"Incómoda nochebuena"
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Bakugou se fue a vestir en su habitación, todo con sus sentimientos postrados en la manga de su camisa. Reverberaban como burbujas efervescentes por las partículas del viento y cada soplo de aire, se impregnaba de la esencia que simbolizaba la intensidad con la que florecían sus sentimientos.
Apenas cumpliría un día en que el nerd le confesó su amor, pero para él fue como si hubieran pasado meses en que su relación surgió.
Sinceramente nada podía arruinarle su humor, bueno, casi nadie, puesto a que la única presencia que pudiera hacerle rabiar hasta las entrañas era el mitad-mitad. Aunque era una gran noticia saber que él no vendría a la reunión que se llevaría a cabo en su casa, y sólo en ese caso Endeavor le cayó bien; fue bueno que el padre del mitad y mitad fuese el anfitrión de su fiesta navideña en su propia casa y forzar a Todoroki asistir en contra de su voluntad.
Sonrió maloso, recordándose contento lo sucedido la noche anterior y con toda antelación ansiaba ver a Deku. Asimismo, él no era de los que festejaba las fiestas navideñas, puesto a que le parecían una pérdida de su valioso tiempo, pero cabía mencionar que sólo lo hacía gustoso porque él ya tenía con quién pasar esos días especiales en que uno se queda encerrado en su casa, comiendo un festín, convivir con la familia, pasar un buen rato y acurrucarse entre las cobijas para resguardarse del frío proveniente de afuera.
Esas costumbres raras las pasaría con el nerd, esperando que todo saliera bien.
En fin, Bakugou se puso una camisa de manga morada oscuro, unos pantalones negros holgados pero que se ajustaban a su figura, y su cabello lo dejó como normalmente le amanecía; total, no le debía de rendir cuentas a la forma en que su cabello era.
El timbre de la casa sonó, y sonrió de lado sabiendo de quién provenía aquello.
Bajó pisoteando los escalones hasta llegar a la puerta, eso sí, le notificó a su madre que él abriría la puerta y les daría la bienvenida a sus invitados, sobre todo a uno muy especial.
Al abrir la puerta con su característico ceño fruncido, le saludó primero la madre de Deku con una sonrisa amable, sosteniendo una olla naranja con ambas manos, seguida de ella estaba, nadie?
—Katsuki, hola— Dijo la madre de Deku. Él asintió, extrañado al no ver al nerd detrás de ella.
—Y Deku?— No pudo evitar preguntarle en vez de darle un saludo.
—Izuku fue a recoger a sus amigos a la estación— Dio ella, pasando por la entrada. Bakugou le ayudó a coger la olla y llevársela a la cocina, donde seguramente su madre lo regañaría en caso de que él no se hubiera ofrecido en ayudarle a la madre de Deku en cargar la olla. —No se tardará mucho—
—Hm— Asintió, significando que él entendió el mensaje. —Puede tomar asiento, tía— Le ofreció sentarse en uno de los sofas de su casa, tratando por todos los medios ser amable con la madre de su ahora novio.
—Inko— Apareció su madre con el mandil puesto, sonriendo amable.
—Mitsuki— Ambas señoras se saludaron como si se trataran de un par de amigas que llevaban años sin verse. —Y el pequeño Izuku?—
—Fue a recoger a sus amigos a la estación— Volvió a decir la madre de Deku. —Los invitó a venir a la reunion porque él no quería que sus amigos pasaran nochebuena solos en los dormitorios— Expresó certera, tratándose de la persona que adoraba al nerd con todas sus fuerzas.
—Tan lindo el pequeño Izuku— Suspiró su madre con una mano en la mejilla. —Tengo tantas ganas de volver a verlo—
—Ha crecido bastante— Dijo Inko muy orgullosa de su hijo. —Sigue teniendo su cara de bebé, pero ha crecido tanto que me sorprendió verlo tan maduro luego de que se fue a los dormitorios—
—Me imagino— Prosiguió su madre, tomando asiento en el sofá invitando a Inko que se sentara junto a ella. —Lo miré en la televisión cuando fue el festival deportivo y se me fue difícil creer que se trataba del mismo niño pequeño y tierno que había nacido sin Quirk—
—Supongo que lo fue para todos— Inko se encogió de hombros con expresión entristecida.
—Bueno, pero puedes estar tranquila de que el pequeño Izuku ya puede cuidarse por sí solo— Aseguró su madre, aplacando a Inko. —Y si está en problemas, Katsuki lo puede auxiliar, o no Katsuki?— Su madre le dirigió una mirada severa, que fue suficiente para causarle escalofríos y repugnancia a la vez.
—Sí, claro— Escupió desdeñoso.
—Ya ves— Le codeó su madre. —Katsuki es un buen compañero para estar a lado del pequeño Izuku—
—Supongo que sí— Inko dijo en un respiro, dejando caer sus hombros. —Pero, me pareció que también su amigo, Todoroki, cuida bastante bien de mi bebé Izuku mientras yo no estoy con él—
Una vena brotó de su sien en un desagrado por el comentario hecho por la madre de Deku, sin embargo, permaneció callado en la sala, cerrando los puños con grave ahínco.
—Ah— Exhaló su madre, en sospecha. —Te refieres al chico mitad y mitad que peleó con el pequeño Izuku?— La madre de Deku asintió. —Bueno, no voy a negar que ese chico es muy fuerte y talentoso por su cuenta, pero yo opino que Katsuki e Izuku harían un buen equipo juntos—
—Katsuki— De la nada, la madre de Deku le habló, sobresaltándolo de su posición; de la misma manera, su madre lo miró, haciéndole señas de no meter la pata con sus tontos comentarios negativos.
—Sí?— Dijo hastió.
—Estás tratando bien a mi bebé Izuku?— Inko fijó sus ojos verdes sobre los suyos con intensidad, entrelazando sus dedos entre sí, en cierto nerviosismo.
—Sí— Respondió tan quieto como pudo. Esto pareció tranquilizar un poco a la madre de Deku, pero hubo algo en su mirada que no significaba que le había creído por completo.
—Por qué Katsuki habría de tratar mal al pequeño Izuku?— Su madre interfirió exaltada. —Si Izuku es un amor—
La madre de Deku se acomodó en el sofá, extendiendo su falda de tela de vaqueros, moviendo la cabeza en desacuerdo.
—Mi bebé Izuku es un excelente hijo— Profirió orgullosa. —Sin embargo, había niños en su escuela que lo maltrataban injustamente por haber nacido sin un Quirk, pero a los quince años obtuvo su Quirk de manera inesperada y el acoso escolar se redujo casi por completo— Se manifestó dolida, algo que a Bakugou le resultó razonable, pues se trataba de la persona que amaba al nerd incondicionalmente; la que se preocupaba siempre por el bien de Deku, la que buscaba por todos los medios cuidarlo y protegerlo.
—Katsuki no me dijo que maltrataban a Izuku— Retortijó su madre, frunciendo las cejas.
—Porque Katsuki era la persona que más molestaba a mi Izuku— Confesó la madre de Deku resentida, y en eso, la mirada sombría de su madre se fijó en él.
—Katsuki— Ese tono de voz contundente y recio no le causó una buena sensación. —Es verdad lo que dice Inko sobre ti?—
—Hah?— Fingió no haberlas escuchado.
—Es verdad que maltrataste a Izuku?— Subió la voz en tono aberrante.
Él viendo que no tenía escapatoria, asintió.
—Sí—
—Por qué?— Su madre exigió, sacudiendo un brazo. —No me digas que es porque Izuku nació sin Quirk—
—Pues sí— Alardeó alterado. —Pero ya me disculpé con él recientemente—
—Katsuki yo en verdad creí que sólo no te le acercabas al pequeño Izuku porque él no nació con Quirk, pero jamás pensé que eras tú quien lo maltrataba en la escuela— Manifesto su madre decepcionada. —Cómo pudiste? Y pensar que yo te di mi consentimiento para eso!—
Los ojos de Bakugou se abrieron levemente de sus orbes, y reconoció que él en efecto fue un tonto, pero frente a la madre de Deku ser regañado de esa manera, no era algo bueno para su relación.
—Eso?— La madre de Deku preguntó en confusión. En eso, su madre le dirigió la vista con el rostro obscurecido del enojo.
—Sí, Inko— Espetó ronca.
—No le digas— Intervino Bakugou, poniéndose de pie.
—Decirme qué?— Inko se tornó aun más confundida.
—Izuku y Katsuki son novios!— Reveló su madre enfurecida.
—Maldita vieja!— Gritó Bakugou rabioso. —Por qué le dijiste?—
—Tarde que temprano Inko debía de enterarse— Lo señaló su madre en desdén.
—Pero no así— La refirió Bakugou, notando que la cara de la madre de Deku se mostraba entre una mezcla de tristeza y conmoción. —Tía le juro que he tratado bien a Deku, lo juro!— Explayó desesperado. —Lo que siento por Deku es real, no es ningún maldito capricho!—
—Katsuki!— Su madre le dio un golpe en la cabeza con el puño cerrado. —Ya deja de alardear tanto!—
—Oye!— Se quejó, sobándose en la zona del golpe. —Estoy diciendo la verdad, madre! Yo en verdad quiero a Deku, ¡no es ninguna mentira!—
—Con eso basta— Su madre advirtió con la mirada. —Yo sé que te gusta Izuku, y con tus gritos fue más que suficiente para corroborar que lo que sientes por él es verdad—
—Madre!— La refirió indignado, crispando sus músculos.
—Katsuki te lo advierto— Su madre le dio otro golpe en la cabeza que ni aunque él hubiese tenido los ojos bien abiertos pudiera esquivar. —Ya fue suficiente de tus gritos!—
—Por favor, Mitsuki— Inko se interpuso entre ellos en gesto preocupado. —Si Izuku está de acuerdo con estar con Katsuki no puedo interferir—
—Inko, todavía no termino de ajustar cuentas con Katsuki— Dio un paso en frente, pero la madre de Deku se mantuvo firme en su postura, así impidiéndole el paso a su madre de ir a darle su merecido.
—No, Mitsuki—
Su madre bufó resignada, regresándose al sofá, tomando asiento con los brazos cruzados, sin quitar su mirada de decepción de él.
En ese incómodo silencio, se escuchó el timbre de su casa, y unos cuchicheos después de eso. Bakugou suspiró de alivio porque la situación en su casa extrañamente tomó otro curso al que él se había predispuesto; porque no se imaginó que la madre de Deku lo acusarían de su comportamiento para con su hijo durante la infancia y temprana adolescencia, para después simplemente resignarse en apoyar a su hijo como siempre lo hacía.
—Yo iré por los invitados— Informó él, tragando saliva, viendo a las dos mujeres ojeándolo con resentimiento. Bueno, no se esperaba una respuesta por su parte.
Bakugou fue a la puerta, la abrió y vio a Deku en compañía de sus amigos: Uraraka y Iida.
—Kacchan!— Deku lo saludó contento, portando su sombrero de Santa (el mismo que usó en el disfraz de Santa). El corazón le revoloteó como mariposa, y el pecho se le apretujó quieto, casi como una suave caricia rozándole levemente en el rostro.
—Deku— Lo saludó tosco.
—Hola Bakugou— Iida dijo con la mano en el aire en pose mecánica. —Gracias por dejarnos venir a tu casa—
—Hola Bakugou— Uraraka hizo una leve inclinación de cabeza, sonriendo amable.
Él asintió, rodando los ojos.
—Pueden pasar— Abrió la puerta más para que ellos pudieran pasar.
Se giró para ver mejor a Deku, notando que él usaba un suéter curioso, era de esos que se usan solamente en nochebuena y Navidad y los desechas después de eso. Son suéteres inservibles, sin mucho chiste en su propósito de existencia.
Los amigos de Deku venían mejor vestidos, en fin, formales, en comparación del nerd, quien estaba vestido casual con su suéter navideño.
Sopló destensando su pecho de la inmensa carga que se llevó por la discusión que tuvo con su madre.
Cuán incómodo y perturbante fue eso.
Movió la cabeza para sacarse ese sentimiento del pecho.
—Kacchan, está todo bien?— Deku se le acercó en cuanto lo vio mover la cabeza en la entrada de su casa.
—Hah? Qué?— Espetó él un poco torpe, sonsacando a Deku, quien lo miró más de cerca con las cejas arqueadas.
—Hay algo que te esté molestando?— Dijo gentil.
Bakugou negó enseguida, poniendo una mano en el cabello de Deku, y lo revolvió entre sus dedos.
—No te preocupes tanto— Aseguró.
—Pero—
—Deku— Lo interrumpió. —Todo está bien—
—B-bueno es que te veías pensativo— Frotó sus dedos entre sí, nervioso.
—No es la gran cosa— Disuadió. —De todo te preocupas nerd—
Deku se sonrojó, encogiéndose.
—Hehe— Se rió a lo bajo.
Bakugou volteó a ver si nadie los veía y en un parpadeo, le dijo a él en un susurro:
—Estoy feliz de verte—
Dejó de revolver su cabello y se fue a la sala a atender a los amigos del nerd, con la cara roja del sonrojo, su pecho a punto de explotar y sus manos le vibraban con la sensación de haber tocado el cabello de Deku.
En cuanto se estaba yendo a la sala, unos brazos lo rodearon por detrás, jadeó sorprendido por la repentina muestra de afecto hecha por Deku.
—Deku?— Se ladeó con la voz temblorosa.
—Yo…—Apretó un poco más su agarre, ocultando su cabeza en su espalda. —Yo también estoy feliz de verte— Un deje de alegría se escapó de su voz. Bakugou notó que las orejas de Deku estaban rojas, al igual que la sensación de calor que irradiaba desde su piel era intensa. Se permitió ser abrazado de esa manera, no es como si estuviera mal estando en las comodidades de su casa.
Sonrió de lado, subiendo sus manos sobre las suyas y las puso encima, cogiéndolas gentilmente.
—Oye, nerd— Habló a lo bajo. El aludido asintió. —Trajiste las películas?— Deku movió la cabeza afirmativamente. —Entonces, las veremos después de comer, te parece?—
Deku lo soltó, mirándolo nuevamente con los ojos iluminados de gusto.
—Sí— Sonrió entusiasmado.
—Oye, por cierto— Puso su mano debajo de su barbilla en postura de análisis. —De dónde sacaste ese asqueroso suéter? Es horrible—
Un jadeó se escapó de la boca de Deku, observándolo preocupado.
—Uraraka-san me lo dio— Musitó, haciendo un mohín. —Como regalo de navidad—
—Es horrible— Dijo despótico.
—Kacchan— Protestó Deku, similar a un niño.
—Qué?— Inquirió burlón. —Sólo dije lo que pensaba—
Al ver que Deku seguía con un puchero plasmado en su rostro, realizó que quizá esa haya sido la razón por la cual no le permitió acompañarlo a su habitación la noche anterior. Todo por un maldito suéter!
—Por eso no quisiste que te acompañara ayer porque no querías que viera esa desgracia?— Dijo casi gritando, casi… los ojos de Deku se abrieron, y se encogió de hombros.
No pasaron muchos segundos para verlo asentir en terrible vergüenza.
—No es una desgracia— Musitó apretando los labios.
—Lo que sea— Se burló, agradeciendo internamente que las torpezas del nerd le hicieran sentir mejor luego de la pasada tensión que experimentó por su comportamiento del pasado que incluso él afirmaba que fue el peor de los actos.
—Katsuki!— Su madre le gritó desde la sala. —Atiende a tus invitados— Ordenó.
—Sí, ma— Refunfuño arrugando el ceño, le dirigió una mirada rápida al nerd, indicándole que le siguiera y se fueron a la sala.
Bueno, apenas disfrutaba de su nueva relación con Deku, de una manera un tanto extraña y corta, pero no era un pretexto para enojarse por eso.
Total, él era nuevo en esto.
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P.D. Bakugou le dice "Tía" la madre de Deku.
Además, aún no aparece Todoroki y Deku con el suéter combinado hasta después, puesto a que apenas es nochebuena.
