Fairy Tail: Una Aventura Eterna

Cuarto Arco: Los Juegos

Capítulo 37/161: ¡Una Nueva Teoría!

El inminente final del quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos se vio interrumpido ante el comienzo de los planes del gremio proveniente del Imperio Alvarez, Ouroboros. Con la Ciudad de Crocus viéndose encerrada en una dimensión fuera del espacio y tiempo llamada "Punto de Desaparición" y con varios conocidos personajes aprisionados en el Domus Flau debido a una magia nombrada como "Prisión de Sangre de Dragones"; Lar Adec de Ouroboros no solo revelo como en realidad era el llamado Larcade Dragneel, sino también sus planes para causar una guerra entre el Reino de Fiore y el Imperio Alvarez. Y otra gran revelación por parte de un antiguo "Spriggan 12" que se creía fallecido era el sexto mago de Ouroboros que se había encontrado en Crocus todo este tiempo...

...Continuación...

-... ¿A quién de estos seres inferiores desea que asesine primero mi superior ser...?-

Aquel hablar que transmitía tanto cierta tranquilidad como algo de malicía pertenecía a uno de los pocos presentes en el interior de una gigantesca edificación conocida como "Domus Flau" después de que un incontable número de personas salieran de temerosa manera de esté hacia las calles de la Ciudad de Crocus. Una Ciudad de Crocus que veía tanto los cielos encima de ella profundamente anochecidos y decorados con varias estrellas así como el espacio a sus afueras completamente llenos de una niebla de suma densidad.

Siendo más específicos, perteneció a cierto joven de 19 años que se encontraba justo al lado del llamado Larcade Dragneel mientras ambos estaban en el centro de la amplia arena del Domus Flau. Un joven con cortos pero desordenados cabellos blancos, de ligeramente filosos ojos de color dorado que estaban rodeados por las leves sombras que causaban los mechones de su cabellera; que vestía su alto y bien entrenado cuerpo con un cerrado chaleco negro de largas mangas y ligero cuello de tortuga, negros pantalones largos y zapatos formales de punta de también color negro. Y como no mencionar que este joven con una apacible sonrisa en su rostro poseía en su pectoral derecho la marca de Golden Lion en color negro, aunque esta no era actualmente vista, por supuesto.

Era una escena que observaban con vasto sorprender los que eran obligados por la magia llamada "Prisión de Sangre de Dragones" a permanecer sentados en contra de su voluntad tanto en respectivas partes de un ancho escenario de concreto blanco en el centro de la arena del Domus Flau como en los asientos de varios balcones de está misma edificación. Es decir; la actual reina del Reino de Fiore, el actual emperador del Imperio Alvarez, los consúls de estos dos últimos, la maestra de Golden Lion y los veteranos magos de Fairy Tail, Lamia Scale, Sabertooth y Mermaid Heels.

-¿...Larcade-sama?- Hablaba Devlin con una pequeña sonrisa tanto apacible como algo maliciosa.

-¿Eh?- Vocalizaron con notable confundir Hisui, Arcadios y los veteranos magos de Fairy Tail, Lamia Scale, Sabertooth y Mermaid Heels.

-¿Larcade...?- Hablo Ajeel con notable confundir.

-¿...sama?- Decía Jacob de misma manera.

-¿A-Ah?... ¡O-Oye, Devlin! ¡¿Se puede saber que haces?! ¡Este no es momento para bromas! ¡Ese hombre a tú lado es el enemigo! ¡Derrotalo de una vez!- Grito una iracunda Brandish.

-Vaya...- Decía un tranquilamente sonriente joven Devilian.

-¿Enemigo? Que cosa más absurda. Devlin y yo no estamos ni cerca de ser algo como enemigos. De hecho, creo que él es el aliado más leal que tengo- Comento Larcade con un tranquilo sonreír.

-Me honra con tales palabras, Larcade-sama- Dijo el joven mago de Clase S de Golden Lion haciendo una leve reverencia.

-¡¿Por qué alguien con un ego tan grande cómo tú está usando el "-sama" en ese tipo?! ¡En ese tipo de todas las personas! ¡Ya te dije que es el enemigo! ¡¿Qué te está pasando, Devlin?!- Pregunto intensamente la maestra de Golden Lion.

-Brandish...- Nombro el actual emperador del Imperio Alvarez con cierto tono de lástima.

-¿Es qué en verdad no me escuchaste antes, Brandish? -Hablo el "Dragneel Blanco"- Él es el mi aliado...Devlin Devilian de Ouroboros-

-¡No! ¡Él es uno de mis niños! ¡Él es Devlin Devilian de Golden Lion!- Exclamo con serio tono la apodada como "Destructora de Naciones".

-Maestra, usted es una de las personas más cercanas a mi poder superior y por eso, se ha ganado mi respeto. Por ese respeto, le pido pido que deje de humillarse al decir tales cosas. Por más halagadoras que sean esas cálidas palabras que está diciendo una persona usualmente indiferente como usted, está equivocada. El verdadero gremio de mi superior ser es aquel donde también reside Larcade-sama, Ouroboros. Nunca he considerado a los seres inferiores de Golden Lion como compañeros y muchos menos como una familia- Explicaba el tranquilamente sonriente joven de cortos y desordenados cabellos blancos.

-¡Devlin...!- Nombraba con intensidad la joven mujer de cabellera verde claro.

-Conque en verdad es un maldito traidor. Pero, ¿Por qué? ¿Por qué hiciste que ese engreído mocoso se uniera al gremio de Brandish, Larcade?- Preguntó seriamente el dueño del apellido Lessio.

-Bueno, al principio fue solamente para obtener otra perspectiva de la información que me conseguía Ouroboros y puede que tal vez para darle un poco de su propia medicina a una de las traidores del imperio de mi padre...- Hablaba un ligeramente sonriente miembro de Ouroboros.

-Larcade...- Nombro Brandish con notable enfurecer.

-...Pero, tras enterarme de los Grandes Juegos Mágicos de esté año, me di cuenta que el hecho de que Devlin formara parte de Golden Lion podía ser sumamente beneficioso para los planes de Ouroboros- Respondió el apodado como "El Dragneel Blanco".

-¿Eh? ¿Beneficioso?- Repitieron confusos varios de los afectados por la magia llamada "Prisión de Sangre de Dragones".

-Cómo dije antes...- Hablo Larcade -...Nuestros planes se basan en que Ouroboros le de su testimonio al Imperio Alvarez sobre lo que ocurrió aquí en Crocus para que esté más que dispuesto a iniciar la guerra contra el Reino de Fiore. Pero, siendo sincero, hay bastante probabilidad de que no nos crean totalmente. Después de todo; Ouroboros es uno, si es que no el más, problemático gremio de Alakitasia. De hecho, sí no fueran por tantos sobornos, amenazas y eliminación de testigos, hace mucho tiempo que nos hubieran vuelto a clasificar como un gremio oscuro. En cualquier caso, el punto es que es muy probable que haya muchos quiénes crean que fuimos quiénes causamos la muerte de tanta gente, incluyendo la de los líderes de los dos países. Pero, ¿No creen que todo será diferente sí las palabras de Ouroboros son apoyadas por un mago de Clase S del gremio más famoso y fuerte del Imperio Alvarez, Golden Lion?-

-¡...!- Un notable shock volvió a invadir a la mayor parte de las personas presentes en el Domus Flau.

-¡Ya veo...Con que ese era su objetivo, malditos!- Hablo iracundamente el apodado como "El Rey del Desierto".

-Sí. Mi vasto poder y la manera perfecta con la que cumplo mis misiones han hecho que mi nombre sea conocido en Alakitasia. Y no puedo decir que les caiga mal a sus habitantes, de hecho, tengo entendido que hasta hay un gran número de admiradores detrás de mí. Mi superior ser apoyara cada palabra que diga Larcade-sama sobre como fue el Reino de Fiore quién tomó la vida del emperador, no Ouroboros. Gracias tanto a mi buena fama así como a la buena fama de Golden Lion, estoy seguro que nadie dudara de mis argumentos. Y gracias a esos argumentos, estoy que la guerra entre el Reino de Fiore y el Imperio Alvarez estallara- Explico un tranquilamente sonriente Devlin.

-Devlin... ¿Estás diciendo que tú realmente apoyas los planes de esté loco? ¿Quieres que ocurra la guerra entre los dos países?- Preguntó seriamente la maestra de Golden Lion.

-Por supuesto. Haré que los seres inferiores del Imperio Alvarez experimente como sus preciados días de paz se convierten de un instante a otro en una despreciable desesperación...Haré que experimenten lo mismo que yo...- Contesto con repentino tenue seriedad el joven Devilian.

-¿Eh?- Reacciono Brandish con confundir.

-Además, Larcade-sama fue quién me entrego mi poder superior. Tengo una gran deuda con él y estoy más que dispuesto a seguir sus órdenes para pagarla- Comento el joven mago de Clase S de Golden Lion.

-¡¿Ah?! ¡¿Qué te entrego tú poder superior?! ¡¿Qué demonios es lo que dices, maldito mocoso traidor?!- Preguntaba un iracundo Ajeel.

-Jeje...Un traidor llamando a otro traidor, ¿Eh?- Decía Larcade entre ligeras risas.

-Ah...- Libero Devlin un leve suspiro -...Creo que hable de más. Bueno, no importa. Larcade-sama, permítame repetir mi pregunta de antes...-

Durante su tranquilo hablar, se apreciaba como esté joven de cortos y desordenados cabellos blancos no solo volvió a colocar en sus labios una apacible sonrisa de ligero tamaño; sino también como extendió su brazo derecho, al mismo tiempo que en su mano derecha hacía aparición mágicamente una pequeña esfera una sumamente brillante luz dorada, en dirección a aquel ancho escenario de concreto tanto en frente de su posición como en todo el centro de la amplia arena del Domus Flau, y por ende, a quién estaban en esté.

-... ¿A quién de estos seres inferiores desea que maté primero mi ser superior?- Preguntó un ligeramente sonriente Devlin.

-¡...!- Mostraron tanto sorprender como preocupar los afectados por la magia llamada "Prisión de Sangre de Dragones".

-Devlin... ¿En serio?- Pensó Brandish seriamente.

-¡Demonios! ¡Ni loco voy a permitir que terminé así! ¡No lo permitiré! ¡Muévete, cuerpo! ¡Muévete, maldición!- Pensaba un furioso Ajeel en medio de un gran esfuerzo para levantar su cuerpo del trono donde estaba sentado.

-Cómo un maestro en el arte del asesinato, puedo darme cuenta. Los ojos de esté mocoso no muestran duda, pero tampoco alguna clase de experiencia... ¿Seremos las primeras vidas que tomara?- Pensó un serio Jacob.

-Aunque yo me vaya...Alguien...Por favor, que alguien proteja a la gente de la ciudad...Y también a Jade. Espero que esté bien...- Pensaba Hisui decididamente.

-¡D-Debo proteger a la reina!- Pensó un Arcadios que hacia un profundo esfuerzo para moverse de su posición en los bordes de ese ancho escenario.

-¡¿Acaso no podremos hacer nada?!- Pensaba Erza con profundo frustrar mientras apretaba notablemente los musculos de su cuerpo para tratar de levantar esté de dónde estaba siendo obligado a estar sentado al igual que otros en el ancho balcón de espectadores de Fairy Tail.

-¿Y? ¿Qué corazón debería atravesar primero mi luz del juicio? ¿El de la reina del Reino de Fiore? ¿O el del emperador del Imperio Alvarez?- Preguntaba el joven Devilian con una apacible sonrisa.

-Hmm...Ninguno. Dejalos con vida- Respondió un tranquilamente sonriente Larcade.

-¡¿Eh?!- Una vez más reaccionaban con notable confusión y sorpresa los bañados por una roja luz vista en capítulos anteriores.

-¿Larcade-sama?- Se mostró confuso pero sin apartar su pequeña sonrisa el joven de cortos y desordenados cabellos blancos.

-Estás personas mataron y traicionaron a mi padre...Merecen totalmente la muerte. Pero no todavía. Primero deben ser castigados por sus pecados- Dijo el apodado como "El Dragneel Dragneel" con una sonrisa de tenue tamaño pero notablemente maliciosa.

-¿Quiere que los torture primero antes de matarlos?- Preguntaba intrigado un joven mago de Clase S de Golden Lion.

-Ellos van a ser torturados, pero no de la manera que piensas... -Hablo Larcade- ...La tortura física no serviría de nada contra ellos. Aunque les arrancaras el corazón lentamente, te aseguro que no liberarían ningún pequeño grito de dolor o quitarían esas molestas miradas de decisión de sus ojos. No...No serán sus cuerpos los que serán castigados, sino almas. Que sufran al no poder hacer más que quedarse mirando las muertes de los que debían proteger y de los que aman. Ese sufrimiento será suficiente para que se liberen de sus pecados y después de eso, sus almas estarán listas para ascender al cielo-

-...- Un tranquilamente sonriente joven Devilian paso a bajar su brazo derecho y a hacer desaparecer ese diminuto orbe de luz dorada en su mano -...Sí eso es lo que desea-

-¿Hm? ¿Sus ojos mostraron aliviar?...Puede que aún no sea tarde para esté mocoso...- Pensó seriamente el dueño del apellido Lessio.

-Devlin, ve a la ciudad. Ayuda a tus compañeros de Ouroboros a encargarse de los habitantes de la Crocus. Y sí puedes, también encargate de tus camaradas de Golden Lion. Brandish fue la primera de los "Spriggan 12" en traicionar a mi padre en cuanto se relaciono amistosamente con los de Fairy Tail. Su castigo debe ser un poco más severo que el de los demás. Ver a sus "niños" matarse entre ellos debería bastar- Explico con un tranquilo sonreír el demonio de los libros de Zeref ahí presente.

-Larcade, desgraciado... ¡Devlin, escúchame! ¡Aún no es tarde! ¡Abre los ojos!- Exclamo una seria Brandish.

-...- Un levemente sonriente Devlin paso a cerrar momentáneamente sus ojos rodeados por la tenues sombras causadas por los mechones de su cabellera y luego realizo una ligera reverencia al personaje a su lado -...A sus órdenes, Larcade-sama. Yo...-

-¡No iras a ningún lado!-

En cuanto un potente y feroz grito por parte de una voz masculina resonó en los aires dentro de un gigantesco coliseo encima de las montañas al oeste de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente" y fue escuchado con suma claridad por los afectados por la magia llamada "Prisión de Sangre de Dragones", un joven mago de Clase S de Golden Lion y un miembro de Ouroboros; se pudo apreciar como el número de personajes en aquella escena aumento de una repentina manera.

Se observo como, de cada una de las grandes puertas en las paredes a los bordes de la amplia arena del Domus Flau, surgieron varias filas de hombres y mujeres vestidos tanto con relucientes armaduras medievales de reluciente acero como unos largos mantos azules afiliados a la guardia real de la Ciudad de Crocus y que portaban en sus manos tanto unos grandes escudos como unas afiladas lanzas.

Y con un veloz caminar por unos arenosos suelos, mientras una parte de aquel ejército de soldados de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" se posicionaron cerca del ancho escenario de concreto blanquecino donde residían algunos seres como la actual Reina del Fiore, la otra parte de esté mismo ejército encerró a los llamados Devlin Devilian y Larcade Dragneel en todo el centro de una formación de círculo al mismo tiempo que las puntas de sus lanzas eran apuntadas hacia estos dos mismos.

-¡No se muevan, ustedes dos!- Exclamo seriamente uno de los que rodeaba a un par de miembros de Ouroboros.

-¡Lamentamos la tardanza, reina, Arcadios-san!- Dijo uno de los soldados cerca de ese escenario en todo el centro de la amplia arena del Domus Flau.

-¡Todos!- Dijo Arcadios contentamente.

-¿Hm? ¿De dónde salieron tantos seres inferiores? Me cuesta creer que tales personas hayan logrado atravesar los ejércitos de muertos vivientes que hay entre el castillo y el estadio- Decía un intrigado Devlin.

-Eso es ridículo. Deben ser los soldados que han estado en el estadio desde un principio. Me gustaría pensar que ellos estaban escondidos como bebés asustados, pero parece que estaban equipándose para enfrentarnos- Respondía un tranquilamente sonriente Larcade.

-¿Equipándose para enfrentarnos?...Estaban preparándose para sufrir, mejor dicho- Comento el joven Devilian regresando a mostrar su usual apacible sonrisa.

-¡Escuchen, uno de nosotros se acercara a ustedes para esposarlos con una piedra selladora de magia! ¡Sí hacen algo sospechoso, los atravesaremos sin duda alguna!- Grito seriamente un soldado de la formación de círculo en la amplia arena del Domus Flau.

-Mi superior ser no posee tales fetiches cómo ser esposado, así que me temo que tendrán que atravesar con esas aterradoras lanzas...Sí es que mi luz no atraviesa sus cuerpos primero- Contesto con una pequeña sonrisa el joven mago de Clase S de Golden Lion.

-¡Sí así quieres las cosas...! ¡En guardia!- Exclamo con serio tono el mismo soldado de antes.

-¡Sí!- Dijeron los demás soldados en aquella formación de círculo mientras sujetaban firmemente las lanzas en su mano derecha y posicionaban en frente de sus cuerpos los grandes escudos en su mano izquierda.

-¡Deténganse! ¡Larcade es una cosa, pero no son rivales para Devlin! ¡Corran!- Grito una seria Brandish.

-¡No se preocupe, por favor! ¡Hemos venido preparados!- Dijo seriamente un soldado de la Ciudad de Crocus.

-¿Hm?- Mostraba diminuto confundir el joven de cortos y desordenados cabellos blancos.

El pequeño sentimiento de confusión que invadió a un joven usuario de magia de luz se debió a que observo de manera más detallada una de las armas que portaban aquellos hombres y mujeres en relucientes armaduras medievales que le rodeaban en una circular formación a él y a un antiguo miembro de "Spriggan 12" a su lado. Se apreciaba como los escudos que portaban los soldados de la Ciudad de Crocus no solo poseían el tamaño de un cuerpo humano adulto y una rectangular forma, sino también que estaban formados por un material cristalino tan reluciente que reflejaba la imagen de los objetivos de sus dueños como sí trataran de espejos.

-Esos escudos...- Hablo un ligeramente sorprendido Devlin.

-Son escudos-espejos mágicos. Vimos tú batalla en el evento del cuarto día, Devlin Devilian. Por más poderosa que sea tú magia, los espejos reflejan la luz. Nuestras armaduras también poseen las mismas propiedades reflejantes que nuestros escudos. Son armas creadas para magos de luz como tú. Tú magia no nos afectara. No puedes ganarnos. Rindete pacíficamente- Hablo seriamente uno de los soldados en una formación círcular.

-El cuarto día de los Grandes Juegos Mágicos...Otra razón por la cual debemos eliminar toda la vida en está ciudad. No dejaré que ningún otro ser inferior me vuelva a recordar ese fatídico día. Mi superior se asegurara de que no quede ni un solo testigo de esté- Comentaba un apaciblemente sonriente joven Devilian con un ligero "tick" sobre su ojo derecho.

-Jeje...En cualquier caso, ¿Qué harás, Devlin? No puedes fingir que está situación no es algo problemática, ¿O sí?- Preguntó Larcade entre ligeras risas.

-No... -Hablaba un joven mago de Clase de Golden Lion -...Por más que odie admitirlo, con esos equipos, hasta tales seres inferiores podrían ser oponentes complicados para mi superior ser...O eso es lo diría el Devlin Devilian de Golden Lion...Pero el día de hoy finalmente me he convertido en Devlin Devilian de Ouroboros. Eso significa que al fin puedo usar todo el poder superior que usted me entrego, ¿Verdad, Larcade-sama?-

-Sí. Ya no es necesario que sigas fingiendo. Eres libre de utilizar todo tú potencial- Respondió un tranquilamente sonriente.

-¿Eh?- Mostró Brandish un ligero confundir.

-Finalmente. Entonces...- Hablo un tenuemente sonriente Devlin mientras cerraba sus dorados ojos y cruzaba en forma de "X".

-¡Al ataque!-

En cuanto aquellas palabras fueron gritadas potente y ferozmente por uno de ellos; cada uno de los soldados que conformaba una formación de un amplio círculo, con un paso totalmente compenetrado, pasaron a dirigirse hacia aquellos presentes en todo el centro del espacio encerrado en está misma formación, en otras palabras, hacia un par de seres afiliados al gremio proveniente del Imperio Alvarez, Ouroboros.

Pero en los pocos segundos que faltaban para que hacia ellos llegara el cortante acero de las puntiagudas lanzas que portaban en su mano derecha un gran número de seres vestidos con medievales armaduras hechas de un material tan reflejante como los grandes escudos en su mano izquierda; Devlin abrió nuevamente sus ojos rodeados por las tenues sombras que causaban los mechones de su corta y desordenada cabellera blanca e enseño el sorprendente hecho de como, aunque sus pupilas doradas seguían iguales, el blanco de sus globos oculares se había tornado de un profundo color negro.

Pero eso no fue todo lo que ocurrió. Justamente después de que sus ojos se volvieran iguales a los de cierto fallecido miembro de "Spriggan 12" después de que esté activara su peculiar magia, el ligera y maliciosamente sonriente joven Devilian mostró como sus cruzados brazos se rodearon de nada más ni nada menos que de una tenue capa de unos vientos de color verde claro. Y tras esto...

-¡Boufuuma no Tatsumaki!-

"Tornado del Demonio del Vendaval". Habiendo liberado repentinamente aquellas palabras tanto con un potente así como algo emocionado tono, un joven mago de Clase S de Golden Lion descruzo con notable fuerza sus brazos e extendió ambos hacia sus respectivos lados. Y en la siguiente fracción de nanosegundo tras ese momento, se pudo observar claramente como hizo mágica aparición un sumamente gigantesco y poderoso tornado de unos densos vientos de color verde claro.

Un tornado que, mientras en su interior poseía a unos calmados Devlin y Larcarde que no se movieron ni un centímetro de sus posiciones, lastimo notablemente los cuerpos de todos los soldados de la Ciudad de Crocus que formaban antes una formación de un amplio círculo y justo antes de mandarlos a volar salvajemente por los aires. Fue un enorme y frenético tornado que pareció decorar con numerosos y amplios cortes el concreto que formaba la gigantesca edificación conocida como "Domus Flau".

-¡Ah!- Gritaron con sumo dolor unos lastimados con varios cortes en sus armaduras y cuerpos soldados que volaban frenéticamente por los aires.

-¡Todos...!- Grito Arcadios con notable preocupar.

-¡¿Q-Qué?! ¡¿Viento?!- Reacciono una sorprendida Brandish mientras su cabellera y ropa eran agitadas notablemente por unos poderoso viento.

-¡¿No que ese mocoso usaba magia de luz?!- Preguntó Ajeel con sorpresa e intrigar.

-¡E-Está sensación...Esté viento...!- Hablo Jacob seriamente.

-¡¿...Es magia de Devil Slayer?!- Preguntó Gray sorprendido mientras sentía al igual que otros las fuertes ráfagas de viento que golpeaban el ancho balcón de espectadores de Fairy Tail.

El tiempo continuo avanzando e eventualmente aquella enorme y poderosa formación de densos y cortantes vientos verdosos se desvaneció. E instantáneamente después de esto; se observaba como otro gran número de soldados de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente", en una formación de columna, avanzaban velozmente por los suelos de la amplia arena del Domus Flau para dirigirse a dos ciertos seres afiliados a Ouroboros, los cuales no se habían movido para nada de sus posiciones.

-¡No duden! ¡Avancen!- Exclamaba determinadamente uno de los soldados en una formación de uno detrás de otro.

-¡Sí!- Contestaron los demás soldados que se dirigían con veloz paso hacia Devlin y Larcade.

-¿Su inferior ser quiere seguir oponiéndose contra mí a pesar de haber presenciado que esos molestos espejos no les servirán de nada? -Hablo Devlin- Aplaudo su valentía y determinación. Los aplaudo porque gracias a eso, mi superior ser continuara probando los poderes que no había sido capaz de utilizar durante todos estos años... ¡Kaiouma no Mizu Hou!-

"Cañón de Agua del Demonio del Rey Marino". Dando un potente liberar a esas palabras al mismo tiempo en que su brazo derecho se extendía en dirección al notable número de soldados que se dirigían hacia él, el levemente sonriente joven de cortos y desordenados cabellos blancos terminó disparando mágica y fuertemente desde la palma de su mano derecha una ancha ráfaga de una sumamente limpia agua azulada.

Y avanzando rectamente por los aires con una destacable potencia, aquella gran ráfaga de agua acabó golpeando brutalmente a esos varios soldados en formación de columna y los empujó hasta que terminaron impactando contra parte de las paredes de concreto alrededor de la amplia arena del Domus Flau y fueron cubiertos momentáneamente por la gigantesca nube de denso polvo que nació de esa fuerte colisión.

-Ah...Ah...- Gemían adolororidos unos inconsciente e heridos hombres y mujeres que vestían dañadas y mojadas armaduras mientras estaban rodeados de escombros de concreto.

-Je- Mostraba Devlin una ligera sonrisa mientras sus dorados y negros ojos veían las consecuencias de sus acciones.

-¡¿Agua?! ¡¿Fue magia de Devil Slayer de Agua?!- Reacciono Brandish con aún más sorpresa que antes.

-¡Imposible!- Dijo Ajeel en el mismo estado.

-¡Aún no! ¡Continúen!-

Ese potente hablar de determinación pertenecía a uno de los muchos soldados de la Ciudad de Crocus que sujetaba con firmeza la lanza en su mano derecha y posicionaban en frente de su persona el enorme escudo que sujetaba su mano izquierda mientras se dirigían con un veloz correr por unos arenosos suelos hacia un cierto joven mago perteneciente tanto a Golden Lion como a Ouroboros.

Pero volteando la dirección de su mirada a la lado contrario de donde venían antes unos soldados en formación de columna e observando con su mirada de doradas pupilas negros globos oculares y doradas pupilas como otro número de hombres y mujeres con medievales armaduras se acercaban velozmente a su posición, el apaciblemente sonriente joven Devilian paso a extender su brazo izquierdo en dirección a estos al mismo tiempo que su mano derecha se veía rodeada por una tenue llamarada de color amarillento.

-¡Rengokuma no Ennetsu Jigoku!-

"Llamas del Infierno del Demonio del Purgatorio". Tras haber exclamado ahora aquellas palabras que sonaban como el nombre de un hechizo, Devlin provocaba que de su mano izquierda saliera disparada con sumo poderío una gigantesca ráfaga de llamas amarillentas que acabaron zambullendo en su interior el gran número de soldados que se dirigían hacia él y que quemaron de una notable manera las vestimentas y cuerpos de estos antes de hacerlos caer con brutalidad a unos arenosos suelos o mandarlos a volar altamente por los aires.

-¡Ah!- Gritaron con profundo dolor los que eran quemados por una ráfaga de un fuego amarillento.

-¡¿Fuego también...?!- Decía un sorprendido Elfman desde el ancho balcón de espectadores de Fairy Tail.

-¡Estos poderes...Son iguales a los de...!- Hablo un asombrado Jura desde el ancho balcón de espectadores de Lamia Scale.

-Uh...Uh...Uh...-

Este pesado respirar pertenecía a más de uno de los heridos soldados de la guardia real de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente" presentes en la amplia arena del Domus Flau. Soldados que, a pesar sido azotados por unos vendavales vientos, una agua de demoníaco poder y unas infernales llamas, se ponían de pie y de guardia en contra de los dos afiliados al gremio de Ouroboros.

-T-Todavía no...D-Defenderemos a la reina y e-evitaremos que nuestro reino sea dañado por gente como ustedes...- Hablo determinado uno de los heridos soldados que estaban de pie.

-Por favor, ya deténganse...Ya hicieron suficiente...- Hablo Hisui con tal preocupación que sus ojos se veían decorados con unas tenues lágrimas.

-A pesar de ser unos seres inferiores debajo de los seres inferiores, me impresionan un poco. Su lealtad con su tierra y la gente que deben proteger es realmente admirable. Pensar que lograron ponerse de pie después de haber recibido los ataques de mi verdadero poder superior...- Comentaba un ligeramente sonriente Devlin.

-...- Larcade se mantenía en silencio mientras mostraba cierto disgustar en su mirada.

-Ahora que cada uno de ustedes ha sido despojado de esos despreciables escudos-espejos, supongo que puedo permitirle el golpe de gracia a mi luz del juicio...- Menciono con una ligera sonrisa el joven Devilian.

Pasando a cruzar nuevamente sus brazos en una formación de "X", mientras mostraba una pacífica sonrisa en sus labios, el joven de cortos y desordenados cabellos blancos provoco que los aires a su alrededor se vieran decorados por nada más ni nada menos que por un amplio número de unas flotadoras espadas de larga e ancha hoja, con empuñaduras que imitaban la forma de una cruz y formadas por una brillante luz dorada.

-Hoshima no Koken-

"Espadas de Luz del Demonio de las Estrellas". Descruzando e extendiendo con notable fuerza sus brazos hacia sus respectivos lados al mismo tiempo de haber dicho aquellas palabras con un tranquilo tono por parte de su boca en medio de un apacible sonreír, el joven mago de Clase S de Golden Lion provoco que aquellas espadas de brillante luz dorada que flotaban a su alrededor arremetieran con una sorprendente velocidad en contra de todos los seres con unas dañadas armaduras medievales en aquella escena.

Y con varias partes de sus ya bastante lastimados cuerpos siendo golpeados uno y otra vez por aquella sucesiva lluvia de sólidas figuras formadas por una luminosa energía dorada, el dolor que invadió a ese ejército de soldados de la Ciudad de Crocus se amplifico hasta el punto de que los ojos de cada de uno de ellos se torno de un notable blanco afiliado a un profundo estado inconsciente.

De esté modo; los aprisionados por la magia llamada "Prisión de Sangre de Dragones", un miembro de Ouroboros que en el pasado formaba parte del grupo de "Spriggan 12" y un joven mago tanto de Golden Lion como de Ouroboros observaban como un vasto número de hombres y mujeres que formaban parte de la guardia real residían ampliamente heridos e inconsciente en los suelos y paredes de la amplia arena de ese gigantesco coliseo encima de las grandes montañas a oeste de la Ciudad de Crocus.

-Ah...- Gemían con débil tono los inconscientes seres con cuerpos llenos de sangrantes heridas y tirados en distintas partes de un descomunal coliseo.

-Todos...- Hablaba una triste Hisui.

-¡Pensar que no pude hacer nada más que mirar...! ¡Maldición...!- Hablo un Arcadios que apretaba sus puños con profundo frustrar.

-Je- Se limitaba Devlin a mostrar una ligera sonrisa de tranquilidad mientras sus ojos volvían a la normalidad.

-Hasta su magia de luz adopto capacidades de magia asesina de demonios...- Hablaba Brandish con un notable shock.

-Magia asesina de varios atributos...Esas habilidades...No hay duda...- Decía Ajeel con sorprender.

-Sí... -Hablo Jacob-...Es igual...-

-...Igual al miembro de "Spriggan 12" y supuesto mago más fuerte de Ishgal: God Serena de los ocho dragones- Comentaba un tranquilamente sonriente Larcade.

-¡...!- Mostraron un serio sorprender todos los afectados por la magia de nombre "Prisión de Sangre de Dragones".

-Cómo otra forma de hacerle frente a Acnologia...- Hablo "El Dragneel Blanco" -...Mi padre pensaba que God Serena podría concederle a los cuerpos de otras personas la capacidad de residir dentro de ellos varias lacrimas de magia asesina y que él era la clave para formar un ejército de Dragons Slayer, y de hasta God Slayers y Devil Slayers. Durante mis años de ocultamiento, yo puse a prueba su teoría al robar el cuerpo de God Serena, transferirle su sangre y órganos a varios personas e implantarles lacrimas de distintos tipos en sus cuerpos. De los cincuenta y dos sujetos de prueba, solo uno recibió la transfusión de sangre de God Serena de manera perfecta y sobrevivió a la cirugía de implantación de ocho lacrimas de magia asesina en su cuerpo-

-No puede ser... ¿Acaso...?- Hablaba con notable shock la maestra de Golden Lion.

-Sí. Es justo lo que piensas, Brandish...- Hablo un hombre que era un demonio de los libros de Zeref -...Dejenme presentarlos una vez más...Devlin Devilian, un Devil Slayer con ocho lacrimas de distintos elementos incrustadas en su cuerpo. Él es la nueva teoría hibrida-

-¿La nueva teoría hibrida...? Con que lo que vi durante la batalla real no fue solo mi imaginación. Creer que se posiciono como el más fuerte entre Ashe y los demás niños sin utilizar todas sus habilidades...- Pensó Brandish para después hablar -...Devlin, ¿Por qué nunca...?-

-Yo le dije a Devlin que mantuviera oculta sus habilidades como Devlin Slayer mientras operaba como miembro de Golden Lion. Sí te mostraba todo su potencial, sabía que eso te traería recuerdos de God Serena y podría hacerte sospechar de él- Explico el miembro de Ouroboros afiliado antiguamente al grupo conocido como "Spriggan 12".

-Je...- El joven Devilian mostraba un ligero sonreír mientras apuntaba su mirada hacia su mano derecha que él habia posicionado a la altura de su pecho y pensó-...Que poder más esplendido...Sí tan solo lo hubiera poseído en aquel momento...-

-Devlin...- Nombraba seriamente la apodada como "La Capital Floreciente" mientras veía al joven mago de Clase S de su gremio.

-...- Un apaciblemente sonriente joven de cortos y desordenados cabellos blancos convertía su mano derecha en un puño apretado como con cierta frustración y luego solo bajaba esté a su altura normal -...Larcade-sama, yo me retirare ahora. En el estado en el que están, los soldados ya no deberían ser ninguna molestia para usted-

-...- Se mantuvo Larcade en silencio mientras mostraba un tranquilo sonreír.

-¿Hm? ¿Ocurre algo, Larcade-sama?- Preguntó levemente intrigado el joven Devil Slayer de ocho atributos.

-Hmm...Aunque, ciertamente, estos soldados no podrán hacer nada para molestarme en ese estado en el que están...No están muertos, ¿O sí?- Decía "El Dragneel Blanco" con una pequeña sonrisa algo amenazadora.

-...- El joven mago de Golden Lion e Ouroboros mostró un pequeño "tick" encima de sus ojos -...No...No lo están. Pero con las heridas que les ejerció mi superior ser, solo es una cuestión de tiempo. Cómo se opusieron a mi persona, pensé que una muerte lenta como está era lo que se merecían estos seres inferiores-

-Con que era eso...Ya veo- Hablo un tranquilamente sonriente Larcade -...Más te vale que no estés empezando a mostrar dudas justo cuando nuestros planes comenzaron. Recuerda, lo que se da, también puede quitarse. Y sinceramente, yo espero que no hayas dejado de ser ese niño que conocí hace tiempo. ¿Acaso olvidaste tú odio por toda la desdicha que te dio el mundo? ¿Por lo que te quito?-

-...- Devlin pasaba a apretar con ligera fuerza sus dos puños al mismo tiempo que oculto su mirada en las sombras causada por los mechones de su cabellera -...No se preocupe, Larcade-sama...Jamás podré olvidarlo-

Inmediatamente rodeando su cuerpo en una capa de brillante luz dorada luego de haber dicho esas últimas palabras, el joven Devilian salió volando del ese descomunal coliseo con tal potencia que su imagen pareció ser un meteoro que ascendía por los aires. Y alzando sus miradas para observar como un cometa de brillante luz dorada se alejaba de esa escena, los que se quedaban en el "Domus Flau" terminaron apuntando sus miradas también hacia las holográficas pantallas posicionados altamente en los aires y que mostraban la transmisión en vivo de lo que pasaba en las calles de la Ciudad de Crocus.

-Pobre alma...Espero que todas la absurdas dudas en su mente se despejen en cuanto tome su primera vida. Sería una pena tener que deshacerme de una herramienta tan valiosa como él. También espero que no me obligue a usar mi plan de contingencia- Pensó un tranquilamente Larcade.

-Larcade... ¿Qué fue eso que hablaste con Devlin? ¿Con qué lo tienes controlado, maldito?- Preguntaba una molesta Brandish.

-¿No sabes de lo que hablábamos? ¿Y aún así dices que él es uno de "niños"?- Decía algo burlón el "Dragneel Blanco".

-Desgraciado...- Hablo con notable enfurecer la maestra de Golden Lion.

-Jeje...- Mostró Larcade un leve reír -...En cualquier caso, ¿Qué tal sí solo guardamos silencio y disfrutamos lo que nos mostraran esas pantallas? Ojala tuviera algo para comer mientras tanto. Cómo unas palomitas o algo así. ¿No habrá quedado ningún vendedor por aquí?-

-Tú nombre era Larcade, ¿Verdad?- Hablo una seria Erza desde el ancho balcón de espectadores de Fairy Tail.

-¿Hm?- Mostraba intrigar el antiguo miembro de "Spriggan 12" al apuntar su mirada en la dirección de quién le hablo.

-¿Crees que ya ganaste?- Preguntaba seriamente la dueña del apellido Scarlet.

-Solo es cuestión de tiempo para que muera cada ser que pueda contrarrestar el argumento que dara Ouroboros para que la guerra entre el Reino de Fiore y el Imperio Alvarez estalle y los únicos capaces de detenerme, ustedes quién se opusieron y triunfaron ante mi padre, los "Spriggan 12" y Acnologia; están incapacitados aquí y eventualmente también moriran. ¿Cómo no voy a creer que he ganado?- Contesto con hombre de cortos y desordenados cabellos rubio claro.

-Los únicos capaces de detenerte, ¿eh?- Dijo la seria séptima maestra de Fairy Tail.

-¿Qué significa eso?- Preguntó con ligero disgustar el hombre con un cuerpo de varias cicatrices e antiguos daños.

-Tú mismo lo entenderás dentro de poco- Respondió Erza seriamente.

-...- Se limitó a mantenerse en silencio un tranquilamente sonriente Larcade mientras arrugaba de ligera manera su mirada.

Con aquella conversación terminada, vamos a cambiar de está escena llevada a cabo en el interior del Domus Flau a una escena llevada a cabo en las calles de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente". Una ciudad que todavía se encontraba debajo de un profundamente oscurecido cielo decorado con varias estrellas y que veía sus afueras llenas completamente de una densa niebla, es decir, que aún estaba bajo el efecto de la magia llamada "Punto de Desaparición".

-¡AAAAAHHHHH!-

Esté era un grito de profundo terror proveniente de más de una de las muchas personas que estaban corriendo temerosamente por las amplias y dañadas calles de la Ciudad de Crocus con tal de alejarse lo más que podían de los ejércitos que también recorrían estás mismas. Ejércitos de zombis tantos masculinos como femeninos conformados por una putrefacta carne y sucias ropas. Y se debía mencionar que esté ejército poseía unos seres no vistos del todo antes.

Se podía apreciar como por las amplias rutas de la Ciudad de Crocus se encontraban avanzando con anchos y destructivos pasos unos gigantescos seres que se movían perfectamente por sí solos a pesar de estar conformados por nada más que por unos sucios huesos que sin duda alguna no pertenecían a un cadáver humano no solo por su obvio tamaño, sino también porque poseían garras, largas colas, una gran mandíbula y unos colmilludos dientes. En otras palabras, eran voluntariamente móviles cadáveres de dragones.

-¡Ah!- Rugían fuertemente los muertos vivientes que se movían por las calles de la ciudad.

-¡GRUUUAAAHHHHH!- Gruñían monstruosamente los varios cadáveres de dragones en Crocus a pesar de que estos todavían no tenían cuerdas vocales.

-¡Jijijiji!-

Esté potente y peculiar reír de notable euforia pertenecía al necromance que veía tanto a los muertos vivientes bajo su control que recorrer a Crocus así como a las personas en está misma ciudad que huían horrorizados ante estos desde el tejado de un alto edificio de concreto. Se estaba hablando de un joven de unos 20 años que poseía una larga, puntiaguda y sumamente desordenada cabellera de color gris, unos filosos ojos de color amarillo y de los cuales el derecho era cubierto por una cinta de color rojo que rodeaba a su cabeza como una bandana; que tenía un cuerpo alto, delgado y de morena piel que evitaba la desnudez al vestir un largo manto de color café alrededor de su torso bien marcado, varias cintas de color rojo cubriendo sus brazos, manos y dedos; unos rasgados jeans de color rojo y decorados con cinturones negros y pequeñas cadenas plateadas y unas botas vaqueras de color negro. Y como no mencionar que este joven usuario de magia oscura tenía grabado en el centro de su pecho la marca en color negro de Ouroboros.

-¡Eso, eso es! ¡Huyan! ¡Huyan y griten, pequeñas mierdas de Ishgal! ¡Sus patéticos intentos de huir hará que el momento de tomar sus vidas de porquería sea cientos de veces mejor!- Gritaba un eufórico Arioc desde su posición encima del tejado de un edificio de la Ciudad de Crocus.

-Que desagradable. Suenas tan feliz como un perro cuando finalmente le sueltan la correa. Apuesto que también estás soltando montones de baba como uno...-

-¡¿Eh?!...- El joven Amonn metía su mano derecha en uno de los bolsillos de su pantalón para luego mostrar una lacrima de comunicación pórtatil-... ¡¿Quién mierda es?!-

Quién estaba al otro lado de esa llamada que contesto un joven necromance se trataba de cierta joven de 17 años que se mantenía avanzando con un calmado paso por una de las momentáneamente vacías calles al norte de la Ciudad de Crocus. Era aquella joven de mediana estatura que poseía un cabello negro que llegaba hasta su espalda y tenía bordes puntiagudos, unos ojos de profundo y algo brilloso color rojo de los cuales uno era cubierto por unos cuantos mechones de su cabellera, mostraba una sonrisa que emitía como cierta "locura"; vestía su ligeramente voluptuoso cuerpo con un vestido blanco con volantes, mangas largas y que le llegaba hasta sus rodillas y unas negras sandalias y la marca roja de Ouroboros se presentaba en su mano izquierda.

-...Soy Amaia, maldito pedazo de tuerto. ¿Qué forma de contestar una llamada es esa?- Le hablaba una ligera y maliciosamente sonriente Amaia a la lacrima de comunicación portátil en su mano izquierda.

-¡¿Qué demonios quieres, malnacida loca?! ¡Más te vale que sea algo importante como para atreverte a interrumpir la diversión que estuve esperando por tanto tiempo con tú asquerosa voz!- Gritaba un iracundo Arioc.

-No es algo exactamente importante. Es solo que desde aquí veo unas grandes lagartijas hechas de huesos. ¿Son esos los juguetes que estaban debajo del estadio? No se ven tan impresionantes como Lar los hizo sonar. No hacen mucho más que aplastar con sus patas. ¿Qué los diferencia de tus otros desagradables juguetes?- Preguntó curiosa la joven Jiwe.

-¡Tch!- Rechistaba el joven Amonn sus dientes con notable molestar -¡Los cadáveres de dragones son diferentes al de los humanos! ¡Tardaré algo de tiempo en regenerarlos! ¡Pero sin duda alguna lo haré! ¡Soy de la élite! ¡Esto es un trabajo sencillo para mí! ¡Y sí eso es todo, esté es el adiós, maldita perra! ¡No vuelvas a llamarme cuando por fin tengo algo de verdadera diversión en está porquería de ciudad! ¡Sí vuelvo a oír tú voz de loca, haré trizas esté aparato, ¿Entendiste?!-

-Vaya...Que antisocial- Comento con un pequeño sonreír algo lunático la joven maga de Ouroboros tras haber escuchado el sonido de llamada cortada del aparato en su mano izquierdo.

-¡Ah!- Gritaban asustados las personas que pasaron correr velozmente por esa amplia calle.

-Oh...Los aperitivos llegaron- Decía Amaia mientras sacaba su larga lengua serpentea de su boca en medio de un diminuto maniático sonreír.

Y de está escena, vamos a dirigirnos a una escena llevaba a cabo en una calle en el lado oeste de Crocus y que estaba basada en cierta contenta joven que avanzaba por está con unos ligeros saltos. Se hablaba de aquella joven como de unos 18 años de edad que tenía una realmente larga cabellera atada en dos coletas posicionados a los lados de su cabeza y que eran tan largas como sus brazos, el color de su cabello curiosamente era blanco del lado izquierdo y negro de su lado derecho, sus bellos ojos eran de color anaranjado oscuro y vestía su curvilíneo y voluptuoso cuerpo con un vestido de cortas mangas y falda ancha que le llegaba hasta sus rodillas y tenía un patrón y color de tablero de ajedrez, varios brazaletes en sus brazos de color tanto negro como blanco, unas largas medias blancas y negras y una botas de estos mismos colores. Y la marca de Ouroboros se mantenía en la muñeca derecha de esta sonriente chica en color anaranjado.

-¡Jeje! ¡Ahora que por fin cumplí con lo que me dijo Lar-chan, tengo la libertad de hacer lo que quiera! ¡Jeje! ¡Hora de ir a divertirme en un casino y poner a prueba mi suerte!- Hablo Alesha entre animadas risas.

Se debía mencionar que con cada saltarín paso que la inocentemente contenta joven Fortune usaba para avanzar por aquella amplia calle, los suelos de concreto de está se veían repentinamente decorados con varias grietas al mismo tiempo en que los edificios en esas cercanías se derrumbaban completamente a pesar de no ser golpeados por nada ni por nadie.

Mientras que en una calle al lado este de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente", los aires se veían decorados por unas ligeras cantidades de una negra niebla al mismo tiempo que en los suelos de concreto residían tirados varios hombres y mujeres inmóviles y con manchas de sangre alrededor de sus bocas. Y por está misma ruta, se encontraba avanzando con tranquilo paso un ser de una avanzada edad.

Hablando más específicamente; se trataba de un alto hombre mayor de cortos cabellos de color blanco canoso peinados hacia atrás, con unos pequeños bigotes y puntiaguda barba del mismo color; con unos ojos de color griseo, con unas pocas arrugas en su rostro; que vestía su bien entrenado cuerpo con un abrigo de color negro con un faldón y mangas largas, unos guantes, pantalones y zapatos del mismo color y aunque esta no era visible, ese hombre poseía la marca morada de Ouroboros en el centro de su espalda. Se trató de ese hombre de mayor edad que enseño su uso de magia explosiva en el evento conocido como "Race".

-Jeje- Se limitaba Omar a reír con leve malicia mientras avanzaba por esa ruta llena de una peculiar niebla negra y varios cadáveres.

Cambiando nuevamente de escena, vamos a centrarnos que en el centro de la Ciudad de Crocus una incontable cantidad de personas corrían con sumo terror del ejército de horribles muertos vivientes que se dirigían hacia ellos. Y tanto por culpa de su tropezar con una pequeña roca así como el empujar de otros de ese vasto número de asustadas personas, una mujer terminó cayendo a unos suelos de concreto para luego mostrar un profundo shock al hecho de que uno de esos zombis se le acerco notablemente.

-¡Ah!- Rugía el musculoso zombi que se dirigía hacia una indefensa mujer tirada en un terreno de concreto.

-¡N-No! ¡Ayuda!- Grito con profundo temer una mujer con lagrimosos ojos.

-¡Dokuryu no Tekken!-

"Puño de Hierro del Dragón de Veneno". Justamente después de que una femenina voz gritara potente y ferozmente aquellas palabras, se pudo observar como cierta joven de unos 19 años de edad utilizo una notable velocidad para posicionarse en el espacio que había entre una mujer tirada en unos suelos de concreto y un muerto viviente e inmediatamente luego clavar con suma fuerza en todo el rostro de esté último un puño rodeado completamente en una capa de unas tóxicas llamas rojizas.

Y mientras un zombi salía potentemente disparado hacia el lado contrario a donde vino cierto impacto en su rostro e acababa colisionando brutalmente contra varios de otros de ese ejército de muertos vivientes, los cuales también se vieron bañados por una leve cantidad de venenosas llamas rojizas iguales a la que bañaban a esté después de haber recibido el contacto de cierto apretado puño derecho; la mujer que había caído accidentalmente a unos suelos de concreto usaba sus ojos decorados con algunas lágrimas para tener una buena imagen de quién le había salvado.

Se trató de aquella joven que poseía un cabello tanto corto como un poco puntiagudo con un color morado rojizo, unos ojos verdes de filoso aspecto y que vestía su voluptuosa y curvilínea figura con una blusa rojo oscuro debajo de una abierta chaqueta de cuero blanco con su cuello levantado y largas mangas, una falda negra y unas botas grises. Era esa personaje que también podría describirse como la joven hija de Erik y Kinana Venom.

-¿Está bien, señorita?- Preguntó una seria Sophia a la mujer a su espalda.

-S-Sí...Muchas gracias- Dijo la mujer aliviadamente.

-¡Levántese y aléjese de aquí lo más que pueda!- Hablo la joven Venom -¡Todos, aunque no puedan salir de la ciudad, mantengan a salvo a los civiles! ¡Llévenlos a la parte de la ciudad que esté más alejado de estás criaturas!-

-¡Sí, capitana!- Contestaron firmemente varios hombres y mujeres miembros del consejo mágico en aquella escena.

-Oh...Miembros de esa cosa llamado consejo mágico, ¿Eh?...Pero parece que solo una de ellos es una combatiente destacable. No podrá detener por si sola ni una tercera parte del ejército de Arioc- Comentaba un tranquilamente sonriente Larcade desde el Domus Flau al observar una de las holográficas pantallas en el aire.

-¡Ah!- Gritaban amenazadoramente varios zombis con partes de sus cuerpos bañadas por unas rojizas llamas venenosas.

-Estos tipos...- Pensaba una seria joven empleada del Consejo Mágico -...No parecen estar sufriendo a pesar de estar bañados por mi veneno. Tampoco puedo escuchar su voz interior. ¿Son realmente muertos vivientes como parecen? ¿Alguien los controla? Bueno, mejor me preguntare eso más tardé. Por el momento, debo detener a estás cosas aquí para que la gente en está ruta pueda huir de manera segura. Cada uno de estos monstruos derrotados, es una persona salvada. Y sí en verdad son zombis, eso significa que no hay necesidad de contenerse. ¡Les derretiré esos asquerosos cuerpos suyos con mi mejor veneno!-

-¡AAAAAAHHHHH!-

Liberando unos monstruosos rugidos; varios de aquellos seres de putrefacta carne y sucias ropas hicieron uso de un notable correr para dirigirse hacia una joven Dragon Slayer de Veneno de la Cuarta Generación, la cual mostraba seriedad y ferocidad en su filosa mirada al mismo tiempo que se ponía en guardia y rodeaba sus puños en unas capas de unas tóxicas llamas de color rojo intenso. Pero antes de que ocurriera el contacto entre una joven de cortos y algo puntiagudos cabellos morado rojizo y un notable número de zombis...

-¡Karyu no...!-

-¡Enhou no...!-

-¡...KOEN!-

"Llama Brillante del Dragón de Fuego" y "Llama Brillante del Fénix de Fuego". Justo después de que un par de voces masculinas gritaran tanto de respectiva como unísona manera aquellas palabras; Sophia abrió notablemente sus filosos ojos verdes al ver como por su lado derecho paso con suma velocidad una enorme bola de un brillante fuego carmesí mientras que por su lado izquierdo pasaba con vasta rapidez una gran bola de un luminoso fuego anaranjado.

Ambas gigantescas esferas de unas sumamente candentes llamas usaron una notable potencia para seguir una recta ruta por los aires que las terminó haciendo colisionar contra la mayor parte de muertos vivientes que reposaban en aquella amplia calle de la Ciudad de Crocus. Y siendo tragados por la monstruosa explosión que nació del golpe de unas grandes cantidades de unas llamas tanto de dragón como de fénix; varios zombis salieron volando en distintas direcciones, otros vieron sus putrefactos cuerpos despedazados en varias partes y mucho otros acabaron siendo convertidos parcial o completamente en cenizas. Un hecho que observaba sorprendida la joven hija de Erik y Kinana en esa misma calle.

-¡¿Q...?! ¡¿Llamas?!- Reacciono Sophia con asombrar.

-¡Espero que esto sirva para pagarte en parte por toda esa información que nos diste...! -

Dándose la vuelta, la joven Venom veía tanto al dueño de ese amigable hablar como a los responsables de esos poderosos hechizos de magia de fuego. El responsable de las llamas de dragón antes mencionadas fue aquel joven de 19 años de puntiagudos y desordenados cabellos rosados, con filosos ojos marrones, que poseía una blanca bufanda de cuadros alrededor de su cuello; que vestía su atlético cuerpo con un ajustado chaleco negro sin mangas y un largo faldón, unos blancos pantalones y unas simples sandalias y como no mencionar que él poseía grabado con gran orgullo, en fiero color rojo, la marca de Fairy Tail en su fornido hombro derecho.

Mientras que el dueño de las llamas de fénix antes lanzadas era aquel joven de 19 años con unos puntiagudos y desordenados cabellos anaranjados, filosos ojos grises, que tenía una bufanda de color rojo alrededor de su cuello; que vestía su bien entrenado cuerpo con un ajustado chaleco de color azul oscuro que aunque poseía una larga e amplia manga izquierda no tenía manga derecha, unos blancos pantalones que llegaban hasta sus tobillos, unas simples sandalias y que tenía orgullosamente grabado en su hombro derecho, en fiero color rojo, la marca de Golden Lion.

-¡...Sophia!- Hablo un amigablemente sonriente Tsuna.

-¿Qué rayos son esas cosas tan desagradables?- Preguntó un serio Ashe.

-Tsuna...Y ese es un miembro de uno de los gremio del Imperio Alvarez, ¿Verdad?- Dijo Sophia algo sorprendida y confusa.

-¡Oigan...!-

Esté hablar perteneció a una del grupo de jóvenes que llegaron a esa misma amplia calle de la Ciudad de Crocus con un rápido correr y se posicionaron cerca del joven Dragneel, el joven Vesta y la joven Venom. Más específicamente hablando; se trató de la llamada Serena Axel que llego a esa escena junto a Alicia Scalet, Marcus Strauss-Dreyar, Raine Loxar-Fullbuster, Ryos Redfox, Sonia Strauss, Lucia Dragneel, Roku Nirvit y Happy.

-¡...No se adelante ustedes solos! ¡Esté es el peor momento para separarnos!- Serena observaba los seres de putrefactos cuerpos en esa calle -¡Ah... ¿Q-Qué es eso?! ¡Dan miedo! ¡M-Me dan ganas de vomitar de solo verlos!-

-¡P-Parecen los zombis de alguna clase de historieta!- Comento una sorprendida Lucia.

-A-Aye- Apoyaba un temeroso Happy escondido detrás de Tsuna.

-No solo parecen, son zombis. Tan solo mírenlos. Hay algunos con fuego en su cabeza y aún así se mueven como sí nada- Decía una seria Sophia.

-Ah...- Rugían en ligero tono varios de un ejército de muertos vivientes que caminaban por aquella calle mientras unas tenues pero notables llamas rodeaban algunas partes de sus cuerpos.

-Con razón vimos tanta gente corriendo como gallinas de camino aquí- Dijo un tranquilo Ryos.

-¿En verdad son muertos vivientes? ¿De dónde salieron?- Se preguntó un intrigado Marcus.

-No quiero creer que hay tantos muertos en la tierra de una ciudad tan hermosa como Crocus. ¿Será gracias a la magia de alguien?- Preguntaba Alicia seriamente.

-Ahora que lo dicen, he escuchado tanto por mi mamá como en libros de seres capaces de manipular a los muertos. Se llaman necromancer o algo así- Mencionaba un serio joven Redfox.

-Entonces, ¿Está invasión de muertos vivientes sí es culpa de alguien? Sí derrotamos al hombre detrás de todo esto, estás cosas asquerosas deberían desaparecer, ¿Verdad?- Preguntó Sonia seriamente.

-También es posible que el responsable sea una mujer, Sonia-san...- Decía una tranquila Raine.

-Tanto la magia que impide que salgamos de Crocus como esté ejercito de asquerosos seres...No tengo duda. Todo esto debe ser culpa de Ouroboros. Los planes de los que me hablo Amaia ya debieron haber comenzado- Hablo una seria joven Axel.

-¿Eh? ¿Ouroboros? ¿Planes? ¿De qué hablas, Serena?- Preguntaba la joven Venom con profunda confusión.

-Explicaciones para después. Esos tales zombis o como se llamen están cada vez más cerca. Encarguemonos primero de todas estás cosas desagradables y luego le diremos a Sophia lo que sabemos- Hablo un serio Roku en guardia.

-Aunque digas que primero nos encarguemos de todos estás cosas...- Hablo la joven Dragon Slayer de Veneno de la Cuarta Generación -...Estamos en frente de solo una pequeña parte de su ejército. Estos monstruos están dispersos por toda la ciudad. Ni aunque nos separáramos seriamos capaces de abarcar todo las áreas dónde están estos muertos vivientes. Puedo escuchar a la gente de la ciudad sufriendo... ¡Maldición!-

-No te preocupes tanto, Sophia. Te aseguro que muy pronto serán estás cosas las que griten de sufrimiento. Después de todo, ellas también están solo ante una pequeña parte de nuestro ejercito- Comento sonrientemente Tsuna mientras hacia chocar sus puños.

-¿Eh?- Reacciono confusa la joven empleada del Consejo Mágico.

-Tsuna tiene razón. Les aseguro que abarcar los lugares dónde están estos monstruos no es ningún problema- Decía Ashe con una gran sonrisa.

-¿De qué están hablando, ustedes dos?- Preguntó Sophia confusamente.

-¿Tsuna?- Nombraba una confusa Serena.

-Je- Se limitaron a mostrar unas grandes sonrisas de emoción los jóvenes magos relacionados con Natsu Dragneel.

Las palabras del joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación y el joven Phoenix Slayer de Fuego posiblemente hacían referencia a las numerosas escenas que se encontraban ocurriendo en varias partes de la amplia ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente". Una de estás escenas se trataba de como en una urbana zona en el lado norte de está misma ciudad se encontraba un grupo de cinco jóvenes que tenían cuerpos algo heridos debido a los sucesos del quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos y estaban presentes en todo el centro del espacio encerrado en la gigantesca formación de círculo que formaban una incontable cantidad de seres de putrefactos cuerpos y sucias ropas.

En ese grupo habían un par de jóvenes de 19 años. Una de estas jóvenes poseía un largo cabello rubio claro de puntiagudo aspecto, unos bellos filosos ojos de color azul y vestía su ligeramente voluptuosa y curvilínea figura con una camisa de color azul sin mangas y que llegaba hasta encima del ombligo debajo de un chaleco corto de color blanco, un par de guantes largos de color azul, una falda corta de color azul sobre unos jeans cortos de color negro y un par de botas largas de color negro y tenía la marca en color blanco del gremio de magos, Sabertooh, en su hombro derecho. Se trataba de la joven hija de Sting y Lissana Eufliffe.

Mientras que la otra joven tenía un cabello negro corto que cubría uno de sus ojos de color marrón profundo y vestía su notablemente voluptuoso y curvilíneo cuerpo con una gran túnica de color marrón oscuro pero que estaba abierta y dejaba ver el resto de su ropa basada en una blusa negra, una falda corta de color marrón y unas botas largas de color negro con amarillo a los lados y se podía observar la marca negra de Sabertooth grabada en su antebrazo izquierdo. También podría describirse a está como la joven hija de Rogue Cheney y Yukino Aguria-Cheney.

Otro de ese grupo era ese joven de unos 19 años con unos cortos cabellos de color marrón desplazados levemente hacia la izquierda, ojos azulados, tenía pendientes de pluma en sus orejas y vestía su bien entrenado cuerpo con una camisa verde debajo de un largo manto de color blanco que le llegaba hasta la cintura, pantalón de color marrón y botas blancas y tenía grabada la marca verde de Sabertooth en su antebrazo derecho. Era alguien que podría describirse también como el joven hijo de un fallecido antiguo miembro del Consejo Mágico y Fairy Tail.

El cuarto en ese grupo era un joven como de unos 19 años de edad con unos cortos cabellos oscuro azulado peinados de manera prolija de ambos lados, con unos serios ojos de color rojo claro, unas orejas un poco puntiagudas y vestía su alto y bien tonificado cuerpo con un suéter gris debajo de una chaqueta de cuero color beige claro, con unos ajustados jeans negros y zapatos formales marrones. Y aunque este joven no la enseñaba, poseía la marca rojo de Sabertooth en su pectoral derecho. Se trataba de aquel joven hijo del segundo lugar del antiguo sistema conocido como "Diez Magos Santos", Draculos Hyberion.

Y el último de aquel grupo era aquel joven poseía una ligeramente larga cabellera de color negro atado en forma de cola de caballo pero con unos mechones a los costados de su rostro que poseía unos ojos de color verdoso, tenía un par de pequeños aretes de color dorado en cada uno de sus orejas y vestía su tonificado cuerpo con una ajustada camisa de color negro debajo de un largo y abierto abrigo de color gris con un cuello alto y levantado, jeans de aspecto rasgado de color gris y zapatos negros. Y aunque esta no era vista, ese joven poseía la marca de Sabertooth en color azul en el costado derecho de su zona abdominal. Se podía decir también que se trataba del joven hijo adoptivo de Minerva Orland.

-¿Qué rayos son estás cosas desagradables? Su olor me dan ganas de arrancarme la nariz- Comento con molestar la llamada Lisa Eucliffe.

-D-Dan algo de miedo- Decía ligeramente temerosa Sorano Aguria-Cheney.

-Es verdad. Y no parecen muy amistosos que digamos- Dijo con un leve sonreír Shuin Yajima.

-Pues yo no tenía intenciones de ser amistosos con estos monstruos desde un principio- Decía un serio Edward Hyberion.

-Estás alimañas entraron a nuestros territorio cuando tratábamos de ayudar a la gente de Crocus...Que sientan un poco del poder de Sabertooth- Hablo seriamente el llamado Mervin Orland.

-¡AAAAAAHHHHH!- Rugían amenazadoramente los zombis en los alrededores de los jóvenes magos del equipo de Sabertooth.

Se debía mencionar que en una amplia calle también al norte de la Ciudad de Crocus, una parte de un vasto ejército de muertos vivientes veía su camino obstruido por un total de cinco jóvenes que se encontraban uno al lado del otro y que poseían la piel de sus cuerpos cubiertas por varias vendas debido a las heridas que habían obtenido al formar parte del quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814.

Uno de esté grupo era un joven de 19 años que poseía unos cortos y puntiagudos cabellos de color blanco con algunos mechones en su frente, unos ligeramente filosos ojos verdes; vestía su atlético cuerpo con una camisa negra de mangas largas y sin cuello, unos jeans grises con un aspecto un poco rasgado y zapatos deportivos negros, alrededor de su cuello traía un collar platino que tenía un pendiente de cruz y tenía la marca verde de Lamia Scale en su antebrazo derecho. Se trataba de uno de los dos hijos gemelos que tenían Lyon y Meredy Vastia.

Y al lado de esté joven se presentaba una joven que no solo poseía su misma edad, sino que también poseía rasgos iguales a los suyos. Esta joven poseía un largo e ondulado cabello de color rosado con mechones puntiagudos en su frente de color blanco, unos hermosos y un poco afilados ojos de un color verde oscuro y vestía con una chaqueta femenina de color rojo con algunos bordes amarillos, de mangas largas y estaba abierta, sobre una blusa verde sin mangas que revelaba un poco de escote, una falda corta de color rojo, unas medias largas negras y unas botas anaranjada y que poseía la marca anaranjada de Lamia Scale en su pecho derecho. Se trató de la otra de los dos hijos gemelos que tenían Lyon y Meredy Vastia.

El tercero de ese grupo se trataba de ese joven como de unos 18 años con unos cortos cabellos de color gris, unos ojos de color negro con aspecto algo amenazador; que vestía su bien entrenado cuerpo con un suéter de mangas largas de color negro y debajo de un chaleco de color marrón claro, unos jeans grises y unas zapatos negros y como no mencionar que la marca blanca de Lamia Scale en su tobillo izquierdo. Era ese joven que era el hijo del tercer lugar de aquel antiguo sistema de los "Diez Magos Santos", Wolfheim.

Otro de está agrupación era un joven de 20 años de desordenados cabellos negros que le llegaban hasta el cuello, serios ojos de color marrón; que vestía su atlético cuerpo con un kimono de color café claro con un borde en el cuello de color blanco con mangas vaporosas y unos pantalones color azul marino atados por una cinta estilizada de color caquis gris algo grueso y aunque esta no podía ser vista, él poseía la marca marrón de Lamia Scale en el área de su abdomen. Era aquel que también podría describirse como el joven hijo adoptivo del actual maestro de Lamia Scale, Jura Neekis.

Y la última persona en esté grupo era una hermosa joven tenía una ondulada cabellera de color rojo cereza que le llegaba hasta su espalda y decoraba su frente con algunos mechones, su piel era caucásica pero tenía un tono algo bronceado, sus ojos eran de un color azul claro y la vestimenta que cubría a su voluptuoso y curvilíneo cuerpo estaba basada en una blusa blanca debajo de una chaqueta abierta de color azul oscuro que poseía dibujos de corazones rosados en su espalda y largas mangas, una falda azul y unas zapatos deportivos de color negro con rosado decorados con medias blancas. Y como no mencionar que la marca rojo cereza de Lamia Scale estaba grabada debajo de la rodilla izquierda de esta joven que era la hija de Ren y Sherry Akatsuki.

-¡AAAAAAHHHHH!- Rugían amenazadoramente los zombis a unos metros en frente de los jóvenes magos del equipo de Lamia Scale.

-¿Y estás cosas tan desagradable?- Preguntó un serio Leo Vastia.

-¿Son zombis?- Se preguntaba intrigada Ur Vastia.

-¡¿Qué rayos son ustedes, malditos?! ¡Son asquerosos!- Exclamaba furiosamente Wolfking.

-Calmate, Wolfking. No creo que estás criaturas reaccionen sin importar que fuertes les grites- Decía un tranquilo Jess Neekis.

-No sé que sean exactamente, pero ellos estaban persiguiendo y asustando a la pobre gente de Crocus...No vamos a darle nada de amor a estos tipos- Comentaba tanto ligeramente sonriente como amenazante la llamada Sherin Akatsuki.

En una amplia área en el lado sur de la Ciudad de Crocus, un grupo de ligera pero notablemente heridas jóvenes observaban como en varias partes de sus alrededores habían presentes tantos masculinos como femeninos seres humanoides de cuerpos de putrefacta carne y sucias ropas así como unos cuantos voluntariamente móviles dragones formados por nada más que por unos antiguos hueso.

Una de ese grupo era una joven que tenía unos cortos y desordenados cabellos de color negro parecido al estilo militar de un hombre, unos ojos de ligero color rojo que mostraban algo de enojar y que vestía su algo tonificada pero aun así atractiva figura con una chaqueta de cuero de color morado claro que al tener un amplio escote enseñaba bastante de su ligeramente grande busto, unos jeans grises y unas botas de tipo militar. Y debido al gran escote de la chaqueta de esa joven, no solo se notaba como ninguna otra prenda de ropa se presentaba debajo de esta, sino también la marca gris de Mermaid Heel en el lado derecho de su torso. Se trataba de la joven hija del mago Clase S de Quatro Cerberus, Bacchus Glow.

Otra de está misma agrupación era aquella hermosa joven de 19 años que poseía una larga e ondulada cabellera de color rubio claro que tenía sus puntas pintadas con un color rosado oscuro, unos serios pero bellos ojos de color azul claro, que tenía un collar y pulseras de color negro; que vestía su medianamente curvilíneo y voluptuoso cuerpo con una blusa blanca de cortas mangas y manchas rosadas, unos cortos pantaloncillos de color gris, unas largas medias negras y unas botas marrones y obviamente poseía la marca de Mermaid Heels en color celeste en su brazo derecho. Era ese personaje que también podría describirse como la joven hija de Hibiki Lates y Jenny Rearlight.

La tercera de esté grupo fue, a pesar de sus atractivos rasgos masculinos; una joven de 19 años con unos desordenados y cortos cabellos pelirrojos claro que se veían notablemente puntiagudos al estar decorados con bastante gel, unos seductores ojos negros y que vestía su ligeramente delgado cuerpo con lo que parecía ser un traje de gala de color blanco decorado con levantado cuello marrón y una rosa en su bolsillo frontal y unos negros zapatos formales. Y aunque está no podía verse actualmente, esa joven que realizaba distintas glamurosas poses mientras caminaba tenía la marca azul claro de Mermaid Heels en su hombro izquierdo. Se trató de aquella personaje que podría describirse también como la joven hija de Ichiya Vandalay-Kotobuki.

Una más de esté grupo era aquella joven de 19 años de una altura mediana y que poseía una larga cabellera de color marrón oscuro que estaba amarrado en un par de coletas apuntadas hacia abajo mientras que en la cima de su cabeza este parecía tomar la forma de un par de puntiagudas orejas gatunas, que tenía unos ojos de color negro decorados con unos lentes rosados y transparentes en forma de corazón, un par de tatuajes de colmillos rojos pintados en las mejillas de su rostro con leves rasgos de un felino y que vestía su curvilíneo y voluptuoso cuerpo con la parte superior de un bikini de rayas rojas y blancas, una abierta chaqueta de color morado de mangas largas, unos pantalones grises ligeramente abombados y decorados en la zona de los glúteos con una falsa cola de gato de pelaje morado y unas sandalias de color negro. Y por supuesto, la marca verde de Mermaid Heels reposaba en el costado derecho de la espalda de esta joven que era la hija de Wally y Milliana Bachacan.

La última de está agrupación era una joven de 19 años que poseía tanto unos atractivos rasgos como una serena expresión, una larga y lisa cabellera de color marrón oscuro, tenía unos seductores y serios ojos negros que se mantenían cerrados por alguna razón y su curvilíneo y voluptuoso cuerpo estaba vestido con un chaleco blanco que se ajustaba perfectamente a su figura con mangas largas y algunos toques dorados, unos guantes blancos, una corta falda de color blanco, unas largas medias de color negro y unas botas de color blanco también.

Y se notaba como la enguantada mano izquierda de esta joven sujetaba una larga espada de tipo japonés que poseía su afilado acero cubierto por una fundadora de color negro decorada con algunas vendas, con una guardia de color dorado con una forma de "X" y una empuñadura de color rojo azul oscuro que en su parte más baja tenia grabada la marca de un pequeño dragón en forma de "S". Y como no mencionar que aunque esta no era vista, se sabía que la marca blanca de Mermaid Heel reposaba grabada en el brazo izquierdo de esta joven. Era aquella que también podría describirse como la joven hija adoptiva de la maestra de Mermaid Heels, Kagura Mikazuchi.

-Primero un descomunal pentagrama en el cielo, luego una repentina noche e afueras llenas de niebla, ¿Y ahora un ejército de muertos vivientes? ¿Acaso bebí demasiado por la frustración de mi derrota en el torneo y estoy alucinando?- Se preguntó una confusa Brenda Glow.

-¿Qué es lo que le está pasando a la ciudad?- Preguntaba una intrigada Jane Rearlight.

-Qué perfume más desagrable poseen estás criaturas- Comento una disgustada Chiyo Vandalay Kotobuki.

-¿Qué hacemos, Kasuga-chan?- Preguntó una seria Milly Bachacan.

-Estás criaturas no solo tenían tienen intenciones de lastimar a los ciudadanos de Crocus; sino que además interrumpieron el final de los Grandes Juegos Mágicos, el cual Alicia estaba determinada a ganar...Hagamos que regresen al infierno de dónde salieron- Hablo seriamente Kasuga Mikazuchi mientras se mantenía en guardia.

-¡AAAAAAHHHHH!- Les rugían de amenazadora manera a las jóvenes magas del equipo de Mermaid Heels tanto unos putrefactos zombis como unos dragones de viejos huesos en esa área.

Y cerca del centro de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente", una amplia área urbana se veía decorada tanto por una parte de un vasto ejército de muertos vivientes y varios voluntariamente móviles enormes dragones de viejos huesos como por un cuarteto de jóvenes que poseían varias partes de sus cuerpos rodeadas en una leve cantidad de vendas debido a los sucesos del quinto e ultimo día de los Grandes Juegos Mágicos.

Uno de ese grupo de cuatro jóvenes era un joven varón como de unos 20 años de edad con unos cortos y desordenados cabellos de color marrón, unos ojos de color negro con bordes pintados de también color negro; que vestía su notablemente bien entrenado cuerpo con una camisa marrón con tirantes horizontales y un cuello oscuro también, pantalones también marrones, unos guantes oscuros bien largos hasta los hombros que hacían juego con sus botas negras también y que le llegan hasta los muslos y se podía notar como la marca de Golden residía en su hombro izquierdo en color negro. Se trataba de ese joven Machias que era descendiente del fallecido miembro de Spriggan 12, "El Juez" Wall Eehto.

Otra de esta misma agrupación era aquella pequeña una joven de 14 años poseía una lisa cabellera de color morado claro, unos ojos de color violeta y vestía su pequeño y apenas desarrollado cuerpo con un vestido de tipo lolita gótica, unas botas negras y unas cintas en su peinado que hacían juego con su demás ropa. Pero lo más notable de aquella pequeña joven eran la marca de Golden Lion en color morado en su pierna derecha y como en la cinta que rodeaba la cintura de su vestido, había un pequeño bolso igual al que usaban las llamadas Lucy y Lucia Dragneel y en el interior de este, varias llaves de distintos colores. Era alguien que podría describirse también como una pequeña joven usuaria de espíritus elementales.

La tercera de aquel grupo fue una joven de hermosos rasgos que poseía una cabellera de ligeramente ondulado aspecto y que le llegaba hasta su espalda y que estaba formado por un color morado oscuro, unos seductores ojos de color verde claro y que vestía su curvilínea y voluptuosa figura con una ajustada blusa de color verde debajo de una cerrada chaqueta de cuero azul de mangas largas, una corta falda de color marrón y unas botas de color negro. Y como no mencionar la marca de Golden Lion, esta chica lo poseía en el costado izquierdo de su cuello en color blanco. Era aquella joven perteneciente a la raza de las amazonas e era apodada como "La Espada Danzante".

Y la ultima de este grupo resultaba ser una linda pero notablemente temerosa joven de 19 años que poseía una larga cabellera que le llegaba hasta la espalda, que tenía unos cuantos mechones decorando su frente y era de color cenizo; unos bellos ojos de color verde oscuro y vestía su curvilínea y medianamente voluptuosa figura con un cerrado abrigo de color negro de mangas largas y una capucha en su espalda, una corta falda de cuadro de colores rojizos por encima de unos cortos pantaloncillos blancos, tenía unas largas medias de color negro que le llegan hasta los muslos y unas botas marrones. Y como no mencionar que la marca de Golden Lion se encuentra en color rosado en la mano izquierda de esta joven que era la hija adoptiva de la antigua miembro de Spriggan 12 apodada como "La Destructora de Naciones".

-Esto no parece ser un simple evento extra del torneo... ¡Ajyajajajaja!- Comento un sonriente Will Eehto durante un eufórico reir.

-¿Que son estas cosas tan desagradables? Me dan nauseas de solo verlos- Decia una indiferente Dana Talian.

-¡Oigan, malditos, ¿Como se atreven a hacerle sentir nauseas a nuestra preciosa Dana-chan?!...Voy a cortarlos- Dijo mientras pasaba ligeramente su lengua por su seductores labios la llamada Charlotte "Charlie" Astri.

-E-Esas cosas dan bastante miedo...Espero que mi madre, Devlin-san y ese torpe de Ashe estén bien- Decia temerosa pero aun asi seria Emma Niu.

-¡Achuu!- Estornudo desde su lejana posicion a aquella escena el llamado Ashe Vesta.

De esta manera, numerosas partes de la Ciudad de Crocus no solo eran recorridas por unos profundamente asustados ciudadanos, por un vasto ejercito de moviles cadaveres tanto humanos como no humanos y por los miembros de Ouroboros llamados Arioc Amonn, Amaia Jiwe, Alesha Fortune, Omar Oldcan y Devil Devilian; sino por los jovenes magos llamados Mervin Orland, Lisa Eucliffe, Sorano Aguria Cheney, Shuin Yajima, Edward Hyberion, Kasuga Mikazuchi, Brenda Glow, Milly Bachacan, Jane Rearlight, Chiyo Vandalay-Kobobuki, Jess Neekis, Leo Vastia, Ur Vastia, Sherin Akatsuki, Wolfking, Will Eehto, Charlotte "Charlie" Astri, Dana Talian, Emma Niu, Ashe Vesta, Marcus Strauss-Dreyar, Ryos Redfox, Alicia Scarlet, Lucia Dragneel, Raine Loxar-Fullbuster, Sonia Strauss, Roku Nirvit, Serena Axel y Tsuna Dragneel.

Era un hecho que podía observar a la perfección desde la amplia arena de aquel gigantesco coliseo encima de las grandes montañas al oeste de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente" y gracias a la transmision en vivo que mostraban las holograficas pantallas que flotaban altamente en los aires dentro de esta edificacion un miembro de Ouroboros que pertenecio anteriormente al grupo conocido como "Spriggan 12".

-Ya veo...Los mocosos, ¿Eh?- Hablo Larcade tanto con un tranquilo sonreír como con una mirada de disgusto. }

-¿Todos estaran mas que encendidos?- Se preguntaba un emocionadamente sonriente Tsuna.

...No solo de Fairy Tail...La nueva batalla de todos los jóvenes magos comienza...

Continuara...