Capítulo 26
"Cómo es que-"
"¿Sorprendidos?" interrumpió Chigusa. "Bueno, es una larga historia… Conseguí escaparme de Kioto, y estuve esperando el momento para atacaros, me vengaré por lo de la última vez, además, esta vez soy más fuerte, ¡ahora puedo invocar demonios sin ayuda de nadie! ¡Vamos!" sonrió, levantando el brazo, inmediatamente aparecieron unos círculos mágicos en el suelo del escenario y de ello salieron varios demonios.
"Maestra…" dijo Leona mirando a Evangeline con una expresión preocupada. "¡No te pedí que me salvaras! ¡Mira como estas!"
"Deja de preocuparte." contestó Evangeline mientras se quitaba la lanza del estómago y la tiraba al suelo.
"¡Cómo no voy a preocuparme cuando tienes un agujero en el estómago!"
"Quieres calmarte, una herida como esta no es suficiente como para herirme de verdad, ¿no has visto nunca una película de vampiros?"
"¡Ama!" exclamó Chachamaru yendo hacia ella. "¿Se encuentra bien?"
"Sí, no es nada."
"¡Pero quien invitó a esta!" exclamó Asuna mirando seriamente a Chigusa.
"A que te refieres, ¿a la boda o a al teatro?" preguntó Ku Fei, mirándola.
"¡Las dos cosas!" respondió Asuna. "¿Puedes arreglártelas, Eva?"
"Hmph, preocúpate de ti, Kagurazaka."
"Asuna…" dijo Konoka acercándose a ella. "¿Qué hacemos ahora?" susurró.
"Tenemos que continuar con la obra, no la podemos dejar sin terminar, ¡a improvisar todo el mundo!"
"Tienes razón." asintió Setsuna. "El público debe de pensar que esto es parte de la obra… bien, sigamos con ello… ¡Cómo se atreven a atacar a mi hijo! ¡Guardias!"
"¡Sí!" exclamó Ku Fei mientras se ponía en posición de ataque.
"Como ordene, majestad." dijo Kaede poniéndose en posición de ataque.
"Por lo tanto… Ahora nos invoca para pelear en medio de una obra." suspiró uno de los demonios.
"Yo siempre quise participar en una." contestó otro demonio.
"¿En serio?"
"Dejar de hablar y vamos a pelear como se nos ha ordenado." añadió otro de los demonios.
"¡Vamos!"
"Esta vez la victoria será mía." sonrió Chigusa haciendo aparecer lanzas de piedra a su alrededor, movió su brazo y salieron disparadas hacia Natsumi.
"¡Natsumi!"
"¡Deflexio!" exclamó Negi, creando un escudo defensivo de viento delante de Natsumi, las lanzas de piedra impactaron en el escudo evitando que la hirieran.
"Neg- ¡Hada madrina!" exclamó Asuna mirando a Negi que había aparecido en el escenario.
"Asuna, no pensé que pasaría esto."
"No te preocupes, ¡lo solucionaremos!"
"Gracias, Negi." susurró Natsumi.
"¿Estás bien?"
"Sí." asintió Natsumi.
"¿Seguro que estás bien?" preguntó Haruna mirando a Evangeline. "Para haber tenido una lanza de piedra en el estómago y estar perdiendo sangre, ¿te lo tomas con mucha calma, no?"
"Hmph."
"Pero no tenemos que preocuparnos, ¡sabemos que eres fuerte!" exclamó Haruna levantando el puño en el aire.
"¿Se puede saber que dices?" preguntó Evangeline extrañada, alzando una ceja.
"Asuna dijo que improvisáramos, sino la obra no habrá servido de nada, ama." susurró Chachamaru, Evangeline suspiró, levantó el brazo y aparecieron varios murciélagos a su alrededor, en cuestión de segundos, la herida que tenía desapareció.
"Que le digo yo ahora al público…" susurró Negi con una gota detrás de la cabeza.
"No te preocupes por ello, pensaran que es algún estúpido efecto especial." respondió Evangeline, mirándole.
"¡Sabía que no podrían contigo!" sonrió Haruna.
"Chacha-… Guardia." suspiró Evangeline haciendo un gesto con la cabeza hacia los demonios.
"Entendido, alteza." asintió Chachamaru yendo hacia Ku Fei y Kaede para ayudarles.
"Bien, ¡yo también iré a ayudar! ¡Verán lo que es bueno! ¡Tú cuida a tu amada!" exclamó Haruna desenvainando la espada que llevaba en la cintura, entonces fue donde estaban los demás.
"¡Pero donde va!" exclamó Misora mirándola perpleja.
"No te preocupes, no le pasará nada mientras este con las demás." contestó Asuna. "Eso espero…" pensó.
"Voy a ayudarles." dijo Leona yendo hacia ellos.
"Espera." la detuvo Natsumi, cogiéndola del brazo.
"¿Qué ocurre?" la miró Leona.
"Pienso que es mejor intentar seguir la obra como estaba planeada, por eso, espérate unos minutos más."
"Está bien…"
"¿Quiénes son esta gente Asuna? Esto no estaba en la obra…" dijo Yuna acercándose a ella, susurrándole al oído.
"¿Eh? Sí, veras… Los demonios, estos son… ¡De Satomi! ¡Los inventó para dar más emoción! Y esa persona… Ella… ¡Ella es otra persona que quiso participar en la obra! ¡Continua con la obra! ¡Improvisa!"
"¡Esta bien!" asintió Yuna. "¡Ha! ¡Ha! ¡Ha! ¡No seréis capaces de detenerme! ¡Adelante mis demonios!" exclamó levantando el brazo.
"¿Cómo? ¿Tus demonios? ¡Los demonios son míos!" exclamó Chigusa, mirándola con una expresión de enfado.
"¡Unamos nuestras fuerzas para pelear y detener esta boda!" exclamó Yuna mientras levantaba el puño en el aire.
"¡Ha!" se rio Chigusa burlonamente. "Bueno… Si insistes, pero ¡yo sola puedo deshacerme de estos mocosos!"
"¡Eso es lo que tú crees!" gritó Ku Fei mientras peleaba. "Por suerte estos demonios no son tan fuertes como en Kioto."
"Sí, pero, no olvides que, aunque no sean tan fuertes como ellos, siguen siendo demonios, no bajes la guardia, tenemos que acabar lo más rápido que podamos." añadió Kaede mientras peleaba.
"¡Entendido!"
"¡Menuda boda! Si esto sigue así, no sé si cabremos todos aquí." sonrió Konoka nerviosamente, viendo como peleaban, entonces Kotaro apareció de repente y golpeó a uno de los demonios estrellándolo contra el techo.
"¡Agh!"
"¡Y ahora que pasa!" exclamó Asuna girándose.
"¡Yo también quiero participar en esta pelea!" sonrió Kotaro.
"Kota-"
"¡Panadertupicopen!" interrumpió Konoka. "¡Al final has podido venir!" sonrió mientras juntaba las manos. "¡Pensaba que no vendrías a la boda de tu primo!"
"Pana… ¿Qué?" parpadeó Asuna.
"¿El chucho es mi primo?" preguntó Evangeline, mirando fijamente a Konoka con las manos en la cintura.
"¿Qué? Ah… ¡Sí!" respondió Kotaro poniéndose una mano detrás de la cabeza. "Como podría perderme esta pelea… Quiero decir… ¡La boda de mi primo!" sonrió mientras iba hacia los demonios.
"¡Oye! Pero que pasa aquí, ¡cada vez hay más!" exclamó uno de los demonios mientras intentaba esquivar a Kaede.
"Grr… ¿Pensáis que podéis vencerme? ¡Jamás!" gritó Chigusa haciendo aparecer más demonios.
"¡Griselda! ¿Qué hacemos?" preguntó Ayaka mirando a Asuna. "Tenemos que ayudar a- ¿Griselda?"
"Yo… De alguna forma siento que tengo que ayudar." dijo Asuna mirándoles. "Pero estoy en el lado contrario... ¡Lo siento madre pero tengo que ayudarles!"
"¿Cómo? ¡Espera!" exclamó Yuna mientras Asuna fue a ayudar.
"¡Ya eres mía!" sonrió el demonio poniéndose detrás de Konoka, cuando iba a atacarle, Setsuna detuvo el golpe con la espada.
"¿Ah?"
"¡Querido!"
"¡Cómo te atreves a atacar a ojou-sama! Quiero decir… ¡A mi esposa! Shinmeiryuu Ougi… ¡Zanganken!" exclamó Setsuna atacándole con una onda de Ki cortante, el demonio salió disparado hacia donde estaban los otros demonios, se estrelló contra ellos y el suelo del escenario se partió por la mitad por la técnica.
"¿Cómo llegamos a esto?" se preguntó Kamo mirándolos desde el lado de las cortinas del escenario.
"¡Me has salvado! ¡Gracias querido!" sonrió Konoka, abrazando a Setsuna.
"¡Ah! ¡Cla-Claro! Yo… ¡Siempre te protegeré!" exclamó Setsuna sonrojándose.
"¡Maldita sea! ¡Somos demonios! ¿Qué pasa con esta gente?" preguntó uno de los demonios levantándose.
"Yo creo que esto es culpa de quien nos ha invocado…" añadió otro demonio mirándole.
"¿Qué quieres decir?"
"Que el nivel de la persona es muy bajo y por culpa de ello no llegamos a más."
"¡QUÉ!" exclamó el demonio, entonces Asuna lo golpeó dándole una patada en la cara haciéndole caer al suelo.
"¡Ahg!"
"¡La próxima vez os lo pensareis dos veces antes de interrumpir una obra nuestra!" exclamó Asuna señalándoles con el dedo índice.
"¡Y qué culpa tenemos nosotros si nos invocaron!
"Bueno… Ahora no podrás escapar de mí." sonrió Yuna acercándose a Leona mientras le señalaba con la varita, Leona miró a Evangeline, y ella suspiró.
"¿Qué crees que estás haciendo? Sera mejor que te resignes." dijo Evangeline poniéndose en medio de ambas.
"¿Por qué debería? Apártate, si no te apartas de ella, tú serás el primero." sonrió Yuna.
"Inténtalo."
"Muy bien, ¡entonces serás el primero!" exclamó Yuna, pero Chachamaru fue hacia ella, le sujetó el brazo y le quitó la varita
"¡Tú! ¡Suéltame! ¡Qué no estabas peleando!"
"Lo siento, pero, no puedo hacerlo, ya has causado demasiados problemas y sobre los otros que interfirieron, conseguimos solucionarlo."
"¿Cómo?" dijo Yuna girándose, entonces vio a los demonios derrotados, uno estaba en el techo, en el que solo se le veía la mitad del cuerpo, otro había sido estrellado en el decorado del escenario, dos más estaban en el suelo y los demás estaban amontonados unos sobre otros, también se dio cuenta de que los asientos que habían encima del escenario estaban rotos, el suelo del escenario estaba partido por la mitad y habían agujeros en él.
"¿No nos hemos pasado un poco?" preguntó Ku Fei mientras se acariciaba detrás de la cabeza con la mano.
"Mm…" dijo Asuna estrechando la mirada.
"Supongo que nos dejamos llevar." sonrió Kaede con las manos en la cintura.
"¡No!" exclamó Chigusa molesta.
"Si tú no hubieras intervenido, ¡podría haber ganado!" exclamó Yuna señalando a Chachamaru con el dedo índice.
"¡Ha! Aunque no hubiera intervenido, yo podría haberlo evitado, ¿de verdad pensaste que podrías haber hecho algo con esa estúpida varita? Ahora… Déjame ver si puedo casarme de una vez por todas con la niña." respondió Evangeline cruzando los brazos bajo su pecho.
"¿Te estás refiriendo a mí?" preguntó Ayaka.
"No, me refiero a la otra que nunca se está quieta."
"Perdonad… Ama… Quiero decir, su alteza, pero, Cenicienta…" dijo Chachamaru mirando a otra dirección.
"¿Qué?" dijo Evangeline dándose la vuelta, entonces vio a Leona yendo hacia Chigusa. "¿Dónde va? Niña… ¡Cenicienta!"
"Tú." dijo Leona mirando a Chigusa. "¿No habían más lugares donde aparecer que tenías que venir precisamente aquí a interrumpir la obra?"
"¿Qué? ¿Quién eres? No recuerdo que estuvieras en Kioto, bueno, no importa, ¡me desharé de ti ahora!" rio Chigusa, moviendo el brazo, entonces hizo aparecer un golem de piedra que llegaba hasta el techo, Leona puso una mirada inexpresiva.
"¡Pero bueno!" exclamó Asuna mirando el golem.
"¡A que no puedes hacerlo más grande!" la miró Leona seriamente, señalándola con el dedo índice.
"¡Encima no la provoques!"
"Satomi esta vez se ha superado…" parpadeó Natsumi varias veces, mirando al golem sorprendida.
"¡Ha! ¡Ha! Despídete… Hum… ¡Cenicienta!" exclamó Chigusa, entonces el golem fue a golpearle con el puño.
"¡Cuidado!" avisó Asuna yendo hacia Leona.
"¡Aparta idiota!" exclamó Evangeline apartando a Leona, tirándola al suelo, entonces el golem golpeó a Evangeline haciéndola caer el suelo.
"¡Su alteza!" se escuchó la voz de Haruna.
"¿Otra vez? ¡Podía haberme enfrentado a ello! Te agradezco que te preocupes por mí, de verdad, ¡pero deja de salvarme!" la miró Leona seriamente.
"No me preocupo por ti, solo intento seguir esta estúpida obra de teatro." contestó Evangeline, levantándose del suelo.
"¡Pues tienes una forma curiosa de demostrarlo! ¡Me llamas idiota y luego me tiras al suelo!"
"Luego, me darás las gracias por ello."
"Ah, ¿qué encima cuenta esto como un favor?"
"¿Estás bien, maes- Alteza…?" preguntó Negi, acercándose.
"No es nada."
"Cenicienta, ¿estás bien?"
"Sí." respondió Leona mientras Asuna la ayudaba a levantarse.
"Tú… ¡Otra vez!" exclamó Chigusa molesta, señalando a Evangeline con el dedo índice. "¿Pensaste que no te iba a reconocer solo por haber crecido unos centímetros más? Bueno… ¡Esta vez será distinto! ¡Es una lástima! ¡El príncipe y la Cenicienta no podrán casarse! ¡HA! ¡HA! ¡HA!"
"Creo que se ha metido en la obra…" susurró Ku Fei.
"Como lo vive…" pensó Asuna.
"Ya van dos veces…" dijo Evangeline con una mirada ensombrecida.
"¿Eh?" dijo Chigusa alzando una ceja.
"Me golpeaste dos veces… Al parecer no tuviste suficiente la última vez… Bueno, me encargaré de acabar esto, y por cierto… ¡Nadie interfiere en mi boda! Si esta boda hubiera sido de verdad… ¡Te aseguro que desearías no haber conocido mi ira!"
"¿Qué quieres decir? No te entiendo, da igual, ¡me enteré de que aquí no puedes hacer nada!"
"Oh, ¿eso crees? Para tu información el viejo está firmando los papeles ya que me dejó el día libre por la obra..." sonrió Evangeline con malicia, mirándola.
"Ay… Que cansado es firmar tanto… Espero que alguien se acuerde de mí y me grabe la obra." dijo Konemon mientras firmaba en su despacho.
"¿Sabes qué significa eso?"
"Ah…"
"Esto no me gusta…" murmuró Asuna mirando de reojo a Evangeline.
"¡No me importa! De todas formas, ¡no puedes usar tu magia como aquella vez, porque si no la gente que hay aquí saldría lastimada! ¡Golem acaba con todos! ¡Ha! ¡Ha!"
"A mí no me compares con el niño, ¡cómo si me importara!"
"¡Ha! ¿Eh?" dijo Chigusa parpadeando varias veces.
"¡Nivis tempestas obscurans!" exclamó Evangeline lanzándole un hechizo parecido a un tornado en vertical de hielo y oscuridad, el conjuro atravesó al golem destrozándolo e hizo un agujero inmenso en el decorado y en la pared del edificio del lugar.
"Adiós decorado." dijo Ku Fei con una gota detrás de la cabeza.
"Parece un concurso de haber quien destroza más." añadió Kaede poniéndose una mano detrás de la cabeza.
"Ah…" dijo Asuna poniéndose una mano en la frente. "Después de esto, seguro que no nos dejan hacer más una obra… ¡No podría haber usado uno menos potente!"
"Al menos ya todo se resolvió." dijo Negi viendo a Chigusa inconsciente con una piedra del golem encima de ella, al estar inconsciente los demonios habían desaparecido.
"¿Pensó que ese golem podría ganarme? ¡Ningún golem puede vencerme!, ¡Yo soy el Evangelio Oscuro! ¡Ha! ¡Ha! ¡Ha!
"Su alteza…" sonrió Negi nerviosamente, mirándola.
"¿Dónde está vuestra espada alteza?" preguntó Asuna mirándola de reojo. ¿Por qué no la usasteis? ¿No sabéis como usarla?"
"Cállate o mandaré que te ejecuten." respondió Evangeline, dándole una mirada molesta.
"He perdido…" dijo Yuna cayendo de rodillas.
"¡Bien! ¡Ganamos!" exclamó Haruna levantando el puño en el aire.
"Fue divertido." sonrió Ku Fei.
"Bueno… ¿Alguien quiere casarse con mi hijo? Por favor." dijo Setsuna.
"Misora." dijo Asuna yendo hacia ella y poniéndole la mano en el hombro para que reaccionara.
"¿Eh? ¡Ah! Si, bien, ¡ejem! Entonces os declaro marido y mujer, puedes besarla."
"¡Eh!" exclamó Leona sintiendo un escalofrió, Evangeline se giró y fue hacia ella.
"Bien, ven aquí… Cenicienta." sonrió Evangeline mostrando los colmillos.
"Ah… ¡No! Yo- ¡Espera un momento!" exclamó Leona retrocediendo. "Socorro… Otra vez no…" pensó, sonrojándose, Evangeline cogió su brazo y la acercó a ella, entonces puso una mano en su mejilla mientras que con la otra le sujetaba la cintura y la besó.
"¡Mm!" dijo Leona mientras se besaban, el beso fue lento y suave, Leona sintió una sensación que iba creciendo en su interior que hacía que su cuerpo ardiera y que su sangre bombeara más rápido, mientras se perdía en un mar de emociones, todo pareció como si por un momento, el tiempo se hubiera detenido, después de unos segundos que parecieron ser eternos, se separaron, Leona miraba a Evangeline sonrojada furiosamente. "Si esto sigue así no seré capaz de parar lo que siento." pensó.
"Estas sonrojada." la miró Evangeline fijamente.
"¡Es por el calor que hace aquí!" exclamó Leona sonrojada, moviendo la cabeza hacia otro lado.
"¡Por fin! Aunque sea humana, pero que se le va a hacer."
"Tienes razón, después de tantos años, se ha casado, llegué a pensar que nunca se casaría…" dijo Konoka sacando un pañuelo del bolsillo y secándose el ojo, aparentando llorar.
"Sí, ahora el rey del reino vecino, no podrá decirme nada sobre cuando mi hijo se casará." dijo Setsuna cruzando los brazos bajo su pecho.
"¿Qué haremos con Chigusa?" susurró Asuna acercándose a Setuna, mirándola.
"¿Eh? Seguro que Takamichi se encargará de ella más tarde y la llevará a Kioto." susurró Setsuna mientras Yue aparecía en el escenario.
"El carruaje está listo, podemos irnos."
"Bien, vámonos." dijo Evangeline yendo hacia ello.
"Sí."
"¡Adiós! ¡Espero que seáis felices!" sonrió Konoka despidiéndose.
"¡Adiós hijo!" se despidió Setsuna.
"¡Espero que tengáis hijos pronto!" añadió Haruna sonriendo.
"Paru…" susurró Asuna, mirándola con una gota detrás de la cabeza.
"Que tonterías dice esta ahora." dijo Evangeline mientras dejaba el escenario con Leona.
"Todo acabó bien, ¿Natsumi? ¿Qué ocurre?" susurró Kaede, mirándola.
"Los finales que acaban bien me emocionan…"
"Oh…"
Las cortinas se cerraron y Kazumi apareció en el escenario.
"Y así fue como Cenicienta y el príncipe se casaron y vivieron felices, ¡y aquí termina la obra de la Cenicienta! ¡Esperamos que os haya gustado! ¡Adiós y esperamos que lo pasen bien durante el resto del día!" sonrió Kazumi despidiéndose con la mano, entonces dejó el escenario mientras la gente aplaudía entusiasmada.
Fin del capítulo 26.
Y así la clase consiguió terminar la obra de teatro y evitó que fuera un desastre, veremos como lo pasaran lo que queda de festival.
Gracias por leer, espero que haya gustado, si es así, dejen review por favor, me gustaría saber su opinión, me anima a seguir escribiendo. Cualquier duda de la historia, pueden decirme.
También, gracias por los review que he recibido :)
