Capítulo 33: ¿Un nuevo papá?

Hola! He aquí el primer capítulo del año, les trajeron los reyes magos lo que les pidieron? Hoy me acabo de enterar que los reyes magos era astrónomos o.o

Mi plan era actualizar desde el viernes pero ._.'

En respuesta a MaryValentineWong: Gracias por tus palabras corazón n.n Las historias de Madame Purple me inspiraron a hacer esta y más mi amigas de la escuela me decían que debería hacer una historia con mis teorías locas en la cabeza. Akxel el pretendiente de Elsa, tiene algunos tintes y similitudes con Nidhogg/Henry del videojuego Love Nikki Dress-Up Queen. Encantada leería tu historia que piensas publicar, avísame cuando la publicas n.n Y como te agradó la pareja que hacen Akxel y Elsa este capítulo te parecerá interesante...


Los niños al darse cuenta de que habían hecho ruido y podrían ser descubiertos rápidamente se fueron, Andy casi se llevó volando a su hermana, no tardaron mucho en llegar a su cuarto.

—¡Tenemos papá! ¡Tenemos un papá!—gritaba feliz Andy. ¿No estás contenta?

—¿Pero porque no está con nosotros? ¿Y porque mamá no nos quiso decir?

—Tal vez porque se fue, se puso triste y para no ponernos tristes no nos quiso decir. —supuso Andy.

—¿Pero porqué se iría?

—No lo sé, pero primero hay que saber quien es.

—¿Y cómo lo vamos a saber?

—Busquemos pistas. ¡A la biblioteca!

—A penas sabemos leer.

—Olaf y Sussy nos ayudarán, encontraremos a papá y así mamá no se casará con ese tipo.

—¿Cómo crees que sea papá? ¿Será una buena persona?— dice Alny algo dudosa ya que aún tenía presente lo que había oído ese noche antes de la boda.

—Yo digo que si, nosotros somos buenos niños, ¿no es así?

—Supongo que tienes razón.

—Mañana investigamos sobre papá ahhhhwww que tengo sueño. —bostezar Andy y se duerme casi al instante a diferencia de su hermano, Alny se tarda en conciliar el sueño mirando hacía la luna llena de la ventana acurrucada con su hermano.


Al día siguiente Akxel deja Arendelle temporalmente para atender unos asuntos en su pais de origen para alivio de Andy, los hermanos le cuentan a Olaf y a Sussane sobre su descubrimiento.

— ¿Así que si tienen un papá como los demás niños? ¿¡Porque Elsa no nos lo dijo!? — exclama dramáticamente Olaf.

—Porque eres un torpe Olaf. Sólo un ingenuo como tú cree que pueden nacer niños de la nada sólo porque se alinean unos planetas. —le responde Sussy a Olaf.

—¿Pero porque mamá no nos dijo a nosostros desde un principio sobre papá? —pregunta Andy.

—Hay cosas que aún ustedes no entienden ya que son muy pequeños, estoy segura de que algún día Elsa se los contará con calma. —Les dice con calma la muñeca de nieve a Andy, Susanne al tener vida gracias a la magia de Elsa ella tenía ciertos conocimientos de Elsa incluyendo lo sucedido en los calabozos y por lo tanto sabía perfectamente quien era el papá de Anders y Aline. — ¿Y para que quieren saber de ese bueno para nada? No lo necesitan son muy felices con su mamá Elsa, ¿no es así? —agrega la muñeca de nieve.

—Quiero encontrar a papá para que mamá no se casé con ese tal Akxel. —responde el niño platinado.

—Pero si apenas llevan saliendo un mes— dice Sussy. —Tu mamá no es una mujer que sea fácil de convencer y no creo que se case con alguien a quien ustedes no acepten así que no te preocupes Andy.

—Al menos quiero saber quien es.

Todos en la habitación están pensativos.

—Olaf tú que estas aquí antes de que naciéramos, tienes idea de quien pueda ser nuestro papá? —le pregunta Andy al muñeco de nieve.

—Mmm... Piensa, piensa. — se da unos golpecitos en la cabeza — Ah no se me viene a la mente ningún hombre que pueda ser su papá. Había alguien alguien que traicionó a Anna e iba a lastimar a Elsa pero lo descarto. —en lo que Olaf decía eso Susanne, sin que nadie lo notara rueda los ojos por la ingenuidad del hombre de nieve.

Se pasaron la mañana investigando leyendo libros. Un rato después Anna fue a buscar a sus sobrinos al no verlos, los encontró en la biblioteca pero se asustó al ver a Aline leyendo un libro llamado Hrólfs saga kraka, en donde un rey viola a una elfina vestida de seda al ser un contenido inapropiado para una niña de 5 años Anna le arrebata el libro y lo arroja por la ventana rompiendo un vidrio.

—¡Malo! — Aline sólo se le queda viendo extrañada a su tía. "Lo bueno que apenas sabe leer" piensa la pelirroja.

—Estaba enseñándole a leer interviene Olaf. Esta mal arrojar los libros así y además rompiste una ventana y pudiste herir a alguien. —regaña Olaf a la princesa mayor.

—Es que ese libro no no es apropiado para su edad. —se justifica Anna.

—Pero tampoco era para que hicieras eso además apenas sabe leer. —le dice Susanne a Anna.

—A lo que vine Gerda los llamaba para la merienda además de que vinieron los amiguitos de Andy para que jueguen con él.

—Oh cierto, acordé que iba a jugar con ellos con ellos hoy en el parque con Franz.

—Te están esperando allá abajo, pero antes ve a comer.

—Sí tía Anna.

Bajan a comer, Elsa, Anna, los hermanos y hasta la dupla de muñecos de nieve estaban merendando también invitaron a Ed y a Ken a comer los niños agradecieron por la comida y van felices al parque acompañados por la princesa Anna y las respectivas madres de Ed y Ken.

—¿Así que después de todo si tienes papá?— pregunta Ken un niño un año mayor que Andy de cabello rubio oscuro y ojos marrones.

—Eso parece, por lo que oímos dijo lo de la alienación de las planetas para explicar como de repente ya tenía hijos.

—Mi mamá nunca creyó en esa historia. —comenta Ed un niño unos cuantos meses menor que Andy; rubio, nariz chata y ojos azules. —Pero yo si la creía. — el niño juega con la tierra haciendo unos pasteles de lodo.

—Tengo la teoría de que mi papá puede ser troll.

—¿Tu crees? —pregunta incrédulos Ken y Ed.

—Ellos también saben de magia.

—¿Pueden los trolls tener hijos con los humanos? Tío Kristoff fue criado por ellos pero no creo que sea posible que seamos hijos de un troll no tenemos nada de parecido con un troll. —le dice Alny a su hermano mientras ayuda a Ed hacer pasteles de lodo con sus manos enguantadas cubiertas de hielo.

—¿Y si vamos al Valle y les preguntamos?

—Los trolls ni siquiera existen. —viene un niño un par de años mayor que Ken más alto e intimidante para un niño de 5 años. —Sólo un tonto como tú cree en ellos y piensa que es hijo de uno.

—¿Y a ti quien te habló niño? —le responde Aline al niño.

—¿Niño? Yo soy un adulto joven, no saben de quien soy hijo.

—No. —respondieron a coro Andy y Alny.

—Es Haldor, el hijo del banquero, tiene mucho dinero y todos lo respetan. —les susurra Ken a los hermanos.

—No salen mucho, ¿verdad?— les susurra Ed.

—La verdad es que no. —susurran Anders y Aline a la vez.

— ¿Y de que diablos de pusieron a susurrar? —les grita exasperado ese tal Haldor.

—Que no sabemos quien eres y no nos importa saber. —le dice Aline sin titubear.

—Soy hijo de un hombre importante y por eso deben respetarme. Ustedes en cambio piensan que son hijos de un troll, niños tontos.

—Y nosotros somos hijos de la reina y no por eso nos creemos mucho como tu tratando mal a la gente. Si por nosotros fuera te cortariamos la cabeza, pero como somos gente civilizada no lo hacemos.— le responde Aline al brabucon acariciando a Snowky como si fuera una mafiosa.

—Ay si eres la princesa. —dice burlonamente el niño molesto.

—Sí tonto. —les muestra su anillo con el emblema real con arrogancia el cual su mamá se lo regalo en su 4to cumpleaños.

—Ay sí eres la princesa hija de la reina que no sabe quien es el padre de sus hijos y se excusa que los tuvo por la alienación de unos planetas. Yo al menos tengo papá.

—Sí tenemos papá, y mi mamá sabe quien es. —responde con firmeza Andy. —Y mi mamá invento esa historia para que tontos cómo tu entiendan como nacen los bebés y no hagan más preguntas tontas.

—Lo dice el niño que cree en los trolls. —se burla el niño empujando a Andy.

—Te los mostraría. —Anders reta al brabucon y este lo agarra de las solapas de su ropa.

—Di-dy eso imposible los trolls no se muestran ante cabezas huecas abusivos. —agrega Aline mientras sostenía una bola de lodo.

—Ya me tienes harto niña, hablas demasiado, te voy a poner en tu lugar. — el verdadero problema es hacerla hablar Haldor.

—Princesa Aline Idun de Arendelle para ti. Snowky cometelo. — le ordena Aline a su mascota, agarra la correa de su perro y el animal le gruñe al niño sin quehacer este se le acerca y la perra le enseña los colmillos y casi le arranca un dedo, Haldor corre asustado y se va.

—Si que tu hermana tiene agallas. —le dice Ed asombrado a Andy. Ken ayuda a su amigo a levantarse.

—Nadie se ha a atrevido alzarle así la voz.

—Ni siquiera su mamá.

—Que desagradable sujeto. —se sacude Andy la ropa.

—¿No tiene amigos de su edad? Que viene a molestar a unos niños de preescolar. —pregunta Aline.

—El hace lo que quiere.

—Mi hermano mayor lo patearia. — Ed pateando el lodo el cual salpica en la cara a Aline y esta se limpia asqueada con un pañuelo.

— ¿Me ayudarán a buscar a mi papá? —mira con súplica Andy a sus amigos.

—No es un troll. — dice Ken.

—Yo le dije lo mismo, yo creo que es un elfo. — agrega Aline. —Hay muchas historias de elfos que han tenido hijos con humanos.

—Pero son fantasía.

—Los poderes de mi mamá también decían que eran fantasía y mira.

—Ok.

—¿Y porqué la urgencia de encontrar a tu papá? Yo los veo muy felices.

—Es que mi mamá conoció a un sujeto y la tiene como embrujada ya no me hace caso como antes, le da besos le dice cosas y eso da asco. Ni nos hace caso por estar con él. Se que esconde algo y que es malo.— les cuenta Andy.

—¿Vas a tener un padrastro? — pregunta Ken.

—Espero que no, no quiero que se case.

—Snowky lo odia. —acaricia Aline a su "pequeño" perrito. —Ella huele sus intenciones. —Alny pone su cabeza sobre el lomo de su mascota.

—¿Acaso el los trata mal a Alny y a ti? —le pregunta Ed a su amigo.

—No... por ahora.

—No, de hecho nos ha regalado unas cuantas cosas. — dice Alny.

—Su mamá seguramente trata de conseguirles un papá nuevo y ustedes tratandolo mal. —Les dice Ken. —Creo que deberían estar con él y ver que planea y tal vez sus intenciones con mamá sean buenas.

—Te acuerdas cuando le pusimos un gusano en esa manzana o cuando le pusimos hielos en los pantalones. —se reían entre ellos dos los hermanos. Y Ken los mira con desaprobación.

—También pongan de su parte. —les llama la atención su amigo mayor.

—Sí, les conviene ¡más regalos para navidad!— aconseja emocionado Ed.

—Ya tenemos muchos regalos, me conformo con que ese Akxel no este aquí. Lo bueno que se fue hoy espero no vuelva —se cruza de brazos Andy y termina cubriendo con algo de escarcha al suelo.

Mientras Andy estaba descansando de la presencia del conde Ferguensen, Elsa estaba actuando algo extraño a ojos de los niños: se la pasaba suspirando taradeaba melodías imaginarias de la nada, se veía algo pensativa y distraída, cantaba canciones de amor mientras se duchaba, parecía que su vida era más dulce y ahora estaba en las nubes.

Se la pasaba escribiendo cartas y 3 días a lo mucho recibía respuesta de su amado. Le contó que traía regalos para sus hijos, la extrañaba y ansiaba verla de nuevo. En efectos el rey lo hizo venir por una tontería. 10 días después de su partida le dijo que en una semana volvería a verla y se quedaría más tiempo. Él rey le dio permiso quedarse una temporada. Y esperaba que celebrará pronto una boda Elsa se sonrojo por ese comentario. Apenas había pasado un mes de haberlo conocido, esperaba conocerlo mejor y si Dios quiere por fin contraeria nupcias.

—Andy, ¿no crees que la vida es bella? —Elsa toma a Andy entre sus brazos y lo trae bailando y girando por los aires lo que desconcierta a niño y llama la atención de Aline quien estaba pintando al fondo.

—Sí, creo que es un bonito día. Ya que Akxel no está aquí molestando. —sonríe Andy siguiéndole la corriente a su madre.

—Mañana va a volver. —sigue Elsa dando giros y Anders se suelta de su madre cayendo sobre la alfombra.

—¿¡Qué?! No tiene nada que hacer ese conde, estamos más agusto sin él.

—No es malo, el conde Ferguensen es un buen hombre. Anders además podría...

—Ser un tipo malo y hacer que ya no nos quieras. —salen unas cuantas lágrimas de los ojos de Andy.

—Andy no digas eso, dale una oportunidad. Podría ser un buen padre para ustedes.

—Más bien sería un padrastro. —dice Aline desde donde está sentada peinando a sus muñecas. —Mi papá es el tío Kristoff.

—Si trataran de no espantarlo y hecharle hielo en la cabeza tal vez se llevarían bien. —se sienta Elsa en la alfombra cerca de sus hijos. —¿Sabías que el conde Ferguensen es de una familia de caballeros?

—¿Ah si? —dice Andy aún enfurruñado hecho bolita en el suelo al lado de Frans.

—Me ha contado que ha viajado mucho, y ha tenido muchas experiencias como caballero. ¿recuerdas que habías dicho que de grande quieres ser caballero? Akxel podría instruirte en ese campo.

—Claro. — dice con sarcasmo — Es un mentiroso, ¿como sabes que dice la verdad?

—Lo he visto en sus ojos, él también tiene su historia y ha sufrido. —le cuenta Elsa.

—Hablando de mentirosos como esta eso de que inventaste la historia de la alienación de tierra, Venus y Neptuno para explicar como nacimos nosotros. En la cita que tenías con Akxel le dijiste que nosotros teníamos un padre. —habla Aline quien parecía distraída pero estaba muy atenta a la conversación entre su hermano y su madre.

Elsa estaba helada por las palabras de su hija, no tenía escapatoria, ya era hora de explicarles.

—Es de mala educación espiar conversaciones, y claramente ese día le dije que se fueran a dormir. —se justifica Elsa tratando de ocultar su nerviosismo.

—También está mal ocultar cosas y mentir. —mira Andy a los ojos a su madre a quien la hacían estremecer aquellos orbes verdes.

—Bien, bien ustedes si tienen un papá como los demás niños. Les dije eso en ese entonces ya que eran muy pequeños para entender ciertas cosas.

—¿Y quién es? ¿Porqué no está con nosotros?—pregunta al mismo tiempo Andy y Alny, la sincronía de los hermanos al hablar en ocasiones aterraba a Elsa.

—Sólo les diré por ahora que su papá es de la realeza.

—¿No es un troll?—pregunta Andy.

—No, los trolls y yo sólo somos amigos y además los humanos y los trolls no pueden tener hijos entre ellos.

—¿Papá es un elfo? Hay muchas historias sobre elfos que han tenido hijos con humanos y estos tienen poderes. —dice Aline mirando a su madre y luego desvía su mirada al suelo.

—Su papá es un hombre humano normal, lo conocí en mi fiesta de coronación.

—¿Y cómo se llama?

—Se los diré cuando crezcan más.

—¿Hasta cuándo?

—Cuando estés listos.

—¿Y cuando estaremos listos?

—Hasta que tengan una década. —dice Elsa lo primero que se le viene a la mente.

—Ya rugiste amá. —se levanta Andy emocionado.

—¿Cómo luce?

—Pues se parece mucho a ti Andy. —Elsa le acaricia su cabecita a su hijo.

—¿Pero porque no está con nosotros? ¿Papá era malo? ¿Te hizo algo? —preguntó Aline, Elsa la mira con tristeza y toma una pausa para lo que va a decir.

—Las cosas entre su padre y yo podría decirse no salieron bien, el cometió errores en el pasado y éramos jóvenes todavía. Me sentí triste... —la platinada hace otra pausa sentía un nudo en la garganta — bueno por cosas de adultos por varias razones no estamos juntos cada quien siguió su camino. Su padre enmendó sus errores y yo ahora soy feliz con ustedes.

—¿Y porqué no nos ha buscado? —pregunta Andy.

—Antes de que nos separamos todavía no sabía que ustedes ya estaban en mi pancita creciendo y por lo tanto su padre tampoco y ya no pude encontrarlo además de que nos distanciamos y cada quien hizo su vida. Pero te aseguro que si él los conociera los quería mucho y no se olvidaría de ustedes.

—¿De verdad?

—Sí, el ya tiene otra vida y yo también debo seguir con la mía. Y con Akxel podríamos iniciar otra etapa. Así que les pido por favor se porten bien con él además de que traerá más visitas.

—¿¡Más gente?!

—Akxel va atraer unos amigos. Alny, Andy portense bien, ¿no quieren dar una mala impresión y que los castigue? Ustedes Son niños buenos, ¿verdad?

—Sí.

Pasaron los días y el conde Ferguensen volvió a Arendelle junto con otros 3 hombres, uno de edad media de estatura no muy alta con ropa extraña que lo hacía ver como un payaso solo le faltó el maquillaje para unirse a un circo y un par de hombres altos e intimidantes uniformados Akxel los presentó como sus escoltas casi "hermanos" y que eran miembros del ejército real.

Aline sentía una tremenda indiferencia por Akxel, pero el mayordomo que lo acompañaba le daba miedo, no sólo por su vestimenta de arlequín pirateado si no por la penetrante forma con la que la miraba. Se escondió detrás de las faldas de su madre al ver al horrible hombre. No le gustaba que la miraran tanto. Anders pensaba que no había persona más rara y siniestra que Akxel hasta que vio a sus escoltas. No decian ni una palabra y siempre estaban detrás del conde como si fueran sus sombras. ¿Porque alguien que era de una familia de caballeros necesitaba escoltas? ¡Sin duda ese hombre era un mentiroso! Tramaba algo con esos tres no tenía pruebas pero tampoco dudas. Sin embargo tenía que portarse bien para que su mamá no se enojara y lo castigara.

Día 1: Akxel llega junto con sus acompañantes. Anders y Aline le dedicaron a los huéspedes una sonrisa tan falsa como el peluquín que traía el mayordomo del conde Ferguensen. Snowky y Taiga se alteraron al verlos y casi los devoran. Akxel le regala a Anders un escudo y una espada con el escudo de su familia, Andy reconoció que eran unos grandiosos regalos, Elsa guardo la espada en un lugar seguro y dijo que no se la daría hasta que tuviera 12. A Aline le dio una muñeca de porcelana con piel inmaculada y cabello dorado. No estaba mal sólo que le chocó ese vestido amarillo, pero antes de que se quejara su madre le dijo que le dijera gracias.

Día 2: Anders y Aline espían a su madre y a Akxel mientras tienen una cita en un restaurante a la orilla del fiordo. Estaban asqueados al ver a su madre y al conde Ferguensen ponerse románticos y melosos besándose y haciendo lo que hace una pareja de novios normal.

— Qué asco, si eso es tener novio prefiero morir soltera. — le susurra Aline a su hermano viendo a través de la ventana parados sobre una columna de nieve.

— ¡Puaj! Que desagradable. A ver si te gusta esto.

Anders empieza a crear nieve entre sus manos forma una bola de nieve y la arroja directo en la cara del conde.

— Y luego... — el pelinegro termina con la boca llena de nieve.

Elsa voltea hacia donde había salido la bola de nieve. No ve nada por la ventana, pero sabe perfectamente el autor de la travesura. No puede entrar nieve de la nada por una ventana en pleno agosto, y sólo había un par de explicaciones, Akxel por su parte se ríe le cuenta un chiste malo y le contagia su risa a la reina.

Los gemelos habían caído al agua, lo bueno que no era muy profunda, pero se dieron cuenta de que no eran los únicos espiando a la pareja de tortolitos al ver a los escoltas del conde arriba del techo. Al día siguiente Aline agarró un tremendo resfriado que la dejo una semana estornudando y tosiendo escarcha con mocos. Fue una total humillación cuando el conde se ofreció a darle caldo de pollo en la boca, pero se vengó de él cuando le vomitó encima. Pero sorprendentemente el hombre no se molestó. Elsa estaba que se moría de la vergüenza pero Akxel sólo ponía su sonrisa de "no te preocupes amor esto no es nada".

...

Día 15: Anders estaba jugando a la pelota, Akxel otra vez jugando a ser el padre amoroso pero Andy no perdió la oportunidad de golpear las piernas del conde con la pelota y una que otra patada "accidental". Aline le dió e golpe mortal cuando aventó la pelota por no se donde rebotando hasta no se donde y esta terminó golpeando al pobre conde en la entrepierna y lo hizo doblarse de dolor. Andy miró con orgullo a su hermana y Aline se dio cuenta que después de todo el conde de Invellkireck tenía un punto débil. Aunque el muy desgraciado se ganó las atenciones de la reina con la platinada ofreciéndole ayuda hasta colocarle hielo en cierta parte.

Así se la pasaron los hermanos tratando de sacar de quicio al conde Ferguensen, desbordando el límite de su paciencia. sacra a flote sus defectos. pero este parecía ser de palo. Al parecer su vida en el campo de batalla lo hicieron resistente y casi inmune al dolor. Elsa no tradó demasiado en darse cuenta de las intenciones de los gemelos.

La verdad los hermanos ya no querían ver al hombre, Anders lo quería lejos de su mamá y Aline quería que fuera menos entrometido junto con ese mayordomo que perturbaba sus tardes tranquilas razón por la cual se la pasaba encerrada en su jardín.

— Di-dy no molestes. — Aline regaba las flores de su jardín secreto y ahí estaba su hermano con su cabeza recargada en la espalda de su hermana lo cual molestaba a la rubia. A Alny no le gustaba que su hermano entrara ya que provocaba destrozos, pisaba los azafranes y maltrataba las rosas. Era el lugar ideal para darse una pausa del mundo real, estaba algo descuidado desde que lo descubrió solo ella y Andy (para desagrado de Alny) sabían de la existencia de ese jardín.

— No soporto a Akxel y a sus amigos. — Anders se acuesta sobre el pasto y Frans a su lado lamiéndole la cara mientras el niño veía el cielo.

— A mi me da miedo su mayordomo. — pasa un escalofrío por la columna vertebral de la niña.

— Ese tipo es desagradable.

— Y poco eficiente. — agrega la voz de reno de Frans. — Y un acosador. — agrega con voz de reno Alny.

— Ya me estoy aburriendo y tengo hambre.

— Si se me antoja uno de esos chocolates blancos rellenos de crema.

— Vayamos a la cocina, esperemos que esos tipos non estén ahí.

Los niños salen del jardín, salen de la entrada secreta que estaba oculta entre la maleza del mini laberinto, saludan al jardinero. Cruzaron las caballerizas peo se detuvieron al ver a Akxel ayudar a Elsa a subirse a su caballo, iba a acompañado de sus escoltas y mayordomo. Anders seguido por Aline se quedaron a observar y se escondieron detrás de la paja.

— ¿Qué hacen? —susurra Andy.

— Parece que montar a caballo. — dice Aline en voz baja.

— ¿Crees que este bien con ellos? — se veía preocupado Andy.

— No debería ir sola — dice Frans a través de la voz de Andy.

— Lo sé, pero no nos invitó, recuerda que nos castigó por ponerle gusanos congelados a la sopa del conde.

— Te dije que era muy mala idea congelar los gusanos de los tequilas de Roma. — rezonga Aline — era mejor que los gusanos se movieran en la comida del conde pero no! Querías congelarlos. ¡Asco!

— No me recuerdes cuando me restregó un chile en la boca. Cuando le contesté a Akxel y Roma se enojó por lo de sus tequilas. — se estremece Andy al recordar el ardor en su boca que le produjo el condimento, ni con chupar hielo se le quitó, a partir de ese día su desprecio por Akxel aumentó y nació su fobia al picante.

— Deberían acompañarla, esos tipos no se ven de confianza y Akxel no me da buena espina, ¿qué tal sin la lastima o se la roba? Recuerda que tu tío Kristoff te dijo que en su ausencia tú eras el hombre de la casa y tu deber es proteger a tu familia.

— Tienes razón Frans, ¡Vamos!

— Hola, ¿de qué hablan, niños? — se escucha la voz del conde a espaldas de Anders y Aline sobresaltándolos lo que hace que congelen parte del suelo.

— Es que queríamos acompañarlos a cabalgar, pero mamá nos tenía castigados por lo del otro día.

— No se preocupen, por mí no hay problema que nos acompañen. — sonríe el hombre pelinegro. —Fue una buena fuente de proteína. —se ríe y los niños sólo hacen una sonrisa forzada y van a preparar sus monturas.

Aline monta un pony que apenas podía con su peso, pero eso no fue lo que ocasionó las risas de los hombres que estaban en las caballerizas.

—¿Sabes montar a caballo Anders? — le pregunta Akxel al niño.

—Mi tío me ha estado enseñando, pero yo prefiero los renos. —ahí está Frans ensillado y Andy lo monta.

Andy no entendió porque los hombres de Akxel se estaban riendo y se burlaban de él.

—¿De qué se ríen? ¿Acaso dije algo gracioso? Si los renos son mejores que los caballos. — les voltea la cara indignado a los hombres del conde.

—¿De qué se ríen idiotas? Para ser un niño monta mucho mejor que ustedes. ¿O acaso se burlan de su reno? —regaña Akxel a sus acompañantes. —Para su información los antiguos caballeros no montaban caballos sino animales parecidos a los renos y eran veloces y fieros en las batallas, mucho más eficientes que los equinos. —paran las risas de los hombres y Andy se sorprende de que Akxel lo haya defendido y queda boquiabierto. Akxel monta su caballo negro. Y junto con Andy va a seguir a Elsa.

—¿Sabías que los antiguos caballeros de Invellkireck montaban alces en lugar de caballos?

—¿Me hablas a mí? — pregunta Andy desconcertado.

—Los alces son familiares de los renos, y tu reno me recordó a aquellos alces. Eran veloces y feroces ideales para las batallas pero ya no se usaron porque aparte de que es costoso alimentarlos también eran agresivos, podían atacar a sus propios jinetes. Sé que los renos son muy veloces. —Le cuenta Akxel a Andy. —¿Podrías demostrarme?

—Claro. —Andy mueve las riendas de su renito y este corre a toda velocidad hasta llegar al lado de su mamá quien cabalgaba junto a Aline.

—¿Se ha estado portando bien? —le pregunta Elsa a Akxel. — Que no haga arrepentirme el haberle levantado su castigo.

—Es todo un angelito. Me sorprende que cabalgue tan bien a su edad.

—Su tío le ha estado enseñando.

—No te visto a nadie de la realeza montar renos antes. Me parece innovador.

Le sonríe Akxel a Elsa.

—Fue un regalo de su tío, mi cuñado dice que lo encontró sólo y enfermo en el bosque. Y decidió dárselo a mis hijos para que lo cuidaran.

—En tu familia sí que tienen un corazón bondadoso. No he conocido a tu cuñado.

—Ha estado ocupado con la recolección de hielo, seguramente se llevarán bien cuando lo conozcas.

—Lo invitare a unos tragos cuando lo vea. —bromea y Elsa se ríe.

Después de la cabalgata cenaron y Akxel tuvo una plática muy amena con Anna, Elsa y hasta Roma. Anders, Aline y Joseff apenas tocaban su comida y veían a los adultos parlotear y reír, probablemente si Kristoff estuviera ahí estaría igual que los niños o estaría tomándose unas cervezas con Akxel.

Por la noche Akxel les estuvo contando a los hermanos sus anécdotas como caballero.

— Entonces estaba desangrado cómo si fuera una cascada, pero a pesar del dolor y lo débil me sentía por la pérdida de sangre seguía de poie y con mis últimas fuerzas empuñé mi espada y acabé con el enemigo.

— ¡Dios mío! — exclama Elsa asustado.

— Wow eso fue épico. — durante todo el relato Anders escuchaba las palabras del conde con los ojos abiertos.

— Algunas veces para sobrevivir tuve que comer insectos peores que unos simples gusanos de maguey. Algunas veces ni sé cómo me he escapado de las garras de la muerte.

— Pero la muerte es un esqueleto, ¿cómo va a tener uñas? — dice inocentemente Aline.

— Se refiere a qué ha estado a punto de morir. — le explica Elsa a su hija.

— Me gusta la aventura, pero a veces me gustaría de vez en cuando tener una vida tranquila, con una familia.

— Miren la hora, ya es hora de dormir. Sueñen con los angelitos corazones de nieve. — Elsa carga a Aline y la deja en su cama y les da su beso de las buenas noches a sus niños y Akxel apaga las luces de la habitación y cierra la puerta. Sólo queda una vela iluminando la habitación.

— Parece que el conde Ferguensen no es tan malo después de todo. — Aline se va a la cama de su hermano y se acurruca a un lado.

— Es raro... Me defendió cuando sus acompañantes se burlaron de mí solo por montar en Frans.

— Mamá parece feliz con él. Creo que hay que dejar de hacerle tantas maldades.

— Creo que tienes razón. — recuerda el día en que tuvo una pesadilla y su madre lo consoló y lo dejó dormir con ella. Parecía que se había quedado dormido, pero se dio cuenta de que su madre lloraba en las noches. Por lo que le dijo hace unas semanas acerca de su papá dedujo que quizás se sentía triste al estar sola. Y se dio cuenta que Akxel podría ser esa persona que haga que la reina ya no se sintiera sola y la hiciera feliz, y como había dicho ella "Iniciar una nueva etapa".

Anders no le tenía confianza al conde, disculpen la redundancia. Pero hasta ahora se veía que la reina era feliz con él. Elsa ya no lloraba en las noches y se veía más radiante y feliz, y por más que Anders y Aline se esforzaran por sacar al hombre de sus casillas nunca se enojó o les dio unas buenas nalgadas como cualquier otro haría, al contrario, parecía que quería llevarse bien con los niños y lo vieran como a un padre amoroso.

Siguió pasando el tiempo ya eran finales de septiembre con el otoño llegando y darle el paso a octubre. A pesar de las atenciones de Akxel, sus cariños de novio caballeroso y atento, padre amoroso y paciente Andy y Aline sabían que había algo detrás de esas máscaras. Por esa tormenta de endorfinas y hormonas descontroladas en la cabeza de la reina, Elsa no notaba que Snowky y Taiga (quienes estaban en palacio más a menudo a diferencia de Frans) aborrecían a Akxel y a sus hombres.

Un día que Aline estaba jugando con Snowky a aventarle y traerle el juguete al muy genio del Conde Ferguensen se le ocurrió unirse al juego al tratar de tomar el juguete Snowky le mordió la muñeca, el conde estuvo a punto de patear al perro pero la furibunda mirada amenazante de Aline lo hizo detenerse; así fue como el conde Hansel Akxel Ferguensen de Invellkireck se ganó el desprecio y la desaprobación de la princesa de Arendelle . Elsa iba pasando y el pelinegro aparentaba llevarse bien con el animal lo cargó, le rasco las orejas y la cabeza pero eso no evitaba que la canina dejará de gruñirle y sacarle los dientes, Elsa sólo lo ve extrañada, Akxel le dedica una de sus irresistibles sonrisas, la reina se ríe y sigue su camino. Akxel agarró de la parte de atrás del pescuezo para evitar otra mordida de la canina y la perra le gruñía cada vez más furiosa hasta que la soltó.

— ¿Está vacunada contra la rabia? —pregunta en forma juguetona Akxel. Pero no recibe respuesta de la niña y está sólo se va ignorándolo y cargando a Snowky como si la perra estuviera muy exquisita.

Akxel suspira cansado había avanzado 1 paso y ahora retrocede 2.

Taiga siempre miraba de una manera feroz a Akxel, sus escoltas y mayordomo. Los miraba de forma amenazadora y le gruñía al conde si se acercaba demasiado a la reina en su presencia. A la osa sí que le tenía respeto (miedo).

Por esto los hermanos sospechaban que había algo detrás de esa fachada amable y caballerosa de Akxel, su tío bien les había dicho que los animales conocen las intenciones de las personas, algo que los humanos no notaban a simple vista y el tío Kristoff no mentía y es inteligente.

Era una mañana de octubre muy tranquila y pintoresca, las hojas caducas ya pintaban de colores cálidos las hojas de los árboles de Arendelle. Aunque Anders ya tenía una tregua con el conde lo seguía vigilando. Ese día notó al conde Ferguensen más elegante de lo normal.

El conde había organizado una velada en los jardines cerca del estanque del jardín en la cual supuestamente sólo iban a estar ellos dos solos la cual habría sido a ideal de no ser por un par de detalles, pero al conde no le importó que los acompañaran. Elsa y Akxel estaban paseando por los jardines hablando sobre sus sentimientos y planes a futuro. Comieron una deliciosa cena y espagueti a la luz de las velas al terminar de cenar toma las manos de Elsa con suavidad.

— Sé que no llevamos mucho tiempo de habernos conocido, pero cada vez que te conozco más me enamoro más de ti y cada día que paso contigo me hace sentirme cada vez más convencido de que he encontrado a la mujer ideal con la que compartir mi vida y estar a mi lado. Reina Elsa de Arendelle, ¿me concedería el honor de convertirse en mi esposa? — se arrodilla y saca de su saco una cajita en la cual se encontraba un llamativo anillo.


¿Elsa le dirá sí? ¿Anders y Aline tendrán un padrastro? ¿O Elsa lo rechazará? ¿Será el fin del hombre araña... Digo de la soltería de Elsa? XD

Pongan sus propuestas y sugerencias en la cajita de abajo que entre más hayan más rápido actualizo :p

Nos vemos!