo de su hija antes de darle un puñetazo en la cara que lo lanzó contra la pared contraria.

-¡No se atreva a volver a ponerle las manos encima a mi hija!-

Todos miraron boquiabiertos a Gabriel Agreste mientras que se levantaba del suelo y se limpiaba la sangre que chorreaba de su nariz. Ninguno se atrevió a decir nada hasta que escucharon la voz molesta de la doctora que acababa de llegar a ver a sus pacientes.

-Pero… ¿qué está haciendo este niño fuera de la cama?- dijo la mujer señalando a Adrien antes de volverse a Kagami- llévalo de regreso inmediatamente a su habitación y a su cama. Tú, ven acá y ayúdale- añadió señalando a Luka. La mujer parecía de bastante mal humor como para contradecirla, así que entre los dos chicos se llevaron a Adrien de regreso. El chico rubio apenas alcanzó a mirar a Marinette antes de que sus dos amigos se lo llevaran.

Una vez que se fueron, volvió su mirada furibunda hacia los demás. Los gritos de Alya y Nino contra monsieur Agreste, que estaba tirado en el piso con la cara llena de sangre y maldiciendo en voz alto, Tom ladrando improperios amenazadoramente en dirección al padre de Adrien y Sabine tomando la mano de su hija.

-¿Qué rayos sucedió aquí?- demandó la doctora en voz alta, haciendo callar a todos los presentes.

-¡Ese hombre me atacó!- dijo Gabriel Agreste, aún deteniéndose la nariz para detener el sangrado.

-¡Hey! ¡Usted fue el que entró aquí sin avisar, empujó a Luka y comenzó a sacudir a Marinette!- dijo Alya en voz alta, secundada por Nino.

La doctora se volvió hacia Tom, quien asintió molesto.

-Ese hombre estaba sacudiendo a mi hija- dijo el padre de Marinette cruzando los brazos y entrecerrando los ojos, mientras que todos los demás lo apoyaron. De hecho, Nino tuvo que físicamente detener a Alya para que no se lanzara encima de monsieur Agreste.

La mujer miró a su alrededor y entender lo que estaba sucediendo. Oprimió un botón en la puerta y un par de guardias de seguridad llegaron a su lado.

-Por favor saca a este hombre de aquí- dijo la doctora señalando a monsieur Agreste.

-¡Hey!¡No me pueden echar!- gruñó Gabriel mientras que los guardias lo arrastraban fuera de la habitación y del hospital- ¿quién se creen que son? ¡Yo soy Gabriel Agreste! ¡No pueden…!-

-Y yo soy la directora de este hospital- dijo la mujer severamente- así que fuera de aquí-

Aún se podían escuchar los gritos de Gabriel Agreste en el pasillo mientras los guardias lo arrastraban fuera del hospital, pero la doctora se volvió hacia Marinette.

-Bien, me da gusto que ambos hayan despertado ya. Iré a ver a tu compañero- dijo ella antes de salir de ahí después de mirar a los demás con los ojos entrecerrados- no quiero más sorpresas desagradables, o los echaré a todos del hospital-

Todos asintieron seriamente. Cuando la doctora salió, las cuatro personas que quedaban en la habitación se volvieron hacia ella con idénticas expresiones preocupadas, y Marinette supo que le iban a preguntar lo que había pasado durante su ausencia. La chica suspiró largamente. Iba a ser largo de explicar, pero era parte del plan.

x-x-x

Habitación de Adrien

Al mismo tiempo

Adrien estaba furioso y preocupado por su padre en partes desiguales, aproximadamente 3/4 molesto. La parte en la que estaba furioso con él comenzaba desde que había sacudido no solo a él, sino también a Marinette porque sus respuestas no le gustaron.

Minutos antes del incidente, Adrien había despertado en su habitación para encontrarse con la expresión molesta de su padre y de Nathalie, exigiéndole saber quien lo había secuestrado y dónde habían estado los criminales, y se había enfurecido cuando Adrien respondió lo que habían acordado. Obviamente las respuestas no gustaron a monsieur Agreste, y había salido a buscar a Marinette para interrogarla y casi había tirado a Kagami, quien acababa de llegar a visitarlo.

Una vez de regreso en su habitación, Kagami y Luka se habían quedado a acompañarlo en ausencia de su padre, aunque se notaba a leguas que el chico quería regresar a la de Marinette.

-Dinos entonces, ¿qué fue lo que pasó con ustedes dos ese día?- dijo Kagami una vez que Adrien estuvo de regreso en su propia cama- Luka y yo apenas los dejamos unos minutos cuando…-

Adrien sonrió tristemente. Se sentía un poco mal por lo que sus amigos pensaban que había pasado con ellos y por lo mucho que se preocuparon, pero no podía decir nada diferente a lo que había convenido con Marinette.

-¿Qué sucedió?- insistió Kagami interrumpiendo los pensamientos de Adrien- ¿dónde estaban? ¿Quiénes eran los secuestradores?-

-No lo sé- dijo Adrien encogiendo levemente los hombros- cuando despertamos, estábamos atados juntos en una pequeña habitación oscura. No sabíamos dónde estábamos-

-Pero, ¿cómo eran los secuestradores?¿Escuchaste su voz?- dijo Luka pacientemente. Adrien lo miró con curiosidad, se veía mucho más preocupado que Kagami, como si eso no fuera exactamente lo que quería preguntar.

-Sí, pero no hablaron mucho. Nos daban órdenes cortas. Y nos dijeron que no nos lastimarían si hacíamos lo que nos decían- dijo Adrien encogiendo las rodillas. Se suponía que estaba asustado por lo que supuestamente había pasado- pero nunca hablaron entre ellos delante de nosotros-

-Pero, al menos podías decirnos qué parecían- dijo Kagami haciendo una mueca preocupada- ¿o qué les hicieron ahí?-

Adrien volvió a encogerse de hombros.

-No lo sé, nos mantuvieron juntos en un cuarto cerrado- dijo el chico bajando los ojos- nos daban de comer una vez al día, pero nos hacían mirar hacia la pared cada vez que entraban y salían. No pudimos ver a nadie-

-¿Eso es todo?- dijo Kagami mirándolo sospechosamente- ¿no recuerdas nada más?-

-También nos sacaban a una especie de patio a caminar una vez al día- dijo Adrien- pero teníamos los ojos vendados-

-¿No les hicieron daño?- dijo Luka ansiosamente, entrelazando los dedos de sus propias manos para mantenerlas en calma. Sus ojos delataban lo preocupado que estaba por sus dos amigos. Se mordió el labio- ¿no lastimaron a Marinette?-

El chico rubio frunció el entrecejo.

-No lo habría permitido, Luka- dijo Adrien seriamente- y no, no le hicieron daño. Solo estuvimos encerrados. Creímos que estarían pidiendo la recompensa a nuestros padres durante ese tiempo-

-Sí, supimos que se comunicaron con tu padre- dijo Kagami- pero nunca acordaron un día para entregarla. Parecía como si estuvieran jugando con él-

Adrien entrecerró los ojos. Eso no le habían dicho los guardianes.

-¿Cómo fue que escaparon?- preguntó Luka.

-Cuando nos llevaron de comer el último, olvidaron un plato en la habitación donde estábamos- explicó Adrien- Marinette lo quebró contra el suelo y contó mis ataduras con un trozo afilado, usando sus manos. Luego yo corté las de ella y aprovechamos para salir corriendo de ahí-

-¿No los detuvieron?-

-Tuvimos suerte, nos dejaron desatendidos- dijo Adrien- ni siquiera vimos donde estábamos. Vimos en la distancia la tour Montparnasse y corrimos en esa dirección para acercarnos a Paris. Lo último que recuerdo es que estábamos cerca del Bois du Boulogne-

Kagami entrecerró los ojos, meditando sus palabras mientras que Luka miraba hacia la puerta. Adrien sonrió levemente, e iba a decir algo cuando el celular de Kagami comenzó a sonar.

-¿Salut?- dijo la chica nerviosamente- no, mère, estoy en el hospital con Adrien. Sí, parece que está bien. No, mère, quisiera acompañarlo porque aún no… oh. De acuerdo, veré a Tatsu en la entrada del hospital-

Los dos chicos vieron a Kagami cambiar su rostro de una expresión pensativa a una mueca decepcionada antes de que colgara el teléfono. La chica respiró hondo antes de volverse hacia Adrien.

-Lo siento, mère… quiere que me vaya a casa- dijo Kagami apretando las manos con una expresión llena de impotencia.

-No te preocupes, Kagami, estaré bien- dijo Adrien.

-Yo me quedaré con él, y Nino seguramente no tardará en venir también, está en la habitación de Marinette con Alya- dijo Luka seriamente- no te preocupes, no se quedará solo. Ve a casa para que tu madre no te castigue-

Ambos miraron sorprendidos a Luka, pero el chico mayor no dijo nada. Por unos momentos se mantuvieron en silencio hasta que escucharon a la enfermera entrar a la habitación para cambiar el suero del chico.

Adrien finalmente sonrió también y se volvió a Kagami.

-Luka tiene razón- dijo el rubio- no te preocupes, Kagami, nos veremos pronto. Luka, ¿podrías acompañarla a la salida? Yo estaré bien mientras tanto- añadió señalando a la enfermera que estaba preparando el suero.

Kagami finalmente aceptó y salió junto con Luka hacia la salida del hospital. Adrien los miró alejarse con una sonrisa antes de volverse a la enfermera.

-Disculpe, madame- dijo el chico inocentemente- ¿puedo ir a ver a mi… amiga?-

Adrien gruñó en voz baja. Marinette no era su amiga. No era su novia tampoco aún, al menos no oficialmente, pero eso estaba a punto de arreglarse.

-No creo que eso esa una buena idea- dijo la enfermera severamente- ambos necesitan descansar, sobre todo después del incidente con monsieur Agreste. No creas que no me enteré que te escapaste para ir a verla-

-Me escapé porque mi padre iba a importunarla y tenía que detenerlo. Oh, por favor, madame- dijo Adrien con enormes ojos- estoy muy preocupado por ella…-

La enfermera rodó los ojos. Ella ya tenía experiencia con niños utilizando sus encantos para convencerla de permitir algunas cosas, pero supuso que llevar al chico a ver a su novia sería perfectamente inocente.

-Bien- dijo la enfermera en un tono resignado- esperaremos a que regrese tu amigo para llevarte. Traeré una silla de ruedas. Pero será solo unos minutos y regresarás inmediatamente para descansar, ¿escuchaste?-

Adrien asintió seriamente y apoyó la espalda en la almohada detrás de él. Ahora solo queda esperar a que los dejaran salir del hospital para que todo regresara a la normalidad. O al menos eso esperaba.

-Bien jugado, chico- le dijo Plagg en voz baja cuando la enfermera salió por la silla de ruedas.

-Lo sé- dijo Adrien sonriendo levemente- solo espero que no nos descubran-

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Pues esta historia ya está en la recta final. El próximo capítulo será el último y veremos los cabos que nos falta atar. Muchas gracias a todos por seguir leyendo y por sus reviews. Abrazos.

Abby L.