Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Cuarto Arco: Los Juegos

Capítulo 36/160: ¡Ouroboros!

En el mismo tiempo en que en la batalla real que era el quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814 se desatara el combate del equipo de Fairy Tail contra el líder del equipo de Golden Lion, Devlin Devilian y en que el grupo de Tsuna, Serena, Roku, Sonia, Ashe y Happy volvió a entrar en la Ciudad de Crocus, toda está ciudad se vio envuelta en una misteriosa magia llamada "Punto de Desaparición" que fue liberada repentinamente por cuatro de los cinco miembros del equipo de Ouroboros. Y unos minutos luego de esto, varios conocidos personajes terminaron siendo atrapados por otra misteriosa magia al parecer llamada "Prisión de Sangre de Dragones" que fue liberada por el misterioso mago de Ouroboros, Lar Adec, quien al final, se quitó su máscara...

...Continuación...

-Hola, mis antiguos camaradas...-

Esté tranquilo hablar pertenecía a uno de los pocos personajes que permanecieron dentro de la gigantesca edificación conocida como "Domus Flau" después de que un incontable número de personas abandonaran temerosamente esté para salir a las calles de la Ciudad de Crocus. Una ciudad que se encontraba debajo de un misterioso cielo profundamente anochecido decorado por varias estrellas y que veía sus alrededores cubiertos completamente por unas vastas cantidades de una niebla realmente densa.

Más específicamente hablando; se trató de aquel hombre con unos desordenados cabellos que le llegaban hasta el cuello e eran de un color rubio claro, que poseía un filoso ojo izquierdo de color negro mientras estaba faltó de un globo ocular derecho y enseñaba ligeras cantidades de la roja carne que habitaba dentro de su caucásica piel debido a una cicatriz alrededor de esté; que al estar vistiendo solo unos negros pantalones, unas abiertas sandalias marrones y un abierto manto negro enseñaba como sus atléticos torso y brazos mostraban un poco de la carne y huesos dentro de ellos debidos a unas heridas mal cicatrizadas y por último, esté personaje dueño del apodo de "El Dragneel Blanco" mostraba en su hombro izquierdo unos borrosos tatuajes que estaban afiliados al antiguo grupo conocido como "Spriggan 12" y tenía grabada en su mano derecha la marca negra de Ouroboros.

-...He regresado del infierno... ¿Me han echado de menos?- Hablo con una pequeña sonrisa el supuesto hijo del conocido como "Mago Oscuro" y Emperador Spriggan", Zeref Dragneel, Larcade Dragneel.

-¡N-No puede ser...!-

Está reacción de profundo shock era perteneciente a la llamada Brandish Niu que junto a los llamados Ajeel Raml, Jacob Lessio, Hisui y Arcadios estaban obligados en contra de su voluntad a permanecer sentados en respectivas partes de un ancho escenario de concreto que portaba un par de tronos que pertenecían a la reina del Reino de Fiore y al emperador del Imperio Alvarez y que se encontraba en todo el centro de la amplia arena del Domus Flau.

De igual manera; los veteranos magos de Fairy Tail, los veteranos magos de Lamia Scale, los veteranos magos de Sabertooth y las veteranas magas de Mermaid Heels eran obligados, por una misteriosa magia, a permanecer sentados en los asientos que había en unos anchos balcones dentro de aquel gigantesco coliseo de concreto encima de las grandes montañas al oeste de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente".

-... ¡¿Larcade?!- Reacciono con una incalculable sorpresa Brandish.

-¡Imposible! ¡Creí que había muerto en la guerra de hace 20 años atrás! ¡Durante todos este tiempo...!- Pensaba un asombrado Jacob.

-¡¿...Ha estado vivo?!- Pensó Ajeel con profundo shock.

-¡Ese hombre...!- Pensó una sorprendida Kagura desde el balcón de espectadores de Mermaid Heels.

-¡...Es ese bastardo de "Spriggan 12"! ¡Él que decía ser el supuesto hijo de Zeref!- Reaccionaba Sting con vasta sorpresa desde el ancho balcón de espectadores de Sabertooth.

-¿Qué pasa, Brandish, Ajeel, Jacob...?- Hablaba Larcade con su voz algo ronca -...No nos hemos visto desde hace mucho tiempo. ¿No van a decirme nada?...Ah, es cierto. No pueden hablar hasta que les digan que lo hagan. Mi error. Entonces, todos aquellos afectados por la "Prisión de Sangre de Dragones", son libres de hablar como se les plazca-

-¡Ah...!- Soltaron un repentino fuerte exhalar todos los que fueron bañados por una tenue luz carmesí vista en el anterior capítulo.

-Ah...Ah...- Respiraba con cansar la maestra de Golden Lion para después mostrar una seria mirada -...Larcade, tú, ¿Has estado vivo todo esté tiempo?-

-Hmm...La respuesta a esa pregunta es algo complicada. Digamos que no he estado realmente muerto pero tampoco realmente vivo- Respondió con un tranquilo sonreír el conocido como "El Dragneel Blanco".

-¡Maldición, no tengo tiempo para tus comentarios existenciales! ¡Sí has estado en realidad vivo estos últimos veinte años es tú problema! ¡Lo que yo quiero saber es que acaba de pasar y sí tú eres responsable! ¡¿Qué le ocurrió a Crocus?! ¡¿Qué nos pasó a nosotros?! ¡Responde, Larcade!- Gritaba Ajeel iracundamente.

-No te alteres tanto, Ajeel. Tenemos el tiempo suficiente para contestar todas esas y más preguntas de una calmada manera- Dijo tranquilamente sonriente el miembro de Ouroboros.

-¡M-Maldición...!- Decía una frustrada Erza que trataba de levantarse de ese asiento donde estaba sentada al igual que otros en el ancho balcón de espectadores de Fairy Tail.

-¿Hm?...- Larcade apunto momentáneamente su mirar hacia el ancho balcón de espectadores de Fairy Tail -...Es inútil, magos de Fairy Tail. Por más que fuerte que lo deseen, no podrán liberarse del control de la "Prisión de Sangre de Dragones". Es una magia de sellado creada por mi padre y que yo he estuve perfeccionando estos últimos años. En teoría, es un sello capaz de detener al mismísimo Acnologia-

-¿Su padre?- Repitió Hisui confusa.

-Es Larcade Dragneel. Un antiguo "Spriggan 12" al igual que nosotros. Desde que lo conocemos siempre ha dicho que es el hijo del antiguo emperador. Aunque no tengo idea sí es verdad o no. El Emperador Spriggan jamás confirmo ni negó nada de lo que él decía- Explicaba un serio Jacob.

-Zeref es mi padre. Esa es la verdad. Él me dio la vida. Después de todo...Soy un demonio de los libros de Zeref- Comento con un leve sonreír el conocido como el "Dragneel Blanco".

-¡...!- Reaccionaron con vasto sorprender varios de los personajes ahí presentes.

-¿Q-Qué dijiste? ¿Qué eres un demonio de los libros de Zeref, Larcade? ¿Uno de esos demonios creados por el "Emperador Spriggan"?- Reacciono Brandish con notable shock.

-Sí, así es -Hablo Larcade- Por más que duela admitido, por mis venas no corre la misma sangre de mi padre. Yo soy uno de los tantos demonios a los que él les dio vida. Fui el mejor demonio que creo mi padre antes de dar vida a E.N.D. Por eso se me fue concebido el apellido Dragneel. Y ahora que saben mi verdadero origen, mis antiguos camaradas, creo que podemos empezar a hablar sobre mi supuesta "muerte"-

-¿Eh?- Mostraron confundir los demás presentes en aquella escena.

-Primero, ¿Por qué creyeron que había muerto?- Preguntaba el antiguo miembro de "Spriggan 12".

-¿Cómo que por qué...? No había ni una señal tuya después de la guerra. Creíamos que habías caído ante un mago de Fairy Tail al igual que varios de los "Spriggan 12" -Respondía seriamente la apodada como "La Destructora de Naciones".

-Eso es porque sí caí...Pero no ante un enemigo, sino ante la persona de la que menos esperaba un ataque...Mi padre. Mi padre me mató- Dijo Larcade sin quitar esa pequeña sonrisa de su rostro.

-¡...!- Volvieron a mostrar notable sorprender varios de los presentes.

-¿Tú padre...? ¿Dices que el Emperador Spriggan te ataco?- Reacciono Jacob con profunda intriga.

-Sí, así fue. Pero no fue un acto que él deseara en realidad, sino que fue una acción nacida de la locura que le provocaba la maldición que lo atormentaba, la "Maldición Contradictoria de Anhkseram". Por eso no le guardo nada de rencor. De hecho, que el haya deseado matarme demuestra lo mucho que mi padre me amaba. Sí hubiera entendido en el momento lo afortunado de era, yo hubiera estado totalmente de acuerdo en que mi alma blanca ascendiera al cielo- Explico el "Dragneel Blanco" con notable felicidad.

-¡Sí, sí! ¡Tú querido papá demostró cuanto te quería matándote! ¡Bien por ti! ¡Pero, aunque digas que te mató, yo veo que tú irritante persona está bien viva!- Gritaba iracundo el actual emperador del Imperio Alvarez.

-Que irritable. Ye voy a esa parte. Díganme, ¿Uno de ustedes ha escuchado de un lugar llamado "Núcleo del Infierno"?- Preguntó un tranquilo miembro de Ouroboros.

-¿Núcleo del Infierno?- Repetía una confusa Brandish.

-Núcleo del Infierno...Ese era el nombre del lugar dónde la gente de Tartaros llevaba a cabo sus experimentos. Pero creo que servía principalmente para que los demonios de los libros de Zeref regeneraran sus cuerpos después de morir- Dijo una intrigada Minerva desde el ancho balcón de espectadores de Sabertooth.

-Oh...- Larcade apunto momentáneamente su mirada en la dirección donde estaba quién contesto su pregunta -...Eso es correcto, mujer de Sabertooth. No sé quiénes son esté "Tartaros" del que hablas, pero "El Núcleo del Infierno" es precisamente eso que acabas de decir. Un lugar dónde los demonios de los libros de Zeref, también conocidos como Etherias, son capaces de revivir después de haber muerto. Cuando nuestra forma física se ha vuelto inservible, el ethernano en el que estamos basados se reúne en esté lugar para que nuestros cuerpos y mentes se regeneren. Después de que mi padre me ofreció la muerte, mi alma no se dirigió al cielo, sino al "Núcleo del Infierno" que residía en el laboratorio dónde fui creado en un principio. La locura que recorría a mi padre en el momento debió haberlo vuelto incapaz de predecir que eso ocurriría-

-¿Así fue como sobreviviste?- Mostró asombrar la maestra de Golden Lion.

-Pensar que tenías tal habilidad como regresar de la muerte...- Comento el dueño del apellido Lessio notablemente sorprendido.

-También fue una sorpresa para mí haber pasado por tal proceso...- Durante su hablar Larcade colocaba su mano derecha encima del lado cicatrizado de su rostro -...Después de todo, fue la primera vez desde mi creación que había probado la muerte. Pero, desgraciadamente, "El Núcleo del Infierno" dónde terminó mi alma había pasado tantos cientos de años abandonado que sufrió numerosos daños. Debido a eso, mi regeneración tardo años en completarse y ni siquiera fue del todo exitosa. Tan solo miren mi cuerpo. Y por si fuera poco, mi poder mágico también sufrió un profundo cambio. Tardé los cinco días de los Grandes Juegos Mágicos en adquirir el poder necesario para llevar a cabo esté hechizo que ahora los encierra. Con mis actuales habilidades, parece que una mala broma que yo forme parte alguna vez de los "Spriggan 12"-

-¡Entiendo que has estado vivo todo esté tiempo, pero sigo sin entender que rayos está pasando aquí! ¡¿Qué es lo que estás planeando con tus acciones, Larcade?!- Gritó el apodado como "El Rey del Desierto" iracundamente.

-Larcade, entiende que la guerra entre Alvarez y Fiore acabó hace mucho tiempo. Ahora somos aliados- Hablo un serio Jacob.

-¡Así es, Larcade-san! ¡Por favor, detenga todo esto! ¡Todavía no es muy tarde para clasificar esto como un "error"!- Decía Hisui con preocupar.

-No necesito de tus explicaciones, Jacob. Y esto en definitiva no es error, reina de Ishgal. Yo sé todo lo que necesito saber y es por lo que sé, por lo que hago esto- Dijo un tranquilamente sonriente Larcade.

-¿Eh?- Reaccionaron con confundir los otros antiguos "Spriggan 12" ahí presentes.

-Después de haber salido del "Nucleo del Infierno", yo inmediatamente tome rumbo al Imperio Alvarez con tal de observar la imagen de mi padre que había obtenido el poder del "Fairy Heart", que había salido triunfante sobre Acnologia y que se había librado de la maldición de su hermano. Pero como el laboratorio donde residía se encontraba a los bordes de Alakitasia y mi cuerpo aún se encontraba físicamente débil, fue un largo viaje. Durante ese viaje fui obteniendo conocimientos que me llenaban de una furia incalculable e incontrolable. Descubrí la muerte de mi padre...Como Ajeel se había atrevido a usurpar su trono...Como las fuerzas del Imperio Alvarez que hacian temblar a cualquiera se habían reducido hasta el punto de haber desintegrado a los "Spriggan 12"...Como se atrevían a llamar "aliado" a la asquerosa tierra donde vivían los culpables de la caída de nuestro verdadero emperador. En otras palabras... ¡Descubrí la maldita abominación a la que habían convertido el majestuoso imperio que mi padre construyo!- Exclamo el "Dragneel Blanco" decorando su rostro con una sonrisa y mirada de notable locura.

-Larcade...- Nombro Brandish con cierta tristeza.

-¡Ah, me hierve la sangre! ¡Después de todo lo que mi padre hizo por ustedes... ¿Así es como lo honran?! ¡Brandish...Ajeel...Jacob...Malditos traidores! ¡Que mi padre no pueda observar la horrenda cosa que le han hecho al país que el paso años formando es la única cosa buena que ha salido de su muerte!- Grito el mago de Ouroboros con suma ira.

-Te equivocas, Larcade -Hablo la dueña del apodo de "La Destructora de Naciones"- Tú mismo lo dijiste. El emperador no podía pensar de forma clara debido a su maldición. Sí hubiera estado libre de está, estoy seguro que él apreciaría la paz que se ha formado. Confió en que él era en realidad esa clase de persona-

-¡Cállate, traidora! ¡No creas ni por un momento que tú comprendías realmente a mi padre! ¡El único que lo entendía en verdad soy yo, su hijo! ¡Nadie más! ¡Por eso sé que el apoyara mis planes desde el libre cielo dónde descansa su alma!- Gritaba iracundo el hombre de cortos y desordenados cabellos rubio claro.

-¿Tus planes?- Repetía Ajeel con confundir al igual que los demás presentes.

-Ah...Sí...- Hablaba Larcade mostrando nuevamente una tranquila e ahora también maliciosa sonrisa -...Los planes de Ouroboros-

...Unos minutos atrás...En otro lugar...

-¿Hm?-

Esté sentimiento de confusión pertenecía a cada uno de los seis jóvenes magos que se encontraban en una amplia área rural en el centro de la Ciudad de Crocus y que al alzar sus miradas terminaban observando claramente tanto el profundamente anochecido cielo estrellado encima de ellos así como las descomunales cantidades de una densa niebla en el espacio afuera de está misma ciudad. Hablando de manera más específica; se trataban del líder del equipo de Golden Lion, Devlin Devilian, así como de los cinco miembros del equipo de Fairy Tail: Alicia Scarlet, Ryos Redfox, Raine Loxar-Fullbuster, Lucia Dragneel y Marcus Strauss-Dreyar.

-...- Mostraba Devlin una seria mirada en sus dorados ojos al observar un anochecido cielo.

-S-Se hizo de noche de repente- Comentaba Lucia algo sorprendida y temerosa.

-Y las afueras de la ciudad parece que se llenaron de tanta niebla que se puede ver desde aquí. ¿Acaso todo esto fue debido a ese pentagrama de antes? ¿Qué clase de magia es está?- Se preguntaba una confusa Raine.

-¿Eh?...- Ryos movía ligeramente su nariz -...Oye, Marcus...-

-Sí. Yo también lo note- Hablo un serio Marcus.

-¿Qué pasa?- Preguntó Alicia seriamente.

-De repente hay un gran número de olores moviéndose a través de la ciudad de una manera bastante alterada. Parece que es toda esa gente que estaba dentro del Domus Flau- Contestaba el serio joven Strauss-Dreyar.

-¿Eh? ¿La gente de Domus Flau? ¿Por qué habrán salido del estadio? La batalla real aún no ha acabado, ¿O sí?- Preguntada la pequeña joven Dragneel confundida.

-Supongo que tuvieron miedo de lo que le sucedió a la ciudad. Y no los culpo. Esto no parece ser un simple preparativo para el final de los Grandes Juegos Mágicos- Decía la seria joven Scarlet.

-¿Y? ¿Qué hacemos? ¿Le pateamos el trasero a ese engreído de Golden Lion o no?- Preguntaba tranquilamente el joven Redfox.

-Sí la gente que estaba dentro del estadio ha vuelto a las calles, no podemos luchar. Ellos podrían verse involucrados. Vamos a dar por hecho que el torneo se ha detenido momentáneamente y tratemos de averiguar que ha pasado- Explico la joven de largos cabellos escarlatas atados en forma de cola de caballo y con un mechón azul en su frente.

-Raine está de acuerdo- Decía la seria joven Loxar-Fullbuster.

-Rayos...Y yo que estaba ansioso de bajar a ese engreído de la nube dónde vive- Comento con ligero molestar el joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación.

-Oye, Devlin...- Hablo una seria Alicia -...Vamos a parar todo esté asunto de la batalla real por unos momentos y tratemos de descubrir que... ¿Eh?-

El ligero sentimiento de confusión que impidió que la joven hija de la séptima maestra de Fairy Tail completara su hablar también invadió a los demás jóvenes magos de Fairy Tail ahí presentes y esté surgió en un principio por que ellos observaron de claro modo las acciones que tomo un joven mago de Clase S de Golden Lion. Se pudo presenciar como el joven Devilian rodeo todo su cuerpo en un aura mágica de color dorado para en el siguiente segundo instantáneamente alejarse por varios metros de los suelos de concreto en aquella escena al dar un vuelo que lo alzo a una gran altura en los aires.

-¿Qué?- Reacciono Alicia sorprendida al igual que sus compañeros.

-¿Qué es lo que hace ese tipo?- Preguntaba Marcus con intrigar.

-¿Será que no quiere dejar todo esté asunto para más tarde? ¡Por mí está bien! ¡Gee hee!- Comento Ryos con un emocionado sonreír y peculiar reír.

-Algo ocurre dentro del estadio- Hablo Devlin con serio tono durante su volar en los aires.

Inmediatamente después de haber liberado aquellas palabras; ese joven de cortos y desordenados cabellos blancos utilizo el vuelo que le proporcionaba aquella tenue aura de brillante luz dorada alrededor de su cuerpo para dirigirse con suma potencia en la dirección en donde se encontraba el gigantesco coliseo encima de las montañas en el lado oeste de la Ciudad de Crocus. Y solo fueron necesarios unos pocos segundos para que unos jóvenes magos de Fairy Tail presentes en los pavimentados suelos de concreto de una amplia zona rural perdieran de vista aquel destellar dorado que volaba alta, veloz y linealmente por los aires

-¿Eh? ¿Se fue?- Reacciono Lucia con confusión.

-¿Qué le habrá pasado?- Se preguntaba Raine confusa.

-¿Podemos considerar esto como que ese tipo egocéntrico nos tenía demasiado miedo y huyo con el rabo entre las patas como un niñito asustado?- Preguntó un tranquilo Ryos.

-Yo voy a considerarlo así- Contestaba Marcus tranquilamente.

-La dirección que Devlin tomó...- Pensaba una seria Alicia -... ¿El Domus Flau? Ahora que lo pienso, creo que sentí un débil y algo raro poder mágico proviniendo de él. ¿Habrá ocurrido algo? Espero que mi madre y los demás miembros del gremio estén bien. Será mejor que también vayamos hacia all...-

-¡Oigan...!-

-¿Hm?- Reaccionaron con confundir los miembros del equipo de Fairy Tail.

Volteando sus miradas en la dirección de dónde provino aquella masculina voz que sin duda alguna les pareció conocida a cada uno de ellos; aquel quinteto de jóvenes magos de Fairy Tail que tenían unas dañadas ropas y unos heridos cuerpos debido a la batalla real que era el quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos vieron como hacia su posición se acercó con un veloz correr un grupo conformado por un total de cuatro jóvenes de 19 años de edad, un pequeño joven de 14 años de edad y un Exceed. En otras palabras; era el grupo de Tsuna Dragneel, Serena Axel, Sonia Strauss, Ashe Vesta, Roku Nirvit y Happy.

-¡...Todos!- Hablaba Tsuna sonrientemente mientras él y sus acompañantes se dirigían hacia el equipo de Fairy Tail.

-Tsuna y Serena también- Decía Alicia con un leve sonreír.

-Con que lograron encontrarlos, ¿Eh?- Dijo Marcus de igual manera.

-¡Bien hecho, Sonia-san, Happy! ¡Tú también, Roku! ¡¿Quieres un beso por tu buen trabajo?!- Hablo Lucia contentamente.

-¡N-No lo quiero! ¡No empieces a molestar tras apenas reencontrarnos, maldita mocosa! -Grito un molesto Roku con un ligero sonrojar en sus mejillas.

-¿Eh? ¿Ese no es Ashe-san de Golden Lion?- Preguntó Raine confusa tras observar al joven Phoenix Slayer de Fuego que estaba entre sus compañeros.

-Ah, ahora que lo dices...- Dijo Ryos ligeramente intrigado.

-Esa luz dorada que vi en el cielo... ¿Era Devlin?- Se preguntó Ashe con intrigar.

-¿Hm?... -Serena observaba bien el estado del equipo de Fairy Tail - ... ¡Chicos, ¿Qué les pasó?! ¡Están todos destrozados! ¡¿Están bien?!-

-Estamos bien, estamos bien. Las heridas se ven peores de lo que son en realidad- Contestaba la joven Scarlet con una ligera sonrisa.

-¿Y lo dice quién hace un rato atrás dijo que podía desmayarse del dolor?- Pensó el joven Strauss-Dreyar curioso.

-Recuerden que hoy es el último día de los Grandes Juegos Mágicos. Raine y los demás hemos terminado así por estar enfrentando a la gente de otros gremios. Aunque no ha sido por nada. Hemos logrado continuar en el primer lugar hasta ahora- Comentaba con una amigable leve sonrisa la joven de largos e ondulados cabellos azul oscuro.

-Ya veo. Con que ese estado es el resultado de sus esfuerzos como hombres, ¿Eh?- Dijo Sonia con una gran sonrisa.

-¡Pensar que se enfrentaron a gente capaz de dejarlos tan destrozados...! ¡Rayos! ¡Estoy celoso!- Comento el joven Dragneel quejosamente.

-Sí no querías sentirte de esa manera, hubieras traído tú trasero al estadio en vez de estar quién sabe dónde, cerebro de carbón. ¿Dónde estaban metidos Serena y tú todo esté tiempo?- Preguntó un serio joven Redfox.

-¿Un hotel?- Preguntó una curiosa Raine con ligero sonrojar en sus mejillas.

-¿O tal vez en un valle solitario pero romántico?- Preguntaba de igual manera la pequeña joven Dragneel.

-¡Claro que no! ¡Y les aseguro que tampoco estábamos haciendo nada cercano a lo que está pasando por sus mentes en estos momentos!- Grito la joven Axel sonrojada y nerviosamente.

-¡Más importante, chicos! ¡Algo realmente raro está pasando afuera de la ciudad!- Decía un serio joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados.

-¿Afuera de la ciudad? ¿Te refieres a esa niebla que se ve desde aquí?- Preguntó el tranquilo joven de cortos, desordenados y un poco puntiagudos cabellos albinos.

-No es una niebla normal. Es una magia realmente misteriosa- Dijo el serio pequeño joven Nirvit.

-¿A qué te refieres con eso?- Preguntaba intrigada la joven de largos cabellos escarlatas actualmente atados en forma de cola de caballo y con un mechón azul en su frente.

-Cuando vimos toda esa niebla que apareció justamente después de que nosotros entráramos a la ciudad, tratamos de salir de Crocus para evaluar todo desde afuera. Pero moviéndonos a través de esa niebla tan densa que no se veía nada mas, a pesar de haber seguido totalmente recto, nosotros terminamos volviendo a entrar a Crocus unos segundos después. Tratamos de salir una y otra vez, pero solo siguió ocurriendo lo mismo- Explico el pequeño joven de largos cabellos verde oscuro atados en forma de cola de lobo.

-¿Estás diciendo que esa niebla es una magia que impide que se pueda salir de Crocus?- Preguntó con intrigar la pequeña joven de ligeramente largos cabellos rubios.

-Eso parece- Contestaba Roku seriamente.

-¿Esto tiene algo que ver con los planes de Ouroboros, Serena?- Preguntó intrigada la joven Strauss.

-No sé. No es como si Amaia me haya contado exactamente cada detalle. Solo me explico el objetivo de su gremio- Respondió con leve seriedad la joven de largos cabellos negros.

-¿Eh? ¿Los planes de Ouroboros? ¿De qué hablan?- Preguntaba Alicia ligeramente confusa.

-La razón por la cual Tsuna y yo faltamos a los Grandes Juegos Mágicos de hoy fue porque unas extrañas criaturas me habían secuestrado- Decía una seria Serena.

-Y a mí también me llevaron de paso- Comento un tranquilo joven Vesta.

-Yo tuve que pasarme toda la noche buscando a esos malditos bastardos que se los llevaron. De no ser porque Sonia, Roku y Happy me ayudaron no hubiera encontrado el lugar donde se ocultaban- Explico Tsuna tranquilamente.

-Y eso no hubiera sido posible sin toda la información que nos dio Sophia- Decía un tranquilo Happy.

-El punto es que... -Hablaba la joven Axel -...La que controlaba esas criaturas que nos raptaron a Ashe y a mí era Amaia de Ouroboros. Ella me confesó lo que planeaba en realidad su gremio al participar en los Grandes Juegos Mágicos. Ellos...-

Está joven que era en realidad un demonio de los libros de Zeref se vio incapaz de completar su hablar en cuanto tanto ella como los demás jóvenes magos en esa área urbana en el centro de la Ciudad de Crocus pudieron apreciar otro hecho que nadie esperaba que ocurriera. Básicamente, al mismo tiempo que los vidrios de las ventanas de los edificios se rompían y varios objetos dentro de estás edificaciones como mesas, sillas o jarrones caían a los suelos; cada persona dentro de la Ciudad de Crocus se vio obligaba a afirmar notablemente sus pisadas para no terminar cayendo ante el poder de un terremoto.

Un notable terremoto que invadió a la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente" de manera tan repentina como aquel profundamente anochecido e estrellado cielo encima de ella y como las descomunales cantidades de densa niebla que ocupaban completamente el espacio afuera de está.

-¡Ah!- Gritaron los ciudadanos que recorrían las calles de la Ciudad de Crocus.

-¡¿Q-Qué?!- Reacciono Serena sorprendida.

-¡¿Un terremoto?!- Se preguntó Alicia con sorprender.

-¡M-Me recuerda a un transporte...!- Decía un Tsuna en medio de un sufrir.

-¡Rayos! ¡¿Qué es lo que pasa ahora?!- Preguntaba Sonia con profundo intrigar.

El origen de aquel temblar de notable poderío que sometía a la Ciudad de Crocus yacía en una amplia calle en el lado sur de está y no se trataba de nada ni nadie más que de cierto joven de 20 años de edad. En otras palabras; se trataba de aquel joven que poseía una larga, puntiaguda y sumamente desordenada cabellera de color gris, unos filosos ojos de color amarillo y de los cuales el derecho era cubierto por una cinta de color rojo que rodeaba a su cabeza como una bandana; que tenía un cuerpo alto, delgado y de morena piel que evitaba la desnudez al vestir un largo manto de color café alrededor de su torso bien marcado, varias cintas de color rojo cubriendo sus brazos, manos y dedos; unos rasgados jeans de color rojo y decorados con cinturones negros y pequeñas cadenas plateadas y unas botas vaqueras de color negro. Y como no mencionar que este joven usuario de magia oscura tenía grabado en el centro de su pecho la marca en color negro de Ouroboros.

-¡Jijijiji!- Reía peculiarmente Arioc mientras mostraba una gran sonrisa algo maniática -¡Ha llegado el momento, malditos pedazos de porquería! ¡El momento de mostrarles el verdadero, incomparable e único poder de la élite! ¡Grábenlo muy bien en sus malditas retinas y vénerenlo como es debido hasta que sus vidas de mierda hayan llegado a su fin! ¡Y les aseguro que eso será muy pronto! ¡Jijiji!-

Durante el lunático hablar del joven Amonn, el terremoto que invadía sus alrededores se amplifico hasta el punto de crear amplias y numerosas grietas en los suelos de concreto de la calle dónde él estaba. Unas grietas de las que empezaron a surgir algo que no podría describirse de ninguna otra manera que como unos esqueletos humanos no solo en un viejo estado sino que se movían por si solos como sí estuvieran vivos.

En cuestión de segundos, las calles de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" ahora no solo eran recorridas por la incontable cantidad de gente que antes llenaban las gradas del Domus Flau, sino también por las varias filas de un vasto número de voluntariamente móviles esqueletos humanos que surgieron uno tras otro de las múltiples grietas que habían en los suelos de concreto de estás y que había dejado atrás un poderoso temblar que acababa de detenerse.

E aún más curioso que un ejército de esqueletos humanos que se movían por si solos como sí estuvieran vivos era como estos se vieron decorados de una mágica manera de un segundo a otro por una putrefacta piel, ojos, cabellos e hasta por unas sucias y rotas ropas. Y se debía mencionar que el joven mago de Ouroboros que parecía ser el responsable por el levantamiento de aquellos muertos vivientes estaba en movimiento, pero no exactamente porque sus pies se pusieran uno en frente de otro, sino porque estaba encima de un amplio pedazo de unos lisos suelos de concreto. Un pedazo levantado por las manos de una parte de aquel ejército de zombis que avanzaban por las calles de Crocus.

-¡AAAAAHHHH!- Rugían salvajemente aquellos muertos vivientes que se movían por las calles de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente".

-¡Jijiji! ¡¿Qué les parece, malnacidos?! ¡Hasta los malditos muertos se levantan de sus tumbas ante mí! ¡Sí yo no soy de la élite, ¿Quién lo es?!- Gritaba un eufórico Arioc desde su posición en movimiento.

-¡Ah!... ¡Monstruos!... ¡Corran!- Gritaban asustados la gente normal en las calles de Crocus mientras corrían para alejarse de ese ejercito de zombies.

-¡Hmm! ¡Que sonido más agradable! -Hablo un maliciosamente sonriente joven Amonn- ¡Pero, por más placentero que sea para mis oídos de élite, aún es muy pronto para que liberen esos patéticos gritos de terror, mierda de Ishgal! ¡Podrán gritar de verdad cuando le quite el envoltorio al regalo del que me hablo ese maldito de Lar!-

Pasando a apuntar su vendado en roja tela brazo derecho en la dirección dónde residía nada más ni nada menos que las grandes montañas que poseían en su cima la enorme edificación conocida como "Domus Flau"; aquel joven hombre de largos, puntiagudos y desordenados cabellos grises paso a estrujar fuertemente su puño derecho y en ese mismo momento la Ciudad de Crocus se volvió a ver invadida por un notable temblar. Un temblar que se centraba en especial en aquellas mismas montañas.

Y en el siguiente segundo, unos cuantos del vasto ejército de zombis que recorría la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" se vieron aplastados por las rocas que salieron disparadas de las grandes montañas al oeste de está misma ciudad debido a que algo de gran tamaño pareció surgir del interior de estás. Y cuando el tenue polvo en el aire se despejo, se confirmó que ese "algo" que surgía del interior de unas montañas era un extendido enorme brazo de viejos huesos que formaba parte de un esqueleto igual de descomunal. Un esqueleto que, a pesar de no haber salido por completo de esas montañas que le aprisionaban, se sabía claramente que no era humano no solo por su tamaño sino también por la peculiar forma que tenían alguna de sus partes como sus dedos y cabeza. Eran obviamente huesos de dragón.

...Mientras tanto...

-¡Ah...!-

Esté grito de temor perteneció a la llamada Hisui E. Fiore que al igual que los otros en el interior de un descomunal coliseo arriba de las grandes montañas al oeste de la Ciudad de Crocus podían sentir de perfecta manera el temblor que invadía a esté y que nacía de la escena antes descrita.

-¡... ¿Q-Qué es lo que ocurre?!- Se preguntaba una temerosa Hisui.

-¡¿Y esté terremoto?!- Preguntó un sorprendido Ajeel.

-Hmm...Debe ser Arioc. Él debe estar sacando sus juguetes de la tierra. Hasta los más grandes. El pobre debía estar bastante ansioso- Comentaba un Larcade tranquilamente sonriente.

-¡¿Sus juguetes?! ¡¿De qué rayos hablas, Larcade, maldito?!- Preguntaba iracundo el actual emperador del Imperio Alvarez.

-Arioc, mi compañero de Ouroboros, es un necromante. Él porta con la maldición de controlar a los muertos- Contesto tranquilamente el apodado como el "Dragneel Blanco".

-¡¿Necromante?! ¡¿Como él de Tartaros?!- Pensó Juvia sorprendida.

-Ahora mismo, él debe estar levantando a los miles y miles de almas que descansan en la ciudad- Decía un tranquilo Larcade.

-¡¿Miles de almas?! ¡El cementerio de Crocus no tiene tantas tumbas!- Exclamo seriamente Arcadios.

-Jeje...- Reía Larcade ligeramente -...Saben, Arioc no habla solo por hablar cuando dice que es de la "Élite". Después de todo, él posee un talento único como necromante que es. Él puede regenerar a un estado estable los cuerpos de los muertos hasta del más mínimo pedazo de polvo que se ha esparcido por la tierra. Sin importar que esté tenga cientos de años. Los cadáveres que Arioc debe hacer que caminen por las calles de la ciudad posiblemente sean de la epoca del Festival del Rey Dragón-

-¡N-No puede ser...!- Reacciono Hisui con sumo shock.

-Parece que fue capaz de percatarse, reina. Esté temblor que sentimos deben ser causados por los cadáveres dentro de está montaña y que Arioc debe estar haciendo surgir- Dijo un tranquilo miembro de Ouroboros.

-¿Dentro de la montañas...? ¡¿Se refiere al cementerio de dragones que hay debajo del estadio?!- Decía Gajeel con profundo sorprender.

-¡...!- Reaccionaron con notable shock todos los aprisionados por el hechizo nombrado como "Prisión de Sangre de Dragón".

-Así es. Puede que le tome algo de tiempo, pero eventualmente Arioc habrá hecho levantar a cada uno de los dragones que descansan en estás tierras incluso antes de que ellas obtuvieran el nombre de "Crocus", los regresara a un estado en donde podrá apreciarse su glorioso poder y los tendrá completamente bajo su control. No quiero jactarme de nada, pero debo decir que Arioc es alguien necesario para que nuestros planes avancen rápido- Explico el hombre de cortos y desordenados cabellos rubio claro con un tranquilo sonreír.

-¡¿Dé qué planes hablas?! ¡¿Cuál es tú objetivo, Larcade?!- Preguntó un enfurecido hombre apodado como "El Rey del Desierto".

-Jacob, tú eres un genio del asesinato, así que respóndeme. ¿Cuál es la forma más eficiente de destruir a unos enemigos a los que no puedes vencer?- Preguntó con una leve sonrisa Larcade.

-...- Jacob arrugo su mirada con ligero disgustar -...Hacer que esos enemigos se destruyan entre sí-

-Eso es correcto -Hablo Larcade- Yo sabía que sí Invel y Nineheart fallaron en rebelarse contra la asquerosidad a la llaman ahora "Imperio Alvarez"; yo, que solamente era una borrosa sombra de lo que era antes, no tenía la más mínima oportunidad. Por lo menos, no de frente. Entonces; contuve mi desbordante ira, enfrié mi mente y espere el tiempo que fuera necesario. Durante esa espera no solo obtuve diferentes herramientas que podrían servirme en algún momento, sino que también obtuve la revelación que necesitaba. Descubrí que sí yo no podía destruir la tierra dónde residían los asesinos de mi padre ni tampoco destruir la abominación a la que habían convertido su majestuosa creación, solo debía hacer que ambas cosas se destruyeran entre sí. En otras palabras, mi objetivo es que estalle nuevamente la guerra entre el Imperio Alvarez y el Reino de Fiore-

-¡¿Qué?!- Reaccionaron Hisui y Ajeel sorprendidos.

-¿La guerra entre los dos países? ¿Cómo es que vas hacer tal cosa?- Pregunto Jacob con intrigar.

-Yo me pregunte eso mismo durante mucho tiempo. Sabía cual era mi meta, pero no sabía cómo llegar hasta ella...Pero, entonces, me entere no solo de que los Grandes Juegos Mágicos de esté año incluirían gremios del Imperio Alvarez, sino que en el último día, los dos gobernantes de ambos países se reunirían en un solo lugar. Sabiendo tal cosa, trace un plan y me di cuenta que una de las herramientas que había obtenido me sería altamente útil- Contestaba el tranquilamente sonriente apodado como "El Dragneel Blanco".

-¿Ouroboros?- Mencionaba una seria Brandish.

-Así es... -Siguió hablando Larcade -...En un principio, mis aliados se habían infiltrado e apoderado del gremio de Ouroboros tanto para filtrarme información sobre lo que pasaba en el falso Imperio Alvarez así como para obtener cierta libertad para sus peculiares manías. Y en cuanto supe de los Grandes Juegos Mágicos; sabía que la primera parte de nuestros planes, infiltrarnos en Ishgal sin que las autoridades se fijaran especialmente en nosotros, había sido cumplida. Ahora solo debíamos esperar el día en que los líderes de ambos países se reunieran para llevar a cabo la parte más esencial de estos...Una masacre. Matar a cada persona dentro de está ciudad-

-¡...!- Regresaron a mostrar vasto shock los aprisionados por la "Prisión de Sangre de Dragón".

-¡¿Q-Qué dijiste?!- Reacciono un sorprendido Arcadios.

-¡¿Matar...?!- Hablaba una impactada Hisui.

-¡¿...A todos?!- Hablo Ajeel de igual manera.

-¡No te entiendo, Larcade! ¡¿Cómo es que una masacre de gente inocente te ayudara a llevar a cabo una guerra entre los dos países?!- Grito Brandish iracunda.

-¿En serio no lo entienden?...- Hablo el mago de Ouroboros -...Vaya, vaya. A pesar de ser algo tan simple. Escuchen. Sí matamos a los líderes de Ishgal e Alakitasia, nosotros los de Ouroboros solo debemos regresar a Alvarez y decir "Los Grandes Juegos Mágicos fueron una trampa para matar al emperador del Imperio Alvarez. A pesar de no haber sido capaces de protegerlo, Golden Lion y Ouroboros pudimos vengarlo al quitarle la vida a la reina de Fiore. Durante la batalla para escapar, perdímos a varios camaradas, pero también encontramos una recompensa inesperada. Rescatamos al miembro de "Spriggan 12" y hijo del Emperador Spriggan, Larcade Dragneel, que había sido prisionero de Ishgal todo esté tiempo". De está manera, no solo ambos países estaran motivados para luchar entre sí; sino que también explicare mi desaparición, el pueblo me tendrá lástima y eventualmente me haré camino al trono del Imperio Alvarez para poder reformarlo de un modo que mi padre seguramente se sentira orgulloso-

-¡Sigo sin entenderlo! ¡Sí quieres mi vida, puedes tomarla! ¡La gente inocente de está ciudad no debe morir para eso!- Exclamaba una seria Hisui.

-Claro que debe morir. Los planes de Ouroboros solo tendrán un cien por ciento de éxito sí nosotros somos los únicos para dar testimonio de lo que ocurrió en está ciudad. Sí hasta un bebe presencia nuestros actos; él podría crecer, recordar lo que vió y arruinar todo por lo que trabajamos. No puedo permitir eso. Haremos que todas las almas de está ciudad asciendan a un libre cielo. No escapara ni una sola. Por esa razón ha sido levando el "Punto de Desaparición"- Dijo un tranquilo Larcade mientras pegaba las palmas de sus manos como sí rezara.

-¿Punto de Desaparición?- Repetía Arcadios confundido.

-Al igual que la "Prisión de Sangre de Dragones", es una magia creada en un principio por mi padre y que yo complete en su ausencia durante todos estos años que he estado oculto. La oscuridad en el cielo y la niebla a las afueras de la ciudad se debe a está. Crocus y por ende, sus habitantes han sido atrapados en una dimensión fuera del espacio y tiempo de la que no se puede escapar. Aunque para nosotros pasen horas, días, semanas, meses o años; fuera del "Punto de Desaparición" no habrá pasado mucho más que unos segundos. Será como sí los líderes de dos importantes países jamás hubieran desaparecido por un largo tiempo en realidad y de está manera, mis aliados de Ouroboros podrán disfrutar con calma de lo que le harán a la gente de la ciudad. Ellos son esa clase de personas- Explico ahora el hombre con un cuerpo notablemente dañado.

-No puede ser...- Decía con sumo preocupar la reina del Reino de Fiore.

-¡Larcade...Desgraciado...No te saldrás con la tuya! ¡No permitiré que hagas lo que te plazca...!- Dijo el actual emperador del Imperio Alvarez mientras unas palpitantes venas eran vistas a través de la morena piel de su rostro no solo debido a su gran ira sino también por todo el esfuerzo que ponía en tratar que su cuerpo se levantara de aquel trono dónde estaba sentado.

-¡M-Maldición!- Exclamo un iracundo Laxus tratando de levantarse de su asiento al igual que muchos otros en el ancho balcón de espectadores de Fairy Tail.

-¡Ah!- Gritaba un determinado Sting al tratar de que su cuerpo se moviera a su voluntad al igual que varios en el ancho balcón de espectadores de Sabertooth.

-¡Por favor, muévete!- Decía Jura en el profundo esfuerzo de tratar de librarse de su forzado sentar al igual que muchos otros en el ancho balcón de espectadores de Lamia Scale.

-Es inútil. Se los dije antes. "Prisión de Sangre de Dragones" fue creada en un principio para aprisionar al mismísimo Acnologia. Es la magia perfecta tanto para retener tanto a los "Spriggan 12" así como a los despreciables magos que fueron capaces de vencerlos. Yo me pase años investigando con tal de asegurarme de eso. Solo detengan sus patéticos esfuerzos y limitense a alzar sus miradas para disfrutar del espectáculo que nos ofrecen mis camaradas y los ciudadanos de Crocus- Explico un tranquilamente sonriente Larcade.

-¿Alzar nuestras miradas?- Reaccionaron Hisui e Ajeel con confundir.

Sin poder evitar hacerle caso a las palabras de aquel antiguo miembro de "Spriggan 12" que estaba tranquilamente de pie en la amplia arena de un descomunal coliseo en la cima de las grandes montañas al oeste de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente", los afectados por la magia llamada "Prisión de Sangre de Dragones" alzaron sus miradas hacia arriba y acabaron abriendo sus ojos con una profunda sorpresa e horror ante lo que observaron.

Tanto los presentes en un amplio escenario de concreto en todo el centro de la arena del Domus Flau como los veteranos miembros de Fairy Tail, Lamia Scale, Sabertooth y Mermaid Heels en unos anchos balcones de está misma edificación terminaban observando varias enormes pantallas holográficas que flotaban a gran altura en los aires dentro de está. Unas pantallas que antes mostraban los feroces combates del quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814 y que ahora mostraban a un incontable número de personas corriendo con sumo temor por las calles de la Ciudad de Crocus debido al vasto ejercito de muertos vivientes que recorrían y dañaban notablemente a estás mismas.

-L-La gente...Que horrible...- Hablo una impactada Hisui con unas pocas lágrimas saliendo de sus ojos.

-¡Maldición!- Decía un profundamente frustrado Ajeel.

-¿No podemos hace nada más que mirar?- Comentaba Erza frustradamente desde el ancho balcón de espectadores de Fairy Tail.

-...- Brandish bajaba su disgustada mirada en dirección a Larcade -...Larcade, sí tú en verdad estás de acuerdo con está cruel masacre, se nota que realmente has cambiado-

-¿Hm?- Mostró Larcade un diminuto confundir.

-Aunque no puede decir que me sorprende ese fastidioso plan tuyo, tú antes por lo menos no hubieras hecho sufrir a la gente de está manera tan desagradable- Comento la seria maestra de Golden Lion.

-Hmm...No es que no entienda lo que quieres decir. Por supuesto, sí yo fuera capaz de usar mi "Placer", lo usaría para enviar a las almas blancas de está ciudad al libre cielo lo antes posible, pero desgraciadamente, perdí esa capacidad cuando obtuve esté tan deplorable estado. Ahora tengo que trabajar con lo que tengo. Además, como comente antes, mis camaradas de Ouroboros son el tipo de personas que disfruta de estos actos tan barbáricos. ¿Eh? ¿El terminó de "personas" aplicara en ellos?...Bueno, no importa. El punto aquí es que mis actuales aliados, a pesar de vez en cuando dejarse llevar demasiado por sus "peculiaridades", hicieron un buen trabajo todos estos años. No puedo negarles sus deseos de lidiar con la gente de Crocus como a ellos se les plazca. Es su recompensa- Respondió el tranquilo hombre de cortos y desordenados cabellos rubio claro.

-¿Cómo que deplorable estado, maldito? Aunque tú cara es otro caso, quién utiliza tanto una magia capaz de detenernos a todos nosotros así como una magia capaz de encerrar a toda una ciudad en otra dimensión es alguien bastante capacitado para mí- Decía un serio Jacob.

-Me estás sobreestimando demasiado, Jacob -Hablo el "Dragneel Blanco"- El "Punto de Desaparición" no fue levantado por mí, sino por mis camaradas de Ouroboros. Y como ya dije antes, solo fui capaz de usar la "Prisión de Sangre de Dragones" después de utilizar un poder mágico que estuve reuniendo desde mi llegada a Ishgal. Tuve que pasar por una concentración tan severa que apenas podía hablar. Fue bastante duro pasar más de una semana así...En cualquier caso, tú eres una de las últimas personas en criticarme sí he cambiado, Brandish. Lo mismo va con ustedes, Jacob, Ajeel-

-¿Eh?- Reaccionaron confusos los antiguos miembros de "Spriggan 12".

-Brandish, cuando te conocí deduje al instante que eras una persona que internamente siempre ha pensado en sí misma primero. Aunque las cumplías, tú siempre catalogabas cada orden que te daban como un fastidio. Uno pensaría que luego de librarte de tus responsabilidades como "Spriggan 12", tú no harias nada más que vivir una vida relajada. Pero, en vez de eso, ¿Qué hiciste? Tomaste un montón de niños bajo tú protección y básicamente te convertiste en su madre. Tú misma te ejerciste una gran responsabilidad y te volviste más trabajadora que antes- Decía con un tranquilo y ligero sonreír el miembro de Ouroboros.

-...- Brandish arrugo ligeramente su mirada con disgustar.

-Ajeel, tú eras famosamente conocido por tu excesiva violencia, pero tan solo mírate ahora. Entablando amistades con la gente que en el pasado tachaste de "insectos" con tal promover una desagradable paz en ambos países. Sí alguien hubiera dicho que acabarías así, hubiera sido el primer chiste que me haría reír carcajadas- Dijo el hombre con un cuerpo de antiguas heridas.

-Diciendo lo que se te venga en gana, maldito...- Hablo un molesto Ajeel.

-Jacob, tú eras un asesino que hacia desaparecer no solo a quién te ordenaban, sino también a quién le molestara, pero ahora eres un consejero del usurpador del trono de mí padre y le ayudas a mantener una buena relación con sus asesinos- Comento el tranquilamente sonriente hombre de cortos y desordenados cabellos rubio claro.

-...- Se mantuvo Jacob en serio silencio.

-Cielos, cielos...- Hablaba Larcade -...Dimaria, la feroz mujer caballero que infundía temor en el campo de batalla, ahora vive como una simple plebeyo en el campo. Los respetados Invel y Nineheart residen en la prisión del Imperio Alvarez como criminales. Y yo, quién brindaba una placentera luz para que las almas de la gente ascendiera sin dolor al paraíso, he estado viviendo oculto en las sombras mientras planeaba una masacre que llenara el ambiente con miedo y sangre...No ver el estado en que han terminado los únicos que quedan de sus honorables doce escudos es la segunda cosa por la cual me alegro que mi padre no esté aquí entre nosotros-

-Lamento interrumpir una nostálgica reunión como está, pero...-

-¡...!- Mostraron notable sorprender todos los presentes en el Domus Flau.

Justo después de haber oído con suma claridad una voz que a muy pocos de ellos les parecía tenuemente reconocible, los afectados por la magia llamada "Prisión de Sangre de Dragones" y un miembro de Ouroboros dirigieron de manera unísona sus miradas en la dirección de dónde vino está e acabaron viendo sin duda alguna como cierto joven de 19 años utilizo el vuelo que le proporcionaba una brillante leve aura mágica de color dorado que rodeaba su cuerpo para descender lentamente desde una gran altura en los aires e eventualmente terminar pisando la arena del Domus Flau y quedar posicionado a unos metros en frente de esté último.

Obviamente se hablaba de ese joven con cortos pero desordenados cabellos blancos, de ligeramente filosos ojos de color dorado que estaban rodeados por las leves sombras que causaban los mechones de su cabellera; que vestía su alto y bien entrenado cuerpo con un cerrado chaleco negro de largas mangas y ligero cuello de tortuga, negros pantalones largos y zapatos formales de punta de también color negro. Y como no mencionar que este joven con una apacible sonrisa en su rostro poseía en su pectoral derecho la marca de Golden Lion en color negro, aunque esta no era actualmente vista, por supuesto.

-...No me gusta que ignoren la llegada de mi superior ser- Hablo un peculiarmente serio Devlin.

-Oh- Vocalizo Larcade con ligera impresión tras observar a un joven mago de Clase S de Golden Lion.

-¡Devlin!- Nombro Brandish con cierta sorpresa y contentar.

-¡¿Eh?! ¡Ese es uno de los chicos de Golden Lion, ¿Verdad?!- Preguntó Ajeel con sorprender.

-Sí- Contesto un serio Jacob.

-No pensé que alguien llegaría tan rápido al estadio una vez que nuestros planes comenzaran. Ignoraste completamente el ejército de muertos vivientes que hay en las calles, ¿No? A Arioc no le hará mucha gracia eso- Comento el "Dragneel Blanco" con un tranquilo sonreír.

-...- Se mantuvo el serio joven Devilian en silencio.

-Por más poderosa que esa la magia que nos mantiene cautivos, su funcionamiento es simple. Sí Larcade cae, nosotros seremos libres- Comento seriamente el dueño del apellido Lessio.

-¡Ya escuchaste, mocoso de Golden Lion! ¡Patéale el trasero de una vez a esté tipo con cara desfigurara!- Grito furioso el actual emperador del Imperio Alvarez.

-Devlin, te explicare la situación después. Por el momento, haz lo que Ajeel dice. Derrota a esté hombre con cicatrices. Él no debería ser un oponente complicado para ti- Hablo con serio tono la maestra de Golden Lion.

-Duele, pero es cierto -Hablaba un miembro de Ouroboros- Soy débil físicamente y no puedo usar ninguna magia o maldición ofensiva o defensiva. Soy capaz de usar "Prisión de Sangre de Dragones" solamente porque es una magia simple como menciono Jacob antes. Mi estado es tan lamentable que no soy rival para él ni para nadie. Hasta un niño pequeño podría ganarme en una pelea con solo empujarme. Pero, para mi suerte...-

-¿Eh?- Reaccionaron confusos tres antiguos miembros de "Spriggan 12".

-...- Continuo en silencio un serio joven usuario de magia de luz mientras empezaba a avanzar.

Colocando una y otra vez un pie delante de otro con un sumamente tranquilo ritmo, el joven de cortos y desordenados cabellos blancos empezó a reducir la distancia que le separaba de un hombre de cortos y desordenados cabellos rubio claro. Fue cuestión de segundos para que solamente fueran centímetros los que separaban a un joven mago de Clase S de Golden Lion y un miembro de Ouroboros que anteriormente formo parte del grupo conocido como "Spriggan 12".

E estando justamente en frente de quién le dijeron que debía derrotar, Devlin extendía su brazo derecho hacia adelante para que su mano acabara posicionada en todo el centro del pecho de un Larcade que no hizo nada para impedir esto y todo para que instantáneamente después un amplio rayo de brillante luz dorada saliera disparado de mágica manera de la palma de esté primero e azotara el cuerpo de aquel último nombrado, él cual cayo inmediatamente herido y inconsciente a unos arenosos suelos. O eso es lo que pensaban lo que ocurriría la mayor parte de personajes en el Domus Flau, pero la realidad fue en verdad distinta.

La actual reina del Reino de Fiore, el actual emperador del Imperio Alvarez, los consúls de estos dos últimos, la maestra de Golden Lion, los veteranos magos de Fairy Tail, los veteranos magos de Lamia Scale, los veteranos magos de Sabertooth y las veteranas magas de Mermaid Heels terminaron mostraban distintos niveles de shock ante la escena que observaron sus ojos.

Se pudo apreciar de forma sumamente clara como el mago de Clase S de Golden Lion, Devlin Devilian, se puso de rodillas como en forma de reverencia mientras estaba justo en frente del llamado Larcade Dragneel y luego hizo que su mano derecha tomara con delicadeza la mano derecha de esté para que después sus labios besaran tenuemente la parte de está que tenía grabada en un profundo color el pequeño tatuaje de una serpiente en forma de "S" y con un boca ligeramente colmilluda, en otras palabras, la marca del gremio proveniente del Imperio Alvarez, Ouroboros.

-...Ninguna pelea tendrá lugar aquí- Terminó de hablar Larcade con un ligero pero aún así maléfico sonreír.

-Ha pasado mucho tiempo. Es un gran placer verlo nuevamente, Larcade-sama- Dijo un ligeramente sonriente Devlin tras alejar sus labios de la mano de un miembro de Ouroboros.

-¡...!- Reaccionaron con profundo shock los afectados por la magia llamada "Prisión de Sangre de Dragones".

-¿Eh?- Vocalizaron con notable confundir Hisui, Arcadios y los veteranos magos de Fairy Tail, Lamia Scale, Sabertooth y Mermaid Heels.

-¿L-Larcade...sama?- Repetió una impactada Brandish.

-O... ¡Oye, maldito mocoso! ¡Te dijimos que le patearas el maldito trasero, no que le besaras la mano como sí ese maniático fuera parte de alguna clase de realeza! ¡¿Se puede saber que haces, desgraciado?!- Gritaba un iracundo Ajeel.

-No puede ser... ¿Acaso...?- Hablo un sorprendido Jacob.

-Permítanme presentarlos de manera oficial para que sus mentes se despejen de toda confusión... -Hablo Larcade- ...Él es el sexto miembro de Ouroboros que vino a Ishgal...Devlin Devilian-

-¡...!- Un shock mucho más grande que el anterior invadio a todos los afectados por la "Prisión de Sangre de Dragones".

-Bien...- Se ponía de pie un leve y algo maliciosamente sonriente joven Devilian -... ¿A quién de estos seres inferiores desea que asesine primero mi superior ser, Larcade-sama?-

...Larcade no era el único mago de Ouroboros oculto tras una máscara...El verdadero Devlin Devilian sale a la luz...

Continuara...