Capítulo 32: El pretendiente
La familia de Arendelle ya había regresado a casa y la reina ya sabía que ella y sus hijos estaban vetados de por vida de los eventos sociales de Varbergk cosa que ni le dolió.
—¿Qué te pasa Li-lin? Te ves más rara de lo normal. —Le pregunta Andy a su hermana. — ¿Fue por Snowky? No le pasó nada y aquí sigue con nosotros. —Alny niega con la cabeza.
—No sé si fue sueño o fue verdad pero vi a mamá molesta con otro señor gritando. Le dijo que ella sabía quien era nuestro papá.
—Ella dijo que no teníamos.
— ¿Y si papá era malo? Y por eso mamá no nos quiere hablar de él.
—No creo los hijos tienen las cualidades de sus padres, ¿ni tu ni yo somos malos? ¿No es así?—dice Andy con su inocencia de niño.
—Supongo que tienes razón. ¿Tú qué opinas Snowky? —la mencionada sólo le lame la cara a la niña.
— ¿Qué hacen niños? —saluda Kristoff a sus sobrinos. —¿los veo algo serios?
—Tío, ¿tenemos papá?—preguntan ambos hermanos la sincronía con la que los niños dijeron la pregunta aterro a Kristoff.
—Que yo sepa no, ustedes son un milagro y maravilla de la naturaleza y la muestra de lo asombrosos que pueden ser los poderes de su madre. — dice Kristoff nervioso. —¿Porque la pregunta? Bien saben que no necesitan a un papá, además de ser su tío soy como su papá prácticamente ¿no es así?
— ¡Sí! —dicen Alny y Andy al unísono.
—No me molesta que me digan papá de hecho jeje. Y además pronto va a ser su cumpleaños y les tengo una sorpresa que les gustará.
— ¿Qué es papá? —pregunta Alny curiosa a su tío.
—Lo verán en su cumpleaños.
—Pensé que mamá no iba a celebrar nuestro cumpleaños por lo de la boda.
—Nahhh, no fue culpa de ustedes además repusieron el pastel que por cierto era mucho más rico.
—Monsieur Robert nos enseñó.
—Que agradable sujeto.
— ¡Tierra a la vista! — se escucha exclamar al capitán del barco.
—Ya casi llegamos.
—Los viajes en barco definitiva no son lo mío. —dice Elsa saliendo de su camarote.
—Concuerdo siempre te estabas quejando. "Ay tengo náuseas" "quiero mi té para los mareos " "Oh rayos mi ropa interior no se seca con tanta humedad" "Mi cabello es un desastre, ¡condenada humedad!".
—No quemes a tu mamá así Andy. —le dice Kristoff a su sobrino tratando de contener la risa.
—Sí hazle caso a tu tío Anders.
—Quien también es mi papá.
Un rato después desembarcan y Anna los recibe feliz y gustosa junto con Joseff.
— ¡Como los extrañe! — abraza Anna a sus sobrinos y así hermana.
— ¡Tía suéltame! ¡Me apachurras! —protesta Aline.
—No puedo evitarlo, estaba tan preocupada por ustedes. ¿Cómo les fue en Varbergk?
—Antes tengo que hablar contigo. Y aparte puede Que jamás en la vida nos vuelvan a invitar a un evento social, pero no es para tanto. No es como si sus fiestas fueran tan súper guau. —cuenta Elsa.
— ¿Pues qué pasó?
—Larga historia...
—Un perro, un tipo con hacha, una novia neurótica llorona y un incompetente. —dice Susanne.
—Suena a que estuvo intenso... ¿Elsa no atrapaste el ramo?— dice pícaramente Anna.
—Sólo quería que acabará todo, me desesperaban tantos chismes de la aristocracia. Necesito un descanso.
Un rato después en el estudio de la reina, Elsa le estaba contando lo pasado en Varbergk a Anna.
—Sólo tome un pequeña siesta y cuando desperté Andy y Ally ya no estaban, te juro que busqué por todas partes y me asusté mandé a los guardias buscar por todos lados y en el pueblo, hasta sentí que se me iba a adelantar el parto. Fue horrible sentí que había fallado. No estuve tranquila hasta que llegó tu mensaje.
—Olaf y Susanne dicen que trataron de detenerlos pero ellos los desarmaron.
—Hay que tener mucho cuidado con esos niños.
—Estaba tan molesta que me hayan desobedecido pero era mucho más miedo. No pude dormir ni una noche en lo que estuve en ese palacio. ¡Y peor cuando Hans se coló a mi habitación! Quería llevarse a los niños a dar un paseo, ¿pero en medio de la noche? ¿¡Quien diantres sale con niños a altas horas de madrugada?!
— ¡Ese cínico! ¿No te sucedió nada verdad? —Anna toma las manos de su hermana.
—Gracias al cielo no, ya que había puesto una barrera y atrapé a Hans en el acto. Tenía miedo que se robara a los niños como lo había intentado con Alny cuando era bebé.
— ¿Cómo Lavine aún se casa con él? ¿no supo sobre lo que pasó?
—No quise hacer un escándalo, aparte de que tampoco a Hans le conviene un inicio este así. Pero como odié el tono prepotente con que me hablaba, me dio mala espina como miraba a Andy. Y más coraje me dio como les gritó después del desastre que se hizo en la recepción como si ellos lo hubieran causado.
—Aún no puedo creer que a Snowky la hayan estado persiguiendo con un hacha, pensé que habías fumado opio...
—Y antes de eso me encontré con la madre de Hans es una mujer tan amable y dulce.
—En definitiva Hans no sacó nada de su madre. —Anna bebe un sorbo de su té.
—Y por Dios, ¡Aline sacó su cabello y ojos de ella! Los mismos rizos, esos ojos esmeraldas ¡eran los mismos! ¿Y recuerdas a la brigadier de Villeneuve?
—Todavía recuerdo esos aterradores ojos brrrr. Daba miedo esa mujer.
—Ella es cuñada de Hans, es esposa del 12 hijo de los Westergaard.
—Con que de ahí Hans se enteró de Anders y Aline. Si no fuera por el embarazo tomaría el primer barco a Villeneuve y arrastró a esa vieja de las greñas ¡por chismosa!
— Aunque al principio me dio miedo que ella me preguntará tantas cosas de Anders y Aline, pero cuando le conté sobre lo que pasó en los calabozos... Me creyó. A pesar de su fría fachada tiene un corazón cálido y noble, me di cuenta que es muy leal y honesta. Creo que la hemos juzgado mal. Y ahora tengo a una nueva amiga y aliada.
—Vaya me sorprende que la persona a la que consideramos una amenaza resultó que te creyó y está de nuestro lado.
—De hecho ella dijo que Hans estaba escuchando una conversación de ella con su esposo y que Hans le había contado otra versión de lo que había pasado.
— ¡Esa rata mentirosa! Dudo que su esposa sepa que tiene hijos y mucho menos sepa cómo fueron concebidos.
—Concuerdo. Pero ya no importa, el ya está casado. Dicen que ha cambiado y ahora es como un héroe, sólo espero que ya no nos molestara. Aunque a veces dudo si hago bien en evitar que vea a Andy y a Alny, me pregunto si debería contarles que tienen un papá, permitirle que convivan. Es su papá, él los quiere ver pero todavía tengo presente ese daño, trato de olvidarlo. Tal vez si demostrará que está realmente arrepentido por sus pecados, lo perdonaría... Pero cuando lo veo actúa como un cínico, un imbécil y un hipócrita. Me da la sensación que sólo quiere estar con ellos por capricho y no por ellos. —Anna abraza a su hermana demostrándole que puede confiar en ella.
Unos días después se celebró el quinto cumpleaños de los mellizos.
—Feliz cumpleaños. —le susurra Elsa a sus hijos quienes aún estaban dormidos y la posición en la que se encontraban los niños los hacía parecer un par de cachorros de osos dormidos.
—Anthohallan. —susurra Andy entre sueños con el dedo en la boca y con su hermana arriba de él.
— ¡Feliz cumpleaños! —grita Anna lo que provoca que Aline se sobresalte y se caiga de la cama pero antes de que tocará el suelo su tío Kristoff la atrapa.
— ¡Es nuestro cumpleaños!—dicen los mellizos al unísono.
— ¿Y cuántos años cumplen? —pregunta Olaf a sus hermanos humanos.
—Cinco. —dice Andy entusiasmado y Alny sólo levanta su mano con 5 dedos levantados.
— ¡Que niños tan listos! ¡Mi regalo para ustedes va a ser este asombroso libro de cuentos y aventuras!
—Pero todavía no sabemos leer —dice Andy.
— ¡Yo les enseñaré! —dice Olaf muy entusiasmado. —No hay mejor regalo que el conocimiento.
—Tienes mucha razón Olaf.
—Ya quiero aprender a leer yo solita.
—Qué hora es, tengo que preparar su regalo. —se va Kristoff.
— ¿Y qué es tío Kristoff? —preguntan los niños.
—Lo sabrán cuando lo vean. —dice Kristoff abandonando la invitación junto con Anna.
—Antes yo les tengo un regalo. —habla Elsa. Saca un traje elegante de príncipe en tonos celestes y azules y un precioso vestido lila con tul rosa pastel, en amabas vestimentas no podía faltar el hielo después de que unas doncellas terminaron de vestir a los niños la reina les hizo uno ligeros cambios dándole más brillo e incluyendo más adornos en el vestido de Aline.
— ¡Me encanta mamá! ¡Me encanta! ¡Gracias mami! —Le agradecen Anders y Aline a su madre.
—Y eso no es todo, tengo aún otra sorpresa. —entra Kai con un par de elaboradas cajas de madera. Los deja en el peinador Elsa las abre y revela un par de elegantes coronas de plata con diamantes color esmeralda.
—Wow.
—Son un símbolo de realeza y su posición de príncipes. — dice Elsa mientras le coloca la suya a Andy.
—Me encanta siempre la usare. — dice contento Anders.
—Son para ocasiones especiales, me alegra que les hayan gustado. Pórtenlas con orgullo, dignidad y seguridad. —dice la reina mientras le coloca la suya a Aline.
— ¡Me encanta mami!
—Cuídenlas considérenselas un tesoro, más que material, por lo que simboliza. Son una herencia familiar, las joyas familiares se van renovando generación en generación y en ellas se cuentan muchas historias de quienes las han portado. Así que cuídenlas ya que no se la reemplazare hasta que tengan 10. —bromea Elsa.
—Por eso no usas la tuya por que la perdiste.
—Puedo hacerme la mia con hielo. —dice Elsa con un tino nervioso mientras recuerda como había arrojado su anterior corona. —Pero miren la hora de llevarlos con su tío Kristoff les tiene preparada una sorpresa.
Y Elsa se lleva a sus hijos de la mano crea una rama de hielo por las escaleras y baja con ellos deslizándose, cuando llegaron al otro piso Elsa quita el hielo y los lleva a los establos.
— ¿Qué será la sorpresa de papá? —pregunta Aline curiosa.
—Yo digo que ha de ser una vaca o cerdo. —comenta Andy.
—Ni una cosa ni la otra. Les presento a un nuevo amigo. —dice Sven a través de la voz de Kristoff y el rubio ver la puerta de un establo y de él sale un cachorro reno con una mata de pelo color miel. Era más joven que Sven cuando lo adoptaron los trolls junto con Kristoff.
— ¡Qué lindo! ¿Va a estar con nosotros? —preguntan los niños.
—Por supuesto él era su sorpresa. Lo vi solito y enfermo vagando a la orilla del fiordo. Estaba cayéndose del hambre el pobrecito lo lleve a un veterinario para que lo cuidara y lo curada cuando estuvo mejor pensé, ¿quién podría cuidar y amar a este pequeñín ? Y luego ¡Oh mis sobrinos aman a los renos! Ellos podrían ser los mejores amigos para este renito. —cuenta Kristoff.
—Mientras estaban en Varbergk lo estuve cuidando junto con Joffy. —comenta Anna.
—Lo vamos a querer mucho tío Kristoff. —dicen los hermanos nevada al mismo tiempo.
— ¿Y cómo lo van a llamar?
Mientras Andy pensaba en un nombre para el cachorro Snowky olfateaba la retaguardia del renito y le movió el rabo feliz, Taiga quien ya era una osa de considerable tamaño lo miraba curiosa y con "delicadeza " voltea de panza al cachorrito y este se vuelve a levantar.
—Lo llamaremos Franz. —dice Andy decidido.
—Me gusta Franz.
—Me parece un buen nombre. —comenta Kristoff con una sonrisa en su rostro.
Un rato después ya se estaba celebrando la fiesta de cumpleaños de los mellizos. Estuvieron varios niños nobles como sus primos de Corona los mellizos Rachelle y Rodeck y el nuevo miembro de Corona Kurt quien ya tenia unos 6 meses, la princesa de Freezenberg, Zohan de Tangu, Thierry el hijo del príncipe de Villeneuve, los hijos de la familia Macintosh y Mcguffin y muchos más hijos de los gobernantes de los reinos aliados de Arendelle excepto Varbergk ya que Arendelle también les aplicó la ley del hielo. También estuvieron plebeyos que eran los mejores amigos de Andy, Edwin, Ed para los cuates, Keneth, Ken para los amigos. El cómo iniciaron esas amistades que durarán toda la vida será una divertida historia para contar otro día, Elsa no tuvo problema con que los hijos de la servidumbre estuvieran divirtiéndose en la fiesta, parecía que entre los inocentes niños no había clases sociales. Hubo muchos juegos que involucraron hielo como toboganes, pequeños castillos una pista de hielo, dulces deliciosos (en bajo contenido de azúcar por el bien de Andy), pinta caritas, un payaso que contrató Anna que terminó traumatizando a Aline y Elsa terminó prohibiendo la entrada de payasos al palacio del coraje al ver a su niña llorando y congelando todo; nada como la ayuda de Varian para tranquilizar a la niña con su Show de luces mucho mejor que la presentación del payaso, hasta los chistes que contó Olaf tenían más gracia que el que contrató Anna. Recibieron muchos regalos, pero los que más le gustaron fueron los que vinieron de parte de su familia, sus coronas y ropa por parte de su mamá, el nuevo amigo reno por parte de su tío Kristoff. La fiesta organizada por la princesa Anna y las pinturas de caracoles blancos por parte de sus tíos de Corona.
Fue un día fantástico y lleno de emociones.
Mientras en Varbergk Hans estaba rebosante de alegría por la noticia del embarazo de su esposa y habría un nuevo heredero. En Arendelle ya estaba viniendo al mundo un nuevo integrante para la familia Bjorman, la princesa Anna estaba en trabajo de parto había mucho movimiento en el castillo aquella soleada tarde de mayo, Roma retomó su papel de partera. Kristoff y Elsa estaban al lado de Anna apoyándola en su segundo alumbramiento. Con sus padres ocupados Olaf y Susanne estaban cuidando a Anders, Aline y a Joseff.
—¿Emocionado por tu nuevo hermanito Joffy? —le pregunta Olaf a Joseff de 3 años y ya hablaba bien para su edad.
—No lo sé, quiero ver a mi mamá y a mi papá. ¿Porqué se tardan tanto en traer a mi hermanito?
—No lo sé. — contesta torpemente Olaf— Sólo sé como llega a la pancita de la nueva madre.
—Yo sé lo que pasa para que el bebé que esta en la panza de la mamá salga de ahí. —alardea Susanne.
—¿Y que pasa? —preguntan los niños y Olaf.
—Es algo tan complejo que sus pequeñas mentes no entenderán nenes, que no me molestaré en explicarles. Que mejor se los explique Elsa.
—Entonces no sabes. —le dice Aline.
—¡Si sé!
—Pues cuéntanos, cuéntanos ¡que queremos saber! Zarandea juguetonamente Olaf a la muñequita.
—¿Qué creen que sea el nuevo bebé? —desvía Sussy la pregunta y cambia de tema.
—¡Oye no evadas mis preguntas… —Sussy le quitá su nariz de zanahoria a Olaf y se la mete en la boca.
—No sé, ¿Pueden ser dos cómo Andy y Alny? —pregunta inocente Joseff.
—Pobre de tu madre si es así. —comenta Sussy.
—A mi primita le gustará mucho jugar en el pasto dice Aline mientras ve por la ventana el jardín con los patitos pasando.
—¿Cómo sabes que va a ser niña? Y si es niño. —le pregunta Andy a su hermana.
—Va a ser niña. —dice Alny con Snowky a su lado sin despegar la vista de los patitos.
—¿Joseff sabes de dónde vienen los bebés? —le pregunta Andy a su primito.
—Hace unos días mi mamá me lo explicó dice que una cigüeña deja a un bebé pequeñito dentro de la panza de mamá.
—Eso es mentira. —corean Olaf y Anders al unísono.
Mientras Olaf y Andy le explicaban a Joseff de dónde vienen los bebés. Alny andaba muy pensativa, muchas dudas rondaban por su cabeza últimamente. Creía que, si el bebé que estaba en el vientre de su tía es una niña, ella ya no sería la única niña consentida de su tío, ya no la iba a querer y todo su cariño iba a ser para la nueva bebé. Y además de que se preguntaba por su verdadero papá. Las palabras que escuchó aquella noche aún resonaban en su cabeza.
"¿Y qué les dirás cuando tus hijos te pregunten sobre su padre? ¿Les dirás que fueron concebidos gracias a una alineación entre planetas? ¡Por favor! Sabes perfectamente quien es el padre tienen derecho a saberlo."
"Sí, se quien fue quien los engendró, pero ese desgraciado no merece ser llamado padre, un padre se preocupa por su familia, la protege, ve por ella antes que nada. No porque tengan la misma sangre están forzados a amar a alguien que sólo los engendró por sus motivos egoístas".
¿Tenía un padre después de todo? ¿Porqué su madre se lo ocultaría? ¿Su papá era una mala persona? ¿Habrá lastimado a su mamá?
Cuando se lo contó a su madre, Elsa sólo le dijo que lo olvidara que sólo fue una pesadilla.
Pero era demasiado real para a ver sido una pesadilla. Sus pesadillas y sueños eran demasiado retorcidos y bizarros, sus sueños casi siempre eran aterradores, pero a la vez no los entendía, tan confusos que prefería olvidarlos. Pero esa noche después de la desastrosa boda en la que casi decapitan a Snowky. En sus sueños estaba ese hombre pelirrojo con el que su madre estaba hablando, estaba en un lugar oscuro. No entendía que pasaba sólo se veía a ese hombre encima de su madre que a vista de un niño de 5 años parecía que la estaba atacando. Ella parecía estar sufriendo, el hombre parecía feliz, pero daba miedo. Alny quería salvar a su mamá del hombre malo.
Cuando trató de hacer algo se despertó, ahí estaba Snowky lamiendo sus lágrimas y ahí estaba su madre a su lado acariciándole el cabello. Alny no dijo nada, se aferró a su mamá y la abrazó mojando su pijama con sus lágrimas. Elsa le dijo que sólo fue un sueño, que no pasaba nada.
Lo malo es que ese sueño se volvió recurrente. Le contó a Roma sobre su sueño, ya que ella podría saber el significado de los sueños. La morena había puesto un rostro serio y le dijo que sólo debía querer mucho a su mamá y no confiar en los pelirrojos con barcos.
Alny salió de sus pensamientos cuando escuchó la voz de su mamá.
—Joseff ahora eres hermano mayor, Andy, Alny, ¿no quieren conocer a su primita?
La reina trajo a los niños a los aposentos de Anna, quien se veían cansada pero feliz entre sus brazos sostenía algo envuelto en una manta de color verde claro con patrón rosa.
—Joffy, ¿No quieres conocer a tu hermanita Kristynna? —le dice Kristoff a su hijo mayor. El niño se acerca se sube a la cama al lado de su madre. Se le queda viendo a la bebé. La niña tenía el cabello pelirrojo de Anna además de que había heredado sus pecas y los ojos ámbar de Kristoff.
—Le diremos Krista de cariño, ¿no? Dice Andy sonriente.
—También podemos decirle Kristy, pero suena bien Krista. —dice Anna.
Joseff se le queda viendo a su hermanita esta hace unas muecas, luego su boca empieza a hacer unos ruidos extraños y en un abrir y cerrar de ojos Joffy termina con la cara cubierta de vómito y el niño termina asqueado.
—Uhggg.
—Sólo es leche. Parece que va a ser muy cariñosa jeje —dice Anna.
Kristoff iba a limpiarle la cara a Joseff, pero Snowky ya le había ganado, la perra le estaba lamiendo el vómito de la cara al niño. Y todos los presentes de la habitación se rieron, aunque Alny y Krista se reían por otra razón.
Alny se le quedo viendo a la pequeña Kristynna, la niña al verla se ríe y Alny le sonríe de vuelta. Con la vomitada a su hermano mayor Krista se ganó la simpatía de su prima. Joseff tenía manos de estómago, destruía varios de los juguetes de Aline situación que molestaba a Aline y le daban ganas de encerrar a su primo en un cubo de hielo. Las inseguridades de Aline habían desaparecido, al ser Kristoff casi su papá por lo tanto Krista sería su hermana menor, ahora serían unas primas muy unidas casi hermanas que harían muchas travesuras juntas y tendrían muchos momentos de diversión.
Esa noche hubo fuegos artificiales, cuando Anna se recuperó del parto se celebró un baile por el nacimiento de la nueva princesa. Después siguió la presentación y el bautizo.
Pasaron un par de meses del nacimiento de Kristynna, ya estaba el calor de julio en todo su apogeo y con Olaf rondando con su nevada personal, aunque Elsa estaba pensaba en reemplazarla por un permafrost.
A pesar del buen clima había algo que molestaba a la princesa Anna. Esa mañana había recibido una carta de Rani quien le contaba que estaba molesta ya que su padre no la dejaba ir de aventura con Fritz a la India ya que tenía que ir al baby shower de la princesa Lavine, que tenía que quedar bien. No quería ir a parte porque tendría que volver a ver a su ex -novio el príncipe Rick. Hans estaba felizmente casado y ahora iba a ser papá.
Anna siente que es injusto que después de todas las fechorías de Hans él haya podido encontrar el amor y rehacer su vida. Así que organiza un baile para encontrar pretendientes para su hermana.
Los siguientes días la pelirroja estuvo muy inquieta de un lado al otro, de aquí para allá, escogiendo manteles, servilletas, aperitivos, escogiendo invitaciones para posteriormente enviarlas a nobles caballeros además de que estuvo conversado con Roma para decidir cuál sería el mejor vestido para Elsa para la ocasión y ambas estuvieron de acuerdo de que el mejor para la reina era uno color vino corte de sirena que mostraba parte del escote y gran parte de la espalda; el último grito de la moda en París.
Pero cuando Elsa se entera de esto ya es demasiado tarde para echarse atrás y tuvo que seguir con lo del baile.
— ¿Y todo este banquete? —pregunta Elsa extrañada al ver a tantos sirvientes trayendo comida y decorando el salón.
—La princesa Anna está planeando una sorpresa. —dice Gerda.
—Pero hace apenas unas semanas fue el bautizo de Kristynna. ¿Que querrá celebrar Anna? Sólo espero que esto no termine haciendo explotar el palacio.
Pasa la susodicha pelirroja corriendo con una bandeja de chocolates entre sus manos cargando a su pequeña hija Kristynna, la pelirroja choca con Elsa y antes de que los chocolates terminarán en el suelo Kai los atrapa con gran destreza.
—Gracias Kai. —agradece la princesa mayor.
—Tenga más cuidado princesa Anna Y más cuando trae a un bebé de brazos. — se va el mayordomo a continuar con lo suyo.
—Has actuado muy extraña los últimos días, Anna. Dime que te traes en manos jovencita, ¿recuerdas que fuiste tú la que acordó que entre las dos ya no iba a haber más secretos? —le cuestiona Elsa a su hermana menor.
—No hay ningún secreto, sólo es una sorpresa sorpresiva que estaba preparando ¡especialmente para tiiiii!—dice Anna con su voz cantarina.
—La última de tus sorpresas hizo que Aline terminará congelando al payaso que contrataste para su cumpleaños.
—Te juro que no habrá más destrozos y además no fue mi culpa los pastelazos no eran parte del trato. —dice Anna enfurruñada.
—Mamá está organizando una fiesta para que consigas un novio tía Elsa. —dice Joseff quien estaba escondido entre la falda de su madre echándola de cabeza.
—¿Ah sí Joffy? —le pregunta Elsa a su sobrino y mira con recelo a su hermana.
—Sip.
—¡Joseff! Te dije que no dijeras nada.
—Todos ya lo sabían menos la tía Elsa. —Y el niño se va corriendo antes de que su mamá le diera unas nalgadas por chismoso.
—Momento, tú no te vas de aquí explícame como esta esa fiesta de conseguirme un pretendiente sin mi autorización.
—Si el infeliz de Hans se casó y ya hasta va a tener un hijo, siendo la rata de dos patas que es. ¿Por qué tu no? Que eres una persona bondadosa que ha sufrido tanto, con un noble y cálido corazón, mereces conocer a la persona que comparta tus mejores y peores días.
—Anna estoy perfectamente bien como estoy, soy feliz con mis hijos y ustedes que le dan color a mis días; por favor cancela todo esto.
—Demasiado tarde, porque el baile es hoy, llegarán los invitados y sería muy descortés correrlos cuando han venido de muy lejos.
—¡¿Pues a cuantos invitaste?!
—Desde vecinos como Firendelle hasta nobles de Agrabah y Weing Li.
Elsa se da una palmada en la frente exasperada por lo impulsiva que puede ser Anna. La princesa aún de buen humor toma el brazo de su hermana y se la lleva corriendo por los pasillos hasta llegar al taller de Roma. Entra y se encuentra con la joven latina cosiendo todavía unas prendas.
—Hola Roma. Acá está la otra parte de mi sorpresa, ¡se que te encantará Els!
—¿También sabías de esto Roma?
—¿De que me perdí? Yo solo soy la modista. La princesa Anna sólo me dijo que confeccionara un vestido atrevido pero elegante para atraer miradas que fuera un arma mortal rompecorazones.
La pelineagra descubre un maniquí y revela un vestido color vino corte sirena, con la espalda descubierta, transparencias que cubrían el profundo escote, un poco se brillo por aquí y por allá. El conjunto era complementado por un sofisticado juego de joyería que Roma consiguió a un precio económico con un compadre.
—Sin palabras ¿eh? — la pelirroja le da un codazo a si hermana.
— ¿No es algo revelador? —comenta Elsa algo escandalizada por el exceso de piel que el vestido mostraba.
—Es el último grito de la moda en Francia e Italia.
—Pero los italianos son muy liberales, ¿no crees que podría dar el mensaje equivocado? —dice Elsa analizando la profundidad del escote del vestido.
—Ya te estás quejando y no te lo has medido. Seguro te encantará como se verá, no hagas sentir mal a Roma que le puso tanto empeño a ese vestido. Mientras tanto la mencionada sólo estaba ahí en el fondo comiéndose unos chicharrones con la misma salsa que usaba para reanimar a los desmayados.
Elsa sale del vestidor con el vestido puesto, en efecto el vestido realzaba las curvas de su cuerpo y sus encantos pero se sentía cohibida ya que no estaba acostumbrada a mostrar tanta piel, ni siquiera su vestido de hielo que era tan revelador.
— Te ves espectacular. — aplaude Anna.
— Me siento semidesnuda. — trata Elsa de taparse el escote.
— Podrías usar un chal que haga juego. —sugiere Roma.
Elsa crea un chal de hielo de color azul oscuro y se lo amarra cubriendo grácilmente su espalda y escote.
— Lo complementa genialmente, era eso lo que faltaba. Tiene buen gusto Elsa. — comenta Roma dando un buen visto al look de la platinada. — Además de que combina con sus ojos.
Para el atardecer ya estaban llegando muchos caballeros de muchas partes del mundo. Caballeros de familias adineradas de Francia, familias importantes de Suecia, Visires de Arabia a los cuales Elsa rechazó por la simple razón de que ya tenían más de una docena de esposas y no quería ser parte del harén de un coleccionista de mujeres.
Casi ninguno de los pretendientes cumplía con sus expectativas. Eran agresivos, o no querían tratar con hijos de otro y mucho menos con poderes o de plano eran patéticos, hasta un hombre casado trató de cortejar a Elsa pero por la marca del anillo de matrimonio lo delató y ella se dio cuenta. Había uno que había llamado la atención de la reina, un noble japonés que venía elegantemente vestido y llevaba con orgullo la vestimenta de su país, se veía amable, la deslumbró con sus talento con la katana y no se había desesperado con la hiperactividad Andy, pero se sintió decepcionada al no entender lo que decía el joven y no lo podía entender, de los siete idiomas que dominaba el japonés no era uno de ellos.
Después de toparse con un patético archiduque que le daban miedo las fresas al cual Snowky le mordió el trasero y los niños presentes se rieron de él. Elsa ya estaba harta y quería dejar eso de los pretendientes.
—Suficiente Anna, no quiero saber nada más sobre hombres. —Dice Elsa exasperada
—Solo uno más, por favor, ¿Qué es lo peor que podría pasar?
—Ok, uno y ya. Sólo espero y no le tenga miedo a la escarcha.
—Elsa permíteme presentarte ahora al conde de Invellkireck. —le presenta un joven bien parecido que venía de territorios del Norte, más de 1.80, cabello negro y ojos marrones ámbar. A criterio de Elsa el joven se veía decente así que le dio una oportunidad.
— Es un placer presentarme ante usted reina Elsa. Conde Hansel Akxel Von Ferguensen de Invellkireck. Me conocen como Conde Ferguensen pero usted puede decirme Akxel. — dice el alto joven pelinegro con una encantadora sonrisa y besa la mano de Elsa.
—Viene de territorios del Norte, dicen que son resistentes al frío. Quizás puedan congeniar. —le da un codazo a su hermana disimuladamente.
Aline estaba llevándose unas flores de azúcar y estaba escuchando la conversación. "Que nombre tan largo" pensó la princesita.
—Elsa de Arendelle. —se presenta tímidamente pero trata de sonar lo más segura posible.
—Yo los dejo para que se conozcan mejor— dice la pelirroja dejándolos solos y se va la pelirroja a agarrar más chocolates de la mesa.
—La notó algo tensa. Le gustaría bailar una pieza para romper el hielo. —la dice el pelinegro con su encantadora sonrisa.
Anna le hace señas de que acepté desde donde estaba, aun los estaba vigilando.
Y Elsa empieza a bailar con él. El joven le hace plática.
— ¿Sabe cuál es el propósito de este baile?
—Claro, he estado buscando una esposa con la que compartir mi vida.
— ¿No te dan miedo mis poderes?
—Pienso que son fascinantes, y que te hacen única. —hace un giño ve cierto brillo en esos ojos ámbar y Elsa se sonroja. —Además me encanta el frío, mis tierras son bastantes frías estoy acostumbrado.
Los hermanos nevada los veían a lo lejos.
—Mamá parece las princesas en los bailes de los libros de cuentos.
—A mí no me agrada ese tipo. —dice Andy celoso al ver a su mamá con otro hombre.
—Yo creo que está fingiendo, pero ese señor tiene buen gusto en ropa. Su uniforme se ve genial, ¿no crees?
—Joffy decía que este baile es para que mamá consiga una pareja, eso significa que el elegido podría ser nuestro nuevo papá, ¿qué opinas?
—Prefiero que el tío Kristoff sea mi papá. —dice Aline mientras le da Snowky un pedazo de jamón.
Volviendo con Elsa y su acompañante.
— ¿No te molesta que tenga hijos?
— ¡Me encantan los niños! Espero tenerlos algún día. Soy paciente con ellos. No me importaría, si te casas con alguien a quien amas también te casas con su familia. Podemos incluso tener los nuestros. Disculpe si soné atrevido. Espero conocer a sus hijos, he escuchado que son muy encantadores.
En este punto estaban en los jardines a la luz de la luna. Lo que daba una atmósfera mítica y sacada de una novela romántica en donde se encontraban dos amantes enamorados.
—Pero... ¡Ningún hombre querría estar conmigo! ¡Cómo sé que tus intenciones son sinceras si apenas te acabo de conocer! —decía la platinada derramando lágrimas. Y sorpresivamente el conde acaricia sus pómulos y besa sus labios.
Era el primer beso de Elsa. Duró unos segundos. Por un momento pensó en abofetearlo. Pero Akxel tomó sus manos con suavidad y delicadeza.
—Discúlpeme, fui algo rápido. Le juro que mis intenciones son sinceras. Denme una oportunidad y le demostraré que seré el esposo y padre que usted y sus hijos de merecen. No me importa esperar. —le dijo el joven de ojos ámbar mientras limpiaba con sus manos enguantadas el rostro lacrimosa de la dama albina y la mira a los ojos.
Las palabras de Akxel surtieron efecto en Elsa. Ella tendría un compañero con quién compartir sus dichas y penas, con quien pasar sus momentos de felicidad y enfrentar los momentos de adversidad y sus hijos tendrían el padre por el que han preguntado últimamente.
—Lo intentaré pero necesitaré tiempo para poder confiar en ti y conocerte.
—Seré paciente, pero para poder conocernos... ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre? — la invita a sentarse en una banca cercana.
—Mmm... Pues pasar tiempo con mis hijos, pasar tiempo de calidad con mi hermana. También me gusta leer y escribir es como una terapia para mí. ¿Y usted?
—Si vamos tener algo preferiría que me no me hablara de usted para tenernos más confianza. Y pues en mi tiempo libre me gusta practicar deportes, en especial los que son en la nieve, leer tomarme un café mientras veo la nevada del norte caer. Me gustaba jugar con mi hermano menor en el invierno... —lo dice con cierto aire nostálgico—Y veo que eres una mujer de familia. —y cambia el tema.
—Lo más importante para mí es mi familia y haría cualquier por ellos. Y ¿Cuantos son en tu familia? Mencionaste que tenías un hermano menor.
—Quedé huérfano a los 12 años, perdí muchas cosas y personas en ese tiempo. —y se borra la sonrisa del conde y su voz toma un tono amargo. — fui acogido por el ejército y le debo tanto al rey por las molestias que se ha tomado conmigo, gracias a él soy la persona que soy actualmente. —trata de sonar afable pero todavía está esa nota de amargura en sus palabras.
—Lo lamento.
—Pero contigo puedo formar una nueva familia. —le sonríe y vuelve esa voz cautivadora que tenía al inicio.
Y se la pasaron conversando sobre temas triviales desde cuál es tu color preferido, tu comida favorita. Y haciendo uno que otro chiste malo pero de todos modos Elsa se reía. Unos momentos después volvieron al baile.
— ¿Y qué tal todo? Te veo feliz—le pregunta Anna a su hermana con una pícara sonrisa en su cara.
— Parece un hombre bastante decente, tal vez le dé una oportunidad.
— IIIIIIIIIIIIIIIIIHHHHHHHHHHHHHYYYY!
Sabía que podrían congeniar, espero que pronto podamos celebrar una boda.
—Anna, no hay que apresurar las cosas recuerda la última vez...
Se borra la sonrisa de la princesa y cambia a una expresión seca
—Eso ya pasó, y ya vimos las consecuencias, pero solo enfócate en el ahora. — vuelve su suave tono cantarino natural.
Al terminar el baile Elsa le presenta su pretendiente a sus hijos.
—Niños quiero presentarles alguien.
—Akxel, ellos son mis hijos Anders Adgar y Aline Idun.
— ¿Quién es el mamá? —pregunta Andy con recelo.
— ¿No es el señor de nombre largo Hansel Yackxel Ferrgueson de no se dónde?
—Apenas llegué a los 25—dice con una risa— si fuera señor no estaría aquí con su madre. Conde Hansel Akxel Von Ferguensen de Invellkireck, pero pueden decirme simplemente Akxel.
—Casi le atino.
—Es un pretendiente y vamos a estar un tiempo conociéndonos. — agrega Elsa
—Lo siento estoy confundido. —dice Anders con una expresión seca.
—¿Tendremos un papá? —Alny estaba captando la idea.
—Hablaremos con calma esto al terminar el baile, ¿bien corazón?
—Espero nos llevemos bien. —les dice con una sonrisa Akxel.
Ya en el cuarto de los mellizos Elsa estaba hablando con sus hijos.
—Así que Akxel y yo vamos vamos a estar conociéndonos, y por lo tanto quiero que le den una oportunidad.
—¿Quieres decir que es tu novio?
—Podria decirse que sí.
— ¿Y se van a casar?
—Si funcionan las cosas entre nosotros y sale todo bien, puede que sí llegué a haber una boda.
—¿Le vas a dar mi habitación?
—No, no. Ya verán que seremos una familia completa.
—Pero nuestra familia ya estaba completa. —dicen Andy y Alny al mismo tiempo y abrazan a su madre.
25 de julio de1845
Querido Diario:
Quien iba a pensar que conel plan de Anna iba a conocer a una persona tan cautivadora y encantadora. Akxel es tan amable y paciente, tan inteligente me encanta hablar con él sobre las nuevas innovaciones que salieron desde Londres y sobre arquitectura, podemos hablar desde arquitectura y autores ilustrados hasta sobre nuestras anécdotas en la nieve. Me encanta que sea tan fresco, no es cursi o encimoso le agradezco que me dé mi espacio y sea tan caballero.
Me conmovió sus historia, me contó que el provenía de una honorable familia de caballeros que servían a la familia real de Invellkireck…
*FLASHBACK*
Después de haber cenado y mandado a dormir a los mellizos Elsa y Akxel habían ido a pasear por los jardines para tener unos momentos a solas, estaban bebiendo vino comiendo unos cuantos bocadillos hablando más sobre sus vidas.
—Mi familia, la Casa Ferguensen ha sido por generaciones el escudo y espada de Invellkireck estando al servicio de su gente y protegiendo y estando al lado de la familia real desde siempre.
—Ya sabía que eras un caballero—dice con una risita— me imagino que has viajado mucho.
—He estado en muchos países del Norte… —dice un tanto ausente como recordando esas duras travesías. — Me habría gustado conocerlos de otra manera, tenían tantos encantos y bellezas… Muchas veces he estado al borde de la muerte, algunas navidades me las pasaba envuelto en vendas ensangrentadas, con pescado seco como cena y mi regalo era seguir todavía con vida. Hay veces en que me pregunto cómo es que sigo aún con vida.
—¡Dios mío! A mi hijo Andy le encantan las historias de caballeros y dice que cuando crezca quiere ser uno, por lo que me cuentas estaría muerta de miedo si Andy decide ir por el camino de ser un caballero.
—Me habría gustado tener alguien que se preocupara por mí y que me recibiera al llegar a casa. —dice Akxel con cierta tristeza—.
—Habías mencionado en la noche del baile que habías quedado huérfano a los 12 años, debiste haberte sentido muy sólo. Yo perdí a mis padres cuando tenía 18 años, ellos iban a viajar al mar del Sur pero hubo una tormenta y el barco naufragó, mi hermana y yo estábamos devastadas, lo peor de todo es que no la pude abrazar y consolarla por mi temor a lastimarla.
—Sí, sólo era muchachito inocente de 12 años. Vi como unos bárbaros habían acabado con mi familia, vi a mi madre ser asesinada, a mi padre perecer en una sangrienta lucha por tratar de acabar con esos bárbaros. Traté e hice todo lo que pude por salvar a mi hermano, en ese entonces él sólo era un niño de 8 años, él y yo fuimos instruidos en las artes de la esgrima a temprana edad, pero eso no suficiente un pequeño descuido... —hace una pausa — Todavía recuerdo el rostro suplicante de Louik, me decía con su mirada que hiciera algo, que fuera el héroe que acabará con esos tipos desgraciados, que demostrará de que yo era digno heredero de la casa Ferguensen. Pero eran demasiados, esos tipos iban armados hasta los dientes, cuando creí escapar a salvó junto con él era demasiado tarde. Él había sido seriamente herido, vi su sangre fluir como un río y como su vida iba poco a poco drenándose lo llevaba sobre mis hombros en sus últimos momentos. Ese día fatal día había perdido todo, esos desgraciados se habían quedado con las pertenencias de la casa Ferguensen, ya no tenía una casa, un hogar, me arrebataron a toda mi familia, ya no tenía a nadie. No me gusta hablar sobre eso, pero como me has demostrado que eres una persona comprensiva y de confianza por eso te lo cuento, ahora que se lo cuento a alguien más esa herida duele un poco... un poco menos. —termina de contar Akxel que había estado muy serio y con un semblante sombrío durante todo su relato. —Es difícil perder a alguien querido. Siento lo que les pasó a tus padres seguramente han de estar muy orgullosos de tener una hija tan inteligente, capaz y fuerte.
—Cuanto lo lamento Akxel, que trágico que lo que le pasó a tu familia. Que impotencia que haya gente tan infeliz. Cualquier cosa que quieras contarme dime soy toda oídos. Lo más importante en una relación es la confianza y el respeto. Y gracias por tus palabras.
—Después de ese día tuve que valerme por mí mismo. Pasé un tiempo vagando por las calles, el mundo puede ser cruel para un niño sin padres y sólo. Debo agradecer al ejército y al rey por haberme acogido y convertirme en lo que soy. Gracias al rey conserve mi título de conde. ¿y como esta eso de que tenías lastimar a tu hermana?
—Cuando tenía 8 años y ella 5 un día ella me levantó para que jugáramos. Quería hacer un muñeco y me convenció, nos divertíamos jugando con mis poderes. Como estaba construyendo unas columnas y ella trepaba sobre ellos yo me caí y ella seguía saltando tenía miedo de que cayera y se hiciera daño pero al usar mi magia accidentalmente la golpee con mis poderes. Me aterre al verla inconsciente en el suelo y con un mechón blanco en cabello pensé lo peor, estaba helada. Mis padres inmediatamente fueron a buscar ayuda, lograron salvar a mi hermana pero ella iba a olvidar que tenía poderes, me dijeron que era lo mejor para ella. Quienes nos ayudaron nos dijeron que también que mis poderes tenían algo hermoso pero también podían ser peligrosos, que crecerían junto conmigo y que el miedo. Después del accidente mis padres decidieron que lo mejor era ocultar mis poderes, va no pude jugar más con mi hermana, tenía miedo de lastimarla con mis poderes. Así que estuve 13 años encerrada por mi habitación. Los únicos que entraban eran mis padres, Kai y Gerda y mi tutor. Hasta tenía miedo de lastimar a mis padres con mis poderes.
—Me imagino que debe ser sofocante estar encerrada por tanto tiempo, que triste que te hayas aislado.
—El médico real me diagnosticó depresión y ansiedad, la soledad puede parecer bonita de vez en cuando pero, pero por prolongado tiempo puede llegar a enloquecerte. El tener algo que hacer, escribir y convivir con mi familia, es una gran terapia para mí. Además aprendí que el amor descongelaba y aprendí a controlar mis poderes.
—Veo que tú y tu hermana son muy unidas y que adoras a tus hijos, confirmo que son encantadores incluso cuando Andy me golpea en la espinilla jeje—dice el conde con una risita.
—Disculpa por lo de hace rato, él normalmente no es así. Casi siempre se porta bien y es muy sociable, quizás…
—Quizás se sienta celoso, no está acostumbrado a compartir a su madre con otro hombre. Tal vez me acepte si hacemos algo juntos, que le guste como…
—Viajar en trineo, a Anders y a Aline le gusta mucho salir a pasear en trineo con su tío. A Aline le gustan mucho las flores, elaborar vestidos para sus muñecas, le gusta la ópera y el teatro, A Anders bailar, que le cuente relatos de caballeros y aventuras, le gusta disfrazarse y hacer deportes al aire. A los dos les gusta ver mucho las estrellas y dibujar lo hacen muy aunque cada uno tiene su estilo. Anders me ha pedido un telescopio.
—Son muchas propuestas pensar en que podríamos hacer sólo que tendría que checar mi agenda—dice pensativo. Me mandaron un mensaje esta mañana tengo unos asuntos que atender con Su Majestad en Invellkireck. —dice algo serio y con un ligero tono de fastidio en su voz.
—Podríamos acompañarte, me gustaría conocer tu país.
—¡No!… No es necesario aparte de que seguramente has de estar muy ocupada aquí. No quiero importunarte y molestarte, el rey seguramente me solicita por algo muy banal. Ya sé cómo es. Pero antes de que tenga que irme disfrutar todo el tiempo posible contigo y tratar de ganarme a tus hijos. En lo que he estado aquí he oído que los concebiste por una alineación entre el planeta Tierra, Venus y Neptuno y en parte a tus poderes. Noté los muñecos de nieve vivientes, ¿pero lograr concebir de manera asexual? Me pareció increíble, parecía un mito.
—Bueno… Me has dado tu confianza y creo que debo contarte si ya tenemos algo formal. La verdad es que todo eso de la alineación entre los planetas sólo fue una historia inventada para evitar habladurías y explicar como de repente iba a tener un hijo, como sabes hay muchas familias nobles crean historias fantásticas para tener una imagen mítica y tener más respeto. Anders y Aline sí tienen un padre.
Se escucha un ruido entre las plantas que llama la atención de la reina.
—¿No oíste algo? Se escucharon unas voces y unos pasos.
—Seguramente habrá sido el perro o el oso e incluso el viento. —dice el conde sin importarle mucho el ruido el cual después de un rato ya no escucha.
—Continuo, Anders y Aline si tienen un padre, pero no tuvimos ni un romance ni nada lo conocí en mi fiesta de coronación. No fue algo que quisiera, fue en contra de mi voluntad, estaba inconsciente y él se aprovechó. — hace una pausa— Pensé que eso que había pasado en los calabozos sólo eran pesadillas retorcidas creadas por mi cabeza, pero resultaron ser recuerdos reprimidos de ese momento. Me preocupé cuando aparecieron ciertos síntomas, el médico confirmo mis temores. Estaba encinta, no me sentía lista para ser madre y mucho menos del hijo de un traidor que me hizo tanto daño, estaba deprimida y me sentía tan sucia. E incluso estuve a punto de suicidarme un par de ocasiones.
— ¡Dios mío! Gracias al cielo que no cometiste ese error. Eres una mujer muy fuerte y te admiro que a pesar de todo hayas salido adelante.
—Por mi mente jamás pasó la idea de abortar. A pesar de las circunstancias en que fueron concebidos no quería acabar con la vida de la criatura que crecía en mí, pensaba en darla en adopción, pero dudaba a medida que esa criaturita que resultaban ser dos se movían y crecían dentro de mí, fue inevitable encariñarme. Luego enfermé de pulmonía, me revisaron muchos médicos y ninguno me da esperanzas de sobrevivir ya que con mi embarazo la enfermedad había avanzado muy rápido, pero gracias a que mi hermana y mi ahora cuñado buscaron ayuda fue como mi enfermedad fue curada. Fueron capaces de ir hasta una peligrosa montaña en lo más inhóspito del norte con tal de salvarme.
—Que valiente fue tú hermana que nunca se rindió.
—De no ser por ella no estaría aquí.
—Y cuéntame, ¿cómo fue el día en el que nacieron Anders y Aline? Me imagino que debiste haber estado nerviosa.
—Ese día mi hermana fue a salir por un rato con su novio en ese entonces. Estaba paseando por los jardines jugando con mi osa polar era un cachorrito en ese entonces.
—Vaya que ha crecido. —dice el pelinegro pensando en la osa polar que lo miraba como si quisiera devorarlo.
—De repente empecé a sentir a dolor y unas contracciones me espanté cuando noté que se me había roto la fuente. Aún me faltaban varias semanas para dar a luz, estaba asustada. Como el médico se tardaba en llegar debido a la tormenta, seguramente ya conoces a Rosa María la modista real, ella era partera en su país natal y me ayudó en lo que llegaba el médico. Tenía miedo de lastimar a los que estaban a mi alrededor con mis poderes debido al dolor. Mi hermana siempre estuvo a mi lado apoyándome dicen que hasta se desmayó y la tuvieron que reanimar con salsa picante. Antes de caer inconsciente había escuchado el llanto de mi hijo. Lo curioso es que estaba soñando y en ese sueño estaban mis padres me dijeron que estaba en limbo, entre la vida y la muerte. Ellos me ayudaron mucho con la decisión de conserva a mi hijo. Cuando desperté sentía mucho dolor pero tenía el pendiente por conocer a mi hijo, me sorprendió saber que había dado a luz 2 bebés. Al ver sus rostros y tenerlos entre mis brazos me di cuenta de que quería conservarlos a mi lado, cuidarlos y amarlos a pesar de todo, aun cuando estuviera casada y mi criticaran por ser madre soltera. Me sentí culpable por pensar en el suicidio y en intentar por acabar con mi vida. El médico me informó que estaba teniendo una hemorragia y que mi hija Aline tenía problemas respiratorios, lograron estabilizarme, pero al parecer habían perdido a Aline. Roma contó que se sorprendió al ver a la niña llorando agarrada de la mano de su hermano, era un milagro que estuviera viva. Después me hicieron saber la noticia de que había quedado estéril después de las complicaciones del parto, no sabía cómo sentirme al respecto ya no volvería a concebir otro hijo, me sentía como una flor marchita, un gélido glaciar en donde ya no podía florecer otra forma de vida. Pensé que ningún hombre se casaría o querría tener algo conmigo, una mujer con hijos de otro y que ya no podía tener más, pero para mi mis niños y mi familia son suficiente para ser feliz.
—Eres muy fuerte, lamento lo que has pasado. Te respeto y te admiro. No es problema para mí el que ya no puedas concebir hijos, tu fortaleza y noble corazón han hecho que cada vez me enamore de ti. Me alegra que me cuentes esto y me tengas confianza, así nos vamos conociendo cada vez más. —la abraza y le da un delicado beso en sus labios.
*FIN DE FLASHBACK*
Es paciente y comprensivo, me hace sentir cosas que nunca había sentido antes, mariposas en el estómago, como si estuviera en las nubes. Es casi perfecto, aunque me preocupa que Andy no se lleve bien con Akxel, Aline tiene una actitud indiferente con él, me gustaría que le dieran una oportunidad tal vez hasta lo verían como padre. Mañana va a partir devuelta a su patria, lo extrañaré por ese periodo de tiempo, pero creo que un respiro quizás le haga bien a Anders y a Aline para que procesen estos cambios.
Admito que lloré cuando estaba redactando la parte de la pesadilla de Aline :´c TnT No planeaba poner esa parte.
Este será el último capítulo del año, no tuve listos los capítulos que iban antes del especial navideño y ni el especial lo tengo redactado x´D
Les deseo feliz y próspero año nuevo!**°" %/°*~~** n.n
PD: actualizaré hasta el próximo año :v
