Ningún personaje me pertenece, son propiedad de Lucasfilm.
—Kylo... estamos por llegar.— Anunciaba el joven pelirrojo sentado al lado del chico.
El autobús había salido del campo en punto de las ocho de la mañana, aún demasiado temprano para los estándares de Kylo. Durmió la mayor parte del tiempo en el transporte. Cansado de las habladurías de su molesta maestra, demasiado obsesionada con la astronomía.
Tomó su celular en modo automático para revisar la hora. Y un mensaje de su padre le avisaba que ya estaba en camino a recogerlo. Pasar un día lejos de su familia sólo le generó mas tensión en la espalda. Estaba acostumbrado a dormir con su hermano y en cambio terminó metido en una bolsa térmica tirada en el suelo.
Las ojeras se marcaban profundamente en su mirada, que ya era demasiado huraña.
Apenas bajó del autobús y tomó la pequeña mochila que empacó para sus días fuera de casa.
Han lo esperaba recargando su espalda en su coche.
Un saludo cortante fue lo único que Kylo compartió con su padre antes de subirse al asiento del copiloto. Observaba pendiente por el retrovisor, atento a los movimientos de su padre, pues este se retrasó conversando con la maestra que devolvía las palabras a Han con su estúpida sonrisa.
Al menos unos minutos después Han estaba ingresando al coche con su hijo.
—La maestra dijo que te comportaste bien.— Animó Han a su hijo mientras ponía en marcha el motor
—Pudiste haberme preguntado a mi.— Respondió escupiendo las palabras.
—Necesitas controlar esos arranques tuyos, Kylo.— Suspiró su padre cansado al tomar el volante del su carro. —Escucha hijo,— Dijo retomando su tono habitual y agradable de siempre. —No hemos tenido tiempo de conversar desde que volviste a la escuela. ¿Qué tal te va?
Kylo lo observó con desagrado por al menos una fracción de segundo antes de responder.
—Por la dignidad de ambos. Voy a pretender que no preguntaste nada. ¿Ben está en la casa?
—Haciendo tareas con Rey.
Han afirmo con su cabeza mientras giraba en una de las calles. Kylo tomó rápidamente su celular para teclear un rápido mensaje a su hermano.
"Caminamos"
Rey sonreía tontamente en dirección a Ben, el chico tenía el libro de ciencias en su mano, si bien la tarea no era en equipo, al menos si los atrapaban juntos podrían fingir que así era.
Ben, por su cuenta, aún no podía creer lo que acaba de ocurrir entre ellos. Estaban saliendo, al menos en secreto. Y Rey le correspondía el sentimiento, no sabía si igual o con menor intensidad al de él.
El sonido de un mensaje lo hizo tomar su pequeño celular. Su hermano se comunicaba después de algunas horas en silencio, "posiblemente durmiendo" pensó Ben al desbloquear su teléfono.
-Kylo: Caminamos.
-Ben: Claro, cuando llegues.
Sus conversaciones por mensaje eran tan limitadas, ellos preferían hablar de frente.
Después de alguno minutos leyendo, y espiando por el rabillo del ojos a su nueva novia, Ben escuchó el ruido del carro de su padre, se puso de pie, llamando por completo la atención de Rey.
—Saldré un momento, con mi hermano. —Anunció el chico dándole explicaciones no solicitadas a Rey.
Rey sólo asintió antes de que Ben se acercara a ella y depositara un tierno beso en su coronilla.
Las tiernas atenciones de Ben hacia ella comenzaban a tener efectos diferentes en Rey. Hace algunas semanas cuando Ben la abrazaba o colocaba su mano en su hombro sentía una especia de cosquilleo, del mismo que sentía con Rose o sus amigos en Alderaan. Pero ahora, sentía la urgente necesidad de avanzar más, la desesperación de sentir la piel del chico fundida en la suya.
Rey suspiró apenas Ben salió de su habitación. Y con un ridícula sonrisa se dejó caer en el suelo de su habitación. Colocaba sus manos sobre sus ojos mientras pataleaba en silencio. La emoción que la recorría era difícil de canalizar. Puesto que jamás se había sentido así por alguien. Ni siquiera por Poe.
Tenía la creciente necesidad de contárselo todo a su mejor amiga, pero no lo haría. Rey no se sentía del todo convencida de estar haciendo lo correcto y si le contaba a alguien más sobre esto sabía que la harían desistir.
Ben bajaba de dos en dos los escalones a la cocina. Kylo estaba de pie en el refrigerador buscando entre las frutas algo que llevarse a la boca.
—¿Qué tal las estrellas?— Preguntó burlón hacia su hermano.
—Ni me lo menciones...— Gruñó el chico cerrando la puerta y con una pieza fría de pollo en los dientes.
Ben sonrió en dirección a su hermano. Kylo ya había dejado sus cosas en la entrada anticipando la salida con su gemelo.
—Salgamos de aquí.— Kylo caminó en dirección a la puerta del patio.
—Ben...— Llamó su padre entrando a la cocina con la mochila de Kylo en las manos.
Ambos chicos se detuvieron y giraron en dirección a su padre.
—Sube tus cosas a tu habitación, Kylo.— Recitó extendiendo la mochila en dirección a su hijo.
Kylo la tomó de mala gana y azotó sus pasos camino arriba.
—Quiero hablar contigo, Ben...— Han tomó el hombro de su hijo y presionando su espalda lo guió hasta su oficina.
Ben sintió un repentino nudo en su estómago. Trató de relajarse, ni Han ni Leia podría saber lo que sus hijos había hecho "¿Cierto?" se preguntó Ben cuando Han cerró la puerta a su espalda.
—Es sobre Kylo...— Han disipó las dudas en Ben. Quien, más relajado, caminó hasta una de las sillas frente al escritorio de Han.
—¿Qué hay con él?— Preguntó casual mientras se dejaba caer en la silla.
—¿Cómo está?— Regresó Han la pregunta.
—¿Kylo?... Bien, como siempre.— Pudo responder entre cortado. No entendiendo a donde se dirigía su padre con eso.
—Si, pero...— Han suspiró mientras cerraba los ojos y se dejaba reclinar sobre si silla. —Iré al punto hijo; No estoy muy seguro que me guste lo dependiente que es de ti. Desde la mudanza él...
—La mudanza fue tu idea.— Respondió a la defensiva. Interrumpiendo a su padre.
—Lo sé. Pero noto cambios en Kylo y quiero entenderlo.— Han luchaba por mantener un tono civilizado. Un tono que no demostrara hostilidad, pues conoce bien a sus hijos. Y Ben puede ser muy tranquilo, pero sabe como reacciona cuando intentan meterse con su hermano.
—¿Que hay que entender? Él siempre a sido muy apegado, a los dos. No sólo a mí.
—Últimamente lo veo mucho más apegado a ti. Desde que regresamos de Naboo. Incluso pegó sus camas. Ben ¿No ves que no es normal?
—¿Normal? Kylo siempre fue así, desde niños.
—Ya no es un niño, Ben.— Concluyó Han, alzándose sobre su hijo.
—Pero siempre va a ser mi hermano.— Remató Ben.
Han no podía refutar eso. Él jamás podría entender la complicada relaciones de sus gemelos, considerando que fue hijo único.
—¿Y que va a pasar cuando vayan a la universidad? ¿O cuando tengas una novia? ¿Vas a tener a tu hermano siempre del otro lado?
Ben simplemente lo escuchaba atónito. No había pensado en esas situaciones. Y ciertamente, ahora que tenía novia, se sentía extraño pensar en compartir el tiempo de Rey con su hermano. Pero aún así, él era su hermano, por sobre cualquier cosa que Han pudiera decirle.
—¿Esto es por las camas?. Kylo no fue quien las unió, fui yo.— Mintió Ben, algo que siempre hacía cuando notaba que Kylo estaba en problemas demasiado grande para salir solo.
—Ya conozco ese juego.— Han negaba con su cabeza. Y guardó silencio, esperando que los ánimos volvieran a ser neutros. —Escucha... esto no es en contra de tu hermano. Estaba pensando en llevarlo a terapia.
—Y ¿Eso querías hablar conmigo? ¿Quieres mi apoyo? Olvídalo. Kylo no está loco. Es mi hermano y si estar a mi lado lo hace sentirse mejor. Pues; iremos a la universidad juntos y cuando tenga novia, ella sabrá aceptar a mi hermano también.
Ben, enfurecido se puso de pie tumbando la silla en su paso y salió de la pequeña oficina de su padre.
Han suspiró sonoramente mientras colocaba sus manos en su mentón.
—Quizás los dos necesiten terapia...— Murmuró cansado.
—¿Terapia?— Kylo preguntaba sorprendido, y obviamente molesto.
—Y no lo vamos a hacer desistir, ya lo conoces. Te aviso para que te prepares.
—Lo que me faltaba.
La caminata que había planeado se vio arruinada por las declaraciones de Han. Apenas Ben salió de la oficina y tomó a su hermano del brazo escaleras arriba para contarle todo lo que su padre pensaba.
Y por al menos unos minutos olvidó por completo a Rey. Concentrado directamente en quien era su prioridad; su familia.
N/A: Chicos, pensé mucho antes de colocar esta nota, pero creo que es importante:
De ninguna manera comparto el pensamiento de Ben y Kylo respecto a la terapia. Pero estoy tratando de escribir desde el punto de vista de unos jóvenes de 16 años. Por que, eso no puedo negarlo, cuando crecemos y tenemos poco juicio y poco entendimiento del mundo que nos rodea, tendemos a malinterpretar y estigmatizar ese tipo de situaciones. No todos, pero si una alarmante mayoría.
Pero nosotros hemos crecido y somos otros. Es importante, y sano, cambiar. Desechando ideas que son casi retrógradas.
Te aliento a ti, si lo que necesitas es ayuda, acercarte a alguien que pueda tenderte la mano sin sentir el menor temor ni vergüenza. Pedir ayuda no te hace débil. Eres fuerte al reconocer que no puedes sólo.
Yo he ido a terapia y creo que gracias a ello soy una persona más plena.
No tengas miedo, nunca. Incluso si lo que quieres es sólo hablar, aquí estamos nosotros también para escucharte.
Te quiero y felices lecturas.
