Era tanto el dolor que embargaba el frágil cuerpo del joven demonio de mirada azulina que iba perdiendo la conciencia poco a poco cuando fue llevado a su cama, al cerrar sus marchitos ojos en su mente solo evocaba el dulce rostro de Sebastian que le sonreía. No sabía si volvería a abrir los ojos pero si su vida se desvanecía en este momento quería que la sonrisa amorosa de su demonio lo despidiera de esta vida a una eternidad incierta.

Pensamiento de Ciel

Al cerrar mis ojos me veo sumergido en una profunda oscuridad puedo distinguir una silueta algo luminosa aproximarse, está como cayendo sobre mi mientras siento que me ahogo más y más en estas sombras que no me dejan escapar, por mucho que trato no logro zafarme. Creo que mi hora de morir ha llegado, ni siquiera pude despedirme de Sebastian, no pude decirle una vez más que lo amo, sin quererlo comienzo a llorar sintiendo como algo agobia mi pecho.

"¿Quién eres?" le cuestiono en voz baja de alguna forma me invade el miedo al ver como se acerca y siento que sus intenciones no son buenas. "No quiero morir, no todavía" le replico al no oír respuesta alguna de su parte. Esta silueta es irreconocible no entiendo que es pero al acercarse el miedo se disipa y una extraña calidez me invade.

"Soy tu alma"

Me dice en voz baja, no entiendo que quiere decir ¿Mi alma? ¿Esto es posible? ¿Es parte de mi alucinación?

"No es posible" le refuté en un tenue murmullo.

"¿Por qué no? O quizás solo sea una alucinación tuya para que tengas una muerte más reconfortable. Quien sabe"

"No quiero morir, no sin ver a Sebastian una vez más"

"Ese Sebastian... El demonio que se enamoró de mi y luego de ti"

Sentía un tono burlón en su voz al pronunciar aquellas palabras. "Pero tu eres parte de mi, no tiene sentido lo que dices" era tan extraño a este punto discutir conmigo mismo. Podía escuchar su risilla que sonaba igual a la mía.

"Traerás vida pero a cambio creo que tú vas a morir pero supongo morirás sin arrepentimientos, al menos amaste sinceramente y fuiste correspondido no muchos tienen ese privilegio en su vida. Cuánto te amaba Sebastian, me estremecía cuando él estaba cerca quizás porque tú lo amaste también"

"Voy a morir ¿No?" Entre lágrimas le cuestioné conmovido porque tenía razón, no me arrepentía de lo que había hecho, de lo que había entregado, mi alma, mi corazón, mi cuerpo. Cada decisión buena o mala me llevó a este punto de mi existencia y conocer a Sebastian era lo mejor que me había pasado después de perderlo todo. Ya me estaba resignando a despedirme de esta vida, esta silueta me abrazó como queriendo reconfortarme en su extraña calidez.

"No sé si morirás, pero si vives cuida a tus bebés, regresa por ellos lucha hasta el final como siempre lo has hecho" Me respondio muy tranquilo en ese abrazo, sentí como dio un gran suspiro "Acaban de nacer los puedo oír llorar así que es hora de marcharme porque parte de mi estará en ellos"

Estiré mis manos al ver como se alejaba de la misma forma como se me había acercado, la oscuridad de nuevo sucumbía al quedarme solo. ¿Bebés? Me cuestioné con algo de emoción, al parecer habían nacido aunque mi vida se entregaba a cambio de la de ellos, al menos me consolaba que una parte de mi permanecería viva a través de ellos en este infierno. Me sentía fatigado y mis fuerzas se extinguían. No tenía miedo, si era mi hora de morir no tenía más reparo que aceptarlo con dignidad.

Podía oír unas voces llamarme a lo lejos, cual eco que me despetarba de mi letargo, abrí los ojos para ver confundido a Mathew, Noah y Claude alrededor de mi cama. Un fuerte dolor sentí en mi vientre de repente, que tranquilo era donde estaba, desperté de un sueño tranquilo a la realidad dolorosa.

"¡Me alegra tanto que estés bien!" Era Noah que sollozante sonreía de alegría al verme, noté como contenía sus ganas de abrazarme. "Pensé que nos dejarías"

No sabía que responder o que preguntar estaba aturdido por el incesante dolor que dificultaba mi respirar.

"Toma este brebaje, te hará calmar el dolor" Mathew me sugería entregándome una taza de cuyo interior salía humo.

"Eres muy fuerte Ciel, no cualquiera soporta esto y tú ni siquiera eres demonio natural"

Escuchaba las palabras animosas de Noah mientras bebía ese brebaje que me provocaba dormir pero antes de cerrar mis ojos miré a mi alrededor, buscando lo que produjo este dolor.

"Mi hijo... ¿Dónde está?" Cuestioné al no verlo cerca.

"Tus hijos dirás... Fueron dos"

No me causó tanta sorpresa porque ya lo intuía por lo que en mi extraño ensueño se manifestó, eso significaba que no era un sueño en realidad como lo había predicho eran dos.

Claude parecía molesto ya que no pronunciaba palabra alguna, eran sus hijos al menos debería mostrar un mejor semblante. Yo estaba confundido porque todos habían dicho que tendría un bebé hasta yo percibía un solo latido, una sola presencia desarrollándose dentro mío.

"Quiero verlos" dije mientras me resistía a dormir a la vez sentia como mi cuerpo se relajaba y mi dolor se atenuaba.

"Ellos están durmiendo, apenas se durmieron fue muy difícil hacer que se callaran porque no dejaban de llorar"

"Noah... ¿Es verdad lo que dices o solo no quieres que los vea?"

"Es verdad, como nacieron en su forma humana fue difícil hacerlos dormir"

"Dime al menos si están bien..."

"Lo están" Dijeron todos a la vez.

"Algo pequeños porque no se habían desarrollado por completo, pero nada de que preocuparse" Noah acotaba a lo que dijeron antes.

"¿Por qué fueron dos?" Cuestioné todos se quedaron callados.

"Al parecer Ciel por tu complicada naturaleza híbrida... Pudiste concebir a dos bebés. Supongo es un milagro infernal" Mathew trataba de explicar pero al parecer no había una respuesta clara para este asunto, por lo poco que sabía los demonios no podían concebir a dos seres a la vez. Noah me miraba de reojo como queriendo decirme algo pero no podía quizás porque Claude estaba ahí.

"Pueden dejarme a solas con mi esposo, necesito hablar con él antes que duerma"

Los otros dos demonios no podían negarse sin crear un conflicto ahora así que salieron dejándome a solas con Claude, terminé mi té y somnoliento me recostaba vi como se sentaba a mi lado, acercándose a mi rostro rozaba mis labios. Estaba tan débil que no hice nada por empujarlo solo volteé un poco el rostro mientras sentía mis mejillas arder un poco.

"Pensé que morirías que no te vería más y me agobié ante esta posibilidad"

Era su susurro cerca de mi rostro y su mano me acariciaba, notaba su mirada brillar extrañamente ¿Se me estaba declarando? Que penoso era verlo de esta forma porque yo no podía corresponderle, aunque ahora tuviéramos ahora un lazo fuerte que nos unía. No podía verlo con ojos de amor, tampoco con odio solo era mi esposo a la fuerza.

"Nuestro hijo es lindo"

No entendí porque se refería a uno cuando ya me habian confirmado que eran dos.

"Nuestros hijos debes decir" Susurré cansinamente aún sintiendo su mano acariciarme el rostro".

"Solo uno es mío"

Me quedé confuso ante su aclaración ¿Acaso? ¿Era posible que me embarazara de Sebastian sin saberlo? ¿Tenía un hijo junto a mi amado? No pude evitar sonreir ilusionado ante la posibilidad, lo que más anhelábamos los dos se hacia realidad bajo extrañas cirscuntacias.

"Al parecer Sebastian dejó su semilla en ti cuando estaban latentes todavía los efectos de los que te di para embarazarte pero..."

"¿Pero...?" Cuestioné ante su pausa.

"Ese hijo no es mío, oficialmente debes deshacerte de él"

"No... Eso nunca ¿Por qué dices eso? Eres un maldito..."

"Yo no he dicho nada malo, solo te estoy aclarando la situación. Oficialmente no deberías tenerlo pero yo lo adoptaré como mío con una pequeña condición"

Al parecer vendría el chantaje él sabia que quizás yo aceptaría lo que sea solo por mantener a mi hijo conmigo. Podía imaginarme que pediría.

"¿Que quieres a cambio?"

"Solo quiero que me trates como tu esposo, que te obligues a ti mismo a amarme"

Lo sabía... Antes que lo dijera ya lo sabía ¿Qué debía hacer? Estaba en riesgo mi bebé no podía negarme, él quería una actuación y se la daría.

"Como quieras pero promete que no harás nada contra mi bebé"

Él asintió con su cabeza podía notar que una sonrisa de satisfacción se perfilaban en sus labios. Acercándose a mi rostro de nuevo susurró sobre mis labios "Sería bueno que empezáramos desde ahora, bésame"

Solo desvíe la mirada tomando sus labios los besaba como él quería pero casi de inmediato me aparté sonrojado cuando su lengua rozaba la mía.

"Quiero verlos, ayudame a llegar a ellos"

"Debes descansar" Me advirtió pude ver como se relamía los labios como deleitado del sabor de ese forzado beso.

"Cumple con tu deber de esposo también, compláceme"

Le dije con firmeza aunque el sueño sentía que me vencía antes de dormir quería verlos, en especial a mi pequeño Sebastian.
Él sonrió al oírme, ante mi postura porque aunque mi cuerpo estaba debilitado mi espíritu no, cargándome salíamos para ir a la habitación de junto donde ellos estaban.

Noah y Mathew se sorprendieron al verme entrar, ya que al parecer su bebé también estaba cerca de los míos. Al acercarme a sus cunas mi corazón dio un vuelco al verlos, eran tan pequeños y frágiles pero mi mirada se iluminó más al ver a mi hijo con Sebastian supe cual era por su mirada igual a la de su padre ya que al sentirme cerca abrió sus ojos.

"Son muy lindos" Me decía Noah con una sonrisa sabía que se contenía de hablar de más porque Claude me sostenía.

"Ya los viste ahora si vamos a descansar"

Advertía quien me cargaba creo que se dio cuenta de mi emoción, por el hijo que no era suyo y para disimular su molestia frente a los otros me alejaba de ellos.

"Si... Tengo sueño" Al decir eso me dejaba llevar por el sueño entonces adormilado en el regazo de mi obligado esposo ibamos de regreso a mi habitación.

Fin del pensamiento de Ciel

—Ese no es asunto tuyo —Se escuchaba a Mathew regañar a su joven esposo cuando la otra pareja de demonios salía, ellos permanecían ahí vigilando a los bebés.

—Debo decirle a mi padre... ¿Cómo le voy a ocultar que tiene un hijo con Ciel? No puedo.

—No es prudente eso debe decírselo Ciel, no tú... Además se complicaría más este asunto, nadie aparte de nosotros debe saber que ese niño no es de Claude, podrían matarlo por ser una especie de bastardo.

—Pero...

—Pero nada... No le dirás nada. Conociendo a Sebastian si le dices solo querrá salir sin importarle las consecuencias. Hará alguna locura y empeoraria su actual situación. Además Ciel es quien debe decirle, él sabrá cómo y cuando hacerlo.

Noah hacia un puchero pero su esposo tenía razón, los arrebatos de su padre solo podrían causarle más problemas, resignado por callarse se acercaba a la cuna donde estaba su pequeño medio hermano que quieto lo miraba también como sabiendo a quien observaba.

—Mi hermanito es muy lindo... Creo que es más lindo que mi hijo.

—Eres un padre cruel y malvado pero si lo pones así es más lindo que tú también.

Le hablaba Mathew con una pequeña sonrisa burlona, aunque debía admitir que ese niño era muy lindo además emanaba de su ser un aroma dulce quizás por el extraño matiz del alma que poseía.

—Bueno el otro bebé es lindo también, se parece mucho a Ciel aunque por su maldito padre abusador no me agrada mucho. —En un gesto hablaba haciendo una leve pausa se quedaba pensativo— Claude al parecer aceptó a mi hermanito como suyo no dijo nada mientras Ciel los miraba.

—Supongo que si... Es la oportunidad de tener a Ciel a sus pies como lo ha querido desde el principio. Nada es gratis.

Ambos demonios se quedaron callados en un suspiro al unísono pensaban en lo que sería de Ciel de ahora en adelante, por su hijo suponían haria lo que sea y al parecer no se equivocaron porque asi era. El joven demonio asumiría el rol de devoto esposo solo para mantener cerca a su pequeño, ese que al contrario del otro fue concebido con amor verdadero, este niño era un milagro pero no infernal como dijo antes Mathew sino un milagro de amor.

Sebastian por otra parte en su encierro no apartaba de sus pensamientos a su amado Ciel, ignorando que en ese mismo momento el pequeño fruto de su amor se quedaba dormido en su cuna. Se convirtió en padre y no lo sabía.

Muchas gracias por seguir esta historia, espero haya sido de su agrado este capitulo.