Capítulo 30

Sehrazat no pudo evitar sonreír cuando vio a Onur asomándose en su oficina. Él venía a verla todos los días, con cualquier pretexto, aunque no lo necesitara y compartía un rato con ella.

Él le sonrió a lo lejos y ella se puso de pie.

-Perdón por no haber venido antes… tuve una reunión interminable…

-No te preocupes… lo sabía… y sé que tú tienes ganas de pasar tiempo conmigo siempre…

-Así es… y hablando de eso… han pintado nuestra habitación en la casa nueva… quería que la vieras…

-Mmmmm… estoy complicada hoy… Kaan tiene una pijamada en la casa de un vecino y…

-Y estarás sola…

-Bueno… mi idea era quedarme en casa por si Kaan me necesita y tengo que ir a buscarlo…

-Kaan estará bien… y tenemos tu móvil y mi auto veloz en caso de que nos necesite…

-Onur…- dijo dudándolo, realmente él siempre triunfaba en hacerle tambalear cualquier plan con los suyos.

-No lo pienses más… pasemos tiempo juntos… últimamente…

-Últimamente fuiste tu quien tuvo compromisos…

-¿Me lo echas en cara?

-No… pero es la verdad…

-¿Entonces no vendrás?

-No es que no quiera… pero…

-Bueno… supongo que podría ir a nuestra casa, cocinarme algo… pensar en ti… echarte de menos…

-Onur…

-Y tú podrás fantasear conmigo en tu casa…

-Pero…

-Estaré en casa… pensando en ti…- dijo y se inclinó para besar su frente antes de irse.

Sehrazat se quedó mirándolo y suspiró. Empezó a pensar en las posibilidades y se dio cuenta de que probablemente la situación de quedarse cerca por si Kaan la necesitaba era más por ella que por el niño.

Pensó en llamarlo, pero se contuvo. Volvió a su casa, preparó a Kaan que estaba tan feliz que no podía dejar de hablar, y lo llevó a la casa de su vecino.

Le dijo a la madre que pasaría la anoche fuera pero que tendría su móvil disponible en caso de que ocurriera algo y que tuviera que volver a buscarlo…

La mujer le aseguró que no sería necesario y Sehrazat volvió a darse una ducha y pidió un taxi para ir a su futura casa con Onur.


Cuando llegó notó que no había mucha luz y lo encontró en la cocina… sus ojos lo acariciaron cuando se dio cuenta de que él solo vestía un pantalón deportivo y el torso desnudo.

-Onur…- dijo y él giró para mirarla

-Viniste…- dijo él con una sonrisa.

-Digamos que dijiste lo que debías para convencerme… al final, era más un tema mío que de Kaan, el hecho de quedarme cerca…

-Me imaginé…- dijo él y extendió sus brazos para recibirla.

-Espero que no estés enojado… no me gustó decirte que no vendría…

-¿Enojado? No… algo desilusionado…

-Entiendo…-dijo ella- bueno, estoy dispuesta a hacer lo necesario para enmendarme…

-¿Lo dices en serio? - dijo él alzando las cejas.

-Mmm… ahora ya lo dije, no queda bien que me eche atrás… pero confieso que tengo algo de miedo…- dijo y sonrió.

-Bueno… honestamente no creo que sea tan complicado…

-Bien… me animaré entonces… ¿qué necesitas para complacerte y perdonarme?

Onur la miró con una sonrisa, dejó todo apagado en la cocina y la empujó un poco para conducirla a la habitación…

Sehrazat sonrió al ver como había quedado la pintura. Realmente habían elegido un lindo color y la decoración hacía mucho para convertirla en un lugar muy agradable…

-¿Te gusta?

-Ha quedado muy lindo… especial…- dijo con una sonrisa y él la hizo sentar sobre la cama y tomó sus manos- ¿entonces?

-Bueno… entre nosotros, hace un tiempo, ha quedado un tema pendiente y creo que este es un buen momento para poder solucionarlo…

-¿Un tema pendiente? ¿a qué te refieres?

-¿Recuerdas aquel día, no hace mucho, que hablamos de nuestras fantasías? - dijo con una sonrisa.

-Onur… ya sé adonde vas… olvídalo…

-Ah, no… tú me prometiste… ahora tienes que cumplir…

-Onur…- dijo y se sonrojó.

-Soy yo, Sehrazat… no me digas que te avergüenzas…

-Por supuesto… es algo muy personal…

-Oh, vamos…- dijo y se quedó mirándola.

-¿Qué quieres saber? - le preguntó con fingido fastidio.

-Cuando, cómo, dónde… qué…

-Entiendo… quieres un informe detallado de mis momentos de soledad…

-Sería increíble…- dijo él y alzó las cejas.

Sehrazat se tapó la cara con ambas manos y él supo que meditaba lo que podía o no contarle…

-De acuerdo… te dije que aquella vez en que me había olvidado el móvil sobre la mesa… y recibí ese mensaje tuyo que no pude contestar porque se había hecho tarde…

-Sí… me dijiste…

-Bueno… lo escuché varias veces…- dijo y bajó la vista.

-Ah…- dijo él y esperó a que ella lo mirara- ¿sólo eso?

-Sabes que no…

-Cuéntame…

-Lo escuchaba y me imaginaba que tú me hablabas… con esa voz… al oído… y que luego comenzabas a acariciarme… y besabas mi cuello…

-¿Dónde estábamos?

-En Binyapi… en tu oficina…

Onur se perdió en sus ojos y ella supo que intentaba imaginarlo.

-¿Nada más?

-Onur… sabes que hay más…

-Sehrazat…

-De acuerdo… yo… usaba mis manos pretendiendo que eran las tuyas… y así sentía tus caricias…

-¿En dónde estabas cuando ocurrió?

-Duchándome…- dijo y lo vio cerrar los ojos.

-No puedo creer que hayamos fantaseado así con estar juntos y no hayamos podido concretarlo antes…

Sehrazat se alzó de hombros y suspiró.

-¿Contento?

-¿No pensarás que me conformaré con una sola fantasía?

¿Qué hay de ti?

-Bueno… yo he fantaseado contigo tantas veces que no se me ocurre por donde empezar…

-Cuéntame una…

-Una vez estábamos en tu oficina y te sentaste sobre el escritorio y… estabas tan cerca, tan hermosa… que me imaginé deslizando mis dedos por tu pierna, acariciando tu piel y mientras tú me hablabas, yo pensaba en besarte, en hacerte el amor sobre el escritorio y no pude prestar atención… tú me decías que me veías cansado y yo no podía decirte lo que realmente pasaba…

-No puedo creerlo… me acuerdo del día…

-Dime algo… aquella vez que te pedí que fueras a mi casa a buscar la carpeta para Nurayat…

-Sí…- dijo y se mordió el labio, sabía adonde iba la referencia.

-Aquel día que encontraste el pañuelo que yo me había quedado…

-¿Quieres saber si fantaseé contigo en tu habitación?

-¿Lo hiciste? - le dijo con su mirada en la de ella.

-Me acosté en tu cama y aspiré tu aroma en tu almohada… no tuve tiempo de fantasear ahí porque me llamaste en ese instante y…

-Te corté la inspiración…

-Algo así…- dijo y se mordió el labio.

-Qué lástima…

-Bueno… pero eso no terminó ahí…

-¿Ah, no?- preguntó con curiosidad él.

-Digamos que luego tuve una noche algo intensa… sentía tu perfume impregnado en mi nariz… no podía dejar de pensar en ti y en tenerte cerca…

-Y… ¿aquella vez que nos quedamos en la quinta de Kerem? Luego del disparo en tu rodilla… esa noche me llamaste en sueños y cuando fui estabas dormida… ¿soñabas conmigo?

-Lo hacía… y cuando me desperté pensé que no lo había soñado y que estaba contigo… finalmente…

-Sehrazat…

-Onur… por favor… ya basta de fantasías… te necesito a ti… eso es mejor que cualquier fantasía…

-Tienes razón, ya fue suficiente de fantasías… ahora no enfocaremos en la realidad…

-Por supuesto… - dijo y se inclinó sobre él y comenzó a desabotonar su propia camisa…

Onur detuvo sus manos y la desvistió él mismo. Cuando terminó, se incorporó y hundió su cara en el pecho de ella y la escuchó jadear de placer.

Ella se incorporó cuando pudo y deslizó el pantalón de él hacia abajo, comprobando cuán estimulado estaba él con todo lo que habían hablado…

-Cada vez que te siento así…- le dijo él mientras suspiraba con los besos húmedos de ella sobre su piel- me haces olvidar de todo…

-Me pasa lo mismo…- dijo ella sonriente siguiendo con su tarea.

Se entregaron a la pasión durante un buen rato y luego él le llevó la comida a la cama.

Sehrazat comió riendo por la incomodidad que había sentido al contarle sus fantasías a él y Onur haciendo bromas sobre eso…

Una vez que terminaron, y cuando se disponían a irse a dormir, Sehrazat lo miró y Onur achicó los ojos cuando vio que ella tenía dificultades para expresarse…

-Quieres ir a tu casa para estar cerca de Kaan, ¿verdad?

-¿No te enojas? Podrías quedarte a dormir conmigo…

-De eso no hay dudas… yo quería que vinieras, aunque sea un rato para compartir contigo…

-Hemos compartido…

-Lo hicimos….

-También las fantasías…

-Así es…

-¿Y si te digo que ahora fantaseo con dormir en tus brazos y en mi cama?

-Yo te diría que tengo la misma fantasía…- dijo y se inclinó para besar sus labios con ternura.


Hasta acá llegamos por hoy. Nos vemos en el próximo capítulo. Espero que les siga gustando.