Bonus 2.3.

Capítulo 3: Intèrmede* – Aullido Grabado

Sonic plantó otro alto pie en la tierra seca y empujó con dificultad [No sé por qué, pero me lo acabo de imaginar practicando sexo anal]. Levantó su cabeza y miró hacia delante al firme culo de hombre cubierto por una buta de vestir [LO DECÍA EN BROMA, MALDITA SEA].

-¿Estamos casi ahí?- dijo Sonic entre jadeos y resoplidos.

-Casi… a mitad… de camino…- dijo el hombre, luchando por respirar. Intentó empujarse a sí mismo hacia delante con su bastón, pero la fuerza finalmente le falló, y se desplomó contra el suelo de roca [De verdad que no tengo ni idea de qué demonios están haciendo estos dos tarados].

-¡Mo-kun! ¡Quédate conmigo [*mira intensamente a la pantalla sin comprender*]!- dijo Sonic, agarrándose al cuello de la bata del hombre.

Mo respiró pesadamente con los ojos cerrados.

-Sigue sin mí. Tienes que llegar hasta la cima.- Sonic le agarró la mano con fuerza, sintiendo su áspera y polvorienta piel de la mano [PERO, ¿QUÉ ESTÁ PASANDO? ¿ALGUIEN LO ENTIENDE? POR FAVOR, AYUDA].

-¡Lo… Lo haré! ¡Lo haré por ti! ¡Por toda la gente que ha llegado tan lejos!- dijo Sonic [Esperad, ¿ha llamado a Shadow para que le trajese drogas y esto es un mal viaje? Porque es lo único coherente que se me ocurre]. Sonic liberó su mano y dejó a Mo en la cresta de la montaña. Miró hacia arriba al ascenso restante, y entonces lo hizo [Qué anticlimático, aunque no esté entendiendo nada].

Sonic llegó a la cima de la montaña. Miró abajo al desierto cientos de metros bajo él, y a la gente en el fondo, que parecían "hormigas". Entonces Sonic levantó los ojos a las nubes y llamó,

-¡He venido a ti [Sí que está drogado, sí]!

Las nubes eran marrones y grises y oscuras. Brillaron y retumbaron con relámpago y empezaron a arremolinarse. Las nubes retumbaron más alto y más alto y entonces se convirtieron en una voz que gritaba [Shadow, pásame un poco de lo que se ha tomado este pringado, por favor].

-DISCÍPULO MÍO,- llamó la voz.- ¡SONIC EL ERIZO!

Sonic hizo una genuflexión [Oh, no].

-¡O Señor! Te he oido llarme, ¡y aquí estoy!

-HIJO MÍO [Has hecho cosas horribles y estoy MUY disgustado contigo. Lo siento, pero de aquí no pasas],- retumbó la voz de Dios.- OBEDECE A MI VOZ, Y MANTÉN MI PACTO, Y ALCANZARÉIS LA VIDA ETERNA [¿Y ese medievo tan repentino?].- Sonic agachó su cabeza.- ALZAD VUESTRA CABEZA Y VUESTRA PIERNA, Y VUESTRA MANO, Y PRESTA ATENCIÓN A MI PALABRA, PORQUE ES MÍA [Dios es yo].

Sonic se puso de pie y miró hacia el cielo.

-Seguiré tus órdenes, Señor Dios [JA JA JA JA].

Las nubes se arremolinaron y retumbaron y se iluminaron, y un rayo golpeó el suelo terroso delante de Sonic [Uy, he fallado. Quédate quiero un momento, Sonic], y una gran llama emergió del suelo, y cuando partió del mundo, dos tablas de piedra estaban en su lugar [Ay, por favor]. Sonic se arrodilló y cogió las tablas, porque sabía que era la orden de Dios que lo hiciese, y las llevó consigo, y caminó hacia abajo de la montaña [Y se despeñó].

[JA JA JA JA. Me acabo de dar cuenta de que "Mo-kun" es Moisés. JA JA JA JA]

Sonic miró entre la gente y leyó la palabra de Dios.

-Este es Su pacto [Pacto que ha hecho consigo mismo, porque a vosotros no os ha consultado, ¿eh?]. Diez cosas que Dios quiere que hagáis.- La gente murmuró y se agitó.- No os vais a creer la número siete.

Sonic leyó las tablas.

-Diez [¿Por qué empiezas desde atrás?]. No codiciaréis los bienes ajenos.

-Nueve. No cometeréis falso testimonio contra vuestro besino [No cambies de renglón cuando habla el mismo personaje].

-Ocho. Nos debéis robar [¿En serio? ¿Quieres que juguemos a este juego?].

-Siete. No debéis cometer adultín.

-Siete [Seis]. No debéis matar.

Sonic escuchó a alguien llamarlo por su nombre, en alguna parte, lejos.

-Cinco. Honrareís a vuestro padre y vuestra madre.

Sonic sintió un golpe en las sienes [A ver si le despiertan de una vez y nos dejamos de gilipolleces].

-Cuatro. Recordad el día del Sababath, y mantenedlo sagrado.

Sonic exahaló profundamente.

-Tres. No debéis tomar el nombre del Señor Dios en vano.

Sonic apretó los dientes.

-Dos. No debéis adorar falsos ídolos [Sonic ha vendido esto como una lista de cosas que Dios quiere que hagan, pero es más bien todo lo contrario].

Sonic cerró los ojos.

-Uno.

[Y, por increíble que parezca, así es como acaba esta aportación a Instituto Sonic.

¿Por qué el autor se ha pasado todo un capítulo, que además es mucho más corto de lo normal, enumerando unos mandamientos que ya sabemos? Nadie lo sabe.

¿Qué sentido tiene meter religión en todo esto cuando nunca ha parecido especialmente interesado en ella? Ninguno.

El mandamiento que le quedaba por decir, el número uno, era "Amarás a Dios sobre todas las cosas". ¿Qué nos ha querido decir al con incluirlo? Ni la más remota idea.

¿Y para qué había llamado a Shadow en el capítulo anterior? Pues para matar al Sonic falso, de eso no tengo ninguna duda.

Si en algún momento hace alguna actualización de esta "historia", no dudéis que la traduciré sin tardanza]

*Es un término francés para referirse a una representación teatral o musical que implica danza. También es un género operístico del siglo XVIII.