Twilight y sus personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía
Solo para mayores de 18.
Yani, Sarai muchas gracias por ayudarme con la corrección de capis!
Las invito al grupo: Erase una vez... Edward y Bella en Facebook
Octubre, 2012.
A Edward nunca se le había dado bien esperar.
Eso en condiciones normales.
Así que esta vez, mientras miraba el reloj y se frotaba nerviosamente las manos, trató de respirar profundo. Bella iría a Seattle para hablar con él, posiblemente podría traer algún papel pidiéndole el divorcio, y si no, después de que le dijera lo que tenía que decirle, lo tramitaría. Así que técnicamente, estaba que se subía por las paredes.
Minutos después llamaron a la puerta, y Edward se tensó. Claro, como estaban las cosas dudaba que Bella usara su tarjeta de acceso, le hubiera gustado que por esta vez solo… entrara, que las cosas fueran como antes, pero a quién rayos iba a engañar.
—Hola.
Edward se quedó inmóvil. En realidad estaba paralizado de arriba abajo. Sobre todo se le había detenido el corazón. Ah, esa voz. Esa voz suave y melodiosa que escuchó durante casi la mitad de su vida, le estaba hablando de nuevo. Haciéndose a un lado, se recompuso para que Bella pudiera entrar al departamento.
—Hola. ¿Qué tal estuvo tu viaje? —preguntó, como si no supiera que había sido cansador para ella.
—Bien —respondió, alisándose las inexistentes arrugas de su traje oscuro—. ¿Y tú cómo has estado?
—Uhm, bien. Todo bien. He estado yendo algunas veces con los chicos de la banda al gimnasio a hacer un poco de ejercicio... —Dios, estaba balbuceando como un idiota.
—Eso está bien… te ves bien. —Edward respiró profundo.
—Gracias, tú también.
Ella miró hacia abajo, hacia su traje oscuro y sonrió mientras negaba. Bella podría pensar que se veía igual que siempre, el cabello suelto en largas ondas, el traje serio, oscuro, recatado. Un ligero toque de maquillaje, sus múltiples joyas, sus stilettos, pero aun así era solo Bella. La persona que más amaba en el mundo, y por la que podía cruzar sobre brasas ardiendo sin chistar. ¿Cómo rayos llegaron aquí?, ¿en qué mierda estaba pensando?, y así, como una fría ráfaga, recordó todas esas noches sin que ella estuviera a su lado, el sabor amargo con el que cargaba día a día que transcurría sin que ella lo llamara, o lo mirara siquiera.
Recordó cómo se había sentido parte del mobiliario de la oficina de su esposa, estorbando solamente, acumulando polvo. ¿Por qué no le dijo lo mal que se estaba sintiendo?, quizás pudieron resolverlo, quizás ella hubiese intentado cambiar las cosas, pero ahora nunca lo sabría porque decidió tomar el camino fácil. En el silencio que siguió, Edward pudo oír el canto de los grillos. No movía ni un músculo. A decir verdad, una bomba nuclear podría estallar y él no se habría movido, no podía ni respirar. Jesús, los ojos de Bella eran tan condenadamente oscuros… Y encima estaban a solas. ¿Cuándo fue la última vez que estuvieron solos?
—Así que… ¿de qué querías hablar?
—Es… es posible que no quieras saber la respuesta a esa pregunta. —Ella frunció el ceño, por lo que se dejó de rodeos—. No te he dicho el nombre de la persona con la que yo… —tosió— te engañé.
El semblante de Bella palideció un poco, incluso se sentó. Eso era bueno, iba a necesitar estar sentada para lo que tenía que decirle, además ella parecía estar sufriendo un caso agudo de no-me-puedo-creer-esta-mierda.
—¿La sigues viendo? —Edward tragó saliva, asintiendo, y pudo ver el momento exacto en que su máscara de indiferencia se fracturó—. Y todavía tienes el descaro de pedirme que hablemos, ¿para qué, para restregármelo?
Se puso de pie llegando hasta él, y luego lo abofeteó.
Dos veces.
Eso era bueno, el dolor que se extendió por su rostro era mejor que cualquier otra cosa, ojalá tuviera una espada, se la entregaría para que le cortara la cabeza justo ahora.
—No puedo creerlo, Dios. —Se rio pareciendo nerviosa, incrédula, dolida, todo al mismo tiempo que buscaba su bolso—. Y aquí estaba yo, pensando que podíamos, no sé, olvidarlo todo y seguir adelante, ¡mierda! —se quejó cuando de sus manos temblorosas se cayó el bolso, esparciendo todas sus cosas.
Bella se dejó caer apresuradamente de rodillas, buscando todo para empujarlo dentro del bolso con rabia.
—Escucha. —Se arrodilló a su lado, a una distancia prudente cuando ella le lanzó dagas con la mirada—. No te estoy restregando nada, Bella… escúchame por favor. —Se pasó una mano por el cabello—. Nunca te hablaría para hacerte esta clase de daño, si no es porque por desgracia… hay otra cosa… pasó algo peor.
—¡¿Con quién mierda te estabas acostando?! —gritó dejando las cosas en el suelo, apoyando ambas manos en el piso, e inclinándose hacia adelante.
—Bella, escúchame, hay…
—¿Con quién? —siseó.
—Tanya Denali.
§ § § § § §
Cómo no.
Bella cerró los ojos, intentando estabilizarse. Gracias a Dios que ya estaba en el suelo porque la cabeza le daba vueltas… ¿cómo era posible que teniendo una maestría de la Ivy League se las hubiera arreglado para ser tan idiota?
—Si te lo estoy diciendo, es porque pasó algo que necesitas saber… ella está… está embarazada. La voy a seguir viendo por el futuro bebé que viene en camino…
A Bella se le detuvo el corazón, su voz se fue junto con su mente mientras su cuerpo torpemente se impulsaba hacia atrás. Bye. Adiós para siempre. Arriverderci. No, simplemente no podía estarle pasando esto, no a ella. Tenía que ser una broma. Lo buscó, sin encontrar ningún rastro de burla en su expresión, hablaba rápidamente, sus ojos eran tan verdes como siempre y su rostro tan apuesto como de costumbre, sin embargo, ese hombre de ahí no podía ser su esposo.
Tomó una bocanada de aire, pero fue como si no lo hiciera, como si una pequeña muerte hubiese alcanzado a su ya maltratado corazón, y no pudo evitar preguntarse si así se sintió su papá en los últimos momentos.
—… lo siento mucho, Bella, nunca quise que nada de esto pasara, pero me está pasando y voy a hacerme responsable por lo que hice…
Bella sacudió la cabeza, ya no podía seguirlo escuchando. Creyó que todos los lazos entre Edward y ella estaban fracturados, pero no, estaba muy equivocada, ahora estaban rotos, y debería haberse dado cuenta de que las cosas podían ponerse peor, sin embargo, como siempre, subestimó al jodido destino.
Ante esa constatación, una extraña calma la invadió, permitiéndole recoger las cosas de su bolso bajo la atenta mirada de ese extraño. Porque ese de ahí no podía ser su Edward. Ese chico que le había dicho que dejara todo por él, quien la había rescatado de situaciones horribles, abrazado por las mañanas y hecho reír cada noche, ese que nunca la había tratado de hundir, que nunca le haría… esto.
Este era… no sabía, solo un tipo que desconocía, y no podía estar más en su presencia.
—Todavía estoy enamorado de ti, Bella, por favor...
Bella se puso de pie, sacudiéndose el pantalón como si tuviese una pequeña pelusa.
—Se nota —espetó, como si fuera más bien estúpido no darse cuenta—. Pero esto se terminó. Estoy tan cansada de todo… De verdad.
—Lo siento.
—Estoy tan jodidamente…
Dios, aquellos ojos, no podía seguir viéndola así, como si quisiera el perdón absoluto, como si esto no hubiera sido planeado deliberadamente, como si alguien pudiera rescatarlo. La culpa de lo siguiente que pasó sin duda la tuvo esa maldita mirada. En un súbito arrebato violento, Bella miró alrededor, encontrando su objetivo, y lanzó una taza que estaba medio llena de café, que cayó sobre el tapete que tanto amó alguna vez, estropeándolo para siempre, así como su maldito matrimonio.
—¡Te odio! —De tener la oportunidad, hubiese saltado por la ventana en ese preciso momento.
Dando media vuelta, se dirigió todavía como una loca hacia la puerta, tirando a su paso las montañas de papeles que cubrían el suelo y esquivando por un pelo la mesita del café, entonces al fin estaba afuera, fuera para siempre de su vida.
Jesús, era increíble cómo una persona podía sacar tu mejor y tu peor versión.
No hubiese querido compartir este capi casi en navidad, pero es el que tocaba, muchas gracias por estar aquí y ¡felices fiestas! un abrazo para todas, ¡mis mejores deseos!
Muchas gracias por comentar: nydiac10, Liliana Macias, Gloria, Tecupi, Adriu, MariePrewettMellark, NarMaVeg, Somas, Yenix304, yo creo que en algún momento a algunos nos toca pasar por ahí, la carrera tampoco fue mi sueño dorado y obvio, mi trabajo actual tampoco, pero encuentro muy placentero poner algunas letras por aquí, y eso es lo que me mantiene contenta, espero encuentres algo así, un abrazo! Yoliki, miop, Jupy, Adriana Molina, tulgarita, Lizdayanna, tal cual, Esal, Leah De Call, torrespera172, Tata XOXO, rjnavajas, saraipineda44, carolaap, LuAnKa, valentina delafuente, Injoa, ves? para que querías este capi estabamos mejor en el pasado, jajaa,angryc.
Espero no se me haya pasado ninguna, si fue así mil disculpas y gracias también por comentar mis lectoras invitadas!
