Epílogo.

-¡Papá, no puedo amarrarme la corbata!-pidió ayuda la vocecita de un pequeño niño de 9 años, de cabellos negros con un pequeño mechón blanco en su cabeza y unos preciosos ojos verdes. Se trataba del pequeño petirrojo de aquella casa, Jaime Daniel Todd, que llegó corriendo a la habitación de sus padres con la corbata roja entre sus manitas buscando la ayuda de sus progenitores.

Su papá solo río divertido mientras pedía al pequeño acercarse y al hacerlo el menor fue cargado por su papá para dejarlo sentado encima del cómoda y comenzando a hacerle la corbata al pequeño, el cual miraba con atención como se hacía pero luego la atención del pequeño dejo de estar en su papá, para enfocarla en su única hermana mayor que llegaba con un hermoso vestido celeste con blanco y antes de que la chica hablara, su papá se adelantó y dijo:

-Solo terminó con la corbata de Jaime y voy a ayudarte con tu peinado Jan, y no andes descansa pegaras un resfriado como la última vez-su tono de voz era sereno pero también autoritario una mezcla perfecta y pulida con los años de práctica- ¡Listo! Si vas a jugar cero patio trasero, o no jugaras con Ace cuando vayamos a la mansión-le advirtió al pequeño niño mientras lo baja del mueble, el pequeño solo afirmó antes de salir corriendo del lugar y miro a su hija con una ceja alzada- ¿Y tus zapatos señorita?-le preguntó serio.

-Papá-dijo de forma lastimera y sin ganas de hacer caso-, por favor esas cosas duelen...-pidió dándole ojitos de cachorro lastimeros, mientras el adulto solo seguía mirándola con seriedad- Por fis...-siguió insistiendo la adolescente de 15 años al mayor que seguía reticente a torcer el brazo por la chica, así que esta dejó de lado sus súplicas miro sería a su papá antes de sonreír de forma perversa y sin darle tiempo a su progenitor de detenerla o algo está grito- ¡Padre!-

El adulto solo pudo atinar a golpearse la frente al saber que tendría la batalla perdida contra su marido, no lo culpaba pero tenía demasiada consentida a la única hija del matrimonio hasta el culpa eso por no controlar a su marido, ahora le venía la pelea campal que sabía que perdería así que mejor y lanzó un gruñido molesto pero en ese preciso instante le salió una grandiosa idea a utilizar, y dijo:

-Claro Jan, llama a tu padre pero-comenzó a decir dando una sonrisa amplia, cosa que la adolescente no le agradó a donde iba tomando rumbo las palabras de su papá-, cuando enfermes te llevaré de forma directa al médico para que te ponga una vacuna con antibióticos, sin objeciones-sentenció con seriedad y una sonrisa amplia. Janet solo sido frío del miedo con solo la palabra vacuna mencionada en aquella oración y sin mediar más palabras está huyó a su cuarto por sus tacones.

El padre de la muchacha pasaba por el pasillo con total tranquilidad y vio cómo su hija que pasó a su lado regreso corriendo a su cuarto con una clara mirada de temor marcada en sus iris azules, el adulto sólo atinó a que su esposo había ocupado el mayor temor de su hija para doblegarla y el pequeño petirrojo no mentía cuando decía las cosas, ya lo había cumplido con anterioridad sus amenazas a la adolescente, suspiro antes de dar una par de risas suaves antes de entrar al cuarto que compartía con su pareja; él cual estaba arreglando todo para peinar a su hija que no tardaría en regresar quejándose silenciosamente de sus zapatos pero evitándolo hacerlo público para no molestar a su papá y que este le diera un peor castigo, que hasta el mismo bruce catalogaría cruel.

-¿No eres muy cruel con nuestra pequeña, babybird?-preguntó con curiosidad y diversión mientras abrazaba a su pequeño y le daba un par de besos en el cuello y mejilla derecha. Se deleitó escuchando los suspiros como risas que daba el pequeño petirrojo, que dejó lo que tenía en sus manos sobre el mueble frente a él para voltearse en el abrazo y corresponder el gesto como darle un beso cariñoso.

-Comienzo a pensar que, de todos nuestros hijos, Janet, salió igual a ti de rebelde y llevarme la contraria cada que puede-le aclaró su idea Tim. Escondió su rostro en el pecho amplio de su marido mientras cerraba sus ojos y se dejaba embriagar por el olor a colonia y tabaco, Jason por su parte dejaba un par de besos en la cien del menor y lo apegaba más a su cuerpo.

Janet salió de su cuarto con rumbo al cuarto de sus papas con los tacones puestos y haciendo malabares para no caer con estos, sin embargo cuando se asomó por la puerta de sus padres ella se fijó que estos estaban ocupados así que sin mediar prefirió pedirle ayuda a su tía Cass o Stephanie que estaban en el piso inferior cuidando a su hermanito Jaime y a la hija de ellas, de nombre: Carolyn Crystal Cain -una pequeña niña de cabellos cortos negros y unos hermosos ojos de azules, era una pequeña de 12 años con una personalidad idéntica a la Batgirl- ; mientras que Conner y Jay estaban en el comedor de la casa donde el anterior Superman -antes de entregar el manto a Jon- , se encargaba de tranquilizar a sobrino mayor que estaba casi que se aventaba por la ventana por la desesperación y nervios que lo carcomían por dentro.

La boda entre el hijo adoptivo de la ya retirada Catwoman y el primogénito de los Todd-Drake, fue de lo más estupenda como casi todos los amigos y conocidos de las familias fueron invitados y con un regalo especial viaje todo pagado por Borabora por parte del abuelo del menor, sería casi un retiro tranquilo y temporal para la nueva pareja de recién casados de sus vidas, como: Red Shadow y Black Cat.

Mientras que el segundo hijo de los Todd-Drake, James Ethan Todd, estaba entre sus cruzadas de joven veintiún años corriendo aquí y allá con el apoyo del hijo de sangre de Conner Kent, Hunter Kent. Hijo, que nació de una aventura con la amazona Cassie Sandsmark hace 16 años atrás, y por la cual lo abandonó con su padre no sólo por saber que era un niño y también como un error de una noche, y solo vivió por el pedido del anterior Superboy que le insistió no abortarlo al saber de su existencia. Ambos el nuevo Superboy y el Red Robin, que ahora eran no sólo formaban parte de los del nuevo equipo reconstruido de Young Justice, sino que estos también eran viejos y ex miembros de los Titanes al igual que la actual y segunda Nightwing, Mary Wayne y el recién reintegrado décimo Robin, Thomas Wayne.

Por otro lado, los mellizos de la familia Todd-Drake tenían sus problemas y asuntos porque ambos chicos se peleaban por el manto de Red Hood, pero su padre se negaba a soltarlo a pesar de tener 53 años de edad, intentaron pedirle ayuda a su papá pero este se negó a ayudarlos porque sabía lo gruñón y territorial que se ponía Jason con dar su manto sobretodo por el pasado que cargaba ese mismo; la sangre ya había manchado su uniforme, alias y manos y el mercenario no quería que sus propios hijos cargaran con el peso que el cargaba en sus hombros junto a sus demonios, y que solo Tim conocía de buena mano. Pero, eso no impidió que los dos mellizos se metieran al mundo, claro que Jackson prefirió ser igual que su tía Bars y ayudar desde fuera mientras que Janet era todo lo contrario, ella quería estar en la línea de fuego bajo el alias de: Black Bat, manto el cual fue dado por su tía Cass, a pesar de las negativas de Jason de poner a su princesa en ese mundo retorcido y escondido que era Gotham City.

Pero bueno, así era la vida en la familia Wayne... Y, ¿Qué pasó con Dick y Damian?

Pues ambos después del problema creado por el Joker, ambos chicos lo superaron y se fortalecieron más y Damian debes en cuando tomaba al acróbata y se daban una que otra escapada de Gotham hacia países en el exterior tomándose vacaciones inesperadas para ambos pero era su vida actual sin problemas porque el gran Damian Wayne con sus 45 años de edad, podía por fin soltar de es en cuando el manto de Batman sin gruñir o quejarse de ello a su sustituto y próximo sucesor Terry Mcginnis.

Con Jason y Tim, bueno se puede decir que después del quinto embarazo del tercer petirrojo dejo declarado, remarcado y hasta amenazado de no volverse embarazar, no por el hecho de que no quería más hijos por el contrario tenía miedo de perder al bebé por su avanzada edad y tampoco quería que sus hijos y esposo quedaron solos, era un riesgo demasiado alto teniendo 49 años de edad, riesgo que Jason ya no quiso correr después del nacimiento de Jaime, pero eso tampoco implicaba que no podría hincarle el diente en aquella piel porcelana de su babybird cuando tuviera la oportunidad, solo les quedaba ser cuidadosos hasta que por fin el menor por la edad dejó de ser fértil.

Bruce y Clark fueron otra historia, la pareja seguían viviendo juntos desde hacía casi tres décadas atrás aún a pesar de las negativas del murciélago porque el hijo de Krypton estuviera en la mansión, y específicamente con el ya que era demasiado viejo y estaba la posibilidad que en cualquier momento este fallecería, pero decirle eso a un Kent era como darle más ansias de estar allí y eso hizo Kal'El. Se quedó a su lado desde que dejó su manto, pasando por la muerte de Alfred ante su avanzada edad, hasta que Bruce quiso alejarlo cuando esté tenía que usar un bastón para movilizarse, a causa de las lesiones muy antiguas que comenzaban a cobrar en ese momento de su vida cada una de ellas.

~...Fin...~