Ron entraba en la habitación justo cuando sonó la explosión.

- Qué ha sido eso?! - preguntó Hermione sobresaltada.

- Ha sonado en el dormitorio de Harry! Herm, ya te lo dije, está loco, tenemos que irnos de aquí! - dijo Ron aún fatigado de subir las escaleras.

Pero la chica no estaba en absoluto de acuerdo con eso. Se levantó de la cama con el pijama y su bata, y fue hacia la puerta:

- Vayamos a ver.

- Seguro que está bien, a menudo hace estas cosas - dijo él quitándole importancia con la mano, mientras se dejaba caer en la cama.

Hermione levantó una ceja.

- Prefiero ir a asegurarme.

Ron suspiró con fastidio y se levantó de nuevo para ir con ella.

Salieron de la habitación y cuando miraron hacia la puerta del dormitorio principal se encontraron con que las puertas estaban rotas y medio descolgadas de sus bisagras. Echaron a correr hacia la habitación. Cruzaron las puertas y observaron los daños provocados. Aquel lugar parecía una zona de guerra, no quedaba un sólo mueble entero, sólo la cama parecía haber resistido el golpe. Entraron con cuidado.

- Harry había vuelto?

- Si...

Hermione siguió observando la escena.

- Fíjate en los daños. La explosión ha ocurrido desde dentro. Ha podido entrar alguien y atacarle?

- No ha dado tiempo, ha entrado solo, yo le he visto. Además en estos pasillos se escucha todo y después de entrar él he subido yo - declaró el pelirrojo.

Vieron a Harry tendido en el suelo, agarrado a una tela. Rápidamente se acercaron a ayudarle.

- Tiene pulso y no parece que esté herido.

- Ya te lo he dicho, seguro que ha sido él mismo.

Hermione le revisó con detenimiento en busca de heridas u otros posibles daños.

- Espera, ya no tiene la cadena al cuello, ahora parece que la lleva en un brazo. Sabes lo que es esta cadena, Ron?

- Vete a saber - dijo Ron bufando mientras se agachaba a ayudar a Hermione a levantarle, para subirle a la cama.

- Por cierto, dónde está Malfoy? No habrá sido él?! - dijo la chica de repente.

- Volvió solo y... - Ron cogió aire con cara de rancio.

- Qué ocurre?

- Nada, digamos que...en fin, que Malfoy no le atacaría sin más... ellos... bueno...

Hermione tardó un poco en comprender, y la cara de su marido le dio más pistas que cualquier palabra.

- En... serio? Harry y Malfoy...

- Si, hija, si. Me enteré de la peor manera posible.

Hermione soltó una carcajada nerviosa, pero Ron la miró sin pizca de gracia en la cara. Ella se tapó la boca y trató de ponerse seria.

- No te rías, no tiene ninguna gracia - reprochó con cara de haber visto una montaña de arañas haciendo striptease.

- Vamos a dejar que descanse esta noche y mañana hablaremos con él.

Repararon los cristales y las cosas que pudieron, taparon a Harry con una manta y salieron de allí.

Hermione todavía sonreía con picardía y disimulo mirando a su amigo al salir de la habitación.

Ya de vuelta en su dormitorio Ron volvió a la carga.

- Sigo pensando que deberíamos irnos de aquí y volver a casa.

- Ron, por favor, no seas pesado! Ye te he dicho que no podemos volver, Kurt sabe lo de Harry. De alguna manera también sabe dónde estamos, quizá no exactamente, pero en este momento nos está buscando de manera secreta y en breve lo hará de manera oficial.

- Pero no puede ser peor que estar constantemente en guerra! Qué van a hacer, meterme prisionero? Pues mira, mala suerte, pero no quiero que te quedes aquí y termine pasándote algo malo! Podrían matarte!

- El propio ministro fue el que se quitó a Harry de en medio, crees que no hará lo mismo con nosotros en cuanto supongamos una molestia? He estado observandole todos estos años y hay algo que no va bien en ese hombre.

- Y ya está? Pretendes que nos quedemos aquí de brazos cruzados esperando al próximo capricho del loco de nuestro amigo?

Hermione se quedó pensativa. La cuestión ahora era cuál de los dos locos era menos peligroso. Entonces recordó algo:

- Has dicho que había vuelto solo?

- Si, seguro que se le ha ido la cabeza y ha matado a Malfoy tirandole por un risco o algo.

Hermione miró fulminante a su marido.

- Ya basta, deja de comportarte como un crío, o pones de tu parte o te vuelves tú solito a Londres, Ronald.

Esto pareció suficiente para cambiarle la cara. Se dio la vuelta y se sentó en el sofá, frente al fuego.

- Odio estar aquí, siempre hace frío y hay muchísima humedad.

- Vamos, Ron, qué pasa, le temes al encrespamiento? Por Merlín, deberíamos dar gracias de que las cosas hayan sucedido así.

Ron bufó, no estaba de acuerdo en absoluto pero no quería arriesgarse a que le echaran a él solo a Londres de vuelta, así que guardó silencio. Hermione se sentó en el sofá junto a él.

- Ron, hay algo que tengo que contarte y es la razón extra por la que debemos permanecer juntos.

Ron la miró extrañado.

- Qué ocurre?

Ella le miró con una sonrisa en los labios, le cogió la mano y se la acercó a su vientre.

- Vas a ser padre, Ronald.

El pelirrojo mudó a todos los colores posibles antes de levantarse de un salto y empezar a gritar por toda la habitación.


Buenas!

Menos mal que ha llegado Hermione, pues sin ella estarían ya en el fondo del acantilado xD me gusta este Ron, protestón, algo ingenuo y con carácter. Es tal cual me imagino su versión adulta jajaja.

Disculpad el retraso en la actualización, tengo otro listo ya para el lunes, que luego con las fiestas es más difícil encontrar paz para escribir.

Muchas gracias por leer!!

Un abrazo.

Kanna