Capítulo 26: Los Prometedores Padres
[Eren Jaeger narra]
Recuerdo que un día me preguntaron;
¿Qué se sentirá ser padre y cuidar niños?
Ahora, me arrepiento de haber dicho: "No sería tan difícil".
.
-¡Umguah! ¡Umguah! –El llanto se oye prominente desde la habitación de la niña.
Levi entra hecho un bala y por su detrás lo voy siguiendo. Saca con cuidado al bebé de la cuna, cogiendo estratégicamente su cabeza con una manita, y su cuerpo con otra mano. Deja que su rostro caiga contra su pecho mientras lo va acunando de un lado al otro.
-ya ya, calma calma mi bebé –dice apoyando su mentón en esa pequeña cabeza lanuda de color negro.
Me parece tan tierno verlo así. Me quedo a su lado, esperando que la calme, pero al ver que su llanto sigue, y comienza gargajear entre lloros, me llama.
-¡Eren! ¡El biberón! –me ordena. Asiento de forma rápida, dándome la vuelta y saliendo del cuarto en lo que escucho decir otra vez "ya ya"
Aceleró mi deceso en las graderías saltando los dos últimos escalones, y dando tras pies llego a la cocina. Donde busco con desesperación esa olla térmica con agua hervida, sin tapa por supuesto y con la mamila dentro. La voy sacando, y la envuelvo con una toallita blanca para no quemarme en lo que inicio otra carrera hacia a la habitación de mi pequeña hija.
Me toma unos minutos recuperarme al inicio de la graderías en la parte de arriba, me agarro del barandal. Ya que el aire se me salió rápido por estar abriendo la boca al correr, pero su llanto dentro continúa por lo que con otra bocana más...voy para dentro. Llegando con mis dos amores.
-Aquí esta –suelto algo exaltado, extendiéndole el biberón por la punta. Levi voltea con la niña en brazos hacia mí.
-¿A qué temperatura esta? –pregunta al notar la evaporación de la leche, como pequeñas gotas de agua en la base del biberón.
-yo... -mis ojos ruedan de un lado al otro. Sabe que me pongo a dudar en un momento como este.
-Prueba –me da la respuesta que tanto busco. Me lo estoy por llevar la boca, cuando me detiene.
-¿Qué haces torpe? Pon tu brazo –dice atajando mi mano para que la extienda.
Ah, claro. Me doy un tope en la frente. Si, con el brazo, con el brazo Eren. No debo llenar la goma (tetilla de silicona) con mis gérmenes. Llevó la boquilla dos centímetros por debajo de mi muñeca. Moviéndolo un poco para hacer caer unas cuantas gotas contra mi piel. Esta tibio, no muy caliente.
-Está bien –le digo, alcanzándole la botella de nuevo en lo que Levi pone la nuca de la nena en su sobre el codo. Dejando su rostro a un costado de su pecho. Me alcanza una mano, en lo que se lo doy y Levi a su vez lo coge y se lo da a la pequeña que lo reclama desde hace rato.
Pronto nos hallamos en silencio, y el sonidito de su boca en la mamila es el único sonido que apreciamos. Otra vuelta voy a parar a su costado, viendo por encima de su hombro a la criatura. Que toma del biberón con desespero al principio y luego bajando la intensidad a medida que se acostumbra al sabor, sus pestañas van cayendo. Una tras otra, consecutivamente. Me parece hermoso y tierno el momento. Levi sigue sosteniendo con una mano la mamila en lo que ella saborea. Dentro de unos meses ya podrá sostenerla en manos y tomar ella sola cuando se la alcancemos. Haa, que puedo decir. Soy feliz. Dejo escapar un suspiro sin abrir la boca solo dejando que mi pecho descienda de arriba a abajo. Me siento demasiado conforme para variar.
-Eren... –oigo su voz llamando, y ahora sonrió con más elocuencia.
-Si cariño –respondo en lo que mi sonrisa perdura en el rostro.
-Tómala –me alcanza la mamila medio vacía y no a la nena. Exacto, Levi no me ha dejado cargarla desde que llegamos a casa, hace por lo menos un día. Bueno, eso lo entiendo, esta encariñado con ella. Pero también ¡es mi hija!
Levi acomoda lo que es su rostro por encima de su clavícula, teniendo cuidado con su cabeza, pone una mano sobre su nuca para que esta no vaya para atrás. Ya que todavía no puede alzar la cabecilla... con la otra mano se asegura por su detrás, le da unos leves toques en la espalda para producir el reflejo de erupción. A los cuatro minutos y medio lo consigue, la regresa al centro de su pecho. Ella decide dar unos cortos bostezos, oponiendo sus manitas contra su rostro, lo que indica que es tiempo de que regrese a dormir.
Otra vuelta lo veo regresarla a la cuna con cuidado y amor. Mirando un rato su rostro angelical y luego cogiendo la mantilla para taparla.
-Misión cumplida Mi Capitán. Es hora de ir por un refrigerio –le digo en uno de sus oídos al irlo apresando por detrás. Colando mis brazos por su hombros hasta caer a su vientre.
-Haa... Maldición, si vamos. Necesito un café –dice descolgando mis brazos mientras se me adelanta a la puerta en completo silencio.
Cierro con cuidado sin dejar que una sola mosca vuele, o mis pasos rechinen contra el parquet del pasillo.
-Uff Listo. Ahora sí, vamos. -Lo llamo, él toma mi mano y me sigue para dar el primer paso por fuera de su habitación.
-Haa –balbuceé queriendo un descansó. La verdad, también estaba cansado.
Pasamos la primera noche del día anterior, velando su sueño. Hoy era el segundo día. Habíamos dormido un total de 3 horas y media o menos. Y ni siquiera fueron las tres horas corridas, que va. Si apenas pegábamos un ojo una hora a los diez minutos lloraba. Nos turnábamos y ni aun así conseguíamos más de unas horas.
Se había acabado como cuatro mamilas anoche, dos cambios de pañales... y una media hora que se le ocurrió atormentarnos por su botita perdida. Era un amor, lo admito. El único problema era la falta de sueño para mi organismo. Por suerte Petra estaría ayudándonos desde mañana, y tal vez contratemos a alguien más, aunque Levi aun no acepta la idea, diciendo que por ahí hay roba chicos. Asique pienso que solo nos quedaremos con Petra.
Supongo que ahora estamos comenzando a vivir lo que esta la abnegada vida de los Padres.
Vamos por el segundo y tercer paso con rumbo a las escaleras cuando se oye...
-¡Umguaah! –me pongo la mano a la cara, y Levi da vuelta para entrar de nuevo a su habitación.
-Aja, paso redoblado mi cadete –lo oigo decir.
Llego hasta ellos, Levi la cargaba pero esta vez la mese con más rapidez.
-Esta algo inquieta –me comenta
-No tuvo un buen descanso –alcanzo a decir. De hecho yo tampoco. El me clava su mirada un rato. Se la devuelvo y en ello la niña va tomando parte del labio inferior de Levi.
Viendo como este abre los ojos y baja la cabeza hacia ella, comienzo a sonreír. Me rio bastante cuando eso pasa.
-Eren Tómala –me alcanza a decir dejándome a la niña en brazos. Asumo que quiere que juguetee con mi rostro.
-Bajo por su leche –informa, le asiento. Paso la mirada de su figura que desaparece por la puerta a ella.
-Hola hermosa, ¿Quisieras dormir más de dos horas para mi esta vez? –le voy proponiendo a lo que me mira sin comprender. Bueno al menos lo intente. Suelto suspiro y ella una carcajada.
-Es eso un sí. Venga que yo no le digo nada a tu mami de ese hecho y... -
-Eren –oigo su voz en la puerta. Madre de la Muralla, Dime que no escucho. Llego a pensar inclinando un poco mi cuerpo adelante mirando petrificado, y mortalmente muerto hacia atrás donde esta Levi en el marco de la puerta, entrando a su dormitorio.
-¿Le estas enseñando a apostar a nuestra hija? –va diciendo al caminar a mi rumbo. Sí. Si me escucho. Nítidamente diría.
-No amor, yo solo la cargaba –me excuse de manera falsa.
-Mmh –suelta de entre sus dientes. No se la cree.
-¿Sucede algo, Levi? –llego a preguntar.
-Está muy callada, solo por el hecho de que tú la llegas a cargar –me dice. Eh? ¿Qué? Pero no estábamos hablando de... No, esto es mejor...
-Levi, ¿estas celoso? –llego a sacar de mis conclusiones, cuando el deposita la mamila sobre la cómoda. -...De que tú no seas el único que la calma... -agrego
-Dámela –ordena en vez de contestarme, al parecer si le llego a molestar un poquito ese hecho. Se la voy pasando pero a diferencia de mi tacto el de Levi resulta ahora es un poco más tosco, de manera que a ella no le gusta y comienza a llorar a penas se la doy.
–Pero ¿Qué? –el rostro de Levi no tiene precio en este momento, esta que no se lo cree y en segunda que quiere ver mi cabeza rodar.
Me encamino a ella, y se la arrebato de los brazos de Levi, llora hasta el momento en que abre los ojos y veo que soy yo el que la retiene. Levi se pone de brazos cruzados a nuestro delante y suelta un ligero gruñido. –je je
-Si te las puedes arreglar solo, entonces yo me vo••• - alcanza a decir dándose la vuelta. Pero a medio paso su avance es detenido por una pequeña mano que sujeta su camisa. Veo una mueca peculiar en su rostro al volver la mirada y ver que la nena le sonríe.
-No soy el único a quien quiere a su lado. –Digo, haciendo que mi hija me mire mientras decide jugar con mi nariz -...No olvides eso, tú también eres su padre
-Idiota –al tiempo que lo dice hay un gruñir en la habitación.
-¿Fuiste tú eren? –me acuso, llevándose el pulgar y el indicie a su nariz para taparla por la llegada del misterioso olor fétido
–Asqueroso cochino, ¡ve a bañarte! –ordena a los gritos
-No Levi, yo no fui –me excuso -, yo me bañe hoy... creo –Levi solo se limita a verme fijamente, le sostengo la mirada hasta que se oye otro sonido, el mismo gruñir. Esta vez decido hablar yo primero.
-Levi, ¿estás seguro que no eres tú el que...? –su ojos se delinean al contornó de ese ceño que se está por fruncir. Medio segundo más. Si, ya lo frunció. Será mejor que me calle.
Guardamos silencio unos minutos.
Cuando ya se vuelve algo incómodo, y decido hablar. Vuelve sonar. Pero esta vez localizo el sonido y es en mis brazos. En el pequeño vientre de la nena que hace un par de gestos extraños al mover sus piernas, queriendo dar ligeras patadas. Me preguntó, de quien estará tratando de aprender.
–¡Es la niña! –acordamos juntos. La eleve un poco hasta la altura de mi rostro. En lo que siento con claridad ese olor desprendiéndose de la parte baja de su cintura.
La bajo, acostando de cabeza abajo en mi brazo, para ir revisando su pañal. Efectivamente hay todo un desastre.
–Oh si, está apestando aquí ¿Qué haremos Levi? –pregunto a su lado, de lo que no hallo una respuesta
– ¿Levi? –Inquiero girando la cabeza a su dirección y no lo encuentro – ¡Levi! –grito en alarma. Me había dejado tirado.
Es cierto que ayer la habíamos cambiado, pero ese no es del todo cierto. Zoe nos hizo el favor de darle unas dos revisadas antes de que se fuera, y anoche lo único que yo hice fue abrir el pañal. Ay, estoy en problemas.
-Bien, solo quedamos los valientes Riinia –digo llevando hasta la cómoda.
La dejo recostar en la manta blanca antes de cambiarla.
-A ver... a ver ¿Qué hago? –musito pasándome la mano por lo cabellos. Ella no hace más que verme con esos ojos, y sonreír en lo que yo desesperó.
¡¿No sé qué hacer?!
Y para colmo mi marido me deja. Empiezo a dar vueltas por el lugar. Riinia va mordiéndose su manita derecha, y dando unas ligeras patas en lo que me sigue esperando.
Paso por la estantería en la que veo una revista. Voy sacando una que dice "Padres primeros", voy a la sección de "Cuidados del bebé". Y me encuentro a fotografías de un padre cambiando a su hijo. Bueno, puedo guiarme por ellas en lo que regrese Levi. Ya que dudo que me deje cambiarla a mi...Solo.
-A ver... -digo depositándola a un costado, y llevando mis manos a su ropita para ir quitándose y quedarme solo con el pañal -... bien, primero se quita esto –suelto el masquen a un costado y luego voy al otro lado
-Debe haber uno más por aquí–digo y lo termino abrir. Descubro la jalea mostaza que nos había dejado de regalo.
-Oh vaya, ¿Cómo hiciste eso? –le pregunto –Si solo te damos leche...
-Arhahr ge ahr ge –suelta de esa pequeña boca. Empezando a hablarme, para mí parece tierno pero también se está riendo mucho. ¿Se estará burlando de mí y mis intentos de cambiarla?
-Eren quítate –dice la voz de Levi entrando.
Lo veo de pies a cabeza. Literal, tiene trae todo un traje de desinfección puesto encima. Es de color blanco, a excepción de las mascara antigases que se acaba de quitar, para poner en su lugar un barbijo y llegar donde la niña. Ese traje si no me equivoco era un NBQ Tipo 1, hermético a los gases en EN 943-1. Como olvidarlo, si yo lo use en la entrada al Laboratorio de Microorganismos patógenos. ¿De dónde diablos Levi saco un traje así?
-Esto Levi... -digo apartándome un poco para ver lo que hace
-...Todo eso, -señalo el traje, y trago duro - ¿...es necesario?
Hago la pregunta cuando las manos (enguantadas) de Levi se sobreponen por la pelvis de la niña. Pero lo que digo detiene sus acciones y gira en su rostro para verme de forma inquisidora.
-¿Vas a cambiarla tú? –oigo que me pregunta
-No, no... Tu sigue no más –acuerdo en lo que ya tiene el pañal cerrado y con la bomba biológica entre sus manos, que extiende hacia delante, lo más aparatado posible de su persona.
[30 minutos después]
-¿Quién es una buena nena? ¿Quién? –la voz de Levi resuena con dulzura al formular esas preguntas
Claro, yo lo oigo todo. Sentado en una silla lejana de la esquina. Pss.
-Si... ¿Quién es la nena obediente de Papi? ¿Quién? –Escucho –Tu, si... tu –dice Levi haciéndole cosquillas en su vientre de la nena con sus labios. Su pequeña risa empieza a llenar el lugar.
Tks. Maldición, ¿Por qué debo estar castigado en una esquina?
¡Yo también quiero participar de esto!
Comienzo a refunfuñar y hacer sonidos irritantes en la esquina.
Este castigo me la había ganado por decirle a Levi que "Me abandonó en el cambio de pañal". Básicamente y según él, le dije que era un cobarde, en vez de interpretar que se estaba yendo a prepararse. Frunzo mi ceño en un puchero.
-Eren –de inmediato giro la cabeza en su dirección al oír mi nombre.
-Ven –dice. Salto de un brinco de la silla y voy corriendo. Qué bien, ya no estoy castigado.
En lo que me encamino a su rumbo, Levi va tomando sus pies para empezar a jugar con ellos, en lo que parece retener la pataditas que esta le trata de dar. Empezando el juego del esquivado.
-Levi –le llamo a su lado. Él ni gira verme, está perdiendo su visión en su contendiente que le quiere noquear, je je
Después de unas horas más comienzo a cerrar sus ojitos. Levi va pasando su mano por su costado, recogiendo parte de sus mechones negro ondulado, parecido en forma al castaño mío. Pero teniendo unas raíces lisas y el color negro de Levi en su cabellito.
Terminada esas acciones, este recarga parte de sus brazos y cuerpo en el barandal de la cuna. Tarareando con labios cerrados una melodía. A su lado, me pongo a verla cuando mi marido decide cantar.
-...Yo sé... que algún día~ sucederá...
Mis ojos se abren y mi cuerpo reacciona en rectándose más hacia atrás.
"Esta guerra ya... va a terminar..."
Mi rostro quiere voltear en forma autónoma hacia Levi. Descubriendo que omitió esa parte.
-...Podremos salir... de estas murallas...
...Y ver así~ las olas de mar chocar...
-Levi –pronuncio su nombre, sintiendo un nudo terrible en la garganta. De cuando te está comenzando la gripa y esta se te cierra. Levi sigue distraído en la canción.
... El sol hade brillar...En los más alto hoy~
La vista comienzo a deformarse en lo que antes enfocaba su rostro a centímetros. Cierra sus ojos haciéndome creer que se imagina en el mismo lugar que yo me visualice al componer la letra.
...Y cosquillas en tus pies...El agua hará...
Mi boca se abre de por si, en lo que emite algunos sonidos. Los labios me comienzo a temblar en lo que quiero gritar.
...Podremos volar libres~...En ese gran cielo azul...
Mi voz sale entumecida cantando en coro con él, esa parte.
-Eren –voltea a verme. Las lágrimas se acumulan en mis ojos y otras escapan por mis mejillas. Pongo una de mis manos contra mi boca acallando mi sollozar.
Desciendo mis pestañas al encontrarla pesados, por la cantidad de gotas acumuladas.
-Eren –otra vez mi nombre es llamado por él, pero no respondo.
El pecho me duele, y el corazón pesa. Hiperventilo en lo que experimenta mi cuerpo... Cada una de las palabras, ese significado, para mi... Me hace daño, me recuerda tal dolor y la condición tan deplorable en la que me encontraba... Las decisiones, mis acciones, el miedo... el dolor... la rabia...
La cabeza me duele, quiere dar vueltas y sumergirme en los recuerdos, esa visión... ese cuarto... esa criatura...
El delirio ya viene, quiero apropiarse de mí... y padecer en el ahora, lo que llore en el pasado.
A unos pocos minutos de que pase... yo... yo... Me dejo caer,...
Otra vuelta soy atraído por una gran cantidad de recuerdos inexistentes que van aparar a mi mente, tantas cosas que no pude hacer, todos los errores que cometí...
-¡Eren! –esta vez oigo un par de pasos violentos encaminados a mí. Se detienen a un paso. Tal vez este en frente ahora... No lo sé. Cerré los ojos y no lo puedo ver.
Todo es negro.
Mis manos arañan mi cabeza, cogen parte de mis mechones en lo que me los quiero arrancar.
Mi cuerpo tirita y llora, todo al mismo tiempo. Las vibraciones que provoca mi cuerpo van a la par de las respiraciones aceleradas que tengo, producto de la hiperventilación.
Un ataque.
Del momento, en el que tuve certeza de todo mi pasado. Este me atormenta. Me da unaconvulsión de emociones encontradas, mi cuerpo reacciona en lo que quiere sobre llevarlo, pero yo diría que busca hundirme en lo profundo de ese dolor para volver a morir.
Me está dando un ataque ahora...
No se abrir los ojos o cerrarlos... De cualquier forma...Siempre es igual...
Siempre está la misma imagen grabada...
Siempre estoy agonizando su perdida...
Siempre me tiro al suelo incapaz de creerlo...
Siempre están ahí, mis manos manchadas de sangre...
...Y su persona, mirando frente a mí, cada una de mis acciones.
Llego a morderme el labio con rabia, hasta hacerlo sangrar pero no es suficiente...
Este dolor que se acumuló en mi pecho, se vuelve rabia...
Esas lágrimas en mi rostro se quieren evaporar en lo que trato de elevar la temperatura de mi propio cuerpo.
Los músculos se tensan en mis extremidades. Tiemblan de rabia e impotencia.
La mandíbula me comienza a escocer inquieta.
Levi esta con el alma en un hilo y va tratando de acortar nuestra distancia. Sus labios gritan en negativa a mis acciones.
Elevo mi mano al rostro y me la muerdo.
Espero por eso impulso electro en mi interior, ese que me da el poder suficiente para cambiar mi realidad. Paraenfrentarme a mis temores, para vengar mis muertes...
Ese dolor al que estoyacostumbrado en mi propia piel, alperforarme con mis dientes y saber que he vuelto a ser el mismo monstruo de ante-s
Me quedo estático. No...No había dolor.
Abro los ojos, y descubro que la piel que penetran mis dientes no es la mía...La mano que mordí no me pertenece es la de...
-...Levi -.
-Auch –habla al bajar mi mano. No sé qué decirle y el me da un:
–Tranquilo Eren... descansa... Descansa Soldado. Todo... ya acabo –consuela poniendo su mano mordida contra mi mejilla -...hace mucho tiempo que ya acabo
...Y ahí está, la única persona que puede calmar mis ataques.
La única que sabe de mi sufrimiento.
La única qué suele compartir mi pena y cargar con eso.
-Esa canción...Levi, esa canción... yo... -Es lo único que puedo decir con nitidez.
-La compusiste para nuestro hijo... ¿Está bien que la cante, no? –asiento con la cabeza, porque ya no tengo palabras. Todas se quedan atoradas dentro de mí.
-Eren –se abraza a mí en la siguiente pronunciación. Dejo mi cabeza reposar en su hombro. Siento tanto dolor dentro.
-Perdóname Eren –habla, y yo no lo interrumpo -... Sé que no puedes olvidarlo y yo tampoco... No pude protegértelos... Todas las promesas que te hice aquel día se volvieron mentiras, cuando yo mismo fui traicionado por ese hombre –me muevo un poco, pero sus manos retienen con fuerza mi cabeza, para que no la levante y lo vea.
-...Eren te falle en muchas oportunidades, y no fui el hombre o Padre perfecto, siempre desee tu bienestar, que tuvieras la fuerza suficiente y más que todo tu supervivencia... Aun con métodos equivocados... Provoqué que nuestro amor naciera de un odio –sus dedos se ciñen sobre mi nuca -...Pero nunca te he mentido, puede que no haya sido sincero antes, y fue mi culpa que la mayoría de veces peleáramos, incluso el que te vieras preso fue mi culpa... No te apoye, ni contribuí aun siendo tan fuerte... Eren... El amor nunca ha sido lo mío. Nunca lo he reconocido y tampoco lo esperaba...
Oigo suspirar a Levi y agachar mas la cabeza en mi hombro.
-...Tks, eres obstinado, ¿Por qué tenías que enamorarte de Mí? ¿Por qué hiciste que te amara Totalmente? ¿Qué lamentara tanto tú perdida En mi corazón? ¿POR QUÉ CAMBIASTE TANTO MI MUNDO ¡EREN!?
-Levi –me voy apartando un poco. Tomando sus hombros.
-Mocoso, no he terminado –me reprende.
-Es suficiente Heichou, lo entiendo perfectamente...
-No te conformes solo con eso... Agr. Lo que quiero decir es que... –busca las palabras. Más yo lo adivino por él.
-¿Me ama? –llego a soltar la pregunta como si nada, pero viendo fijamente el color azul en sus ojos.
-Como a Nadie más, como a la única persona que Me transformo... Como al Mocoso que llego a atormentar mi vida con su sonrisa... Te amo, como a lo que..a nadie nunca..yo he tenido Eren...
-Levi, la última parte no te entendí... se trabo amor –Juego con él y recibo un codazo.
-Estúpido de Mierda, trataba de decirte que ¡Te he amado desde hace mucho! –me grita exasperado
-Levi... -tomo su mentón, elevando así más barbilla para que me vea -...Es bastante torpe en el amor
-Hijo de••• -lo termino por besar, sin que acabe. Sus labios reciben a los míos sin prisa. Se unen en contacto, al punto de querer derretirse cuando lo beso así.
-Sabe porque lo se... -dijo entrecortando un poco la distancia. Solo me clava la mirada asesina que amo en ese iris -... Porque yo también lo soy.
-Idiota –con ello termina de dejar en cero la mínima distancia que nos separa.
Minutos después, me quedo viendo su mano y la argolla que aun brilla esplendorosa en su dedo anular.
-No olvidare el pasado Levi... -digo, acercando más su mano a mi mejilla -...Porque de ahí, de ese pasado tan horrible y manchado de sangre aprendí a amarlo... A tener la certeza de que el amor en guerra no sobrevive... No esperaba un final feliz, después de todo era un historia de terror... Pero sé que aun ahí, pude encontrar el amor...
-Eren –me llama cuando ve que he besado su mano.
-Esa canción la cantaba para nuestro hijo, la cantaba en un anhelo de libertad... En un futuro mejor que no llego... Pero...
-Me tienes aquí ahora –se acomoda a mi lado -... Y... -gira mi rostro a la cuna -... A nuestra hija, esa pequeña es tan tuya como mía Eren –sonrió.
-...Esos días y horas...No me ande importar~ -veo esos iris azul glacial fijándose en mí.
-Si conmigo estás... –Levi tomo mi mano en lo que canta, y yo lo completo -...Yo podre sonreír otra vez...
Mi voz finaliza el canto. Levi se abraza a mí y juntos estamos de camino a la puerta para salir a nuestra habitación y descansar como la pequeña.
Nada puede ser más gratificante que recibir un descansó después de haber trabajo tanto, todo el día y una noche casi completa. A unos pocos pasos de las escaleras se oyen los gritos y pisadas de familiares comienzan a llegar.
Maldición, ¿Cómo pude olvidar las visitas?
Estos se dirigen como una manada de elefantes hacia arriba, cargados de globos y regalos a la habitación de la niña. ¡La van a despertar! Tengo que hacer algo y...
Levi...
¡¿Levi desapareció de mi derecha?!
Regreso al cuarto y segundo después de llegar, entra toda la manada de familiares gritando y particularmente emocionados. De todas las vistitas que tenemos una voz sobresalta exclamando.
-¡HOLA, HOLA MI LEVICIENTA! –Proclama al llegar corriendo a nuestro lado - ¡¿Cómo te está yendo con la Nena?!
Levi sin soportar el bullicio y el escandalo cuando aparecen todos los parientes alrededor, reacciona de forma violenta lanzado el primer golpe en contra de Hanji.
La figura de la mujer se mantiene de pie en un momento y en el otro está estirando su pierna en el suelo. Levi contrario a disculparse, se pone a la defensiva y comienza a alzar la voz.
-Si No se callan en las próximas 12 horas... Los decapitare a como a esa loca –Señala el cadáver de Hanji, ahora inerte -¡HAN ENTENDIDO!
Farlan, Isabel, Armin, Jean y Mikasa se miran el cuerpo de Hanji, después a la mirada asesina de mi esposo, a mi rostro algo conmocionado, van asintiendo cada uno en silencio.
No le puedo repercutir o reclamar nada a Levi ahora. Porque como el, les iba a pedir silencio, de una forma más sutil. No como mi marido. "Casi echándolos de la casa". Pero la verdad nos tomó como medio día y 4 horas volver hacer dormir a la nena, como para que vengan y nos la despierten.
Voy poniendo ambas manos en los hombros de Levi, pidiéndole que respire y se calme. Lo hace. La mayoría de nuestros parientes está admirando al bebé.
-Hola Nena preciosa –comenta -...Soy tu tía Isabel... Ajaja no me mires tanto el vientre, tengo aquí dentro a tu primito sabes... jugara mucho contigo cuando lo tenga –le decía.
Todo este alboroto la despertó... otra vez, suspiro. Al menos, la están entreteniendo.
-Hola –habla un poco más seca –Soy Mikasa. También soy tu tía –le dice cruzándose de brazos al verla.
-Vamos, Mikasa se más social –le dice Isabel tomando su mano e introduciéndola dentro de la camilla –Oh, tomo tu mano –le chilla emocionada.
-Hm, tiene los ojos y la nariz de Eren. Es...muy hermosa –dice más amable. Esta vez, sacándole una sonrisa y haciéndola reír un rato.
Sabía que la iba a amar. Era su sobrina después de todo. Mi hija. ¿Cómo podría Mikasa rechazar a un hijo mío?
- je je, que bonita. No, no... Suéltame el cabello –le va diciendo esta vez Armin.
-No resultaste tan desagradable como tu padre –comenta otro, asechando la cuna.
-Jean tu... -avanza en su dirección, pero una mano extendida a mi impide mi cruce con él.
-Felicidades Eren –la voz de Farlan desvía mis pensamientos.
-Eh? Ah, sí. Gracias –digo manteniendo con él un apretón de manos.
-Tks –Levi chasquea los dientes al ponerse de brazos cruzados. Farlan y yo giramos la mirada a él -...10 minutos más ¡Y se largan! –grita contralando la hora con su reloj.
[10 minutos después]
-Ay Enano, por favor déjame entrar... De todos, la única que no la vio ¡Fui yo! –iba rogando Hanji sentada en el otro extremo de la mesa.
-Pues te jodes. No la veras más. Ya no entra nadie –comenta mi Levi, sentando en mi regazo.
-¡Levicito! Te entrego mi alma, pero déjame entrar –suplicaba.
-Tks, Tú no tienes alma –murmura.
-Levi –le susurro en la oreja –puedes...
-Mocoso insiste, y tú y tus partes no volverán a ver la luz del día –me amenazo. Sonreí lleno de angustia.
Por el otro lado del mesón, Isabel no dejaba de mirar las miles fotos que había tomado con su cámara. Acomodándolas de una lado a otro en el álbum de color celeste, diciendo "Esta primero... No, no... esta donde sonrió... o mejor donde estaba durmiendo"
-Estas muy sobreprotector Enano –le dice
-Obvio, es Mi hija –responde Levi.
-Ha –deforma su mandíbula hacia abajo en una expresión de flojera –Erencito, por favor convéncelo de que me deje entrar –me suplico
-Lo siento Doctora Zoe, pero Levi ya dijo que no –respondo a lo inocente.
-Eren –me mira a través de esos lentes -... eres un cobarde.
-Lo lamento doctora, pero peligra más que mi cabeza si no me pongo de su parte, además que... -un ronquido interrumpe mis palabras al tiempo que la cabeza de Levi se acomoda en mi pecho soñante.
-Hum, mira no más lo muerto que esta el Enano –lo toquetea con el dedo en su hombro, en lo que Levi parece retorcerse más a mi pecho.
-Están exhaustos y tiene ojeras también –comenta Armin, la verdad no sé cómo es que yo seguía sin pegar un ojo a la almohada. Y resuena la campaña del calvario.
-¡Umgha! –el cuerpo de Levi se retuercen a mi costado. Sus manos se cierran al contorno de mi pecho en lo que me abrazan a medias y su rostro se mueve un poco, de un lado al otro acurrucándose mejor en la frazada que me había vuelto para tomar su siesta.
-Eren, se despertó...Te toca ir a voz –me dice durmiente
-¿Eh? Yo solo... Levi tu... -le decía. Pero parece que no me oye y continúa roncando, en ello Zoe y los demás me hacen señas para que lo deje dormir en paz.
-Eren estás cansado, y Levi también, déjenos cuidarla esta tarde y tomen un descanso –pedían. Mmm, me lo pienso.
-Está bien. Tomen –les alcanzo la llave y ellos salen disparados.
Mientras yo sigo con mi marido dormido en mi regazo. Debería llevarlo a la cama, no?
.
[Unas horas después]
Los parientas van bajando las escaleras entre comentarios.
-Isabel, ten más cuidado con el siguiente escalón.
-Tranquilo amor –le decía ella
-Mejor toma mi mano –pedía Farlan.
-Realmente es muy tierna, bastante inocente y algo traviesa también... –le comentaba Armin a Mikasa. Ella solo asentía.
-Sí, es increíble ¿no? –se colgaba la doctora del hombro del rubio y su pareja -... que esa criatura tan hermosa haya salido del agujeró del enanito amargado.
Tras el comentario de la doctora el chico no hace más que enrojecer.
-Doctora, no era necesario tanta información... -le dice ocultando su rostro.
-Ah, porque ¿no? ¿Acaso tú no quieras tener también por natural? Pues así es, se sufre chico
-¡Doctora! –le grita. Sabe que su cabeza rodaría si sus palabras llegaban a su durmiente ex paciente, allá abajo.
-¡Aniki! ¡Ererin! Ya dejamos dormir a la bebita arriba y... –dice llegandoa la cocina y regresando a la cocina. Donde ve a la pareja durmiendo hombro como hombro en el respaldo del asiento.
[Medio año después]
[Levi narra]
Seis meses habían pasado. Mi hija crece saludable, y cada vez la veo hacer más expresiones raras con su rostro. Muchas en parte me agradan, otras me recuerdan a Eren, lo que hace pensar que él puede estar enseñándole a mis espaldas.
Ahora la tengo en brazos. Es inquieta y se mueve mucho. Me da batalla con sus cortas y pequeñas piernas contra mi cara.
-Riinia, quédate quieta –le digo, pero no me presta atención y sigue moviéndose.
-Levi, ¡Lo encontré! –Eren aparece a mi delante, con una cara de triunfador y con el juguete mariposa.
-Apúrate, y dáselo –le ordeno, en lo que él se la va alcanzando. Ella lo toma entre sus manitas parece aceptar, pero luego lo tira al suelo. Maldita sea, reniego en lo que vuelve a llorar.
-Pásame el chupón –demando, Eren me lo alcanza, lo pongo contra su boca. Pero ella solo llora, y lo ataja de mi con ambos manos.
-Tampoco quiere... -oigo la voz de Eren a mi costado.
-Ponle dulce alrededor –digo. El me asiente y va hacer lo que le digo.
Cambio de posición, y yo voy sujetándola con la otra mano.
-A ver... A ver... ¿Qué es lo que quieres hija? –le pregunto a lo que ella frunce el ceño en mi inquisición y vuelve a llorar.
-Tch –esto empieza a enfadarme. Seríamás fácil si me comunicaba ¿Qué demonios quería?
Eren regresa, cojo el chupón de sus manos y se lo pongo a ella. Al principio ve que es el mismo chupón que boto, cierra la boca y la mueve de un lado al otro, sin querer aceptarlo. Eren comienza a batallar y ella vuelve a llorar.
-Sujétala –le digo. Lo hace, y esta vez soy yo el que le da el chupón. Parece saborearlo un rato, y luego se pone a jugar con él.
Pss, menos mal.
Tras una media hora le doy su papilla, y a la cama.
Es bastante calmada cuando duerme. Me agrada el hecho de que sea así. Mi hogar ahora siempre se encuentra en desorden, y Eren de vez en cuando no está para ayudarme con la nena. Su trabajo lo cansa mucho, pero siempre está apoyándome los fines de semana. Es una alegría tenerlo para mí, aunque insiste mucho en el tema de que intentemos tener algo de "acción" en la noche. Pero suelo calmarlo de una patada. Si es que ocasionalmente este de humor, usamos protección. Ya se lo había dejado en claro, por el momento no quiero más niños.
Suficiente tengo con mi hija de seis meses allá arriba y...
-gar gargar –escucho sus ronquidos en la cocina.
... Y ese Mocoso Idiota que tengo por Marido.
-Eren a la cama –digo despegando su rostro del mantel de mi cocina
-Ah, más tarde Levi... Más tarde le cambio –murmura semidormido.
-Tch, voy a tener que cargarte otra vez –digo y Eren deja de responder.
Unos 25 minutos después, voy acondicionando sus piernas dentro de las frazadas. Acomodo bien sus brazos a sus costados. Terminado eso me siento a lado de su rostro. Su aliento está caliente, y su frente algo sudada. Beso su mejilla de costado.
-Buenas noches Eren –le deseo y voy saliendo de nuestra alcoba, rumbo a la de mi hija.
No tengo mucho que decir. Mi vida no está rodeada de lujos o dinero. No los necesito.
Ingreso en la habitación y la traviesa está de pie, sacando las manos por el barandal para pedirme que la cargue.
Frente a ella introduzco las manos y me la hecho encima.
-Upa, estas más grande cada día ¿no? –comente en lo que ella solo me suelta un par de carcajadas en lo que vamos bajando las escaleras.
Solo diré, que soy feliz.
.
[Diecisiete meses después. Riinia dos años. Casa Jaeger. Eren narra]
-No, no... Ven aquí... Deja eso en el suelo. –escucho a Levi extendiendo sus manos rumbo a la nena.
Riinia acababa de cumplir los dos años. Y en este momento se corretea por la sala y la cocina. En lo que Levi la persigue para que no tropiece y haga caer la torta sobre su hermoso vestido... Ah, y claro para que le devuelva las llaves que ondea en su mano libre.
-¡Riinia Carla Primera Jaeger! ¡Venga aquí en este instante! –grita Levi señalando con su dedo hacia el suelo, a un paso en frente de él.
La niña se detiene un rato, observa el rostro enfurecido de su padre, y... le saca la lengua.
¡Le saco la lengua a Levi!
-Aja jajaja –me rio hasta mas no poder, agarrándome la panza en el asiento
-Eren, ven aquí a ayudarme –demanda Levi.
-Eh,.. ¿Que yo? –Me hago al tonto –Usted puede solo...
-Jaeger, te voy a... ¡Con un demonio, Riinia regresa aquí! –termino de soltar un par de carcajadas más al ver esa escena borrosa en la que Levi vuelve a perseguir a la nena.
Levi nunca ha sido bueno con las palabras, eso lose.
Mi hija corre a esconder se bajó de la mesa, Levi la llega a atrapar con facilidad y le va pidiendo las llaves. Cuando se lo da descubre que embarro parte de su torta en la mitad de su vientre y el resto está embarrado en el suelo.
Comienza a llorar cuando la va regañando por el vestido color rosado palido embarrado de chocolate. Riinia va colocando sus manos en su rostro, pidiendo disculpas por cometer ese error. Levi mira las llaves en su mano, el vestido arruinado y a su hija llorando frente a él.
Pero con el tacto...
Sin más peros la abraza, haciéndola prometer que no ensucie más y sea menos traviesa para que no la castigue.
Aprendí eso en Levi hace algún par de...Bueno, muchos años atrás.
En un recuerdo preciso en que el, estaba así. Dándome ese consuelo.
Las manos de Levi, ambas se cruzaban sobre mi cabeza y me abrazan cuando me veían llorar, esperaban ahí. Esperaba que sus brazos consolaran mi llanto en el silencio. De lo tanto que lloraba, comenzaba a hipear. Rivaille siempre veía la oportunidad de levantar mi rostro y hacerme verlo, siempre he quiero verlo, pero tenía los ojos cerrados y la vista acuosa que jamás me fue posible admirarlo claramente al llorar.
Rivaille no se acercaba con calma, ni esperaba. Solo me besaba.
Un beso que nos unía y cesaba mi llanto.
Unos brazos que me rodean, que me dijeron y me decían "Quédate".
Una mano que tomo la mía, sin discriminación.
Una mirada que era severa, demandaba disciplina, pero que nunca me castigo.
Una voz que me llamaba, pronunciaba mi nombre cada vez que me veía lejos.
Un ceño fruncido o un rostro sonrojado cada vez que le decía "Te...Amo" o le recordaba con un puño en el corazón, que lo respetaba, me entregaba a él y al mundo con un único propósito de verlo libre y sin ataduras.
Buscar un mismo cielo y creer que la libertad estaba tan cerca... Si nos besábamos y jurábamos un amor eterno.
Una piel que la besarla no podía evitar seguir su trayecto, ¿desde cuándo exactamente comencé a amarlo?
No tengo idea.
Yo no lo busque a él. Ni el me busco a mí. Simplemente el amor nos encontró, tan fácil como eso.
Destinado ¿o no? Nunca me he arrepentido de amarlo. De escuchar sus consejos y seguirlo. De caminar detrás de sus pasos y crear que él me llevaría a la victoria.
Lo repetiré una vez más, por si se le ha olvidado el punto de partida de esto.
Rivaille... Mi Levi. No es... y nunca ha sido bueno con las palabras.
Su trato, tosco o sumiso siempre me ha declarado lo que está sintiendo su corazón.
Su lengua, No son las palabras.
Sus ojos expresan lo que él no quiere decir.
Su rubor lo delata cuando sabe que lo han descubierto.
Sus palabras enredan indirectas y ya sean mentiras ¿o no?, solo tienen un propósito. Hacerte más fuerte, y cuando llegan a conocerlo tanto como yo, son las que usara como arma para protegerte.
Su tacto, sus caricias son las únicas que te dicen la verdad. ¿Por qué?
Cuando tiembla, es tierno. Porque está siendo sincero.
Cuando te aferra con fuerza. Tiene miedo, no quiere que te vayas de su vida y lo acompaña con un "No te alejes tanto, Cadete".
Cuando roza su piel con la tuya, te está dando su permiso y te ínsita a venir.
Cuando te besa, te declara sus sentimientos, esa inseguridad y temores. Todo lo sientes desaparecer cuando sabes que lo tienes en tus brazos.
...Y cuando te ama... Cuando te ama pues... Te hace una persona feliz, completa...Libre, libre de miedos, de dolor, de pena o sufrimiento. Eres la persona Más libre de este Mundo.
Esa libertad que nunca tuve, a su lado... y con él, solo con él se sintió cerca.
Esa es la forma de amar de Levi.
Lo admiro ahora, carga a nuestra hija. La sostiene entre sus manos y no para de verla. Y yo a su vez nunca me cansare de inmortalizar esa escena con mi mirada.
Ahí, a pocos pasos de mí, esta Mi Familia. Tal vez no sea normal ni la mejor de todas, pero para Mí... Son las personas que más amo en todo mundo.
Asique, si me disculpan voy a juntarme con mis dos amores.
Hasta luego, les desea:
La Familia Jaeger.
...*...
Agradecimientos:
Hola chicas! Ay, mis hermosas.. Gracias por todo el apoyo y los comentarios en esta historia. En serio me llena de alegría que les haya gustado. Espero que hayan reído, llorado... Disfrutado con Fanfic. Nació como un incentivo hacia a el Ereri. ya que de inicio no había mucho... y todo era Eren Embarazado. Pero bueno. Lo que quiero decir es que las quiero mucho. Muchísimo... Soy han vueltos unas grandes amigas para mí.
Como ya comenté, es mi primer Mpreg. Agr, no me gusta llorar pero lo estoy haciendo. vulnerable y muy llorona así soy,...Se acabo, es el fin y yo sigo con las ganas de "no terminar", jeje
A petición suya. Hice una segunda temporada, bajo el nombre : "Regalo de Rivaille II". Espero verla por allá también. Aclaró que será un ERERI. Cinco años después de concluido este fic.
BY; Nanariko-chan
