Todos estaban comiendo, Naruto estaba compartiendo algunas historias del equipo 7.

Yo estaba probando la sopa cuando casi me atraganto.

Estaba sintiendo una mano en mi pierna.

— ¿Por qué estás tan sonrojada, Keke-chan?— escuché a Naruto preguntarme.

Yo negué con la cabeza.

— No... no es nada— alcance a decir.

Miré sigilosamente a mis piernas, Sasuke me estaba acariciando el muslo.

¿Pero que le pasa? Ha cambiado.

Baje mi mano cautelosamente, sin que los demás se dieran cuenta ¿Acaso esta loco? Sakura está a su lado izquierdo. Mi mano rozó la de él, sentí un tirón en mi estómago ¿Que pasa? Antes no sentía estas emociones tan fuertes.

Eso es que ahora estás enamorada. Opinó mi subconsciente.

Intenté retirar su mano, pero mientras mas intentaba, el subía mas.

¿Que quieres lograr?

— ¿Acaso te sientes mal, Keke-chan?— escuché decir a Hinata.

— Se está poniendo muy roja, de seguro es fiebre— Sakura se paró de su lugar para acercarse a mí.

Sasuke retiró su mano.

— Muy bien, mírame— decía Sakura mientras ponía una mano en mi frente— estás un poco caliente.

— De seguro se contagió de algún virus— opinó Sasuke a mi lado.

¿Enserio? Este imbecil.

— Te traeré unas pastillas por si acaso— dijo Sakura yéndose.

— Yo recogeré la mesa— comenzó Hinata a recoger unos platos.

— Yo te ayudo— dijo Naruto.

— Yo...— suspiré— iré a tomar aire, dile a Sakura que me lleve las pastillas afuera— le dije a Naruto.

El asintió.

Me pare de la mesa y salí al pequeño balcón, miré al cielo ¿Que me pasa? Usualmente mis reacciones son más agresivas, pero cuando se trata de él... yo... no se que hacer simplemente me paralizo.

Que patético.

— Tenemos que hablar— escuché detrás de mí.

— Definitivamente.

— Tienes que quedarte.

¿Qué?

— ¿Para qué?— me volteé, lo miré a los ojos— Estás casado ¿Sabes lo que significa eso verdad? Tienes un compromiso, con tu mujer y con tu hija, ahora son tu familia, yo no tengo nada que ver en esa historia.

El suspiró.

— Te fuiste, no había rastro de ti, te busqué como te prometí aquella vez— suspiró— pero las cosas pasaron y ella nunca se rindió conmigo, ella verdaderamente me ama.

Sus palabras fueron como una estocada.

— Ya te respondiste porqué me voy, Sasuke— dejé de mirarlo para darle la espalda.

— Pero...— lo escuché decir— me estoy engañando y la estoy engañando, está perdiendo el tiempo conmigo por que no la amo, de verdad lo intenté, pero no me resultó, y ahora que estás aquí...

Lo sentí acercarse más a mí, me acarició el brazo.

No, por favor, mas contacto físico no.

— No voy a dejar que te vayas tan fácil— terminó de decir.

Entonces me agarró fuertemente por los brazos y me dió media vuelta en mi lugar, para así quedar frente a él, puso su mano en mi barbilla para subir mi rostro.

Nuestas miradas oscuras se conectaron.

El puso una mano en mi mejilla, si una persona nos viese pensaría que es un pedofilo.

— No... no se por qué estás tan cariñoso desde que despertaste... tu no eres así— le mencioné sin despegar la vista de él.

— No quiero perder mas el tiempo contigo.

Comenzó a acariciarme, su tacto era embriagador.

— ¿En dónde estás Keke-chan? Aqui te tengo las pastillas— escúchamos decir a Sakura.

Sasuke de despegó de mí de manera brusca, entonces Sakura apareció.

— Aquí estás— ella tenía a su hija en brazos— toma— me pasó las pastillas.

La niña al ver a Sasuke le abrió los brazos.

El la tomó con el único brazo que tenía y la pegó a su hombro, la niña recostó su cabeza.

Sakura lo miraba orgullosa.

Y yo... yo no puedo quitarle a su padre, no sería justo, ella necesita de él.

Definitivamente me iba esta misma noche.