¡Mis amados Acólitos y, por supuesto, mis sexis Súcubas yaoistas! Iniciamos un año nuevo con un pequeño retraso. Mea culpa, estaba de viaje y donde me encontraba no tenía acceso a una computadora.

Pero ya volvi y quiero decir: ¡FELIZ AÑO! (felicitaciones, cumplidos, buenos deseos, etcétera, etcétera...) y debo decir que ¡SERÁ EL ÚLTIMO!

...

Jmm, esperaba un par de golpes luego de eso. Tal vez exagere con los calmantes en el café de mis otras personalidades XD (¿Es normal que no sienta las cejas? ¿Ni la otra mitad de mi cuerpo?)

Pero ya en serio chicos. Incluso si omitimos ese pequeño año de hiatus en el cual ni siquiera me asome a los fics jejeje llevamos ya dos años con esta (y todos mis demás fics en proceso) linda historia. Y aunque realmente disfruto escribiéndolas llegue a un punto donde quiero crecer como escritor y concentrarme en mis historias originales. Créanme tengo los esquemas de un montón de OC´s y de muchas historias nuevas que les van a encantar, en caso de que quieran seguir leyéndome.

¡Ey tranquilos! ¡Tranquilos...! Retrocedan un poco, calmen su respiración y muy lentamente aléjense del A.C.B... ¿Ya? ¿Todos bien?

NO estoy dando los fics por "CANCELADOS" ni nada parecido. Lo que digo es que finalmente entramos en la carrera de ¡LOS! ¡ULTIMOS! ¡CAPITULOS!

Oh dioses eso se sintió muy bien jejejeje ahora entiendo a los narradores de televisión XD

Y solo para no dejarlos con la intriga les recuerdo que dije que sería el último año ¿no? Eso significa que literalmente ¡serán los últimos 12 capítulos! Oh a quien quiero engañar, llevar la cuenta regresiva solo aumenta aun más la intriga de la trama jojojojo

Que malote soy XD

Ahora sí, vallamos a la recapitulación antes de llegar al capítulo nuevo: bien, no es por presumir, pero por ahí leí que la demostración de poder de Percy al enfrentarse contra Jane de los Vulturis supero expectativas jejeje Pero ya en serio, recordaran que en el capitulo anterior tuvo lugar la lucha contra el ejercito de Neófitos de Victoria, y luego de un horrible presentimiento Percy llego para ver como se encontraba Jacob. Luego de eso y de la llegada de Jane que intenta matar a Percy y a Jason. En mitad de la pelea Jacob termine gravemente herido y Percy termina por explotar. ¡Uyyyy! ¡Qué emoción!

Capitulo 28:

"Platica con la Muerte"

Aquel sábado había sido solo un día más en la típica y apacible cotidianidad del hospital de la ciudad. El caso más urgente que habían tenido fue un chico con un corte en la frente, producto de haber estado andando en su patineta en la carretera parcialmente congelada. Nada urgente en realidad. Pero fue a las siete de la tarde, cerca de la hora en que las enfermeras se preparaban para rotar sus turnos y comenzar la jornada nocturna, que finalmente ocurrió algo que pudo romper con toda aquella monotonía de una forma que solo un chico en la tierra podría hacerlo.

Porque si alguno pensó que luego de enfrentar a Jane y sus secuaces podrían tener un respiro, definitivamente se equivoco. Tan pronto como Percy hubo enterrado a la vampiresa tras doscientas toneladas de roca y tierra, se giro y se abalanzo al lugar donde yacía tendido un moribundo Jacob rodeado por la manada y los Cullen:

-Esto es...

-¡No me interesa!-Bramo el hijo de Poseidón tan pronto vio como Carlisle analizaba el estado del quileute. Aunque todas aquellas protuberancias en su pecho y toda la sangre en su nariz y boca no dejaban mucho espacio a la figuración. Sujeto al vampiro del cuello de la camisa y lo atrajo hasta quedar a solo un palmo de su rostro-¡Si es doctor sálvelo! ¡Si no puede manténgalo vivo hasta que alguien pueda!-Ordeno antes de silbar y girarse en dirección a Jason-¡Tú llama a Will! ¡A QUIEN SEA!

-Percy, no es posible que-

-¡Te juro que hare todo lo que quieran!-Nadie fue consciente de como la lluvia se había intensificado y tal vez por eso solo Jason pudo diferenciar las gotas de agua que resbalaban por la cara de su primo de aquellas que se originaban en sus ojos-Solo... ayúdame...

-Está bien-Justo en el mismo instante en que la Señorita O´Leary se acerco para olfatear curiosa y gemir ante el precario estado del nuevo amigo de su amo-¿Tú que harás?

-Los espero en el hospital-Dicho y hecho el hijo de Poseidón sujeto a Carlisle por el cuello de la camisa con una mano, paso su otro brazo por detrás de la nuca de Jacob y le pego a su cuerpo al tiempo que le daba la señal a su perra del Infierno. La Señorita O´Leary se aferro con sus mandíbulas de la camiseta de su dueño y juntos se disolvieron en las sombras, dejando a toda la manada expectante y al resto del aquelarre confundido:

-¿Que acaba de-Edward fue el primero en intentar reaccionar pero fue interrumpido:

-¡Sam necesito regresar a la reserva!-Espeto Jason regresando su gladius a solo una moneda.

-Jared es mucho más rápido que yo-Atajo el alfa, de paso recibiendo un asentimiento por parte del lobo-Yo iré a avisar a Billy.

-No le hará mucha gracia-Murmuro Quil luego de ver como Jason y Jared se perdían entre los arboles junto a Sam, aunque este último en dirección a la casa Black-Yo acompañare a Sam, ustedes vallan por ropa y nos reuniremos en el hospital.

-¡Un momento!-El resto de la manada estaba a punto de irse cuando Bella se interpuso frente a ellos-¿Que está ocurriendo? ¿Donde están Carlisle y Jacob?

-Ah, claro...-De todos ellos Quil fue el único que se detuvo a explicar, después de todo era el que más le conocía luego de Jacob y Seth. Pero antes de agregar nada más Leah se adelanto a explicar:

-¿Que te importa?-Espeto la loba con ferocidad-La pelea ya término, esto solo le concierne a la manada-

-Nos importa porque se llevo a Carlisle-Se adelanto Emmett con rabia. Aun no daba crédito a lo que acababa de ver pero no podían solo quedarse allí viéndose las caras.

-Tranquilos-Intercedió Embry extendiendo las manos entre su compañera y el enorme vampiro-Ustedes lo escucharon...-Dijo en dirección de la humana y el aquelarre-Percy llevo a Jake al hospital, necesita atención urgente y por eso se llevo a su líder.

-De lo que sirve, prácticamente dio a Jacob por muerto-Murmuro Leah.

-Vamos Edward, tenemos que-

-¡Oh un momento, niña!-Intervino, esta vez y para sorpresa de todos, Paul-Tienen "¿qué?" ¿No crees que ya hayas fastidiado suficiente a Jacob?

-¡No es su maldito problema!-Y con un último cruce de miradas, algunas de odio, desagrado o disculpa, el aquelarre se despidió de aquel claro hasta donde apenas momentos antes habían luchado:

-Es una-

-Sí, sí, todos estamos muy preocupados por Jake-Intervino Quil abrazando tanto a Paul como a Leah por los hombros-Pero saben algo, yo creo que él está muy bien ahora. Con todo y los huesos rotos.

Aunque su anterior declaración daba pie a todo un debate con sus compañeros, todos estuvieron de acuerdo en que era mejor darse prisa y regresar rápido a la reserva. Ya que Jared estaba en casa de Seth y Leah, Paul y Embry irían corriendo a las suyas para buscar algo de ropa para ellos mismos y una muda que prestarle al primero, luego Quil pasaría buscándolos a todos en la camioneta de su padre para irse al hospital.

-O-

Al mismo tiempo, en la ciudad de Nueva Roma se llevaba a cabo una reunión de emergencia en el Principia entre los Pretores y los Centuriones en conjunto con el Embajador de Plutón:

-Entonces, ¿todos de acuerdo de enviar a Henry Norman?-Inquirió Frank desde la cabeza de la mesa. Luego de recibir un mensaje Iris de emergencia por parte de Jason, en el cual el hijo de Júpiter explico apresuradamente como necesitaban a un sanador de urgencia y como si hacían aquello Percy finalmente iría a ayudar con el asunto de los Calandrias, habían organizado aquella reunión de improviso para decidir qué hacer.

-Es de nuestros mejores médicos-Acoto con orgullo la centurión de la primera corte-Puede curar una tibia en una hora y sus puntos ni siquiera se ven.

-Si todos estamos de acuerdo...-Inquirió Reyna paseando la mirada por cada uno de los presentes y confirmando un asentimiento de cabeza por cada uno-Centurión Levesque, informe al príncipe Atticus sobre la llegada de Jackson "solo" cuando ya estén de regreso, ¿entendido?-Agrego con especial énfasis en el momento de ejecutar aquella orden.

-Nico, ¿cuándo pueden partir?-Pregunto Frank hacia el hijo de Hades.

-En cuanto el tal Henry esté listo-Respondió restándole importancia con un gesto de la mano-Supongo que regresaremos mañana o pasado, necesitare estar descansado para regresar con todo el equipaje extra-Agrego con humor en referencia a toda la gente que traería consigo.

-O-

De regreso en la ciudad de Forks, Quil conducía la camioneta de su padre por entre las calles del centro de Forks con rumbo al hospital a una velocidad que fácilmente excedía el límite establecido. Pero con un demonio: con seis licántropos apretujados adentro de la cabina hacia un calor infernal; que ya de por si Jason vivía en California y estaba sudando. Además de tener que limpiar el vidrio empañado cada diez segundos. Y no importaban cuanto se quejaran todos, las ventanas seguían todas atascadas:

-Sagrada Roma, dulce aire fresco-Cuando finalmente arribaron al hospital, todos salieron a trompicones del vehículo: mitad para dejar de cocerse como vegetales al vapor y mitad para poder saber cuál era el estado de su compañero herido. Aunque el rubio fue el único que se quedo en la acera al pie del poste de luz junto al que habían estacionado:

-Jay´, ¿no vienes?-Le inquirió Quil a unos pasos de la entrada. Aunque personalmente se sorprendió de la informalidad con la que le hablo al rubio, cuando antes apenas le soportaba. Pero era difícil no simpatizar con alguien luego de luchar juntos.

-Yo debo esperar a que lleguen unos compañeros-Explico el rubio-Adelántense ustedes.

-¡Vale!-No hacía falta que se lo dijeran dos veces, ahora que estaban allí realmente sentía el apremio de la preocupación por Jacob. En cuanto cruzo las puertas directo al recibidor no fue sorpresa no ver a ninguno de sus compañeros cerca, seguramente ya habrían corrido tras el aroma de Black. Al menos el tuvo la educación de preguntar en la recepción:

-Se encuentra en una habitación privada, nadie debería pasar-Pero la respuesta escueta de la enfermera de turno se le hizo extraña. Bueno, no sería la primera recepcionista amargada que se cruzara en la vida.

Aunque en defensa de ella, y de casi todo el personal del centro médico, luego de la intromisión de un adolescente con una muy mala actitud cargando a otro, moribundo, y de paso arrastrando al director del hospital por la corbata era normal que todos estuvieran bastante irritables. Y es que Percy realmente respetaba al personal médico, tenía muy buenos recuerdos de la enfermera que le había atendido a los siete años cuando se había roto la muñeca. Pero en ese momento lo único que le importaba era mantener vivo al quileute en sus brazos. Cruzo por la recepción hacia el pasillo, donde por suerte había una camilla vacía y allí, con un cuidado difícil de creer dada su agitación, postro a Jacob el cual apenas parecía gemir ante cada respiración. Tomo la base de la camilla y, finalmente liberando su agarre de Carlisle, comenzó a empujar siguiendo los letreros hacia la sala de cirugía seguido muy de cerca por el vampiro.

Obviamente estaba muy fuera de los límites permitidos para personal no autorizado, pero todo el que osaba interponerse en su camino era rápidamente desplazado por su mirada irascible o por los ladridos del enorme perro mastín que se había colado en el centro médico junto con ellos.

-Perseo, por favor, entiendo cómo te sientes...-Cuando finalmente cruzaron las puertas de una de las habitaciones privadas y mientras el hijo de Poseidón iba cerrando las cortinas Carlisle intentaba hacerle entrar en razón-Pero esta no es la manera.

-¿De verdad quiere discutir conmigo ahora sobre "maneras"?-Inquirió el ojiverde cerrando la ultima cortina. No intentaba ser agresivo, pero su ansiedad se filtraba de una forma muy clara en su actitud. Especialmente al ver como Carlisle extendía una mano para medir el pulso de Jacob-¡No lo toque!-Ni siquiera él sabía cómo llego tan rápido, pero cuando reacciono ya tenía al vampiro firmemente sujeto por la muñeca:

-¿Qué esperas que haga entonces?-Francamente no alcanzaba a comprender la situación, pero a juzgar por el ritmo de los latidos en el pecho del Quileute comenzaba a creer que no habría mucho por hacer dentro de poco.

-Es el director ¿no?-Respondió el ojiverde colocándose a un lado de la camilla, donde yacía postrado Jacob Black-Que nadie más entre-Sentencio espada en mano y una cruda determinación en la mirada.

Porque no por nada la muerte tenía fama de sigilosa. Y honestamente se arrepentía de no haber prestado atención nunca al mito del famoso Sísifo, ¡que hasta había conocido al tipo en el inframundo! Pero todo lo que su cerebro había logrado retener era que el sujeto había logrado engañar a la muerte tres veces ¡Tres! ¿Y no era capaz de recordar al menos una? Pero no tenía tiempo para recriminar en contra de su falta de atención. Mientras solo él se encontrara allí dentro se aseguraría de mantenerle a raya:

-Esa historia exagera mucho el merito de ese mortal-El producto de sus palabras no fue la grata conversación a la que invitaba su tono taimado, sino tener un filo de bronce celestial apuntando directo a su garganta-Sin duda es diferente del método de Sísifo, pero al menos tu llegas de frente.

-¡No, te, lo, llevaras!-Cada silaba fue prácticamente gruñida y aunque apenas era su tono de vos normal el sonido retumbo dentro de toda la habitación como los bajos de una bocina.

-¿Y cómo planeas detener a la muerte?-Inquirió el dios de la muerte retirando tranquilamente la hoja de la espada con un dedo. En reacción Percy sintió como sus muñecas aflojaban el agarre, pero eso solo le hizo apretar aun más los hombros.

-Te salve una vez-Espeto el ojiverde directo. Su respuesta provoco que Thanatos elevara una ceja impresionado; estaba muy acostumbrado a ver como los mortales abandonaban su orgullo, su dignidad, cualquier cimiento sobre el cual orbitara toda su humanidad con tal de rogar por una excepción. Pero Percy, él no se estaba rebajando a suplicar ni a cobrar un favor o una deuda, le hacía frente a la misma parca armado con su orgullo como espada y determinado a conseguir lo que millones habían implorado.

-Fue un mérito de equipo, vale agregar-Aclaro el dios de la muerte haciendo aparecer su Tableta Digital-Y fue Frank Zhang quien me libero, tú solo hiciste de distracción-Le recordó con cierta saña-Pero si lo considero junto con cómo me ayudaste a recuperar el control de mis puertas, podría hacer algo... ¿Esperas que diga algo como eso?

-Este es el Plan B-Rebatió Percy regresando su espada a donde estaba segundos antes-¿Esperas que me rinda tan fácilmente, "Dios de la Muerte"?-A pesar de la ferocidad en sus ojos, el aludido pudo ver la ausencia de aquello que le motivo a mostrarse en un principio:

-Jmm, curioso...-Murmuro Thanatos desapareciendo y volviendo a aparecer sentado en una de las dos bancas que habían dispuestas para quien quisiera acompañar al paciente-Siéntate conmigo, Percy Jackson-Dijo señalando la banca a su lado-Charlemos.

-¿Por qué iba a-

Antes de terminar su cuestión el dios frente a él extendió en su dirección la pantalla de su tableta electrónica; en ella podía verse una lista de nombres, aparentemente por orden alfabético. Y seleccionado estaba el nombre de Jacob Ephrain Black junto a un icono de "Cargando".

-Contrario a la creencia popular...-Explico Thanatos volviendo a desaparecer su herramienta de trabajo y viendo, satisfecho, como Percy tomaba asiento frente a él. Aunque con sumo recelo-Hay formas de evadir a la lista de muerte. Y en este momento tu amigo se niega con cada fibra de su ser a morir, pero eso no es suficiente. Tiene suerte de tener un cuerpo tan fuerte-Agrego con una tenue sonrisa y un atisbo de algo que Percy no logro reconocer.

-¿Entonces?-Inquirió el hijo de Poseidón.

-Soy el dios de las muertes no violentas. Normalmente solo lo marcaria como "Deceso" y le ahorraría todo el sufrimiento-Explico con sencillez-Pero dado que estas aquí, podría hacer una excepción y esperar a que su alma o su cuerpo finalmente sedan. Va a morir-Sentencio con frialdad-Si no recibe la ayuda adecuada pronto.

Y fue entonces cuando Percy finalmente comprendió el sentido de la invitación de Thanatos. Le estaba brindando la oportunidad de salvar a Jacob siempre y cuando Jason regresara pronto con un doctor que si sirviera para algo. Y él solo tenía que entretener a la muerte:

-Muy bien...-Dijo cruzándose de brazos y poniendo la expresión más serena que pudo mientras la angustia se lo devoraba por dentro-¿De qué quiere charlar?

-¿Por qué no me odias?-Inquirió directo y sagaz el dios de la muerte con una mirada tan fría que el hijo del mar sintió como cada poro de su nuca se erizaba-No existe ni un ápice de rencor o reproche en tus ojos al mirarme. Pero fui yo quien cosecho el alma de tu amada-Narro con frialdad-No fue Olethros, ni fue Macaria. Después de pasar por el Tártaro, Annabeth Chase merecía morir en paz.

-Ah, eso...-Y allí estaba de nuevo. Aquella facilidad que tenía Percy para sorprender con sus reacciones inapropiadas. Cuando cualquiera habría reaccionado iracundo, especialmente alguien tan volátil y enojado; o caído en lagrimas de dolor y gratitud al escuchar que su amor había logrado dejar ese mundo en paz; o simplemente quedar pasmado sin expresión alguna en su rostro. Percy solo reacciono como si se hubiera topado con una pregunta cuya respuesta no conocía en un examen de historia-No es que no esté enojado.

-...-Thanatos solo observaba expectante mientras veía al ojiverde apoyarse sobre sus rodillas con los codos y entrelazar las manos frente a su rostro:

-Es solo que ya descargue mi enojo sobre los culpables-Allí estaba de nuevo. Aquella aura iracunda pero helada que hizo temblar levemente la estancia mientras sus brillantes ojos verdes se clavaban en un punto de la nada perdidos en los recuerdos.

-¿Y tu pequeño... lapsus?-Inquirió la muerte cruzando sus piernas.

-Solo me canse de ser un peón mas para los dioses-Explico Percy-Créeme, mas de una vez quise pedirte un aventón-Agrego con sorna de humor en su voz pero una mirada muerta en sus ojos-Las pesadillas. Ustedes los dioses nunca entenderán lo que son las pesadillas.

-Sí, pude ver tu nombre un par de veces asomarse en la lista de espera-Cercioro el dios-Hasta hace poco, ¿qué paso?-Pregunto genuinamente interesado. Aunque ya conocía la respuesta.

-¿Tienes que preguntar?-Inquirió Percy con sarcasmo, y entonces ambos giraron sus miradas hacia el moribundo junto a ellos-No enfrento a la muerte por cualquiera.

En ese momento pudieron escuchar un breve jaleo afuera de la habitación, de entre el cual Percy pudo distinguir un par de voces junto con el de una muy enojada jefa de enfermeras:

-¡Le estoy diciendo que esto es un hospital!

-¡Y yo le estoy diciendo que esto es una emergencia! ¡Debería estar familiarizada con el concepto!-Ese tono era muy fácil de reconocer. Dos segundos después la puerta de la habitación fue abierta por un agitado hijo de Hades seguido por un par de adolescentes bastante apresurados:

-¡Nico!-Estaba aliviado de ver a su primo, pero nunca espero a lanzarse sobre él y rodearlo con sus brazos.

-Joven-Thanatos también se puso de pie e hizo una leve inclinación a modo de saludo para con el italiano:

-¡Muy bien todo el mundo!-En ese momento un chico castaño con el cabello finamente recortado a modo militar entro en la estancia. Era como de la mitad de la estatura de Percy y ciertamente muy delgado-Me trajeron para curar a un paciente y no podre con tanta gente molestando-Aunque su tono era propio de un general-Señor Morts, lo lamento, pero sería contraproducente para mi paciente despertar y ver a la muerte junto a su cama-Que incluso no temía en hablarle al dios de la muerte. Percy ya comenzaba a simpatizar.

-Estaré muy atento-Advirtió el dios de la muerte con austeridad hacia el hijo de Poseidón que le devolvía la mirada implacable-No hay excepciones-Y la muerte se disolvió en una nube de sombras.

-Sin presiones ¿eh?-Murmuro el romano quien, sin que nadie lo notara, ya estaba ajustándose sus guantes quirúrgicos-Ahora...-Dijo girándose en dirección de los demás mortales-Los quiero fuera de aquí-Espeto con brusquedad-Si pude correr a la muerte puedo con ustedes.

-¡Yo me que-

-Esperaremos afuera-Intervino Nico sujetando a Percy de un brazo-Vamos Percy, no estorbes-Agrego Jason sujetándolo del otro y comenzando a jalar:

-¡Suéltenme!-

-¡No se grita en un hospital!-Pero en el momento en que Percy logro tomar impulso hacia adelante fue recibido por la dura suela de una bota militar que no tenía nada que hacer en un centro médico pero si en los pies de un romano. Y dos segundos después la puerta fue cerrada dejando a un muy irritado, y sin aire, Percy.

Así que allí estaban: toda la manada reunida en la sala de espera, Sam había llegado junto a Billy solo unos minutos antes, como no había mucho lugar donde sentarse la mayoría estaban sentados en el piso. Después de todo el cansancio y la preocupación comenzaba a pasarles factura. Aunque el titulo de perro guardián se lo llevaba sin duda Percy, sentado en el suelo apoyando la espalda en la puerta, con los pies fijos al piso y ambas piernas flexionadas frente a él y sus manos entrelazadas entre sus pies con una mirada fija en el vacío.

-¿Quieres relajarte?-Fue una suerte que Jason llegara y colocara una lata de coca-cola frente a su cara. Incluso él temía que si el ojiverde comenzaba a tamborilear con un pie todo el lugar se sacudiría.

-Me relajare cuando le vea sobre sus dos piernas-Espeto el ojiverde, evidentemente más tranquilo cuando la fría bebida de azúcar y cafeína entro en su sistema-Gracias. ¿A donde fue Nico?

-Dijo que iría a dormir a una habitación desocupada-Recordó el hijo de Júpiter-Y que no quería que lo usaras como sensor de muerte-Agrego con una media sonrisa. En respuesta recibió un gruñido y de repente Percy parecía muy interesado en los ingredientes del refresco en sus manos.

-Jason...-Le llamo de repente Billy, conduciendo su silla de ruedas hasta quedar frente al rubio. No necesito decir nada mas, su mirada y la expresión de todo su rostro revelaban a un padre angustiado:

-Descuida Billy-Se adelanto el rubio imprimiendo en su tono toda la calma y seguridad que años como líder le habían enseñado-Se que es joven, pero Henry es el mejor médico de la legión. Jacob estará bien.

-¿Ese niño es doctor?-La incredulidad se filtraba por cada silaba pronunciada. Pero lo que realmente cargo de presión toda la atmosfera fue la repentina llegada de Bella Swan junto a su novio y el director del hospital, ya vestido con su habitual bata blanca.

De inmediato toda la manada se enfoco en flanquear la puerta de entrada así como a Billy, aunque viéndolo desde un tercer punto casi parecía que se reunían al rededor de Percy. La tensión era obvia y fue Jason quien se adelanto para evitar intentar disiparla:

-Tranquilos todos-Decirle a un grupo de personas enojadas que se tranquilizaran nunca funcionaba, y era muy consciente de eso. Pero al menos así lograba que se enfocaran en él y no en su enojo-No es el momento ¡ni el lugar! para pelear.

-Sam...-Llamo Billy y solo eso hizo falta para que el alfa emitiera una orden al resto de la manada:

-Todos quietos, nadie atacara a nadie-Su tono se dirigía también al vampiro líder, el cual asintió con la cabeza, y aunque las miradas feroces no disminuyeron ya ninguno parecía a punto de saltar sobre los recién llegados.

-¿Donde está Jacob?-Pregunto Bella dando un paso adelante.

-Ah, fue a la azotea por algo de aire fresco dijo que volvería en un rato-Respondió Embry con sarcasmo-¿Donde crees que esta?

-Muévanse, quiero verlo-Pero apenas dio un paso extra ya tenía el filo de Riptide atravesando su pecho. Antes de que reaccionara Percy retiro su espada y reveló que no había herida alguna.

-Mi espada no puede herir mortales-Explico el ojiverde con una calma casi antinatural en su persona-Así que al próximo paso tendrás mi puño en la cara-Amenazo con serenidad. Para su sorpresa la chica creyó que solo blofeaba, para cuando Bella intento apartarlo para pasar Edward atrapo el puño de Percy con su mano abierta y ahora ambos parecían luchar por hacer ceder al otro:

-¡Basta ustedes dos!-Esta vez fue el turno de Carlisle para intervenir y por primera vez hacer valer su autoridad. Pero solo Edward cedió, por lo que termino siendo empujado hacia atrás por toda la fuerza del mestizo.

Jason y Billy intercambiaron miradas alarmadas. Sam podía mantener a la manada a raya, pero Percy era tan incontrolable como la marea y el hijo de Júpiter temía que hiciera alguna tontería a causa de la rabia. Pero justo antes de que el griego avanzara un paso, el sonido de la puerta abriéndose hizo que todos se olvidaran de la confrontación y regresaran su atención al verdadero asunto urgente:

-¿Donde está Percy?-Inquirió Henry ante aquella montaña de músculos y ansias que le impedía dar un paso más. Casi al instante el mencionado se asomo por entre Jared y Paul. Y antes de que dijera nada el pequeño Henry le tenía muy bien sujeto de una oreja-¡No se inicia una pelea en mitad de una clínica! ¿Eres idiota o qué?

-Auh auh auh ¡auuuh!-Cada palabra era acentuada por un tirón más en la oreja del mestizo.

-Las paredes son de cristal ¿saben?-Inquirió el romano con una mirada acusadora al resto de los presentes-¿Tienen idea de lo molesto que es trabajar mientras escucho tantas babosadas? Afff...-Sin duda recibir un sermón por parte de un chico que obviamente aun estaba en edad de leer comics y de disfrazarse resultaba sumamente incomodo. Especialmente verle tener bien sujeto a Percy Jackson al tiempo que suspiraba y se frotaba el ceño con su mano libre.

-Henry, ¿como esta?-Inquirió Jason, asomando su cabeza entre Sam y Leah.

-Espere Pontifex, siempre he querido decir esto-Murmuro para sí mismo el pequeño, claro que él no estaba al tanto de los sentidos mejorados de casi todos los presentes-¿Familiares del paciente?-Su emoción era más que evidente, ni siquiera hacía falta escuchar su pulso:

-Sí, soy yo, su padre...-Embry y Seth hicieron espacio para que Billy pudiera pasar con su cilla de ruedas-¿Como esta?-Pero la preocupación por su hijo ni siquiera le hacía reparar en que le hablaba a un chico que bien podría tener apenas un tercio de su edad.

-¡Está mejor que bien!-Declaro el romano con orgullo-Sus órganos estaban todos revueltos fue como armar un rompecabezas, además me hubieran dicho que su temperatura normal es tan alta, gaste mucha energía combatiendo una fiebre que no existe ¿y qué pasa con esa capacidad curativa? ¡Sus huesos parecían astas de venado! Tuve que reacomodar uno por uno, y debo decir que su hijo ahora es dueño de ¡una de las mejores cajas torácicas que he hecho! Incluso le quite esa cicatriz del brazo, se la hizo de niño ¿no? Detesto los puntos que dejan marca, se ven tan-

-Muy bien, ¡Henry!-Intervino Jason, arrepentido de olvidar lo entusiasta que podía ser el romano en cuanto comenzaba a hablar de su trabajo-Gran trabajo, gracias.

-Ah, claro...-El hijo de Apolo recordó todas la veces que Reyna le había reñido por hablar de mas. Así que se llevo la mano a la boca y se aclaro la garganta, se irguió a todo lo alto que era e intento hablar con el tono más profesional que pudo-El paciente está estable, estuvo consciente por un momento pero lo puse a dormir. Uy, perdón, eso son mal-Se disculpo con las orejas coloradas-Ahora duerme.

-¿Podemos verlo?-Inquirieron varios de la mana y Billy al mismo tiempo. Henry dio un rápido vistazo a su oficial superior más cercano:

-Tú eres el doctor-Pero el hijo de Júpiter le dio libertad de decisión y una sonrisa cordial.

-Bien, ¡solo de a dos!-Aclaro haciendo énfasis levantando un dedo con cada mano-Tienen cinco minutos, pero si alguno lo despierta lo pondré a dormir, y no de forma bonita-Amenazo una expresión que, más que amenazante, resultaba incluso tierna en alguien de su tamaño.

Por supuesto que Billy fue el primero en pasar, sorprendentemente junto a Carlisle, después de todo el vampiro quería ver con sus propios ojos que había hecho ese niño. Por su parte el anciano Quileute finalmente pudo respirar tranquilo en cuanto vio a su hijo tumbado en la camilla, respirando tranquilamente y como si solo estuviera tomando una siesta.

-Estas extrañamente calmado-Mientras era el turno de Sam y Paul de entrar, Percy se había quedado con la espalda apoyada en la pared contraria junto a Jason y Henry-Creí que serias el primero en entrar.

-Ellos son su familia, tienen ese derecho-Respondió con sencillez y las manos en los bolsillo.

-Entonces tú eres el famoso Percy Jackson-Comento Henry genuinamente fascinado-Vas a darme mucho trabajo.

-¿Qué significa eso?-Inquirió Percy algo divertido.

-Reyna dijo que te patearía el trasero tantas veces que ni siquiera recordarías lo que es uno-Respondió-¡Es genial! Nunca he reconstruido una pelvis-

-Me agrada este mocoso-Comento el hijo de Poseidón despeinando al joven romano y marcando aun más su diferencia de estatura. Las visitas continuaron de dos en dos, cada vez que los miembros de la manada salían lucían mucho más tranquilos. Pero cuando Seth y Leah salieron, fue cuando todos volvieron a ponerse alertas:

-Despertó-Declaro la mayor de los Clearwater.

-¡No fue nuestra culpa!-Se defendió Seth de inmediato al ver a Henry comenzando a arremangarse la camisa:

-¡Jake!-Fue solo un lapsus de distracción. Pero nadie fue capaz de reaccionar sino hasta que Bella ya se había colado en la habitación, y allí ya no hubo autoridad que valiera. Toda la manada y los mestizos se asomaron por el marco de entrada observando expectantes la escena: Jacob tumbado en su camilla, apretándose los ojos con una mano buscando quitarse la somnolencia y junto a él la chica que se aferraba a su mano libre mientras hablaba-¡Oh por dios Jake! Mírate, ¿por qué hiciste algo tan estúpido?

-¿Que tiene que mirar? ¡Esta perfecto!-Murmuro Henry, de paso recibiendo un par de asentimientos.

-¡Estaba tan preocupada, Jake!-Continuo la chica-Perdóname...

-Oh por favor...-Bufo Leah.

-.. no quería que te enteraras de esa forma. Pero tienes que-

-Bella, por favor cierra la boca, me duele la cabeza-

-¡Uhh!-Toda la manada reacciono como el montón de adolescentes que eran.

-Muy bien, momento incomodo, todos para atrás...-Al menos los romanos conservaban la compostura. En cuanto la puerta volvió a estar cerrada solo estaban dentro la humana, Jacob y su nuevo doctor:

-¿Qué edad tienes?-Pregunto escéptico el quileute al ver a Henri.

-Cumpliré trece en agosto...-Respondió el chico colocando su mano en la frente del quileute-Dioses, en serio que esa temperatura me pone nervioso. Avísame cuando deje de doler-

-¿Como- Ahhh, justo así-Tan pronto como el chico cerró los ojos Jacob pudo sentir como esas palpitaciones en sus sienes y nuca comenzaban a ceder hasta finalmente desaparecer-Adivinare, ¿amigo de Percy?-Ahora cada vez que se topaba con algo extraño estaba casi seguro que era relacionado al ojiverde.

-Algo así...-Respondió Henry dando un último vistazo al estado de su paciente-Ahora, los dejare solos para que charlen. Dioses es increíble lo mucho que digo eso. Tengo que dejar a trabajar con adolescentes-Murmuro de camino a la salida, solo que apenas hubo puesto una mano en el pomo de la puerta escucho como le llamaban:

-¿Podrías pedirle a Percy que entre?-Henry solo se dedico a asentir con la cabeza antes de salir:

-Jacob, ¿que fue eso?-Inquirió Bella enojada.

-Estoy preocupado-

-¡Tenemos que hablar!-Espeto la chica, pero esa era una respuesta que el quileute ya esperaba:

-No tenemos nada de qué hablar, Bella-Recalco-Lo elegiste a... ¿Sabes qué?-De repente ni siquiera tenía ganas de reclamar. Estaba cansado, ligeramente adolorido y definitivamente no quería pelear-Ni siquiera me importa. Solo quiero comer y dormir.

-Me gusta ese plan-Ese momento Percy venia entrando a la habitación, y aunque no había escuchado toda la conversación si el pedazo que más importaba-¿Pizza o hamburguesas? Por esta vez tú elige.

-¡Hamburguesas!-

-Pero-

-Oye tú, el pálido-Llamo Percy asomando la cabeza hacia afuera-Tú novia esta perturbando a un paciente, ¿te la llevas?-En cuanto regreso su atención al interior de la habitación tenia al frente a una muy enojada Bella Swan-¿Qué?

-Bella-Atajo Jacob sentado desde la camilla-Por favor vete. Te llamare cuando este mejor ¿sí?-Intento negociar. Y en parte fueron sus palabras y la llamada de Carlisle para salir lo que convencieron a la mortal de finalmente irse.

-¿Nos dan unos minutos primero?-Inquirió Percy bajo el marco de la puerta al ver como Seth, Sam y el resto de la manada tenían intención de entrar-Sera rápido-Y cerró la puerta, poniendo el seguro-Eres un mentiroso, Black-Agrego con sorna caminando hacia el ex convaleciente.

-Si no le decía eso no se iría-Tercio el Quileute cruzando sus piernas sobre el colchón al tiempo que Percy se sentaba en la banca a su lado. Por un breve instante ambos estuvieron en un profundo silencio mirándose fijamente con una tenue sonrisa en sus rostros-Me alegra que estés bien-Dijo finalmente Jacob.

-Fue una locura lo que hiciste-Sentencio Percy con la misma sonrisa-Pero gracias por cubrirme. Y perdón por no poder ayudarte antes.

-Oye, está bien, mira...-Para dar credibilidad a sus palabras se palmeo el costado vendado que tenia-Ni siquiera duele.

-Que bueno, porque tenemos que irnos-Recordó Percy-Técnicamente ustedes no deberían estar aquí, según entiendo-Pero antes de continuar pudo sentir como de repente algo en la mirada de Jacob cambiaba drásticamente-¿Qué ocurre?

-¿Te irás?-Pregunto directamente el quileute. Percy comprendió al instante el sentido de aquella pregunta. Francamente estaba sorprendido de que Jacob pudiera recordar cómo le había jurado a Jason finalmente acceder a regresar al campamento si le traía ayuda para él. Pero más le sorprendía era ver aquella mirada de aprensión en los ojos del quileute. Pero no tenía sentido darle vueltas al asunto:

-Seee, supongo que nos iremos mañana-Respondió intentando restarle importancia al asunto-De todas formas no podía quedarme mucho más tiempo.

-Pero-

-Yo atraigo monstruos, Jacob-Explico Jacob-Últimamente cada vez que salgo a caminar me cruzo con alguna Dracaenae y en ese taller del centro habían un par de Lestrigones. Gigantes caníbales-Agrego rápidamente-No sería justo ponerlos a todos en peligro por mi culpa.

-Entiendo pero...-¿Pero por qué quería decirle que se quedara?-Te voy a extrañar-Eso no era suficiente. Quería mandar al cuerno todo y obligarlo a quedarse-¿Vendrás de nuevo alguna vez?-Al menos podría buscar un premio de consolación.

-Claro que volveremos, es un lugar tranquilo-Respondió para alivio del quileute, aunque la idea de que Percy volvería con ese rubio engreído no le emocionaba para nada-Aunque no tengo idea de cuánto tome esta nueva cosa por la que Reyna y Frank me quieren de vuelta. Pero te aseguro que si es una intervención podremos volver de inmediato.

-¿No podrías regresar tú solo?-Sugirió Jacob para sí mismo en mitad de un mohín, aunque no por eso Percy dejo de escucharle:

-¿Quieres quedarte en California? Viejo, con tu temperatura te guisarás en tu propia piel-

-¿Por qué querría ir yo a California?-Rebatió pausadamente Jacob, aunque una parte de él comenzaba a adivinar por donde iban los tiros:

-Porque YO iré a California-Explico Percy cual adulto que habla con un infante. Aunque en realidad ese había sido su plan desde un principio-¿En serio creíste que me largaría y te dejaría atrás, Jacob?

-¿Por qué demonios querría acompañarte a California?-Era increíble lo fácil que ambos comenzaban a discutir.

-Muy bien, la cosa es esta...-Y antes de que Jacob comprendiera que las intenciones de Percy no eran explicar con prosaicas palabras lo que estaba ocurriendo, ya todo había alcanzado un nivel de surrealismo que nunca habría podido imaginar. Porque Percy se había levantado y vuelto a sentar a su lado en la camilla, a solo una milésima de segundo antes de sujetar a Jacob por la barbilla y acercarlo tanto a él que era imposible diferenciar sus alientos. Justo antes que un segundo pensamiento cruzara su cabeza y se preguntara hasta donde llevaría Jackson aquella broma, Percy junto sus labios en un contacto brusco. Feroz. Y extrañamente para nada desagradable. Pero antes que se diera la oportunidad de saborear un poco aquella fragancia salina y masculina el contacto se rompió.

-Grr-Que incluso gruño levemente inconforme.

-¿Que fue eso?-Inquirió Percy divertido.

-¡Nada!-A buena hora su dignidad venia a hacer acto de presencia.

-Como sea-Aunque esa sonrisita en su cara no coincidía con esas falsas palabras de indiferencia. Además aun tenía a Jacob firmemente sujeto por la barbilla, por lo que volvió a acercar su rostro hasta quedar a solo centímetros. Y cuando Jacob creyó que tendría otro beso, susurro-Se que el resto de pulgosos están escuchando al otro lado...-Además una parte de él se jacto al ver esa expresión ligeramente frustrada en el quileute-Hablaremos de esto cuando lleguemos a Nueva Roma.

-Solo por curiosidad...-Inquirió el Quileute en susurros al tiempo que sujetaba la muñeca de la mano con la que Percy le sujetaba-¿Qué pasa si digo que no?-Nuevamente volvían a tener un duelo de miradas. De esos en los que Jacob sentía tener una mínima oportunidad de victoria.

-Normalmente solo te obligaría-Agrego con socarronería y Jacob se pregunto si realmente el ojiverde solo bromeaba-Pero creo que, por una vez, no tendré que forzarte...-Y para dar un poco mas de seguridad a sus palabras hizo la finta de dar un fugaz beso al quileute, que en el instante en el que Jacob se inclino para corresponder el mestizo se hecho para atrás con una muy irritante sonrisa de victoria-¿Vez, Jake?

-Eres un bastardo, Jackson-Gruño Jacob mientras veía a Percy levantarse. Pero en lugar de continuar insultando al mestizo, prefirió por una vez ser él quien se llevara por delante al ojiverde: literalmente. Antes de que Percy llegara a la puerta el quileute se levanto de la camilla y arremetió contra él:

-Wouh-En un instante Percy estaba aprisionado de frente entre la madera de la puerta y esa enorme masa de músculos que era Jacob Black a su espalda-¿Qué pasa, cachorrito? ¿Impaciente?

-¡...!-Pero Jacob no tenía ninguna intención de ceder ante las provocaciones de Perseo Jackson. Prefería simplemente embriagarse con aquella esencia tan peculiar que le hacía gruñir. Solo que no estaba seguro de si era por gusto o por rabia. Como fuera se sentía muy bien. Especialmente poder morder el lóbulo de su oreja. Y en el instante en que Percy logro girarse e intento sujetar a Jacob, este dio un paso atrás con la misma expresión de triunfo en su rostro con la que Percy se había burlado minutos antes de él-¿Quien es el impaciente ahora?

Y solo estaban empezando a bailar a un ritmo desconocido sobre hielo delgado. Ninguno de los dos tenía idea de lo que les esperaba en el fondo.

-Ahhh Jake...-Gruño Percy quitando finalmente el seguro de la puerta-No tienes idea-

Continuara...

Uhhhh, ¿soy yo o la cosa se puso caliente? Bien, primero, como prometí en Diciembre les cumpliría un deseo a cada comentario, y por ahí alguien pidió de deseo finalmente tener un poco de acción entre esos dos. Jajajaja espero que te gustara el rumbo que tome, tal vez fue algo agresivo pero la verdad es que lo que más me gusta de estos dos es esa misma ferocidad jojojojo

Y regresando al tema, ¡señores se viene lo bueno! No solo Percy y Jacob comenzaran a bailar el tango, sino que Percy se llevara a su nueva mascota a Nueva Roma. ¿Cómo reaccionaran todos al enterarse de la noticia? ¿Jason se sorprenderá? ¿Y que dirán Reyna y Frank cuando regrese? ¿Qué clase de misión se llevara a cabo esta vez? ¿Quien será mas impaciente? ¿Es natural que Nico tuviera tan poca relevancia en el capitulo? ¿O acaso todo es parte de un malévolo plan del autor? ¿Acaso habrá una sorpresa aun más grande para el siguiente capítulo?

Bueno señores, eso fue todo por hoy, me muero por leer sus reviews!