Hola! Bueno... ¡por fin! vine a traerles el último capítulo de esta historia...
aviso, puede tener errores, puede haber fallas, pero me cansé de corregir. En todo caso lo haré después, ya que puedo modificar el documento.
GRACIAS POR LOS COMENTARIOS
nos leemos abajo!
Desde que te vi
Capítulo 26
Milagros
Eres
El tiempo que comparto, eso eres
Lo que la gente promete cuando se quiere
Mi salvación, mi esperanza y mi fe
Soy
El que quererte quiere como nadie, soy
El que te llevaría el sustento día a día, día a día
El que por ti daría la vida, ese soy
7 meses después
Julio 2012
En Londres se avecinaba una tormenta infernal, o al menos eso decía el pronóstico muggle. Draco Malfoy estacionó en aquel caluroso julio en frente del Hospital de San Mungo. Recientemente habían construido una una entrada específica para muggles, porque a la hora de lucrar no hacían diferencias entre los dos mundos. No obstante, para su desgracia, la "el Padrillo Potter", como bautizó al presidente de PotterAndPotions era famoso en ambos mundos, y naturalmente la entrada estaba llena de periodistas. Encendió la radio, mientras bucaba estacionamiento dando vueltas y vueltas a la manzana.
-Queridos oyentes, aparte de la tormenta que se avecina, queremos informarles en Radio Mágica que es un hecho la compra de Tysana pociones a causa del intento de estafa por la escandalosa Poción Post Mortem, que por supuesto ¡se está comercializando con éxito! Aunque con restricciones por lo que implica...
-Restricciones... ja! Eso creen ustedes, ya la vendí a amigos personales, y sin factura!
El socio y abogado de Harry Potter, presentó una demanda formal ante Wizegamont dado que era la segunda vez que Blaise Zabini intentaba estafarlos... Ante la nueva deuda, Tysana entró en quiebra y la compañía PotterAndPotions compró dicha firma para evitar que los empleados queden en la calle... ¿como la llamarán? ¿Potter Tysana?
-Tysana las pelotas, Skeeter!
-ULTIMO MOMENTO! Ginevra Weasley ingresó hace cuarenta minutos a San Mungo, ¡se vienen los trillizos de Potter.
-Noticia vieja, ya lo sabía Radio pedorra! - Malfoy apagó la radio bruscamente. - ¡Un puto lugar para estacionar, carajo! No puedo creer que tenga que venir por sí hay mala praxis... Finningan es lo más paranoico que existe...
Pese a sus blasfemias los alrededores del Hospital continuabas atestados de coches, y debía estacionar entre dos autos que ofrecían un estrecho margen para encajar el suyo que no era precisamente pequeño para aquella hazaña. Después de varios intentos, metió su camioneta Suzuki Vitara. Cuando creyó que lo había logrado, dio marcha atrás fue exagerada y su coche dio un violento sacudón.
-¡Mierda! ¡Justo ahora! - se bajó y se encontró con una chica que le pareció conocida, pero no recordó de dónde.
-¿Eres idiota o qué?- lo encaró furiosa la joven que a duras penas llegaba a los veinticuatro años. Draco frunció el ceño, ante ese sujeto totalmente mal vestido: parecía un arbolito de navidad. una pupera ajustada color amarillo patito que marcaba unos "pomelos" apetecibles, sandalias rojas y una falda color chicle. Los cabellos castaños caían alrededor- ¡TE ESTOY HABLANDO INFELIZ!
-Estoy apurado pendeja, no rompas las pelotas...-espetó con mal educación.
-¡Chocaste mi auto, bodoque! - lo señaló furiosa - ¡Estaba bien estacionado! ¿Como pretendías estacionar ese camión aquí? ¿no te diste cuenta que no entra? ¿quién te enseñó a manejar? ¿Harry Potter?
-¡Ya cierra la boca, loca de mierda! -aulló Malfoy, con fiereza - Tengo que ir a San Mungo
-¡Yo también, y es urgente, tu me has importunado con tu idiotez!
-Mira, mi jefe está por tener trillizos, hay problemas peores! - Demelza cambió la cara.
-¿Tu jefe es Harry Potter?
-¡Sí, soy Draco Malfoy! ¿No me reconoces?
-¿Por que tendría que conocerte? ¡No eres famoso! - desestimó ella con insolencia.
-A ti te veo cara conocida, pero no se de dónde... -se encogió de hombros con desdén- Me da igual, luego te paso los datos del seguro...
-¡Ya! Soy Demelza Robins, la mejor amiga de Ginny! Y vengo a acompañarla en el parto!
Draco sonrió. Era imposible que me diera cuenta quién es, ¡en vikini sería inconfundible!
-Poco me importa quien seas, estás loca !
-Se ve que los idiotas que no saben manejar trabajan en tu empresa! -
-Eres insoportable Robins, lo único bueno de ti son tus tetas...-las miró descaradamente, ella alzó las cejas.
-¿Qué sabes tú de mis tetas?
-¡Vi las fotos en tus redes, estabas en bikini! Se notan más que con esa pupera de segunda marca... Eres bastante exhibicionista!
-Ah, cierto! - dijo fingiendo sorpresa - ¡Tu eres él baboso que me agregó a Facebook! Hice bien en no aceptarte, Ginny dijo que eres bastante mujeriego, y ahora lo compruebo, viendo lo maleducado que eres... te conviene que pongas el oro para reparar mi auto, eres bastante rico, ¡no seas agarrado!
-Ya te dije que si, histérica! Ahora vamos a San Mungo a ver como está el Semental Potter...
-Eres desagradable.
Draco la miró con desprecio y siguió su camino.
-No podemos pasar con todos los periodistas allí...-lo previno la joven.
-Tengo otro modo de entrar, pero solo te ruego que te calles, tienes una voz finita...eres insufrible.
-Prefiero tener esta voz y no ser un completo imbécil a la hora de manejar! - retrucó, fríamente.
-Dame la mano, vamos a desaparecer y evitaremos a los periodistas.
-¡Qué sacrificio! - Bufando, ella le hizo caso y desaparecieron.
*0*0*0*
Una hora antes
En la puerta de San Mungo, los periodistas miraban hacia la cámara e informaban todos los detalles. Tenían paraguas porque había empezado a garuar.
-Damas y caballeros! Soy Natasha Miller, y desde el Profeta estamos aquí reunidos en la puerta del Hospital San Mungo porque nuestro elegido será papá por tres con su novia, Ginevra Weasley - decía la reportera muy bella, de cabello castaño - ¡De trillizos! ¡TRILLIZOS! Aún no caigo, ¡que emoción, que historia de amor! - decía teatralmente - ¡Compraron Tysana Pociones hace dos semanas! ¡Y ahora se vienen los tres retoños! Repletos de buenas noticias... en fin! Sí volvemos al pasado, como ya les informamos en reiteradas ocasiones, apenas se enteró de la noticia, la señorita Weasley lo había mandado a freír churros, porque el arreglo había sido por un solo bebé... ja,ja,ja ¡pero nuestro elegido es un semental y puso tres semillitas! Ufff! Lo pienso y me da calor, debe ser muy fogoso en la cama- dijo con elocuencia - ¡Pobre Ginevra! ¡Parir tres niños! Bueno, quizá le hacen cesárea, apenas lo sepamos, vamos a contarles todo... Lo que es seguro, Potter con esto la enganchó de por vida, ya saben que todos quieren estar con Ginny, ¿han visto su cintura? Creo que no permitió fotos para que no se note su...
-¡Déjenme pasar!- dijo un joven exasperado.
-¡Atentos, Ron Weasley está aquí con su esposa, Hermione Granger! - gritó una periodista emocionada.
-¡Que bueno que llegaron antes que empiece a llover!
-¡Ya cállate, Enrique!
-¡Sabemos que se casaron en secreto, señora Weasley! ¡Fue en París! - le hizo saber Natasha Miller.
-¡Qué romántico!
-¿Está emocionado por el inminente nacimiento de los gemelos, señor Weasley?
-¿Cuándo van a tener un bebé?
-¡Cuando me den ganas! - le espetó Hermione - ¡Déjenme ingresar de una jodida vez, por favor!
-¿Desea ser padre, señor Weasley, o teme que pueda ser un embarazo gemelar? Dicen que es genético...
-¡Basta con esas preguntas de mierda!
-¿Trajeron a los hijos adoptivos de Harry y Ginny?
-¡Sí, Liz y Thiago querrán conocer a sus hermanitos!- dijo otro reportero.
-¿Creen que los tengo en el bolsillo? -expulsó Hermione, harta.
Al final pudieron entrar. En la sala de espera, no había nadie, solo apareció Draco Malfoy de uno de los sanitarios, y Demelza Robins estaba sentada quitándose abanicándose con un folleto del Hospital
-Por fin vinieron!- se levantó y los abrazó.- Luna está cuidando a los niños con Orbit y Antuan...-contó atropelladamente.- Dice que los partos la ponen nerviosa...
-¡Me imagino que no es nada al lado de lo que siente Ginny!
-¿Ustedes llegaron juntos? - quiso saber Ron, mirando a Demelza y Malfoy alternativamente.
-¡Sí, llegué con el arbolito navideño! Bueno, así está vestida, ¿no?
-¡Chocó mi auto estacionado con ese camión! - lo acusó.
-¡La Suzuki vale más que todo lo que tú pidieras ganar en una vida, pendeja! - dijo Malfoy con desdén- Deja de lloriquear, Robins.
-Pueden ubicarse? estamos en un Hospital...-los regañó Hermione cortante-
-Ninguna, empezó con contracciones cuando estaba en la oficina de San Potter, y la trajo de inmediato aquí.- contestó Malfoy - Me quedé a arreglar los últimos detalle de la compra de Tysana...
-Deja de hablar de negocios! - lo cortó Demelza.
-¿Mi hermana entró en la sala de parto?-inquirió Ron, nervioso.
-Así es... dudo que San Potter lo resista, para mi se desmaya. Jugué una apuesta con Finningan - contó Malfoy, y Demelza chascó la lengua.
-Raro que mis padres no hayan venido...-dijo Ron algo preocupado.
-No miran medios muggles...-le recordó Hermione.- Tranquilo, es mejor que les informemos por teléfono, nos echarían del Hospital sí acude más gente-
-En eso tienes razón Granger, de veras no soportaría la intensidad de tus padres, Weasley - comentó Malfoy. Ron no le hizo caso.
-Tu eres mucho más intenso que cualquiera - le espetó Demelza.
-No te hagas la importante, Robins.
Ron y Hermione se miraron desconcertados.
-Dejen de hablar pelotudeces, por favor, por sino se dieron cuenta estamos aquí por algo más importante.-enunció Hermione, contrariada.
-Por supuesto, yo seré la madrina de James - se dio importancia Demelza.
-¡Y yo seré el padrino de Sirius! - dijo Ron con alegría.
-Y yo su madrina!
-Espero que salgan pronto...
-¿Los pendejos? - preguntó Malfoy riendo.
-¡Lo que sea, un médico, alguien que nos de una explicación! - repuso Hermione, yendo y viniendo.
-La prensa se enteró que Weasley y Granger se casaron en París -siseo Malfoy divertido- Son buenos para ocultarse, eh... ¡en la torre de Eiffel! Sí fueran agentes encubiertos se mueren de hambre...
-Pelotudo...-farfulló Ron
-¡Eso fue muy romántico, Hermione! -dijo Demelza enternecida- ¡Pero me hubiera gustado estar allí!
-Ginny se enojó, no empieces tú... Necesito que salgan a decirnos sí ya nacieron, me muero de nervios!
-Uno de los bebés no se dejó ver...- dijo Ron impresionado - Harry quiere que sea una niña.
Antes que alguien contestara, Harry salió de la sala, muy pálido. Ron enseguida se acercó.
-¿Estás bien, amigo? ¿Qué pasó?
-No...
-¿Nacieron? - intervino Hermione asustada.
-No! -repitió con un hilo de voz- Nacerán por parto natural, Ginny tiene diez centímetros de dilatación todo resultó como esperábamos...- contó jadeando.
-¡Son buenas noticias!
-¿No le harían cesárea?- preguntó Demelza desconcertada.-Digo,parir a tres no es nada fácil...
-Robert insiste en que pueden nacer por el canal de parto y eso es lo mejor para los bebés - contestó Harry respirando entrecortado-Y Ginny estuvo de acuerdo en cuanto vio el bisturí con el que pensaba hacer la cesárea... - Draco rió.
-Precavida la pelirroja...
-¡Pobrecita, tres de una sola vez! - se apiadó Demelza- ¡Estará todo bien, tengo fe! -aunque por como temblaba parecía muerta de miedo.
-Espero que esos tres mocosos se apuren, en dos días presentamos el perfume - se quejó Malfoy.
-¡Eres un desubicado! - lo empujó Hermione.- ¡No nos importa el perfume!
-Ya dejen de discutir...! Harry está nervioso. - los regañó Demelza.
Robert salió del cuarto, con una cofia y un barbijo que se bajó con la mano para hablar.
-Está todo listo, señor Potter... los trillizos nacerán bien, son pequeños...
-¡Tres nenes! - festejó Ron
-¡Ya te dije que hay uno que no pudieron confirmar al sexo, se tapa sus partes con las manitos! -dijo Hermione.
-Da igual el sexo! solo quiero que nazcan bien...-remató Harry, en un tono lastimero -Vamos Robert.!
Se fueron. Malfoy miró a Ron y Hermione, preocupado.
-Espero que estén bien, porque nos quedamos sin presidente - comentó.
-¿Es lo único que te importa? - se espantó Ron.
-Te olvidaste la empatía en el útero de tu madre! - lo prepoteó Demelza- ¡Encima ni sabés manejar!
-¡Y tu no sabes vestirte! ¿Nunca te dijeron que el azul francia no combina con el amarillo, ni mucho menos con él fucsia! Eres daltónica, o qué?
-Vamos por una cerveza - le dijo Ron a Hermione - No los aguanto más.
-Sí, yo tampoco, pero tomaremos café, estamos en un Hospital!
(...)
Cuando Harry llegó a la sala de parto, vio que Ginny con una cofia en la cabeza, ya estaba ubicada en una cama de parto, con las piernas ubicadas en los dispositivos y pujaba con todas sus fuerzas. Al verla gritando y dolorida se preocupó mucho, y se colocó al lado de ella para tomarle la mano.
-¡Harry! ¡Me duele! - gritó haciendo fuerza.
-Vas bien, Ginny, ya veo la cabecita del primero - la animó Robert, optimista - Vamos, puja...
-Estoy contigo - Harry besó su frente transpirada -Vamos, puja mi amor...ya falta poco...
-¡No me tomes de pelotuda, faltan tres bebés! ¡Sé contar Potter!
-Sí, lo se, pero podrás hacerlo...-besó su mano - Eres muy valiente y vas a poder...
-¡Sí, sí! Lo haré...
-Por suerte la anestesia mágica evitará que sientas tanto dolor - contó Robert orgulloso - con un poco de esfuerzo tendrás a tus bebés dentro de poco...- Ginny sonrió.
-Mis bebés... mis primeros tres bebés... ¡y los últimos! -remarcó, haciendo reír a Harry,
-Recuerda las clases de preparto..-dijo su novio- los bebés también sufren durante el nacimiento y tu debes ayudarlos.
-¡Sí, lo se! -repuso agitada.- ¡Mis hijos no sufrirán, nacerán lo antes posible! - pujó y gritó con todas sus fuerzas. Harry hizo una mueca, lo había aturdido.
-¡Tienes buenos pulmones, pendeja! - comentó sonriendo.
-¡Cállate, jefecito! ahhhhhh -gritó haciendo un gesto de dolor.-¡Duele igual! Esa anestesia es una mierda, no hace efecto Robert...¡AHHH! se me quiebra la cadera...
-Hace efecto, pero no magia!
-¡Creí que usted era un mago! AHHHHH...¡me duele, me duele! ¡Saque uno al menos!
-Recuerda tu tatuaje... "no te rindas"...-Ginny lo miró y sonrió, emocionada- Eso te pidió Ian, y ahora te lo pido yo...hazlo por nuestros hijos.
Ginny volvió a gritar con todas sus fuerzas, esas palabras la motivaron, era justo lo que necesitaba.
-¡Ya viene el primero, ya viene! - exclamó Robert muy emocionado - ¡Queda poco, un esfuerzo más!
-¡Haz algo, Robert, agrande el agujero, haga un corte, no sé! - solicitó graciosamente.
-¡Eso lo hice hace rato, Ginny! - contestó el médico sonriendo- ¡Puja, que ya sale! Un esfuerzo más!
-AAAAAAAAAAHHHHH... sal hijo mío, sal! Te lo ruego, no seas mala con tu... AHHHH...
Ginny irguió su espalda hacia adelante, e hizo mucha fuerza: se escuchó el primer llanto de uno de los bebés.
-Uno de los varones...-informó Robert. - ¡Está muy bien! Dos kilos exactos, sino me equivoco.-Harry serio, sin poder creerlo, derramó varias lágrimas al ver a un pequeño bebé ensangrentado.
-¡Mi bebé! - se desesperó Ginny- Quiero verlo...-sollozó.- Déjenlo comingo... AHHHH -volvió a Gritar cuando sintió otra contracción.- ¡Trae a mi hijo conmigo Robert, quiere esperar a sus hermanos!
-Ahora no, Ginny, debes seguir pujando... te prometo estará bien, los doctores le harán controles...justo aquí al lado,estarán cerca de ti! - dijo rápidamente Robert
-Pero yo...-se interrumpió cuando una nueva contracción le generó un insoportable dolor.- ¡Ahh!
-Fuerza, amor, ya casi estamos, quedan dos! - la animó Harry.
-¡Qué gran consuelo! ¡Me duele mucho!
-¡Ya viene el otro! - dijo Robert haciendo tacto - Veo su cabecita...
-¡Sí pujo una vez más voy a hacerme caca!- sollozó, avergonzada.
-¡No importa Ginny! ¡Tu puja!
-¡No quiero defecar delante de mi novio! - se excusó- ¡Sal de aquí Harry!
-No estoy mirando tus partes, estoy al lado tuyo- la besó de nuevo - No me importa tu caquita amor...
-¡Se callan los dos! - gritó Robert cabreado, y observó la pantalla - ¡Ya ponle más calmante, Jacobson! - le indicó al enfermero.-Están bajando los latidos de los bebés...
Al escuchar eso Ginny hizo fuerza una vez más, dejando sordos a toda la sala de parto. El llanto del segundo bebé volvió a invadir la sala, y tres enfermeros lo tomaron. Robert cortó el ombligo enseguida.
-¡Aquí está el otro varón! -
-¡Falta el último, linda, ya está! -la animó Harry, transpirado- Ya está, lo tenemos...
-Este último no sabemos el sexo...-les recordó Robert -él más escurridizo de los hermanos Potter...
-¡AHHHH! - Gritó Ginny. No tuvo que hacer demasiado esfuerzo porque el tercer bebé parecía considerablemente más pequeño que sus hermanos y logró nacer rápidamente.
-¡es una niña!
-¡Lo sabía! - dijo Ginny sonriendo de alivio- ¿Por qué no llora Robert?
-¡Jacobson! ¡Haz primeros auxilios, pesa un kilo y medio!
-¡MI HIJA! - vociferó Ginny asustada. Un enfermero le inyectó al suero un calmante y ella cerró los ojos,quedándose dormida..
Harry soltó su mano y se acercó a los enfermeros. Acostaron a su hija en una cama, le limpiaron la sangre. Una tijera sostenía el ombligo umbilical. Harry, temeroso observaba a los profesionales, mientras murmuraban instrucciones que no entendía; le abrieron la boca con un tubito y una especie de bolsa color celeste.
-¡Oxígeno! Está cianótica... respiración deficiente... apúrate Leonilda..
-Sí, señor, sí... -empezó a aprisionar la bolsa sosteniendo su cabecita, y con otro dispositivo limpiaba su boca, restos de sangre. A Harry le dio vuelta el corazón, teniendo mucho miedo. Si algo le sucedía a esa criatura, que ya sentía amar con todo su corazón, no iba a soportarlo. Mamá, papá, no dejes que le suceda nada, te lo ruego, es mi hija...
-¡Qué mierda está pasando! - la rabia vino en su ayuda.
-¡Sal de aquí urgente Harry! - le ordenó Robert
-¡No, es mi hija, quiero saber como está, qué le están haciendo!
-La estamos ayudando, SAL DE AQUÍ, Potter!
-¡Quiero verla, quiero que la salven!
El enfermero apellidado Jacobson lo agarró de un brazo bruscamente.
-Será Harry Potter, pero aquí las órdenes las da Robert McGiver.
Lo arrojó afuera y cerró la puerta. Harry casi cayó al piso, no tuvo ni fuerzas para enfrentarlo.
Hermione, Ron, Demelza y Malfoy lo miraron, preocupados.
-¿Qué pasó?
-Nacieron bien... los dos varones...-dijo a punto de llorar.
-¿Y el otro bebé, que no sabíamos el sexo? - preguntó Demelza, temiendo la respuesta.
-Es una niña, pero apenas nació no lloró...-Las lágrimas cayeron por el rostro de Harry, ni siquiera le importó que Malfoy estuviera presente. - Le estaban pasando oxígeno con una especie de bolsa..., es muy pequeña, pesa un kilo y medio!-terminó con voz quebrada.
-¡Mierda! - dijo Ron.
-Tranquilo, San Potter - Malfoy estaba disimulando su sensibilidad-La pendeja estará bien, esos sanadores saben lo que hacen...
-Malfoy tiene razón - lo consoló su mejor amiga - La están reanimando, quizá esté en neonatología, pero va a estar bien...¡estoy segura, ten fe!
-¿Y Ginny como está? -preguntó Demelza.
-La durmieron apenas notó que la niña no estaba llorando...
-Los otros bebés? - quiso saber Ron.
-Están mejor, pero en observación... Necesito a Neville aquí, él podrá salvarla, me dijo que vendría pero...
-¡Te dije que vendría y aquí estoy! - exclamó una voz que se acercaba corriendo por el pasillo.
-Amigo... te necesito, el último bebé es una niña, y nació baja en peso, y tenía cianosis... creo que está muy débil...
-Tranquilo, iré a hablar con Robert.
-Nev, tienes prohibida la entrada - habló Demelza
-Trabajé siete años aquí! no tengo prohibido nada. - hizo aparecer un barbijo y entró sin pedir permiso
Al entrar vio como varios médicos rodeaban a la bebé.
-¡Salgan, necesita aire! -les ordenó - ¡La ventilación es la clave!
Robert miró a Neville y sonrió.
-Gracias por venir amigo... ¡apártense, nos quedaremos solo nosotros! - le ordenó al resto, quienes rápidamente se retiraron.
-¿Ya le dieron oxígeno? ¿Limpiaron sus fosas nasales?
-Sí, hicimos todo lo necesario! sigue sin respirar... le hicimos las reanimaciones permanentes, creo que...
-La ventilación está mal - sacó la varita e hizo un conjuro complicado y empezó a correr aire Neville se colocó unos guantes - Necesita un gorro, así impedimos la pérdida de calor... -tomó el estetoscopio - Más oxígeno, tiene bien formado los pulmones... lo haremos a la antigua.
-¿Estás seguro, Nev?
-Es mejor evitar la Neo...nunca me gustaron a menos que sea totalmente necesario - agarró las pequeñas costillas del bebé y las apretó más fuertemente, y lo hizo varias veces... - Quita el oxígeno... - Repitió esa acción varias veces, hasta que la niña, largó un llanto despeserado. Le colocó un cablecito por la nariz-Es mejor ser precavidos con esto... -la tomó en sus brazos y le dio un beso-... Eso es Lily... eso es! Espero ser tu padrino después de esto, pioja...
-De todas maneras, debería ir neonatología, amigo, igual que sus hermanos, solo por observación- opinó Robert.
-Sí, pero no estarán mucho, salvo dos días...-desestimó.
-Eres un genio Neville.
Neville se lavó las manos, la cara y se quitó el barbijo. Salió a la sala de espera, y Harry se puso de pie.
-La niña logró respirar - Harry con los ojos llorosos, dio un suspiro de alivio.
-¡UF! dios mio, Neville... gracias - lo abrazó con fuerza. Hermione y Ron empezaron a abrazarse, Demelza saltaba y Draco Malfoy, de brazos cruzados, los miraba con desdén.
-Estarán en neo unas horas, solo por precaución... obviamente, están autorizados a entrar tú y Ginny, son muy estrictos con eso...- Harry asintió, pero Demelza y Hermione se miraron, decepcionadas.
-¿Ginny ya despertó?
-Ya pasará el efecto de la sedación.
-Cuando no tenga a los bebés a su lado, le agarrará un ataque- especuló con certeza- Querrá alimentarlos, y yo también necesito que estemos todos juntos.
-Por eso no te preocupes, los enviaré a una sala especial para ustedes, y podrán estar cerca...
-Los beneficios de ser Harry Potter, y luego te quejas -comentó Malfoy, riendo- En fin, Potter, felicidades... ¡tres pendejos de una! Yo diría que tu próximo paso es hacerte una vasectomía.
-Cállate, deforestado emocional! - lo regañó Demelza.
(...) Horas más tarde.
Ginny despertó de golpe. Miró alrededor, sentía tanto cansancio, como si hubiera estado meses sin dormir. Su cuerpo lánguido, sin fuerzas. Aún tenía un suero en la mano derecha. En un sillón de cuero, a su lado, estaba Harry, dormido.
-Harry...-él despertó al instante.
-Amor...lo siento, me dormí. - Ginny notó que tenía ojeras, parecía tan cansado como ella.
-¿Dónde están mis hijos?
-Hey! También son mis hijos. - sonrió.
-No evadas mi pregunta... ¿la niña está bien? recuerdo todo, todo..-dijo a punto de llorar.
-No llores, Lily está bien, gracias a Neville...solo necesita estar en Neo...pero, como yo soy Harry Potter, estamos en Neo privada..-guiñó un ojo.
-¿Qué? No entiendo nada, Harry...estoy drogada todavía.
-Ya verás...-Corrió las cortinas y allí había tres cunas transparentes, con tapa y pequeños agujeros. Le suministran oxigeno por medio de cables, pero su aspecto era muy bueno. Lily era demasiado pequeña pero parecía estar bien. Ginny se levantó y Harry llevó el suero antes que lo arranque.
-Te ayudo, se que no podré convencerte...
-Quiero alimentarlos, deben tener tanto hambre -susurró apenada - Nueve meses sin comer, como para que nazcan gorditos y nutridos - comentó con histrionismo, y Harry rió.
-Estás loca, pendeja... -la sentó en una silla- Tenemos permiso para que los alimentes, pero cuidado con los cables.
-Dame a dos... A James y Lily, espero que Sirius no se ofenda...no tengo tres tetas! - Harry rió.
-Honestamente, no los distingo, entre todo el traqueteo, olvidaron ponerle pulseras...
Harry sonrió, su novia estaba extremadamente sensible, pero era tan cómica como siempre, como cuando la conoció. Colocó a Lily y James en sus brazos y desabrochó los botones delanteros de su remera hospitalaria Los niños enseguida se prendieron al pezón. Harry los miraba, sosteniendo a Sirius en sus brazos que permanecía dormido. A los quince minutos, Lily se durmió y la regresó a su cunita. Harry le entregó a Sirius. Ginny lo miró, asustada.
-¿Crees que estarán bien? - susurró.- Me da pena verlo con esos cables.
-Sí, Neville me dijo que estaba bien... salvó a Lily, debería ser el padrino, ¿no?
-Claro que si - sonrió - Perdona por dejarte para lo último Sirius..-dijo llorosa- ¿Seré una mala madre?
-Estoy orgulloso de ti, Ginny, eres increíble...te vi luchar para que nazcan nuestros hijos, -dijo emocionado - No me equivoqué cuando te elegí para que seas mi compañera.
-Me diste muchas fuerzas cuando me recordaste las palabras de Ian...-le agradeció, Harry se agachó y le apoyó su frente con la de ella.- De veras no hubiera podido sin ti...-el besó su cachete y acarició la cabeza de Sirius.-Son muy hermosos...creo que los varones serán iguales a ti, mira su pelo.
-Claramente...pero Lily es pelirroja, su pelo es casi blanco.
-Recuerda que James y Sirius estaban en una misma bolsa, y Lily aparte...- puso el dedo índice y Sirius lo rodeó con su diminuta mano.- ¿Crees que seremos buenos padres, Harry? Esto será difícil...
-Quizá pasemos noches sin dormir, pero ellos lo valen...buscaremos ayuda, y si es necesario, tomaré licencia por unos meses en la empresa, tenemos la suerte de contar con eso...-la consoló.
Seis meses después (...)
Tal como Ginny vaticinó, fue difícil. Los trillizos requerían atención completa, sobre todo por parte de Ginny. En poco tiempo, la pelirroja bajó de peso tan rápido que parecía más flaca que antes de quedar embarazada. Robert le aclaró que era normal porque producía mucha leche materna y eso significaba un gasto calórico extra para el cuerpo. Harry, sin embargo, estaba preocupado. Por eso, no dudaba en controlar que hiciera las cuatro comidas diarias, no quería que se enfermara. Ambos dormían apenas dormía tres horas por día, los trillizos comían a diferentes horarios y debía estar disponible para alimentarlos. Claramente, Harry también lo hacía, porque cuando uno lloraba, los otros se despertaban.
Harry resultó ser un padre ejemplar, tenía mucha paciencia con los bebés. Ginny estaba contenta, porque la ayudaba mucho, cambiaba los pañales, y a veces llevaba a uno a la casa de Ron y Hermione para que descanse un poco. Casi siempre era Lily, ya que la pequeña era muy pegada con su padre, y el la arrullaba muy seguido, mientras que los gemelos se dormían en brazos de Ginny. Por suerte el cochecito triple la ayudaba a descansar, aunque naturalmente, los niños amaban estar en brazos.
La licencia de Harry en PotterAndPottions fue imprescindible. Había muchas peleas entre ellos porque el agotamiento era inevitable, pero siempre terminaban por ponerse de acuerdo, la organización era lo primordial. Era evidente que ellos como pareja se sentían un tanto abandonados, porque no tenían tiempo de estar solos, pero era una circunstancia a la cual durante los meses de embarazo, por consejos de Robert, ambos mentalizaron. Lo bueno de todo eso, es que contaban con mucha ayuda. Cuando ya no daban más de cansancio, Ron y Hermione se comprometían a quedarse unas horas con uno de ellos. Luna y Demelza no fueron la excepción, claro, siempre apoyando a su amiga. Ron y Hermione fueron los padrinos de James, Neville y Luna de Lily, y para completo horror de Demelza, la eligieron de madrina junto a Draco.
Liz y Thiago estaban celosos de los gemelos, pero con el tiempo terminaron amándolos. Thiago que era un niño solidario e inteligente, sostenía a su hermano James mientras Ginny le cambiaba los pañales a Sirius y Harry a Lily. Ese día era especial, porque los trillizos empezaban a comer sólidos.
-Listo - dijo Ginny - Espero que les guste mi comida, o será un golpe para mi moral...
-Claro que les gustará - musitó Harry, optimista, mientras acomodaba a Lily en la sillita del medio.
-Mami James llora! - dijo Thiago tapándose los oídos.
-Debe estar ansioso por probar la comida.
-¿Puedo darle de comer, mami? - se ofreció Liz, intentando tener protagonismo.
-Sí, mi niña hermosa, ven aquí con papá, yo te enseñaré... -Ginny lo miró con las cejas alzadas.
-Nunca lo hiciste, jefecito...
-Hice cosas más peligrosas...-se dio importancia.- Salvé la piedra filosofal, y te contraté como secretaria... ¡deportes de alto riesgo! - ella rió divertida.
-Te aviso que cuando vuelva a la empresa, utilizaré la piscina...
Colocaron tres compoteras con puré de calabaza y papá.
-A ver...-tomó un poquito con una cuchara de plástico.- Toma Lily...
La niña probó y luego empezó a escupir, los restos de puré cayeron en su babero y en la mesita de plástico.
-Okey, fracaso número uno.-se frustró Harry.
-A James le gustará! - dijo Thiago como si fuera una competencia, Ginny tomó la cuchara- ¡No, mami, yo!
-Pon un poco menos, tiene la boca más pequeña que la tuya...-le indicó al niño.
Le dio una cucharada, y James la trago, o al menos una parte. Con su pequeña mano ensució toda la cara como si sé estuviera haciendo una limpieza de cutis con puré.
-¡Les gustó mami! - se alegró el niño.
-¡Muy bien Thiago! - lo felicitó Harry
-Es el turno de Sirius,- anunció Ginny- mi pequeño gemelo idéntico a James... debes comer, no defraudrás a mami, ¿no? - le dio la cuchara y Sirius abrió la boca, la probó e hizo cara de asco y la escupió.
-Gemelos rebeldes...-se frustró Ginny - Habrá que probar con puré de manzana...
-¡Enseguida lo preparo señorita! - dijo Orbit.
-Con el helado de frutilla los gemelos no hicieron lo mismo - se le escapó a Harry. Ginny lo asesinó con la mirada.
-¿Le diste helado de frutilla a mis hijos? - aseveró, enojada.
-¡Fue solo un poquito! - dijo rojo.
-¿Un poquito? - tiró la cuchara y se puso de pie.
-Vamos, pendeja, no te irás a enojar por eso...-retrocedió, asustado.-Son niños le gustan los dulces...
-Potter, cometiste una pelotudez. - Thiago y Liz rieron por lo bajo.- Tu y yo vamos a hablar a solas sobre tu irresponsabilidad como padre...
-¿Cuándo? No tenemos tiempo libre...-rió genuinamente.
-Vayan a pelearse afuera! - les ordenó Liz graciosamente.- Nos quedamos con los trillis...y van a comer todo.
-Tienes razón, amor - estuvo de acuerdo Ginny, viendo que los bebés estaban jugando con pelotitas que hacían ruiditos- Tu padre y yo tendremos una ardua discusión.
-Intenten darles de comer, sí lloran volvemos. - les indicó Harry.
Salieron de la cocina, y Liz miró a su hermano cómplice.
-Trae galletitas de vainilla... -dijo en vozbaja- vamos a ponerles un poco en el puré...trituradas...
-¡Es buena idea!- aprobó su hermano descaradamente - ¡También le ponemos dibujitos en la tablet que nos regaló papi! Eso los hipnotiza... y no lloran!
-Mejor, porque me aturden!-dijo Liz aliviada.
-¿Sabés qué, Lizzy? Los cuidamos mejor nosotros que papá y mamá! - se jactó Thiago grandilocuente.
Mientras tanto, en el living, de la mansión, Ginny parecía furiosa e indignada.
-¿Y bien? ¿Vas a regañarme mucho más? -dijo Harry sonriendo.
-¡Sí! ¡Eres un irresponsable, Potter!
-Vamos, Sirius y James miraban el helado con muchas ganas! - se justificó- Lily estaba con Demelza, y se perdió él banquete... -Ginny alzó las cejas, cada vez más furiosa- ¡Fue una cucharada, Ginevra! Me dio pena, no es justo comer y no convidar...-agregó cómicamente.
-¡Como esperas que le guste el puré de calabaza o la comida sana si lo primero que probó fue helado! -manifestó Ginny.
El sonrió.
-¿Te dije que te amo? -bostezó, y estiró los brazos - Aunque estoy muerto de sueño! Dormiría veinte horas...
-¡Yo también, pero no me cambies de tema jefecito...!
-No soy tu jefecito, soy el padre de tus cinco hijos...-La agarró del brazo y la acercó a él, mirándola seductoramente- Solo fue un poquito con el dedo, en serio...¡no los iba a intoxicar!-. Ella sonrió en contra de su voluntad.- ¿Me perdonas?
-No me desautorices delante los niños...
-Jamás hice eso, preciosa...-miró su clavícula muy marcada - Estás muy flaca, Ginny... eres tú la que debe comer puré de calabazas, carne... en serio...me preocupas.
-En media hora tengo que amamantar, teniendo encuenta que escupieron el puré...-retozó molesta-Y fue por tu culpa.
-¡Oye! No te desanimes, James comió, y había probado el helado...
-Escupió la mitad, Harry...- él sonrió.
-Ya lo lograremos...- le dio un beso en los labios - Eres hermosa.
-Sí, seguro... parezco un palo vestido, solo tengo tetas llenas de leche, un rodete desprolijo, ropa vieja para no arruinarla..-rió y sacó la lengua. Le tomó la cara con las manos.- Sabes qué, jefecito?
-Que...
-También te amo... aunque a veces, quiero matarte Harry Potter.- agregó con total franqueza.
-Dicen que el amor es así...-retrucó Harry y le dio un beso en los labios.- No puedo vivir sin ti, eres lo más lindo que tengo... después de nuestros hijos, porque ese amor es insuperable...
-Eres...lo que más quiero en este mundo eso eres...- canturreó Ginny
-Soy el que quererte como nadie soy.... -continuó Harry, sin cantar - Lo soy desde que te vi en ese lunes horrible...de hecho, eres lo mejor que me pasó en ese lunes...
-Él mio no fue tan bueno: destrozaste a Fluck, maldito desalmado - rió, y pasó las manos por su cuello.
Harry la besó con ganas.
-Tengo unas ganas de follar...-le confesó- En serio, debemos buscar un momento...
-Cuando los trillizos cumplan diez años - Harry abrió los ojos grandes - ¡Mentira! El sabado los dejamos con mi madre... - lo besó, juntando sus lenguas.- pero no olvides llevar una caja de preservativos...-rieron.
-Me parece una gran idea, podemos hacer cositas que...
Un llanto interrumpió el enunciado de Harry. Ambos salieron corriendo a la cocina; evidentemente uno de los trillizos reclamaba su leche materna luego del estrepitoso fracaso del puré de calabaza.
La vida de Harry y Ginny estaba lejos de ser perfecta. Tenían el suficiente temperamento para discutir por todo: proyectos de trabajo, la insolencia y rebeldía de la pelirroja, su forma de criar a los niños, los permisos, la comida, la obsesión de Harry por el uniforme laboral, el hartazgo que le producía que cambie la música cuando iban en el carro, pero algo estaba claro: funcionaba, era más la felicidad que los malos momentos...porque se amaban, y amaban la familia que habían formado juntos. Valoraban haber superado miles de contratiempos y eso fue lo que fortaleció su amor, los tiempos difíciles que transcurrieron, los felices que los unieron... porque estaban hechos el uno para el otro, desde aquel día en que se vieron.
Nota: Bueno, sobra aclarar que la canción del principio es Eres de Café Tacuva.(se escribe así) Es EL TEMA de este fic. Lo amo!
Espero no haberlos defraudado con el final. Siempre pensé que iba a tener un final feliz. Algunas partes fueron improvisadas, por ejemplo los trillizos, fue algo que agregue a ultimo momento.
Fue una historia que empecé en 2014,hace cinco años atrás. Mi vida cambió muchisimo, y luego desaparecí de ff, por cuestiones de la vida... pero lo importante es que lo terminé, mas vale tarde que nunca.
En lo personal, quedé muy conforme con la historia, teniendo en cuenta que la escribieron dos versiones de mi muy diferentes. Es una de mis historias favoritas. Dentro de lo alocado en los primeros capítulos, logré construir una pareja bastante real y con un lemon moderado. Esa es mi visión. pero mas vale dejo de tirarme flores, porque existen algunas cosas descolgadas, que ni las pienso decir jajajajajaa (tramposa)
Estoy feliz y satisfecha de haberlo terminado, en serio. NO LO PUEDO CREER
Necesito que me cuenten que les dejó, por fi! aunque me digan cosas malas, no me molesta!
Nos seguimos leyendo en "Volver a verte", mi nueva historia (INVITADISIMOS A LEER). Ah, y falta el epilogo de la causa de tu risa (es obligación leerla! ajajaj) pero para ese tengan paciencia, por favor!
ESPERO ANSIOSA SUS OPINIONES.
Joanne
