Las enormes puertas del castillo se abrieron y Heist hizo una reverencia cuando vio que Harry volvía.

Nada mas entrar en el hall del castillo Ron se le echó encima como una furia:

- Harry, te exijo que dejes salir de aquí a Hermione, no puedes tenernos aquí como vulgares prisioneros! Ella no ha hecho nada! Bueno yo tampoco pero...

- Lárgate de aquí.

- ... es totalmente injusto que retengas aquí a... Espera, qué?

- Que te largues! Que te vayas a donde te salga de la polla y te lleves a quien quieras! Dejadme en paz de una puta vez... - dijo Harry sin mirarle.

Ron se quedó con cara de no entender nada de lo que estaba pasando. En el fondo no esperaba conseguir lo que pretendía.

Harry siguió su camino, cruzó el vestíbulo, subió las escaleras con Ron aún intentando entender.

- Aquí pasa algo... OH! Harry! Dónde está Malfoy? - gritó desde la planta baja.

El portazo de Harry indicó que no quería seguir la conversación.

Se apoyó contra la puerta y suspiró cerrando los ojos mientras escuchaba al pelirrojo murmurar por fuera.

Abrió los ojos y observó su dormitorio, qué diferente se veía todo de repente, sin la vista nublada por el odio, con el silencio de no llevar una cadena atada al cuello con alguien en el otro extremo y sin un dolor constante.

El peso de la realidad cayó sobre él cuando, paseando, fue fijándose en cosas a las que nunca había prestado atención. Pequeños detalles delatores que mostraban que ahí no dormía una sola persona.

Se encontró parte de la ropa del rubio ordenada en montoncitos por diferentes partes de la habitación. Ante la ausencia de un armario decente había optado por dejar las cosas donde él consideraba oportuno. Vio los pocos objetos personales que tenía, repartidos de manera ordenada junto a su ropa.

Entró al baño, incluso ahí quedaba todavía algo de calor en el ambiente, unido a los recuerdos más recientes junto a él. Parecía mentira que sólo hiciera unas horas que se habían bañado juntos entre caricias y besos. Recuerdos que de repente se volvían borrosos, recordaba el dolor, recordaba haber salido de la bañera, pero no recordaba exactamente lo que le había dicho a partir del momento en que había perdido el control.

Draco seguía presente todavía sin estar presente realmente.

Aún latía su magia en sus cosas y las zonas que habían sido suyas, como su lado de la cama. Quizá se lo estaba imaginando todo, pero aún le sentía junto a él. Aún echaba la mano para tratar de agarrar la cadena.

Se sentó en la cama mirando por la ventana, a la clara noche. No necesitó encender ninguna luz pues la luna iluminaba lo suficiente. Se quitó su capa y la abrazó de nuevo, olía a él. La acarició con cariño como si de alguna forma esas caricias pudieran llegarle a él.

Miró por la ventana, si llegaba lo haría por ese lado. Aunque con las cosas que le había dicho dudaba que fuese a volver. Y con razón.

El encuentro con el líder había explicado muchas cosas, como los efectos del dominio de la cadena en él, aunque sólo había mencionado que sería dueño de su voluntad, sus actos y sus decisiones.

Desde luego él no había querido decirle esas cosas a Malfoy, porque no eran ciertas, por lo que podía controlar su voluntad. Sin embargo, en ocasiones habia podido ser agradable con él, en especial en los últimos días.

A eso se refería el líder con que había fallado la conexión y el dominio? Acaso él quería que odiase a Draco? Acaso quería que Draco pensara que Harry le odiaba?

Qué ganaba él con eso cuando se suponía que les había unido para que consiguiese cosas del rubio? Habría modificado la magia de dominio para obligarle, mediante aquellos dolores a odiar a Malfoy? Para qué?

Aquel hombre era un puto retorcido.

Esa teoría explicaría los dolores cada vez que sentía algo bueno por su prisionero. Aquel hechizo buscaba provocarle dolor asociado a los sentimientos positivos por su antiguo compañero.

Se le hizo un nudo en el estómago.

No había controlado su voluntad para que le obedeciera, le había castigado porque había visto que sentía algo por aquel a quien intentó liberar. Había sido algo personal camuflado con un castigo por insubordinacion.

Qué trauma tenía aquel hombre?

Se enfrentaba a un sádico que buscaba destruirle a través de sus puntos débiles. Por eso había soltado a Draco, porque había oído la conversación y sabía que la reacción del orgulloso rubio sería alejarse de él. Había tomado esa decisión incluso a riesgo de perder su bendita arma secreta.

Era un sádico trastornado y esos eran los más peligrosos, porque no iría a por él para dañarle directamente, iría por detrás a destruir todo lo que quería y apreciaba.

No acabaría con él por su propia mano, se encargaría de que Harry, presa de la desesperación terminase con todo él mismo.

Se dio cuenta de que estaba respirando mucho más deprisa de lo normal, estaba temblando y se estaba mareando. En su estómago se juntaron las ganas de matarle lentamente con la angustia de no saber qué sería de su dragón. Ahora estaba por ahí solo, a disposición de un loco que no escatimaría recursos para atraparle y tenerle bajo su dominio de nuevo, si es que aún le interesaba eso más que su venganza personal.

"Maldito chiflado, maldito mierda, joder!"

Su brazo derecho empezó a palpitar con fuerza bajo la cadena, al ritmo de su respiración y de pronto su magia estalló como una bomba.

El cristal de la ventana se rompió en pedazos, las cortinas raídas y viejas se transformaron en hilos, los pocos muebles que había en la habitación se hicieron astillas.

Lo único que había conservado su integridad intacta había sido aquella capa blanca a la que aún se agarraba cuando cayó desmayado al suelo.


Buenas!

Capítulo algo denso en cuanto a información, pero muy relevante. Ha costado, pero yo creo que ya quedan pocos misterios previos. En adelante viene lo interesante :)

Gracias por leer!

Un abrazo.

Kanna