Unos minutos antes, en el campo de batalla.
- ¿De donde demonios han salido estos tipos? - preguntó uno de los soldados confuso mirando al par de soldados rivales salidos de la nada.
- ¡Qué más da! ¡Derribadlos!
La armadura centauro recibió algunos golpes, pero gracias a su mayor tamaño y a su extraña forma, se libró en poco tiempo de sus atacantes.
La otra armadura, sin embargo, parecía en manos de un buen luchador cuerpo a cuerpo.
- ¡Mi brazo! - se quejó alarmado uno de los soldados de Mina al ver su brazo derecho separado del tronco y caído en el campo de batalla.
- ¡Wow, sensei! ¡Eso sí que es dar duro!
- Pero si ha sido un golpe normalito.
Los soldados comenzaron a entrar en pánico.
- ¡Señora! ¡Nos estamos quedando sin magia!
- ¡Oh, no!...
Mina se concentró en su enlace psíquico.
- Maestro... ¡Necesitamos ayuda! - preguntó mentalmente al lagarto.
Seth se mantuvo callado por unos segundos. Aprovechando que básicamente acababa de terminar los preparativos del ritual y tenía tiempo de espera por delante, reflexionaba sobre como habían ido las cosas hasta ahora.
Las Butterfly eran predecibles... hasta cierto punto. Había supuesto que si atacaban a los civiles aparecerían y harían lo que hiciera falta para causar una masacre.
Eso se había cumplido.
La ineptitud de los soldados para causar bajas reales era una posibilidad que había tenido en cuenta, pero por muy ineptos que fueran era necesaria la intervención de sus contrincantes y el uso de magia. Y eso había ocurrido también.
Subestimó el nivel de respuesta de los humanos aunque no fuera importante en el momento actual. Sabía que los terrestres se guardaban ases en la manga.
Que eran más de lo que decían. Y dentro de lo sucedido, su respuesta no fue el peor de los escenarios contemplados. Cayeron el trampa para aturdirlos bajo su hechizo. Pero sabía que jugaba contra el tiempo. Si tardaba demasiado, reaparecerían y probablemente más fuertes que antes..
Claro que ya tenía otro reloj encima. El de la convergencia del ritual. Si la convergencia pasaba antes de ejecutar por completo el ritual... todo habría sido en vano.
Subestimó a las Butterfly también. Estaba totalmente seguro de que había herido a Moon letalmente. Es más... la acción de ira de Star que le permitió hacerse con el Necronomicón le había convencido de ello. Debería estar muerta.
¿Por qué estaba ella aún viva? Era mucho más resistente de lo que había imaginado.
Podía ser Eclipsa en su cuerpo, claro... pero viendo su actitud estaba bastante seguro de que era Moon en persona. Además, juraría haber visto a Eclipsa en la lejanía.
También habían recuperado a ese chico... Marco. Esperaba que Star estuviera distraida o furiosa, en caso de que siguiera poseido o hubiera caído. Pero de alguna manera parecía haber escapado a la influencia de la oscuridad.
Nada de eso era especialmente grave, por supuesto. Él podía encargarse personalmente de todo. Mina sólo era una distracción y una apuesta por simplificar el trabajo mientras él se encargaba de lo importante de verdad.
Pero siempre existe la posibilidad de error. El factor desconocido. El as escondido en la manga de tu contrincante. A pesar de que el hechizo de destrucción no hubiera funcionado cuando Moon la atacó en el cuerpo de Eclipsa, lo cierto es que le cazaron por unos segundos en aquella trampa con aquel libro negro falso.
Y el chico, aún con sus errores, había hecho un digno intento de recuperar a su novia.
Seth dudaba sobre si lo estaba pensando en exceso, temiendo posibles nuevas trampas, aliados más poderosos o algún hechizo o magia desconocida.
Además, había rumores de que habían logrado encontrar a su creador. ¿Y si él le había traicionado? Desde luego podría... aunque debería haberlo sabido ya. Y sin embargo, percibía a su maestro complaciente y espectante en la lejanía. Viéndolo todo como un espectáculo, un concurso que esperaba ganar.
Aún con todo, el ataque de Mina no había sido en vano. El hecho de que los cambiatamaños se hubieran mostrado con su poder significaba que las Butterfly estaban accediendo a la magia. No habían reactivado la dimensión... lo sabría de inmediato, pero de alguna manera estaban activando parte de la magia.
Eso tenía su lado bueno y su lado malo. La parte buena era que había medido bien a las exreinas hasta cierto punto. Estaban dispuestas a todo para evitar las bajas y estaban jugando con fuego. Pero la parte mala es que si no habían encendido la dimensión de la magia es porque intuían su plan, o al menos era algo que evitaban hacer. Tenía sentido teniendo en cuenta que sabían que los soldados solarianos también dependían de magia almacenada y agotarles la magia era el mejor camino para derrotarlos.
Fuera como fuese, el tiempo de Mina estaba a punto de agotarse. Tendrían unos últimos minutos para hacer su último intento, y si no, habrían fracasado.
Entonces tendría que ejecutar su plan B. Lo realizaría personalmente.
Era tan sencillo como ahogar a Star en la magia desactivada. Su propio instinto de supervivencia lo activaría.
La amenaza también había probado ser útil antes, así que era otra posibilidad. La ventaja es que era menos improbable matarlas por accidente. El inconveniente que es más lento... y la velocidad era una ventaja de la que no quería prescindir.
Pero la posibilidad de trampas o aliados ocultos le preocupaba. Estaba en un momento crucial. Era suficiente con retrasarle para hacer que todo esto hubiera sido un esfuerzo inútil y tardaría siglos en tener una nueva oportunidad... suponiendo que Mefisto se la diera y no le reclamara personalmente por su fracaso.
- ¿Maestro? ¡Se nos acaba la magia! - volvió a preguntar Mina
- Sigue a los monstruos... Te llevarán a la fuente de magia que estén usando.
¡BOOOOOOOOOOOOOOOOOM!
Una lejana explosión generó una onda expansiva dorada, y su efecto en su cuerpo fue tan claro que resulto evidente que había pasado.
- ¡Maestro! ¡Maestro! ¡Lo hemos logrado! ¡La magia ha regresado!
Seth rió para sus adentros. Parecía bastante claro que no había sido intencionado. "Lograr" no era precísamente la palabra correcta.
Pero no importaba. La magia estaba aquí. Todos esas preocupaciones que tenía un momento antes acababan de volar literalmente por los aires.
- Lo sé... Puedo sentirlo. - contestó mentalmente a Mina
- ¿Y ahora qué? - preguntó ella
Ahora el camino estaba allanado. Ya sólo necesitaba un poco más de tiempo para que llegara al punto de no retorno. Entonces habría ganado.
Y la magia ofrecía nuevas oportunidades para lograrlo.
- Ya no necesitas contenerte...
Seth usó parte de su magia oscura para nublar un poco más la mente de su esclava, para asegurarse de que no recordase su crímen contra Solaria que había visto en sus recuerdos apenas unos minutos antes.
- ¿Recuerdas el odio que tenías a las Butterfly? Ya no las necesito. ¡Puedes aplastarlas si quieres!
- ¡Oh! ¡SÍ!
- ¡Hey! Star... Staaaaar...
El Britta's se había llenado rápidamente de magia. Star se había dejado caer y arrastrar, como un náufrago llevado por la marea hasta el exterior del establecimiento, boca arriba, aún en estado catatónico.
- ¡Hey! ¡Hey! - repitió Glossarick, con un tono similar que le recordaba a la vez que estuvieron solos en el reino de la magia.
- La he fastidiado... ¿verdad? - preguntó sin mirarle a los ojos.
Pero otra vez, algo más lejos, fue otra voz quien respondió.
- ¡Pues no sería porque no te lo había avisado! - dijo Toffee malhumorado - En fin... Supongo que ahora me toca a mí... Desactivé la magia una vez y puedo volver a hacerlo. Al menos ahora tengo un camino directo a la fuente de la magia... - dijo sumergiéndose en el lago dorado que se había formado alrededor del puesto, dejando detrás de sí un regero de magia desactivada.
Con la posibilidad de que Toffee pudiera arreglarlo, Star pareció salir por fin de su trance, para volcarse en su exmentor
- ¡Me dijiste que tenía que ir a la dimensión de la magia para ponerla en marcha!
- Esa es la forma convencional... sí. - respondió con tranquilidad
- ¡Pues no es lo que ha pasado!
- Ya veo... Parece que había un depósito de magia desactivada ahí abajo, que junto a tu profundización ha activado la magia en él, que ha activado el pasaje, que ha reiniciado la dimensión, como una mecha a un explosivo.
- ¿Y por qué no me avisaste de que eso podía ocurrir?
- Francamente... se necesita un cúmulo de cosas para que funcione... Ha sido... buena suerte, supongo.
- ¿ ¡ BUENA ! ? ¡ Tenemos un apocalipsis encima ! Si Seth posee la magia, ¡creará un portal a una dimensión de demonios destructores y aniquilará el multiverso!
- Eso no suena bien. - respondió Glossarick con un tono mucho más tranquilo del que correspondía a la situación
- ¡No! ¡Nada bien! ¿No se supone que deberías saberlo?
- He estado todo este tiempo con la magia al mínimo, lo cual por cierto ha resultado de lo más relajante... Debería hacerlo una vez por siglo o así... Pero ahora que lo dices... supongo que va siendo hora de que me ponga al día...
Star miró sin comprenderlo al genio, que se apartó un poco, se puso en posición de loto, y los extraños iris cuadrados del genio comenzaron a dar vueltas como locos mientras él parecía concentrado y despedía un aura ardiente de energía azulada.
- OOOOOOOOWWWWWwwwwww... - gimió exageradamente al acabar.
- ¿Qué? ¿Qué pasa?
- Es el futuro... Todos los futuros que he visto llevan a lo mismo.
- ¿El qué? ¿Seth gana?
- No... Bueno sí... pero eso no es lo importante... ¡Tendré que multiplicar el trabajo! Aaaaawwwwww...
- ¡ ¿Cómo que Seth puede ganar? ! - preguntó de nuevo Star aterrorizada
- Eso... aún está en juego. ¡Pero lo mío va a ocurrir en cualquier caso!
Toffee reapareció en el lago de magia.
- ¡La entrada es impracticable! La magia apenas se filtra por grietas. Sale con demasiada presión. ¡No puedo entrar por ahí! - se quejó el lagarto
- ¡Star! ¡ ¿Pero qué has hecho? ! - gritó Hekapoo encendida en llamas
- ¡Oh! ¡Hekapoo! Has vuelto a tu forma.
- ¡Y en el momento más inoportuno!... - se quejó la guardiana - Se sentía tan... ¡Lo has echado todo a perder!
- Creí que odiabas ser humana.
Hekapoo frunció el ceño y masculló mirando a otra parte...
- Bueno... Ser humana también tenía sus ventajas.
- ¿Hekapoo? Estás que ardes... Me gusta. - dijo Oskar apareciendo detrás suyo, haciendo aparecer una sonrisa bobalicona en su cara
- Ejem... Tenemos aquí cosas más importantes de las que preocuparnos que de tus emociones personales. - la cortó Toffee - Tenemos que parar la magia antes de que...
- ¿Pero qué...?
Un gigantesco campo de fuerza empezó a crecer sobre Echo Creek y en pocos segundos se cerró por completo como formado por una gran cúpula brillante y perfecta.
- Se parece a los antiguos campos de fuerza para proteger el maiz que teníamos en Mewni. - comentó Star
- Seth debe estar asegurándose de que no lleguen más refuerzos humanos. - reflexionó Toffee - ¡Vamos! ¡Tienes que llevarme a la dimensión de la magia! ¡AHORA!. Tenemos que parar esto antes de que Seth ponga sus manos en ella.
- Ok... - respondió Star - Marchando...
Star tomó su forma de mariposa e intentó hacer un portal. No funcionó.
- Hekapoo... ¿Estás bloqueando mi portal?
- No... pero puedo percibir cual es el problema. Es ese campo de fuerza. No podrás hacer portales mientras esté activo.
- ¡Maldición!
- ¿Y qué va a pasar ahora con los soldados solarianos? - preguntó Star
En el campo de batalla, la onda de magia de la explosión cruzó impactando en las armaduras y haciéndolas brillar por unos segundos.
- ¿Qué diablos fue eso? - dijo la voz de Ferguson dentro de la armadura de Centauro
Los solarianos vitorearon unos segundos como si acabaran de ganar
El brazo recién perdido por el solariano agotado levitó y se rearmó mágicamente. Un extraño aura parecía salir de las armaduras.
- ¿Porqué parece que a estos tipos les acaba de tocar una vida extra?
- Esto no me gusta nada - dijo la voz de Alfonzo dentro de la misma - ¡Prepárate Ferguson! ¡Tenemos que sincronizarnos para salir por patas!
- ¡CARGAD! - gritó Mina
- Lo que va a pasar es que ahora las armaduras son invencibles. - dijo Toffee
- ¡Oh, no! Tengo que hacer algo.
- Bueno... no es por entrometerme - interrumpió Glossarick - pero... ¿no crees que ayudar a Marco es más urgente?
- ¿Marco?
Star no se había dado cuenta que durante la explosión, Marco y Janna, además de Toffee y ella misma estaban dentro del edificio, moviendo magia de un lado a otro para ayudar a su madre.
- ¡MARCO!
El latino había sido igualmente arrastrado por la magia hacia el exterior, pero estaba boca abajo, con la cabeza hundida en el líquido amarillo, aparantemente inconsciente.
Star le dió la vuelta... Marco estaba con los ojos perdidos, brillantes pero a la vez sin vida, sin respiración
- ¡MARCO! ¡RESPIRA!
La chica recordó el curso de la escuela sobre reanimación. De no ser por la situación, probablemente recordar como Marco se puso colorado cuando hicieron la simulación le habría arrancado una sonrisa. Pero no ahora.
Tras un par de bocanadas de aire, Marco reaccionó aspirando fuertemente.
- AAaaaaa. TOGTOGTOGTOGTOG...
- ¡Marco! ¡Estás vivo!
Marco tosió fuertemente y expulsó bastante líquido amarillo.
Parecía que lo peor había pasado, pero entonces el latino se puso a tener convulsiones... como un tipo de ataque nervioso.
- ¡Marco! ¿Qué te pasa? - dijo mientras lo abrazó con fuerza intentando que no se hiciera daño
El cuerpo del joven empezó a brillar, y unas medias lunas comenzaron a brillar con fuerza en sus mejillas.
- ¡Me... quema...!
- ¿Qué? ¿Qué le pasa? ¡Esto parece magia! ¡Glossarick! ¡Ayúdame!
- Claro...
El genio se puso a flotar alrededor, y examinó diversas partes aparentemente aleatorias del cuerpo del chico. Finalmente se quedó mirando fíjamente las mejillas.
- Sí... Parece claro... Sin duda es un caso de S.H.O.C.K.
- ¡Eso ya lo sé Glossarick! ¡La cuestión es por qué y qué podemos hacer para ayudarle!
- Creo que no me has entendido. No he dicho shock. He dicho S.H.O.C.K.
Star la miró sin entender. Parecía que decía dos palabras iguales.
- Síndrome de Hipermagia Organomutante Cambiaforma Kaótica
- ¿Eh?
- Oye... No me mires así. Fue tu antepasada Rhina quien puso ese horrible nombre a esta transformación. Pero al menos el acrónimo tiene gancho.
- ¿Transformación?
- Oh, sí... Verás... Cuando alguien ingiere magia pura... lo normal es que su cuerpo lo rechace... como le está pasando a tu amiga Janna.
Glossarick señaló a la chica. Star tampoco se había fijado en ella hasta ahora. Estaba sentada, con los ojos idos y vidriosos y la cara muy pálida...
- Me siento mal... PUAAAAAG... - dijo vomitando la magia
- Si la criatura fuera mágica, como tú, a veces la asimila haciendo temporalmente su magia más poderosa aunque con los consabidos efectos de perdida de memoria... Pero algunas raras veces... cuando la criatura en cuestión ha tenido un contacto cercano con la magia, pero nunca ha pasado por la mewbertad... bueno... puede pasar esto.
- ¿Qué? ¿Qué es esto?
- Es como una especie de ... Mewbertad acelerada y dolorosa.
- ¿MEWBERTAD? ¿Ahora Marco se va a poner a perseguir chicas?
- Oh... Nonononono... Este proceso es diferente. Es... bueno... ya lo estás viendo... Convulsiones y potenciales cambios. Cada persona es diferente. De ahí lo de caótica.
- Entonces... ¿Se va a poner bien?
- Bueno... El proceso no siempre acaba bien. - dijo con cierta preocupación
- ¡No me digas eso!
- Es Marco... Estará bien. - dijo esta vez con un tono muy diferente.
- Eso ya me gusta más... ¡Estoy aquí, Marco! ¡Siempre contigo!
Cerca del río, unos minutos antes.
- ¡Tenemos todas las piezas de una nueva armadura!
- Bien... Prepara el depósito ahí... Espero que la carga de la varita dure para otra armadura... ¡Allá va!
Moon usó su vara como en su momento hizo con su varita, para ensamblar las piezas de una nueva armadura rival para contraatacar a Mina. La única diferencia es que esta vez no estaban dirigidas por solarianos, sino por civiles normales, monstruos incluidos, y usaban tanques de magia como fuente de poder, como las armaduras actuales de Mina.
¡BOOOOOOOM!
Una explosión lejana levantó una fuente de magia dorada por un momento, y un frente de ola de magia recorrió el entorno alcanzándoles a los pocos segundos, afortunadamente sin consecuencias aparentes.
- ¿Qué diablos ha sido eso?
- ¡Oh, no! ¡La magia ha vuelto! - dijo Moon la que podía notar recorrer por todo su cuerpo. - Tiene que ser Seth.
- Pero... ¿Eso no es bueno? ¿No podría montar las armaduras más rápido?
- Sí... pero nuestros enemigos ganan ventaja con ella. ¡Tengo que irme! - dijo Moon transformándose en mariposa y alejándose volando
- AAAAaaaaaah
Eclipsa entró gritando, con la varita por delante, creando un escudo de energía.
- ¿Eclipsa? - preguntó Toffee confundido
- Oh. ... ¿No está Seth?
- Aún no.
- ¿Qué ha pasado entonces? - dijo retirando el escudo
- ¡Star! ¿Estás bien? ¿Qué le pasa a Marco? - dijo Moon que llegaba volando casi a la vez
- Lo que ocurre - dijo Toffee fríamente - es que tu hija la ha fastidiado a lo grande. Ha puesto la magia en marcha otra vez.
- ¡Fue un accidente! - se justificó Star
- Un accidente que podrías haber evitado siguiendo mis consejos.
- Bueno... No pasa nada. Llamamos a Meteora, volvemos a la dimensión de la magia y lo apagamos como la última vez. - dijo Eclipsa de forma optimista
- La entrada está obstruida. - dijo Toffee mientras iba apagando la magia alrededor del puesto de Tacos
- Bueno... Star o Moon podrían hacer un portal.
- Tampoco funcionará. - respondió otra vez el lagarto - Parece que Seth ya ha pensado en ello, por eso nos bloquea con ese escudo gigante que acaban de encender.
- ¿Qué le ha pasado a Marco? - preguntó Moon
- Es un S.H.O.C.K. - dijo Glossarick
- ¡Oh! ¿La transformación mágica? ¡Espero que salga bien! - dijo entendiendo el acrónimo a la primera, para sorpresa de Star
- Sí, sí... Irá bien. De hecho... ya ha pasado lo peor. - dijo el genio sin darle importancia
Era cierto... Las convulsiones de Marco iban aminorando cada vez más. Aparentemente, el cambio que hubiera ocurrido en Marco, más allá de sus mejillas, no era visible... por ahora.
- Mmmm... ¿Podríamos apagar la magia desde aquí? - dijo ya más insegura la reina de la oscuridad intentando aportar ideas.
- No... La magia brota con demasiada fuerza. El apagado no se propagará. - replicó el lagarto
- ¿Entonces porqué estás desactivando esa magia? - preguntó Moon suspicaz viendo como Toffee estaba oscureciendo la magia en todo el perímetro.
- ¿Acaso estais ciegas? ¡Toda esta magia a la vista es como un gran faro anunciando a todo el mundo donde está la entrada a la magia! Si desactivo el exterior, en el improbable caso de que Seth y Mina no se hayan enterado de donde está este lugar, si la magia se queda solo dentro del edificio quizás pase desapercibido.
- La explosión se ha visto desde kilómetros a la redonda. Es un esfuerzo inútil.
- Si tienes una idea mejor... Moon...
- ¿No se supone que vendría Seth? Es lo que dijiste... que buscaba ponerla en marcha otra vez.
- ¡Y así debería ser! Quizás... aún no sea la hora... ¿O quizás me he olvidado de algo? ¡Maldita sea! ¿Qué es lo que no estoy teniendo en cuenta? - dijo Toffee con frustración
- Vaya... vaya... vaya... ¿El gran Toffee no sabe la respuesta? - dijo Glossarick flotando hasta ponerse a su lado
- ¿Se puede saber que problema tienes tú conmigo ahora?
- ¿Yoooooo? Ninguno en absoluto. Solo recalco que no tienes la respuesta. Creo que es importante señalarlo para que los testigos lo recuerden.
- ¿Y?
- ¿Cómo que "y"? Te has pasado la vida mirando a todo el mundo por encima del hombro, como si tuvieras todas las respuestas. "Miradme... ¡Yo sé como acabará todo!"... Pfffff... - dijo con tono de pitorreo para provocar al lagarto
- ¿Disculpa? ¡Mira quien habla! ¡Eres tú el que siempre va por ahí como si lo supieras todo!
- Pero es que yo SÍ lo se.
Toffee bufó
- Déjame en paz. No estoy de humor para discutir contigo ahora.
- ¿Y si no, qué? ¿Me romperás un brazo?
La acusación de Glossarick no era en vano. Ambos sabían que se había referido a su episodio en el pasado, en la etapa más rebelde de Toffee, durante su juventud tras romper con Eclipsa.
- Quizás debería.
- Toffee... ¿Es que no tienes suficiente con discutir con Globgor? - le reprendió Eclipsa
- Es él quien me está provocando.
- No, no, no... No pasa nada, Eclipsa. - dijo Glossarick con tono jovial - Supongo que necesita sacar un poco de ese rencor suyo a flote... Si romper cosas le hace sentir mejor, por mí, que no quede.
Glossarick se quitó su brazo derecho como si fuera de quita y pon, con su brazo izquierdo, e hizo aparecer otro nuevo y se lo ofreció a Toffee.
Toffee se quedó atónito.
- ¿Pero qué?
- Sí... Mis brazos son pequeños... Quizás prefieras algo más grande...
Glossarick comenzó a sacarse un brazo izquierdo, luego un derecho, otro izquierdo consecutivamente mientras sacaba brazos nuevos, formando una tira larga de brazos sueltos sujetos el uno al otro.
- ¡Buen truco, Glossarick! - comentó Janna - Eso sólo se lo he visto hacer a Bob Esponja.
- Pero... ¿Cómo demonios...?
- Ah... ¿No lo sabías? Vaya, vaya... el gran Toffee aprendiendo algo nuevo. ¿Acaso no sabías que yo soy un ser multidimensional y mi cuerpo es sólo una proyección de mi verdadero ser de más dimensiones? Puedo deshacerme de mi cuerpo como vosotros lo haceis de la ropa. Mira...
De repente, Glossarick cayó a plomo al suelo como muerto. Un nuevo Glossarick apareció de nuevo y sacando una lata de gasolina de la nada, lo lanzó al cuerpo tirado en el suelo y le prendió fuego.
- ¿Ves? Usar y tirar...Así que adelante... ¡Golpéame! Si eso te hace sentir mejor...
- No te haría daño, ¿verdad?
- No si no quiero... Y no quiero.
- ¿Sabes que tú eres la principal razón por la que llegué a odiar la magia tanto?
- No eres el único. - dijo Hekapoo paseando por detrás de ellos
- Lo sé. - dijo sonriente el genio azul sabiendo que esa expresión lograría molestarle.
- Siempre me pregunté por qué me tenías manía...
- No te tengo manía...
- Ya, ya, ya... Me conozco tu discurso, Glossarick. Pero lo que quizás TÚ no sabes es que AHORA se por qué me odias.
- Adelante... sorpréndeme.
- ¿El premio al mejor maestro de magia del multiverso?
La cara de Glossarick cambió... Por unos segundos la boca de Glossarick mostró una cara profundamente triste y molesta. Pero luego volvió a su jovialidad habitual.
- ¡Aaaaahh! Nuestras chicas fuera de tiempo... ¿Te han dicho ya que son de otro hilo temporal?
- ¿Y qué más da eso? Tú puedes ver los hilos del tiempo, estoy seguro. Y saber que me consideren mejor maestro de magia que tú, aunque sea en otro lugar del espacio tiempo, es suficiente para tu neutralidad se vaya por el retrete. - dijo mientras gesticuló con su dedo índice una espiral cayendo.
La cara de Glossarick volvió a la tristeza y molestia, si acaso más profunda que antes.
- Ahora dime que no es verdad y que no te importa eso. - dijo mientras cruzó los brazos y arqueó su ceja con chulería.
Glossarick se tapó los oídos, sus ojos se salieron fuera de su órbita y comenzó a gritar como un poseso alejándose en dirección opuesta al lagarto.
- LALALALALALALALALAALAAAAA...
- ¡Ya era hora! ¡He tardado siglos pero por fín tengo algo con lo que atacarle! - dijo Toffee triunfalmente
- Deberías sentirte orgulloso. Creo que eres el primero. - comentó Hekapoo apática
- Umm... Deberíamos regresar, ¿no creeis? - preguntó Eclipsa a los demás - El regreso de la magia debe haber afectado a Mina y sus soldados también.
- Sí. Lo ha hecho. Una verdadera putada. - dijo la voz de Meteora
- ¿Meteora?
Los presentes se pusieron a mirar para todos lados sin verla. Apareció por sorpresa en medio de todos con varios moratones y arañazos
- Hechizo de invisivibilidad... ¿recuerdas?
- ¡Cariño! ¿Estás bien? ¡Pareces... magullada!
- No te preocupes, mamá. La pelea no ha ido mal teniendo en cuenta la diferencia de número. Papá y yo les hemos dado unos cuantos golpes.
- ¡Globgor! ¿Donde está tu padre? ¿Está bien?
- Que te lo diga él mismo. - dijo sacándolo de su bolsillo en su tamaño enano. Su padre tenía un ojo totalmente morado algunas heridas sangrantes y bastantes más moratones.
Creció y retornó su tamaño.
- ¡Globgor! ¡Estás horrible! - dijo sacando un pañuelo y comenzando a quitarle la sangre de las heridas
- Vaaaa... No es para tanto. - dijo el monstruo quitándole importancia
- Deberíais haber ido al río. Podríais haber vestido vuestras propias armaduras. - comentó Janna - Tienen pinta de proteger bien.
Globgor y Meteora se miraron mutuamente.
- La verdad es que no se me ocurrió.
- ¡YA ESTAMOS AQUÍ! ¡POR FIN! - dijo una chiquilla con cuernos que vestía un traje como de mozo de hotel. Había aparecido de repente con Mariposa al lado.
Mariposa, sin embargo, tenía mala cara y vomitó.
- ¡Tú! - gritó Star
- ¡Tú! - respondió la pequeña.
Star y la chiquilla se reconocieron mutuamente.
- ¿Ya os conoceis? - preguntó Moon
- Le llevó un ransomgram a Marco.
- ¡Yo sólo soy una humilde mensajera! ¡No tengo la culpa del contenido de los mensajes!
- Lo que sea... ¿Qué haces aquí?
- No lo sé. Ella me pidió ayuda - dijo señalando a Mariposa - y dijo que mi vida dependía de ello.
- Ella... es... la chica más rápida de por aquí. - comentó Mariposa recobrando la compostura
- ¿Ella? Pero si ni siquiera esquivó mi puñetazo arcoiris.
- Solo corro rápido cuando uso mis poderes... y una vez los agoto necesito descansar para recuperarlos.
- Marco... ¿Por qué estás en el suelo? - preguntó Mariposa
- Es una larga historia... Te has perdido unas cuantas cosas. La magia ha vuelto, tenemos ayuda de otros reinos, Marco está en un raro shock mágico..., a Meteora y a Globgor les han dado una paliza... Toffee ha logrado herir de verdad a Glossarick...
- ¿De verdad? ¿Glossarick herido? - dijo Mariposa señalando lo último
- ¿Lo que más te preocupa es eso? ¿En serio? - dijo Marco que ya se estaba sintiendo mucho mejor.
- Bueno, Marco... por mi experiencia eso es lo más raro que he oído nunca.
- Es solo una herida emocional. - explicó Star
- Mmm... sigue siendo raro.
- Ok... El caso es que la magia ha vuelto y...
- ¡TÚ!.. has hecho regresar la magia - puntualizó Toffee
- Ya, ya... Accidente y tal. Como decía... creo que eso hace a los solarianos invencibles... ¿Alguna idea sobre qué hacemos ahora? - preguntó Star
- El plan básicamente no debería cambiar - dijo Toffee -. La clave sigue siendo Seth... y vendrá... si no, todo esto no tendría ningún sentido.
- ¿Y qué hacemos con Mina? - preguntó Eclipsa
- Nada... Que destruya lo que quiera. Cuando paremos a Seth, ella también parará.
- Creo que no lo has pensado bien, Toffee - dijo Moon - No sólo es que podrían acabar con numerosas vidas inocentes. Además, si Seth viene aquí ella será un gran estorbo y distracción.
Toffee meditó un momento.
- Quizás tienes razón. Podemos dividirnos en dos equipos. Uno que distraiga a Mina y la aleje de aquí y el resto nos quedamos guardando el pozo hasta que Seth llegue.
- Es un plan. - dijo Star
- ¿Y por qué no simplemente les quitamos los poderes a los soldados? - preguntó Mariosa
- Ya lo intenté la última vez. - respondió Moon - Mina solo respondería ante Solaria... y eso era antes de lo de Seth.
- Pues hagamos eso... Traigamos a Solaria. A fin de cuentas, eso es lo que hicieron en nuestro hilo de tiempo, ¿verdad Meteora?
- La verdad es que tengo esos recuerdos un tanto borrosos. - dijo la medio monstruo
- Además, ni siquiera teneis que viajar por el tiempo con el padre tiempo o por el río del tiempo. Podemos usar nuestra máquina. Ahora que hay magia, debería funcionar.
- Es otro plan. - volvió a decir Star
- ¡Me gusta! - dijo Eclipsa - Si vais a traer a mi madre... ¡voy con vosotras!
- ¿Conocer a mi abuela? ¡Eso no me lo pierdo! - dijo Meteora entusiasmada
- Pero aquí te necesitan...
- No voy a dejarte conducir sola... ni loca.
- ¿Ver a mi suegra la Matamonstruos? -dijo Globgor - ¡Creo que tengo una magnífica excusa peleando con los solarianos!
- ¡Pero cariño! Estás herido.
- Parece peor de lo que es... ¡Y puedo hacer lo que dijo Janna! Me vestiré una de esas armaduras. Moon puede reforzarla, ¿verdad?
Moon asintió.
- Está bien... Mariposa, Meteora y yo iremos por mi madre - dijo Eclipsa - Moon... tú lleva a mi esposo a vestir la mejor armadura que encuentres e intentad entretener a Mina mientras regresamos. Y Star... cuida de Marco.
- Yo... casi estoy bien. - dijo el latino
- Sssssshhhhshshsshhsh - susurró Star - Tú te quedas descansando ...
- ¿Y nadie va a estar preparado para Seth? - preguntó Toffee
- Quedas tú.
- Uggg.
- Star te echará una mano si llega antes de que volvamos.
- No estaré lejos. Lanzad una señal si llega antes de que acabemos con Mina - dijo Moon
- Buena suerte a todos. - dijo Eclipsa despidiendose
Y el grupo se separó.
Moon volaba en su forma de mariposa con Globgor en su tamaño más reducido en su hombro.
- ¿Estás bien? - preguntó Moon
- Sí, sí... Sólo son moratones. Ningún órgano herido... espero... - dijo el monstruo con la voz aguda de su pequeña forma
- Me alegro... Aunque yo más me refería si no estás... incómodo.
- Claro que no... ¿Por qué iba a estarlo? ¡Esta vista es espléndida! - dijo mientras volaba en el hombro de Moon
- Quiero decir... incómodo... conmigo.
- ¿Eh?
- Sí... Bueno... Ya sabes... Lo que hice... - dijo mientras mostraba su aflición en sus ojos.
- ¿Lo de los solarianos?
- Sí... Eso...
- Es pasado.
- Lo se, pero... lo cierto es que nunca te he visto molesto y... no sé si en realidad fingías o no te enterastes de todo o...
- Moon... Sé todo lo que hiciste. ¡Lo contaste a todo el mundo! Hiciste una obra.
- No lo entiendo... ¿Cómo has podido perdonarme así como así? ¡Ni siquiera me has hecho un reproche! Star se puso echa una furia... ¡Y tenía todos los motivos del mundo!
- Moon... Supongo que has oído historias sobre mí...
- Algunas.
- Sobre lo que hice a los SpiderBite y todo eso...
- Supongo que son exageraciones y falsedades... como todo, ¿verdad? - dijo la exreina
- No. Lamentablemente no.
- Quieres decir que...
Globgor suspiró con profunda tristeza
- Cuando me encontré a Eclipsa cristalizada y Meteora desaparecida, pensé que había sido raptada por Shastacan, y fuí a confrontarlo personalmente. Él... me mintió. Me dijo que la había mandado sacrificar. Yo... en aquel momento me volví loco. Aún con toda la influencia de mi familia, siempre intenté ser pacifista, ¿sabes? Nunca me gustó el conflicto. Pero en aquel momento, odió tanto a ese tipo... Creo que es la única vez que he engullido a un humano en lugar de comérmelo... quería que se quemara dentro de mí.
Moon reflejó una mirada de terror por un momento.
- Eeeeeh... Supongo que ese detalle era innecesario. El caso es que estaba tan fuera de mí que lo destruí todo... hasta que me dí cuenta de un niño... un niño inocente buscando a sus padres entre todo el pueblo que había destruido... Me sentí fatál.
Y cuando me fuí al templo, todos los monstruos me vitoreaban. Hasta se empeñaron en hacerme una odiosa canción. Yo... me dí cuenta de lo horrible que había sido lo que había hecho. No creo que pueda perdonarme nunca.
- No sé... Es... comprensible. Si Star hubiera muerto... creo que hubiera reaccionado parecido. ¿Te he contado que estuve a punto de matar a Toffee por eso?
Globgor afirmó
- Lo de Shastacan es excusable. Pero lo que le hice a toda esa gente... es mucho más grave que lo que tú hiciste, Moon. Cuando la Alta Comisión vino a por mí... reconozco que no me defendí tanto como podría haber hecho. En el fondo, creo que era un castigo merecido. Por eso, Moon, no tengo ningún problema en entenderte. Es mucho más fácil perdonar a los demás que a uno mismo.
Moon reflexionó sobre las palabras de Globgor y entonces entendió mucho mejor cómo el día de la coronación de Eclipsa, estuvo tan dispuesto a sacrificarse y volver a ser encerrado sin dudarlo un segundo. Él aún se sentía culpable por lo que hizo. Quizás por eso era ahora una mejor persona. Una que no quería volver a repetir un error tan grande.
Moon también quería lo mismo.
- Creo que te entiendo. - dijo solemne la exreina
- ¡Allí están las armaduras!
- Así que esta es la famosa nave temporal de la que hablabais... - dijo Eclipsa - Extraña forma. Se siente como si estuviera entrando en una carroza con forma de huevo gigante, pero sin ruedas. Se parecen a unas submarinas de los Waterfolk.
- ¿Y bien? ¿Qué te parece? - preguntó su hija mostrando el interior.
- Eeeehhh... Bueno... Muchos...
- ¿Restos de comida? ¿Elvoltorios gastados? ¡Meteora! ¡Quedamos en que limpiarías tú la siguiente vez! - gritó Mariposa
- Lo tengo en tareas pendientes.
- UuUUuuuggg... ¡Como siempre! Lo que haces es esperar a que me harte para que yo lo limpie.
Meteora le guiñó un ojo.
- ¡Eres incorregible!
- Y estoy muy orgullosa de ello.
Eclipsa no pudo evitar sonreir por la dinámica de las chicas. En efecto, eran como hermanas. Era un alivio para ella saber que aunque fuera hija única como ella misma lo fue, podría disfrutar de una experiencia tan familiar.
- Limpia un poco ahora, al menos. - dijo Mariposa mientras encendió la máquina
Mariposa cerró y encendió la máquina. Por los cristales, el exterior comenzó a verse como aumentado, como si se estuvieran haciendo pequeños mientras una capa de luces de colores iban ocultando lo que ocurría fuera hasta que sólo quedaron colores.
- Ok... Estamos en el metatiempo.
- ¿Eso que significa? - preguntó Eclipsa
- Que ahora estamos fuera del tiempo exterior. - explicó la chica Diaz - Es decir... podemos estar aquí dentro todo el tiempo que queramos que si regresamos no habrá transcurrido ni un segundo. Ya no hay prisa. Ahora tenemos que decidir en qué momento nos vamos a encontrar a Solaria... Y nadie puede saber eso mejor que tú, Eclipsa.
- Ok... Algún... ¿momento en especial?
- Lo ideal es que sepas la fecha y hora exacta, el lugar exacto, a ser posible que Solaria esté sola por algunos minutos, lo justo para que la raptemos y luego le explicaremos lo que pasa. Tenemos tiempo para concretar los detalles.
- Genial... Así yo me tomo un descanso. - dijo Meteora cogiendo una caja de cereales "Conde Toffee"
- NO. ¡Tú limpias! - dijo quitándole la caja y poniendo una papelera en sus manos.
Unos minutos despues, en el metatiempo, Mariposa seguía haciendo cálculos y escribiendo en una de sus tablets ideas para su futuro plan mientras Eclipsa reflexionaba sobre qué momento escoger.
Meteora cogía de vez en cuando alguno de los restos del suelo y lo dejaba caer en la papelera, con gran lentitud.
- A ese ritmo no vas a acabar nunca. - le reprochó Mariposa
- Cuando se trata de limpiar, siempre puede esperar.
- Sabes que odio los dichos de Santa Olga.
Mariposa sonrió pícaramente.
- Es lo peor que te ha pasado. - replicó su compañera.
- ¡Hey! ¡No critiques Santa Olga! ¡Allí viví los mejores momentos de mi vida!... De mi segunda vida...quiero decir.
- Allí te convertiste en la maleducada, malhablada, pasota, sucia y problemática que eres ahora.
- Ya era problemática y sucia antes.
- Santa Olga es todo lo contrario a lo que un colegio de estudiantes debe ser.
- ¡Y por eso es genial! ¡Larga vida a la directora "Brazos"! No como esa odiosa Miss Heinous...
- ¡Eras tú!
- No me lo recuerdes... ¡Pienso ser todo lo contrario a lo que fuí aquella vez!
- ¡Menos protestar y más limpiar!
- Sí... directora. - dijo agregando la coletilla para fastidiar a su compañera.
- Perdona la escena. - le dijo Mariposa a Eclipsa
- No, no... Tranquila... La verdad es que, se ve que teneis confianza entre vosotras.
- Demasiada... Bueno. ¿Alguna idea, Eclipsa?
Ella suspiró y se mostró triste.
- No pasa nada. Tenemos tiempo.
- No... no es eso. Tengo el sitio perfecto.
- ¿Cual es el problema entonces?
- Nada... Malos recuerdos, supongo. Es... su última noche.
Eclipsa comenzó a narrar a las jóvenes como Solaria tomaba prestada la varita cuando había batallas. A pesar de que ella ya había sobrepasado los catorce años, Solaria tomaba prestada la varita a menudo para garantizar su protección en los conflictivos momentos de aquella época.
Eclipsa aprovechaba aquellos ratos donde supuestamente no tenía las responsabilidades de la magia (aunque en teoría estaba estudiando), para escabullirse y ver el mundo (en especial el mundo de los monstruos). Era la época cuando ya había roto con Toffee, su relación con el lagarto estaba en uno de sus peores puntos y ella se veía cuando podía con Globgor. Les quedaría aún muchos años de relación por delante, más allá de la muerte de Solaria, pues ellos se siguieron viendo incluso cuando en teoría ella tenía que formalizar su compromiso con los Spiderbite.
Eclipsa recordaba como, de forma inesperada, Solaria entró en su habitación a hurtadillas. Eclipsa finjió estar dormida, pues tenía la intención de citarse con Globgor.
No era raro que Solaria hiciera eso cuando había una batalla, para tomar la varita para sí para enfrentarse a los monstruos, y como toda madre amorosa prefería no despertar el (supuesto) plácido sueño de su hija.
Pero esta vez fue diferente, porque Solaria en lugar de tomar la varita, la estaba devolviendo. ¿Por qué? Para eso no necesitaba hacerlo a escondidas. Podía esperar al día siguiente.
¿Por qué iba a devolver precipitadamente la varita?
En aquel momento, la joven Eclipsa tuvo un mal presentimiento, como si su madre supiera que le podía pasar algo malo y le devolviera la varita antes de que ocurriera.
- Por eso se exáctamente donde estará. Jamás podría olvidar ese día.
- Lo.. siento. - dijo Mariposa
Meteora cogió las manos de su madre y la miró cariñosamente.
- Es pasado. La cuestión es que como me dejó la varita a hurtadillas, estoy segura de que estará ahí, y casi seguro que no hay nadie más.
- Es perfecto. ¡Voy a programar la ruta!
Solaria miraba con preocupación su espada.
Esta reunión secreta era precipitada y extraña. Había algo en ella que le ponía los pelos de punta. Como si algo malo fuera a ocurrir.
¿Y donde estaban los soldados de la guardia? ¿Por qué se retrasaba la comitiva del viaje? ¿Era todo una represalia de los SpiderBite por no querer aceptar sus presiones para forzar el compromiso de Eclipsa?
¿Serían capaces de llegar a algún tipo de acuerdo con los monstruos a sus espaldas? Ciertamente su adoración por las arañas siempre le pareció sospechosa.
Era el peor momento para prescindir de su preciada arma... pero la verdad es que ya no le pertenecía.
Eclipsa tenía que prepararse, para cuando llegase el momento. Por tradición, la varita era de su hija, no suya. Ya hasta se la había entregado oficialmente en la ceremonia de rigor.
Suspiró. Sabía que Eclipsa no compartía sus pensamientos... pero aún era una chica joven. Lo cierto es que si ella caía en una de estas batallas, Eclipsa cambiaría, como ella cambió con la muerte de su madre. O eso creía.
De hecho... había arriesgado la varita demasiadas veces. En el turno de su hija.
Miró su espada... Sabía lo poco que le gustaba a Eclipsa verla de esa forma, así que se concentró y la replegó a únicamente su empuñadora. Eso le gustaría más.
De camino a la habitación de Eclipsa, escuchó unos pasos a la carrera. Apenas pudo ver quien era, porque chocó contra ella.
Tras ese impacto, algo muy raro sucedió, pues no cayó símplemente al suelo, sino que pareció caer por un precipicio.
¡No tenía sentido! Estaba en uno de los pasillos del castillo.
¿O no? Todo daba cuentas hasta que con un duro golpe aterrizó en el suelo.
- ¿Quien eres, maldito?
Solaria miro confusa su alrededor.
Ver el exterior la hizo comprender. Habían caído por un portal en el suelo y la habían traído a otra dimensión. ¿Por qué?
- ¿La NeverZone? ¿Hekapoo?
- No... No precisamente.
Era una mujer... O más bien un monstruo hembra. Tenía un aspecto bastante humanoide para los estándares monstruosos, pero sus garras, sus colmillos, sus orejas puntiagudas y sus ojos rojos con pupilas alargadas la delataban.
- ¿Cómo te atreves a atacarme? ¿Quien eres tú?
Solaria se lanzó a darle un puñetazo. La chica lo bloqueó con facilidad. Estaba entrenada.
Solaria cogió la empujadura de su espada, pero la chica contraatacó con una rápida patada a su mano, haciéndola volar.
La reina intentó contraatacar con otra patada. Pero su contrincante no sólo la bloqueó, sino que además logró hacerle otra patada de contraataque en rasante, contra su otra pierna, haciéndola caer.
- ¡Ouch! - se quejó
- ¿Siempre lanzas tus golpes antes de esperar las respuestas a tus preguntas? - dijo la mujer monstruo
- Me da igual quien seas.
- ¿Estás segura?
La monstruo, para asombro de solaria, creó una pequeña bola de luz en su mano derecha.
- ¿Cómo es posible que tengas poderes? - dijo Solaria sorprendida e incluso aterrorizada
- Mírame bien - dijo la chica con tranquilidad, alejando la bola para que tuviera el ángulo adecuado para que iluminase sus facciones a la perfección.
- ¡Tienes marcas en las mejillas! ¡Cómo! ¿ ¡ Cómo es eso posible ! ?
- Porque es mi hija. - dijo una voz conocida a su espalda
- ¿Eclipsa?
Habían pasado ya dos días.
Solaria estaba arrodillada, al lado de la fogata, azuzando los troncos con un palo, con la mirada perdida en el fuego.
- ¿Una snoocker? - preguntó Eclipsa
Se volteó con cansancio y con una sonrisa melancólica, se lo agradeció
- Gracias.
- Se que es mucho para asimilar. ¿Tienes más preguntas?
- No. - dijo secamente
- Entonces... ¿estás de acuerdo en lo que tenemos que hacer?
Solaria mostró una gran tristeza y comenzó a abrazarse a sí misma.
- ¿Tienes frío? - dijo Eclipsa dispuesta a avivar el fuego con la varita, que nuevamente había retomado a su forma de paraguas en las manos de la reina de la oscuridad
- No - la detuvo su madre, empujando ligeramente la varita hacia el suelo. - La temperatura está bien.
- ¿Cual es el problema?
Solaria suspiró
- Todo esto ha sido por mi culpa, ¿verdad?
- ¿Que tenéis las Butterfly que todas os preguntáis lo mismo? - dijo la joven Díaz sentándose al fuego junto a ambas
- Todas no. - dijo Meteora sentándose al otro lado de Solaria mientras se daba golpes en el pecho de orgullo
- ¿Miss Heinous? - comentó su hermana de aventuras
- ¡No es necesario mencionar eso en este momento!
- ¿Quien es esa Miss Heinous? - preguntó Solaria
- Una larga, larguíiiiisima historia. No merece la pena ... - dijo Meteora sudando de preocupación
- Mientras Eclipsa estaba cristalizada, Meteora estuvo en un orfanato donde se convirtió en una aborrecible directora llamada Miss Heinous sin saber nada de su pasado. Y cuando lo averiguó, estalló en rabia y usando los poderes de su padre casi destruyó el reino hasta que Eclipsa la detuvo y la convirtió en un bebé, donde ha vivido una segunda vida mucho más apacible.
- ¡MARIPOSA!
- ¿Ves como no era una historia tan larga?
- ¿Que hiciste qué...? - dijo Solaria incrédula
- ¡Que conste que para mí, Miss Heinous es un pasado con el que no me identifico PARA NADA! ¡ODIO A MISS HEINOUS! ¡NO QUIERO VOLVER A SABER NADA MÁS DE ELLA! Es una vida pasada... y ¡que le j#$&n al pasado!
- ¡Meteora!
- No diría tacos si no me hubieras fastidiado.
Para sorpresa de Solaria, su nieta mediomonstruo lograba sacarle sonrisas de vez en cuando. Era muy extraño para ella verse reflejada en su nieta. Una mezcla entre algo maravilloso y algo abominable.
¿Algo abominable? Así lo había sentido un par de días antes, cuando ellas la raptaron. La obligaron a tomar ese horrible pudding que, por lo que le explicaron, tenía poderes mágicos que ayudaban a aclarar la mente.
¿Quien iba a pensar que era el motivo por el que Glossarick estaba todo el día tomándolo?
Había aprendido más en este par de días que en muchos años de su vida.
Y las consecuencias de esas revelaciones le habían mostrado hasta que punto había sido horrible con los monstruos.
En algún momento de su pasado, experimentando con esos hechizos para crear a sus guerreros, en el tiempo de mayor debilidad de su reino, ella había estado poco a poco contaminándose de ese mismo hechizo que azuzaba el odio interior de sus sujetos para lograr esa fuente de enorme poder en los soldados.
Uno odio irracional que también la había consumido a ella.
También eso le ayudó a entender su propia ceguera con su hija. La amaba tanto que, sabiendo en su subconsciente el amor de su hija por los monstruos, había creado una imagen falsa de ella para lograr no odiarla como a todos los demás que hubieran tenido ese comportamiento
Ahora que ese odio estaba mitigado por aquel mágico pudding, podía verla como era. Sería perfecto si no fuera porque todas las barbaridades que había creado y realizado se mostraban ahora con un peso que no podía ignorar.
Se sentía horrible por dentro. Quería llorar como una niña. Era probablemente demasiado vieja y había pasado por demasiadas experiencias para reflejarlo en el exterior, donde sólo se reflejaba esa melancolía. Pero dentro de su corazón, quería regresar a su cama y desahogarse como hacía décadas que no hacía.
Y sin embargo, igual que había sido todo en su vida, era hora de luchar. Luchar una vez más.
- Está bien... Hagámoslo.
- ¡Genial! Si hay alguien capaz de parar a Mina, esa eres tú, mamá.
- No es necesario que me mimes tanto. - se quejó Marco mientras Star ponía su cara en medio de sus pechos.
- Shshshshshsh... No te quejes. Se que te gusta.
- Y me gusta... demasiado. ¡Este no es el lugar apropiado! - se quejó con la cara enrojecida - ¡Toffee está mirando!
- No me interesa lo más mínimo. - dijo el lagarto desde la distancia mirando hacia otro lado, aunque de vez en cuando les miraba de reojo con cierto gesto de disgusto.
- Tenías razón, hermano. - dijo Dennis apareciendo por la puerta, con Ludo en brazos muy magullado montado en una araña gigante, acompañado de Penélope.
- ¡Ludo! ¿Qué ha pasado?
- ¿Eh? - dijo con cara de estar medio ido
- Lo que pasó - dijo su hermano - es que...
Y comenzó su explicación.
Un par de minutos antes Ludo estaba volando como todo este tiempo, ganándose un rencor creciente de los solarianos. Normalmente los esquivaba con facilidad, pero cuando lograban una mejor organización y escapar era imposible, usaba su varita y su "Levitato".
Ludo con su risa maniaca, sus fieles compañeras, araña y águila, pasaba entre las armaduras provocando a los soldados que, despistados, se despreocupaban de los potenciales inocentes que hubiera cerca. Por suerte cada vez eran los menos, pero los soldados con su enorme tamaño se movian mucho, causando crecientes destrozos en la ciudad y encontrando siempre a algún nuevo y despistado vecino que pensaba que era mejor permanecer escondido en su vivienda.
Casi siempre pasaba demasiado rápido para que los soldados pudieran hacerle nada, pero de vez en cuando percibía un gran golpe, usaba su varita para detener las manos de sus atacantes.
- "Levitato", "Levitato", "Levitato" - repetía sin cesar.
De vez en cuando reía con fuerza cuando su araña lanzaba una de sus telas contra el casco de algún soldado cegándolo, creando confusión entre ellos. Hasta que una de las telas dió a la propia Mina.
- ¡MALDITO PAJARRACO! ¡ME LAS PAGARAS!
- JAJAJAJAJAJA...
Mina se lanzó contra Ludo y usó ambas manos para aplastarlo como uno intenta aplastar una mosca al vuelo.
- ¡Levitato! - dijo creando un muro mágico que contuvo las manos una vez.
- JAJAAJAJAja... ¿ja?
Ludo observó como la luz de su varita se esfumaba
- ¿Levitato?
Las manos de Mina se juntaron una vez más, esta vez sin oposición.
- Y mi gente - explicó Penélope - se puso como loca cuando vió lo que había hecho Mina con su compañera. La están atendiendo.
- ¿Así que ahora atacais vosotros otra vez? - preguntó Star a la Spiderbite.
- Lo hicimos, pero no duró mucho. Parece que ahora tiene más poderes mágicos. Se prendió en llamas azules o algo así, parece que las pequeñas no pudieron atacarla como antes desde dentro.
- Dennis... Dame el bote.
- Mmmm... ¿No sería mejor que descansases?
- ¡El bote! - repitió más malhumorado.
- Déjame... Ya te doy yo... sólo un dedo.
Dennis sacó un frasco, mojó un dedo en él, y lo puso en la boca de su hermano.
Ludo saltó de sus brazos al suelo gritando como un loco.
- ¡AAAAAAAAAAAAaaaahhh!
- ¿El "resucitakappas"? - preguntó Star a su hermano
Dennis afirmó con la cabeza con cara de preocupación.
- ¡Ok! ¡Ya estoy bien! Star... ¿podrías recargarme la varita?
- ¿Estás seguro que estás bien, hermano? Estás sudando un montón... tus ojos están rojos... ¡y tu mano tiembla más que la del abuelo!
- He estado peor... y lo sabes. ¡Nos necesitan!
- Ya... pero...
- Dennis. Tú siempre me has visto como tu héroe, pero la verdad es que siempre he sido un villano. ¡Es hora de compensar lo que he hecho!
- Pero...
- ¡Pero, nada! Star me ha hecho más daño en sus peleas que esa Mina. ¡Necesito la varita!
- Claro... ¿Podrías cuidar a Marco un segundo? - dijo alejándose para cargar la varita con parte de la magia desactivada dejada por Toffee.
- ¿Y a tí que te pasa? - preguntó
- He pasado por un proceso mágico o algo así. - dijo sentado
- Te he visto en peor situación. ¡Deberías ayudar ahí afuera!
- ¡Lo sé! Star está en modo protector y quiere que descanse.
Ludo miró de reojo a su hermano.
- Ya... Te entiendo.
- ¡OK! Ya está.
- ¿Tres varitas? - preguntó confuso
- Sí... Mi madre se ha dejado la varita. Ya no la necesita. Yo tampoco, ahora que la magia a vuelto. Y la tuya. Todas cargadas.
- Gracias, pero... con una me vale... - dijo cogiendo dos
- ¿Entonces, por qué...?
Ludo puso una de las varitas en la mano de su hermano.
- ¿Eh? ¡Yo no se nada de magia, Ludo!
- Bah... Es fácil. Sólo tienes que odiar mucho a tu enemigo y focalizar ese odio en él.
- ¡Hey! ¡Eso no es necesario!- replicó Star - Cualquier emoción intensa funciona, ¿verdad Glossarick?
- Sorprendentemente correcto. - dijo el genio
- Aaaaahhh.
- No te preocupes - le dijo Star - Si hacen daño a las personas que quieres, te saldrá sólo.
- Sí... Tú sólo imagina un ataque y dilo en voz alta. Mi bomba de gatitos funcionó aceptablemente.
- Imaginar, ¿eh?
- Imagina el ojo morado de Mina. Eso también funcionará. - dijo su hermano.
Star puso la última varita en manos de Penélope.
- ¿Star? Pero yo... - dijo confusa la SpiderBite.
- Lo harás bien.
- Star... Deberías venir con nosotras. No creo que pueda manejar esto bien, y tu madre tiene problemas con Mina.
- ¿Mi madre? - saltó como un respingo
- Star... Deberías ir con ellos. Yo ya casi estoy bien - dijo Marco poniéndose de pié, aunque se tambaleó un poco y necesitó apoyarse
- No... no lo estas.
- Estoy lo suficiente para no necesitar tu supervisión. Ahí fuera te necesitan.
- Es verdad. - dijo Ludo
- ¿Estás seguro, Marco?
Él asintió.
- Y Glossarick puede enseñarme algo sobre lo que acabo de pasar. Quizás pueda hacer algún hechizo o algo, ¿verdad, Glossarick?
- ¿Eh? - dijo despistado - ¡Oh! Claro, claro... - dijo sin sonar convincente.
- Ok... Está bien.
- ¡Ejem! - carraspeó Toffee
- Ya, ya, ya... Seth y todo eso.
- La primera vez ya la fastidiaste por no escucharme. - dijo señalando toda la magia del interior del Britta's -. No habrá segunda vez. Si Seth gana... es el fin.
- ¡Será sólo un momento! Además, Eclipsa y las chicas tienen que estar al llegar. ¡Adios, Marco!
Y dándole un beso, se transformó en mariposa.
- Va siendo hora de enseñar a Mina cual es su sitio. - y se alejó volando
- Butterflies - volvió a mascullar el lagarto mientras negaba con la cabeza.
El escenario era más intenso que la última vez. Los soldados no parecían estar buscando nada en especial, sino únicamente causando destrozos mientras la gente corría de vez en cuando alejándose. Y cuando estaba a suficiente distancia de seguridad, se quedaba de nuevo a mirar y vitorear a quienes luchaban contra ellos.
La cúpula de energía brillaba con fuertes destellos. Por lo visto, desde el exterior, debían estar bombardeándola los humanos, pero era suficientemente fuerte para aguantarlo, al menos por ahora. El choque de las bombas generaba un murmullo para cada estallido parecido al de una tormenta tropical.
Los soldados mostraban su energía ganada. Se veían más activos y sin cansancio.
Por otro lado, los defensores de Earthni estaban dándolo todo. Los PonyHead se habían sumado a la batalla. O en concreto, King PonyHead que estaba en el perímetro lanzando poderosos rayos repeliéndolos. El resto de sus hijas, Lilacia incluida, estaban cerca, ayudando a alguna gente, pero sobre todo gritando a los soldados, insultándolos, provocándolos y lanzando algún que otro inútil rayo que, a diferencia de los potentes de su padre, era incapaz de hacerles efecto alguno más allá de molestarles.
Los Johansen estaban en modo guerra total, lanzándoles de todo. Parecía que todas las águilas habían acudido y además de servir de monturas a esta familia eran lo suficientemente numerosas para llevar a otras cabalgaduras dispuestas a ayudar.
Los extrabajadores de Ludo y otros monstruos habían improvisado, no se sabe muy bien de donde, catapultas con las que les molestaban tambien. Algún carro de combate humano era recuperado y volvía a atacar desde cierta distancia.
En general, el bando de Earthni se limitaba a ataques desde la distancia con las que mantenerlos a raya, mientras que los que volaban se acercaban para entretenerlos y disuadirlos de atacar a pie a gente más indefensa.
De vez en cuando, cuando algún soldado más despistado se salía del grupo, algunos aguerridos luchadores iban con cuerdas y ponían una trampa en los pies de los soldados para hacerlos caer. Star pudo ver a Jackie y Chloe, que con sendos skates pasaron varias cuerdas bajo uno de los soldados sin que se dieran cuenta. Luego, entre varios monstruos tirando de ellas, lograban tumbarlo.
Lamentablemente, eso apenas les hacía perder tiempo. Al momento el soldado se recuperaba. No parecían haber encontrado la forma de eliminar definitivamente a ningún soldado de la batalla.
La guerra estaba en tablas, por ahora. Pero a la larga, el cansancio sería la derrota del bando de Earthni. Aunque despues de todo, como decía Toffee, todo eso carecía de importancia si Seth ejecutaba el plan.
Algunas nuevas armaduras creadas por Moon aparecieron, con grandes vítores de la gente. Y no sólo armaduras convencionales. a las que habían pintado unas rayas para distinguirlas de los solarianos. Globgor reaparecia vistiendo una. Y no sólo él. Otros monstruos gigantes también armados le acompañaban.
Como había dicho Penélope, parecía que su madre estaba al frente del ataque. Como otras veces había visto, su madre había conjurado una espada en sus manos, aunque una más grande de lo habitual. A fin de cuentas los soldados eran igualmente enormes. Pero Moon mostraba ya cansancio.
- Me has decepcionado, Moon. Me has decepcionado profundamente.
- Quizás ya no tenga la vitalidad de antaño, ¡pero aún puedo dar batalla!
La espada de luz y energía de Moon chocó varias veces contra los brazos de la armadura de Mina, soltando grandes chispas. Magia contra magia, parecía que era suficiente para hacer mella, pero no tanto para penetrar la gruesa capa de acero puro de la armadura.
Tras varios choques, el cansancio se hizo notar en Moon, mientras Mina mantenía el ritmo, y al final un puñetazo la alcanzó, lanzándola al suelo con estruendo.
- Eres una digna guerrera, Moon. No es tu vejez lo que me ha decepcionado. Es que te hayas puesto de ¡SU LADO!
Mina lanzó un puñetazo brutal directo a Moon, pero el puño se detuvo apenas a menos de un metro de la exreina.
Un montón de cuerdas rosas luminiscentes había sujetado el brazo.
- ¡Suelta a mi madre o te arrepentiras!
Era Star, quien en su forma de mariposa, había sujetado con un lazo de cinta de fresa.
- ¡Vaya, vaya, vaya! ¡Mira quien ha vuelto!
Mina tiró con rapidez del brazo, empujando a Star contra ella. Mina intentó golpearla con su otro puño, pero Star contraatacó con sus puños arcoiris, generando una pequeña onda de impacto que las separó.
- Esto va a ser interesante. - dijo Mina al ver a Star decidida y preparada.
- Ok, Glossarick. Estoy listo. - dijo Marco endereciéndose
- ¿Eh?
- La magia, Glossarick. ¿Cómo puedo hacer hechizos?
- Ah... ¿Pero lo dijiste en serio?
- ¡Claro que lo dije en serio!
- Espera... ¿Eres consciente de que ese nivel suele conllevar años de entrenamiento?
- A Star sólo le llevó año y medio.
- Y tú quieres hacerlo en cuestión de minutos.
- ¿No hay algún atajo o algo?
- Sí... Tener una varita.
- Aparte de eso.
- Bueeeeeno... En realidad, teniendo en cuenta que acabas de pasar por la transformación, estás saturado totalmente de magia. Ahora mismo eres casi como una varita andante.
- ¿Y porqué estamos discutiendo entonces?
- Porque aunque toda esa magia te lo ponga más fácil, tienes que aprender a profundizar.
- Vale... En eso Star tardó una tarde, ¿no es cierto? ¡Estoy seguro que yo también puedo!
- Ok.
Glossarick miró fíjamente al latino. Se puso serio y erguido como si fuera a explicar algo trascendental.
- Tienes que profundizar, imaginar tu hechizo y pronunciarlo. Eso es todo. - continuó relajándose y dispuesto a irse.
- ¡Eh! Eheheheh... Quieto ahí... Ya te he oido eso del "profundizar", pero.. ¿cómo se hace?
- Aaaaah... La pregunta del millón. Todas las reinas la hacen.
- Y la respuesta es...
- Bueno... esa es la cuestión. ¿Cómo explicarías a alguien que no padece como se siente el hambre o alguien que no duermo como es el cansancio y que se siente al soñar si jamás lo ha sentido?
- No estoy para acertijos, Glossarick.
- No es un acertijo. Intento explicarte que no puedo contártelo exactamente porque no tienes una referencia perfecta que me sirva. Profundizar es algo que tienes que sentir. Buscar tu fuerza interior. Tus emociones. Pero no es símplemente sentir alegría, temor, ira... No,no,no... Tienes que buscarlas DENTRO de tí. Lo que sea que haya en tu yo más profundo... Y sacarlo fuera. Tiene que ser auténtico... si no, no funcionará. Por algo lo llaman profundizar.
- Ok...
Marco se quedó quieto un rato y no hizo nada.
- Estás pensando en Star, ¿verdad?
- Sí... Es mi emoción más intensa... supongo.
- El amor no es la mejor referencia para iniciarse. Es... demasiado apacible.
- ¿Alguna idea?
- ¿Recuerdas los hechizos que hiciste?
- Sí. Cuando Star estaba perdida... quería encontrarla como fuera y usé la varita para hacer el "Ojo que todo lo ve".
- No está mal. Un hechizo de considerable nivel para un principiante. Pero ese hechizo no te será útil en batalla.
- También intenté hacer narvales en el reino de la magia, pero resultaron un desastre.
- Porque a Star le resulta fácil imaginar narvales y a tí no. Necesitas imaginar tus propios hechizos, Marco.
- ¡Y lo hice! Logré hacer unos gatitos bomba.
- ¡Genial! Pues intenta sentir lo que sentiste aquella vez. ¿Qué estabas haciendo?
- Huir de un unicornio malvado
- Miedo. Un gran motivador. ¡Intenta rememorar aquel momento!
- Ok.
Marco cerró los ojos. Se concentró. Sus mejillas brillaron...
- "¡Bomba gatito!"
Un gato apareció mágicamente a un metro de distancia. A diferencia de la última vez, parecía un gatito normal salvo por un pelaje verde, no tenía ninguna marca de su lunar como los de la varita.
- MIAAAAUUUUU...
- Ok... Por el lado positivo, has hecho un hechizo. Por otro lado, no parece que explote ni vaya a ser muy útil.
- MIAAAAUUUUUUUUUUUUUUUU...
La tripa del gato comenzó a hincharse más y más, hasta que explotó como un globo lanzando todas sus tripas alrededor.
- Ok... Parece que sí explotó. - dijo Glossarick sin darle importancia, mientras Marco veía con cierto shock la escena del gatito mientras las tripas colgaban de su cabeza y sus hombros.
- Asqueroso - dijo Toffee desde la distancia.
- ¡Genial, Marco! ¡No sabía que te gustaran estas cosas! - dijo Janna animada al ver lo que había pasado - ¡Otra vez! ¡Otra vez!
- Mejor no... Ahora entiendo como Star la lia tan fácil. ¡La magia es muy inestable!
- ¡Aleluya! ¡Alguien lo entiende por fín! - exclamó Glossarick en triunfo. - Me alegro que lo veas así. - dijo alejándose
- ¡Espera! ¡Espera!... ¡Necesito ayudar a Star!
- Ok... Ya has hecho un hechizo. ¿Qué más quieres?
- Esos gatitos gore no creo que sean muy efectivos contra Mina o Seth... ¿No podrías enseñarme algo más... apropiado? ¿Como la estampida de unicornios o algo así?
Glossarick suspiró.
- No creo que ese hechizo sea para tí... Pero supongo que podría ayudarte... ¡Ya lo tengo! ¡Una transformación!
- ¿Transformación? Quieres decir... ¿Como Star convirtiéndose en Mariposa?
- Eso es.
- No me imagino teniendo seis brazos.
- Nononono... La transformación de Mariposa es propia de la familia Butterfly. ¡Tú eres un Diaz!
- ¿Y eso qué significa?
- Que será diferente, supongo.
- ¿Y en qué me convertiré?
- Eso no lo sé. De todas maneras ahora estás en la fase de asentamiento de tu metamorfosis. Probablemente tu transformación tampoco será la definitiva.
- Ok... ¿Y cómo lo hago?
- Es parecido a un hechizo, sólo que lo tienes que focalizar en tí mismo... Tienes... que sentir tu forma.
- ¿Acaso no es esta? - dijo Marco mirándose
- Ese es tu yo débil... convencional. Necesitas hallar tu fuerza interior... ¿Cual es la experiencia en la que te hayas sentido más fuerte?
- Creo que lo tengo...
Marco volvió a concentrarse. Más fuerte incluso que antes. La magia comenzó a rodearlo por completo. Su cuerpo cambió.
- ¡Uuuuoooooouuu! ¡Ha funcionado! - dijo al abrir los ojos y ver sus manos y brazos.
- No es la transformación que tenía en mente - comentó Glossarick -, pero supongo que valdrá.
Y es que Marco había retomado a su forma musculosa y adulta de la NeverZone. Incluso su voz había cambiado acorde a ella. Solo había pequeñas diferencias respecto a su yo de la Neverzone.
Sus mejillas eran tan visibles como las de Star, no había cicatriz en el ojo, ni tatuaje de tijeras en el brazo. Era simplemente adulto y musculoso.
- Es genial, pero no creo que sea suficiente con lo que se nos viene encima. - comentó el latino
- No te confundas, Marco. Es más que un simple cambio de apariencia. Es una transformación mágica. Es muy posible que tus habilidades sean muy superiores a cualquier cosa que hayas vivido antes.
Marco cogió una piedra, la apretó dentro de su mano y se rompió en cachitos. Tenía una fuerza muy superior a la que jamás tuvo.
- A Star le va a encantar.
- A mí también - dijo Janna observando al nuevo y más adulto "Marco con abdominales" con unas pupilas que casi llenaban sus ojos por completo.
ZAS
Marco había dado una colleja a Hekapoo, que estaba distraida.
- ¿Por qué demonios has hecho eso?
- A que fastidia, ¿eh?
- Ahora verás...
Hekapoo salió corriendo detrás de Marco para devolvérsela. Para su sorpresa, Marco huyó corriendo también, y era mucho más veloz que ella.
Toffee gruñó mientras ambos, guardiana y latino abandonaban a la carrera el lugar.
- ¿Os habeis olvidado todos de Seth?
Era una pregunta retórica. Todos se habían ido, menos Glossarick, Janna y Oskar.
- Genial... Un tipo mágico pero que nunca hace nada, aunque se destruya el mundo, y dos humanos inútiles.
- ¡Hey! - protestó Janna
- Y un medio demonio si aceptas la ayuda.
- ¡TOM!
Janna dió un respingo. Una sonrisa de oreja a oreja apareció en su cara. Se acercó al demonio y...
Le dió un puñetazo en el hombro, pasado a poner cara de enfado.
- ¡Hey! ¿A qué ha venido eso? - protestó Tom
- Acostúmbrate chico - comentó el lagarto -. A algunas mujeres les encanta hacer daño a los hombres que les gustan.
- Espera... ¿Ese es el problema? ¿Que te gusto?
Janna se puso colorada.
- ¡Eso no tiene nada que ver! Te he golpeado por no contestar a mis llamadas ni mensajes.
- ¡No tenía cobertura! Logré entrar al inframundo pero me quedé atrapado... Espera... ¿Acabas de reconocer que te gusto?
- ¿Quieres dejar ese tema? - repitió Janna sin negarlo - ¿Qué diablos ha pasado en el inframundo? ¡Eso me interesa!
- Ok... Pues veras...
Toffee suspiró
- ¿Y tú que quieres ahora? - dijo viendo como Glossarick se acercaba
- Nada... Es bonito ver florecer el amor, ¿no crees? - dijo apuntando a los chicos gesticulando con su cabeza quienes por sus expresiones corporales mostraban una creciente proximidad.
Toffee gruñó en respuesta
- Que haya historias que salgan mal como la tuya con Eclipsa no significa que las de los demás vayan a salir mal.
- ¿No puedes hacer algo productivo para variar en lugar de molestarme?
- ¡Oh, sí, sí! A eso venía. Seth no va a venir por aquí.
- Eso no tiene sentido... Necesita ir a la entrada de la magia para poder contaminarla.
- Es un buen razonamiento, pero Seth no vendrá aquí.
- Sí lo hará - dijo más por su instinto de discutir con el genio que por convencimiento
Una mancha de oscuridad comenzó a llenar la magia y a esparcirse con rapidez.
Toffee sabía lo que significaba... Seth había logrado hacerlo de otra forma... y Glossarick tenía razón.
El genio adoptó una sonrisa exagerada. Toffee estaba seguro que le había provocado a posta. Avisándole demasiado tarde para servir de algo, pero suficientemente a tiempo para quedar en evidencia ante él.
El campo de batalla había cambiado. Mina luchaba ahora contra Star, mientras gran parte de sus soldados estaban relativamente pasivos siendo espectadores de la lucha. Mina estaba demasiado ocupada para amonestarles.
Star había hecho aparecer su armadura arcoiris, como en su primer combate contra una armadura solariana. Había pensado que si lograba mostrar a Mina débil ante sus soldados, podría tener alguna oportunidad de reclamar su rendición pasara lo que pasara con Mina.
Una vez más, Star usó una de las llaves de artes marciales de Marco para usar la fuerza de Mina contra ella misma, y tumbarla otra vez, como llevaba minutos haciendo.
- Seis - cero Mina. ¿Te rindes ya?
- ¡JAMÁS! - dijo levantándose una vez más - ¡SABES QUE NO PUEDES DERROTARME!
- Eso está por ver.
- ¿Qué es lo que esperas? ¡Soy indestructible! ¡Somos indestructibles!
- No hables por esos hombres. Los has engañado con mentiras. ¡Las mentiras de Seth!
- ¡Tú eres la mentirosa!
Mina cargó de nuevo, y Star volvió a agarrarla y lanzarla a cierta distancia aunque esta vez logró mantenerse en pie.
- Eres una gran guerrera, eso lo admito. - dijo la solariana - ¡Pero eres débil en otros aspectos!
Por sorpresa, Mina que estaba demasiado cerca de Moon que volaba en su forma de mariposa, la pilló desprevenida pues esperaba que mantuviera su combate con Star, la golpeó una vez más volviendo a enviarla al suelo.
- ¡NO! - gritó Star
Star agarró a Mina a tiempo de que pudiera pisarla mientras tiró de ella para hacerla retroceder.
- ¡TÚ! ¡APLÁSTALA! - gritó a uno de los soldados
El soldado bajo su pié. Moon creó un escudo y el pisotón generó un gran estruendo empujando a Moon y al escudo un metro a lo profundo, creando un pequeño crater. Moon cayó agotada tras semejante impacto. El pisotón se repitió, pero la persona menos esperada contuvo ese segundo impacto.
- ¿Señora Skullnick? - dijo Moon sorprendida al ver a la profesora de Star vestida con su armadura de guerrero Troll y soportando el enorme peso de la bota del soldado solariano.
- ¡PESA MUCHO! - dijo con sudores y aspecto de ceder en cualquier momento.
El soldado se apoyó contra la pierna de ataque, aumentando la presión.
- ¡NO AGUANTO!
- ¿Una ayuda? - dijo una nueva voz grave
El Marco supermusculoso había entrado en acción, conteniendo la bota al lado de su profesora.
- ¿Te conozco?... - dijo extrañada la profesora viendo al adulto y musculoso "desconocido" - ¿Guapetón? - preguntó Skullnick moviendo sus cejas en modo sugerente asombrada por la fuerza del nuevo personaje
- ¡Profesora Skullnick! ¡Eso es muy poco apropiado! ¡Soy yo! ¡Marco Diaz!
- ¿ ¿ ¿ MARCO ? ? ? ¿Pero qué te ha pasado?
- Es el S.H.O.C.K., ¿verdad? - dijo Moon mirando con asombro a esta nueva faceta del novio de su hija
Marco afirmó. Marco aumentó su esfuerzo. Sus mejillas brillaron una vez más, multiplicando su fuerza, y lanzó el pie del soldado con tanta fuerza que lo hizo retroceder y se desequilibró.
- BAAAANG... ¿Qué te has metido, Diaz? - dijo Pony a modo de cumplido a su peculiar forma
- Es una transformación mágica.
- ¡Alguien va a cabalgar como una loca esta noche!
Marco la miró molesto
- ¡Hablaba de Star, por supuesto! - se defendió PonyHead - ¿Y eso significa que tienes ahora poderes como ella? ¿Puedes hacer crecer más brazos o alas?
- No creo que vaya a ser una mariposa... pero no sé. Es posible que pueda hacer algo... Si tuviera mi fiel espada...
- ¿Una espada? - dijo Moon - Puedes intentar focalizar tu energía para darle forma de arma. A mí me funciona.
Moon invocó una espada de luz en sus manos dando ejemplo al latino.
Marco se concentró. Cerró sus ojos y pensó en "el Choppo". Su antigua espada que tuvo que devolver a la Neverzone.
Cuando abrió sus ojos, en sus manos había una réplica de luz de su antigua compañera.
- ¡Gran trabajo, Marco! - le felicitó la ex-reina
- Sí... No está mal - quitó importancia la cabeza de Pony - Pero viendo el tamaño de esos tipos... no creo que te sirva de mucho...
Marco se concentró. Su espada creció en longitud y superficie del filo, tomando la apariencia de una espada gigante de anime, sólo que hecha de luz.
- ¡Vaya! ¡Eso es otra cosa! ¡Lástima que sean tan altos! Tanto músculo para nada. No podrás alcanzarlos.
La provocación de PonyHead volvió a molestar a Marco, y su propia magia parecía reaccionar.
A Marco le aparecieron unas alas mágicas en la espalda. A diferencia de la forma de mariposa de Star o Moon, sus alas parecían más propias de una forma de un ave... o una forma angelical según se mirara.
- BOOOM... ¡Parece que tienes el equipo completo! ¿Estás grabando, SeaHorse?
- Claro cariño - se oyó su voz a lo lejos
- Si a esto pudieras añadirle una armadura gigante como la de Star...
Tanto Marco como PonyHead permanecieron atentos a una potencial transformación. No ocurrió.
- Supongo que esto es todo. - dijo el latino
- Sabia que no podías llegar al nivel de Star - respondió Pony haciendo que los ojos de Marco rodaran
Mientras tanto, Mina volvió a atacar a Star. Como Marco le había enseñado, agarró la mano con la que iba a golpearla y con un agil movimiento de giro se cruzó para retorcer el brazo de Mina y agarrarlo desde atrás, inmovilizándola. Luego atacó sus piernas obligándola a arrodillarse y sujetando ese brazo, Mina estaba parcialmente neutralizada.
- ¡SUELTAME!
Star recordó como solía ver a Mina, como su heroína. La aclamada y quasi-inmortal Mina Loveberry. La realidad es que Mina hacía tiempo, ¿o quizás desde siempre?. sólo destacaba por sus inmensos poderes y su ímpetu inagotable. Sin ellos, su técnica como luchadora no era especialmente destacable. Y sus poderes no eran diferentes a los de los demás soldados dentro de esa armadura.
Star sin embargo había sido entrenada por muchos guerreros en diferentes tipos de lucha, incluyendo Marco en los estilos terrestres. De joven se había imaginado un montón de historias con los que justificar que la "buena" de Mina (tal y como la veía entonces), se veía obligada a luchar contra ella y Star ganaba logrando la admiración de todos.
Una de sus historias favoritas era que Mina había sido poseida por un malvado y poderoso mago.
Star sonrió por un momento. Esta situación no era diferente despues de todo. Tan sólo lamentaba haber descubierto que Mina estaba muy lejos de ser la persona que ella había imaginado. Star habría deseado que Mina sólo actuara así por culpa de Seth, pero en el fondo, se temía que no era así.
- ¡SOLARIANOS! - grito Star - ¡Estais siendo engañados! ¡Mina está bajo el control mágico de un enemigo de todos!
Con los cascos puestos, era difícil saber si los soldados escuchaban y estaban sorprendidos o confusos con las palabras de Star, pero seguían espectantes sin atacar.
Algo, sin embargo, atacó a Star, sorprendiéndola. Un cristal comenzaba a formarse alrededor de su armadura mágica.
- ¿Pero qué demonios? - dijo Star confundida
- ¿Rombulus? ¿Omnitraxus? - dijo Hekapoo que acababa de llegar a la carrera tras Marco
- Tranquila, Hekapoo... Han llegado los refuerzos. - dijo Omnitraxus
- ¡VOSOTROS! ¡IDIOTAS! ¿No veis que estais atacando a Star? - dijo la guardiana
- ¿Star no está en el bando de los monstruos? - preguntó Rombulus confundido, deteniendo su ataque
- ¿Bando de los monstruos? ¡Esta no es la guerra en la que estabais! ¡Mina trabaja para Seth ahora!
- Seth... ¿Seth el inmortal? ¡ ¿ ESTA SUELTO ? ! ¡NO PUEDE SER! ¡ESTABA EN UNO DE MIS CRISTALES! - gritó Rombulus histérico.
Mina aprovechó la confusión y las piernas atrapadas de Star para soltarse. Y no atacó a Star como siempre, contra su armadura. Aprovechando que estaba parcialmente atrapada, perforó literalmente con su mano el pecho de la armadura de energía de Star, la arrancó cerrando su puño y la lanzó con fuerza por el aire. La armadura de energía, sin Star, se deshizo casi de inmediato como una figura de porcelana rota.
Star, sorprendida, reaccionó instintivamente haciéndose una pelota para soportar el golpe que vendría. Pero alguien la sujetó al vuelo.
Star miró sin entender muy bien lo que había pasado.
- ¡Genial! He muerto y un ángel me ha recogido.
- No, Star... No has muerto. No creo que en el cielo haya de eso. - dijo señalando con su cabeza a Mina y sus soldados detrás.
- ¿Qué diablos ha pasado?
- Mina te ha lanzado y...
- A mí no... ¡A tí! ¿Por qué estás como en la Neverzone?
- La transformación mágica... ¿recuerdas?
- ¡OH! ¿Esta es tu transformación mágica? ¡Si lo hubiera sabido hubiera restituido la magia de inmediato! Grrrrrrr... - gruñó sugerentemente mientras pasó su dedo índice por las curvas musculosas de su cuerpo.
- Glossarick dice que es posible que no sea estable.
- Aguafiestas... En fin... te agradezco que me evitaras el golpe, cariño - dijo dándole un rápido beso en los labios - pero tengo una cuenta pendiente - dijo mientras rodó con una voltereta hacia atrás en los brazos de Marco, para caer al vacío por unos segundos antes de transformarse en Mariposa
- ¡MINA! - gritó Star
Cuando estuvo suficientemente cerca, Star regeneró su armadura. Pero esta vez Star estaba en su forma de mariposa y la armadura adoptó una forma diferente.
Era como una versión dorada y gigante de ella misma en su forma de mariposa, sólo que carente de alas, pero con los mismos seis brazos.
Mina atacó con un puñetazo. Star agarró su puño con facilidad. Mina intentó usar el otro brazo. Lo mismo.
Dos manos contra dos manos, Mina no podía atacar, pero a Star aún le quedaban manos libres.
Con sus dos brazos superiores libres, comenzó a golpearla en el casco.
- ¡Ríndete, Mina!
- ¡JAMÁS!
Star golpeó
- ¡Ríndete!
- ¡JAM..!. Nuevo golpe
- ¡JA...!. Un golpe más
- ¡No me voy a rendir!
- Uggg - Star, frustrada de la inquebrantable voluntad de Mina, volvió a voltearla a inmovilizarla desde atrás.
- ¡Soldados! ¿Por qué seguís a esta mujer? ¡Es evidente que no está bien de la cabeza!
- ¿Yo no estoy bien de la cabeza? ¡TÚ NO ESTAS BIEN DE LA CABEZA! - replicó Mina - ¡Te aliastes con los monstruos! ¡Lo echaste todo a perder! ¿Qué pensaría Solaria si viera todo esto?
- ¡Me sentiría muy triste de ver cuanto te has desviado, Mina! - dijo una nueva voz. Nueva para todos, excepto para Mina.
- ¡No puede ser!
Un montón de murmullos recurrió el lugar. La imagen de la recien llegada no daba lugar a duda alguna. Con idéntico aspecto al de su tapiz, con Eclipsa y Meteora a su lado, Solaria le apuntaba con su espada-varita.
- ¿Solaria? - dijo Mina dentro de su armadura con voz totalmente humana, incluso rota.
Aquel suceso atrajo la atención de Seth con tal fuerza que hasta interrumpió el ritual. Estaba básicamente listo en cualquier caso.
Pudo notar como toda la energía de la solariana se revolvía ahora para librarse de las cadenas de su amo.
- ¡ES UNA ILUSIÓN! - gritó telepáticamente a Mina
El lagarto, absorviendo la creciente oscuridad que le rodeaba, inundó el interior de Mina con esa energía de destrucción para cegarla.
Los ojos de la solariana, dentro de la armadura, se volvieron completamente negros.
- ¡NO, NO ES POSIBLE! ¡ERES UNA ILUSIÓN! ¡UN ENGAÑO! ¡COMO TODAS LAS BUTTERFLY! - gritó Mina poseida por la oscuridad
- Esto es más culpa tuya que mía, mi querida Mina. - dijo la reina fuera de tiempo - Pero no te preocupes. Esta batalla llega a su fín.
Solaria elevó su espada. Tal y como habían planeado, Solaria ejecutó el hechizo para desactivar los solarianos. Fue mi parecido a lo que intentó Moon la última vez.
Una oleada de energía golpeó las armaduras.
Y lamentablemente, los soldados siguieron en pié.
- No ha funcionado. ¡NO HA FUNCIONADO! ¿POR QUÉ DEMONIOS NO HA FUNCIONADO? - se puso a gritar Solaria nerviosa al ver que su creación estaba fuera de su control.
- Cargad. CARGAD. ¡CARGAD! ¡CARGAAAA...
Mina se había puesto a gritar como una loca, pero el silencio reinó de repente. Star, con sus brazos libres superiores, había puesto las manos encima del casco creando un escudo mágico que, entre otras cosas, bloqueaba el sonido de Mina.
- ¡SOLARIANOS! - volvio a insistir Star - ¿Por quién luchais? ¿Por Solaria? ¡Ahí la teneis! ¿Por Moon? ¿O quizás es Eclipsa la legítima heredera? ¡Da igual quien sea vuestra reina! ¡TODAS LUCHAMOS EN EL MISMO BANDO! ¿Luchais por Mewni? ¡Mirad bien a vuestro pueblo! ¡Os está observando! - dijo señalando con sus últimas manos libres alrededor - ¡Y NOS APOYA A NOSOTRAS! ¿Acaso no hicisteis un juramento de ser fieles a vuestra reina y vuestro pueblo?
¿A quien obedeceis entonces?
Con una Mina inmovilizada y silenciada, y tras el shock de la aparición de la reina creadora de los soldados, estos parecían descolocados, sin saber muy bien que hacer o decir.
- La verdad es que por vuestra culpa la línea sucesoria no está nada clara. - protestó uno de los soldados.
- Es verdad. - dijo otro.
- Ok... Puede que tengais razón, pero yo también la tengo. Puede que no esté claro quien da las órdenes, ¡PERO TIENE QUE SER UNA DE ELLAS!. ¿no creeis?
Los soldados parecían poco convencidos. Uno se rascaba la cabeza mientras otros se ponían a cuchichear.
- No me lo puedo creer. Tenemos que detener un apocalipsis y nos vamos a poner ahora a discutir la línea sucesoria. - dijo Star demasiado bajo para que la oyera nadie.
El cuchicheo también ocurrió entre las reinas. Moon, Eclipsa, Solaria y Meteora estaban detrás de Star a cierta distancia hablando intensamente entre ellas.
Luego Meteora creció a su tamaño monstruoso, llevando a las tres reinas al lado de Star, estas comenzaron a hablar.
- ¡ESCUCHADNOS! - gritó Eclipsa
- ¿Que estais haciendo? - preguntó Star confundida
- ¡Star me cedió el trono porque creía que se había cometido una injusticia contra mí! ¡Y porque creía que su familia había tratado a los monstruos injustamente!
- Lo hicimos - dijo Moon afirmando las palabras de la reina de la oscuridad.
- Así que acepté. Pero lo cierto es que desde que reiné, he estado más preocupada de ser una buena madre y esposa que de ser una buena reina. Y Star estuvo ahí, apoyándome, y en realidad haciendo todo lo que YO debería haber hecho. La verdad es que sin ella jamás habría sido coronada. Ella ha sido la verdadera reina, no yo. Y en realidad no lo merecía, porque en su momento huí.
Algunos murmullos del público lejano, especialmente entre los monstruos mostró su decepción.
- SÍ. Es cierto. Huí porque elegí el amor a mi deber. ¡Y LO VOLVERÍA A HACER! Star lo merece más que yo. Ella ha sido la razón de que en mi reinado haya habido cosas buenas.
- Ella no es la legítima heredera al trono. Ni tampoco Moon. - dijo otro soldado
- ¡ESO NO ES CIERTO! - protestó Solaria - Yo, Solaria Butterfly, acepto la renuncia de mi hija a su derecho al trono y declaro que la nieta de mi hermano Jhustin, Festivia Butterfly, es la legítima heredera al trono Butterfly, ¡lo que convierte a Moon y Star en legítimas reinas de Mewni!
- Espera... ¿Qué? - dijo Omnitraxus que estaba de espectador - ¡Eso no es cierto! Festivia era sólo la hija de una campesina
- ¡MENTIROSOS! ¡MALVADOS! - protestó Rombulus agitando sus brazos serpientes
- Bueno... En realidad, Solaria tiene razón. - replicó uno de los clones de Hekapoo - Nunca os conté la verdad porque se lo prometí a Jhustin.
- ¡HEKAPOO!
- ¡Qué! ¡Yo cumplo mis promesas! ¡Y a diferencia de vosotros la traté y quise como una hija así que vosotros a callar!
- Yo, Moon Butterfly, os creé. ¡Y no debería haberlo hecho! No supe reconocer la verdad, a diferencia de mi hija. Así que declaro mi retiro permanente y abdicación al trono. ¡Declaro a mi hija reina de pleno derecho de Mewni!
Muchos de los espectadores estallaron en júbilo, y comenzaron a vitorearla.
- ¡STAR! ¡STAR! ¡STAR!
- Pero mamá - se quejó Star - ¡Mewni ya no existe!
- Sí... tienes razón. Esto ya no es Mewni sino Earthni. La dimensión que tú y Marco creasteis. Con más razón tienes derecho a ser la reina de Earthni.
- Earthni va a ser una democracia.
- Es tu reino, hija... Si es lo que quieres...
- Mamá... - dijo con ojos entre ruego y molestia
- Star... Ahora tu gente necesita una reina. Y esa reina eres tú.
Star suspiró.
- ¡Ya no hay dudas de quien es la reina! ¡AHORA! ¡ ARRODILLAOS ! - dijo Solaria con voz firme.
Algunos de los soldados, rendidos ante la cedena de acontecimientos, decidieron arrodillarse.
Star, emocionada, descuidó un momento a Mina, que aprovechó para revolverse y soltarse, aunque retrocedió unos pasos, esta vez sin atacar manteniéndose en guardia
- ¡NO! ¡TÚ NO ERES MI REINA! ¡TÚ ME TRAICIONASTE! ¡ESA SOLARIA ES UN FRAUDE! ¡ERES UN AMANTE DE LOS MONSTRUOS!
- ¿No te cansas ya, títere de Seth?
- ¡NO ES VERDAD! ¡ESO DE SETH ES UN CUENTO! ¡TÚ!... ¡TÚ...! ¡MENTIROSA!
Las palabras de Mina parecían cada vez más desesperadas. Su lucha por librarse de Seth y la magia oscura de este que fluía sin cesar confundían a la soldado.
En su frustración, Mina hizo un último intento de golpearla.
Star volvió a parar sus puños. Y con sus manos más altas, agarró el casco.
Sus mejillas brillaron una vez más... sus ojos se pusieron en blanco de la cantidad de magia que brotaba por su cuerpo. Sus cuernos crecieron y su traje parecía vibrar de toda la magia que circulaba por él.
Entonces sus manos, doblemente fuertes, tiraron del visor en direcciones contrarias, rompiéndose en dos y dejando a Mina al descubierto.
Su aspecto lleno de venas negras y cuerpo parcialmente deformado asqueó a los presentes. Parte de sus soldados emitieron un gemido de compasión o rechazo.
- Oh... Mi pobre Mina. - no pudo decir Solaria. - ¡Líbrate de ese maldito lagarto! ¡Rechaza a ese Seth!
- ¡NO HAY NINGÚN SETH, FALSA SOLARIA! ¡NO!
- Sí... Esa es la obra de Seth. - dijo la voz de Rasticore
Varios de los presentes se voltearon ante el lagarto. No esperaban ver a un septariano declarando tal cosa.
Mina se estaba desmoronando por momentos. Seth le envió unas últimas rachas de energía oscura. Pronto tendría que dirigirla directamente porque su mente independiente no resistiría esta situación por mucho tiempo.
- Él mismo me lo contó. Es su títere. Bebió su sangre... - continuó Rasticore
Nuevos murmullos.
Pero algo inesperado ocurrió. Seth, desde su refugio, masculló para sí. No fue consciente de que siendo Mina tan débil ahora, ella básicamente se dejó llevar por su maestro.
- Oh... Rasticore. Decepcionante. Muy decepcionante. A pesar de todo, has escogido el bando equivocado. - dijo Seth
Y sus palabras, incluso su voz, se repitieron con claridad en la boca de Mina.
Sólo un par de segundos despues, Mina recuperó la claridad mental suficiente para ver por sí misma la confusión entre sus soldados.
Para ellos ya no había duda. Habían sido engañados, y eran todos títeres de un monstruo que los había usado para sus viles propósitos.
- ¡Ya lo habeis visto! - dijo Solaria - ¡ ¡ ¡ ARRODILLAROS TODOS ! ! ! ! ¡ ¡ ¡ ¡ AHORA ! ! ! ! - gritó Solaria con gran estruendo y una voz tan potente y atemorizante que los soldados obedecieron la órden sin dudarlo.
Como el ejército que se suponía que eran, a la vez de forma sincronizada, todos se arrodillaron en posición de reverencia, haciendo un gran estruendo con el movimiento metálico.
- ¡NOOOOOO! - gritó Mina de desesperación.
Star, en su pleno poder, transmutó sus brazos inferiores en algo parecido a espadas, y las levantó paralelas cortando los brazos de la armadura de Mina por sus hombros con facilidad.
Luego agarró a Mina y la lanzó contra el suelo.
Meteora bajó a las reinas, en especial a Solaria que parecía preocupada y dolida por la situación de su antigua amiga, que con el enorme golpe de Star había regresado de golpe a su forma Mewmana.
Las venas de oscuridad y sus ojos negros sin embargo permanecían.
- ¡Lucha contra él! ¡Mina! ¡Vuelve conmigo!
- ¡Mina! ¡Resiste! - dijo una nueva voz
Era Manfred, que viendo como Mina había sido reducida y los soldados habían parado vió su oportunidad para acercarse a ver a su antigua Mina
La cara de dolor de Mina desapareció, y una expresión muy diferente apareció en su rostro.
- Jejejejeje... - rió una voz profunda a través del cuerpo de Mina
- Seth - afirmó Moon
- Es increible que aún vivas, Moon. Es un digno intento, aunque no te va a servir de mucho.
- Has perdido tu ejército. Todo se ha acabado. - dijo Star que había abandonado su armadura de energía y recuperado su forma mewmana
- JejejejeJAJAJAJAJA... ¿Realmente creeis que me habeis detenido? ¡Esto sólo ha sido una distracción! En realidad YO he ganado. Pero ya es demasiado tarde.
- Oh... ¡Calla ya, maldito lagarto! - dijo Marco poniendo una cuchara en la boca de la soldado.
- PUAG... ¿Pudding? - dijo la voz de Mina habitual
El efecto del pudding fue tan inmediato como lo había sido con Tom anteriormente. Todas las venas y efectos de la magia oscura en Mina se retiró de golpe, y su cara mostró claridad de ideas.
- ¿Solaria? - dijo Mina como si hubiera acabado de despertar de una pesadilla
- Sí, mi querida amiga... Soy yo.
- ¡Solaria! ¡Yo! ¡Yo! ¡Lo siento! ¡Lo fastidié todo! ¡Lo siento! ¡Lo siento mucho...!
La antigua soldado se puso a llorar como una adolescente
- Tranquila, Mina... Estoy aquí... contigo.
- Pero... ¡Cómo! ¿Cómo es posible? Tú... tú... te fuiste y yo me quedé sola...
- Lo siento, Mina. No se qué es lo que pasó. Aún no ha ocurrido para mí. Las chicas me han traído de vuestro pasado. Pero sea lo que fuese... lo siento mucho. Siento haberte fallado.
- No, mi reina. Yo... os he fallado.
- Tú nunca me has fallado. - dijo Mamfred a su lado también
- No, mi querido amigo. También te he fallado a tí. Te empujé a un camino de locura. ¿Cómo pude liberar a Seth?
- Es el efecto del pudding. Ayuda a Mina a ver las cosas como son. - dijo Glossarick
- ¡Glossarick! ¿No estabas con Toffee?
- Y lo estoy.
Toffee apareció detrás gruñendo.
- ¡TÚ! - gritó Solaria empuñando su espada amenazadoramente contra Toffee
- Ok, ok... mamá... Recuerda lo que hablamos. - dijo Eclipsa empujando su empuñadura hacia abajo.
- ¡Toffee! ¿No estabas custodiando la entrada a la magia? - preguntó Moon
- Sí... pero ha comenzado a brotar magia oscura por el pozo. No tengo ni idea de como lo ha hecho, pero Seth lo ha logrado sin usar la entrada.
- ¡Maldición! Eso significa... - dijo Moon
- Que Seth está invocando el ritual. Si no le encontramos pronto y evitamos que lo complete, estamos todos muertos.
- Mina - preguntó Moon - ¿Sabes algo de eso? ¿Sabes donde está Seth?
- Yo... Puedo sentirle... Está... cerca de la magia
- No. Yo estaba en la entrada. Ha llegado sin pasar por allí - replicó Toffee
- ¡Oh... no! ¡Él me siente!
Mina se quedó en blanco. Su cuerpo aprecía haber perdido toda su sangre en un momento, quedándose pálida como el marmol, y su cuerpo empezó a tiritar.
- ¿Qué te pasa, Mina? - preguntó preocupada Solaria
- ¡El... reclama su sangre! ¡Me arrebata la vida!
Los ojos de Mina, a diferencia de antes, se pusieron translúcidos, quedándose ciega. Su cuerpo comenzó a mostrar síntomas acelerados de envejecimiento.
- Mina... ¡Mina! ¡Resiste!
- No... No me queda vida... Soy demasiado vieja... ¡No me abandones, mi reina! No ahora...
- Nunca.
- Yo tampoco te abandonaré. - dijo Manfred haciendo un abrazo en grupo con la reina y Mina
- No hay tiempo para esto. - protestó Toffee
- Siento que sea así, - agregó Moon - pero Toffee tiene razón. Tenemos que ir a por Seth. No nos queda tiempo.
Solaria dió su espada a Eclipsa. Al instante adoptó la forma del paraguas de la reina de la oscuridad.
- Yo... tengo que quedarme.
- No te preocupes, mamá. Nosotras nos encargamos. - contestó Eclipsa
- Ahora lo principal... ¿Cómo encontramos a Seth?
BOOOM...
Con un gran estruendo, un rayo negro se elevó desde un punto hacia la cúpula de energía que aún aguantaba el bombardeo exterior.
- ¿Qué es eso? - preguntó Star
- Ese rayo... ¡Debe ser parte de la invocación de Seth! ¡Debe estar allí! - dijo Toffee
- Mmmm... ¡Oh! En esa dirección está el antiguo templo de Glossarick. Seguro que Seth ha usado esa otra entrada para corromper la magia. - comentó Star
- ¿Otra entrada? - dijo Toffee confundido.
- Esto es Earthni. Como es la fusión de la Tierra y de Mewni, hay una entrada por cada una.
- ¡ ¡ ¡ ¿ ¿ ¿ OTRA ... ENTRADA ? ? ? ! ! !.
- Síiiii... supongo que se nos debería haber ocurrido.
Toffee volvió a mirar de reojo a Glossarick, cuya cara de satisfacción no hacía sino molestarle aún más.
- Soy la última que desea usar los soldados de mi madre, - comentó Eclipsa - pero dado lo desesperado de la situación, creo que nos vendrá bien contar con su ayuda en este momento.
- Está bien... Haremos que Seth se arrepienta de haberse metido con nuestra familia.
Nota del autor.
Reposteo el capítulo porque nunca he recibido el correo de aviso de su activación. Creo que por algún motivo, fanfiction ha fallado.
Aprovecho para explicar que los comportamientos de arrepentimiento de Solaria y Mina son básicamente fruto del pudding de Glossarick, aunque lo menciono con Mina. No creo que los personajes, tal y como eran en el canon, se hubieran expresado así sin justificación.
Sí... también es por requerimientos de tiempo. Voy a cerrar la historia de forma inminente así que no tengo tiempo para mucha más profundidad.
No se si el capítulo posterior lo dividiré en dos. Tenía intención de hacer que este llegase más lejos en la trama, más otro capítulo final, pero al final se me alargó tanto que decidí cortarlo aquí.
Ahora el problema es que el siguiente ya no puedo cortarlo donde quería, porque sospecho que será muy corto, así que a lo mejor lo uno con lo del final, o me invento algo nuevo para rellenar, ya veré.
Un saludo.
