Twilight y sus personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía

Solo para mayores de 18.

Yani, Sarai muchas gracias por ayudarme con la corrección de capis!

Las invito al grupo: Erase una vez... Edward y Bella en Facebook


Enero, 2007. Cinco años atrás.

—Eres perfecta para el trabajo.

Bella se sonrojó mirando a la mujer frente a ella. Rosalie Hale era una alta ejecutiva en Warner Music, el hecho de que la llamara a entrevista, ya de por sí, era todo un halago, ¿pero estas palabras? Sentía la cabeza por las nubes.

—¿Tú crees?

—No lo creo, lo sé —afirmó, mirándola con esos astutos ojos azules—. Todos en la industria y los medios te conocen, Isabella, eres altamente capaz y reconocida por todo el trabajo que has hecho en Swan, el que tu padre no pueda verlo del todo, es una ventaja para nosotros.

La joven desvió la mirada, sintiendo un dolor agudo en su pecho. Siempre quiso que su padre reconociera todo su esfuerzo, sin embargo, aquí estaba con la competencia, a punto de comenzar a trabajar para ellos.

—Piénsalo entonces —comentó la rubia, sacándola de sus pensamientos—, consúltalo con tu marido, Edward debe ser un gran apoyo, después de todo, es uno de los más importantes cantantes de nuestros tiempos con No Signs. —Se acercó hacia ella, luciendo toda conspiradora—. Aquí entre nos, nunca sonarían igual si él no estuviera.

—Gracias por tus palabras, Rosalie, y llámame Bella, por favor —dijo entre risas, mientras negaba con la cabeza—. Te prometo que tendré una respuesta al final de la semana.

§ § § § § §

—¿Qué pasó aquí?

Edward sonrió, saliendo de debajo del cofre del auto que acababa de comprar, golpeándose la cabeza en el proceso.

—Mierda —siseó, sobándose la cabeza.

—Justo esa palabra se me viene a la mente también.

Su esposa se detuvo frente a él, luciendo toda caliente en su ropa aburrida de ejecutiva, de falda y saco. Edward nunca cambiaría nada de eso, era simplemente Bella.

—Compré este auto —canturreó orgulloso, pero Bella tan solo lo miró como si estuviera un poco demente, y el Mustang clásico frente a ella no fuese más que un pedazo de chatarra.

—¿Auto? —se rio—. Difícilmente se le puede llamar a eso auto.

—Bueno... —Se limpió la grasa de las manos con un trapo—. Todavía no lo parece ahora, pero lo será muy pronto. —Se acercó a ella.

—Oh, no, señor Cullen, quita tus grasientas manos de mí, ¡no! —chilló mientras la estrechaba entre sus brazos, besándola.

—¿Cómo te fue en la entrevista? —preguntó entre sus labios, sin embargo, la sonrisa que había tenido su mujer, se desvaneció un poco.

—Al parecer quieren que trabaje con ellos. —Edward parpadeó, antes de elevarla en brazos, dando vueltas con ella.

—¡Felicidades, amor!, ¿lo ves?, yo sabía que te iban a contratar, eres perfecta… —Solo entonces se detuvo a contemplar su rostro—. ¿Entonces por qué esa cara?

La colocó en el suelo, tratando de descifrarla.

—Porque… bueno... —Se pasó un mechón detrás de la oreja—. Rosalie quiere que comience cuanto antes, si encontramos una banda sería… alejarme incluso más de casa. —Edward suspiró, mirándola.

—¿Todavía extrañas Swan, es eso? —Bella desvió la mirada.

—Siento como si desde que nos fuimos, mi vida hubiera perdido sentido, ¿sabes? —Se apoyó contra el capó del auto—. No sé si sea buena, nunca he trabajado en otro lado.

—No eres buena, eres increíble —confirmó besándola, sintiendo como se relajaba—. Y justo ahora, lo que necesitas es un masaje.

—Y tú un baño —comentó, pinchándole el pecho con un dedo.

—Bueno, podemos darnos cuidado mutuo en la tina, ¿cómo ves?

Bella rodó los ojos, pero luego gritó mientras él la llevaba sobre su hombro y entre risas al baño. Se encargaría de borrar esa mirada triste de los ojos de su mujer.

§ § § § § §

—Insisto, son adorables.

Bella se volvió a ruborizar mientras Edward le quitaba hierro al asunto, besándola con suavidad en la frente.

—Estamos encantados de comer contigo, Rosalie, gracias por la invitación —dijo su marido, a lo que la rubia restó importancia con un gesto de mano.

—El privilegio es mío. Bella tiene una larga trayectoria en Swan, estoy segura de que Warner no será nada para ella, en cambio… lo que me tiene intrigada, incluso podría decirse que consternada, es por qué rayos piensas dejar a No Signs. —Edward parpadeó, sonriendo un poco incómodo—. Vamos, ¿te sentirías más en confianza si te digo que soy una gran fan y acabas de romper mi corazón?

Edward se rio mientras negaba. Bella de verdad no podía creer todo esto, para empezar, de buenas a primeras, él había comenzado contando que dejaba No Signs, como una forma de sacar conversación, dejándolas aturdidas, a ella porque pensó que quería mantenerlo en secreto, y a Rosalie porque al parecer pensaba que era la mejor banda de todos los tiempos.

—Lo siento, tan solo… —Su esposo la miró, y casi se derrite. En serio, esos ojos suyos deberían no ser tan brillantes, y esa boca…—. Quería estar con Bella, es mi mujer y estamos recién casados, no puedo seguir de gira con la banda, no por ser presuntuoso ni mucho menos, pero estoy un poco cansado también de todo eso, además tengo todo lo que quiero justo ahora.

Bella se ruborizó, su cuerpo calentándose inapropiadamente mientras las palabras de su esposo se asentaban, quería demostrarle cuánto lo amaba también, justo ahora, en la mesa, frente a Rosalie, frente a todo el mundo, nunca había sido tan feliz en toda su vida…

—Son irreales —susurró Rosalie—. Ojalá yo pudiera encontrar un amor así.

—No siempre fue así —murmuró Bella, entrelazando los dedos con su esposo—. Al principio como que nos odiábamos, ha sido un largo camino después de eso.

—Aclaro, yo nunca la odié, siempre he estado enamorado de ella.

Entonces, él procedió a contarle cómo se habían conocido, reviviendo cada momento pero omitiendo la parte del compromiso, y gracias a los cielos, no quería que ese detalle llegara a los oídos de un tiburón como lo era Rosalie, por un montón de cosas.

—¿Entonces el lunes comienzas? Dios sabe que con el fin de No Signs, tenemos más que una oportunidad para armar una banda exitosa.

Bella se mordisqueó el labio inferior, sintiendo que traicionaba no solo a Swan, sino a su padre, a la empresa, a todo mundo si se dedicaba a conseguir la competencia de No Signs, pero cuando miró a Edward, se perdió en el sincero y profundo amor reflejado en sus ojos, y toda duda quedó disipada. Su amor era tan evidente que lograba estremecerla, además, ella no estaba haciendo nada malo, ¿verdad? Charlie nunca quiso aprovecharla, nunca la consideró buena para hacerse cargo de nada. Miró a Rosalie nuevamente.

—Sí, el lunes estaré ahí a primera hora.

Esa noche, después de despedirse y mientras aguardaba a que Edward encontrara la tarjeta que abriera su departamento, la sorprendió al estrellarla contra la puerta.

—¿Qué pasa? —murmuró buscando el problema, de pronto angustiada de que un ladrón estuviera a punto de matarlos o algo.

—Nada. —Coló una pierna entre las suyas—. Solo pasa que debemos celebrar esto de la manera más apropiada. Acabas de entrar a Warner, no es cualquier cosa. —Bella sonrió, jugueteando con su corbata.

—¿Cómo vamos a celebrar, señor Cullen? —Sus ojos verdes brillaron con anticipación.

—Tengo un par de planes, señora Cullen —dijo, pasando la tarjeta de acceso, abriendo finalmente la puerta y metiéndose con ella entre besos.

Esa madrugada, Bella se despertó un tanto agitada. Su respiración todavía estaba desbocada cuando tanteó al lado, sintiendo el cuerpo duro y cálido de su esposo, él estaba dándole la espalda, dormido profundamente, por lo que dejó caer de nuevo la cabeza en la almohada.

Se sentía cansada, incluso los músculos entre sus piernas doloridos de la mejor forma, después de todo ese sexo "de celebración" con Edward, pero aun así, no se engañaba. Bella sabía que una vez despierta, ya no iba a conciliar el sueño nuevamente, por lo que se dirigió a la cocina, tenía bastante hambre, lo que no tenía ningún sentido. Habían cenado boloñesa, y luego remataron con bastante vino.

Llegó a la cocina, y asaltando la despensa, la comenzó a limpiar sacando el pan y jamón, poniéndolos en la mesa, pero luego pensó, a la mierda. Alcanzando debajo del cajón, sacó la caja de donas. Un cuchillo serrado y una tabla para cortar, después buscó el azucarero y un pequeño cartón de crema de leche. Mientras el café se filtraba, se puso a rebanar el jamón, así como un poco de verdura. Cuando el café estuvo listo, sacó la cafetera, le puso más leche que café intentando no consumir tanta cafeína, y vació un sobre de Splenda, hasta que finalmente tomó un sorbo de prueba.

Perfecto. Cuando se comió el sándwich, y ya iba por la segunda dona de su atracón nocturno, la realidad de lo sola que estaba realmente, la golpeó. Estaba a punto de conseguir el trabajo que tanto quería, viviendo lo que siempre soñó, y aun así se sentía sola.

Peor aún, fue la sensación de que incluso la presencia de Edward no podía solucionar este aislamiento. Sentada ahí, llenando el hueco de su estómago e incapaz de hacer algo por el vacío que realmente importaba, pensó que sería mucho más fácil si tan solo tuviera una idea de cuál era su problema en realidad.


¡Hola! Por acá les dejo capi espero les haya gustado, y que creen? el que sigue es en presente así que ya saben, disfruten estas mieles, un abrazo!

Gracias por comentar:NarMaVeg, bienvenida a esta historia también, sí te recomendé Dark Necessities, verdad?, Vale. Potter, bbluelilas, Yoliki, Liliana Macias, Miop, Lidia withlock, MariePrewettMellark, Adriana Molina, Somas, Sully YM, Carolaap, Esal, Tecupi, no cambiaron cuando él mencionó eso, fue después. Valentina delafuente, Gloria, Adriu, Paupau, Leah De Call, patymdn, Meemii Cullen, Injoa, al indio, bahaha me acordé de una canción, como siempre un gusto leerte, Angryc, rjnavajas, Tulgarita, Tata XOXO

Gracias también a los comentarios de invitado!