Para cierto tipo saber que la persona que le gustaba, que quería con todo su ser, el culpable de su obsesión y las noches que no podía dormir al pensé en el, en ese azabache tan hermoso, a pesar de esa mirada de muerte que le daba y sin expresión alguna; era difícil saber qué es lo que pensaba o sentía.

Logro ver eso y se preguntaba una única cosa, ¿acaso había alguien capaz de ver atreves de el?.

Dudaba que eso pasara, en realidad era imposible, el solo lo conocía bien, no había nadie más.

Y ahora que sabía que era nieto de una importante persona, le convenía regresar y hacer un trato con ellos para salvar su vida, con eso tendría que ganarse su confianza, de alguna manera para evitar la desconfianza que podría haber, porque eso era capaz de pasar. Importante era saber eso de la persona que lo traía como loco, tal vez si se acercaba de poco a poco tendría una oportunidad muy enorme de volver acercarse y si era posible lo aceptaría esta vez.

Aunque no le gustase, tendría que dejar de lado su orgullo.

Si tenía que dejar de lado su orgullo, tener que rebajarse a un nivel inferior todo por estar con su amado.

Solo había un pequeño inconveniente a ese sueño.

El azabache lo odiaba con todo su ser.

Y lo quería muerto.

Tenía que pensar bien que es lo que debía hacer, no podía salir de los muros e ir directamente al otro. Había presencia de Titanes cerca y el no sabía mucho de eludir los, para su suerte no podría irse sin salir herido o morirse.

-Bastián-con un tono serio.-Sera mejor que pienses las cosas. Si regresas no estoy seguro que salgas bien librado.

-Lo se-eso lo sabía perfectamente.

-Será mejor que te quedes escondido-notando a algunos de la legión llegar.-Por ahora permanece escondido.

Los de la legión venían a revelar a algunos de la policía para seguir viendo las condiciones, pronto iniciarían con los experimentos de endurecimiento con el poder del castaño para sellar los muros como se debían.

Si funcionaba, pronto podrían iniciar la misión de recuperar el muro María.

Y para ese momento algunos morirían, y lo bueno es que tenían de su lado a tres personas con el poder de titán que los ayudarían para que fuese un éxito.

-Regresare-parándose y con sus cosas.-Es mejor que vivir escondiéndome como una rata.

-Es tu problema ahora-decepcionado por su decisión.

-Gracias por ayudarme-empezando a caminar lejos.

El hombre de sombrero lo vigilo de lejos.

No había sido tan tonto como para no estar ahí escondiéndose con esa chica de pecas mientras todo se calmaba, y tuvo suerte de encontrarse con ese sujeto, que le debía mucho y sobre todo lo que le hizo a su sobrino.

Lo que le hizo a su sobrino nunca se lo perdonaría, aún debían hablar entre ellos, explicar muchos asuntos pendientes entre ellos dos, entre ellos pedirle un favor muy grande.

No se merecía hacerlo, solo remediaría su error.

Todo por su hija, su amada hija y cumpliría esa promesa a la única persona que amo de verdad.

Ahora solo tendría que seguirlo, no sin antes ir con esa chica que tuvo que llevarse por su seguridad.

La chica de pecas escondida en un casa acostada pensando en su querida rubí, ahora que le llegó la noticia de su formación, le daba gusto que tuviese su lugar como la reina que era, solo había un inconveniente pequeño del cual no se podría sacar aún.

Las explicaciones que debía dar tarde o temprano sería.

Su vida ya era complicada más para alguien tan vieja como ella, se sorprendería su amada rubia, si le contaba su vida, lo que hizo y lo he le pasó lo comprendería.

Aún no lo sabía, pero, ya no podía perder nada más que su afecto.

Su opinión es lo único lo que le importaba.

Era esa chica de cabellos rubios, d ojos azules y de estatura pequeña, con su tono de voz angelical, su carácter que escondía por mostrar un lado amable y seguro para evitar que los demás supieran como era en realidad. La conocía tan bien que por alguna razón se volvieron cercanas, en realidad la hizo cambiar de opiniones muy rápido, hace cosas que no quería, como ayudar a sus molestia compañeros de escuadrón que eran unos idiotas y al final ella se volvió parte de esos idiotas.

Es pequeña era su único motivo para seguir viviendo ahora ya nueva vida y saber que si había un futuro.

Aún podrían tener un futuro.

El azabache se acercó a ellos con su hijo en mano, un pequeño que miraba con curiosidad a esa chica que tenía un gran curiosidad por saber el parecido que ambos tenían, se le hacía curioso ese parecido y mas que el castaño la conociera como le hablara tan amigablemente, y el pequeño no la quería ver como su enemigo o una rival par su mami.

-Mikasa-agacho un tono de voz no tan serio.-El es mi hijo, Uri.

-El es...su hijo-mirando al pequeño sorprendida.

-Uri ella es la otra persona que sabe de ti-dirigiéndose a su pequeño.-Es familiar mío.

-Es familia tuya-volteando ver a su mamá.

-Si, es una pariente-era algo cierto.-No tiene mucho de haberla conocido. Ha sido de mucha ayuda y es subordinada mía.

El pequeño soltó la mano de su madre para poder solo ir y saludarle como se debía, la chica en cambio le parecía tan adorable ese hermoso niño, aún no podía creer que ese niño fuese el hijo de su capitán; eran tan hermoso que le daban ganas de abrazarlo tan fuerte que las contuvo.

Las presentaciones se hicieron, y el le preguntaba a ella como era su mami, caminando por ahí y observando de lejos a los demás cadetes y soldados de la legión, policía militar.

Ella le decía quienes eran, procurando no ser vistos para evitarse problemas o momentos incómodos.

-¿Que relación tienes con Eren?-muy directo el pequeño.

Aprovecho que su mamá estuviese atrás con el castaño hablando de algo importante, y eso causó confusión en ella por la pregunta tan directa hecha por el pequeño, usando un tono serio para su edad.

-No entendí bien tu pregunta-era la verdad con ella.

-Comprendo, fui muy directo-solo se detuvo.-¿Quiero saber qué tipo de relación tienes con Eren?. ¿Son amigos?. ¿Novios?. ¿Amantes?.

-Bueno, Eren y yo somos solo hermanos-esa no se la espero pero debía aclarar muchas cosas.-¡No de sangre!. Mis padres murieron cuando era pequeña y la familia de el se hizo cargo de una simple niña sin hogar.

-Entonces está soltero-es lo único que quería saber.

-No tiene a nadie que yo no sepa-era cierto.-¿Porque me preguntas esto?. Me parece más un interrogatorio y eres más inteligente de lo que aparentas.

-Soy listo e inteligente para mí edad-orgulloso de eso.-Lo herede de mamá.

-¡Y eso no responde a mi pregunta!-era solo fijamente.

-Solo es curiosidad -con su sonrisa en su rostro.

No la convencía mucho, su actitud y su pregunta la hacían dudar sobre que algo planeaba ese niño.

Atrás un castaño agarró a su capitán de la mano mientras se adelantaban ellos dos, eso causó que el azabache lo mirará un poco extrañada al ver una mirada diferente a la habitual de ese mocoso con el le decía.

-Levi, lo que sucedió anoche entre los dos-interrumpido por el azabache.

-Comprendo-soltándose y algo herido.-No hablaremos de ello más y no se volverá a repetir.

Algo dolió en el pero como bajo la mirada, el castaño solo por un impulso lo beso de nuevo sin ser vistos por nadie y pegándolo a el un poco a pesar de que eso tomo por sorpresa aún a azabache que en vez de alejarlo se dejó llevar por el beso.

Un beso que fue seguido por otro y por otro.

Pasando sus manos por el cabello del castaño y el contrario posando sus manos en su cadera para no dejarlo ir.

Pidiendo permiso para explorar su vanidad bucal, misma que se le permitió y entrelazando los dos sus lenguas, comenzando una danza de ver quién tenía el control justo en ese momento en el que la respiración se les estaba dificultado respirar, como olvidándose de donde se encontraban.

Por suerte no había nadie cerca de ahí, teniendo que separarse, dejando un hilo de baba, para mirarse y respirando entrecortada mente.

-Yo-sin saber qué decir los dos.

Sus miradas se encontraron de nuevo, ese sentimiento que estaba ahí de nuevo y uno que no comprendían.

-Eren no entiendo-para era su duda.

-¡No lo entiendo ni yo!-era la verdad.-¡Solo se que no pasa ni un solo segundo en el cual no piense en usted!. ¡No me arrepiento de lo que sucedió anoche, mucho menos de lo paso ahorita mismo!.

-¡Ni yo se lo que siento!-frustrado consigo mismo.-¡Eres un mocoso!. ¡Un maldito mocoso que me hace preocuparme más de lo que debería!. ¡Y tengo miedo que el día de mañana desaparezcas de mi lado!.

-¡Quisiera entenderlo mejor!-pasando sus manos por su cabellos.-¡No quiero que lo lastimen a usted y menos a su hijo!. ¡Estoy dispuesto a dar mi vida por usted y no comprendo lo que siento!.

No era fácil para ninguno y la única persona que los podría ayudar era la misma que se acercó a ellos con un pequeño.

Aquí está el capítulo de hoy.

Espero que les guste.

Besitos :3:3:3:3:3