Los personajes de Twilight no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo me divierto un poco con ellos.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite fanfiction)
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ AWWI ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Capítulo 35
Bella sonreía ante las cámaras, respondía las preguntas que le hacían y saludaba a todo aquel que se acercaba a felicitarla, al igual que Angela, quien era extremadamente amable con todos los que la rodeaban.
Ambas cortaron el listón rojo que adornaba la entrada de la nueva tienda, se abrazaron, posaron para las fotografías e invitaron a todos a entrar.
Para la mayoría se vería como un par de mujeres que estaban cumpliendo su sueño, pero Edward había pasado demasiado tiempo con ellas para saber que no tenían su atención por completo en ese lugar.
Lo cual sin duda era extraño, Edward sabía cuánto habían trabajado por su sueño, desde abandonar sus respectivos trabajos seguros en la farmacéutica y despacho, hasta endeudarse con varios cientos de miles, los cuales habían logrado pagar después de trabajar largas y extenuantes horas, incluso ahora que tenían la ayuda de Amun, habían trabajado muy duro para que todo en ese día fuera perfecto.
Por esa razón no entendía qué era lo que rondaba por sus cabezas que fuera lo suficientemente importante como para no poder tener toda la atención.
—¿Dónde está mamá? —preguntó Mila con el ceño fruncido, la tienda estaba abarrotada y las niñas no estaban nada felices de no poder encontrar a su madre con facilidad.
Había un enorme mar de personas, todas reunidas para aprovechar los descuentos por reinauguración y/o conseguir una cita para la elaboración de los labiales personalizados, que era el mayor atractivo de la tienda.
—Debe estar por ahí, hoy es un día ocupado para ella, ocupado e importante.
—¿Puedes enfermar por estar muy ocupado? —preguntó Kailani.
—A veces, cuando el estrés es demasiado, algunas personas enferman.
—¿Entonces es normal que Bella y Angela estuvieran vomitando en el baño cuando estaban alistándose? —Esta vez fue Nessi quien preguntó, visiblemente confundida.
—Ambas estaban nerviosas —respondió Tanya, quien sobresalía entre la multitud, había ido principalmente para complacer a Tam y un poco a Nessa.
Ahora estaban ahí, sin saber realmente qué hacer entre tanta gente, Tamara era la única que había corrido al lado de Bella en cuanto las personas comenzaron a entrar, así que ella junto con Bella estaban por alguna parte de la tienda.
Esperaron por alrededor de diez minutos, antes de que Hailey encontrara a Bella y demandara ir con ella, Edward tuvo que detener a las niñas cuando intentaron acercarse.
Bella estaba respondiendo preguntas, Tamara junto a ella sonreía y se aferraba a su mano.
Angela entró en el campo de visión de Edward, también tenía a Sophie de su mano, luciendo tan encantadora y bonita como sola ella podía hacerlo.
—¿Por qué Tamara puede estar con ella y nosotras no? —preguntó Mila cruzándose de brazos.
—Bueno, Tamara está en silencio y sabe que Bella tiene cosas importantes que atender, mientras que, si ustedes están a su alrededor, Bella querrá llenarlas de besos por haberse puesto esas faldas.
—Tía Tanya tiene razón —asintió Kailani—, tendremos a mamá después, ahora ella está ocupada, cuando ya no lo esté, nosotras tendremos toda su atención, como siempre.
Edward estaba seguro de que la tendrían, las seis usaban faldas de colores, Bella les había dejado la ropa organizada una noche antes, había escogido jeans y blusas del mismo color, para que se vieran lindas y al mismo tiempo cómodas, pero ellas se habían negado a usar esa ropa, en su lugar escarbaron en su armario, así como en el de Tamara, para encontrar la ropa adecuada.
Edward había intentado persuadirlas sobre las elecciones de ropa, pero sus palabras no fueron escuchadas, por esa razón tenía a seis niñas rascándose las piernas, o sintiéndose incómodas, solo Hailey y un poco Gretchen parecían no tener ninguna mortificación, él creía que sus pequeñas niñitas se habían acostumbrado a usar faldas y sentirse cómodas con ellas.
Bella había influido demasiado en ellas, aún recordaba cuando encontró a Gretchen y Kailani discutiendo pues la primera no quería prestarle su brillo de labios.
Con el resto de sus hijas, aunque habían cambiado ciertos colores y modelos, Bella se esforzaba para apegarse al estilo de cada una, por esa razón había escogido jeans y no faldas.
Pero sus hijas habían hecho lo que les dio la gana y ahora lucían un atuendo muy parecido al de Tamara, quien había sido la única a la que Bella le había comprado un bonito vestido floreado para ese día.
Quizás esa había sido la razón de que las niñas se pusieran tan tercas por usar falda.
—¿Papi? —habló Kailani tirando de su mano—. Quiero a mami, pero me pican las medias, Tamara las usa y quise usarlas, pero son incómodas.
Para hacer más énfasis, comenzó a rascar su muslo derecho.
—Nos quedaremos un poco más y después iremos a que ustedes se cambien.
Veinte minutos después, Bella por fin se pudo deshacer de las cámaras, dejando que Amun respondiera las demás preguntas.
—¿Qué están usando todas ustedes?
—Queríamos sorprenderte, mami —dijo Mila rascándose la espalda—, pero esto es muy incómodo.
—Queríamos estar lindas como tú, Bella —prosiguió Nessa—, pero estos zapatos han hecho que me duelan los pies, ¿por qué no puedo usar calcetines? Es absurdo.
—Pelo nos vemos lindas como tú, mami —dijo Gretchen—, quelíamos velnos tan lindas como tú.
—Ustedes siempre se ven lindas para mí —respondió enternecida—, además, es algo bueno que tenga esto de ser mamá bajo control, tengo un cambio de ropa para cada una en la oficina para cualquier emergencia.
—Yo las llevaré —dijo Tanya—, cualquier cosa por salir de aquí.
Tanya las llevó a la oficina, Tamara también las acompañó, aunque ella no tenía intención de cambiarse de ropa, estaba demasiado cómoda como para hacerlo.
Bella tomó a Hailey en brazos, y Edward abrazó su cintura y besó rápido sus labios.
—¿Te he dicho lo orgulloso que estoy de ti?
—Sí, pero dímelo de todas formas.
La besó nuevamente, antes de que un flash les interrumpiera.
—Una foto con su novio e hija, por favor.
Edward abrazó la cintura de Bella dejando que el fotógrafo les tomara cuantas fotografías quisiera.
»¿El nombre de su bebé? Es realmente guapa, tanto como la más grande.
Para Edward no era nada nuevo lo entrometido que en ocasiones podían llegar a ser los medios, pero que relacionaran inmediatamente a Bella con Tamara y Hailey era algo nuevo, pero que definitivamente le agradaba.
—Hailey, la más pequeña de mis seis bebés.
El rostro sorprendido del fotógrafo pasó a segundo plano, pues su completa atención se centró en Bella, quien había dicho que las seis niñas eran suyas.
Cómo no amarla, si cada día le demostraba que era la mujer indicada para él y las niñas.
—¿Tendremos fotos con toda su familia?
—Quizás —respondió encogiéndose de hombros—, no te alejes demasiado y podrás tener la imagen.
Edward estaba seguro de que las niñas estarían felices se posar para la cámara.
…
Edward dejó a Bella sobre el sofá, había sido un largo y agotador día, después de pasar dos horas más en la tienda, Tanya se había llevado a las niñas junto con Sue y Charlie.
Bella había estado detrás del mostrador atendiendo a un par de clientes, haciendo una demostración del proceso de elaboración de los labiales y respondiendo cada pregunta que se le hacía con respecto a los productos, había sido fotografía tanto sola como con Angela, incluso James había aparecido para felicitarla, ahora a Edward ya no le molestaba verlo, había descubierto que James era agradable.
Lo era más cuando seguía detrás de Tanya sin ninguna intención de rendirse.
Para cuando por fin la aglomeración de personas disminuyó, tomó a Bella en brazos y la llevó al auto, al igual que Jasper lo hizo con Angela.
—Soy una mujer fuerte, independiente y segura de sí misma, puedo valerme por mi cuenta, pero también puedo disfrutar cuando soy llevada en brazos.
Ahora estaban a solas en casa, quizás tenían solo una hora antes de que Charlie y Sue llegaran con las niñas, pero iban a disfrutar al máximo esa hora que tenían.
—Mmmm, nene, eso se siente tan bien.
Edward presionó la curvatura del pie de Bella, causando otro gemido de placer.
Un buen masaje y una siesta era un buen plan antes de que las niñas llegaran y requirieran toda la atención.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ AWWI ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Bella había estado en casa de Angela desde muy temprano, ayudando a adornar el pasillo, la sala y la cocina con cientos de serpentinas y globos, sus mejillas dolían después de inflar tantos globos, ya que la bomba se había roto después de los primeros veinte.
Pero ahora todo lo tenían listo para cuando Sophie despertara.
Jasper se había ofrecido a ayudarles, pero Angela se había negado, aludiendo que era una tradición de las tres, el último año que serían las tres contra el mundo.
Jasper estuvo de acuerdo, pero solo porque él se encargaría de mantener entretenidos a los invitados en la fiesta.
Bella había mantenido guardado el secreto sobre la mini granja que Jasper instalaría en la casa Cullen.
—¿Lista? —preguntó Angela encendiendo la velita del cupcake.
—Nací lista —respondió tomando el regalo brillante y llamativo.
Entraron a la habitación de Sophie, era muy rosada, con un montón de muñecas y peluches en los rincones. La niña dormía pacíficamente en la cama con dosel, había costado un ojo de la cara, pero no habían tenido problema en obtener el dinero de Ben.
Lo mínimo que debía hacer era cumplir los caprichos de Sophie.
Rodearon la cama comenzando a cantarle el feliz cumpleaños a Sophie, quien despertó y se levantó enseguida con una enorme sonrisa en el rostro.
Desde que tenía un año, habían hecho el mismo ritual, las dos despertando y pasando la mañana con ella, consintiéndola y mimándola, demostrándole que era la princesita de ambas.
—¡Feliz cumpleaños! —le desearon las dos después de que Sophie soplara la velita.
Se recostaron en la cama junto a ella mientras abría su regalo con emoción, un disfraz de unicornio fue lo suficientemente bueno para emocionarla y hacerla saltar por la cama.
…
Angela puso los platos con panqueques sobre la mesa, Sophie atacó el suyo inmediatamente mientras que Bella corrió al baño después de oler la mermelada de moras.
Ella amaba la mermelada de moras, pero ahora, al parecer, estaba vetada.
—Mi amor, ¿no pudiste escoger tener asco a las sardinas? ¿O quizás al brócoli? Eso sería mucho mejor que sentir asco por la mermelada.
Regresó a la cocina en donde Angela había cambiado su plato por uno sin ni una gota de mermelada ni crema batida.
—No hagas que tía Bella se ponga mala, primita —dijo Sophie poniéndose de pie para besar el vientre de Bella, una vez satisfecha regresó a su lugar a seguir comiendo—. ¿Cuándo van a salir de ahí?
—Aún falta mucho para eso, corazón —le respondió Angela—, meses para que ellas lleguen.
—Y ya sabes que no puedes decir ni una palabra a nadie —le recordó Bella—, es un secreto de las tres.
—Yo sé guardar secretos, tía Bella —respondió con altanería antes de encajar el tenedor en sus panqueques.
Bella sonrió, habían creído que Sophie estaba tomando la siesta junto con Gretchen, por esa razón se hicieron las pruebas, cuando ella apareció de repente y vio las pruebas, su sonrisa creció.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Flashback ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Estaba en casa con Hailey pasando por un pequeño resfriado, Edward se había llevado a las niñas a sus respectivas clases, y Esme se había presentado de improvisto para mostrarle el bolso que Carlisle le había regalado después de que le dijera que unos boletos para un juego de hockey no era precisamente un buen obsequio por la primera semana de relación.
Esme había ido al juego solo para complacer a Carlisle, y ahora su suegro le había obsequiado el bolso que ella había querido desde el principio.
—Hace unos días te dije que no me veía con Carlisle, pero ahora, creo que este es el bueno.
—¿Los cinco anteriores no lo fueron?
—No, los amaba, pero dentro de mí sabía que a ninguno le sería fiel, sin embargo Carlisle me inspira otras cosas, esta vez sí me veo envejeciendo junto a él.
—¿Estás hablando en serio?
—Claro que sí, incluso me veo en un vestido blanco.
—Sería tu sexto matrimonio, no creo que un vestido blanco sea lo más indicado.
—En realidad es el octavo, me casé a los dieciocho, no duró mucho y casi nadie se enteró, el otro fue en Las Vegas, me divorcié enseguida, pero cuenta como matrimonio, así que es el octavo, sin embargo usaré un vestido blanco porque puedo y quiero, solo necesito que Carlisle me lo pida.
—Lo hará si tú le dices que lo haga, Carlisle hace todo lo que tú le dices.
—Es un hombre inteligente —se encogió de hombros—, pero de una vez te lo advierto, Isabella, una palabra sobre llamarme nana, abuelita, nona, yaya, mamá Esme o vaya a saber qué mierda y dejas de ser mi favorita.
—¿Eso pretende ser una amenaza, abuelita Esme?
Bella logró esquivar el cucharón que Esme le lanzó a modo de proyectil, Hailey en su sillita alta se reía a carcajadas.
—Angie, Angie es...
Antes de que pudiera completar su frase, Angela entró a la cocina junto con Sophie y Gretchen, quienes lucían con orgullo sus nuevos uniformes del equipo de béisbol, el ballet había quedado oficialmente vetado para ellas, al parecer Sophie había quedado maravillada con el juego al que Edward y Jasper la habían llevado.
—Miren quién está aquí, la nana Esme.
—Ustedes dos pueden irse a la...
—No malas palabras —le interrumpió Bella—, la abuelita Esme no puede decir groserías, ¿qué ejemplo le das a tus nietas?
Esme protestó y les dio un manotazo a ambas, haciendo que las niñas rieran nerviosas.
—Vamos, cariñitos, ustedes serán mis nuevas favoritas. —Tomó a Sophie y Gretchen de sus manitas y las llevó fuera de la cocina—. ¿Qué les parece si mejor me llaman Esme?
—Nos gusta nana —respondió Sophie.
—Esme y les daré un dólar a cada una.
—Cinco.
Angela y Bella se rieron al escuchar la negociación de las niñas con Esme.
—¡Mami!
Bella se giró para ver a Hailey, quien le tendía su platito vacío.
—¿Quieres más, cariño?
Angela se sentó en una de las sillas libres, dejando que ella se hiciera cargo de Hailey.
—Las tengo en el bolso —dijo casualmente, aunque realmente estaba nerviosa—, pasé a la farmacia antes de venir aquí, no te preocupes por las niñas, les compré chicles, estuvieron tronando bombas y no poniéndome atención.
—Muy bien, en cuanto Esme se vaya y las niñas tomen la siesta, las haremos, Edward y las demás llegan hasta dentro de tres horas o posiblemente más.
—Bien.
Esme estuvo en casa por al menos otra hora más, había logrado que Sophie y Gretchen le siguieran llamando Esme y prometieran nunca decirle nana o ningún otro apelativo, Hailey no le fue ningún problema, ya que seguía repitiendo Eme.
Les habían dado una merienda rápida a las niñas y puesto a dormir, Hailey dormía cómodamente en la cuna, mientras que Gretchen y Sophie compartían la cama, les había costado que conciliaran el sueño, pero lo habían logrado.
Apenas salieron de la habitación de las niñas, corrieron a la principal.
—Tú ve primero, tienes más experiencia haciendo esto.
—Que la mía saliera positiva no quiere decir que sea experta, ¿quién de las dos fue la primera en comprar una?
—No me vengas con eso, entra ahí y yo iré después.
Angela entró primero al baño y después fue ella quien hizo la prueba, tenía miedo, tanto miedo, no era la primera que se había hecho en su vida, pero el miedo no era muy diferente.
Recordaba aquella primera prueba a los diecisiete, después de su primera vez, había usado protección, ella misma había visto como Tyler se quitaba el condón y lo tiraba a la basura, pero aun así el periodo se le retrasó y su miedo a estar embarazada creció, afortunadamente el periodo le llegó un día después, aun así, se había hecho aquella prueba, obteniendo como resultado un negativo.
Y esperaba que en esta ocasión fuera igual.
Cuánto lo deseaba.
—Tres minutos —le dijo Angela recostada en la cama.
Ambas se quedaron en silencio esperando a que los minutos pasaran, ninguna habló, demasiado mortificadas para hacerlo.
La alarma de los tres minutos sonó, el resultado estaba listo, pero ninguna se atrevió a mirar.
—Esto está jodido —murmuró Angela—, no puedo estar embarazada, ni siquiera tenemos seis meses juntos.
—Sabes que Jasper se haría cargo.
—De eso no tengo duda, pero es muy pronto, Sophie aún se está acostumbrando a él, ni siquiera sé cómo decirles a mis padres. ¿Qué pensarán? ¿Que no sé usar un puto condón? Además, es demasiado pronto, nuestra relación aún es reciente, no es momento de tener un bebé.
—Pudiste negarte al sexo.
—Igual tú —contraatacó—, además tú ya vives con Edward, las niñas te llaman mamá, eres prácticamente de la familia, que estés embarazada no perjudicará tu vida.
—¿Que no lo hará? Tengo seis niñas en casa, ¡seis! Esta sería la séptima, ni Edward ni yo habíamos hablado de la posibilidad de agrandar la familia. Tenemos una relación seria, amo a las niñas y ellas me aman, sé que Edward sería un gran padre, lo es con las seis, pero no sé si yo estoy lista para hacerme cargo de otro bebé o si las niñas realmente aceptarían a otro miembro más.
—Solo es una bebé más.
—No es solo una más —negó con la cabeza efusivamente al mismo tiempo que se ponía de pie y comenzaba a caminar de un lado a otro—, serían siete niñas, ¡siete! ¿Cómo carajo voy a manejar a siete niñas? Seríamos una familia de nueve, ¡nueve! Tres más y podemos hacer el remake de Más barato por docena, ¿qué tan jodido es eso?
—Tan jodido como embarazarte del tipo con el que sales desde hace tres meses, apenas me presentó a su padre hace tres semanas, la siguiente vez que lo vea, será para decirle que estoy embarazada, esa no es una buena impresión. Ni siquiera le he contado a Jasper lo pésimo que lo pasé con el embarazo de Sophie, tal vez se lo diga en la cama después del sexo o cuando estemos en el boliche o enseñándole a Sophie a jugar en el parque con alguna pelota, ya me imaginé la conversación, algo tipo: "Oye, Jasper, estuve a punto de morir cuando di a luz a Sophie, por cierto, estoy embarazada y quizás tengas que estar al pendiente porque corro riesgo de perder a la bebé o ser yo quien muera, ¿quieres queso con tus papás?".
Bella se dejó caer en la cama junto a Angela, ninguna dudaba de que los Cullen recibirían a las bebés con alegría, pero ¿ellas? Sophie no había sido precisamente esperada, pero cuando supieron que venía en camino, se habían apoyado mutuamente.
—Es nuestra decisión —murmuró Angela—, si decides no tenerlo, te apoyaría, estaría ahí para cuidarte y hacerte compañía.
—Sabes que yo también estaría ahí, ni siquiera dudaría en darte todo mi apoyo y compresión.
Con eso en mente, tomaron las pruebas entre sus manos, sintiéndolas más como una bomba a punto de estallar.
—¿Voy a tener una hermanita?
La voz de Sophie las sobresaltó, se giraron para verla de pie en el marco de la puerta, su cabello estaba enmarañado y su ropa arrugada, sus ojos seguían rojos debido al cansancio, pero eso no evitaba que estuviera despierta.
—¿Qué te he dicho de escuchar conversaciones ajenas? Además, tú deberías estar dormida junto con Grenni.
—No fue intencional, mami, yo iba al baño y las escuché aquí, por eso entré. ¿Voy a tener una hermanita? Gigi dijo que su mamá se había hecho una prueba para saber si estaba embarazada y llevó la caja al kínder escondida, era igual a la tuya, entonces… ¿tendré una hermanita?
Ambas miraron las pruebas, siendo conscientes de que Sophie no aceptaría una evasiva como respuesta.
—¿Qué te parece una primita también, Sophie?
La niña chilló de alegría y Bella la sostuvo besando su castaña cabellera, antes de dejarla ir hacia Angela.
Siete niñas era un gran número, una verdadera locura, prácticamente una misión imposible, la idea la seguía asustando, pero también sabía con certeza de que lo lograría, de alguna manera lo haría, después de todo, era Isabella Swan.
La sonrisa embobada de Angela al ver la prueba y a Sophie, solo le confirmó que ella también estaba lista para enfrentarse a un nuevo reto en la vida.
¿Deshacerse de la vida que llevaban dentro?
No, no lo harían, era su jodida decisión, y ya habían tomado una.
¿Estaba preparada?
Ni un poco, pero sí segura, y por el momento, eso debía bastar.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Fin flashback ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Sophie había prometido guardar el secreto, y había cumplido su palabra, solo les hablaba a sus vientres cuando estaban solas, si alguien más estaba cerca, Sophie no decía ni una sola palabra, ni siquiera lo había compartido con Gretchen.
Bella aún seguía preguntándose cómo le diría a Edward y a las niñas. Había acudido al médico un día después de enterarse del embarazo, cuestionó por qué no había salido en los análisis que le hicieron cuando tuvo el accidente, pero el embarazo era reciente, así que cuando le hicieron las pruebas, no tenía suficientes hormonas en la sangre.
Bella prefirió cambiar de hospital.
Tenía poco más de un mes, aún era muy reciente, pero ya había podido ver a su pequeña manchita en la pantalla.
Había llorado.
Angela también había llorado.
Ambas habían llorado de emoción con las ecografías entre sus manos.
Angela tenía planeado decirle esa misma noche después del cumpleaños de Sophie, la niña también iba a participar en la noticia.
Bella aún seguía preguntándose cómo decirles.
Después de terminar con el desayuno, y festejar que su bebé no despreciaba la crema batida, bañaron a Sophie y luego fue ella la encargada de humectarla y secarle el cabello, permitiéndole a Angela bañarse.
Cuando Angela terminó y se hizo cargo del peinado y vestuario de Sophie, ella se fue a tomar su baño, se vio al espejo, se puso de perfil intentando ver si había algo diferente en su cuerpo, pero todo seguía igual.
Cuando terminaron de arreglarse, las tres subieron al auto y se dirigieron a la casa Cullen.
Había sido Jasper quien sugirió, prácticamente ordenó, que la fiesta se hiciera en el patio trasero de la casa Cullen.
Rosalie y Tanya habían sido tan amables de decirles que el primer cumpleaños de cada una de las niñas había sido en la casa Cullen, era como una tradición.
Bella y Angela habían pensado que sería una reunión pequeña, solo las niñas y la familia cercana, pero cuando llegaron y vieron los autos estacionados, comenzaron a dudar. Mila fue quien les recibió, vestida con una chaqueta de mezclilla y el pantalón a juego.
—Te fuiste antes de que despertáramos, mami.
—Lo siento, mi amor, pero ya estoy aquí. —Le besó la mejilla—. Te ves muy hermosa, me alegro de que ahora sí me hicieras caso con respecto a la ropa.
—Me gusta más usar jeans, aunque Kai está usando falda, pero está enojada porque no la has peinado, aunque se alegrará al ver que tú tampoco lo has hecho.
—Bueno, pensé que sería bueno un estilo similar al de mis engendritos.
Mila asintió efusivamente, antes de reparar en Sophie, a quien abrazó y deseó feliz cumpleaños, además de decirle que le iba encantar acariciar a las pequeñas cabras.
Bella no se contuvo de reírse de la cara asustada de Angela, ella y las cabras eran enemigas declaradas desde los siete años.
Sophie corrió junto con Mila al pequeño zoológico, dejándolas a ellas en el olvido.
Entraron al jardín encontrando a muchos invitados, desde los padres de Angela, quienes reían junto a unos extraños, hasta Charlie y Sue quienes estaban junto con Esme.
Todos usando un estilo de los 60's.
—Angie, bebé —dijo Jasper apareciendo frente a ella—, tengo que presentarte a unas cuantas personas. ¿Dónde está mi niñita? He logrado que trajeran la cebra solo para ella.
Bella se rio al ver a Angela ser arrastrada lejos.
Sintió los brazos de varias niñas rodeándola antes de que los brazos de Edward también estuvieran sobre ella.
Se giró para saludar a sus niñitas, Mila, Gretchen, Nessi y Edward estaban vestidos de manera similar, las niñas con su cabello despeinado le daban un toque de chicas rebeldes.
Hailey, Kailani y Tamara estaban usando faldas amplias y vaporosas, la blusa blanca de botones con volados en los brazos, así como las calcetas y los tenis completaban el look, su cabello no era muy elaborado, Bella había supuesto que así sería, por esa razón ella tampoco se había esmerado, lo había dejado al natural.
—Todas ustedes se ven muy guapas, tú también, Edward, lo que pienso no puedo decirlo frente a nuestras niñas.
—Eres incorregible —dijo Edward sosteniendo su cintura—. Vamos, las niñas querían acercarse a las llamas, pero decidieron esperarte.
—Claro, lo que las niñas deseen, pero primero dame mi beso, que no te he visto en todo el día.
Edward la besó causando la risa de las niñas, Bella no había querido terminarlo, desde que sabía que su pequeñita crecía dentro de ella, había estado insaciable, no tenía suficiente de Edward.
Si así se sentía con el embarazo tan reciente, una vez este avanzara, no sabía cómo iba a poder abandonar la cama.
…
Sophie había sido abrazada y felicitada por cada uno de los invitados, Jasper la había presentado como su pequeña princesa y al parecer todos estaban felices con darle la bienvenida a la niña y a Angela, los padres de Angela también habían sido aceptados, así como Charlie y Sue.
Pero al llegar Esme las cosas se pusieron un poco tensas, ella siendo la mujer llamativa que era, se presentó dándole un efusivo beso a Carlisle, quien se puso colorado y tartamudeó, ella sola fue quien se presentó como la novia.
Los regalos habían sido abiertos, desde unos patines nuevos, hasta un equipo completo de béisbol.
—Vamos, Angie —comentó Arnold al ver a Sophie probarse el guante—, será bueno ir a verla a algún partido y no a los recitales, por lo menos ahí no me quedaré dormido.
Angela solo había rodado los ojos.
Conforme la fiesta avanzaba, los niños presentes se volvieron más hiperactivos, los animales los habían emocionado, pero una vez llegaron los ponis y caballos, solo aumentó su energía, y cuando el inflable de casi dos metros de altura fue instalado, simplemente no hubo quien los detuviera.
—Lo mejor para mi princesita —dijo Jasper antes de correr al encuentro de Sophie, quien sería la primera en subir.
Edward la mantenía abrazada de la cintura, viendo a las niñas riendo a carcajadas y divirtiéndose.
—La fiesta de mis niñas no fue tan extravagante, aunque ellas estaban cumpliendo un año.
—Así que es como una tradición.
—Claro que sí, Rosalie lo hará para el bebé, había pensado en temática de animales, pero ya que Jasper consiguió el zoológico, está molesta pues tiene que cambiar la idea.
—No creo que a nadie le moleste tener dos veces el mini zoológico.
—Puede, pero Rosalie definitivamente no estaría contenta con ser comparada, creo que está hablando algo sobre dinosaurios y animatrónicas.
Bella asintió pensativa, quizás era el momento.
—¿Y extrañas preparar el primer cumpleaños para tu bebé?
—El de Hailey fue hace un año, además con los años se vuelve más complicado, lo bueno es que ni tú ni yo tenemos que preocuparnos por eso, lo único de lo que debemos preocuparnos es de los dulces dieciséis de Nessa y Tam, creo que dejaré que te encargues de eso, Tanya también cree que tú serías una verdadera experta manejando ese asunto.
Bella aceptó el beso en sus labios, antes de verlo marchar pues Hailey tenía problemas para subirse al inflable junto con sus hermanas.
¿Ahora cómo le decía?
…
Sintió como todos guardaron silencio, ella había estado riendo con una de las primas de Edward, Lauren era muy similar a Rosalie, era entrenadora de un equipo de vóleibol de secundaria mientras que su esposo lo era del de fútbol.
Toda la familia de Edward se dedicaba al deporte, unos cuantos eran médicos, aunque se especializaban en medicina deportiva, o por lo menos ellos lo llamaban así, desde nutriólogos hasta fisioterapeutas.
Bella y Angela eran un mundo de diferencia, pero al parecer a todos les causaba más diversión que molestia.
Así que suponía que el viento levantando su falda no había sido lo que silenció a todos.
—Creo que necesitas ir con Nessa.
Bella se giró para ver a su niña congelada en medio del jardín y caminó hacia ella con rapidez, la niña al notarla corrió a su encuentro, Bella la abrazó y permitió que escondiera su rostro de la indeseable visita. Sabía quién era, la había visto en fotografías, en muy pocas y a muchas de ellas les faltaban partes. Edward le había dicho que aparecía de vez en cuando solo para causar molestias, pero que, así como llegaba, desaparecía.
Habían intentado ponerle un alto, pero Elizabeth Cullen seguía haciendo lo que le venía en gana.
La última vez que les había visitado, fue cuando Nessa tenía cuatro —era la única de las niñas que la recordaba realmente— y no fue nada agradable con ella.
—Carlisle, cariño, ¿cuánto tiempo que mis ojos no se deleitan contigo? Te ves muy...
Antes de que pudiera poner una mano sobre Carlisle, Esme apareció siendo la mujer desquiciada que podía llegar a ser cuando alguien osaba poner los ojos en lo que le pertenecía, y si ella había aceptado ponerse una gorra de béisbol en su perfectamente peinado cabello, entonces Carlisle era suyo y nadie tenía derecho de mirarlo o tan siquiera respirar su propio aire.
—¿Y tú quién mierda eres? —cuestionó interponiéndose—. Porque mira que intentar tocar a mi hombre con esas uñas postizas de cuarta, con plastas de máscara de pestañas del tamaño de una cucaracha y el delineador mal colocado, es realmente triste y lamentable.
—Diez dólares a que Lizzie la pone en su lugar —murmuró Tanya junto a ella, Tamara estaba abrazando su cintura, posiblemente también recordando, aunque fuera un poco, a aquella mujer.
—Veinte a que Esme la hace rogar por misericordia —dijo muy segura de Esme—, una vez fue a prisión solamente porque se negó a perder unos zapatos.
—Soy su esposa, así que si pongo mis manos o no sobre él, no es de tu jodida incumbencia, de hecho, la última vez que nos vimos, disfrutó mucho más que mis manos sobre él, ¿o no, amorcito?
Carlisle estaba colorado y Esme furiosa.
»Además, no vine por él, me enteré que mi Jazz está festejando el cumpleaños de su hija, y por lo que pude investigar y por lo que veo a mi alrededor, la niña no es… rarita.
Bella vio rojo.
Iba a matar a esa perra.
Hay bebés en camino, ¿Cómo creen que se lo tomen Jasper y Edward?
Elizabeth a aparecido, ¿Alguien más se apunta para ayudar a Bella?
Punto importante, que posiblemente me pregunten, Carlisle está legalmente divorciado, pero Lizzie sigue presentándose como su esposa, porque así de perra es.
Hola!
Lamento la tardanza, dos cumpleaños en un fin de semana, fechas festivas y enviar el capítulo equivocado, no son buenas señales.
Pero aún es lunes, no es tan tarde y espero que disfrutarán el capítulo.
Yanina, muchas gracias por la ayuda con la revisión del capítulo y aguantarme tanto, aún cuando te hago enojar y posiblemente sea la causante de que te salgan canas prematuramente, te adoro, eres la mejor en el mundo entero.
Mis preciosas acosadoras, sigo viva, solo que sabía que si aparecía terminaría defiendo a ustedes, pero aún así las amo, y siempre están presentes en mi vida
Déjenme sus comentarios, opiniones, críticas, teorías o lo que quieran compartir conmigo en un review.
Nos vemos muy pronto
Recuerden que pueden unirse al grupo de facebook "The follies and evils by Teffi" en donde encontrarán adelantos, imágenes, información extra de las historias y muchas otras actividades, además de que podrán acosarme con mayor libertad jajaja.
