El azabache no sabía que pensar o que hacer ahora con ese nuevo sentimiento instalado en su pecho, en su ser sentía algo extraño cada vez que veía al castaño y su sonrisa que lo caracterizaba, hasta cuándo se ponía serio, y le molestaba mucho no saber que sentía, estaba fuera de su control y no le agradaba nada.
No solo le sucedía a el, sino, también al castaño que era incapaz de saber lo que sentía el mismo.
Era muy frustrante no saberlo.
Un pequeño niño noto muy extraños a su mami y al castaño, tanto que calló por precaución y la azabache los miro muy extraños, estaban actuando muy raro desde la mañana y por eso mismo se les quedo viendo.
No les podía preguntar o se harían los locos.
Lo averiguaría por su cuenta, sería más sencillo hacerlo.
La coronación, o el día termino para que el pequeño se despidiera de ellos, abrazando muy fuerte a su mamá, para irse con su nana inmediatamente y con su sonrisa.
-Es muy lindo su hijo y muy interesante-eso si lo admitía.
-¿Interesante?-volteando a verla.
-Es demasiado inteligente para su edad-omitiendo lo de hace rato.
-Es mi hijo-orgulloso.
-Se nota-no lo negaba.
-Mikasa-con su tono severo.
-¡Que!-miro a su hermano.-¡No me puedes culpar!. ¡Es la verdad!.
No podía hacer nada con ella.
-¿Ustedes que les sucedió?-solo lo dijo.
-¿Suceder de que?-a la defensiva.
-No sé de qué hablas-ignorando eso que dijo.
-Han actuado muy raro desde esta mañana-no era tonta.-Y no lo nieguen.
-Métete en tus asuntos Ackerman-caminado hacía otro lado.
El se iba yendo seguido de ellos dos, como un castaño solo la miro serio por lo que hizo use adelanto para estar al lado de su capitán y ella desde atrás observó que tenían un aura muy distinta a la habitual o a la que todos podían ver normalmente.
Regresaron con los demás que solo los esperaban para despedirse de la rubia que ahora viviría por una temporada en palacio.
-Te cuidas mucho Historia-una abrazo la chica patata.
-Lo hare-con su sonrisa.-Y tú no te robes nada de la comida Sasha.
-No lo prometo-no lo podía prometer.
-No cambias-riéndose un poco por eso.
Los demás la despidieron como sus capitanes y superiores.
El último fue el azabache.
Una vez que se subieron en los carruajes para volver a la sede, noto el mismo a una boca con capucha acercarse a la rubia que se sorprendió e inmediatamente la paso adentro donde se perdieron, olé dio importancia mínima ahora.
-Levi-lo llamo por su nombre.
Volteo y vio que era el castaño a su lado.
-Extraña a Uri-pensando que era eso.
-Un poco-suspiró.
-Él estará bien con su abuelo-era más seguro ahí.-Por cierto, como le fue con los comandantes sobre ese tema.
-Nada bien-recargándose en su hombro.-Me interrogaron y cuestionaron sobre si yo tenía conocimiento alguno. Incluso Erwin me preguntó si yo sabía algo al respecto.
-De seguro les aseguro que solo hasta hace unos días lo supo-era algo cierto.-Si usted lo hubiese sabido. Dudo mucho que lo hubiese pasado por alto.
-¡Cómo sabes que no hubiese hecho lo contrario!-muy cómodo.
-No eres así Levi-mirando su mano y entrelazando la con la de el.-Desearías la verdad y ahí decidirías que hacer.
-Me conoces poco Eren-muy a gusto de hablar con el.
-Y usted no me conoce del todo-era muy cierto.
Eran solo ellos dos en ese carruaje y su plática solo era sobre esos temas muy delicados.
-Eren dormirás conmigo desde ahora-acarando el rostro.
-Lo hare-mirándolo a los ojos.
-Es una orden-cerrando sus ojos.
-Entonces la cumpliré Heichou-acercándose a él lentamente.
Uniendo nuevamente sus labios en un dulce beso que ambos querían en ese momento.
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L:
Regreso hace días mi equipo, de una sorpresa que me dieron y agradecí tenerlos de vuelta, ahora seguíamos usando el castillo que nos dieron como base cuando Eren aún era considerado peligroso y con el hecho de que tengo nuevos reclutas, esos mocosos que me sacan de quicio con su maldita ineficacia.
La limpieza se hacía como yo decía, nadie me contradecía en absoluto y cuando llegó esa mocosa, esa chica Leonhart para estar ahora bajo mi vigilancia, note mucho la tensión que hubo en su llegada y lo único que hice fue tratarla como a un cadete más mío.
Le di una orden que siguió sin rechistar.
En la cena, ella se mantenía cerca de Eren, mismo que le hablaba amigablemente como Mikasa y ese niñato que sacaba de quicio al verlo tan cerca de ese mocoso.
Al acabar de acercó Petra a mi para hablar.
-Heichou, no cree usted que esa chica nos traicione o si-era su preocupación.
-No lo hará-con mi tono voz habitual.-Le conviene estar con nosotros que con sus amigos. Ella estaría muerta si va con ellos.
-Lo siento-calmada con su respuesta.-Es que no sé si deba confiar en ella por lo que sucedió. Tal vez sea igual que con Eren. Solo es una niña aun.
-Como dices Petra-eso si era cierto.-Solo es una niña. Debe sentirse más cómoda si no la tratan tan hostil.
-Comprendo-para sonreír.-Me retiro a descansar.
Solo asentí, para verla irse.
Era una buena soldado mía, solo que un conservaba esa humanidad que la caracteriza como su amabilidad, es lo único que tiene para mantenerse viva y a salvo.
Ahora debo ir a volver a ser un carcelero con cierta niña, ya no es necesario serlo más con Eren.
Duerme en mi habitación, en el sofá que tengo porque es más seguro para mi.
No tengo miedo de el, lo contrario.
Siento que algo puede pasar si estamos mucho tiempo juntos, no solo su cercanía me pone nervioso, sino, el hecho de que al verlo a los ojos me veo muy atraído y quiero que me atrapé, deseo ser tocado por el y no me puedo permitir perder la cabeza por esos tontos pensamientos que empiezo a tener.
Debo concentrarme en otras cosas.
Me dirijo al sótano donde escucho voces y cómo está entreabierta la puerta observó a esa chica con Mikasa.
-¿Piensas acompañarla está noche Ackerman?-con mi tono serio de siempre.
-Heichou-con una sonrisa.-Solo vine a hablar con ella de algo de mujeres.
-Es hora-mirándola seriamente.
-Nos vemos mañana Annie-tomando su mano.
Ella asintió, para salir de ahí y yo solo cerré la puerta con llave.
Me encamine hacia arriba y parece ser que alguien se molestó por hacer eso, no la culpaba en absoluto, pero, era mi deber.
-Sabes que Annie y yo somos más que amigas-siendo más clara.-Solo que si alguien lo sabe, no será muy bien visto.
-Mikasa-suspire.
-¡Me da miedo perderla!-era lo que la inquietaba.-Armin y Eren me entienden.
-¡¿Que quieres que te diga?!-siendo claro con ella.
-Si tú llega a tener a alguien aparte de tu hijo-poniéndolo como un ejemplo.
-¡Crees poder soportar su perdida!.
-No lo se-no mentía.
-¡Si fuese Eren esa persona!-era su pregunta.
Ella me tenía en un encrucijada en estos momentos, porque no sabría en realidad que hacer.
Aquí llega el capítulo del día de hoy.
Espero que les guste mucho mi historia y si está larga la trama, entonces solo háganmelo saber y podré ajustar mis ideas mejor.
Besitos ^^
